- Buenos días Steven, ¿Dormiste bien? –
Steven refregó sus ojos cansado, viendo a Perla ordenar su cuarto.
- ¡Buenos días! Tuve un extraño sueño anoche, soñé que Ciempiés peleaba a nuestro lado, ¡Como una gema! …Mmm ¿Has visto a Garnet? –
- Todavía no ha vuelto, pero estoy segura de que volverá pronto –
Juntando sus hombros, Steven golpeo la puerta del baño un par de veces antes de abrirla y asomarse.
- Lo sé, no me preocupa eso, solo quería mostrarle lo que le enseñe a hacer a una de las vacas – murmuro al ver que estaba vacío, entrando a lavar sus dientes.
- ¿Por casualidad no has visto a Amatista? Quiero disculparme por lo de anoche ahora que eh pensando las cosas con calma –
- Mmm Peridot no está en el baño tampoco, no creo que hayan salido del templo todavía -
- ¿Que? – pregunto Perla mirando la puerta con preocupación - ¿Por qué pasarían la noche juntas? –
- Eso… ¿Sería algo malo? –
- No… supongo que no, pero…-
Sin aguantar, Perla se olvidó sus tareas caminando hasta la puerta del templo sin miramientos.
- No sé por qué tengo un mal presentimiento, iré averiguar – indico decidida antes de desaparecer por la puerta.
Steven tomo su frente a sabiendas de que a Amatista no le gustaría nada que Perla interrumpiera su privacidad.
- ¿Donde esta Garnet? – se lamentó el muchacho apoyando su cabeza sobre la mesada.
- ¡Oh no, alguien viene! – exclamo Amatista en voz baja alarmada, levantándose y desconectando el televisor para evitar el ruido – Tengo que ir a ver, solo … esconde esto –
Tomando la tele en sus manos, Amatista se la entrego agregando el peso extra de la caja de videos sobre la televisión.
- Me mataran si lo ven, ahí vengo – murmuro la gema nerviosa mordiendo sus labios, girándose para buscar a la intrusa antes de que se adentrara más en su cuarto.
- …Puedo hacerlo – exhalo la gema verde al quedarse a solas, dando un paso hacia delante.
Peridot sintió sus piernas temblar y el televisor resbalándose de sus manos, lentamente.
"Oh-Oh"
- ¡Perla! ¿Qué haces en mi habitación? - la acuso Amatista dando grandes zancadas hasta alcanzarla, para evitar que diera un paso más.
- No puedo encontrar a Peridot por ninguna parte – murmuro Perla con precaución aprovechando la oportunidad de mirar alrededor – No la habrás visto ¿O sí? -
- No la eh visto desde ayer, desde que le mostré mi cuarto al que espera... Si, si entro Con-Mi-Permiso –
- Hmmp – murmuro Perla frunciendo sus labios - ¿Estas segura? –
- ¡Lo estoy! ¿Por qué te mentiría? Probablemente esté en el granero o algo, no lo sé – mintió la gema tratando de mantener la calma para que Perla no leyera su rostro… pero ella era demasiado inteligente para tragarse eso.
- Entonces no te molestara que eche un vistazo ¿Verdad? -
Interponiéndose en su camino, Amatista la detuvo molesta.
- Te dije que ella no está aquí, ¿Por qué no me crees? –
- Oh vamos, ¡No seas infantil! Déjame pasar… –
Apresurándose, Perla esquivo su mano y se adentró detrás del muro de chatarra, llegando al lugar donde estaba la otra gema.
"Estoy arruinada…" se lamentó Amatista golpeando su frente.
- Lo siento, solo quería asegurarme – volvió a hablar la gema blanca girándose con una expresión de culpa en su rostro.
- …Como sea - gruño Amatista de brazos cruzados sin poder creer su suerte.
Perla junto sus manos incomodas, buscando que decir a continuación.
- De todos modos, me gustaría hablar contigo sobre la discusión de ayer Amatista –
- Si, sobre eso…- comento la otra gema rascando su nuca – Lo siento…estaba enojada porque me hacías recordar todo el tiempo que no había ido a la misión y termine diciendo cosas que no sentía –
- Pero fueron ciertas, tienes toda la razón sobre nosotras tres, jamás progresaremos si no confiamos la una en la otra…debemos pensar como una si queremos proteger nuestro hogar, no se trata de Garnet o de mí, ¡O de nosotras dos! -
- Bien, si lo pones de ese modo… supongo que Alexandrite es mucho más fuerte que todas –
- ¡Lo es! Es lo mejor de nosotras…-
Dudando en cómo proceder, Perla demoro en actuar, inclinándose para abrazarla y cerrar al fin la discusión de ayer.
Sorprendida ante el inusual afecto, Amatista regreso el abrazo sintiendo cualquier rastro de enojo borrarse de su mente.
- No es solo pelear, incluso si discutimos siempre encontraremos una solución para todas juntas... porque nos queremos –
- Oh vamos, si continuas con esas tonterías me harás entristecer – confeso la gema purpura dejando entrever sus sentimientos – No quise lastimarte con lo que dije -
- Lo sé, pero no me sacarían tanto de las casillas si no me importaran tanto los tres –
Sonriendo, las dos se separaron calmadas.
- Iré a buscar a Garnet para asegurarme de que todo está bien, espérenme en el granero, no me tardo –
Amatista se quedó quieta en su lugar, esperando escuchar la puerta cerrarse para volver corriendo hasta el escondite.
- ¿Peridot? Eso estuvo cerca… ¿Dónde te has metido? –
- A-aquí –
Dándose media vuelta, Amatista descubrió que se había escondido mucho más cerca de lo que había creído.
