PPG no es de mi propiedad, todo a sus respectivos dueños.
Diré algo antes de comenzar, ¡Fan-service... Por las chicas! Ok, no xD No se crean.
Caminaban en silencio, ya estaban alejándose de las patrullas. Bellota miraba al frente y Burbuja al suelo. Iban en cierta medida preocupadas, cualquier cosa podría desencadenar el arresto de los chicos de nueva cuenta, incluso peores consecuencias como un segundo juicio y que ellos pudieran tener la cadena perpetua, pensar en sentencia de muerte era lo que deseaban evitar. Tal vez el decirles que se abstuvieran del uso de sus poderes ayudaría un poco. Bellota observo cómo dos estelas de colores iban a distintos lugares, al parecer Butch seguía sin poder moverse. Burbuja, por otro lado, levanto la vista cuando escucho pasos a su lado. Bombón se acerco a sus hermanas.
-¿Paso algo?-. Preguntó, al ver el rostro de preocupación de Burbuja.
Bellota giro a verla, pero decidió dejar que Burbuja hablara, a la rubia se le daba mejor las cosas verbales que a ella.
-El director de la cárcel, quiere que le coloquemos los collares a los chicos, de nuevo-. Contó, Bombón estaba segura que si así seguían las cosas, su cabeza explotaría del dolor que tenía. .
-¿Algo más?-.
-Nada más-.
Se quedaron así unos momentos, en silencio. El ambiente se sentía un poco más ligero, estaban en pleno atardecer. Bombón miro alrededor, no podrían continuar trabajando de noche, además de peligroso dudaba que eso diera frutos. Algo que aprendió con los años era a ver la realidad, si aun había personas atrapadas en los escombros, seguramente estas estaban muertas. Un nudo en su estomago se formo. La mayor suspiro y, con la frente en alto, decidió seguir con sus actividades.
-No debemos quedarnos aquí, sigamos ayudando-. Dijo y sus hermanas asintieron. –Por cierto, ¿han visto a Princesa?-.
Ambas negaron, se suponía que debía estar con Boomer y Butch. Bombón realizo una mueca de fastidio, Princesa se había movido, en ese momento no podrían localizarla, pero de seguro aparcería tarde o temprano. Cuando la viera, hablaría con ella. Se separaron las tres.
Sonidos de sirenas, de autos caminando, algunos estruendos cuando quitabas escombros enormes, platicas, ladridos. Algunos sollozos, si, algunas personas no sobrevivían. Miradas de odio, algunos murmullos, peleas discretas. Suspiros de alivio, sollozos de alegría. Bajo la esa capa de felicidad entre mezclada con tristeza y dolor la noticia de los RRB estaba dando la vuelta a la ciudad. Importándole más bien poco, el sol desapareció, dándole paso directo a la luna. La temperatura bajo y el cielo oscuro se adorno con estrellas, esto solo significaba algo; retirada. Algunos lanzaban maldiciones al verse en tal obligación, muchas esperanzas se desvanecían en la fría brisa, algunas personas lloraban suplicando que no se terminara aun la búsqueda. Algunos aceptaban resignados y con dolor, después de todo, no creían encontrar a nadie más, no con vida al menos.
Princesa levanto la vista al cielo, miro las estrellas por unos minutos, sintió la fresca brisa en su rostro y la bajo. Camino a paso firme con rumbo a la ambulancia donde, suponía, seguía Butch. En el camino, trataba de sonar alegre, o al menos, de que no se notara aun afectada por lo de Michael. No era buena actriz, pero sabía disimular un poco sus sentimientos. Cuando llego, vio a Butch de pie. Eso la alegro un poco y acelero el paso.
-¿Cómo te sientes?-. Pregunto, una vez llego con él.
-Mucho mejor-. Contesto, mientras se estiraba un poco.
–No deberías esforzarte tanto-. Princesa se veía algo angustiada con respecto a los movimientos de Butch.
-Estoy bien, ya sano casi todo-. Contesto él, algo fastidiado.
Se quedaron en silencio unos momentos, Butch quería preguntarle a la chica como estaba, como se sentía. Pero sabía que él no podría con eso, si ella estaba en llanto de nueva cuenta él no sabía que decir. La curiosidad era no muy dado en él, si ella quería hablar, hablaría. O en determinado caso, Brick haría que la chica hablara.
