Yyyyy otro capítulo más de esta historia. Nuevamente siento no actualizar tan seguido, pero no es culpa mía, sino de que mi inspiración u,u. Disfruten de la lectura, y por favor leer mi mensaje final (:
Disclaimer: 'Avatar: La leyenda de Korra' NO me pertenece a mí, sino que a Nickelodeon y sus asociados.
Venganza de doble filo
Capítulo X
Por E. Waters
Asami jamás había sentido tanto odio y celos cómo lo estaba sintiendo ahora.
Siempre ella había obtenido lo que ansiaba, siempre ella había obtenido y satisfecho hasta su más mínimo capricho, como heredera de los Sato que era, pero ahora mismo no podía saciar lo que más ansiaba…
Pero la diferencia era que ahora Korra no se trataba de otro simple capricho.
De forma casi inconsciente, la joven colocó su dedo índice sobre la comisura de sus rojizos labios, recordando de pronto todos los sucesos de la noche anterior, en donde se había dado cuenta de la realidad de las cosas.
Que ella amaba a Korra, que ella quería a Korra, que ella quería proteger a Korra, que ella deseaba hacer feliz a Korra.
Porque ahora no se trataba todo egoístamente de ella, siendo tal vez por primera vez en su corta vida que pensaba en la felicidad de alguien más.
Entonces, la muchacha, la cual siempre se había caracterizado por su ambición y astucia, se preguntó que de qué forma ella podría lograr lo que tanto su corazón anhelaba, y fue cuando una idea apareció en su cabeza.
Estaba claro, al menos según Asami misma; aquí el verdadero problema era que Mako ocupaba 'ese' lugar especial en Korra, por lo cual si ella lograba sacar a Mako del camino todo se arreglaría…
Al menos en teoría.
Y por supuesto, también la joven de verdes ojos sabía que el chico en cuestión estaba totalmente interesado en ella, cosa que ella aprovecharía de la forma más apropiada.
Una especie de sutil sonrisa se formó en los labios de la chica… y es que ella sabía que lograría de alguna forma conquistar a Korra, y que sólo debía de actuar de la forma más apropiada, de la forma más prudente y debida.
Aun cuando tal vez en el camino dañase a la primera persona a la cual había francamente amado.
Siendo así, Asami comenzó a tramar aquella especie de conjura contra el mismo Mako, a sabiendas que tal vez lo que haría a continuación sería lo más cruel que haría en su vida, mas eran tanto su deseo, su sueño de ser correspondida por la otra muchacha, que para la joven todo valía.
Aun cuando más de alguien saliese dañado en el acto.
—Envíe esto al hogar de los Hiretsu —fue lo que la muchacha le ordenó a unos de sus sirvientes, entregándole una especie de misiva a este mismo.
El show debía comenzar.
—¡Mira, Bolin, mira! —exclamó Mako casi al borde de la emoción, dirigiéndose a su hermano, sosteniendo en sus manos la invitación que la misma Asami le había enviado con un mensajero — ¡Asami nos quiere en su mansión, en una cena sólo para nosotros!
—¿Nos quiere? —preguntó Bolin alzando curioso una ceja.
—Sí, a ti, a Korra y a mí.
El chico de ojos verdosos miró un momento a Mako, y nuevamente las sospechas de que algo no andaba bien con Asami, respecto a Korra, apareció en su cabeza.
Sin embargo, a pesar de que él realmente intuía que algo no andaba bien en esa peculiar situación, el menor de los hermanos Hiretsu no tenía prueba alguna como para justificar lo que tanto él sospechaba.
Además, y después de todo, ¿qué realmente Asami Sato ansiaba de Korra?
—Seguramente la quiere sacar de camino por Mako —se dijo el muchacho a sí mismo, como no estando muy seguro de su hipótesis... pero en realidad no se le ocurría otra cosa que no fuese esa.
Y mientras que Bolin no hacía más que sospechar y sospechar, y pensar y pensar de por qué se había generado semejante situación, Korra se encontraba a solas en su cuarto, meditando acerca de Asami, acerca de la noche anterior, pero por sobre todo pensando acerca de esa fuerte atracción que sentía por Mako.
¿Cómo ella podría conseguir finalmente el amor de ese joven…?
Fue cuando alguien tocó la puerta de su habitación, a lo que entró el mismo Mako, con una gran sonrisa en su rostro, esa misma sonrisa que tanto, pero tanto hacía suspirar a la misma Korra.
—Korra, Asami nos ha invitado hoy a nosotros a cenar.
Cuando el muchacho le dijo eso a la chica, una evidente sonrisa se formó en el rostro de esta.
Después de todo, Asami había sido su única real ayuda para acercarse a Mako, puesto que ella y sólo ella le había apoyado con esas 'prácticas', para sí acercarse a el mayor de los hermanos Hiretsu.
Pero lo que obviamente la muchacha no sospechaba, era que las verdaderas intenciones de Asami Sato, estaban muy alejadas de que ella y Mako fuese finalmente una feliz y consolidada pareja.
