Capítulo. 10 El baile.
La noche había caído desde hace algunas horas en la ciudad de Chicago, la famosa compañía Stanford de Nueva york había presentado el estreno en dicha ciudad de una de las principales creaciones de Shakespeare; Otelo, excelentes críticas se escuchaban de quienes habían asistido a disfrutar la puesta en escena, como era costumbre después de la primera presentación se acostumbraba hacer una gala para actores, periodistas y las familias importantes de las ciudades a las que llegaban, Terruce Graham era siempre la atracción principal tanto para los periodistas que no perdían en tiempo en tratar de acercarse a la joven estrella y conseguir una entrevista o algún detalle para sacar una nota, como de las jóvenes mujeres que no perdían la esperanza de que alguna pudiera llamar su atención, siempre periodista y mujeres salían decepcionados de estas fiestas; periodistas no lograban conseguir nada y mucho menos las mujeres, esta vez era diferente, los primeros iban a tener todo lo que siempre han querido; material para sus periódicos y las segundas una fuerte desilusión.
El actor y su rubia acompañante trataban de abrirse paso entre el tumulto de personas.
-Señor Graham, quien es esta joven que lo acompaña, es su nueva conquista?- lo cuestionaban algunos.
-Señorita, cual es su nombre?, que es usted del señor Graham?, de donde lo conoce?- bombardeaban otros con preguntas a Candy.
Terry harto de no poder ni siquiera poder dar un paso, se freno de golpe .
-Haber señores, quiero que me escuchen bien- dijo con su tono firme y decidido acaparando la atención de quienes los rodeaban. – El día de hoy vengo a disfrutar de el baile, no voy a dar ninguna entrevista en este momento, lo único que puedo decirles es que esta dama que viene conmigo es mi prometida.- todos se volteaban a ver sorprendidos y los murmullos no se hicieron esperar, Candy empezó a sentirse bastante nerviosa y ansiosa, jamás había estado en una situación así, Terry apretó fuertemente su mano para hacerla sentir segura -antes de que empiecen con preguntas- habló nuevamente el actor, - les digo que hoy no responderé a ninguna lo que quieran saber se los diré con gusto el día de mañana al terminar la función, con permiso.- trató de avanzar pero si algo eran los periodistas ese algo era ser bastante tercos e insistentes.
-Pero señor Graham! Nos esta diciendo que esta hermosa mujer es su prometida y no quiere hablar?, díganos al menos el nombre de la dama-.
-Señores…creo que no fui lo bastante claro, no me estoy negando a hablar, mañana tendrán todas las respuestas a sus preguntas, pero si insisten en mermar la noche de mi prometida y la mía, no tendrán respuesta ni hoy, ni mañana, ni nunca, así que ustedes saben, con permiso!- dijo con su natural seguridad y arrogancia haciendo esta vez que todos los periodistas les abrieran paso a él y a Candy.
-Terry, fuiste un poco rudo no crees?-
-Tal vez, pero estas de testigo que al principio trate de ser amable, pero con ellos simplemente no se puede, creen que uno esta obligado a contarles con detalle lo que sucede en nuestras vidas-
-Por cierto… gracias por protegerme.-
El actor detuvo su andar y volteo de frente a su prometida.
-No tienes nada que agradecer, así será siempre mi amor, yo te voy a proteger de lo que sea…- diciendo esto besó la frente de la rubia.
Ninguno de los dos se percató de la figura femenina encolerizada que se encontraba a unos metros de ellos y que había escuchado el intercambio de palabras que el castaño sostuvo con los periodistas.
-Eliza….Eliza? Estas bien?-
-Claro que no estoy bien! Escuchaste lo que dijo!? Se va a casar con esa!-
- Bueno, hay que saber perder Eliza, hay que reconocer que tiene buen gusto, esa mujer se ve muy elegante, tal vez es actriz o algo…-
-Actriz? Esa? Jajajajaja!- la pelirroja empezó a reír de manera descontrolada ante la mirada atónita de su acompañante.