-¿Dónde se hospedan?-. Ella pregunto.
-En casa de Michael-.
Silencio otra vez, Butch ya estaba tan acostumbrado a los silencio. Princesa se sentía incomoda, era como si él no quisiera entablar conversaciones. Aunque no había mucho que contarse en verdad; ¿Cómo la pasaste en la prisión?, no, ella no preguntaría eso. Ni que fuera tan insensible. Tampoco tenían muchas cosas que compartir. El preguntar sobre Michael solo la dañaba más y, lamentablemente, era lo único que los unía.
-¿Dónde están Brick y Boomer?-. Pregunto, tratando de alivianar el ambiente entre ambos.
Butch miro al cielo y señalo a la derecha, Princesa miro en esa dirección, dos estelas de colores se acercaban a ellos.
-Los invocaste-. Contesto.
A los segundos Brick y Boomer estaban frente a ellos, se veían mejor, al parecer también las heridas estaban curadas. Solo se acercaron Boomer recibió un golpe de Butch, el cual lo tomo por sorpresa, el rubio solo le miro molesto. Brick rodó los ojos, pero después los poso en Princesa, se acerco a ella y dejo a los otros dos en su tema.
-¿Cómo estás?-. Pregunto.
Princesa sonrió. –Algo cansada, la verdad. No tiendo hacer tanto esfuerzo físico-.
Brick le miro, y sus cejas se fruncieron un poco. No esperaba que Princesa soltara todo con la primera pregunta, pero no le gustaba esa sonrisa falsa. Decidió ser más gentil con ella, no sabía cómo, pero lo intentaría.
-Me refiero con lo de Michael, cuando me fui estabas llorando-.
-Bueno, el dar ese tipo de noticias nunca es fácil-.
Ella seguiría dando excusas, y Brick sabía que ese lugar era el menos indicado como para poder hablar plácidamente, más si ya era de noche y esta comenzaba a helar. Solo la observaba en silencio.
-Hace unos momentos le pregunte a Butch donde se quedaban-. Dijo Princesa, haciendo caso omiso a la mirada de Brick. –Y me pregunto si les gustaría quedarse conmigo-.
Brick arqueo las cejas y los otros dos, que desde hacía un rato peleaban dejaron de hacerlo y la miraron. Ella decidió explicarse, no se sentía muy cómoda con la mirada de los tres sobre ella.
-Creo que, el quedarse en casa de Michael no es buena idea, más después de esto-. Dijo, al darse cuenta que no la habían comprendido. Suspiro y se explico mejor. –Quiero, de alguna manera, tener un pequeño luto. No será posible un entierro digno por la situación de la cuidad, así que pues…-.
El mantener la casa sola, esta estaría prácticamente sin su dueño, esa noche y muchas más. No se quejaron, además, ellos tampoco tenían muchas ganas de volver ahí, menos sabiendo que Michael no regresaría esa noche, nunca volvería a su hogar. El estar en esa casa posiblemente solo les causaría tristeza y, muy probable, ira.
-Entonces debemos informarles a las chicas, yo iré-. Princesa ya iba a irse, pero una voz la detuvo.
-No es necesario-.
Las PPG caminaban hacia ellos con paso calmo, Bellota sonrió un poco al ver a Butch de pie y se acerco a él sin dudarlo. Por otro lado Burbuja y Bombón fueron con Princesa, la mayor no quiso hacer comentarios sobre Michael, de seguro tanto Princesa como los chicos estaban un poco fastidiados de eso. Y no deseaba meter el dedo en la herida.
-A ver si mañana eres de utilidad, no que hoy solo estuviste tumbado en la camilla-.
-¿No planeas dejarme en paz?-. Comento algo fastidiado Butch, y la chica con una sonrisa burlona le indico que no.
-¿Qué iban a decirnos?-. Pregunto Burbuja.
-Cambian de residencia, ahora estarán conmigo-. Explico Princesa.
-¿Contigo?-. Dijo Bombón, un tanto confundida. Por ella no existía mucho problema, conocía a la nueva Princesa, pero caso distinto era el pueblo. – ¿Por?-.
-Bueno. Deseo que la casa de Michael este sola, por lo menos esta noche-. Explico. –Un tipo de luto, ¿existe un problema?-.
-Por mi parte no…-. Contesto Bombón, queriendo sonar segura de sus palabras, pero su gesto la delato.
