CAP.10: EL BAILE DE LOS CORAZONES.

Aunque sabía que era considerado atractivo por las mujeres, la verdad es que eso nunca le había importado mucho. Estaba acostumbrado a que las chicas que se cruzaban con él le miraran e incluso, las más atrevidas o seguras de sí mismas, le piropearan y se acercaran a hablar con él. Pero esa mañana había algo distinto...todas las chicas que se cruzaban en su camino le sonreían tímidamente, le saludaban e incluso lo llamaban por su apellido. A caso las conocía? Si estaban en su clase...por qué no le saludaban antes?.Fue entonces cuando al pasar frente a un enorme espejo que decoraba todo el pasillo del hall del hotel, se dió cuenta de lo que pasaba: estaba sonriendo. Sí, Ichigo Kurosaki, el joven que siempre llevaba el ceño fruncido y cara de macarra, sonreía mientras pensaba en sus cosas y el brillito de enamorado que llevaba en la mirada animaba a las chicas más tímidas y, a las que hasta ese momento le temían, a saludarle y a cambiar su opinión sobre él. La verdad es que no se extrañó de aquello; cómo no iba a sonreír y a estar felíz? Conforme había ido pasando la mañana se había ido sintiendo más y más animado y la idea de hacerse el duro con Rukia le parecía cada vez más y más difícil y es que, cómo podría resistirse a su enana? Su corazón bombeaba felicidad por todo su organismo con tal sólo pensar en ella. Sentía ganas de cogerla en brazos y besarla sin parar. Se preguntaba si Rukia ya habría descubierto su pequeño engaño sobre el desayuno que le había dejado y, por un momento, se sintió muy culpable. Pobre enana... y qué tal si en vez de por la noche la recompensaba ahora.......por la tarde.......en el pasillo mismo...... " ahhhggg, contrólate Ichigoooo" se dijo para sí.

La terraza del hotel era amplia y soleada y tenía vistas a la piscina. Ichigo tenía una hora libre hasta su siguiente compromiso del día así que había quedado con Keigo e Ishida para tomarse algo. Con tan sólo mirarse a la cara, Ishida comprendió perfectamente que las cosas entre él y Rukia se habían arreglado e Ichigo agradeció que el Quincy fuera tan atento; aún le costaba un poco hablar de sus sentimientos con más de una persona a la vez y más si una de esas personas presentes era su amigo Keigo. Éste, al verlo llegar, se dispuso a abrir su bocaza como siempre, pero para sorpresa de Ichigo, el muchacho de cabellos castaños y ojos anodinos le contó felíz que había pasado la noche anterior con Izumi y que iban a comenzar una relación. Evidentemente, el pelinaranja se alegró por él aunque tenía serias dudas de si su amigo sería capaz de llevar una relación seria y es que, si no supiera lo contrario, diría que Keigo tenía también un hollow interno que le hacía ser un pervertido total....

-"Bueno, felicidades Keigo, Izumi parece muy buena chica. Espero que os vaya bién" respondió sincero Ichigo.

-" Y yo espero que sepas comportarte y no la cagues, Asano-san. Realmente estoy sorprendido de que una chica como Izumi se haya fijado en ti..." habló socarronamente Ishida.

-"Naanii? Ja! Mira quién fué a hablar!! lo raro es que una chica de las tallas de Orihime-chan se vaya a casar con un cose-peluches afeminado y estirado como tú!!" contestó enfurruñado Keigo.

-"Que dijiste de "las tallas" de mi prometida??" respondió el quincy, dispuesto a liberar allí mismo a Seele Schneider y clavarsela al pervertido de Keigo en el estómago.

Mientras observaba como si fuera ya pan de cada día la pequeña pelea entre sus dos amigos, Ichigo divisó a lo lejos a cierta persona y hablar con ella era lo que consistía en la segunda de las cosas que se había propuesto.