-Pues…si puede ser, porque no? Que es lo que te pasa?-
-Esa mujer que vez colgada de su brazo y que dices es elegante y distinguida, no es más que una maldita huérfana trepadora! Esa desgraciada es nada más y nada menos que Candy!-
-Que? Ella es la tal Candy?-
-Si esa es Candy!-
-No lo puedo creer Eliza, pero… no es como me la describiste, tu dijiste que era una tipa sin chiste, sin educación…. Y la verdad aparenta todo lo contrario…-
-No te dejes engañar por lo que vez Katie, si se ve así es sólo por ese vestido tan fino que lleva puesto y por como esta arreglada, quitarle todo y tendrás lo que te dije, una huérfana sin chiste.-
-Pero no entiendo que hace ella con él, no dijiste que ellos tenían años de no verse?-
-Así es, Terry tuvo el buen gusto de mandarla al diablo por Susana Marlowe… quién sabe de que sucios trucos se valió para metérsele por los ojos otra vez!-
-Tal vez aún sentía algo por ella, es decir…. se van a casar…-
-No lo creo, algo tuvo que hacer esa maldita… no te conté la vez que la expulsaron del colegio en Londres porque la muy descarada lo citó en la noche en los establos?-
-Que?!-
-Así como lo oyes Katie, pero las monjas los descubrieron, a ella obviamente la expulsaron, pero al final fue Terry quien se fue para salvarle el pellejo… quien sabe como lo convenció.-
-Hay no! Que horror de mujer Eliza! No puedes permitir que semejante hombre acabe con una mujer como esa.-
-Y no lo voy a permitir Katie… algo se me va a ocurrir, ya lo verás…-
-Candy!, Candy!- se escuchaba a lo lejos una voz familiar para la enfermera.
-Mira Terry! Allá están Annie, Albert y Archie! Ven vamos.-
-Genial, lo que me faltaba…verle la cara al elegante…- murmuro el actor.
-No seas malo Terry, Archie no te ha hecho nada, además si están aquí es porque vinieron a ver tu obra, anda vamos.- Sin muchas ganas el actor siguió a la enfermera.
La rubia a pasos presurosos llegó junto con su compañero casi a rastras a donde estaban sus amigos.
-Candy! Que hermosa te vez!- Exclamó Annie.
-Si Candy, te vez muy bien.- comentó Archie.
-Pequeña! Te vez muy linda!- le dijo finalmente el rubio.
-Gracias chicos! Terry me regaló este vestido, no es hermoso?.-
-Pues Terry tiene muy buen ojo…Hola Terry, como estas? Muchas felicidades, estuviste excelente- felicito la morena al actor.
-Hola Annie, tanto tiempo sin verte, muchas gracias, me alegra que te haya gustado.-
-Amigo…. felicidades! Que te puedo decir, confirmaste lo que ya sabía, te convertiste en un formidable actor!- dijo el rubio.
-Gracias Albert-
Todos guardaron silencio, esperaban que el castaño de ojos avellana saludara al castaño de ojos océano o viceversa, pero ni uno ni el otro parecía querer hablar.
-Y a ti Archie, te gusto la obra?- le preguntó Candy incitándolo a hablar.
-Si… me gustó, he visto mejores, pero, no estuvo mal Grandchester..- dijo con un cierto tono altanero.
-Cierto, se me había olvidado que para ti solo lo mejor, imagino que para tus exigentes ojos solo la Real Shakespeare Company esta a tu altura o me equívoco?- respondió el actor con un aún más natural tono altanero que el del hombre que estaba frente a él.
Ambos hombres clavaron su mirada retadora en el otro.
-Bueno, el caso es que todos disfrutamos mucho la obra…- intervino el rubio para tratar de aligerar el ambiente.
-Candy… no he hablado con Robert Hatawhay, voy a buscarlo, esta bien si te dejo con tu familia un momento?-
-Claro que si Terry, no te preocupes, ve a hablar lo que tengas que hablar con él, yo aquí te espero.-
-Gracias Candy, con permiso- dijo el actor retirándose al instante.
-Vaya, para que viene acompañado si va a salir corriendo a buscar a su gente él sólo…- se quejo el castaño que quedaba.
-Bueno, tal vez él no se habría ido si tu hubieras sido más amable Archie- regañó la pelinegra a su esposo.
