Holaa a todas, si lo se, me demoré en actualizar. Si también lo se, soy una pésima persona xd Cosas de la vida... No ahi mucho que decir mas que es culpa de la universidad jaja Agradezco a todas por sus lindos reviews y MP. Gracias por sus follows y favorite son las mejores *-* Quiero dar una agradecimiento especial a mi querida beta Annabeth Grey, me ha caído del cielo cuando mas la necesitaba y me ayudará desde ahora con la corrección... ¡Gracias Anni!
Sin mas las dejo con el capi, besines y recuerden que un review es lo que me llena y me hace con este proyecto para ustedes. Os adoro.
.-
.-
.-
DISCLAIMER: NARUTO Y SUS PERSONAJES © MASASHI KISHIMOTO
"Amor Oscuro, Amor letal" © MISAKI-SAMA17, 2015
Amor oscuro, amor letal
Capítulo X: Arrepentimiento.
1.-
—Te odio —lo maldijo Sakura en voz baja.
—Lo sé —Era la quinta vez que lo decía e intento encontrar seria la situación y no mofarse, pero fue imposible.
—Te odio —Dijo ella una vez más. Pero ni el rencor ni sus palabras hirientes la salvarían de cuidar su salud… Y de aprovecharse un poco.
Técnicamente él si estaba preocupado por la fiebre que la atacaba repentinamente, de verdad quería cuidarla y hacer algo por ella, sin embargo, también tenía curiosidad por observar mejor esa figura que se exhibió ante sus ojos dos días atrás en medio de una discusión acalorada y lo obligo a tomar dos duchas frías al llegar a casa.
Le explico que no se quedarían totalmente desnudos al entrar al agua, permanecerían con ropa interior pero ella seguía dando argumentos poco válidos que básicamente expresaban "No quiero hacerlo y punto". Sasuke sospechaba de dos posibles razones.
O no le tenía la confianza suficiente o le acomplejaba su cuerpo, ambas razones eran estúpidas. Llevaban bastante tiempo juntos y por supuesto que habían visto con menos ropa, la confianza no debería ser problema. ¡Y joder! ¿Acomplejarse por su figura? Eso era lo más tonto que había oído en el último tiempo.
Era cosa de ver como sus pacientes y el resto de los Shinobis dedicaban miradas lujuriosas cuando los trataba. No era una mujer alta pero eso no importaba, personalmente prefería a las mujeres pequeñas, por otro lado los colores exóticos de su mirada y cabello combinados de manera tan hermosa difícilmente los encontrarías en otro lugar. Sus senos eran pequeños pero lo suficiente para hacer arder pasiones desconocidas y siendo totalmente caballero... Tenía el mejor culo del país del fuego.
—¿Estas lista? —Ella le impuso que se quitaría la ropa fuera de sus ojos porque simplemente así lo quería. Sasuke sabía que la estaba presionando lo suficiente por lo que le dejo un poquito de autodecisión y acepto su solicitud a regañadientes. ¿Qué pasa si se sentía mal nuevamente mientras se desvestía? El no estaría para ayudarla y podía darse un golpe en la cabeza que empeorara su estado. Habían trabajado mucho en sus habilidades para que todo se fuera a la porra por un accidente estúpido.
—Si te ríes... Cortare tus pelotas y te será imposible ver una masa nueva de vida en años venideros. ¿Entiendes? ¡Risas y Clan Uchiha a la mierda!
Una sonrisa de medio lado se formó en su rostro como cada vez que ella le daba graciosas amenazas ¿Pero que encontraría gracioso en verla desnuda? era ella quien debería reírse de la poca capacidad de autocontrol que le provocaba.
Sakura salió detrás del arbusto en el que estaba escondida con nada más que sus bragas azules y su brasier de encaje a juego. Sus mejillas estaban acaloradas probablemente por una combinación de vergüenza y de fiebre. Mordía sus labios de manera compulsiva y el frunció su ceño ante eso, no le gustaba que dañara su cuerpo incluso de una manera tan inconsciente o mínima como morderse cuando estaba nerviosa.
