-Station Square, año 2031-

-Sonic ¿en qué estás pensando? –preguntó Blaze al notar la pregunta que le había hecho a Eggman –no creo que conserve nada… o que algo de esta basura nos pueda ayudar.

-Es mucho mejor intentarlo, Blaze… -respondió –además, es necesario y lo sabes. ¡No puedo permitir que mi estúpida y más grande versión de mí mate a Amy!

-Siento que es demasiado riesgo, erizo –susurró en voz baja –además, este viejo no me hace mucha gracia, ni a ti.

-Sea como sea, Blaze, este Tails está muerto y no hay un operador que le llegue a los talones además de Eggman.

La gata le miró con severidad.

-¡Vamos, Blaze! ¿Nos queda alternativa? –espetó -¡el tiempo corre!

-Sigo rehusándome a esto –contestó con los ojos entrecerrados. Se giró y dio la espalda a ambos.

-¿Puedo interrumpir? –preguntó Eggman, acercándose con su silla de ruedas al azul –y contestando a tu pregunta… sí, aún conservo mi tecnología. Me dejaste en esta cosa, pero aún tengo inteligencia…

-Eso significa…

-Que me digas qué quieres y a lo que has venido.

La gata resopló.

-Bien…

Sonic retomó toda su historia, desde el inicio, sin parar y sin titubear, sin dejar nada a la imaginación, con detalles absolutos y vívidos, desde cómo se vio envuelto en todo eso, hasta la razón de ese futuro tan infernal. Eggman de vez en vez se impresionaba con la historia de Sonic, y Blaze sólo recordaba con dolor todos esos años, y entonces el aludido parapléjico entendió la situación de su huésped.

-Entonces me estás diciendo que tu yo antagónico se fue al pasado y destruyó el portal de Tails y por eso no puedes volver a tu época… -repitió para poder procesar bien la historia, mientras buscaba algunas piezas mecánicas.

-Sí, y no puedo recrear el portal… -contestó –pero cuando me encontré con Blaze, me contó que usted sigue vivo, por lo que pensé que podría hacerme volver a mi presente como Knuckles, Tails y Amy.

-O podría mandar a alguna de mis máquinas para que te mate antes de que veas a Amy y así evitar este futuro… -contestó con voz gutural, gangosa y mucho odio en el tono -¿no pensaste en eso, verdad? –su mirada fruncida se tornó tétrica… y encendió las máquinas.

Blaze se colocó enfrente de Sonic y sacó su arma por si se requería en cualquier momento.

Sólo hubo un enorme destello que cegó a los dos en el lugar…

-Station Square, año 2014, 18:00 hrs-

Amy se encontraba en su casa, se estaba arreglando, puesto que sus cartas del tarot ya le habían indicado un destino que podía ser cierto, inevitable y en cualquier momento. Suspiró con la mano en el pecho y la tristeza en todas partes. El frío se colaba por su ventana y erizaba su pelaje, su cabello se revolvía y algunas cartas de su juego se desacomodaban… generando otras predicciones que ésta no pasó por alto.

-Incertidumbre, vida, lucha… -leyó las tres cartas y arqueó las cejas ¿qué estaba pasando? Ella no lo sabía, pero tampoco quería averiguarlo –será mejor que me quede.

Encendió la televisión y se sentó en el sofá para descansar y despejar su mente. Sabía que Sonic no debía pasar por ella, que ella no debía salir, pero igualmente tenía ganas de verlo, aunque eso significase un deseo suicida.

Tocaron al timbre y después a la puerta con velocidad, dejando en claro que la buscaban.

¿Quién podía ser? No creía que alguien la fuera a visitar en esos momentos, no quería ver a nadie; por un lado estaba devastada, y por el otro… se sentía segura.

Abrió la puerta para ver a su amado erizo afuera, esperándola a que tomara su brazo y caminara a su lado. Los ojos de éste por algún motivo, no le causaron tanto anhelo como le hubiera gustado, sin embargo, lo miró con una felicidad extraña, deseosa, digna de una enamorada apasionada y tierna que siempre está ahí para cuando su hombre la busca. A pesar de que no debiera de…

-¿Qué haces? –preguntó dudosa –se supone que…

-Amy, se supone que íbamos a salir hoy a esta hora –dijo con extrañeza -¿te pasa algo? ¿no quieres salir conmigo?