-Y yo porque tengo que ser amable! Le dije cordialmente que su obra no estuvo mal lo cual es cierto, le dije que he visto mejores lo cual también es cierto, que quieres Annie, que le diga que es el mejor actor de toda América?-
-Pues tal vez lo sea! Además bastaba sólo decirle que te gustó la obra y ya.-
-El fue el grosero, escuchaste el tono con el que me respondió?-
-Si, lo escuche y te lo buscaste.-
-Chicos no se pelen por eso- intervino la enfermera, -Archie…- volteó de frente a su primo, -Yo se que tu y Terry nunca se han llevado bien, no tienes que esforzarte por hacerlo si no quieres, sólo te pido que al menos lo intentes, aunque no lo creas Terry no es tan difícil, además él ha cambiado mucho, te aseguro que si ambos hacer el esfuerzo lograran llevarse bien.-
-Esta bien Candy, lo siento, creó que es algo natural entre nosotros, pero lo intentaré.-
-Gracias Archie!-
-Candy, me acompañas al tocador?- preguntó la morena a la rubia.
-Claro Annie vamos.-
En el tocador de damas; -Candy, no hemos tenido la oportunidad de platicar, anda cuéntame! Que tal te va con Terry!?-
-Hay Annie… que te puedo decir, soy la mujer más feliz del mundo!- Exclamó con una enorme sonrisa.
-Se te nota, hace mucho que no te veías así de feliz, a ver… déjame observar ese hermoso anillo- dijo la Annie tomando la mano de su amiga, -Wow Candy, es hermosísimo!.-
-Gracias Annie!-
- Y ya tienen fecha para la boda? –
-No, aún no… Terry tiene primero que terminar la gira y para eso aun falta algo de tiempo…- dijo poniendo un semblante triste.
-Pero no pongas esa cara Candy, el tiempo pasa volando!-
-Si, lo se… es sólo que en dos días más va a la siguiente ciudad y se me va a hacer muy difícil separarme nuevamente…-
-Entonces disfruta mucho de estos dos días con él….en dos días más es la fiesta de cumpleaños de Archie, estaría bien que lo llevaras.-
-Sii! Me parece buena idea Annie.-
-Ojalá y puedan llevarse bien, me molesta mucho que Archie no ponga de su parte.-
- Hay que darles tiempo, yo estoy segura que tarde o temprano lo van a hacer –
En eso, una pelirroja y su amiga entran al tocador.
-Vaya, hay reunión de huerfanitas!-
-Hola Eliza….- saludó la rubia.
-Que bello vestido Candy… hasta pareces una dama!-
-Gracias Eliza, lo que pasa es que mi prometido tiene muy buen gusto, Terry me lo regaló-
-Oh…si escuche la noticia…- dijo Eliza mordiéndose los labios tratando de disimular su enojo,- Es una suerte, para ti claro está, que Susana Marlowe haya muerto, no Candy? Porque si eso no hubiera pasada tal vez te hubieras quedado solterona, porque Susana Marlowe a pesar de su condición era una rival muy difícil de superar, es decir te quito a Terry hace años…-
-No tienes ni idea de lo que sucedió entre Terry, Susana y Candy hace años Eliza!, además para tu conocimiento si Candy no lo hubiera permitido, Susana Marlowe jamás habría tenido una oportunidad con Terry!- respondió Annie ante el comentario malicioso de Eliza.
-Vaya, vaya, en que momento se intercambiaron los papeles y tu haces de defensora de Candy…-
-No la estoy defendiendo, ella no necesita que nadie la defienda, sólo es un comentario que te estoy haciendo, además..-
-Ya basta Annie- interrumpió la rubia,- nosotras venimos aquí a pasar un rato agradable, si Eliza quiere pensar eso, que así sea, a mi lo único que me importa es que me voy a casar con el hombre que amo, eso es todo, anda, vámonos- diciendo esto, la rubio tomó de la mano a la pelinegra y salieron del tocador.
-Pero que mujeres tan vulgares!-
-Lo se Katie, te lo dije… pero que ni crean que esto se va a quedar así, de que me la pagan, me la pagan…-
En las afueras camino a la mesa de invitados; - No la soporto Candy!, te juro que no la soporto!, fui una tonta por déjame humillar tantas veces por ella, pero nunca más!-
-Lo se Annie y si que eres una rival digna para Eliza he! Jajaja, yo sabía que ese carácter estaba ahí escondido en tu interior, pero ya no hay que hablar de Eliza, vamos a buscar a los chicos que éste es un baile y no hemos bailado nada aún!-
-Tienes razón Candy, vamos!-
-Hasta que aparecieron!- exclamo Archie.