Aprovecho su estupor para observarla con más detalle… Su piel era tan lisa y tersa como lo imaginaba, no había ningún desperfecto en ella y eso le contento porque era signo de buena salud. Su vientre plano y su pequeño ombligo lucían adorables. Estaban de frente por lo que no podía comerse con la mirada su atributo favorito...corrección uno de ellos. Aunque lo que más le gustaba eran sus expresivos ojos verdes. Con sus delicados brazos cruzados intentaba protegerse ante el escaneo visual… Era una contradicción, nunca te imaginarias que aquella mujer de apariencia femenina y contextura frágil podría acabar con sus enemigos de un golpe mortal con su fuerza sobrehumana.
Considero que fue suficiente mortificación y le miró el rostro notando un pequeño y tierno puchero en sus labios —Deja de mirarme.
El por el contrario la recorrió con la oscura mirada una vez más solo para cabrearla un rato y divertirse con su enojo, Sakura captó el mensaje y le dio la espalda escondiendo su cuerpo… Error igual podía entretenerse con su trasero pero un detalle nunca antes visto acaparo toda su atención.
—¿Tienes un tatuaje? —Se acercó a ella y levanto su mano derecha para delinear la figura de la flor que cubría su hombro izquierdo. Su piel era suave y le dieron ganas de inspeccionarla con más cuidado… Tal vez toda ella, de pies a cabeza. en varias ocasiones.
Sakura se sobresaltó ante su contacto e intento alejarse, viendo sus intenciones Sasuke rodeo su cintura con un brazo y la ira lo lleno en el proceso. No le gustaba esa actitud de lejanía en ella, detestaba que intentara huir o evadirle.
—Quieta. —Rugió las palabras sin sentirse culpable.
Ella pareció entender su enojo y dejo de moverse. Asegurándose de que no se alejaría nuevamente siguió con su inspección de la pequeña y perfecta marca. Era común que los ninja se hicieran tatuajes para demostrar fortaleza o grabar viejas batallas. Pero el de Sakura era una obra de arte, la manera en que fue captada la florecilla era deslumbrante… Era de color lila y estaba en toda su madurez llena de colores y fortaleza. Frunció su ceño ante lo que parecían pequeñas gotas de sangre en los pétalos… No entendía esa parte y no le daba buena espina.
—¿Qué significa? —Preguntó con toda la autoridad que podía. Era consciente de lo mucho que manipulaba con su voz a las personas… Con ella era complicado, tenía un carácter fuerte y no se dejaba llevar por cosas que no quería hacer.
—Es una…—Tragó duro y solamente con un vistazo de perfil pudo ver la emoción en el masculino rostro —…Una orquídea lila.
—Los pétalos están ensangrentados
La pelirrosa solo asintió sin darle una respuesta que le dejase satisfecho, volvió a preguntar con mayor claridad—¿Qué significa para ti?
Sakura miró fijamente la laguna, pero no era aquella mirada para inventar una mentira. Estaba recordando algo mientras presionaba sus puños con fuerza, probablemente un recuerdo doloroso y conectado con la flor— Las orquídeas son puras y crecen en la adversidad… No importa lo mucho que intentes arruinarlas, siempre florecerá de nuevo. sin embargo a veces hasta aquello que consideramos más puro puede ser destruido… Es una advertencia.
Se sorprendió por sus profundas palabras, decidió no seguir preguntando y otorgarle espacio para su dolor. Se sentía intranquilo y confuso, sabía que le ocultaban algo … Todos. Tenía pocas pistas y le costaba encontrarle sentido… Pensó que sería algo pasajero, pero se estaba percatando que se trató de algo que provoco una herida aun sangrante. Omitió comentarios durante la escena en el campamento, pero no era estúpido. Sakura comenzó con malestares cuando vio a Naruto quemarse la mano y la excusa de los medicamentos era algo que solo el rubio idiota aceptaría como válido.
Miró nuevamente a la pelirrosa y se sorprendió de como su ánimo decayó con una simple pregunta. Odiaba verla así. Era hora de distraerla, la tomó en brazos para entrar a la pequeña laguna mientras ella jadeaba asustada por el repentino movimiento.
—¿No te quitaras los pantalones? —Preguntó de manera inocente.
—¡Jo! —Esa pregunta podría ser malinterpretada. Él quería malinterpretarla.
Ella volvió a enrojecer y le dio un golpe en el hombro como castigo —Puedes tener gripe si te vas de vuelta al campamento con ropa húmeda ¡Idiota!
