Sumario: ¡Que Levi es el uke! ¡Es solo compañerismo! Y se supone que siendo el vocalista de una banda deberían importarle solo sus canciones. ¡Malditas Cerdas!
Capítulo 10: Ataque
Tres semanas atrás Hanji se encontraba con una extraña depresión, producto quizá de la ansiedad de lo que iba a darse. La infiltración fue un éxito pero aquella peligrosa misión representaría bajas. Ella no sabía si soportaría otra más.
Se encerró en su habitación, quizá preparándose mentalmente para la soledad a la que se enfrentará, porque si ella sobrevive... no sabe si podrá lidiar con eso.
Pero si ella muere...
Era extrañamente consolador.
Si ella muere, descansará de aquella cruel vida que le tocó vivir.
Y como si fuera una conexión mental, apareció Levi en su habitación, exigiéndole que sobreviviera.
Y de ahí, una extraña plática, besos y caricias robadas, solo una noche.
Hanji agradeció el amanecer siguiente, teniendo la oportunidad de ver dormir a Levi, su expresión de cansancio cediendo en esos instantes.
Luego pensaría en las consecuencias de esa noche. Si es que existe la posibilidad de consecuencias en ese mundo maldito en que están condenados.
Hanji se mordió el labio inferior.
¿Habrá algo más allá de esa noche?
Le dolió el pecho pensar en que la respuesta sea un triste No.
Y si así era, lo aceptaría.
Pero secretamente se aferraría a ese recuerdo.
Recordó haber cerrado los ojos, despertando ante el roce de una mano en su cabello.
— Ya pasa del medio día — indicó Levi al momento en que prácticamente la obligaba a incorporarse en la cama. Hanji se sonrojó sin poder evitarlo, ella tan desnuda como vino al mundo y él tan formalmente vestido como todo un soldado perfecto para salir a asesinar en cualquier instante — Si no comes, me obligarás a abrirte el estómago y ponerte la comida.
Aquello, irónicamente para Levi, le sacó una risa a Hanji.
Tsk. Estaba loca.
—No me he bañado en dos semanas — replicó ella antes de mordisquear un bollo.
Hanji tuvo que beber del té que estaba en la mesa de noche para no atragantarse. Esa mirada profunda la estremeció hasta el alma. Simplemente no podía creerlo, con lo que hicieron la noche anterior Levi debía estar más que seguro que ella sí se había duchado a diario.
— ¿Es una invitación?
Hanji sintió una sensación cálida instalarse en su estómago. Y estaba plenamente segura que no era a causa del té.
—¿Alguna vez la has necesitado? — retrucó ella con una suave sonrisa.
Ahora vio con mayor certeza el brillo en su mirada oscura.
—Termina de desayunar — replicó Levi, con un tono de voz más bajo de lo normal.
La extraña relación que llevaron desde ese momento, se volvió más extraña aún. Sin embargo, no hicieron nada para evitarlo. Levi estaba pendiente que Hanji durmiera, se alimentara, se duchara... o liberara la tensión.
Levi no podía evitar sentirse dueño del mundo al verla sonrojada, cabalgando sobre su cuerpo, estremeciéndose por cada caricia que le daba. Le encantaba verla libre, con la chaqueta de la legión, las alas de la libertad en su espalda, como si volara por un mundo menos cruel.
—Maldición — murmuró Hanji, temblorosa y delirante a la luz de la luna, su estrecha cintura, sus pezones erectos, el cómo su sexo se aprisionaba alrededor de él. Era un bonito espectáculo del cual Levi no se cansaría de visualizar.
Se encontraban en el establo, aparentemente verificando que los caballos estén en óptimas condiciones para salir a la marcha en cualquier instante, de ahí todo comenzó con una broma de parte de Hanji. Levi pensaba que aquella risa le calentaba el alma, y la acorraló para callarla con sus propios labios. Pero existía algo, quizá la tensión de no saber del mañana, o aquella boca tentadora, que hacía que él profundizara aquel encuentro.