-Lo que pasa es que tuvimos un no muy agradable encuentro en el tocador y por eso nos tardamos.-
-Supongo que se refieren a Eliza- habló el rubio.
-Así es, ya la conocen…. anda Archie saca a bailar a tu bella esposa!-
-Eso querida Candy es precisamente lo que esperaba hacer, vamos a bailar Annie?-
-Claro que si!, con permiso- la pareja Cornwell se alejó hacia la pista de baile.
-Y dígame futura señora Grandchester, como se la esta pasando?-
-Hay Albert pues para ser sincera estaba muy nerviosa jajaja, más aún cuando todos esos periodistas nos abordaron y empezaron a hacerme preguntas, afortunadamente Terry supo manejar muy bien la situación.-
-Eso es obvio pequeña, él ya esta acostumbrado a todo eso, y dime, ya hablaron Terry y tu de la boda, de cuando se van a casar?-
-No mucho, sólo que cuando nos casemos que imagino será cuando la gira termine, yo tendré que mudarme a Nueva york…-
-Es lo más lógico, el trabajo de Terry esta allá, aunque te vamos a extrañar.-
-Ni lo menciones Albert, aunque me siento feliz por comenzar una vida al lado de Terry, se me encoge el corazón de pensar que no los veré tan seguido-
-No te preocupes Candy, será la excusa perfecta para todos de visitar Nueva york!-
-Un momento Albert….tu y Annie como saben lo de mi boda?, Terry les dijo a los periodistas de lo nuestro, pero ustedes están muy lejos de la recepción para haberlo escuchado…- dijo frunciendo el ceño.
-Jajaja, tal vez será por ese nada discreto anillo que llevas en el dedo…-
-Jajaja cierto…- Candy se quedó mirando fijamente su hermoso anillo de compromiso.
-He de confesarte la verdad pequeña, nosotros ya sabíamos de su compromiso.-
-En serio?!, pero como?-
-Terry fue ayer en la mañana muy temprano a hablar conmigo sobre sus intenciones contigo y por ende a pedir tu mano.-
-En verdad! Hay Terry….- dijo soltando un profundo suspiro.
-Si, dijo que esta vez quería hacer las cosas bien….y mira hablando del rey de Roma…-
- Mi bella dama, me haría el honor de bailar esta pieza conmigo?- dijo el actor que había vuelto de su plática con Robert Hatawhay.
-Esta pieza y las que usted guste caballero- respondió la rubia.
-Albert, no te importa que te dejemos sólo un momento?-
-Claro que no Terry, vayan a bailar!-
-Entonces con permiso-
La pareja se abrió paso hacia la pista de baile ante la mirada atónita de quienes se encontraban presentes, quienes conocían a Terruce; compañeros del teatro, periodistas y el mismo Robert Hatawhay no daban crédito a lo que estaba sucediendo, el actor jamás, pero jamás había bailado con nadie nunca, sólo asistía por compromiso a lo mucho un par de horas pero permanecía distanciado de la gente para después irse.
-Terry… todos nos están mirando…-
-Lo se, ha de ser por mi…-
-Eres un presumido, lo sabías!?-
-Si, me lo has hecho sabe muchas veces jajaja, pero no lo digo por eso, es porque para ellos ha de ser una novedad verme bailar, pero de ahora en delante que se acostumbren.-
-Imagino entonces que sólo te quedabas un rato escondido en alguna parte y salías huyendo, cierto?-
-Muy cierto señorita Pecas.-
La pareja llegó a la pista de baile y comenzó a moverse al ritmo que la orquesta tocaba, se movían de un lado al otro ante la mirada aun incrédula de quienes conocían el temperamento ermitaño y nada social del actor, pronto la intensidad de los ritmos bajo y la música suave comenzó a sonar, Terry tomó fuertemente de la cintura a su prometida y la atrajo con determinación hacia él, el sólo hecho de sentir tan de cerca el cuerpo de ella lo hacia estremecer y a ella sentir el toque de sus manos en su espalda descubierta le erizaban la piel.
-No sabes las ganas que tenía de bailar así contigo Candy- le dijo al oído con voz enronquecida.