Le dedico una sonrisa ladina dejándola con la duda. No, no podía quitarse los pantalones porque no llevaba ropa interior ese día. Era molesta y a sabiendas de que nunca debía desvestirse también era innecesaria. Además consideraba que por la comodidad de ella era mejor quedar semi-desnudo.
Ingresó lentamente en el agua y dio gracias Dios de que estuviera tibia, ya era tarde y no tenía ganas de congelar a la chica. Avanzo hasta que sus rodillas estuvieron inmersas y se detuvo para que ella decidiera si era de su agrado. No hacían falta muchas palabras, con una seña de su cabeza ella entendió el mensaje.
Sakura sin bajarse de sus brazos hundió la punta de sus pies para comprobar la temperatura. Su rostro se volvió sereno una vez más y eso fue suficiente para saber que estaba bien para ella.
Avanzo otra vez hasta que ambos estuvieron literalmente con el agua al cuello —Aguanta la respiración. Y rodéame con tus piernas
De esa manera seria más fácil sostenerla cuando se sumergiera y evitaría cualquier tipo de posible accidente. El lago era engañoso y sospechaba que más adelante era más profundo, además y de manera menos relevante anhelaba sentirla de esa manera. Pero a ella pareció no agradarle la idea. Frunció sus labios y le miró enojada —Olvídalo. ¡Definitivamente no!
Esto sería divertido… Le dio una palmada en el culo y ella por inercia separo sus muslos asustada. Aprovechó ese momento de confusión y la cambio de posición obligándola a adquirir la que él quería.
—¡¿Acabas de…?!
No escucho más porque antes de recibir las penas del diablo los sumergió en el agua durante algunos segundos, a pesar de su anterior reclamo Sakura se sostuvo fuertemente a él y a cambio Sasuke le devolvió el gesto presionándola más contra sí mismo. No la soltaría… Tal vez nunca lo haría...
Salió a la superficie con ella fuertemente sujetada. Al parecer había sido mucho tiempo pues ella aspiraba bocanadas de aire, quiso disculparse por su falta de tacto, pero se arrepintió al instante porque para empezar era su culpa. No obedecía cuando se lo ordenaba y por ello no alcanzo a inflar sus pulmones antes de ingresar al agua.
—¡Casi me ahogas!
—Ha sido culpa tuya —Pero no prestaba atención a sus palabras, miraba con cierta envidia y celos como pequeñas gotitas resbalan por su cuello hasta la unión de sus senos. Se lamió los labios imaginando como su lengua traviesa seguía el mismo camino ¡Joder! Ya comenzaba a sentir la presión entre sus pantalones, miró nuevamente el rostro de ella pensando que eso ayudaría. Pero los ojos verdes e inocentes de Sakura causaban un efecto devastador en él.
¡Se siente enferma y estas aquí para ayudarla!
Cierto. Tenía que controlarse en honor al decoro y a las buenas costumbres. Era enfermo excitarse cuando ella estaba febril… Pero que Dios lo ayudara, la mayor parte del día se sentía como el hijo de puta más psicópata en la tierra por todos los pensamientos que provocaba aquel pequeño cuerpo.
—¿Mi culpa? —Ella sonaba indignada y su nariz se arrugo graciosamente.
—Te advertí que aguantaras la respiración.
—¡Me diste una nalgada y me sorprendí! ¿En qué momento debí haber obedecido tu orden?
Suficiente de tantos gritos. Aun teniéndola con sus piernas alrededor de su cintura y sus brazos sujetándola firmemente libero su mano izquierda con la cual comprobó nuevamente su temperatura.
Se sintió aliviado al percibir que había descendido pero aun no era suficiente, debería permanecer unos minutos más con ella en el pequeño lago y esa idea lo llenaba de dicha.
Ella le observo interrogante para saber que harían a continuación. No pudo evitar que una nueva sonrisa curvara sus labios, ya no estaba a la defensiva todo el tiempo y probablemente sin darse cuenta se comportaba de manera sumisa a su lado haciendo caso a sus órdenes… Pero sin dejar de quejarse.
—Nos quedaremos un rato más.