Un hombre de pelo grisáceo y ojos verde esmeralda se tomaba tranquilamente un martini en la barra del bar de la piscina. Justo se metía la aceituna del cocktail en la boca, deleitándose con las bellas curvas de dos jovencitas que pasaban a su lado en bikini, cuando lo vió: un chico alto, atlético, con el pelo naranja y carra de macarra se dirigía hacia él con paso decidido. Sus ojos no lo perdían de vista y Fabricio, rememorando la brutalidad con la que fué tratado por ese niñato en el spa, se arrepintió seriamente de no haber tenido hijos y de no de haber llamado más a su madre.... ahora ya era demasiado tarde. Ichigo llegó a su lado y no le dijo nada. Se quedó mirandolo muy serio. El italiano tragó la aceituna con dificultad y decidió hablar primero para que fuese una muerte menos dolorosa:

-" Qué pasa ahora? no me he vuelto a acercar a la tua bella, lo juro!".

-" Lo siento" respondió Ichigo contra todo pronóstico, " no debí haberte pegado en el Spa. Aún no sé qué estabais haciendo ustedes dos allí cuando yo llegué, pero siento, de alguna forma, que si no hubiese sido por ti, Rukia y yo no nos hubiésemos dado cuenta de muchas cosas..." prosiguió el pelinaranja, ahora con un gesto más suave y una mirada sincera.

El italiano se relajó, bebió un sorbo de su bebida, y luego contestó:

-"Disculpas aceptadas, aunque todavía me duele el cuello...No te diré lo que estábamos haciendo puesto que era una sorpresa para ti. Te lo hubiéramos explicado si no te hubieras puesto tan celoso, chico".

-"Y cómo no me voy a poner celoso! Estabas agarrándola de una forma que....un momento....una sorpresa, para mi??" se sorprendió Ichigo.

-" Ella es una mujer especial, y te ama, lo sabes, no?" el chico asintió algo molesto y sonrojado; y no sólo porque le era extraño escuchar de una forma tan real que su Rukia estaba enamorada de él, sino porque parecía que todo el mundo conocía los sentimientos de ella por él y había tardado mucho en darse cuenta...

-"Ya sabes, cuídala, o si no volveré y te la quitaré " se burló el italiano.

Una venita se acentuó en la sien de Ichigo:

-" Si eso ocurre, lo que te hice en el spa no tendría comparación con lo que te haría"le dijo de una forma aparentemente amenazante, pero no era así. El pelinaranja sonrió y le ofreció su mano a Fabricio en gesto de paz.

El italiano comprendió ahora porqué Rukia se había enamorado de Ichigo; y es que debajo de aquella fachada de chico arisco y bruto, se hallaba un hombre leal y de buen corazón. Ambos se estrecharon la mano eliminando cualquier rivalidad entre ellos y es que los dos sabían que era absurdo empezar una batalla cuando ya había un indiscutible vencedor.

Unas preciosas orbes violáceas recorrían, con entusiasmo, cada escaparate de las tiendas que había en aquella avenida en la ciudad. Ahora comprendía por qué a Matsumoto y a Haineko les enloquecía ir de tiendas, era genial!! había colores, perfumes, vestidos preciosos, zapatos, bolsos.... de todo! Allí cualquier mujer se sentiría como una princesa y más una shinigami, cuyos modelos de vestimenta no eran muy variados que digamos...

Entraron en una tienda de vestidos de noche que tenía fama de venderlos bonitos y a buen precio. Rukia estaba un poco perdida, qué vestido elegir? Qué color? Orihime no paraba de decirle que con cualquiera estaría hermosa, pero ella quería estar perfecta para Ichigo. Para colmo las malditas mariposas de su estómago no la dejaban pensar.

-" A ver, jovencita, es muy sencillo, elige qué parte de tu cuerpo es la que te gustaría mostrar. Debes lucir sexy pero sin ser vulgar y parecer elegante, por supuesto..." le decía la dependienta.

