Holaaa, lo sé me tardé mucho, un mes para ser exactos, lo siento mucho :'(

Gracias por sus comentarios, seguidores, favoritos y todo, gracias por leer, me pone muy feliz y me hace sonreír :)

Descargo de reponsabilidad: no soy dueña de Naruto ni de sus personajes, lo único mío aquí es esta historia.

...

Capítulo 10: Suerte Kurama.

-¡Maldito Kuramaaa!- un fuerte grito se escuchó por toda Konoha…

Resulta que, Naruto se encontraba en el hospital y la causa del grito fueron tres simples razones… alcohol, una pobre enfermera que sólo trataba de hacer su trabajo, y Kurama…

-Na-Naruto-kun, por favor, espere un poco más, esto no tardará mucho- decía la pobre mujer, tratando de limpiar la herida del rubio con un poco de alcohol.

-¡Esperar mis polainas!- el Uzumaki gritó de nuevo-¿Usas polainas?- preguntó burlón el Kyuubi, pero luego notó que su Jinchuuriki no estaba para bromas- ¡Cierra ese maldito hocico que tienes!- gruñó

Una vena se hinchó en la cabeza del zorro- Grr, ¿acaso te hice algo mocoso?- preguntó molesto.

-Ooh, sí que lo hiciste- respondió- ¡Maldita sea!, ¡¿dónde demonios está Sakura-chan?!- gritó de nuevo.

La enfermera miró con miedo al Uzumaki-Y-yo… ahora vengo- dijo, para luego salir corriendo de la habitación.

Naruto hizo otra mueca de dolor- ¿No se suponía que habías curado mi herida, maldito perro de nueve colas?

-Yo sólo cerré ese agujero y calmé un poco el dolor, yo no hago milagros, mocoso- Kurama respondió, restándole importancias.

-Tu…

-¡Naruto!- se escuchó. El nombrado volteó y miró a la ventana, y allí se encontraba su madre.

-¡Mamá!, ¿Qué estás haciendo aquí?- cuestionó el rubio- Ne, ¿A qué demonios viene una madre a un hospital?, pues para ver a su querido hijo enfermo 'ttebane- respondió la pelirroja.

-¡No estoy enfermo!- gritó el Uzumaki- Bueno, herido, o como sea- ella se encogió de hombros.

-Grr- gruñó y luego hizo una mueca de dolor.

-Uy, parece que alguien no está de humor- Kushina dijo, entrando a la habitación, luego se asomó por la ventana- ¡Minato!, ¡Sube!- gritó ella.

-No- se oyó desde abajo- ¡Minato!, ¡Que subas te digo 'ttebane!- ella gritó de nuevo- ¡Existe algo llamado puerta!- respondió él, desde abajo.

-¡Me importa un Ramen las puertas!, ¡Quiero que subas por la ventana 'ttebane!

-¿Por qué…

Kushina lo ignoró y miró a su hijo en la cama- ¿Pero qué te hicieron 'ttebane?- preguntó ella al ver a Naruto completamente vendado, y por esto se parecía a una momia.

-Nada, sólo un gran agujero en mi estómago, nada de qué preocuparse- respondió sarcásticamente el rubio, luego miró a la dirección donde había ingresado su madre y vio que su padre trataba de subir, pero se había quedado allí, muy cansado. Kushina, al notar eso se echó a reír- Jajaja, ¿acaso haz escalado una montaña?- se burló la pelirroja.

-Tal vez sea porque apenas me enteré de lo de Naruto yo vine corriendo y luego me encontré contigo en Ichiraku Ramen y resultaba que tú ibas al mis lugar y cuando tu llegaste subiste por la ventana y comenzaste a gritarme para que yo también subiera por allí y luego cuando me decidí a hacerlo me costaba mucho porque estaba muy cansado porque tuve que luchar con una gran cantidad de ninjas de la niebla pero claro que eso no es nada comparado a lo que tuvo que pasar Naruto pero de todas formas no estaba en condiciones para hacerlo…- terminó de explicar el Namikaze.

Naruto y Kushina tenían una gota en la sien- ¿Tú entendiste algo de lo que dijo?- preguntó Kushina, rascándose la cabeza.

-No, ni una palabra- respondió el Uzumaki, negando con la cabeza.

-Tks, olvídenlo- Minato frunció el ceño.