Le miró directamente a los ojos para hacerle entender que no había derecho a negación o a réplica. Sakura tenía serios problemas de autoridad, aún no comprendía que su palabra era ley y verdad ante todo. Era una revoltosa de boca grosera y rebelde. Probablemente si le decías "abajo" ella respondería "montaña" solo para salir de los esquemas con algo que nada tenía que ver y en el proceso sacarte de las casillas un rato. Era inofensiva la mayoría de las veces pero si pasabas el suficiente tiempo con ella entendías que era una hija de la guerra y del amor… Se entregaba por completo a los que amaba y luchaba con uñas y dientes por lo que consideraba correcto, hablaba con la cruda verdad ante casi todo… No se guardaba las cosas y tenía un carácter dominante con las personas… Definitivamente no podías decir que Sakura Haruno era aburrida. Probablemente era una de las personas más complejas y leales en el mundo… Probablemente él la quería para sí.
De manera autómata su pulgar froto su mejilla lentamente y Sakura se quedó mortalmente quieta aceptando una vez más sus caricias, un extraño vínculo incomprensible los unía y aunque odiaba las demostraciones de afecto, con la pelirrosa todo salía de manera espontánea y natural… Últimamente tenía dificultades para mantener sus manos lejos de su pequeño cuerpo.
—¿Por qué no siempre eres así? —Preguntó ella de manera perezosa.
—¿Así cómo?
—Amable y… tierno —Frunció su ceño —Dios… Utilice la palabra "ternura" para describirte. Debe ser la fiebre.
Sonrió de manera genuina, solo ella podía lograr divertirlo con cosas tan tontas. Sakura se quedó mirándole fijamente y luego bufó —¡Lo ves! Luego haces cosas como sonreír que me asustan y me parecen lindas.
Hizo un mohín con su boca y acerco su frente a la suya, rodeo nuevamente con sus brazos su cuello, sintiéndose piel con piel y teniendo sus rostros más juntos de lo que se permitía entre amigos. Suspiro mientras lo miraba —Deja de hacerlo, me confundes…
¿Confundirla? Pues eso era perfecto, después de tantos meses sintiéndose así era justo que ella compartiera levemente ese sentimiento. Sintió el impulso de hacerle saber que pasaba por algo similar pero era mejor conservar el orgullo. Depositó un casto beso en sus labios, uno diferente a los otros. Solo era un pequeño beso de agradecimiento sin la lujuria ni la pasión que frecuentemente sentía por ella, un beso de cariño y agradecimiento por aquellos pequeños momentos de felicidad que le regalaba.
Sakura gimió complacida y cerró sus ojos acercándole más a ella si es que era posible. Momentáneamente se tensó entre sus brazos.
—Ya me siento mejor —Dijo de manera sorpresiva— Además Naruto y Sai estarán preocupados si no volvemos pronto.
Otra la vez la chispa de rabia le revolvió las entrañas. ¿Por qué le importaba tanto la opinión de dos personas que no significaban nada relevante en su vida? Eran sus amigos y no tenían ningún absoputo derecho sobre ella, pero Sakura les dejaba hacer y deshacer a su antojo y peor aún prefería la compañía de ellos a la suya. Intento morderse la lengua y no hacerle ver sus sentimientos.
—Están enojados contigo. —Los quería lejos, no importaba a qué precio.
Sakura lo miró fijamente —Los amigos pelean y se enojan, pero siempre se preocupan por el bienestar del otro.
—Como se preocupan de sus palabras —Lo sabía, estaba siendo un cabrón hijo de puta. No se le pasó de largo cuando la acorralaron en la entrada de la aldea, aún tenía las manos amoratadas de tanta presión que hizo para evitar intervenir en defensa de ella.
Sakura se revolvió intranquila y quitó la vista —Tenemos historia. No he sido muy buena con ellos.
"¿Tenemos Historia?" Todas las alarmas se prendieron sobre su cabeza. Intentó sonar tranquilo pero su tono era completamente iracundo y celoso —¿Qué clase de historia?
Ella parpadeó confundida —Historia de amigos. Absoputamente privada.
Todo se volvió rojo, probablemente sus ojos también, el hombre posesivo y celoso salió a flote sin poder detenerlo. Habló entre dientes —¿Tuviste algo con uno de ellos? ¿Te besabas en tu habitación a escondidas como lo haces conmigo?