Rukia se puso a pensar....a donde le miraba Ichigo siempre cuando lo pillaba observándola? Pues a sus piernas, sin duda. Pero creyó que no enseñarselas le pondría más ansioso por verlas, y eso era lo que ella quería así que descartó la idea para hacer sufrir un pelín más al pelinaranja ; y qué tal un buen escote? No es que tuviera mucho pecho, pero sí lo tenía firme y en su sítio....

De pronto, ante sus ojos, apareció el vestido de sus sueños. Miró a Orihime y a la dependienta y las tres dijeron a unísono: "Éste!".

Con la bolsas que contenía el vestido de cada una, ella y Orihime se detuvieron en una cafetería a descansar. Al ver el café y la tarta con ketchup que Inoue se estaba tomando, Rukia se dejó llevar por sus pensamientos. Recordó que Ichigo había rechazado su desayuno... y qué tal si no salía bien todo aquello? Y si no sabía ganarselo de nuevo?

-"Rukia, alguna vez te contado por qué desistí de mis sentimientos por Kurosaki-kun?" le preguntó la chica de ojos grises suponiendo que Rukia necesitaba algo de confianza en sí misma de nuevo.

-"Pues fué por ti. Él siempre se preocupaba por mi y por eso creí que tendría alguna oportunidad pero nunca me reñía tan enfadado como a ti si hacía algo imprudente o me ponía en peligro, nunca conseguía animarle si estaba mal como lo hacías tú...y luego, la forma de mirarte...lo vi muy claro en sus ojos el día que Grimmjow te atravesó el estómago con su mano..."

-"Inoue.. yo...no sé qué decir..." le dijo algo culpable Rukia.

-"No tienes que decirme nada! Estoy feliz de que él te prefiriese a ti, así es como debía ser, el destino unió vuestros lazos hace mucho"

-"Gracias, Orihime, por todo" y las dos chicas se sonrieron tiernamente.

-"bueno!! aún nos faltan los tacones, las medias, los ligueros, el collar y los pendientes!! vamonos!! gritó emocionada la pechugona chica.

Rukia regresó al hotel sobre las siete y cuarto de la tarde. Ichigo no estaba en la habitación así que supuso que había ido al spa a recibir el masaje que ella le había concertado. Eso la animó. Decidió entonces que pondría de nuevo una de sus táticas de reconquista; con la cara de pillina sacó de una de las bolsas la lencería que llevaría esa noche así como las medias con ligueros y las puso en la cama, bien colocadas, fingiendo haberlas dejado ahí para preparar su vestuario y con una sonrisilla traviesa se fué a la ducha.

Ichigo subía a su habitación, con los músculos totalmente relajados. Le vino estupendo aquel masaje después de haberse saturado la mente con toda la información que debería haber estudiado desde hacía tres dias y no en uno, como él había hecho. Abrió la puerta y escuchó a Rukia cantar en la bañera, como siempre hacía. Ahora los nervios se afianzaron otra vez en su estómago. No habían vuelto a hablar desde la pelea y no sabía bien como comportarse. Entonces miró a la cama y tuvo una hemorragia nasal: "pero qué coño?? es....es... esto es lo que va a llevar la enana puesto esta noche? Sólo ésto?" pensó cuando tomó entre sus manos aquella delicada y pequeña pieza de encaje negro que constituían el tanga de Rukia. Luego miró el ligero y las medias, también decoradas con un insinuante encaje negro."Un....unn...ligueroo?". Aquello había formado curiosamente parte de muchas de sus fantasías sexuales. Fuera lo que fuera lo que pretendía la enana con aquello, lo estaba consiguiendo. Más atrevido ahora, buscó el sujetador....donde estaba? "queeeee!!? a caso la muy provocadora no va a llevar sujetador esta noche?" se dijo otra vez, aguantandose con una mano la nueva hemorragia nasal que le salíó.

Sin duda, aquello había sido una buena jugada de Rukia, y si encima veía que él venía del masaje que ella le reservó, su plan de hacerse el duro flaquearía muy seriamente. Notó que la chica pronto terminaría su baño puesto que escuchó tirar del tapón de la bañera para salirse así que, rápidamente, se tiró al suelo y se puso a hacer flexiones como un loco y luego abdominales. Cuando estuvo lo suficientemente sudoso se colocó una camiseta y unos pantalones cortos.