-Grr, ¿Pero qué es lo que les pasa hoy?- la pelirroja les dio la espalda- Están de muy mal humor y eso me molesta 'ttebane- Kushina protestó- Ustedes dos son tal para cual, son muy parecidos entre sí, y no solo física, si no mentalmente- dijo ella muy convencida.

-¡¿Qué?!, ¡¿insinúas que estoy mal de la cabeza?!- gritó Naruto, a lo que una vena se hinchó en la frente del Namikaze- ¡¿Pero qué has dicho?!- Minato también gritó.

-¡Cállate!- Kushina empujó a Minato de la ventana, pero no con la intensión de tirarlo de allí. Pero lamentablemente, eso fue lo que pasó, el Namikaze calló de su lugar, dejando escapar un fuerte grito. Después de eso, se escucharon extraños ruidos y cosas que se rompen en la planta baja.

Kushina se quedó en shock- Yo… eeh… voy a ver qué pasó- dijo, para luego saltar por la ventana e ir a la escena del crimen.

-Oh- murmuró Naruto y se recostó en la cama, tratando de relajarse, ya que esa herida dolía demasiado, lo cual le sorprendía, porque él había tenido peores y nunca se quejó de ello. Pensaba en cosas completamente al azar, como- ¿Por qué lo habían envuelto completamente en vendajes, si tenía un agujero en el estómago?, no se había lesionado, ¿O sí?, ¿Kurama es realmente un zorro?, ¿Papá habrá muerto por la caída?, ¿Mamá se disculpará con él?, ¿Y si no lo hace?, ¿A caso tiene importancia?, ¿Y si la tiene?- Naruto negó con la cabeza- ¿Qué importa realmente si mamá se disculpa o no con él?, si está muerto simplemente no puede hacerlo.

-Naruto, ¿Puedes dejar de pensar en estupideces?- Kurama pidió, rascándose una oreja. El rubio hizo un puchero- ¿Y por qué habría de hacerlo?, esto es completamente aburrido, más que entablar una conversación con Sasuke- dijo haciendo un mohín.

-Mmm, ¿de verdad es tan aburrido?, no creí que algo superaría a lo del mocoso Uchiha- el zorro se rascó la otra oreja.

-Bueno sí, creo que exageré un poco, pero igual sabes a qué me refiero, ¿No?- Naruto dijo, para luego intentar ponerse de pie.

-Si, si... ¡espera!, ¿Que haces?- el kyuubi se alarmó- Me voy de este horrible lugar, ¿que esperabas?, ¿Que me iba a quedar aquí como un idiota que no tiene vida, ni familia?- el rubio frunció el ceño.

-No me interesa la historia de tu vida, yo sólo no quiero que mueras, porque si es así, yo me quedaré atrapado dentro de ti, para siempre.

-Ajá, o sea que no te interesa lo que me pase en sí- el ceño del Uzumaki se profundizó.

-Nop- respondió el zorro y rió por lo bajo- Además, no digas familia.

-¿Por qué no?- preguntó Naruto- Porque, de seguro sólo queda tu madre- respondió Kurama.

-No comprendo- el rubio estaba confundido. El zorro suspiró- A lo que me refiero... es que sólo estará tu madre contigo- aclaró.

-¡Sé un póco mas específico!- pidió nervioso Naruto, ya que lo que fuese que valla a decir el Bijuu, definitivamente, no iba a ser bueno.

-Tu padre debe estar muerto- dijo, reuniendo toda la paciencia que podía encontrar.

-¿Pero que disparates dices?, ¡Eso es imposible!, ¡Él es el Rayo Amarillo de Konoha!, ¡Es imposible que muera por caer de un 4to piso!- el Uzumaki gritó.

-Bueno, eso es lo que creo yo, por lo general, nadie sobrevive a una caida como esa, pero cómo puedo ver, tienes mucha confianza en tu padre- notó el zorro.

-P-por supuesto- Naruto se puso más nervioso y se acercó a la ventana, para mirar a travez de ella, como buscando a alguien- Naruto, es obvio que tu padre debe estar en este mismo hospital, eso creo, dejarlo tirado no es lo más seguro- dijo Kurama. Naruto rápidamente se quitó esos molestos vendajes en todo su cuerpo, se cambió a sus ropas habituales, se puso sus sandalias y por último, su banda para la cabeza con el símbolo de Konoha...

Y saltó por la ventana...

-¡BAKA!, ¿Pero qué estás haciendo?- preguntó el zorro alamado. Su Jinchuuriki no respondió a su pregunta, y se concentró en aterrizar bien en el suelo, y así evitar terminar cómo su padre.