La falta de aire les provocaba ese acelerado respirar, sonidos similares a cuando tenía sexo. Hanji no supo de dónde sacó el valor, solo recostó a Levi y se deshizo de sus pantalones. Él la ponía tan caliente con tan solo un beso, sentía que jamás iba a saciarse. Y por la forma en que Levi se deshacía de los botones de su camisa, para liberar los senos de las fajas que utilizaba, daba a entender que a él también le afectaban aquellos encuentros de labios.
—J.o.d.e.r— murmuró Hanji sintiendo el estremecimiento en la columna vertebral ante un movimiento particularmente fuerte. Los dedos de Levi se clavaron en su cadera, sosteniéndola con firmeza.
Agitada, sudorosa, con la piel plateada a causa de la luz de la luna, su camisa abierta dejando ver sus senos agitarse ante el balanceo sobre el cuerpo de él... Hanji no podía evitar sentirse tímida, pero tomaba valor al ver cómo Levi disfrutaba de cada caricia, delatando en esa mirada oscurecida por el puro deseo, rompiendo toda esa seriedad que mantenía todo el tiempo.
Una de las manos de Levi se deslizó hasta agarrar sus cabellos y la obligó a bajar la cabeza para besarla, su lengua recorriendo la cavidad, adueñándose hasta del último suspiro.
Hanji se despertó, inconscientemente llevándose una mano a sus labios, aún sintiendo el cosquilleo por los labios de Levi.
La habitación estaba en plena oscuridad, por lo cual la primera reacción fue recogerse sobre sí y temblar. Impulsivamente se quiso apartar al ver a una sombra moverse a su lado. Hanji casi esperó el dolor de la muerte y estuvo tensa incluso cuando la tomaron de la muñeca y la aprisionaron contra el firme pecho.
Latidos suaves.
Acompasados.
Firmes.
Levi.
Él parecía seguir durmiendo, sus manos acariciando la rigidez de su espalda.
Hanji cerró los ojos pero no pudo dormir a causa de la mezcla de emociones. El éxtasis de su extraña ilusión del establo y el terror de creerse sola al despertar. De todo eso dejó que la seguridad de los brazos de Levi la inundaran.
El sueño se negó a llegar.
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Necesitó literalmente un par de litros de cafeína en su organismo para aguantar el ritmo de las clases. Levi parecía no haberse visto afectado por el despertar de Hanji o haber notado que ella había tomado demasiado café durante todo el trayecto del día o entre clases.
En el receso, Hanji se levantó de su puesto y sin decir palabra alguna, salió del salón.
Mike aprovechó esos instantes para sentarse en el puesto que ella ocupaba y le extendía a Levi unas hojas, quien apenas leyó y trató de concentrarse en el asunto. Pero el rubio era demasiado suspicaz con sus amigos, por lo cual lanzó una pregunta muy generalizada para que el otro se enfocara con la respuesta más adecuada.
—¿Sucedió algo?
Levi lo analizó todo en unos instantes. Decirle a Mike que la loca de la cuatro ojos tocó sus labios accidentalmente era para que las fujoshis se armaran un escenario sexual del cual no tenía ganas de soportar. Menos podía contarle que Hanji al parecer tuvo pesadillas, porque estuvo inquieta en la noche y se despertó temblando. Las fujoshis se armaban una antología pervertida.
—Ha tomado demasiado café — fue el comentario de Levi. Escuchó a lo lejos unos chillidos y se pasó la mano por la cara. Jura que no las entiende. No sabe qué mal interpretación puede darse de esas cuatro palabras.
Mike asintió y como si estuvieran resolviendo unas ecuaciones de trigonometría, se pusieron a revisar las partituras que el rubio había llevado.
Levi estaba apenas concentrado en ello. Para ir por un vaso de café, Hanji se estaba demorando demasiado.
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Hanji se quitó los lentes unos instantes para restregarse los ojos. Estaba pensando que probablemente Levi le cambió el café por uno con mucha menos cafeína, porque ya había tomado ocho tazas y no se le iba el sueño (por lo cual iba a pedir uno muy cargado y lo iba a poner en la cuenta de él) cuando sintió el golpe en la espalda.