Sonando eso como una afirmación, Princesa sonrió, queriendo dar las gracias con ese gesto y se retiro. Dejándoles solos de nueva cuenta. Fue seguida por la mirada de los otros seis, hasta que escucharon pasos llegar por detrás; giraron y era el Alcalde. Este iba acompañado por la Señorita Bello. Una vez cerca se quedo en silencio, observando a los varones. Pensando que iba a decirle a esos jóvenes; una parte de él aun les tenía rencor, y otra estaba llena de agradecimiento. Inhalo, llenando sus pulmones y levanto el rostro. No puedo evitar fruncir un poco el seño. Las chicas ya sabían a qué iba, pero igual ellas se sentían nerviosas.
-Gracias, por salvar esta ciudad-.
Se creó un tenso ambiente. Los jóvenes se miraron entre sí. Boomer negó con la cabeza, estaba realmente seguro que él no quería hablar, era muy incomodo. Butch se mordió el labio inferior y desvió la mirada, ¿Por qué le daban las gracias? Él solo había empeorado todo. Brick suspiro algo frustrado, que hermanos tan malditos tenía, todo le tocaba hacer a él. Incluso las cosas incomodas. Intento encontrar las palabras adecuadas, no sabía que decir.
-No hay de que-.
Fue lo único que se le ocurrió. Por suerte el sonido de un claxon rompió la densa molestia. A unos cuantos metros una lujosa limosina estaba estacionada, era de color negro, pero brillaba ante la iluminación que había. Sus rines eran cromados y sus faros estaban encendidos. De una de las puertas traseras salió Princesa. Sin cerrar la puerta o acercarse hizo señas, al aparecer no iba a acercarse a ellos.
-¿Qué pasa aquí?-. Pregunto el señor mayor.
-Se hospedaran con Princesa-. Se apresuro a contestar la líder de las PPG –No se preocupe, ella nos tendrá informadas-. Ella sabía que así sería.
El hombre mayor hizo una mueca, pero decidió callar. Era demasiado tarde, el armar tremendo escándalo sería algo problemático, además, ellos se quedaban en casa de su psicólogo, y este trato a Princesa. Podría decirse que ella los mantendría bajo control de la misma manera, o eso deseaba creer. Asintió y se retiro del lugar. Los RRB le miraron irse, y cuando oyeron el claxon de nuevo miraron a Princesa, se notaba algo impaciente.
-Entonces, nos vemos mañana-. Dijo Burbuja en forma de despedida.
Butch soltó un gruñido nada disimulado y camino hacia la limosina, seguido por Boomer. Al final Brick fue. Princesa se quito de la puerta y les dejo entrar, algo dudosos entraron. Ella entro después y el auto se fue. Aun en su posición las chicas miraban como se alejaba el automóvil. Bellota fue la primera en moverse, estiro los brazos y lanzo un largo bostezo, comenzó a caminar en dirección de su casa; era para esperar a sus hermanas. Bombón le siguió, Burbuja miro unos momentos a su alrededor y después las siguió. En el cielo se lograban ver las tres estelas de colores de las heroínas de la ciudad.
En el lujo auto las cosas iban un poco complicadas. Debido a que no hablaban, Butch jugaba con el interruptor para subir y bajar el vidrio; el aire a veces entraba otras no, el aire frio golpeaba su rostro. Boomer iba escaneando el largo auto, nunca había subido a una limosina, dudaba que en su vida fuese a pasar de nuevo. Brick trataba de no dormirse, después de tan largo día (y batalla) el ligero movimiento del transporte le creaba algo de sueño, sus parpados pesaban. Princesa iba algo lejos de ellos, teniendo mucho espacio. Les miro unos momentos, pero estos seguían en su mundo; ella tampoco sabía que decir, así que no hablo.
El auto se detuvo, dando a entender que ya habían llegado a su destino. Brick había dormitado un poco, por lo cual se sorprendió. Boomer tenía muchas ganas de salir, y pensaba que haberse sentado en el centro no fue muy bueno, quería ir al baño. Butch miro sorprendido la enorme mansión a través del cristal que había subido. Princesa bajo cuando el conductor abrió la puerta. Ella primera y después los varones. Ellos estaban sorprendidos, en su vida pensaron ver algo así y menos que se hospedaran ahí.
