N/A: ¡HOLA! ¿Cómo están?, me encuentro de buen humor así que les voy a subir este cap., lean Primavera y Nekos de Agus-Chii que está re bueno ese one-shot, págame porque te hago publicidad Agustina, en este capítulo vuelve a aparecer Ikuto y va a pasar "algo" jajajaj...lean para saber que va a pasar...

Disclaimer: los...personajes...de...Shugo...Chara...no...me...pertenecen...si no ya saben que aria con Ikuto sadsadsadsasdsadsd.

Dedicado a mi querida one-chan agus-chii :DDDDD aguante el lemon entre el amuto!

Capítulo 10.

– Kukai nos vamos – dijo un chico en la entrada de la puerta.

– Ya voy Kairi...nos vemos Amu, Utau – le dio un beso en la mejilla a cada una, luego se marcho con aquel muchacho.

– Yo también me voy Amu...te dejo mi número de celular por si pasa algo – se despidió Utau sonriéndole y dándole un papel a Amu, esta lo tomó y le agradeció.

– Gracias Utau, nos vemos otro día –

– Si, adiós – salió dejándola en ese frío y solitario lugar...

– No me gusta para nada este lugar... –

Pasaron horas en las que Amu solo recordaba aquel terrible suceso en el que Ikuto se propasaba con ella y ella como no tenía nada con que distraerse, recibía esos recuerdos con los brazos abiertos...a la tarde/noche una enfermera entró y le dejó la merienda, a la noche le trajeron la cena y le dijeron que al día siguiente le harían unos estudios, luego la dejarían salir para ir a su casa.

A la madrugada, justo en aquella habitación, mientras ella dormía plácidamente, se adentró un intruso peli-azul muy arrepentido...lentamente se acercó a la cama en donde se posaba Amu y la contempló.

– Está hermosa a pesar de lo que le hice – susurró para sí mismo Ikuto aún admirándola.

Suavemente posó sus finos labios en la frente de la niña y sonrió tristemente...

– Se que este beso en la frente pertenece al juramento de protección...aún después de que yo fui el que más daño te causó, sigo deseando que nunca te pase nada malo y también que lo que te hice, fuera una cruel pesadilla – algunas traicioneras lágrimas cayeron en el rostro de ella, despertándola.

– I-Ikuto – dijo ella dulcemente.

– Si Amu, soy yo – le acarició la cabeza, mientras ella se fregaba con los puños los ojos.

– ¿Dónde has estado? – lo miró fijamente con sus ojos ámbares pero se perdió en la mirada azulada de él.

– En mi departamento –

Ella se corrió un poco de la cama haciéndole señas de que él se sentara en aquel pequeño espacio y así lo hizo.

– Te perdono Ikuto – bajó un poco la cabeza

– ¿Eh? – la miró impresionado y sorprendido.

– Como oíste, te perdono – esta vez lo miró decidida y sonriendo un poco.

– Gracias Amu, gracias, gracias, gracias – dijo repetidamente mientras la abrazaba con fuerza y sonreía muy feliz.

Él reía y sonreía a la ves de que la abrazaba y ella sin poder contenerse lo empezó a imitar...

– Quiero pedirte un favor Ikuto – dijo separándose un poco.

– Si, lo que quieras –

– Mañana me van a hacer unos estudios y yo quiero que estés en ese momento conmigo, ¿Puede ser? – dijo Amu sonrojada.

– Claro que si Amu – la volvió a abrazar siendo correspondido.

Estuvieron un largo rato en esa pose hasta que Amu se durmió, ahí el se retiró de aquel cuarto como si nunca hubiese entrado alguien...

A la mañana, unas enfermeras despertaron a la niña para realizarle los estudios pero antes ella preguntó por el neko-hentai al cual le dijeron que estaba afuera con su familia, ella sonrió feliz ya que eso decía que podía volver a confiar en él.