Casi iba a voltear a sonreírle a Eren, el pobre tiene la mala suerte de estarse tropezando con ella, cuando no pudo ver en lo absoluto porque fue vendada, los lentes le fueron arrebatados y las extremidades inmovilizadas.
—Esta broma es muy pesada — dijo Hanji, tratando de quitarse de encima a sus compañeros y esa venda de sus ojos. Porque parecía que era más de uno metido en ese estúpido juego. — Si no se detienen...
No la dejaron terminar porque también la amordazaron.
Por más que forcejeó, trató de gritar y se quiso deshacer de todo, Hanji solo fue consciente que la lanzaron contra el piso, con la maldita oscuridad rodeándola.
Con los brazos logró quitarse la venda de los ojos y, a causa del pánico instantáneo que la invadió, no se percató que le habían atado los pies, tropezando contra un estante, provocando que los artículos cayeran sobre ella.
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Eren tenía una rara suerte en esta vida. Su perfecta familia resultó ser la más destruida en su círculo de amigos y parecía que los problemas lo seguían como imán. El ser impulsivo no ayudaba a liberarse de los inconvenientes, por más que Armin, Mikasa y Jean trataran de ponerle freno.
Por ello, cuando de rumor en rumor escucharon que le jugaron una broma pesada a Hanji, encerrándolo en el cuarto de limpieza, para Eren fue lo más lógico ir a liberarlo que estar esparciendo el rumor. Armin insistía en que debían notificarlo a Smith-sensei mientras que Jean le recalcaba que se evitara problemas con Levi-senpai. Mikasa parecía ser la única resignada a ir con Eren a verificar el cuarto de limpieza. Aunque si era que Hanji estaba encerrado, todo se reducía a quitarle alguna tabla a la puerta, o a lo mucho romper el candado si acaso el bromista le puso alguno.
Eren se extrañó al no ver ningún impedimento físico que abriera la puerta y por impulso tocó la perilla de la misma.
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—Levi-senpai debe enterarse de inmediato — murmuró una de las chicas, de cabello rojizo y rizado, la cual se auto denominaba como fangirl.
—Pero si es cierto, Hanji-senpai debe salir de eso solo — replicó otra, de cabello lacio y corto, mirando suspicazmente a su compañera — Para mí que eres fujoshi.
Petra, escuchando a medias la conversación, y con un aire de irritación ante tantas estupideces de fangirl y fujoshis, quiso saber de inmediato lo ocurrido.
—Me vale el rollo de estar shippeando a nuestros compañeros. ¿Qué ha sucedido con Hanji-senpai?
— Pues... — replicó la pelirroja — ... dicen las de segundo que Eren está celoso de Hanji-senpai y lo encerró en el cuarto de limpieza. Lo cual es estúpido porque sabemos que Levi-senpai tiene un Trastorno Obsesivo-Compulsivo por el aseo entonces sería idóneo para que ellos...
—Pero Levi-senpai es heterosexual — insistió la de cabello corto — Y no se va a poner con esos juegos estúpidos de las fujoshis en el cuarto de limpieza, además no es acorde a su personalidad.
Petra negó, irritada ante el hecho que empiecen a pelear sobre la vida sexual de sus compañeros, como si fuera de su incumbencia, e ignoren el hecho de la broma estúpida.
—¿Jaeger Eren ? ¿El de Primer Año? — Petra frunció el entrecejo, el muchacho no le parecía del estilo de hacer esas idiotas bromas propias de los cabeza hueca de tercero. Además, generalmente son los de los cursos superiores los que bautizan a los novatos, no es al revés. — ¿Y alguien le fue a decir a Levi-senpai?
—Eso es lo que estábamos debatiendo, además el receso ya está por terminar... si Hanji-senpai está encerrado o no, se sabrá luego de ello.
Petra se irritó más por la estupidez de sus compañeras. Se dirigió al salón de Levi-senpai para ponerlo al tanto de la situación.