Ella no necesitó decirle nada, sólo lo miró fijamente con sus ojos color verde esmeralda y le regalo una sonrisa, recargo su cabeza en el hombro de su amado, él por su parte sólo cerro sus ojos por un momento y se dejó llevar por la música disfrutando en silencio de esa cercanía que tanto disfrutaban.
-Estas cansada Pecas? O quieres seguir bailando?- dijo él cuando la música paró.
-Si quieres podemos descansar un ratito, la verdad no estoy acostumbrada a usar este tipo de zapato tan alto y me duelen un poco los pies-
-Muy bien señorita Pecas, no se diga más, vamos a sentarnos….- dijo sin muchas ganas.
-Que pasa Terry, no quieres sentarte?-
-No es eso Candy, lo que pasa es que ahí esta ya tu familia… no lo tomes a mal, no es que no quiera sentarme con ellos, sobre todo tengo muchas ganas de disfrutar de la compañía del elegante… pero…-
-Hasta cuando van a dejar de pelear ustedes dos he!?, pero…?-
- Candy, sólo me quedan dos días más aquí en los que por los compromisos de ambos no nos vamos a poder ver mucho tiempo, yo tengo libre la mañana pero tu estas en el hospital y quisiera hablar contigo de ciertas cosas…-
-Tienes razón Terry, te propongo algo, vamos con ellos sólo un momento para no ser descorteses y luego nos vamos, quieres?-
-Ok me parece bien..-
La joven pareja se sentó en la mesa con los Ardley a lo mucho media hora más, se disculparon con el pretexto de que la enfermera tenía que entrar muy temprano al hospital y que el actor estaba muy cansado por las excesivas jornadas de trabajo, ya en el lobby del salón el portero entregó las llaves del auto a Terry.
-Y esas llaves Terry?- preguntó curiosamente ella.
-Son las llaves del auto que nos trajo, le di al señor Widman para que se regresara al hotel, no iba a tener al pobre hombre esperándonos, además….- dijo con tono travieso y su sonrisa de medio lado-
-Además?- contesto ella nerviosa.
-Además quiero estar sólo contigo…- dijo sensualmente provocando el sonrojo de la rubia.
-Jajaja no pongas esa cara Candy, no pienso comerte… claro si no quieres…-
-Basta Terry!- Exclamó ella ya con los colores subidos en sus mejillas.
- Esta bien jajaja, era sólo una broma Pecosa, sabes que soy todo un caballero, así que dígame mi bella dama, a donde quiere ir?-
Candy dudo por un momento a donde podría ir con Terry a platicar de los temas que aún quedaban pendientes entre ellos, pensó invitarlo a su departamento, pero sabía que no era prudente a esa hora de la noche, recordó la escena del sofá del día anterior, además que pasaría si Terry cumpliera su broma de querer comérsela, sabia de antemano que él era todo un caballero, pero cuando hay tanta pasión, amor y deseo entre dos personas… sería una presa muy fácil.
-Ya se! En el centro hay un pequeño café que cierra hasta entrada la madrugada, quieres ir ahí?-
-A dónde tu quieras esta bien.-
El actor condujo hasta el café, aunque no fue de muy buena gana ya que esperaba un lugar más bien donde pudieran estar solos lejos del bullicio, debía de reconocer que el pequeño lugar era bastante discreto, no había mucha gente y se podía hablar con tranquilidad.
-Te ayudo a sentarte- dijo caballerosamente moviendo la silla para que la rubia pudiera sentarse.-
-Gracias Terry..- contesto ella quitándose el chal de su espalda para poder sentarse, el actor no pudo evitar soltar una suave risa.
-De que te estas riendo?-
-Jajaja … sabes Pecosa, siempre me he preguntado en dónde guardas las pecas que dices coleccionar…ahora se en donde… tienes una constelación de pecas en la espalda…-
- Terry!- dijo haciendo puchero.
-No te lo digo para que te enojes, de hecho me parecen muy interesantes en esa zona…- le dijo al oído.
Al instante se le pintó un tenue tono rosado en las mejillas a la rubia quien cambio inmediatamente el tema de conversación.
