You Back

Habían pasado algunos día desde la fiesta, pero cada vez que se encontraba a solas sentía miedo… recordaba la mirada de aquel sujeto, la forma en que la obligo a besarlo, no… no deseaba volver a pasar por eso. Ni siquiera se lo dije a su hermano, mucho menos se lo dijo a Bummie, no quería que esos dos metieran sus narices o el asunto se transformaría en una cacería, los conocía demasiado para saber que iban a hacer. Cerro los ojos cansada, no había hecho nada de esfuerzo solo había pasado la tarde ordenando su ropa, pero su cansancio era mental, desde que llego a Corea no había encontrado trabajo, quizás para los chicos que estaban en su misma situación económica no era importante, pero para ella era lo único que le interesaba, no quería sentirse como una carga y para eso necesitaba trabajar.

Se sentó frente a la computadora, ya había enviado mail a todas las compañías de moda que conocía, pero hasta ahora no había recibido respuesta de ninguna, quizás sus bocetos no eran suficientemente buenos. Volvió a sentir el desgano corriendo por sus venas, ahora lo único que deseaba hacer era meterse a la cama y no volver a salir, sin Bummie y su hermano Corea se transformaba en una prisión. Dándose un poco de ánimo se puso de pie, quizás no era la mejor idea pero era la única que se le ocurría. El auto recorría las calles y ella miraba a través del cristal, en su regazo llevaba un ramillete de flores rojas, las mismas que Bummie le dio en la fiesta. Si su padre estuviera vivió seguro lo amaría, él era un chico humilde y de buen corazón por eso lo amaba. Cuando se detuvo el auto y ella bajo, sonriendo. Camino despacio como quien se dirige a una cita, fue cuando lo vio… Wooyoung, ¿Qué hacia enfrente de la tumba de su padre?. El chico parecía sonreír y hablarle… ¿Qué le decia?, se apuro en llegar a su lado.

-Wooyoung…- le llamo inclinando levemente su cabeza.-

-So Eun…- repaso sus ojos sonriendo. No quería mostrar signos de debilidad frente a ella.- hola… ¿Cómo estas?...- le dijo torpemente para sacarla de su asombro.-

-bien...- le sonrió y miro hacia el lado. Su padre tenía un lindo ramillete lila.- ¿las trajiste tú?...- su corazón se encogía al ver tal muestra de cariño.-

-sí…- reconoció bajando la mirada.-

-¿Por qué?...- era lindo ver que alguien más que la familia viniera a verlo pero ¿pero porque él?.-

La pregunta la esperaba, estuvo pensando en las respuestas desde que supo que volvió… pero ninguna de las posibles respuestas le satisfacía, entonces contemplo la mentira como la solución pero tampoco le gustaba esa idea.

-¿tienes tiempo?...-

La solución a ese problema fue la misma del principio, solo ser honesto. La acompaño a poner las flores y luego la invito a sentarse en una banca al frente de la tumba de su padre. Una vez que los dos estuvieran en silencio la miro con una sonrisa triste.

-me di cuenta que regresaste el día que te encontré en el cementerio… tú ni siquiera lo notaste.- desvió la mirada.- la verdad es que no conocí a tu padre… no debería tenerle mayor estima, no más que a un extraño pero…- reconocer esto en frente de ella era liberador.- mi padre si lo conocía.-

So Eun permaneció callada todo el tiempo, desde que puso las flore hasta que estuvo sentada. Ella pasaba de mirara las rosas ha mirarlo a él. Sabía que la curiosidad no era buena pero al igual que siempre se dejaba llevar por sus emociones.