-No puedes irte, tu herida no está del todo curada.

-No importa, ya no me duele- respondió y al dar el primer paso, sintió un inmenso dolor, pero lo disimuló bien.

Corrió y se adentró de nuevo en el hospital, luego preguntó a una de las enfermeras donde se encontraba su padre, haciendo toda esa descripción gráfica innecesaria que se acostumbraba a hacer.

La enfermera lo miró raro y eso confundió al rubio- Pss, Kurama, ¿Qué le pasa?- preguntó y el zorro suspiró- Pues qué se le va a hacer, eres un idiota, se supone que deberías estar en esa cama, complétamente vendado como te habían dejado, pero en lugar de eso, te encuentras hablando con una enfermera, en un lugar donde NO tienes que estar, ¿Cómo quieres que te miren entonces?- explicó el Kyuubi.

-Yo... ay- Naruto se rascó la parte posterior de la cabeza avergonzado.

-¿Tú no eres el chico rubio con la herida en el estómago?- preguntó la enfermera mientras le entrecerraba los ojos.

-¿Y tú no eres la enfermera que me dejó retorciéndome de dolor en aquella habitación?, yo eso lo llamaría abandono o... escaparse- Naruto también le entrecerró los ojos.

La mujer se puso pálida y el Uzumaki continuó- Se lo diré a...- fue interrumpido

-Por favor, no se lo digas a nadie- suplicó- Perderé mi trabajo.

-No lo haré, si tú tampoco lo haces- dijo el rubio, y sonrió ante eso- Naruto, ¿La estas extorcionando?- preguntó Kurama con una gota en la sien.

-T-trato hecho, eeh... ¿Preguntaba usted por Namikaze Minato-san?, se encuentra bien, pero ha tenido una seria caída- la enfermera dijo.

-¿Puedo verlo?-preguntó Naruto.

-Me temo que no será posible por el momento- respondió ella

-¿Pero por qué?

-No lo sé, él no deja entrar a nadie, no estoy segura si es porque está enfadado o simplemente se encuentra de mal humor- respondió la mujer. Naruto se quedó pensativo- Ne, no importa, yo soy su hijo, así que me dejará entrar...

-No puedo permitirlo, lo lamento pero, usted debe estar en su habitación- la enfermera lo interrumpió.

-¿Que?, ¡pero si hicimos un trato!- el rubio hizo un puchero- Que no se diga más- ella lo arrastró hasta su habitación, lo ató en su cama y lo amordazó para impedir que grite, luego salió corriendo del cuarto. Al cerrar la puerta, se apolló en ella y se secó el sudor de su frente- Uff, eso estuvo cerca- pensó y miró a alguien a lo lejos, con un largo cabello rojo- Naruto-kun habría muerto... y yo tambien- intentó alejarse de allí para impedir que la Habanera Sangrienta la vea, pero no tuvo suerte.

-Oye tú, ¿Donde se encuentra la habitación de Minato Namikaze?- preguntó la pelirroja.

-No se puede ir en este momento y...

-¡Donde se encuentra la habitación de Naruto Uzumaki- le interrumpió- Tampoco se puede...

-¿Por qué no se puede?- preguntó de nuevo

-Es que...

Kushina se acercó e intentó abrir la puerta del cuarto que se encontraba atrás de la enfermera, pero esta no se lo dejaba- Apártate o correrá sangre- advirtió la pelirroja.

-Me temo que no puedo hacerlo...

-¡Que te muevas te digo!

-¡No...!

-Mmm mmmm mm mmmmm ¡Mmm!- se escuchó al otro lado de la puerta. Kushina parpadeó un par de veces- Muévete- la pelirroja empujó al la mujer y abrió la puerta.

-Mmm ¡Mmmm! mmm, mmmm, ¡Mmmmm!, mmm ¿Mmm?- Kushina lo miró detenidamente. Su hijo estaba atado de pies a cabeza en la cama y amordazado, cómo si lo hubiecen secuestrado, en sierta forma, era un poco gracioso- ¿Naruto?- llamó ella.

-¿Mm?

-¿Q-que te hicieron?, ¿Por qué lo hicieron?- preguntó Kushina.

-...- no hubo respuesta...

-Etto...

-Mmm mmm, ¡Mmm!, ¡Mmmm!

La pelirroja asintió con la cabeza- Si, comprendo- ella se acercó a Naruto.