Cuando la chica salió del baño, con el pelo y el cuerpo envueltos en una toalla, se encontró a Ichigo estirando al final de la habitación. Estaba completamente empapado en surdor y parecía que venía de hacer deporte.

-"Ho---hola" le saludó tímidamente Rukia. "Qué...qué tal el masaje?"

-"Hola. No he ido al masaje, me he ido a correr. Necesitaba hacer ejercicio."

-"Amm...ya veo..." respondió un poco desilusionada la chica.

-"bueno, veo que piensas asistir al baile de esta noche, pasalo bien. Yo no iré, tengo que hacer algunas cosas en el portátil y luego puede que me vaya a casa en coche. Alquilaré uno y me iré conduciendo, sólo y tranquilo. Tu puedes volver en el avión mañana." le informó Ichigo, dándole la espalda para que no le notara la mentira en su cara.

-"Pero yo pensé que iriamos juntos, con todos, a despedirnos y yo quería bueno, hablar contigo, explicarte lo que pasó..." insistió Rukia.

-"Rukia, no tienes que darme explicaciones a mi. Somos nakamas únicamente. De ahora en adelante no me meteré en tus relaciones, vale? Tu pasalo bien, enana. Haremos como si nada hubiese pasado, de acuerdo?" le dijo fingiendo despreocupación y dirigiendose a su portátil para mirar cualquier cosa. "Si te vas a arreglar hazlo ya, necesito darme una buena ducha, por favor".

El látigo de la indiferencia golpeó fuerte el orgullo de Rukia pero aún así le quedaba la última carta: que él la viera arreglada para la fiesta. Si a él le gustaba ella en esos momentos no podría negarlo, se lo vería en los ojos, y es entonces cuando hablaría con él.

-"Bueno, es un alivio entonces, Kurosaki-kuuun. Además ya he quedado con un chico que he conocido hoy en el centro comercial así que bueno, me alegra saber que hoy no tendré a un naranjito guardaespaldas dispuesto a pegarle a todo el que se me acerque" se burló Rukia.

"Touché" pensó malhumorado Ichigo. "Maldita enana...".

Después de toda aquella sarta de mentiras que constituyeron la patética conversación, Rukia se volvió a meter de nuevo al baño con todos sus bártulos. Estaba dispuesta a dejar a Ichigo pasmado cuando saliera de allí. El pelinaranja por su parte, sacó su maleta de debajo de la cama y comenzó a llenarla con su ropa, ya que "supuestamente" se iría del hotel ésta noche, pero dejó su traje de chaqueta en el armario. Lo miró y sonrió al pensar en la cara de Rukia cuando lo viera aparecer en la fiesta a buscarla. "Aguanta un poco más, enana, solo un poco más" se dijo.

El reflejo la satisfizo enormemente. Su peinado, su rostro, el vestido, todo había quedado perfecto!! se dirigió al pomo de la puerta para salir del baño. De nuevo los latidos del corazón le palpitaban hasta en los oídos. Por fin se animó, salió fuera y buscó al chico, el cual se encontraba escribiendo algo en el portatil y estaba sentado en la cama, de espaldas a ella. El muchacho se sobresaltó un poco al oírla salir. Se moría de ganas de volverse y deleitarse con la belleza de la mujer que adoraba, pero tenía que resistirse un poco más.

-"Y bien, qué tal estoy, Ichigo?"le preguntó la shinigami. "Mírame vamos, Ichigo por favor, mírame. Me he arreglado sólo para ti" rogaba para sí misma.

-"Vamos enana, no me molestes. Seguro que estarás muy guapa. Estoy muy ocupado."

