Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima.

Advertencias: Errores, errores everywhere. Al parecer riesgos de finales familiares felices y una pizca de inseguridad que lo mancha todo. Ah pues.

Notas de Autora: Actualizar la maratón es de algún modo doloroso, pero es un lindo dolor. Si algo te duele, es porque te importa, al menos eso me dijeron una vez. Este drabble estuvo pronto hace mucho y por irresponsable lo perdí, ahora ni modo, no pude recrearlo pero era tiempo. Quería terminar la segunda parte del obsequio y aunque tengo muchos obsequios que subir, me había exigido no hacerlo hasta finalizar este. No estoy segura de volver a publicar, pero este podría ser el regreso(? Es que tengo un Stingue con colores. A como sea, esto es para Emma y con que ella lo reciba, puedo vivir en paz. Espero te guste, o al menos no disguste. No hice rimas ni metáforas, ¿perdí el toque? x'D El negro está implícito, pero por si acaso lo escribí bien random en un enunciado x'DD Aquí te dejo el resultado de mi vómito verbal contenido(?.


Especial: ¡Maratón Multicolor!

Obsequio para Saorii.

Negro.

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Ella no lo sabe, pero él la observa. En noches como esta, mientras todos duermen despreocupadamente, él sabe que ella no lo hace.

Y tampoco lo hace él.

La ve alzar su mano, y aunque se ha repetido incontables veces que nada más le es imposible dormir con el ruido de sus constantes suspiros, en el fondo sabe que no puede ignorarla.

Conoce su anhelo, sabe que tras aquella simple acción esconde mucho más que lo que alguna vez fuera una esperanza infantil. De las oraciones que alguna vez dieron sentido a sus vidas, la de ella es la única que no se ha cumplido y que probablemente nunca lo hará.

Erik jamás ha creído en los ángeles, pero los aborrece. Ellos son la causa de las lágrimas que ella no derrama, pero quebrantan su indómito espíritu.

Y aún así, se pregunta hasta que punto puede juzgarlos. Él es un ser aún peor.

Porque si los ángeles existen, porque si esos seres de supuesta luz son tan reales como las estrellas sobre sus cabezas, él les agradece no agraciar esa porción de tierra con su replandor. Su negligencia la mantiene cerca y la oscuridad que envuelve a Sorano pero no la engulle —porque ella no lo nota, pero brilla como una de sus estrellas— es en realidad hermosa.

Sorano es hermosa; un misterio, una contradicción.

Demasiado brillante para ser un humano corriente, pero demasiado hundida en la oscuridad de sus pecados para elevarse a los cielos. Esa es Sorano.

Y a Erik le gusta esa Sorano.

La que puede ser débil en la noche, pero se lleva al mundo por delante durante el día.

La niña cuyas alas cortaron y que con insistencia intenta rearmarlas con cartón. Que no volará jamás, pero que no se rinde. Y él la admira, porque en esta tierra de impíos ella busca a diario volverse mejor. Porque ella quiere ser mejor.

Aún si no lo dice, aún si lo reniega, Sorano lucha tan vehemente como todos los demás por alcanzar su oración. O mejor aún, por alcanzar una nueva.

Aún si Erik sabe que su destino está atado al suelo mundano, está conforme con eso. Él no aspira la eternidad, le es igual perecer en el mismo infierno si hasta entonces puede compartir con sus compañeros un poco más, ayudarlos a avanzar un poco más, y verla sonreír en la mañana un día más.

Porque si en el negro cielo están las estrellas, Erik sigue siendo alguien terrenal. No le interesan los grandes astros, poco le importan los llamados mensajeros de Dios, pero si de entre el frío gas y el sucio polvo nacen las estrellas, de entre la polución y la mugre de la tierra, lo hará ella.

No Ángel, Sorano.

La Sorano que va a fingir no haber sido vista, pero agradecerá su silencio con un susurro apenas audible por él, antes de irse a dormir.

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—484—

—Gracias por leer—

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N/A2: Es tarde. De volver a leerlo mañana, no puedo asegurar su supervivencia. Pero fue hecho con cariño, ¿eso suma? x'D Tardé tanto con esta mitad que en lugar de celebrar tu cumpleaños, ya podemos celebrar la independencia norteamericana(?.