La enfermera tenía una gota en la nuca-¿Entendió todo lo que dijo?, eso no es posible- pensó y se escabulló del lugar.

-Mmm- "dijo" Naruto. Kushina llegó a él y le quitó la mordaza. El rubio inhaló todo el aire que podía encontrar en esa pequeña habitación donde se encontraban, por la falta de oxígeno- M- mamá, una loca me ató aquí- dijo el Uzumaki respirando hondo.

-¿Quien?- preguntó Kushina.

-Está ahí, detrás de ti- el rubio señalaba a la puerta. La pelirroja volteó, pero notó que nadie se encontraba allí.

-Ay Naruto, no hay nadie allí, mejor descansa, te hará bien a la salud- dijo su madre, para luego marcharse de allí como si nada hubiese pasado.

-¡E-espera!, ¿a donde vas?, ¡Te olvidas de mi!- gritó el Uzumaki, pero ya se encontraba completamente sólo.

-¡Kurama!, desátame- pidió con poca amabilidad el rubio.

-Ne, ¿Y cómo voy a hacerlo?, ¿Ya te olvidaste que me encuentro encerrado dentro de ti y por eso no tengo un cuerpo?, además en este diminuto lugar, hay algo que huele desagradable- dijo Kurama, cubriendose la nariz.

-¿De verdad?, pues entonces debes bañarte- Naruto se rió por lo bajo- ¿Me sacarás de aquí?

-¡Si de nuevo dices algo así, te voy a matar!- lo amenazó el Kyuubi.

-Adelante, hazlo...

...

...

-¡Ja!, no lo haz hecho, ahora sácame de aquí- Naruto le ordenó. El zorro gruñó e hizo lo que le pidió, poseyendo su cuerpo.

-Bien, ahora sólo tengo que sacarlo de aquí y asunto arreglado- kurama murmuró e estiró con todas sus fuerzas de aquellas sogas, pero... no podía romperlas.

-Grrr- tiró de ellas- ¡Grrr!- siguió tirando-¡Grrr!- y tiró una vez más, pero... ahora le había salido una cola.

-Ouch, eso no tendría que haber pasado- Kurama rió nervioso- ¿Pero-por-qué-no-puedo-romper-estas-CUERDAS?- de un tirón pudo romperlas.

-¿Que es lo que me pasa?, tendría que haber terminado con esto de un sólo intento.

Olfateó el aire y se dio cuenta que alguien se acercaba. De inmediato corrió a la ventana para intentar escapar para que no lo viesen con esta apariencia.

La abrió e intentó saltar a travez de ella, pero...

Una enfermera entró a la habitación, y los platos con alimentos que ella traía, calleron al suelo, mientras ella se le quedaba mirando fijamente.

-Ejem, eeh... ¿Hola?- Kurama se rascó la parte posterior de la cabeza con timidez y nerviosismo.

-¡Kyaaaaaaaaaaa!- la mujer llevó las manos a su rostro mientras gritaba de una forma muy cómica.

-Yo... tengo algo que hacer- dijo el zorro para luego saltar por la ventana.

Mas enfermeras llegaron al lugar y vieron a su compañera parada allí.

-¿Que pasó?, ¿Por qué gritaste de esa forma?- preguntó una de ellas.

La mujer calló de rodillas- Yo... era un monstruo... y me dijo hola- dijo mientras señalaba temblorosa a la ventana. Las demás se miraron entre sí.

-Necesitas unas vacaciones...

/

Kurama llegó a un callejón y respiró hondo- Chico, te devuelvo tu el cuerpo- dijo el Kyuubi, pero no hubo confirmación del rubio- ¿Naruto?- llamó de nuevo.

-No quiero, ahora que soy parte de tu conciencia, no siento aquel dolor insoportable a causa de la herida, en cambio, si tú permaneces más tiempo poseyendo mi cuerpo, la dicha sanará más rápido.

-¿Y quien demonios te dijo que eso pasaría?

No hubo respuesta...

-Maldita sea mocoso- gruñó el zorro, y comenzó a caminar para salir de aquél callejon, pero a lo lejos vio que se acercaban dos niños que conocía perfectamente, aúnque solo los haya visto una vez.

Eso era motivo suficiente para correr, pero tuvo mala suerte ya que ellos llegaron a él antes de que hiciera lo planeado.

-¡Oye mira, es el Kyuubi!- gritó Obito, y el nombrado se alarmó.

-Obito eres un idiota, no debes decir eso en frente de todos- Kakashi lo golpeó en la cabeza.