-"Sabes qué? Todo eso que me has dicho sobre que haremos como que no ha pasado nada y que todo será como antes es mentira, sabes? Hacía años que no me hablabas tan borde. Has vuelto a convertirte en un idiota, Ichigo"

-"Siii, siii....vale. Disfruta de la fiesta, ya nos veremos en Karakura" le respondió el muchacho, haciendo un gesto de despedida con la mano y sin ni si quiera mirarla.

Rukia estaba demasiado enfadada para sentirse triste y salió de la habitación dando un portazo. Por muy enamorada que estuviera, qué podía hacer? Decirle que lo quería en medio de aquella indiferencia sería una tonteria. Estaba más que confundida. Deseaba golpear al idiota de Ichigo.

Mientras en la habitación, el pelinaranja soltó el portátil y se dirigió a la ducha. No tenía mucho tiempo para arreglarse para la fiesta. Rukia ya le había demostrado suficiente y aunque no hubiese sido así, ella ya le había reconquistado desde el mismo momento en que le susurró su amor al oído.

Nada más entrar al salón de fiestas, un camarero ofreció a Rukia una copa de champagne que la chica aceptó gustosa. Divisó a lo lejos a sus amigos y se acercó a ellos. El ambiente era estupendo, buena música, parejas bailando, gente riendo....todo era perfecto, excepto porque Ichigo no había entrado de su mano, como se prometió.

Al unirse al grupo, Ishida la elogió y en seguida le analizó el vestido, copiando algunas ideas para su próxima colección. Orihime le dijo lo linda que estaba e intentó quitarle importancia a que Ichigo no hubiera bajado con ella a la fiesta, Izumi le dijo que había más peces en el río y Keigo, al verla, se llevó una mano a la naríz para que su nueva novia no descubriese su hemorragia nasal al ver a la Kuchiki vestida de esa forma.

Pasaron unos veinte minutos. Keigo e Izumi se habían ido a bailar y Rukia sabía que Inoue e Ishida no lo hacían por no dejarla sóla.

Mientras, en la entrada del salón, un imponente joven de cabellos naranjas rechazaba una copa de champagne mientras que intentaba localizar a cierta personita con su mirada miel. Ichigo estaba impresionante. Se habia vestido de traje de chaqueta negro, llevaba una camisa roja granate de seda y, por primera vez desde el instituto, se puso corbata. Olía como los dioses con el perfume de One Million y aquella forma de vestir acentuaba su ancha espalda. La camisa moldeaba sus perfectos pectorales y su trasero estaba bien remarcado en los pantalones. Pero nada tuvo comparación con su mirada cuando por fín, divisó a Rukia. No podía creerlo!! conforme se fué acercando lentamente, pudo comprobar que sus ojos no le engañaban. La chica llevaba un precioso vestido negro de satén, era de tirantas, decoradas con adornos color plata. Dichas tirantas se ensanchaban para cubrir el pecho, uniendose más abajo, muy cerca del obligo mediante un pequeño broche en forma de media luna. Las redondeadas curvas de los senos de la muchacha se podían apreciar con ese descomunal escote y más llamaban la atención cuando el delicado collar que llevaba brillaba, escondido, entre éstas. La tela, que caía delicadamente sobre su figura, remarcaba sus curvas femeninas. La largura por delante llegaba hasta por encima de las rodillas, luciendo un poco las piernas de la chica, ataviadas con una media muy fina y rematadas con unos tacones de aguja atrezados con perlas plateadas. Su espalda estaba descubierta. El traje comenzaba a la altura de los lumbares, remarcando así la curva en donde nacía el trasero de Rukia. Un trasero perfecto, tonificado, generoso al mismo tiempo dentro de su pequeñez y finalmente la falda del vestido, que por detrás llegaba hasta los pies. Las tirantas se unían en un pequeño lazo en el cuello de rukia y su peinado, un recogido que tan sólo dejó algunos mechones azabaches sueltos, dejaba a relucir el elegante cuello de la chica. Se había maquillado con los ojos negro humo, lo cual acentuaba muchísimo sus ojos violetas y le daban una mirada penetrante y felina. Sus labios llevaban lip gloss, con lo cual, a parte de brillar con un tono rosado suave se veían tentadoramente carnosos.