-cuando te fuiste no tenía idea de quién era tu padre… pero al poco tiempo de tu tragedia comenzó la mía. Resulta que mi padre y el tuyo eran muy buenos amigos, tanto así que fue él quien le ofreció el trabajo al tuyo…- la miro con tristeza.- por eso nunca supero su muerte, sintió que había traicionado a su amigo, más cuando la compañía ni siquiera les dio una indemnización…-

Lo que estaba contándole le parecía sacado de un cuento. Recordaba escasamente el viaje, cuando su padre sonreía y mencionaba el nombre de su amigo… entonces, él era su hijo. Pero eso no explicaba porque venir a verlo.

-no fue su culpa… el no manejaba la compañía.- le dijo ella intentando ser empática.-

-si lo hacía…- dirigió su mirada a ella.- ahora entiendes su culpa… aunque era el presidente de la compañía tuvo que ceder a la presión de los inversionistas y culparlo de todo.- soltó un suspiro, no supo esa historia hasta que tuvo 16 años, cuando encontró la carta que le dejo su padre, hasta ese momento lo había odiado por lo que hizo con su vida.-

So Eun se quedo pensativa… las emociones le recorrieron, el miedo de perder a su padre vino acompañado de perder todo lo demás, la casa… sus cosas, tenían deudas que cubrir y nadie les ayudo, excepto el Sr. Kim. Hasta ese momento pensó que todos se habían olvidado de ellas pero al parecer hubo algunos que no se olvidaron.

-por eso vienes a verlo… por tu padre…- no tenía que hacerlo solo por eso.-

-sí y no…- junto sus manos.- también vengo a ver a mi padre…-

El rostro de ella palideció mientras lo observaba. Ambos iban por el mismo motivo... ¿pero cómo?.

-después del accidente mi padre comenzó a beber, murió dos años después en un accidente de auto, creo que eso buscaba…- respiro profundo. Odiar a tu padre era agotador, pero enterarte de los motivos que él tuvo para sentirse como una basura reconstruían la imagen de buen hombre que recordaba…- entiendo porque se sentía así… yo me habría sentido igual.-

Las confesiones de él la llevaron al momento más oscuro de sus recuerdos, cuando odio y maldijo el nombre de dios, cuando pidió venganza y lamento que otro no hubiera muerto en lugar de él. Su mano tembló, quizás todas esas veces que grito de dolor, que rogo por un castigo para quienes dejaron morir a su padre habían tenido fruto en la familia de él… quizás ella era responsable de su tragedia. Vio la mano de ella temblar como una hoja, recordaba como él temblaba de impotencia y puso su mano sobre la de ella.

-mi padre aprecio mucho al tuyo… y yo te trate muy mal cuando estudiamos juntos…- fue cobarde y muchas veces se dejo vencer por los chicos especialmente por Nichkhun.- espero no tengas resentimientos…- lo decia en serio. Se preguntaba muchas veces si fue cruel con ella o solo un cobarde.-

-sin resentimientos…- le dijo ella intentando sonreír. Su vida no fue fácil, pero tampoco la de él… había sido injusta en pedir castigo, pero era una niña con mucho dolor. Esperaba que este reencuentro trajera sanación a las heridas de los dos.-

Luego de despedirse de sus padres con respeto, él le invito a beber algo caliente. Muchas emociones y eso de hurgan en el pasado siempre traía consecuencias, las viéramos o no. So Eun envió a su chofer a de regreso a casa y se subió al auto de Wooyoung. Él la llevo a un lugar pequeño y cálido, nada exagerado como se podría pensar de un chico con dinero. Era todo un caballero, acomodo la silla para ella e incluso ordeno algo dulce para acompañar el té de limón.