-Sí quiero… -contestó con tristeza –pero… tengo que quedarme, me salió algo de improviso…

-¿Algo más importante que yo? –preguntó con un tanto de petulancia, como solía hacer, acompañando a sus palabras con una ceja levantada y esa sonrisa ladina que la mataba –vamos, Amy. Sea lo que sea, puede esperar… yo quiero pasar tiempo contigo…

-Lo sé… -respondió triste –pero… un mal… un mal presentimiento…

-¿Qué es lo peor que te puede pasar? –sonrió –estás conmigo, no puede pasarte nada malo.

Ella rió un poco.

-¿Y esa urgencia por verme?

-Me urge siempre estar contigo ¿no es normal en un enamorado?

-Imagino… -pero Amy ya veía algo difícil en esa sonrisa ladina, algo que la obligaba a decir: no quiero –pero… de todas maneras, sé que no es buena idea.

-Vamos, Ammes… no me hagas esto.

Y la lástima corroyó a Amy, haciéndola sonreír un poco.

-Además, no te va a pasar nada malo… no bajo mi guardia… eso tenlo por seguro –juntó su frente con la de ella. Era raro para él, siendo que se había desecho de los sentimientos desde hacía mucho tiempo, era raro cortejarla, siendo que ya era parte de su plan hacerla morir para asegurar su existencia, mas había algo en ella que seguía moviéndolo "pero no es suficiente" pensó para sí mismo en cuanto se sonrió con un aire oscuro… uno preocupante.

-No es normal en ti hacer esto… -dijo ella –Sonic ¿sucede algo? –preguntó con sus esmeraldas brillantes, mirándolo a los ojos.

-Todavía no –replicó con malicia y en voz baja, sus ojos ya querían mostrarse oscuros.

Le tendió el brazo y ella lo tomó, salió a su portal y caminaron por el sendero.

Habló un rato, casi monopolizando la plática mientras él escuchaba con atención, pero aburriéndose en el fondo… queriendo matarla en el acto.

-¡Sonic! –exclamó un Tails que apenas los había avistado, acompañado de Knuckles -¡aléjate de ella!

Las voces llamaron la atención de ambos, volteando a ver a un zorrito de dos colas que corría a velocidad en espera de que fuera escuchada su advertencia, Knuckles le seguía el paso con el ceño firme.

-¡No queremos que cometas una tontería! –añadió el equidna, viendo a Sonic a los ojos y preparándose mentalmente para evitar cualquier cosa que fuera a ser fatal para la rosa.

-¿De qué están hablando? –preguntó el azul en cuanto le vio decir todo eso, pero en el fondo pensaba en que hubiera sido mejor matarlos en cuanto tuvo la oportunidad –saben que no va a pasar nada malo bajo mi guardia… ¿qué está pasando?

-¡Yo les diré lo que está pasando! –gritó una voz femenina y cansada, ligeramente magullada, maltratada y con un pelaje de color rosa chicle que simulaba al de la otra eriza, pero con la diferencia de las quemaduras negras y el rojo vivo de algunos restos de sangre… la energía había impactado a Sonia y la había dejado con demasiadas heridas. Señaló con su dedo y con fuerza, gritó: -¡él no es nuestro Sonic!

Todos los presentes, a excepción de Sonia, quien ya lo estaba señalando, voltearon a verlo expectantes, impactados por la revelación de ésta. Y por algún motivo… a Tails y Knuckles no les costó absolutamente nada creerle a la hermana de Sonic.

Knuckles tomó su posición cerca de Amy. Sonic les miró con duda.

-¿Qué? ¿¡le van a creer!? –gritó conmocionado –por favor, creo que tengo suficiente capacidad para saber quién soy.

-Sí, le vamos a creer… -musitó Tails, quien dejó salir una bomba perseguidora, la que explotó cuando estuvo cerca de Sonic… haciéndolo volar y perder su forma, mostrando su pelaje azul oscuro y sus vetas rojas, decolorando sus ojos para regresarlos a su color sangre. La cara de este Sonic se mostró sumamente enojada cuando vio la sorpresa del zorro.

-Muy mala… idea –musitó, sacando su lengua de serpiente para después darle un golpe con velocidad incluida. El zorro recorrió una distancia muy grande y entonces Knuckles le rogó a Amy que corriera.

-¡Tú no te vas! –le gritó Sonic a la chica, le apuntó con el dedo y con la energía que de éste emanó, la atrapó para atarla y amordazarla de pies a cabeza.

Ella intentaba gritar, pero no podía, no podía moverse ni mucho menos… estaba perdida, y sabía que Knuckles, si intentaba defenderla… también.