Vistiendo un discreto vestido de un profundo azul, esa misma noche Korra junto a Mako y a Bolin, llegaron en el Sato Móvil del primero a la inmensa mansión de la anfitriona de esa velada, la cual lógicamente se encontraba y se encontraba en la puerta de la mansión, esperando ansiosamente por ella…
Pero esa noche, contraria a las anteriores, el objetivo de Asami no era precisamente Korra, sino que más bien el mismo Mako.
—Bienvenidos —dijo entonces la joven, la cual aunque como se ha dicho estaba enfocada en Mako, de manera casi inevitable su mirada se fijó en la figura de Korra, a lo que los recuerdos de la noche anterior vinieron a su cabeza.
¡Tan cerca, pero tan lejos a la vez…!
—Por favor pasen —dijo la chica, quien de inmediato y siguiendo con ese plan que con antelación había tanto preparado, entrelazó su brazo con el de Mako, el cual obviamente esbozó una sonrisa algo bobalicona.
Una sonrisa que fue de inmediato percibida por Korra.
En verdad que la chica de ojos azules jamás se había caracterizado por ser precisamente una persona captiva, por así decirlo, pero ahora mismo lo que estaba viendo no le gustaba en lo absoluto.
La embelesada expresión de Mako observando a Asami, y la atención de ella dirigida sólo a él, cosa contraria a cómo había sucedido en ocasiones anteriores.
Fue cuando una extraña sensación emergió en el pecho de la muchacha, sintiéndose de pronto sumamente extraña.
¿Qué le estaba sucediendo…?
—¿Vamos al balcón, Mako? —dijo entonces la propia Asami, quien aunque se estaba dirigiendo al chico, nuevamente posó su mirada sobre Korra, como estando sumamente pendiente de cada reacción en su cara.
Y cuando ella vio esa expresión, esa expresión que ella misma había experimentado por ella, esa expresión como de celos, la muchacha sólo quiso y ansió que Korra estuviese colocando esa expresión por ella…
Y no por Mako, que en verdad era lo más lógico que así pasase.
Sin poder hacer otra cosa, la mirada azulada de Korra siguió en todo momento a las figuras de Asami y Mako dirigiéndose hacia el balcón, al mismo tiempo que nuevamente aparecía esa opresión en su pecho.
—Voy al baño, Bolin —le habló la chica al otro muchacho, el cual sin tener la oportunidad para detener a la joven, tuvo que limitarse a ver como la chica se encaminaba hacia el mismo sitio en donde Asami se encontraba con la persona que supuestamente se sentía tan, pero tan atraída.
Los pasos de Korra acercándose hacia el balcón, Asami observando por el rabillo del ojo como la muchacha de ojos azules se acercaba, y Mako sólo teniendo ojos para la propia chica.
—¿Para qué me querías…? —pero antes de que Mako pudiese terminar su frase, y otra vez Asami estando más que atenta a cada movimiento que Korra daba, la joven de ojos verdes sujetó con fuerza la nuca del chico, y le plantó un intenso beso en los labios de él…
Un beso vacío, un beso errado, un beso que la verdad de las cosas no se parecía ni un solo poco como el que había compartido con Korra.
Entonces los ojos de la muchacha de piel morena se abrieron más que nunca, y esa opresión en su pecho no hizo más que aumentar al punto de ser algo casi doloroso.
Y no, ella no entendía nada.
¿Por qué Asami besaba de esa forma a Mako, cuando había sido ella misma quien le había ofrecido su ayuda para conquistarlo…?
Korra tragó con dificultad, al mismo tiempo que sentía como sus ojos comenzaban a humedecerse.
Asami soltó con brusquedad a Mako, quien tenía una expresión entre sorpresa y satisfacción, y al momento de hacerlo otra vez miró directamente a Korra.
La chica de ojos verdes a menudo, por no decir que siempre, pensaba egoístamente sólo en sí misma, pero al ver a la otra muchacha en tal estado, algo muy dentro se removió, sintiendo tal vez por primera vez eso llamado 'amor'.
Korra, no pudiendo aguantar más esa patética escena, rápidamente salió lo más pronto que pudo de ese balcón, mas al intentar dirigir sus pasos hacia la salida de aquel sitio, sintió como la misma Asami sujetó con fuerza su muñeca, dejando a un Mako más que confundido, como no pudiendo comprender del todo es situación.
—¡Espera, Korra!
La aludida por un instante giró su rostro hacia donde Asami se encontraba, y la miró con un expresión llena de resentimiento, y seguidamente hizo lo que pudo para zafarse del agarre d la otra chica, sin mucho éxito.
Y cuando la muchacha creyó haber retenido a Korra con éxito, fue Bolin quien apareció en escena.
—Deja a Korra, Asami.
Aprovechando el momento, la joven de ojos azulados logró finalmente salir del agarre de Asami, y tal como un animal dolido y herido, se refugió en los brazos de Bolin, quien de inmediato la rodeó con su brazo derecho y se la llevó hacia la salida de la mansión.