Abrió su boca sorprendida —¡Que mierda de teoría es esa! ¿Y qué diablos tiene que ver con lo que estamos discutiendo?
Tenía que ver con todo, aún estaba grabada a fuego en su memoria el día que Sakura vería películas con él y un millón de probabilidades albergaban su mente. Ella le había besado agradablemente y luego se escondió durante dos días, pero aún antes de siquiera tenerlo en casa se preparaba para compartir "Tiempo" con Sai y nunca aclaro su relación.
¿Talvez tienen algo entre ellos?, ¿Quién va a casa de una amiga a esas horas?, ¿Tal vez él la tuvo antes que tú?…
—Tú y Sai parecen muy cercanos se abrazan a hurtadillas igual que con Naruto —¡Contrólate! Pero no se pudo contener y se acercó a ella hasta que compartieron la misma respiración —¿Te lo follabas a escondidas también?
Un gemido y una mirada dolida fueron lo que recibió. Le golpeo con sus tobillos en la parte trasera de la espalda —¡Eres un bastardo hijo de puta! Déjame bajar o las cosas se pondrán feas.
—¡Responde la maldita pregunta!
Sakura presionó sus dientes ofuscada —Bájame
Ella comenzó a removerse intranquila para poder separarse de él, Sasuke no toleraría esa actitud, intento con fuerza mantener el control sobre ella pero con el agua alrededor se volvía escurridiza entre sus brazos siendo un inminente peligro que cayera de ellos en aguas tan profundas.
Con frustración y presionando sus dientes avanzo a zancadas hasta la orilla del lago y la dejó en el suelo sin liberar sus caderas. Era de esperarse que Sakura alejara casi al instante, como si estuviera quemándose por su contacto.
—¿Dónde vas? —Preguntó mientras ella recogía sus cosas.
—¡A follarme a Sai! ¡Y luego todos tendremos una maldita orgia a la que tú no estás invitado! —En un arrebato tontamente infantil Sakura tomó la ropa de él y la lanzó al agua, sus botas corrieron un destino similar al quedarse atrapadas en una rama de un árbol. Un pequeño y doloroso latido afloro en su yugular mientras intentaba controlar su ira.
—¡Ven aquí! —Pocas veces en su vida levantaba la voz, las personas solían entenderle con palabras simples y a tono bajo… Sakura definitivamente no acataba órdenes.
—¡No! ¿Quién diablos eres tú para hablarme así? —Intentó acercarse a ella pero Sakura dio pasos hacia atrás —¿Crees que porque has regresado puedes entrometerte y joder con la vida de los demás? ¡¿Que puedes tratarme como a una jodida puta?!
Sasuke presionó su mandíbula arrepintiéndose inmediatamente de sus palabras. Si lo ponías así sonaba horrible —Yo no dije eso.
Sakura río sarcásticamente— ¡Por supuesto que sí! pero lo has adornado para no herir mis sentimientos.
El Uchiha presionó el puente de su nariz hastiado, ¿Porque nada podía salir como lo planeaba con ella? Siempre salía a flote el hombre que no quería ser, siempre algo molestaba sus ganas de tenerla para sí, de comprenderla y de ayudarla… Y todo se iba al carajo. —Solo… Quiero entender.
—La única mierda que tienes que entender es que te marchaste y no estuviste cuando Sai y Naruto si lo hicieron. Bajo tus propias decisiones optaste por no interesarte en la vida de tus amigos. Por lo tanto lo que paso entre nosotros no es de tú maldita incumbencia. Si te hubieras quedado la historia sería distinta… —Su ojos verdes estaban iluminados por el dolor —Tú podrías haberla salvado…
—¿Salvar a quién? —Ella se limitó a mirar el suelo a sus pies —¡¿A quién Sakura?!
Otra vez los secretos y las miradas cripticas. Reconoció que lo que lo ofuscaba era la incertidumbre de no entender qué demonios sucedía con ella. No poder comprender eso que tanto afectaba su vida y ser incapaz de detenerlo ¿Era una persona la que la atormentaba? podía cazarle y matarlo en segundos ¿Necesitaba algo? Tenía dinero suficiente para comprarle el mundo, solo tenía que pedirlo y seria suyo pero no, entonces… ¡¿Qué diablos pasaba?!