En una sala apartada de las demás le hicieron los estudios de su estado, cuando terminaron la volvieron a poner en la habitación donde ella despertó hospitalizada, desde ahí empezó a recibir visitas de su familia, de Utau quien resultó ser hermana, para su sorpresa, de Ikuto, de Kukai, de Tatsu, Yaya y Rima, sus mejores amigos eran los tres últimos...Ikuto fue él último en retirarse...

– Ikuto... – suspiró la chica, una vez dormida.

En el pasillo del hospital estaban todos los que visitaron a Amu unos más incómodos que otros, ya que Ikuto fusilaba con la mirada a Tatsu y a Kukai, incluso el mismo Tsuguno estaba incómodo por eso; Utau hablaba amenamente con Rima, Yaya, Midori y Naomi, la tía de Amu...al rato llamaron a un familiar de Amu...

– ¡Familiar de Hinamori Amu! – gritó una doctora.

Al oírla, todos se pararon y la miraron seriamente y la doctora quedó incómoda, pues eran muchos...

– Solo la madre y el novio, si es que tiene – dijo refiriéndose a Ikuto o a Tatsu, pues los miraba pícaramente.

– En eso voy yo – Dijo Midori – Vamos Ikuto – lo miró igual que la doctora, haciendo que se ruborice un poco.

Al entrar les indicó que se sentaran...

– Bueno, mi nombre es Saori Tarigana, usted es la madre de Amu, la conozco pero ¿usted joven? – habló refiriéndose a Ikuto.

– Ikuto Tsukiyomi el...novio – le respondió aún inseguro.

– Bueno...como sabrán, la pequeña Amu fue abusada sexualmente y ella se niega rotundamente a decir quien fue el responsable de tan repugnante acto – tomó aire para poder continuar, Midori sentía como se le estrujaba el corazón al confirmar la doctora lo de la violación – Ella no ha sufrido nada más que eso...en los estudios todo está normal, nada fuera de lo común...pero para no arriesgarnos yo, personalmente, les diría que la lleven con un ginecólogo, porque el del hospital se encuentra de vacaciones...si ven que ella tiene pesadillas o malos recuerdos ya saben que está el psicólogo...efectivamente pudimos enterarnos que el agresor no utilizó un condón o ella no llegó a tomar la pastilla de después de las 24 Hs. – volvió a tomar aire, Ikuto y Midori al escuchar lo último casi se desmayan porque no llegaban a imaginar a una niña de 13 años que fue abusada sexualmente, embarazada – Afortunadamente ella como no estaba en estado de ovulación, no llegó a quedar embarazada – eso les sacó un suspiro de alivio a ambos y una sonrisa – Por ahora solo les puedo decir que Amu necesita descansar y no moverse mucho...a ella le voy a recetar unos calmantes para el dolor y nada más, ¿Entendido? –

– Si pero...en la cama en donde está hospitalizada no se queja del dolor –

– Pasa señora, que ella tiene inyectada en la vena del brazo la anestesia para apaciguar el dolor...por ello no lo siente – le explicó mientras escribía el recetario y se lo entregaba.

– Muchas gracias – dijo Ikuto parándose al igual que su "cuñada" y le daba en la mano un apretón.

– No, gracias a ustedes – le devolvió el apretón sonriendo.

Luego de eso, ambos se retiraron de esa oficina para ir directo con los demás, al pasillo, ahí les contaron lo que la doctora les dijo...va solo Midori, pues Ikuto solo tomó asiento en una butaca cercana a la puerta para entrar a el cuarto en donde Amu descansaba.

Pasó un día más y le dieron el alta a Amu, para festejar, invitaron a todos los que la acompañaron en los días en los que estuvo hospitalizada; Utau, Kukai, Naomi, Rima, Yaya y por último a Ikuto.

Eran las 23:47 y casi todos estaban en el comedor hablando tranquilamente, casi porque la excepción era Amu, que estaba en la alcoba de su habitación admirando la luna llena. Ikuto al notar su ausencia, que al parecer fue el único, fue al cuarto de ella y la encontró en el balcón.