Princesa camino con tranquilidad a la entrada, el auto ya era llevado al garaje. La muchacha se giro al no escuchar pasos detrás de ella, al parecer los otros estaban bastante asombrados por su hogar. Decidió alivianar un poco el extraño ambiente que los rodeaba.
-Vamos chicos, tengo frió y estoy cansada-. Comento. -¿Quieren pasar la noche fuera?-.
Los ex delincuentes salieron de su sorpresa y se acercaron a ella sin hacer caso a la pregunta anterior. Entraron a la enorme casa, y si antes se sorprendieron, ahora lo estaban más. Todo era tan pulcro, los colores eran inmaculados, cuadros enmarcados colgando de las paredes, repisas con libros, buros con jarrones; veían pasillos largos, de seguro a otras habitaciones y en el centro de la recepción estaba una escalera que indicaba el segundo piso. Era un cambio enorme a lo que habían visto en su vida.
-Bienvenida, Señorita-. La voz de una mujer los trajo de regreso, miraron al frente, eran dos mucamas. Estas saludaron con una reverencia a Princesa, por lo visto no habían deparado en su presencia.
-Necesito que los lleves a unas habitaciones y les den ropa nueva-. Comento ella, de forma afable.
La mucama miro detrás de ella y no disimulo la mueca de horror que hizo al verlos. Miles de memorias recorrieron su mente; incendios, edificios que caían cada segundo, gritos de desesperación, y muerte. Ella presenció la catástrofe la noticia de los RRB había llegado hace unas horas a la mansión, pero en no pensó el verlos y menos el tenerlos frente suyo. Se llevo las manos al pecho y respiraba agitadamente, sus pupilas se dilataron y retrocedió dos pasos, no logro controlar el temblar de su cuerpo. Estaba hiperventilando. ¿Qué hacían ellos ahí? ¿Atacarían? Se tensó más cuando Brick le miro.
Los varones sabían que la mujer estaba aterrada ante ellos y un sentimiento de culpa les invadió, no evitaron recordar lo que paso hace quince años. Tal vez no había sido buena idea ir a ese lugar. No fueron los únicos en notarlo, Princesa también lo noto, y llamo a la otra chica, era alguien más joven y no se veía tan alterada.
-Llévala a la cocina-. Ordeno, la joven asintió y tomo a la mayor del brazo, jalándola; desaparecieron por uno de los pasillos. –Lamento eso-.
Se creó otro silencio y se comenzaba a tensar el ambiente. Princesa suspiro tratando de despejar su mente y se giro a ellos, sonreía. Ellos la miraban atentamente.
-Yo los llevare a sus habitaciones, vamos-.
Comenzaron a caminar, subieron al segundo piso, este tenía muchos más cuadros colgando en las paredes y buros pequeños adornaban las esquinas, sus pasos creaban eco en el lugar, dando una sensación de vacío enorme. Pasillos largos con ventanas enormes que se veían exactamente iguales, ¿para que servían todas esas habitaciones? ¿Qué tan grande era la familia de Morbucks? ¿Eran para los empleados? Se detuvieron en el centro de un pasillo cuando Princesa lo hizo. Ella señalo una puerta.
-Pueden escoger la que quieran-. Dijo. –Siéntanse como en casa-. Y se retiro.
-Pues mi casa nunca ha sido así de lujosa-. Comento Butch en un susurro, Brick asintió con la cabeza; se sentían tan ajenos a ese lugar.
Escucharon rechinar algo y dejaron de ver el pasillo por donde se fue la joven, y vieron una de las puertas abiertas, se miraron entre si y fueron a la habitación. Desde el marco de la puerta, Brick frunció el seño, y Butch se acerco a la cama algo emocionado. Boomer estaba sobre la pulcra cama matrimonial y daba algunos saltos en la misma. Como si fuera un niño en… su casa.
-¡Hey! ¡Esto es realmente suave!-. Grito.
Butch, sin esperar invitación, subió a la misma y con las manos tentó la superficie y las almohadas, todo era suave, tanto en densidad como en superficie. Se recostó y sintió un gran alivio, nada que ver con la camilla de la ambulancia, sus músculos se relajaron al instante. Boomer ya había dejado de saltar y ahora inspeccionaba la habitación, se bajo de la cama y revisaba los cajones; no tenían nada.