-Ay, lo siento, eem... Kyuubi...- el Uchiha lo miró detenidamente, pensando si ese cuerpo era el de Naruto, porque un espeso Chakra de color naranja lo rodeaba, la misma le daba el aspecto de un zorro, ya que tenía unas largas orejas y una cola, sus ojos eran rojos, tenía unos grandes colmillos, las uñas de sus manos habían crecido como garras y su voz era completamente cambiada, o sea, era sustituida por la del Kyuubi, lo cual era grave y un poco tenebrosa.

-¿Que tanto me vez?- el zorro se cruzó de brazos. Obito negó con la cabeza- Lo siento de nuevo, yo... quería preguntarte si... podías entrenar a Rin, ella ha estado muy deprimida desde que descubrió que ella es la Jinchuuriki del Sanbi y bueno...- dejó de hablar al notar que Kurama se estaba alejando.

-E-espera- el niño intentó detenerlo y el zorro se echó a correr- No dejes que escape- gritó Kakashi y comenzaron a perseguirlo.

-Estos cuerpos de humanos son una mierda- el zorro comenzó a correr en cuatro patas, como si se tratase de un animal, y saltó al tejado de una casa para evitar que lo vean otras personas.

Notó que los niños seguían en su búsqueda, bajó de donde se encontraba y entró a una casa. Al cerrar la puerta se apoyó en ella y dio un gran suspiró- E-esto de verdad cansa, nunca me había pasado esto- murmuró. Sabía bien donde se encontraba en estos momentos.

/

Un fuerte portazo se escuchó, Kushina levantó la vista desde la cocina- Es Naruto- pensó, pero luego notó el extraño Chakra rodeandolo y se dió cuenta que era... ¡El Kyuubi!

-¿Quien está ahí?- preguntó Minato, quien se encontraba sentado en una silla, completamente enyesado. Quizo mirar pero la pelirroja le estrelló la cabeza contra la mesa- Yo hiré a ver de quien se trata, tú quédate aquí o si no te voy a golpear muy fuerte, ¿entendiste?.

-Uh hum- el Namikaze asintió, aún con la cabeza contra la mesa, ¿Iba a golpearlo?, ¿No se conformó con tirarlo de la ventana?

Kushina se dirigió a la puerta de salida y vio a supuestamente su hijo sentado en el suelo- Tu eres...

-El Kyuubi, ahora escóndeme por favor, esos mocosos me estan buscando... y están muy cerca de...- dejó de hablar al oir que alguien llamaba a la puerta.

-Kushina-san, Minato-sensei, abran, sabemos que él se encuentra ahí- alguien gritó desde el otro lado de la puerta.

-Esa es la voz de Obito- pensó Kushina, luego miró a Kurama, lo cual parecía estar muerto de miedo.

El zorro frunció el ceño al sentir la mirada de la pelirroja en él- ¿Por qué todos me miran de esa forma?- se preguntó en voz alta el Kyuubi.

-Yo eeh, lo siento, es que... no creí que alguien cómo tu estaría en mi casa y... muerto de miedo- Kushina cerró los ojos, sabiendo que estos momentos iba a morir por decir aquello.

-¿Alguien cómo yo?, ¿a qué te refieres con eso?- el zorro chasqueó la lengua con disgusto- Nunca entenderé a los humanos- negó con la cabeza y se acercó a la puerta para enfrentarse a aquellos niños molestos.

Antes intentó quitarse ese chakra de su alrededor, ya se estaba poniendo molesto. Costó, pero con un poco de esfuerso, pudo llevar esa energía de nuevo a donde pertenece. Abrió la puerta y vio a los dos mocosos parados allí- ¡¿Que es lo que demonios quieren de mi?!- les espetó el zorro.

-Yo... yo, y-yo, sólo queríamos pedirle si podía a-ayudar a R-Rin porque está deprimida, y... y- Obito hizo un gran esfuerzo para pronunciar esas palabras.

KURAMA POV

Quería reirme, por el amor Hagoromo, el mocoso estaba muerto de miedo. Y mierda, parecía que se iba a hacer en sus pantalones. Verlos asustados me agradaba por alguna razón, tal vez porque soy el "El legendario zorro sediento de sangre de las nueve colas" y toda esa mierda que los humanos inventan. Aveces me pregunto qué es lo que se les pasa por la cabeza para poner esos apodos tan excesivamente estúpidos. Ay, ya quería saber que tipo de nombres le pusieron a los demás Bijuus, era gracioso con sólo imaginarlo je, je.