Nuevamente su poco control y su necesidad de tenerla para sí liaron todo. Por fin estaban desarrollando confianza y con su accionar tan efusivo había ofendido a Sakura. probablemente no le agredió por el simple hecho de sentirse débil… Quiso pedir disculpas y borrar todo lo ocurrido. Reprimió sus labios en una fina línea. Sasuke Uchiha no conocía la manera correcta de pronunciar aquellas humillantes palabras…
Intento pensar en un plan B. Porque debía haber un plan B o un C quizás uno con todo el jodido abecedario de ser necesario. Ella lo merecía y él le juró que estaría cuando lo necesitara. Lo único que molestaba en esa ecuación era que fue él mismo el que creo la necesidad para empezar…
Se acercó sigilosamente mientras Sakura estaba absorta en su dolor. Se odio a sí mismo a cada paso. "Eres tan egoísta…" No era el indicado para estar a su lado, siempre sacaba lo peor de su genio y constantemente la llevaba al borde. Pero no le importaba, quería estar ahí y sin importar el dolor que ocasionara se quedaría.
Una vez la tuvo en frente la rodeo entre sus brazos. Al principio Sakura no se defendió probablemente sorprendida, hasta que se percató de quien la abrazaba, su menudo cuerpo intento alejarse de él…
Ella volteó y el pequeño hilo de esperanza que albergaba el pelinegro se fue a la porra. Sus ojos coléricos y la amenaza está implícita en su voz —¡Púdrete en el jodido infierno Sasuke Uchiha! Si vuelves a insinuar lo que tu retorcida mente imagina juró por todos los dioses que comeré tu corazón mientras río.
Ella tomó sus cosas y semidesnuda a paso militar se marchó al campamento… Una vez más se sintió desolado, paso su mano por su frente delirando de arrepentimiento.
"¡Porque no piensas antes de hablar!" Simple, Sakura tenía ese efecto en él, quitaba su capacidad de razonamiento, junto con la lógica y le dejaba en penumbras guiándose solo por instintos primitivos y posesivos. Las cosas solo empeorarían con el tiempo, su corazón ya demandaba a gritos que le pertenecía y su mente divagaba en maneras de destruir todo aquellos que amenazara con quitarla de su lado.
"Nunca he tenido algo que me pertenezca" Nunca había tenido algo que atesorar, su vida había sido golpe tras golpe, lleno de dolor y de crueldad, el mismo era un monstruo sanguinario que se encontraba aletargado. Lo único bueno que recordaba era ella, su sonrisa y su preocupación constante, nunca nadie se preocupaba por el huérfano abandonado y menos aún por el traidor. Y cuando la encontró nuevamente todas sus fantasías estaban al alcance de su mano. El que estuviera en una situación vulnerable no ayudaba. Su bestia interna demandaba protegerla de todo lo que le atormentara y constantemente estaba alerta. ¡Joder! Estuvo a punto de reventarle la cara a Naruto por subir su tono de voz con Sakura.
¿Pero cómo la protegería de sí mismo? De su agresividad, sus fantasmas y su dolor.
Golpeó frustrado algo cercano dañando su puño "Estas terriblemente jodido Sasuke"
.-
.-
.-
2.-
Se sentía eufórica, podía percibir la adrenalina corriendo por sus venas. Estuvo tentada a volver donde Sasuke y liberar un poco más de energía a su lado… Si por energía entendías tortura claro está.
"¿El piensa que yo…?" Si, él dijo exactamente lo que pensaba de su relación con sus amigos. Sasuke sugirió con lindas palabras que era una puta, que se acostaba con sus amigos y los llevaba a todos a su habitación.
Pateó una piedra molesta y sin controlar su chakra el poder fluyó desde su cuerpo creando un agujero enorme en un árbol donde la roca golpeó estrepitosamente. Chilló llena de ira y siguió avanzando temiendo por la vida del pelinegro.
¡¿Quién en su sano juicio pensaría esa aberración de ella?! Sus amigos eran su familia. El rememorar las palabras de él le daba náuseas y asco. ¡Pero claro! había oído que en su tiempo fuera de la aldea el Gran Señor Uchiha dejaba una estela de mujeres folladas y abandonadas por todo el país del fuego, era normal que no conociera algo tan básico como la amistad entre hombres y mujeres. Se limitaba a compararla con las vulgares muchachillas de puerto que tuvo a mano. Y eso la hizo rechinar los dientes una vez más.