-dime… ¿Por qué regresaron a Corea?.- fue la primera pregunta que deseaba hacer.-

-mi padre tenía que hacerse cargo de sus negocios el mismo… no íbamos a dejar que él volviera solo.- sostuvo la tasa de porcelana con delicadeza.- extraño mi antiguo hogar… pero volver siempre estuvo en mi corazón…-

-cuando te vi en la fiesta re conocí….- sonrió mirándola.- tienes la misma mirada de cuando éramos niños, me pareció que no habías cambiado en nada…-

-gracias…- bebió un poco de té caliente.-

-ahora que volviste, ¿Qué planes tienes?...- tomo un poco de pastel.- no creo que seas como las típicas hijas de millonarios, que solo gastan su tiempo comprando cosas y saliendo de viaje…-

-piensas bien…- soltó una risa, se estaba divirtiendo con él.- estoy buscando trabajo… aunque es un poco difícil ya que vengo del extranjero y me he reusado a usar los contactos de mi padre para conseguir un puesto ventajoso.-

-lo imagine…- ella era de las chicas buenas, de aquellas que trabajan para conseguir las cosas.- ¿Qué trabajo buscas?...- quizá podría ayudarla.-

- soy diseñadora de interiores…- le dijo orgullosa.- aun no obtengo mi título, se supone que este semestre presentaría mi trabajo pero con los cambios deberé esperar un poco, aunque estoy capacitada para trabajar…- añadí para no parecer inexperta.-

-vaya… pues si quieres puedo recomendarte en donde trabajo.-

-¿hablas en serio?...- le dijo incrédula.-

-estamos expandiéndonos, necesitamos que alguien se haga cargo de los interiores…- le dijo animoso. Lo había consultado con su socio y estaba de acuerdo en conseguir un experto para la decoración.-

-no puedo creerlo…- se sonrió y asintió con la cabeza.- sería un placer…-

-bien te espero mañana…- metió su mano dentro de la chaqueta y saco la tarje de presentación.- somos nuevos en el negocio. Estamos probando suerte con la industria de la moda.-

-estaré temprano…- le dijo mientras leía el nombre de la empresa.- ¿Mermaid?...-levanto los ojos extrañada.-

-no te gusta… estamos orientados al público femenino.- el nombre lo había escogido su amigo y por obvias razones.-

-me gusta…- las sirenas siempre le fascinaron.-

Luego de despedirse y llevarla a casa, comenzó a caminar por su habitación. Hoy descubrió muchas cosas de las cuales no tenía idea, incluso pudo recordar algo de su infancia… el niño tímido que fue su compañero y… el otro. Nunca dejo de pensar en él, incluso ahora que era mayor y que sabía cómo funcionaba el mundo, aun así no se explicaba como un niño actuaba de esa forma, tan embustero y lleno de mentiras.

Suspiro mientras se tiraba a la cama, ya no le dedicaría más tiempo a él. Se giro rodando hasta la mesita de noche y tomo el teléfono con una sonrisa enorme en sus labios, iba a despertar a su novio. El sonido del teléfono era tana agudo que salto del colchón, tenía que cambiar la música.

-sí…- dijo saliendo de las tapas y encontrado el suelo con sus pies.-

-te extraño…- le dijo sosteniendo con ambas manos su teléfono.-

-yo a ti…- se sonrió llevando la mano a su cabeza, adoraba su voz… saber que ella pensaba en él le llenaba de energía.-

-¿Cuándo podremos vernos?...- no quería pasar tanto tiempo separada de él. Su presencia le llenaba el corazón.-

-el fin de semana… tengo que terminar un trabajo antes de viajar…- se levanto de la cama, ahora no podría volver a dormir, pero era mejor, así tendría tiempo para terminar la maqueta.-

-Bummie… - pronuncio tiernamente.- te quiero…-

-So Eun eres la chica perfecta… te quiero…- solo pensar en ella le daba fuerzas para seguir por su cuenta.-

Ella corto la llamada sintiéndose llena de amor. Quería a Bummie como no quiso a nadie, él siempre la cuidaba y protegía, deseaba que los dos fueran felices por siempre. Se acostó tranquila mientras sonreía y se preparaba para soñar cosas lindas.