Ichigo estaba completamente anonadado, embobado. No podía creer que Rukia pudiera ser aún más bonita de lo que ya era. Nunca se había imaginado a la marimacho que conoció tiempo atrás y que se metía en los trajecitos de su hermana Yuzu, vestida así. Realmente era una mujer espectacular. Se sintió totalmente eclipsado por ella y a la vez privilegiado. Qué suerte había tenido de que ella le hubiese elegido a él. Y ya, sin más dilación, se dirigió a su encuentro para nunca jamás volver a separarse de ella.

-"Vamos Kuchiki-san, no puedes quedarte aquí sentada toda la noche! Mira lo bonita que te has puesto, lúcete al menos! Bailas conmigo, te diviertes y luego bailo con Orihime, que a ella no le importa, verdad princesa?" le trataba de animar Ishida.

-"Claro, o si no bailamos los tres!!" le dijo Orihime.

-"Lo siento chicos, no os preocupeis. Id vosotros, yo no tengo ganas de bailar...." respondió desanimada Rukia.

-"Lástima, y yo que pensaba invitarte a bailar.." sonó una grave voz de detrás de ellos.

Rukia se volvió y allí estaba, era Ichigo! Su estúpido naranjito favorito había bajado a la fiesta y cómo había bajado!! estaba guapísimo, espectacular. Rukia lo miró con los ojos brillantes, se levantó y se acercó a él, aún con el paso dubitativo, mirandole a los ojos.

El muchacho le dedicó la más dulce de las sonrisas y se acercó a ella, cogiendola en peso y dandole un enorme abrazo. Ambos se hablaron emocionados al oido:

-"Ichigo, estás aquí!" dijo la chica sin poder ocultar su entre cortada voz debido a la emoción.

-"Si, tontita, y no pienso irme nunca más" le contestó él, apretándola todavía más contra su cuerpo.

Luego la volvió a depositar en el suelo y sus frentes se quedaron unidas, mirandose a los ojos, con las manos entrelazadas:

-"Te he echado mucho de menos" le dijo Ichigo, mirandole ahora los labios.

-"Ichigo....yo...he querido decírtelo durante todo éste tiempo... Siento mucho lo del spa, dejame que te explique y entenderás que yo...yooo" tartamudeó la chica al notar como aquellos ojos que la volvían a mirar con adoración se perdían en los suyos y uno de sus dedos acariciaba suavemente la comisura de sus labios.

-"Tu qué?" le dijo sensual, acercándose más a ella, dejando su boca a pocos milímetros de la de Rukia. Él sabía lo que ella le iba a decir, pero quería escucharlo de sus labios una vez más.

La muchacha apenas podía pensar con claridad ante aquella maravilla que la tenía entre sus brazos, con su boca tan cerca. Su olor delicioso, su voz sensual...Pero pronto se recobró y le miró, segura de sí misma, a los ojos:

-"Yo te amo, Ichigo, más que a nada en el mundo y he sido una idiota por no habertelo dicho antes".

La felicidad le invadió por cada rincón de su ser y al escuchar esa dulce melodía de la boca de la mujer que amaba, la besó. La besó apasionadamente y con ternura al mismo tiempo. En ese beso se transmitían el amor y el deseo que sentía por ella y el juego de sus lenguas, por desgracia para ambos, tuvo que parar por falta de aire.

-"No, Rukia, los dos hemos sido idiotas por no habernos dicho nada antes" le respondió a la muchacha, que lo volvió a abrazar fuertemente.

Inoue e Ishida se miraron el uno al otro al ver la escena, felices por fín de que todo aquello hubiera acabado de una vez. Se agarraron por la cintura y se besaron también. Luego se fueron a bailar y a disfrutar de su relación, la cual habían dejado de lado un poco por ayudar a Ichigo y a Rukia.