-Lo que se me hace más que gracioso… es que no se dieran cuenta –rió –se supone que eran mis mejores amigos, que me conocían mejor que nadie. Y no notaron nada hasta que Sonia les tuvo que decir… -esbozó una gran sonrisa.

-So… Sonia… -murmuró Tails. Se levantó poco a poco y se acercó a Knuckles, quien buscaba enfrentarse a Sonic.

-¿Dón.. dónde está Sonic? –preguntó inocentemente el zorro.

-Está perdido en el tiempo… -respondió, acercándosele y golpeándolo con un ataque de energía, dejándolo casi inconsciente nuevamente –no regresará, no se moverá… al igual que ustedes –volvió a lanzar energía para inmovilizarlos a todos.

-¡Oye, viejo! ¿Estás listo para un vuelco al pasado? –gritó una voz nueva, conocida para él y… de extraña procedencia.

-¿¡Qué!? –exclamó al reconocerla… femenina y muy enojada, triste también –no es cierto… -recibió un golpe fuerte de ambos puñetazos… sí, aunque no se hubiera hecho notar con alguna frase, Sonic había vuelto con Blaze. Lo sacaron volando. Se dirigió a ellos.

–Tranquilos, no me convertiré en eso, jamás ¡lo juro! –exclamó con fuerza. Se dirigió a Blaze –de esto me encargo yo.

Ella asintió.

Una fuerza lo jaló.

-¿Qué harás? ¿Eliminarme? Eso te destruiría –dijo Sonic, el joven.

-¿No lo entiendes? Yo sigo aquí, eso significa que existo, y existiré… y tú todavía te convertirás en mí.

Lo golpeó con más fuerza, iniciando una pelea fuerte e interesante, pero a la vez letal.

-No tengo que eliminarte, sólo esperar a que no tengas nada por lo cual seguir viviendo –entonces miró a Amy –y a que tu vida quede destruida.

Sonic joven se apartó del camino, evitando un golpe mortífero.

-Quizás si no hubieras olvidado a tu gente querida, recordarías los inventos de Tails… -exclamó, colocándose unos zapatos que se mostraban capaces de aumentar su fuerza y velocidad –como las plataformas de energía.

Con una patada, lo mandó a volar, haciendo explotar una planta de gasolina, la que explotó, envolviéndolo en el fuego. Creyendo que había ganado, se alejó, contemplando la llamarada… pero entonces, el rostro del Sonic mayor apareció entre las llamaradas.

-Se te acabó el tiempo… desde hace diez y siete años.

Y entonces lo empezó a golpear con más y más fuerza hasta que éste cayó al suelo.

-No puedes cambiar el pasado… ¿qué te hizo creerlo?

-Lo… lo prometí… a Amy, a Tails… a todos –respondió débil, aquellos golpes lo hubieron dejado sin energía.

-¡Qué niño eres! –se rió… -¿lo prometiste? –preguntó despectivamente.

Sonic se puso en pie, tomó fuerza y empezó a girar con la energía del Dark Sonic que llevaba adentro… la misma energía con la que había repelido a Scrooge.

-Sí… -murmulló, casi como si hubiera soltado un gruñido –yo lo… ¡prometí!

Y soltó su ataque hacia él, quemándolo en un abrir y cerrar de ojos, cas matándolo de un impacto que pudiera parecer mortal por tales colores que soplaban y resoplaban.

Sonic, el Sonic mayor, quedó anonadado al ver aquello… al sentir el ataque que lo dejó en el suelo.

-¡Ese poder! ¡Imposible! –exclamó -¡yo no adquiero esa habilidad sino hasta dentro de diez y siete años!

-Parece que… el futuro… -dijo –no está… tallado en… piedra como pensabas –y volvió a atacarlo. El rival no supo que hacer además de dejarse y chocar contra un edificio para destruirlo.

-Bueno… -exclamó al salir de los escombros, como si eso no fuera suficiente, sus púas terminaron todas desarregladas y sus heridas ahora sí se notaban –eso es…

-Todo –dijo Blaze al ver a su compañero tendido en el suelo, puesto que había usado demasiada energía en el ataque.

Lo encarceló en una jaula de energía, de la que no se pudo escapar.

-¡Estoy muy débil para escapar… -gritaba –y ya es muy tarde como para que la puedas salvar…!

Entonces… una fuerte explosión se hizo notar donde Amy estaba.

Y Sonic la presenció enfrente de él, marcando ésta en sus ojos, manteniendo la imagen firme y pura de un hecho que tal vez no debió haber ocurrido nunca. Sin decir nada, sin pensar en nada.