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—¡Levi-senpai, Levi-senpai! — replicó aceleradamente una de las chicas de segundo año. Levi la reconocía porque era de las que más hacían esos sonidos parecidos a los de un ratón siendo descubierto por un gato. A punto estuvo de ignorarla abruptamente pero sus siguientes palabras quedaron grabadas en su memoria — Hanji-senpai fue secuestrado y le pudo haber pasado algo te-rri-ble.
Mike se levantó abruptamente de su puesto.
—No juegues con eso y sé más explícita — replicó el rubio, con el entrecejo fruncido. Trató que Levi no saliera abruptamente sin rumbo y atacar a lo loco — Y no estoy interesado en Hanji de esa manera, así que quita esa mirada de celos infundados.
La muchacha respiró profundamente, al parecer queriendo confiar en la palabra de Mike.
—Dicen los de primero que Eren encerró a Hanji en el cuarto de limpieza luego de golpearlo por estarse entrometiendo en su relación... — la chica no pudo evitar soltar una risita que a Levi lo enfureció más — de amigos... sí... claro está. Pero Hanji-senpai no puede escapar porque lo ató.
Si acaso la chica deseaba ver alguna mirada pervertida en Levi, lo que consiguió fue una de irritación. Ni siquiera el agradecimiento de su querido Levi-senpai obtuvo, pero el material de su mente fue más que suficiente para armarse una novela.
En sus fantasías, Levi corrió ansioso para aprovechar a Hanji amarrado, dispuesto a todo.
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Lastimosamente para Petra, Levi fue informado de los hechos. No sabía bajo qué circunstancias, pero parecía que no le habían dado la noticia de buena manera. Levi destilaba peligro por cada poro de su piel, pero ella no le temía, por lo que lo siguió, a la par de Mike.
Los ojos azules de Petra se llenaron de decepción al ver a Eren sosteniendo la perilla de la puerta, quizá evitando que Hanji salga del cuarto.
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Hanji tosió abruptamente, no podía abrir el ojo izquierdo por el fuerte dolor que sentía y el aroma al ácido para limpiar los baños le inundaba las fosas nasales, lo cual hacía que aguantara la respiración cada cierto tiempo. Las manos le temblaban al querer deshacerse del nudo que tenía y sentía calambre en las piernas. Al menos logró desatar el nudo que aprisionaba sus manos con los pies. Seguro que hubiera salido de ese estúpido juego de haber siquiera un poco de luz.
Pero había esa oscuridad que odiaba con cada célula de su ser.
— Los sonidos de las balas están en tu mente — murmuraba para sí misma — Estás en el colegio.
Pero su raciocinio se negaba a cooperar para alejar sus nervios.
Y lo que terminó de desatar sus profundos temores fue el sonido de una explosión. Las lágrimas recorrieron sus mejillas, incluso de su lado herido.
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Levi estuvo a punto de estrellar a Eren contra la pared, Mikasa lo apartó de un jalón y Armin se interpuso entre los dos. Mike logró agarrar a su amigo antes que se fuera contra la chica de cabellos oscuros y el muchacho rubio.
—Íbamos a averiguar lo que sucede detrás de la puerta y según ello íbamos a informar a Smith-sensei — intentó justificar Armin, con un acelerado hablar, no propio de él. Se llevó una mano a pecho, seguramente para tratar de detener el acelerar de su corazón.
Esa curiosa explicación hizo que Levi bajara un poco la tensión en sus hombros, extrañando a Mike por la peculiar reacción. Para el rubio mayor, su amigo es totalmente impredecible. Tampoco se esperó que Levi ni siquiera tocara la perilla y pateara la puerta, quizá descargando en aquel golpe toda la carga emocional que llevaba en ese momento.
El sonido fue como una explosión.
Levi había desgarrado las bisagras de la puerta y la tumbó de un solo golpe.