– Está hermoso el cielo ¿No Amu? – le preguntó colocándose al lado de la chica.

– Si, pero admiro más a la luna – seguía con su vista fija en dicho satélite.

– Hoy está más hermosa que nunca ¿No? –

– Si – suspiró ella cerrando los ojos para disfrutar más de una refrescante brisa.

– Yo creo que es mejor que bajes con tu familia...por algo esta cena se hizo a que saliste del hospital – habló para después irse de ahí.

– Hoy estás más raro que nunca Ikuto – dijo entrando a su cuarto, prendió las luces que hasta ahora estaban apagadas y notó en su escritorio una nota, la cual agarró al instante y leyó...

Amu:

Sé que vos, probablemente, no me perdones por lo que te hice...te quiero mucho y estoy destruido por lo ocurrido, me mata saber que hice eso por un simple capricho de deseo y por seguir mis juegos, así que yo creo que lo mejor...para nosotros dos, sería que nos alejemos...eres muy chica para mí y eso nos pondría en riesgo a ambos y no quiero que te pase nada...solo tengo unas simples palabras dirigidas a ti..."te amo Hinamori Amu, yo Ikuto Tsukiyomi estoy locamente enamorado de ti"...una ves expresados mis sentimientos solo me queda despedirme y para hacer menos tedioso esto, solo escribiré...

Nos Vemos Pronto Amu...mi pequeña y tierna Niña-Hentai.

Se despide de ti con mucho amor y cariño...Tsukiyomi Ikuto. Cuídate.

Fecha de Hoy: 06/12/13.

Nunca se imaginó algo así provenir de él, ahí comenzó la duda... ¿Por qué se despedía? ¿De verdad la amaba? ¿Ella lo correspondía al sentimiento? ¿Comerá arroz con pollo el sábado? Todas esas preguntas, menos la última, las iba a responder ahora.

Rápidamente bajó al comedor y buscó a Ikuto, cuando dio con él, lo arrastró a su cuarto (no literalmente), una vez ambos adentro de este, ella le puso el seguro a la puerta.

– ¿Y esto? – le preguntó mostrando la carta, aún en el sobre, a Ikuto, al hacerlo él se ruborizó levemente.

– Un sobre – le dijo como si fuese lo más obvio del mundo.

– Eso ya lo sé tarado pero... ¿Esto? – ahora le mostró la carta.

– Una carta –

– ¡Pero lo que dice! – le dijo ya cansada.

– Esas son letras – se hizo de nuevo el inocente.

– Lo que dice Ikuto – habló con llamas en los ojos.

– Una declaración mía – dijo rendido.

– ¿Por qué pusiste "nos vemos pronto"? –

– Tenía planeado irme de viaje pero...tu favor lo impidió –

– ¿Eh? – ladeó la cabeza como un perrito.

– A-I-S-H-I-T-E-R-U Amu-Chan – la besó con un pasión desbordada ella igualmente le correspondió.

Ambos cuerpos se deseaban y amaban, eso era lo más obvio. Entre besos él la sostuvo de los hombros pero ella le ganó uniéndolo en un abrazo, así de abrazados estaban mientras se besaban con lujuria. Las manos antes sostenidas en los hombros de ella, ahora se ubicaban en los muslos de la niña apretando y tocando...sin saber como, las piernas de Amu estaban enrolladas en la cintura de él...aún no se separaban de los besos, se besaban como si fuera lo último a hacer en el mundo...y por poco siguen a más, de no ser porque tocaron la puerta.

Se separaron sonrojados y Amu abrió la puerta, encontrándose con Midori que los miraba pícaramente y sonriendo de igual manera poniendo a ambos jóvenes nerviosos y colorados.

– Bajen que Utau trajo torta helada y Amu...no hagas esfuerzos en "eso" – se fue riendo.

N/A: ya está, vieron que lo necesitaba a lo de la violación :p ahora probablemente Ikuto salga con Amu, probablemente porque tengo una mente rara y puede pasar cualquier cosa en este fic.

Saludos a todos :DDDD