En la mañana se despertó temprano, estaba terminando de arreglar su cabello en un moño para lucir más adulta. Tomo su carpeta de muestras para dirigirse a la empresa de Wooyoung, bajo las escaleras luciendo un traje gris muy simple pero formal, paso al lado de su hermano quien la miro subiendo y bajando la cabeza.

-¿y a donde piensas que vas?...- le dijo este poniendo sus manos en el borde de la escalera.-

-a buscar trabajo…- le sonrió y lanzo un beso por el aire.-

-¿sabes que somos millonarios no?...- le bromeo al ver lo feliz que iba su hermana.-

-¿sabes que soy muy terca no?...- le respondió con una pregunta mientras se reía.-

Salió de casa y se negó a que el chofer la llevara, quería valerse por sí misma. Se fue caminando hacia la calle y espero un taxi, era emocionante entrar al mundo del trabajo, ahora si estaría feliz de gastar todo su dinero. Cuando llego al edificio vio que arquitectónicamente era muy moderno, la fachada era hermosa, con diseños marinos, le hacía honor a su nombre. Se arreglo un poco mientras se disponía a entrar. Una hermosa puerta de cristal, el interior era de un blanco perlado muy espacioso además las luces tenían buena ubicación generando el efecto perfecto para agrandar el espacio. Giro los ojos en todos lados, tenía muchas ideas para este lugar, si deseaban seguir la línea de ambiente marino los colores turquesas serían perfectos para darle intensidad.

-dijiste temprano pero nunca creía que fueras a llegar tan temprano…- se acerco a ella con una sonrisa, iba impecablemente vestido de traje.-

-me gusta llegar temprano al trabajo…- dijo mientras iba a su encuentro.- buenos días…- añadió sonriendo.-

-buenos días…- le dijo siguiendo su saludo.- vamos a mi oficina para hablar…- le dio mientras ponía suavemente su mano en la espalda de ella.-

Guiada cortésmente por él, subieron las escaleras y llegó a una oficina no muy espaciosa. El lugar ya tenía algunos muebles, pero solo era un escritorio con dos sillas. So Eun presto atención al material… ¿madera?, contrastaba demasiado con la estructura moderna del edificio. Le ofreció sentarse y quedaron frente a frente.

-soy el vicepresidente…- le dijo sonriendo.- aunque no estoy muy seguro si merezco el cargo. No sé mucho de moda, los números son mi fuerte.- bromeo y arreglo su chaqueta.- de hecho me regañaron por compra estos muebles… dijeron que estaba atentando contra la estética…-

-y no se equivocaron…- le respondió amablemente.- la madera es un material muy noble pero hay muchos muebles de madera que tiene un tratamiento más moderno que estos…- no quería parecer presumida pero tampoco podía ser tan insulsa.-

-ajaja ya lo dije, la moda no es lo mío…- necesitaba ayuda y al parecer ella era perfecta, además de simpatizarle más que las otras dos chicas que entrevisto.-

-bueno, tengo mis muestras y estuve observando la línea arquitectónica. Me parece que lo más adecuado sería metal pero si queremos ponerle un sello personal podríamos usar madera…- ya estaba hablando de trabajo y ni siquiera había sido contratada.-

-no se diga más…- se levanto de su asiento y se fue a mirar por el enorme ventanal que daba la planta baja.- no tengo que entrevistar a ninguna otra chica, la verdad de las tres postulantes eres la mejor, también la más agradable. Si estás de acuerdo, podemos firmar el contrato cuando llegue el presidente y…- se giro.- bienvenida.-

So Eun seguía sentada con una sonrisa de oreja a oreja, deseaba tanto trabajar y esta oportunidad se le había presentado de la nada.