Brick algo dudoso y apenado entro a la habitación; aunque se quejara de la actitud infantil de sus hermanos no evitaba querer curiosear también. Camino por la amplia habitación y se dirigió a una puerta cerrada, de seguro el baño. Abrió, encendió la luz e ingreso; al igual que lo demás, era realmente grande, había un inodoro, el lavamanos, una regadera y una tina. Si que era espacioso. Algunas toallas blancas colgando de un pequeño perchero en la pared. Se acerco al lavamanos y se miro en el espejo.
Tenía un aspecto realmente lamentable, aun conservaba la venda en la cabeza, y tenía el rostro lleno de suciedad y sangre seca, en parte se alegro del hecho que no le quedaban moretones ni cicatrices, si no si que miedo daría. Su cabello estaba más alborotado de lo normal y se notaban un poco las ojeras. Salió del cuarto de baño y miro a sus hermanos, Boomer jaloneaba a Butch, al parecer el moreno se quedo dormido.
-Déjalo-. Boomer le miro e hizo un puchero.
-Yo entre antes aquí-. Se defendió, aun jalando a su hermano, ¿acaso algún día dejaría de ser tan infantil?
-Hay más habitaciones, déjalo y toma otra-. Brick se cruzo de brazos, Boomer acepto realmente indignado y salió del cuarto.
Brick dio una última escaneada a la habitación que ya estaba realmente desordenada; cuando podía hacer Boomer en tan solo cinco minutos. Camino a la puerta, apago la luz y cerró la puerta. Miro alrededor, y vio otra puerta abierta, camino a esa y desde el marco vio a Boomer. El rubio estaba sobre la cama, desatando sus zapatos. Brick le cerró la puerta y ahora fue a buscar un cuarto. Abrió la primera puerta que quiso e ingreso, encendió la luz, cerró la puerta tras de sí. Era igual a las otras dos.
Había escuchado a Princesa decirle a esa mucama que les llevara ropa, y los otros dos ya se iba a dormir… él también estaba cansado; ya había hecho muchas acciones buenas, el no prestar atención a la servidumbre de una casa ajena no le podía hundir más en el infierno. Subió a la cama, se retiro los zapatos, se soltó el cabello y dejo la gorra sobre la almohada que suponía no usaría; acomodo las cobijas, apago la luz y se acostó. A los segundos el cansancio le gano.
-.-.-.-.-.-.-.-
En la residencia Utonio, aun las luces estaban encendidas. En la sala Bombón trataba de manera insistente poder comunicarse con su padre. Sabía que las noticias volaban, y que dentro de poco la noticia del ataque a Saltadilla le llegaría, si no era que ya sabía. Quería decirle que todo estaba bien. En el segundo piso estaba Burbuja en su habitación; envuelta en una toalla y con el cabello mojado, acababa de tomar una ducha. Los músculos le dolían como hacía tiempo que no, la cabeza igual aunque esta no era propiamente por lo de la tarde; sus pensamientos la atormentaban un poco. En el baño del mismo piso, Bellota sentía que el agua caliente en verdad estaba hervida, le quemaba un poco la piel. Pero le gustaba la sensación le ayudaba a relajarse un poco, el agua también le ayudaba a olvidarse del dolor físico y de sus pensamientos.
Burbuja peinaba con lentitud su cabello; la ciudad estaba enterada de los RRB, sabían que estaban libres y que habían salvado a todos. Estaba preocupada, el director de la cárcel insistía en volver a meterlos ahí, aunque los chicos ya habían dado su valía como personas distintas. También sabía que las personas de la ciudad no aceptarían tan fácil a los jóvenes, ni como salvadores ni como buenos. Dejo de cepillarse y se miro al espejo, sus grandes ojos azules ante la iluminación de la luz artificial se veían un poco más oscuros, con sus manos acarició su mojado cabello. Le debía agradecer a Boomer, por ayudarla al evacuar, por cubrirle la espalda y por haberla salvado de la onda expansiva. El chico se había comportado muy bueno con ella, había demostrado su cambio, ya no era el niño pequeño que la asustaba.