-Y dígame Moro de Venecia, disfrutó usted la gala?-
-Pues… esas fiestas aparte de frívolas me parecen innecesarias, pero contigo a mi lado la verdad la disfruté bastante, y tu Candy… te la estas pasando bien?-
-Acaso bromeas Terry?, te vi actuar, asistí a un evento a tu lado como tu prometida, baile como siempre soñé hacerlo contigo y me preguntas si lo estoy pasando bien? Este es sin duda el día más feliz de mi vida!, aunque….- de pronto el semblante de la enfermera cambio.
-Que pasa Candy?- preguntó el tomándola de las manos.
-Ya mero vas a irte… y se me va a hacer muy difícil sepárame de ti….-
-Pecosa no pongas esa carita… precisamente por eso quería hablar contigo, antes de irme quiero que pongamos fecha a nuestra boda, por mi me casaba ahora mismo, créeme que no quiero irme sin ti… pero se que no sería justo, supongo que tu quieres tener ese día a tus amigos, tu familia, tus dos madres…. Por eso debemos de esperar un poco-
-A que termines la gira supongo…- dijo melancólicamente.
-No necesariamente….-
-Que quieres decir Terry?-
-Bueno, depende de que boda tienes en mente-
-Terry yo no quiero una gran boda, lo único que quiero es ser tu esposa…. Y si.. quisiera tener a mi gente conmigo, tu sabes quienes son; la señorita Pony, la hermana Maria, Annie, Archie, Albert, Paty, Tom…. Sólo los más allegados, quiero algo íntimo, algo pequeño y sencillo, es todo lo que necesito.-
-Lo imaginé…- dijo el actor guiñándole el ojo- entonces crees que desde el día que me vaya, puedas organizar algo en 15 días?-
-15 días!- Exclamó ella emocionada.
-Así es… no estoy dispuesto a pasar tantos días sin ti, ahorita negocié con Robert algo así como unas pequeñas vacaciones-
-Pero Terry, es eso posible con la gira?-
-Si, durante años jamás le he pedido vacaciones o algún permiso especial a Robert, después de Chicago siguen 3 ciudades más en las que ya están establecidas las fechas, quedarían otras 5 pero esas si se pueden posponer un poco algo así como una semana, los demás actores ya le habían propuesto a Robert unos días para descansar, desde que iniciamos no hemos parado, así que aprovechando eso digamos que fui a hacer un poco de presión, que dices Candy, quieres casarte conmigo en ese tiempo?-
-Hay mi amor pero claro que si!- salto emocionada de la silla lanzándose hacia los brazos de su prometido quien ya se había puesto de pie prediciendo la reacción de ella.
-Gracias Terry! Me haces muy feliz!- dijo depositando un suave beso en los labios del actor ante la mirada de quienes se encontraban en el lugar.
-Y tu a mí, mi bella pecosa..-
En ese momento el mesero interrumpió el abrazo de los enamorados llevando sus pedidos; pastel de chocolate y té para él y capuchino de vainilla y pastel de fresas para ella.
-Pecosa…vas a poder dormir ahorita con esa cantidad de azúcar?-
-Aunque lo dudes soy de las pocas personas que no importa la cantidad de azúcar que coma, puede dormir.-
-Vaya, así que mi hermosa dama aparte de glotona es muy dormilona!-
-Terruce Grandchester ya vas a empezar!-
-Jajaja ok ya pararé… Candy, volviendo a asuntos serios, supongo que nos casaremos en Chicago o cerca, ya que toda tu gente esta aquí-
-Pues eso sería bueno, sobre todo para la señorita Pony y la hermana María ya que ellas no pueden estar lejos por los niños…. Pero que me dices de ti Terry? Tu gente podrá?-
-Mi gente es sólo Eleanor, es la única que me importa que este presente, así que por ella no te preocupes que aquí estará.-
Candy se quedó callada por un instante, tomando aire se atrevió a abrir la boca.
-Y el duque?, no piensas invitar a tu padre?-
Ella pudo notar como los músculos de la cara del actor se tensaron al igual que sus manos sobre la taza de té.