Mientras, nuestros por fín juntos shinigamis, estaban sentados en la barra, hablando de todo lo que habían hecho en el día y el pelinaranja le confesó que la había escuchado declarársele la noche anterior, cuando ella creía que estaba dormido.

-"O sea, que has estado todo el día haciendote el duro y haciendome sufrir?" le dijo la chica con una venita en la sien.

-"Hey! Eso te pasa por ser una enana indecisa, te lo merecías!" le respondía juguetón mientras esquivaba el tortazo que la enana le iba pegando.

En ese mismo instante, empezó a sonar una canción de R&B que Rukia conocía. Le parecía muy sexy e ideal para poner en práctica lo que Fabricio le enseñó. Ahora sí que haría sufrir al traicionero de Ichigo.

-"Sé que te dá vergüenza, pero vamos a bailar, Ichi, por favor" le dijo ella.

-"Qué? No podemos quedarnos aquí tranquilitos, hablando y besandote cada cinco minutos?" (era lo máximo que Ichigo podía aguantar sin probar los labios de Rukia) Le dijo el chico, con ojos de cordero degollado y temiendo por su reputación cuando lo viesen bailar.

-"Tú te lo pierdes..." le contestó la muchacha, quien comenzó a caminar despacio hacia la pista, contoneando sus caderas, mirandolo con una mirada felina y una sonrisa sensual que lo invitaban a seguirla.

Ichigo tragó con dificultad pero se levantó y fue tras ella. Cómo no hacerlo caminando de esa forma??

El joven llegó a la pista y tomó su mano, sin saber bien qué hacer. Entonces Rukia lo miró de arriba a bajo, pasó acariciando su mano desde su pecho hasta su abdomen y siguió con ella recorriendo su contorno. Rodeó al chico, su mano, pasó de recorrer ahora su cintura a su baja espalda, para seguir un poco más arriva mientras que se le hacía la boca agua al ver el trasero de Ichigo:

I'll always think of you

Inside of my private thoughts

I can imagine you

Touching my private parts

With just the thought of you

I can't help but touch my self

That's why I want you so bad

El sugerente sonido de la canción más el lento y torturador reconocimiento físico que Rukia le estaba propinando comenzaron a ponerle nervioso, pero, aún así, el ritmo de la canción le pareció fácil e incluso le gustó y se dejó llevar por el momento.

Ahora la chica volvió a aparecer ante él y le agarró de las manos. Ichigo entonces la hizo girar sobre sí con su mano diestra y la impulsó hacia la derecha. Cuando la chica giró, y el brazo del ojimiel la volvió a recoger, Rukia quedo abrazada a él, pero quedando su espalda contra su torso.

Just one night of

Moonlight, with you there beside me

All night, doin' it again and again

You know I want you so bad

(Baby, baby, baby)baby

Aquella posición era perfecta para poner en práctica lo que Fabricio le había enseñado. Entrelazó sus dedos con la mano derecha de Ichigo y la apoyó en su vientre mientras que con la otra se agarró uno de los mechones sueltos del recogido, y se puso a jugar con él sensualmente. Sus caderas comenzaron a moverse, sinuosas, al ritmo del estribillo:

Oooh I get so high

When I'm around you baby

I can touch the sky

You make my temperature rise

You're makin' me high

Baby, baby, baby, baby

Ichigo dejó bajar suavemente su mano izquierda por su brazo, sintiendo la suave piel, notando el aroma de sus cabellos. Su mano siguió recorriendola, lentamente,rozó levemente la curvatura del seno izquiero, lo que hizo a Rukia estremecers, y luego por el costado hasta llegar a la cadera. Entonces se aferró a aquella curva y la atrajo más hacia sí, imitando el contoneo de Rukia y besándole suavemente el cuello al mismo tiempo.