-estoy muy de acuerdo…- le dijo mientras se ponía de pie.- me encantaría recorrer todo el edificio…-

Wooyoung estuvo de acuerdo con la idea de ella y se fueron subiendo los pisos, solo era un edificio de cuatro plantas pero muy espacioso, no como una gran cadena pero estaban recién iniciando. Le explico que la última planta era para presentaciones, por eso tenía una larga pasarela. La tercera planta estaba destinada a una tienda exclusiva, solo los clientes seleccionados podrían comprar en ella ya que se trataban de diseños muy especiales. En la segunda planta se encontraban todas las oficinas y parte administrativa. La primera planta era un salón de recepción donde se exhibían diseños más aptos para todo público. Luego de ese paseo So Eun tenía una idea de la división de los espacios, quería poner todo su empeño en hacer algo hermoso, los colores ya los veía en su mente, tonos turquesas, azules, rosas, algo que no fuera a romper bruscamente con los tonos blancos.

-¿y que te parece?...- le pregunto mientras le ofrecía asiento en uno de los sofás de la planta baja.-

-creo que hay mucho trabajo por hacer…- le dijo mientras asentía con la cabeza.-

-lo dejo todo en tus manos…- bromeo un poco.-

Justo en ese momento se sintió el sonido de unos tacones, ambos levantaron la mirada y vieron a una pareja muy elegante. Ella llevaba un vestido y joyas muy costosas, el en cambio iba con un traje moderno pero que le daba toda la elegancia. So Eun se fijo en el hombre, sus ojos eran pequeños, pero no era lo que llamaba su atención, parecía conocerlo… ¿pero de donde?.

-Amor… no seas así…- le dijo ella haciendo un puchero con esos labios rojos y carnosos.- vamos a cenar…-

-Ara ya te dije que no me llames amor, no soy tu amor…- le dijo sacándosela de encima. Era tan odiosa cuando deseaba serlo.-

Estaban enfrascado en su discusión que no se fijaron en los otros dos, Wooyoung se levanto y le siguió So Eun. Ella seguía mirándolo a él… sabía que lo conocía.

-Jun Ho…- le llamo a su amigo y presidente. Otra vez estaba discutiendo con ella.-

La pareja se giro a verlo y ambos notaron la otra presencia, Jun Ho fue el más sorprendido y luego Ara noto la cara y supuso que no era por causa del viejo amigo, entonces se trataba de ella… la miro de arriba abajo, era una cualquiera… su ropa no era costosa, sus zapatos eran lo más destacable ya que eran exclusivos pero el resto, tan simple y común.

-quiero presentarte a nuestra decoradora de interiores…- estaba introduciendo a la más reciente contratación.- la señorita Kim So Eun…-

-es un placer…- les dijo a todos mientras hacia un saludo formal. No se veían tan viejos, en realidad le sorprendía lo jóvenes que eran, casi de su misma edad.-

-¿So Eun?... que nombre tan común…- bufo ella mientras cruzaba sus manos.-

-no seas descortés Ara…- le regaño. No podía dejar de mirarla, estaba hermosa… en la fiesta se veía radiante, pero verla así… tal cual se la imaginaba en sus fantasías.-

-solo decia…- añadió ponzoñosamente.- ¿no deberías consultar con Jun Ho primero?... digo, no parece tener mucha experiencia…-

So Eun empezó a sentirse incomoda, la chica era realmente odiosa y molesta, desde que empezó a hablar no había dicho nada amable y el presidente no hacía nada.

-Wooyoung está a cargo de las contrataciones Ara, no le restes importancia a su cargo…- Jun Ho miro los ojos de ella y sentía que una sonrisa estaba a punto de asomarse a sus labios.-

-Creo que la Srta. Kim es la más adecuada para el cargo…- dijo mirando a Ara, ella podía ser muy importante pero en cosa de negocio no tenía mucha opinión.-

-entonces bienvenida…- le dijo secamente mientras seguía su camino. No quería quedarse más tiempo delante de ella o no sabría cómo comportarse.-

So Eun quedo perpleja ante las actitudes de ambos, la pareja de odiosos pensó ella mientras hacían un gestito con su boca.