En la sala, Bombón suspiro aliviada cuando vio que el correo electrónico se envió con éxito. Todas las redes telefónicas habían sido destruidas ante el ataque de Él y en toda la pelea. Al menos logro hacerlo por internet. Dejo la portátil en la mesa de centro y se permitió estirarse, casi recostándose en el sofá, normalmente regañaba a cualquiera que se sentara así, pero ahora estaba sola y cansada. Miro al techo, las cosas sí que se habían complicado, y todo gracias al idiota de Él. Si no fuera por ese demonio, los chicos habrían pasado desapercibidos y se habrían ido de la ciudad sin más problema. Ahora que lo pensaba, de seguro las líneas aéreas se verían canceladas. Brick no podría irse, ¿en cuántos días era su vuelo? Ya ni sabía en qué día vivía. Se enderezo y se quito el listo y el broche, dejando que su cabello cayera con libertad, no quería empeorar su dolor de cabeza.
En el baño, Bellota no quería cerrar la llave, se sentía muy bien, pero sabía que debía hacerlo. Y cuando lo hizo, sus problemas la atacaron de nuevo. En un principio, cuando les asignaron la misión de cuidar a los RRB ella lo tomo realmente en serio, después de todo, ellos habían atacado con ferocidad años atrás. Se sintió extrañada cuando vio el cambio en ellos. Tomo una toalla y la enredo alrededor de su cuerpo. Ahora con la noticia, las cosas cambiaban, ahora no debía proteger a la ciudad de ellos, era a ellos de la ciudad. Era obvio la negación y el rechazo que tenían los ciudadanos ante los RRB. Paso la mano frente al espejo, limpiándolo del vapor. Cuando se dio del cambio de Butch sintió algo de respeto por él, él ya no era el asesino y amante de la destrucción. Se miro al espejo. Sentía algo de pena por él chico, él no podía ser visto por la gente, o al menos sin la cara del asesino de hace quince años.
La casa Utonio, estaba extrañamente en silencio. Ahora Bombón tomaba una ducha. Burbuja estaba en la planta baja, mirando su vaso lleno con leche como si fuera algo interesante. Bellota en su habitación secaba su cabello y estaba lista para peinarlo. Sabían que no era por la falta del patriarca de la casa, era por la abrumadora cantidad de pensamientos que las agobiaban. No sabían si el cansancio les ayudaría a dormir, porque si era por decisión se pasarían toda la noche despiertas. Tampoco sabían si podrían aguantar el día siguiente, porque aunque no pelearan, sabían que iba a ser un día largo y muy pesado.
-.-.-.-.-.-.-.-
En la mansión Morbucks, Princesa fue informada por unas mucamas que los RRB estaban dormidos. Pero igual dejaron las ropas en los armarios de las habitaciones. Ella les agradeció y se fue a su habitación. Una vez en esta, no sabía qué hacer; sentirse aliviada por ellos, sentirse triste por Michael, ¿o qué hacer? Se llevo las manos a la cara y se la tapó. Ella no era nada de ellos, pero por Michael sentía una obligación de ayudarlos. Sabía que más que ayudar, empeoraría todo, porque, ¿Quién confiaría en que la ex villana Princesa, no haga trato con los RRB para deshacerse de las PPG?
A pesar de los años, aun no limpiaba su nombre, a pesar de todo lo que hacía y como había cambiado; para algunos seguía siendo Princesa Morbucks, la chica que envidia a las PPG. Eso ya había acabado, Michael le había ayudado a ver quién era en verdad, que quería en verdad y que pensaba. Suspiro y se descubrió la vista, se sentía tan sola en esa enorme habitación. Aunque ahora tenía a sus "hermanos", debía decir que también ayudo a los RRB porque ellos, al igual que ella, habían cambiado y la sociedad seguía sin creerlo.
Se dejo caer en la mullida cama, hacia unos minutos atrás su padre se había comunicado por ella. Le preguntó como estaba, preguntando por los sucesos. Ella le contesto lo indispensable; "Estoy bien", "Michael murió", "Estoy dando apoyo a los afectados", no le diría que tenía a los RRB en su hogar. Era doloroso ver como tú mismo padre aun no confiaba en tu cambio. Entendía perfectamente que su padre no le creía al cien por ciento, el hombre aun pensaba que su hija era una envidiosa egocéntrica y que solo deseaba ser mejor que la PPG. En gran parte eso la dejaba desolada.