-No Candy, él no esta invitado.-
-Pero Terry, es tu padre… no se con exactitud que paso entre ustedes, pero yo creó que deberías invitarlo, al menos ten la atención…-
-No Candy, el no esta invitado y te pido por favor que no insistas.-
-Pero Terry….-
-Candy por favor…. Quieres cambiar de tema?-
-Ok esta bien…- dijo finalmente ella no muy conforme. -Terry el domingo es el cumpleaños de Archie y Annie le organizó una fiesta en la casa de Albert, quieres ir?-
-Yo? Quieres acaso echarle a perder su día al elegante?-
-No seas tan exagerado Terry! Creo que sería bueno que fueras…-
-Supongo que tu quedaste de ir, cierto?-
-Bueno….si, yo ayude a Annie, pero si no quieres que vayamos esta bien Terry, ellos entenderán…-
-Pecosa… si tu quedaste con ellos en ir esta bien.-
-Pero es el último día que estarás aquí y yo quiero estar contigo…-
-Pecosa si no vas por mi culpa, el elegante va a terminar de odiarme para siempre! Jajaja… ve con él, si se puede nos vemos un ratito en la noche, además, mi tren sale al medio día, podemos almorzar juntos.-
-Esta bien…. Veo que no voy a poder convencerte de ir.-
-Así es… Candy van andar las 2 de la madrugada, si no me equívoco mañana vas a trabajar temprano.-
-Bueno si.. En 5 horas entro a trabajar, pero no te preocupes Terry que no tengo sueño-.
-Claro que no tienes sueño con la cantidad de azúcar que comiste jajaja, anda vamos a llevarte a casa.-
Ya en las afueras del departamento de Candy la pareja se despidió sin nada de ganas de separarse, quedaron en que Terry pasaría al menos un momento a buscarla en la tarde antes de irse al teatro ya que no podría verla en la noche; las funciones acabarían tarde además prometió la declaración formal de su compromiso con Candy, después de unos nada castos besos de despedida la enfermera entró al edificio con un inmenso sentimiento de regocijo en su pecho dadas todas las emociones vividas esa noche. Por su parte el actor llegó al hotel con una paz interior que hace mucho no sentía, al fin había puesto una fecha para la boda con el amor de su vida "16 días Candy… sólo 16 días y ya nada ni nadie podrá separarme de ti.."
La mañana había caído en la ciudad de Chicago, desde la noche anterior una mente un tanto retorcida había estado dándole vueltas a como podría mermar el compromiso de cierta enfermera con cierto actor, entrada la madrugada llegó a ella una idea con la cual elaboro un plan que estaba a punto de poner en acción, muy temprano todos los sábados Archie Cornwell iba a la mansión Ardley para reunirse con William a ponerse al corriente de lo acontecido en la semana de los negocios familiares.
-Hola primo querido! Buen día… estas tu sólo?- saludo Eliza interrumpiendo a su primo en el despacho.
-Hola Eliza buen día… si estoy sólo, Albert aún no baja, supongo que no ha de tardar.-
-Oh…que bien…es que quería pedirte algo Archie…-
-Que cosa?- preguntó el castaño frunciendo el ceño.
-Bueno… quiero preguntarte si invitaste a tu amigo el abogado… a tu fiesta de cumpleaños.-
-Cual abogado? Tengo algunos amigos abogados.-
- A James O' Connell.-
-No lo se Eliza, Annie fue quien mando las invitaciones, pero la verdad no lo creo porque sólo invitó a mis amistades más allegadas y James no lo es tanto, tengo buen trato con él pero sólo eso, porque lo preguntas?-
-Bueno primo, no voy a mentirte, ese hombre siempre me ha parecido encantador y como antes pretendía a Candy no quise acercarme a él, pero como ahora Candy se va a casar con Terry…. Pensé que tal vez sería el momento oportuno para acercarme, anda primo querido! Me harías el favor de invitarlo?-
-Vaya Eliza… no pensé que James te gustara….- Exclamó sorprendido.
-Anda Archie! Por favor…-
-Bueno… creo que puedo hacer eso… esta bien Eliza, hoy lo veré en una reunión con los inversionistas de California, el los representa aquí en Chicago, lo invitaré…-
-Hay gracias Archie! Sólo un favor más… no le digas que fui yo quien te preguntó por él, quieres? Me moriría de la vergüenza!-
-No te preocupes Eliza, no le diré nada de eso.-
-Gracias! Ahora si no te interrumpo más, me retiro a ver a la tía abuela, nos vemos!- salió la pelirroja con una inmensa sonrisa en sus labios, "Ahora si maldita huérfana…. Sólo me falta hacerle una visita a tu querido Terry y para mañana en la noche dejarás de ser la prometida de Terruce Grandchester…".