Miré al enano con el cabello plateado, un idiota inexpresivo. Uff malditos emos, estan por todas partes. Nos estan invadiendo, y tengo que admitir... no es agradable.

Al menos vi un poco de temor en sus ojos, pero no era suficiente. Recordé algo, no sé por qué pero tenía que hacer algo al respecto, lo que acababa de recordar no era nada agradable, no para mí por lo menos... ay.

-Q-queremos q-que ayu-ayudes a Rin, ¿l-lo haras?

Bueno, esto ya era irritante, ¿como es que el Gaki no se meó en sus pantalones?, es un acto muy valiente de su parte, tenía que admitir.

No le respondí y el mocoso peliplateado agregó: -¿Que otra cosa importante podría hacer alguien como tu?

Ya estuvo- ¿Alguien como yo?, ¡Para tu información, tengo muchas responsabilidades en mi vida!- yo grité y valla que lo hice, sinceramente, nadie en mi siglos de existencia me había hecho enfadar de esta manera, y no quiero que nadie diga que lo que acaba de ocurrir es una estupidez!

-¿Que es?- el maldito me siguió desafiando, claramente no valora su pequeña vida.

-¡Sí!, ¿Que es?- el otro también, bien... esto ya no lo soporto más, no hay ni una pizca de respeto en sus palabras, es... es... una falta de respeto hacia mi persona, una inmundicia.

Exploté, literalmente- ¡Malditos Gakis!, ¿No comprenden que yo, al igual que ustedes, debo asearme?, ¡si no lo hago, las malditas y asquerosas pulgas vendran y es muy desagradable!- hablé de más, no debí haber dicho eso... ¡Maldicion!

Me miraron con los ojos desorbitados, miré hacia atrás y Kushina no estaba allí, o no, no por favor, se lo hirá a decir al Naruto 2. Maldita sea mi suerte. Pero hablando de suerte, ¿cuando estubo de mi lado?

No sabía que hacer, y sólo tenía tres opciones: (1)Huir de aquí, (2)Huir de aquí, (3)Huir de aquí...

Opté por la segunda, creo que era la más razonable de las tres, eso si, lastimaría mi orgullo, pero había que asumir las concecuencias si no te queda otra.

Aproveché su distracción para salir corriendo como alma que lleva el diablo, sin duda esto era lo más vergonzoso que había hecho, mi orgullo estaba por el suelo, demonios, lo estaba pisando en estos momentos, literalmente.

Pasó un tiempo, pero los mocosos me estaban siguiendo de nuevo. Que persistentes, esto era intolerable, inaudito, un insulto, y...

-Aaah, Kurama, por favor, no pienses en tonterías- Naruto dijo desde mi mente. Ah mierda, ahora me lo viene a decir, ¡Que hijo de...!

-¡Por favor Kyuubi, ayúdenos!- el Gaki con gafas se las arregló para no mearse aún, creo que era un comienzo, teniendo en cuenta que hace unos momentos, estaba temblando como ningún otro.

Llegué a un campo de entrenamiento, ¿Y adivinen que?, me tenía que venir a encontrar con la niña. Maldigo mi suerte con toda mi alma.

Paré en seco. Toda mi vida es una maldita mierda y lo seguirá siendo por el resto de mis días, y peor aún, creo que soy inmortal. ¿Alguien puede agarrar una pistola y pegarme un tiro?... ¿Y que mierda es eso de todos modos?

Estaba asustado, era evidente.

-¡Kurama-san, entrene conmigo!

La suerte no está comigo...

-¡Si, también a nosotros!

Nunca lo estuvo, ni lo estará, pero...

-Usted tambien debería entrenar Kyuubi, lo noto muy cansado.

¿Existe la forma de matar a un Bijuu?, no lo creo...

-¡Maldito Narutoooo!

/

N/A: Holaaa, ¿que les pareció?, espero que haya valido la espera, aunque no lo creo... ¿A quien quiero engañar?, me faltan años luz para poder ser una buena escritora, pero hagolo que puedo. Ay... me deprimí sniff sniff.

No importa, no me hagan caso jeje. Por favor, háganme saber lo que piensan del capítulo porfis, es muy importante para mi, de verdad :)

Perdonen si hay alguna falta de ortografía, de verdad lo siento.

Espera ansiosa sus reviews...

Miss Haruno...