-¡Tiempo fuera! –gritó Blaze, quien en un estado de trance, logró colocarle un cinturón a Sonic.

-¿Blaze?

Ésta sólo señaló a donde estaban sus amigos… a salvo, adentro de una caja de energía.

-Los salvaste… no entiendo –declaró Sonic.

-Era un dispositivo que Tails estaba fabricando y nunca pudo probar allá en mi época –explicó –es capaz de disminuir la rapidez del tiempo y nos permite actuar en consecuencia –guiñó un ojo.

-Entonces… -seguía sin comprender.

-Entonces lo probé aquí y ahora… no había alternativa –sonrió un poco, acompañando este gesto con un guiño –y funcionó.

Sonic sólo sonrió.

-Y sabías que esto ocurriría –dijo.

-No –contestó –no lo sabía, sólo tú y tus acciones son capaces de determinar tu futuro… y cuánta maldad hay en ti –volvió a sonreír –y me alegra haber conocido esa parte de ti.

-¿Cuál?

-La original: un chico de quince años que es capaz de arriesgarlo todo con tal de proteger a la gente que ama –colocó su mano sobre el hombro de éste –y todo es como debe ser. Tengo una máquina del tiempo, si gustas que la use... para acabar con este recuerdo, nadie lo necesita.

-Por favor –pidió.

-Bien, entonces… ¡Regresamos! –activó el panel de control de su cinturón, marcando la hora exacta en la que todo estuvo a punto de pasar. Una vez ahí, Sonic la miró –ya les diste a los demás una segunda oportunidad… ahora te toca a ti una.

Sonic se dirigió a la puerta de Amy y tocó.

-¿Qué haces? –preguntó Amy –se supone que…

-Este… no sé cómo decirlo, Amy… pero no creo poder salir hoy.

La cara de Amy mostró dos facetas, y la Blaze del futuro, a un lado de la casa, empezaba a atenuarse y a encenderse, como si fuera un foco que fuera a fundirse.

-Pero eso no significa que… que no pueda pasar tiempo contigo.

-Pero… -la joven estaba confundida. Blaze sonrió por lo bajo al escucharlo hablar.

-Y el que no salgamos hoy no significa que no te vaya a cuidar el día en el que lo hagamos…

La eriza sonrió ligeramente.

-Te amo, Sonic –le besó la mejilla… una corriente de aire cambió sus cartas del Tarot.

-Y yo a ti… ¡pero antes...! –salió corriendo.

Llegó a donde Tails y con un Spin Dash, destruyó su máquina separadora.

-So sorry! –exclamó –aunque luego me lo agradecerás –guiñó el ojo. Tails quedó impávido, sin poder reaccionar.

Y entonces Blaze se desvaneció por completo… volviendo a una dimensión alterna.

Blaze, en ese lugar donde nada existía, donde nadie era nada y donde el tiempo no era un problema o una preocupación, guardó su jaula de energía, en donde ocultaba al Sonic que la había hecho pasar por tantos males.

-Tal vez hice trampa al usar las cosas de Tails, pero ahora que estás fuera de tiempo… –exclamó con odio –estás bajo mi cargo y sobretodo: no harás daño.

Y la caja empezó a agitarse poco a poco, a moverse hacia los lados, a temblar y casi a romperse en cuanto unos puños y un rostro de erizo malvado, con ojos angulados y vetas, se marcaron en la energía de la jaula, dejándola entrever que tal vez, sólo tal vez…

Sonic el erizo seguía siendo una de sus más grandes preocupaciones.

[FIN]


TARAH! ESTO VA PARA TI, A QUIEN AMODORO MUCHO Y ES MI AMIGA DE FF :) TE DIJE QUE TE DEDICARÍA ESTO Y LO ESTOY HACIENDO, Y CON FINAL FELIZ XD.

SÍ, ME DESAPARECÍ MUCHO TIEMPO, PERO AHORA, CON ESTE FINAL, LO COMPENSÉ... SÉ QUE PUES... PARA TODO HAY TIEMPO.

Y DECLARO AHORA, OFICIALMENTE QUE HE TERMINADO ESTO, QUE ME RETIRO DEL FANFICTION PARA SIEMPRE... O NO... ;)

O HASTA QUE ME ANIME A HACER OTRO FIC.

MI PALABRA NUNCA ES LEY XD

LAS QUIERO ;)

PERO BORRARÉ AMNESIA, NO VA PARA NINGÚN LADO.