- Sácame esto, por favor – rogo despacio incapaz de mover su cuerpo bajo el peso.
Apresurada, Amatista comenzó a sacar toda la chatarra de la pila hasta encontrar a la pequeña gema bajo la cabeza de dinosaurio.
- Jajaja eres asombrosa Peridot, ¿Lograste todo eso en unos segundos? –
- No puedo respirar –
- Oh verdad lo siento –
Sacándoselo, Amatista vio su pelo despeinado y húmedo bajo la falta de aire en la máscara y sus mejillas encendidas al respirar agitada.
" Wow..."
Sonriendo, la gema purpura saco el pelo de su cara con cuidado, viendo sus ojos verdes clavados en el suelo ante el contacto.
- Pero eres genial de todos modos Peri –
- No me encontró … - susurro ella en un tono suave, similar al de un niño pequeño – Ella te perdono –
- Ahm así nos llevamos con ella, un día planeamos matarnos y al otro somos las mejores amigas –
- Puedo verlo…-
Sin poder evitarlo, Peridot recordó como las había descrito a las dos, al hablar de la función en su grabadora.
- Hey se me ocurrió algo – comento la gema, ayudándola a levantarse - Te espero afuera de la casa ¿De acuerdo? –
Asintiendo, Peridot demoro en salir de la habitación, tomando su tiempo en contemplar las cosas que la rodeaban, pensando en que tal vez dejar de grabar sus pensamientos durante todo este tiempo había sido una mala idea.
Al salir estaba a punto de ir directo a la puerta de calle, cuando Steven la detuvo.
- ¿Estabas en el cuarto de Amatista? – inquirió el joven, mirándola curioso desde la cocina.
- ¡No! Claro que… solo estaba observando las gemas atrapadas para estudiarlas – exclamo está nerviosa, intentando lucir ofendida con éxito.
- No te sientas mal por ellas, todas están buscando una forma de que vuelvan a la normalidad -
- Ya veo…- murmuro la gema cubriendo su boca para no demostrar su interés, mientras intentaba huir – Iré al granero –
- Nooo se tostaron demasiado – se lamentó el joven al volver la vista a sus tostadas.
Al salir un poco deprimida, Peridot alzo la vista quedándose boquiabierta al ver a la otra gema.
"¿Q-que?"
Ella tenía puesta una chaqueta de cuero, una gorra y un pañuelo similar a los de Percy. Y lo que era a un peor… imitaba a su personaje recostándose sobre la pared mirándola de una manera que jamás lo había hecho.
- Hey Pierre, ¿Quieres que dejemos a las chicas y nos vayamos a atrapar ranas al estanque juntos? –
"¡Oh mis estrellas!"
Sonrojada, Peridot sintió sus rodillas temblar ligeramente, esta vez por un peso imaginario.
- ¿Q-que estás haciendo? -
Amatista rodo sus ojos cruzando sus brazos.
- Estoy actuando Peridot… se llama rol-play, debes interpretar un personaje y actuar como el, vamos inténtalo ¡Seré Percy! –
- Aah-ah ¿D-de acuerdo? –
Peridot definitivamente no estaba lista para esto… ¡Para nada de esto!
- Ven vámonos -
Bajando rápidamente, Amatista se detuvo al pie de la escalera girándose a mirarla con su ceño fruncido.
- Mmm, ¿Tienes frio? -
- A las gemas no nos afecta el cambio de temperatura… –
- ¡Oh vamos Peridot, le estoy hablando a Pierre! Arruinas el modo...-
- Verdad… Si, olvide mi uniforme en…¿la tienda? –
¿Acaso debía seguir un libreto?
- No sé cómo no te olvidas la cabeza, ven toma la mía amigo –
De la nada, Peridot sintió la chaqueta de Amatista sobre sus hombros.
No podía entenderlo, ¿Por qué estaba haciendo todo esto? ¿Realmente estaba actuando?
No sería sincera si no admitía que no le importaba si no había razones esta vez…
- Ejem – carraspeo la gema purpura pretendiendo mirar hacia el suelo incomoda – Veras, hay algo que eh estado planeando decirte P -
Sonrojada, Peridot apretó las manos a sus costados, tragando saliva.
- Puedes decirme lo que quieras Am… - el nombre de la gema murió en sus labios antes de que saliera, dándose cuenta de su error - Percy…-
- ¡No puedo decírtelo aquí viejo! Alguien podría oírnos… ¡Ven! -
Tomando su mano, Peridot comenzó a seguir a ciegas a Amatista mientras corría por la arena, esta vez a la misma velocidad.
¡Esto parecía una escena salida de la serie! El agua, la arena, las dos corriendo. No podía creer la atención que le había prestado a una historia ficticia echa por humanos.
¿Y por qué Amatista era tan buena interpretándolo?
Corría manteniendo la calma, como si estuviera en una misión, solo haciendo contacto visual para darle una media sonrisa y apretando suavemente su mano para que sepa que el juego seguía en pie.
Era perfecto, Peridot deseaba que pudieran seguir así hasta que la tierra explotase. No literalmente, pero... jamás había estado tan cerca de nadie.
Era en estos momentos, que la otra gema la hacía sentir grande, no podía evitar sonreír feliz, sus ojos cerrados mientras corría riendo torpemente.
- ¡Jamás me alcanzaras Percy! – grito al fin animándose a interpretar su papel soltándola y comenzando a correr aún más fuerte.
Sus risas se perdieron por toda la playa, olvidándose de todos durante el trayecto al granero.