Can't get my mind off you

I think I might be obsessed

The very thought of you

Makes me want to get undressed

I wanna be with you

In spite of what my heart says

I guess I want you so bad

All I want is

Moonlight, with you there inside me

All night,(ooh baby) doin' it again and again

You know I want you so bad

Baby, baby, baby, baby

Rukia cada vez estaba más excitada por el baile. Agarró con su mano izquierda el cuello de Ichigo para atraerlo más hacia sí y ella alzó su cabeza, pegada contra su pecho y giró el rostro para dejarlo muy cerca del de él. Sus miradas se encontraron, fuego contra fuego y vislumbraron en ella lo que ambos llevaban mucho tiempo escondiendo: el deseo. Entonces Rukia, casi rozando sus labios, se apretó más contra él, acentuando el ritmo de sus caderas y el movimiento casi erótico de ellas, de izquierda a derecha, rozaba con el miembro de Ichigo, quien captando el mensaje, aferró más su agarre en su femenina cadera y se pegó más a ella, acompasando el perfecto y sinuoso movimiento.

Oooh I get so high

When I'm around you baby

I can touch the sky

You make my temperature rise

You're makin' me high

Baby, baby, baby, baby

I want to feel your heart and soul inside of me

Let's make a deal you roll, I lick

And we can go flying into ecstasy

Oh Darlin' you and me

Light my fire

Blow my flame

Take me, take me, take me away

Después de volver a girarla y quedar frente a frente, una mano agarró el cuello de la chica para volver a besarla mientras que la otra, sin ningún pudor, se aferró fuertemente a una de las nalgas de Rukia. Había llegado la hora de reclamar lo que era suyo:

-"Rukia, no me mal interpretes, estás preciosa con ese vestido, pero.....me muero por quitartelo...." le dijo con la voz más sexy que Rukia había escuchado nunca.

-"Vamonos de aquí, Ichigo" le contestó ella mientras se derretía ante aquellas palabras.

Al salir de la pista se encontraron con un grupo de hombres, que curiosamente se parecían a los de la atracción del parque. Pero no hubo dudas cuando les gritaron:

-"Anda mira! Si son los del otro dia, los de la peli porno!! eso!! vamos chico!! dale duro!! ya veo que no perdeis el tiempo, así se hace!! machotee!!" y de nuevo los aplausos y los silbidos.

Ishida e Inoue aún los miraban sorprendidos por el baile tan sensual que ambos se habían marcado en la pista y que habían dejado a más de uno y de una llorando por las esquinas. Fabricio se bebió una copa en su honor cuando los vió pasar y les guiñó un ojo y Keigo, llorando de emoción, sólo gritaba: "ohh, pobre Kuchiki-san!! sabe dios lo que le hará el bruto de Ichigo!"

Entonces, agarrados de la mano y mirandose, con una sonrisa que sólo ellos dos entendían, se alejaron de todo aquel barullo de gente en dirección a aquella habitación para terminar lo que empezaron hacñia un par de días....

NOTAS DE LA AUTORA:

Hola a todos de nuevo!!! siento la tardanza, al final no pude actualizar ayer martes, pero en compensación, os he dejado un capitulo bastante larguito, no? Ademas que por fín hicieron las paces!! ^^

Tengo que pedir disculpas por mis malas descripciones. Me hubiera encantado detallar mejor el vestido de Rukia, y más después de haber recibido muy amablemente sugerencias de Rhiliniel Aralith, Sakura-Jeka y Shirayuki and Zangetsu. Chicas! Muchas gracias por vuestras ideas, de verdad que me sirvieron!

La canción que bailan Ichigo y Rukia se llama "You're makin' me high" de Toni Braxton. Me encanta!! si la escuchais, vereis lo sensual que es, por no decir también que la letra pegaba mucho con la situación, no creeis?

Pues bueno, espero que os haya gustado esta actualización y qué decir tiene que en el siguiente capi habrá lemon!! jejeje lemon, lemon y más lemon!!! espero escribirlo bien, uffff!! para mi es todo un reto!! (cara de pervertida, jejeje)

Bueno, espero vuestros reviews!! muchas gracias por leer mi fic, ARRIBA EL ICHIRUKI!!!