—Hey Asami… —comenzó a decir Mako, acercándose poco menos que triunfal hacia donde la muchacha se acercaba, creyendo que poco menos ella le amaba con locura —, ¿te parece si…?
—Vete, Mako —respondió ella de forma seca, sin ni siquiera dándose la molestia de mirar al chico a la cara, y es que el odio, sí odio, hacia él era mayor.
Mako entonces, y ahora más confuso que nunca, y viendo que no había posibilidad de acercarse a Asami, finalmente decidió salir de allí y seguir a Bolin, el cual a estas alturas ya se encontraba junto a Korra instalados en el Sato Móvil.
Pero Asami ciertamente no se quedaría tranquila y con los brazos cruzados… si bien su plan había resultado nefasto, ella no renunciaría a Korra.
Nunca.
Al día siguiente el ambiente en el hogar de los Hiretsu era más que denso, en vista que mientras que Bolin estaba más que meditabundo acerca del asunto entre Asami y Korra, esta última se sentía traicionada, y más tiste que nunca, puesto que le había quedad claro el evidente interés de Mako hacia la otra chica.
Nadie hablando durante el desayuno, de pronto la puerta del hogar de los Hiretsu fue tocada, y fue Korra quien atendió finalmente el llamado.
—¿Asami?
—Necesitamos hablar, Korra —dijo la muchacha, mirando casi suplicante a la otra chica, cosa que jamás había hecho con anterioridad… porque Adami Sato nunca le suplicaba algo a alguien.
—Yo…
Pero tal y como sucedió en la noche anterior, la joven de piel clara fue más rápida, y tomó no con sin algo de brusquedad la muñeca de Korra y poco menos la arrastró hacia un lugar más apartado.
—¿Qué sucede…? —se preguntó Bolin a sí mismo, saliendo afuera de su hogar, en vista que Korra no había regresado de haber atendido al llamado de la puerta.
Y fue cuando el chico miró algo que lo dejó helado por completo.
—Yo no necesito hablar nada contigo, Asami —decía Korra, al mismo tiempo que de pronto la chica de ojos verdes la sujetaba por los hombros, y poco menos la acorralaba contra el tronco de un árbol cercano—. ¿Qué estás…?
—¿No lo has pillado? —susurró entonces Asami suavemente al oído de la otra chica —. A mí jamás me ha interesado realmente Mako…
—¿Ah?
Y fue cuando la muchacha chocó sus labios de una hambrienta y feroz forma sobre los labios de la propia Korra, al punto de prácticamente obligarla a abrir su boca, para así introducir su lengua en aquel sitio.
Definitivamente, aquel desesperado beso no se parecía nada a los besos de práctica, y muy luego la muchacha de ojos azules comenzó a sentirse confundida, a sentirse mareada.
Pero antes de que Korra tuviese siquiera la mínima oportunidad de responder o rechazar a Asami, la voz de Bolin invadió el lugar.
—¡¿Qué le haces a Korra, Asami?!
Entonces la aludida se separó de Korra casi como si el tacto con ella quemase, y miró de inmediato a Bolin, sonrojándose furiosamente en el acto.
—Ven, Korra, entremos —dijo el chico a la joven, sujetando al muñeca de ella como anteriormente Asami lo había hecho, sólo que esta vez el toque de él era mucho más suave y delicado.
Y Korra, más anonadada y estupefacta que nunca, y es que simplemente no podía salir de la impresión, sólo atinó a seguir los pasos de Bolin, a la vez que la otra chica colocaba su mano sobre su frente, como procesando todo lo que había ocurrido.
Ya estaba hecho, ya todo estaba dicho y simplemente no había vuelta atrás.
Ella había confesado su amor por Korra, ella había besado de 'esa' forma a Korra, ella ya había expuesto todas esas reprimidas emociones y deseos, y ahora ya ella no podía hacer nada más al respecto.
—¿Estás bien? —le preguntó entonces Bolin a la muchacha, quien aun sencillamente no salía de la impresión.
—Yo… —y de pronto lágrimas comenzaron a emerger de sus ojos.
—Tranquila —susurró el joven a ella, rodeándola en un cariñoso abrazo —, yo estoy aquí, yo te voy a proteger.
Y tras esas palabras, tanto Korra como Bolin ingresaron al hogar de este último.
Pero lo que menos Korra sospecharía, era que todo esto recién estaba empezando…
Y eso ha sido por ahora. Me harían muy feliz si me enviasen un review, ya que eso igual me anima a seguir con este fic.
IMPORTANTE
1.-En vista que no he encontrado dibujante, decidí dibujar este cómic yuri por mí misma. El primer capítulo ya está subido, aunque esta historia irá lenta, pero segura. Buscar:
CHICLE SIN AZÚCAR
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3.-Con La Mafer igual estamos haciendo un cómic yuri. Buscar:
ENSAYO Y ERROR
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2.- Y con Ookami Elsa igual estamos haciendo un cómic yuri, que MUY pronto estará en papel. Para más información sobre el cómic, buscar:
VIEJOS CONOCIDOS
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