Tenía un consuelo, una amistad sincera. Quién diría que a las personas que ataco por tanto tiempo se volverían unas amigas tan cercanas a ella. Las PPG si confiaban y creían en ella, aunque tomo mucho tiempo, ellas le aceptaron, le trataron diferente. Ella le dieron un gran apoyo, tanto cuando comenzó a cambiar como cuando nadie le quería cerca. Le brindaron lo que quería realmente, amigas. Con lo Michael sabía que no podían hacer mucho, estaban ocupadas. Suspiro, se levanto y entro al baño, se daría un baño caliente y muy largo, para después meterse a la cama. Mañana era un nuevo día, esperaba que fuese mejor que ese.
Bloques de texto, novel God xD Ok, no tanto así, pero si que me pase con ellos.
¿Pero...? ¡Oh Deos Meo! ¡Que actualizo! D: Sí, actualizo damas y caballeros. Tanto tiempo, y apenas voy posteando el cap 10, aunque he de decir que me siento emocionada por eso :') Es mi primera historia así de larga. Tampoco es que tenga una cuarentena de caps xD O eso espero.
Respuesta a la gente linda que me deja comts :D
Dreams 00: Gracias por leer. Princesa esta cayendo en un Ooc muy grande, pero la necesito así xD Michael no tenía planeado un final feliz. Espero te guste este nuevo cap :)
Momoko123: Gracias por decir eso xD Me alegra mucho que te guste mi historia :)
faty-chan: ¡Bienvenida! xD Ow, no quería hacer llorar a nadie D: Pero Michael no contaba con un final feliz, ni en el beta. Gracias por leer :D
VPandora: ¡Ya continué! ¡Seguirá continuando, pero a su tiempo! xD Gracias por leer.
alejandra21: Burbuja tiene su carácter, solo que nadie ha sido tan maldito como para provocarla, aquí la provoco el sujeto xD Las cosas se ponen fuertes, así que Burbuja tendrá que sacar ese carácter un poco más seguido xD En el principio de la historia, Michael menciona a Princesa (por su apellido) y en... no me acuerdo otro, se dice que ella fue tratada por Michael. O sea, él le daba terapias, casi al mismo tiempo que a los RRB, incluso antes. Espero haber explicado bien xD Ya extrañaba tus comentarios xD
saviorfreedrom: Me alegro que te gustara, y... Bueno, cada que leo tu comentario en lugar de leer bárbaro, leo barato y la primera vez me quede de "Pero si ni me pagan" xD Gracias por leer.
lvhpina: ¡Sigo! ¡Y seguiré! Hey, no te pongas triste, llegaran más :D A no ser que no quiera e.e Okno, debía matarlo D: Comprendeme (?) Saludos desde México
kxbbet: No pudieron hablar, la cosas están muy ajetreadas y no les permiten hablar con tranquilidad. Butch es genial, con todo y su carácter volátil, y aunque le haya echo eso, lo adoro xD. ¡Es que Ricitos no iba a permitir que la hirieran! Bueno Michael esta muerto, no creo que aparezca más xD Pero Él, quien sabe, quien sabe. Gracias por leer.
kara: ¡Wah! ¡¿Los nueve?! Que fuerte eres para soportar mis faltotas ortográficas e incoherencias xD Gracias por eso, y gracias por leer. Es que Brick es un romántico de closet (?) No :') no se odian, al menos xD
GatitodeChocolat: Esta bien sensual mi fic, ¿a que sí? xD Que bueno que te guste :)
[[-¿Podemos hablar un momento?-. Pregunto, su voz sonó más nerviosa de lo que quiso.
Brick no mostro atisbo de emoción, pero se sorprendió, el tono en el cual el chico hablo era el mismo que Boomer empleaba cada que se ponía nervioso o mentía. Y ciertamente comenzaba a sentir curiosidad por el extraño. Después de todo, no todos los días vez a un sujeto que comparte poderes siendo que, supuestamente, en el mundo solo existían seis personas poseedoras de estos. Se irguió e hizo una seña y camino para la sala...]] [[-Bueno, verán-. Dijo, casi en un susurro. –Aunque esto que diré es difícil de creer...]]
Y eso, gente, es el avance de algo que estoy escribiendo (en parte culpenlo de que no publicara esto antes xD) ¿Qué les parece? Esto no saldrá a la luz hasta que acabe esto, así que falta muuucho xD
Me despido; gracias por leer, por poner en favoritos, por poner follow y por comentar, también a aquellos que la leen. Se los agradezco mucho :)