-te parece comenzar mañana…- le pregunto con una sonrisa.-

-me parece perfecto…- le dijo ella mientras acomodaba el bolso en su hombro.-

So Eun salió del edificio y espero a que parara un taxi. Un lujoso auto negro se estaciono en frente de ella y la puerta se abrió dejando salir a un hombre de cabellos claros y con gafas oscuras. So Eun lo miro y sintió algo de miedo… tanto así que retrocedió un poco cuando él se acerco. Le pasó por el lado y sonrió burlescamente mientras cruzaba por la puerta.

Jun Ho entro a su oficina y le dejo claro a Ara que se largara a hacer su trabajo, esta no repuso pero tampoco puso buena cara al marcharse. Wooyoung entro unos minutos más tardes y vio a su amigo sosteniendo su cabeza con ambas manos.

-¿por qué?...- le pregunto al sentir que entraba.- ¿Por qué la escogiste a ella?...- dijo levantando su rostro.-

-ella es adecuada… es perfecta para el trabajo…- se acero al escritorio de él- la hubieras visto, sabe cómo conjugar los materiales y tiene muchas ideas…- le dijo con una sonrisa.- además su personalidad es tan fácil de llevar…-

-sabes que no quiero verla…- lo miro severamente.- ella es mi plaga…-

-no seas así… pensé que tu serías el más contento con tenerla cerca.- tomo asiento al frente.-

-no, no la quiero aquí…- froto su rostro.-

-esa decisión no es tuya hermanito…- le dijo Nichkhun mientras se quitaba los anteojos.-

-¿Qué haces aquí?...- se levanto de la silla al verlo.-

-relájate…- le dijo mientras miraba por el ventanal.- solo vengo a ver que mis inversiones vayan bien…- le dijo mientras se reía.- ¿y quién era la chica nueva?... –

-nadie…- le respondió mirándolo con rabia.-

-la quiero…-le dijo girándose con una sonrisa.- sea lo que haga, quiero que trabaje para nosotros… y también quiero ser su supervisor, quiero que solo trate conmigo…- le dijo mientras soltaba unas risitas.-

- Nichkhun no puedes, tú solo eres accionista, no tienes ningún cargo…- le dijo Wooyoung mientras se ponía de pie.- So Eun será nuestras decoradora de interiores y lo lógico es que trate conmigo o con Jun Ho.-

-¿lógico?... escucha bien, mi padre accedió a darles el dinero solo si yo estaba interesado. Solo tengo que llamarlo y decirle que no tengo interés para que esta patética empresa quiebre… así que ustedes deciden…-

-la vamos a contratar pero no vas a ser su jefe.- dijo Jun Ho firmemente.- si quieres destruir mi compañía hazlo, no te lo impediré pero tampoco voy a ceder a tus estúpidas exigencias.-

-vaya… ¿Dónde quedo el niñito llorón?.- se puso las gafas nuevamente.- está bien… pero tengan en cuenta que voy a pasarme muy seguido…-

Jun Ho cerró los ojos viendo como su hermano mayor se iba de su oficina. Estuvo a punto de perder lo que recién iniciaba y como siempre todo por su culpa. Comenzó a dolerle la cabeza nuevamente, esos dolores se estaba haciendo recurrentes.

-¿te sientes bien?...- le pregunto a su amigo.-

-si… solo necesito una aspirina.- le dijo echándose hacia atrás en la silla.-

Wooyoung se levanto para ir a buscarle una. Jun Ho entre abrió los ojos y los sentía húmedos… era solo un amor de infancia pero ella lo marco profundamente. Abrió el cajón de su escritorio y saco una agenda negra, abrió sus hojas y la primera imagen era de ella, tenía muchas imágenes de los diarios, con ese hermosos vestido rojo que lucio en la fiesta. Toco su cuello y desabrocho la camisa, toco la cadena que colgaba de su cuello y entre sus dedos sintió la forma de la estrella… su estrella, la de su amor infantil.