Lo primero que hizo fue buscar el interruptor para iluminar aquel cuarto, una vez que encendió la luz se apresuró a llegar ante una llorosa Hanji, esquivando todos los objetos derramados por el piso. Encontró entre los objetos regados una cuchilla y cortó las cuerdas. Luego examinó la herida que portaba en su ojo, preguntando cómo se lo había hecho. Tuvo que llamarla algunas ocasiones para que Hanji reaccionara, porque parecía perdida en sus miedos.
—¡Hanji! ¡Maldita sea! ¡Mí-ra-me! — Levi la sostuvo del rostro, respirando aliviado al ver cómo la mirada de Hanji se enfocaba en él y le daba una temblorosa sonrisa de reconocimiento.
— Me asustaste con ese sonido — replicó ella, pasando una mano por su rostro para secar sus lágrimas. Pareció entonces en reparar que estaba sin ataduras y suspiró con alivio — Gracias.
—¿Quién te golpeó? — repitió Levi su pregunta.
Hanji se aferró a su pecho, llorando silenciosamente. Levi respiró profundamente, tratando de calmar sus propios nervios.
Mike analizó el panorama, observando los lentes de ella al parecer lanzados al azar por la habitación. Estaban un poco rayados, quizá por el roce con el piso.
A su lado, Eren estaba temblando de rabia, sin comprender por que alguien atacaría así a Hanji, siendo que lo ha visto ser bueno con todo mundo, quizá algo excéntrico pero nunca ha lastimado a nadie.
—Será mejor que te marches — indicó Mike, evitando que Eren se acercara más a sus amigos — Le informaron a Levi que fuiste el causante de esto.
—¡¿Qué demonios?! — replicó el de ojos verdes — Pero yo no...
—No ayudó que estuvieras agarrando la perilla cuando llegamos — le interrumpió el rubio — Pero Hanji no es alguien dócil, esto obviamente fue realizado entre tres o más personas. Solo que Levi no lo verá por el momento así, su lema es primero actúa luego pregunta.
—Vamos, Eren — insistió Armin, halando del brazo de su amigo — Luego podremos analizar esto con la mente más fría.
—Habría que analizar cómo llegó la información de Eren involucrado en esto — replicó Mikasa, tomando del otro brazo a Eren — Si indagamos...
—Mikasa, nadie te lo dirá, intimidas demasiado para esto — objetó Armin.
Mike escuchó cómo las voces de ellos se perdían, conforme se apartaban de ahí. Guardó los lentes de Hanji en el bolsillo superior de su chaqueta.
—Quizá te encante estar así — objetó Mike, viendo a su amigo con Hanji escondiendo el rostro en su pecho — pero el olor a detergente, ácido y cloro verdaderamente me está irritando el olfato.
Levi asintió, sin dejar que Hanji se levantara, y la sostuvo entre sus brazos. Pesaba menos que él, a pesar de ser ella más alta. Ella se dejó llevar, aún escondiendo su rostro en el cuello de Levi.
—Lo siento mucho — murmuró Hanji — No los vi.
Sin embargo esas seis palabras alejaron toda sospecha de Eren. Hanji habló en plural, fueron unos idiotas, que honestamente no saben con quiénes se metieron.
Levi miró a Mike, quien entendió su mirada y asintió.
Esto no se iba a quedar así.
Los dos personajes más peligrosos del instituto iban a dar con los responsables de esto.
Continuará...
Notas de la autora: Oh, Kenny... ¿Qué estás planeando?
Bloddy cherry: Muchas gracias por tu mensaje, vamos en camino a hacer realidad esas fantasías(?) tus palabras incentivan mucho para seguir con esta historia, me emociona leer tu reacción. ¡Besos y abrazos!
gleysi chavarria: Me costó más hacer el yaoi que el hetero, al final prefiero más el hetero, no lo digo yo, lo dice la cantidad de palabras entre los dos capítulos xDD Gracias por tus mensajes
Guest: Muchas gracias por tus buenos deseos. Técnicamente sus vidas pasadas fueron así, el mundo de shingeki, y reencarnaron acá para seguir la tortura con las ideas de Hikari xDD pasa divino y gracias también por seguir en esta historia.
¿Comentarios? Me entero en el review.