Claaaaaro ella era una zorra por abrazar a sus amigos ¿Y él que? Probablemente tenía más marcas en el cabecero de su cama de las que podías contar con los dedos y aun así exigía mujeres inmaculadas y moralmente correctas. ¡Pues que se joda!
Mientras avanzaba iba poniéndose su ropa, de hecho si lo pensabas bien ella si caía en el estereotipo Uchiha. Antes del ataque de Ino carecía de experiencias sexuales porque quería esperar al hombre indicado. Aquel que se encontraba a miles de kilómetros de distancias compartiendo sabanas con alguien más. Y después de lo de Ino obviamente todo lo relacionado con el sexo se deformo en su mente al punto de decidir morir virgen. Era triste, pero era su realidad. Y no pensaba rebelárselo a Uchiha.
Chasqueo los dedos en un intento vano de liberar tensión. No deseaba llegar a plantarle cara a su equipo en un estado tan inestable, se sentía como dinamita a punto de explotar con una simple agresión. Y valla que ellos querían agredirla con palabras en este momento.
Maldito Sasuke Uchiha
La pena le llegó de la nada y se detuvo al sentir como se oprimía su corazón, ¿De verdad él había pensado algo tan vil de ella? No era el epítome de una mujer respetable pero tampoco era para que la tratara como a una ramera.
En un momento todo era perfecto. Por primera vez en dos malditos años podía olvidar la pena y el odio cuando estaba su lado, se concentraba simplemente en sentir las caricias que él le entregaba y su extraña preocupación que manifestaba de maneras poco convencionales. Amenazándola y chantajeándola para cuidar de ella.
Y a los siguientes segundos de la nada le salía con tonterías y peguntas hirientes, no entendía que provoco esa duda tan estúpida en él, peor aún no entendía como se la creyó con tanta facilidad. ¿Es que no veía lo especial que era para ella? ¿La confianza que le tenía? Joder que ni siquiera a Naruto le permitía tocarle con tanta naturalidad, al principio era reconfortante hasta que los recuerdos la ahogaban y las náuseas le subían a la cabeza. Con Sasuke no pasaba eso, con Sasuke todo era hermoso y atesorado, no existía el pasado ni el futuro. Solo el presente donde las cosas entre ellos marchaban bien. Con Sasuke ella podía ser la misma persona que era hace mucho tiempo…
Rememoró el pequeño y casto beso que él le dedico en el lago, había sido un beso emotivo y lleno de cariño… Pero en su mente seguía presente la traición y todas las cosas que Sasuke hizo en el pasado… Tenía miedo de confiar completamente sus sentimientos en él. Había sobrevivido a muchos golpes de la vida hasta ahora… El tener que vivir sabiendo que él la había traicionado nuevamente… No podría hacerlo. "!Protege tu corazón Sakura!"
El pensar en el futuro le recordó que se acercaban días oscuros para sí… No sabía en que terminaría todo. Probablemente con dos bastardos destrozados y ella corriendo un destino parecido espiritualmente. No se engañó nunca con ideas de alivio o justicia al por fin poder asesinar a aquellas despreciables criaturas… No, la verdad era que cuando todo acabara un sentimiento hueco de vacío llenaría su alma. Vivía para vengarse y con la meta cumplida… pues ya no había más esperanzas para seguir adelante, eran las consecuencias del camino del vengador, aquellas consecuencias que todos omitían y hacían ojos ciegos hasta que era demasiado tarde y terminabas con un doble golpe a tu escasa cordura… Buscando nuevas sensaciones, nuevas maneras de llenarte con venganza otra vez, o simplemente buscando un ancla que te salvara, entregándote a la locura.
Pero Sakura no, ella nunca olvido las consecuencias, vendió su alma a la venganza abrazando el final tan terrible que le esperaba. Una vez que Shion y Kuzuri desaparecieran de este mundo… Ella buscaría su final también antes de caer en la demencia permanente.
Y nada ni nadie conseguirían moverla de ahí… O eso pensaba ella.
