Declaración: Los personajes pertenecen a (la ídola) Stephenie Meyer, yo sólo jugué con ellos un poquito. Just for fun
Capítulo IX
"Emmet y Oprah"
POV Emmet
- Por favor, dile de dónde lo llamaron –interrumpió Edward ansioso-.
- De Oprah –contestó Carlisle-.
1, 2, 3, 4, 5
- ¡¡Oh-por-Dios!! –exclamé aún sentado en el sofá. La emoción no permitía controlar mi cuerpo.-¡¡Estaré en Oprah!! –exclamé aún en shock- ¡¡Conoceré a Oprah!! –grité levantándome de un salto del sofá-.
Todos me miraban expectantes y divertidos, y yo sólo quería correr por la casa gritando de felicidad, no me importaba lo gay que sonara.
- ¡Rose, iré a Oprah! –la tomé en brazos y la abracé-.
- Si, osito. Irás a Oprah –dijo ella apenas-.
- Asfixiarás a Rosalie –intervino Jasper-.
- Oh, Jasper –fui hacia él, tomé su cabeza y besé su frente sonoramente-. Iré a Oprah –dije apenas con un hilo de voz-.
- Eres ridículo. Emmet –dijo él empujándome-.
- Eso se llama envidia –le respondí a Jasper-.
- Sí, claro. Si supieras cómo muero de ganas de ir a Oprah –me contestó sarcástico-. Madura.
- No lo molestes –defendió mi linda y sexy esposa-.
- ¿Y cuándo tengo que ir? –le pregunté a Carlisle-.
- La próxima semana.
¡¡¿Tendré que esperar una semana?!! ¿Cómo se supone que haga eso?
- Durmiendo –contestó Edward divertido a mi pregunta mental-.
- ¿Si tomo relajantes musculares, y somníferos, crees que pueda conciliar el sueño? –le pregunté a Carlisle-.
- Emmet, sabes que no.
- Yo conozco una forma para que el tiempo pase rápido –me dijo mi esposa con una mirada pícara-.
¡Oh, si! Claro que la hay, qué mejor para matar el tiempo que una escapada al bosque, para subirnos en las copas de los árboles y amarnos…
- Contrólate, Emmet –dijeron Jasper y Edward al mismo tiempo-.
Esto de tener hermanos con superpoderes
- Por favor, como si Bella y tu no se fueran a trepar a los árboles para…
- ¡Emmet! –replicó Edward enojado-.
- Lo siento, Nessie. Sé que son cosas que no quieres saber pero es algo natural de todo ser humano y…
-¡Emmet! –volvió a regañarme Edward, mientras que su esposa me miraba casi, con horror-.
POV Rosalie
Admito que tener que soportar a Emmet hablando a cada rato de Oprah me enfermaba, era algo insoportable, una de las peores cosas que he tenido que vivir con él.
Pero sobreviví a esa extensa semana de espera.
- ¡¡Rose, ya vamos!! No quiero llegar tarde a mi entrevista –gritó Emmet desde el primer piso, mientras yo me maquillaba-.
- Tranquilo, Emmet, ya estoy aquí –dije llegando a su lado-.
- Familia, me voy. Recuerden verme en el canal 25 a las 20hrs -les recordó mi marido antes de salir de la casa hacia su jeep-.
- Suerte, Rose –me deseó Jasper-.
- Gracias, nos vemos.
Durante todo el viaje Emmet ensayaba sus posturas y pensaba en lo que probablemente le preguntaría. Yo me limitaba a asentir y a responderle con monosílabas.
Al llegar al canal, nos hicieron entrar por una puerta "secreta", ya que miles de fans se habían agolpado en la entrada principal.
- ¿Ya está aquí Oprah? –preguntó Emmet a un productor-.
- Sí, está en su camarín.
Emmet me miró y soltó una risita de emoción.
- Éste es su camarín –nos dijo el productor-. Ya vendrán a maquillarlo.
- Muchas gracias –respondimos al unísono-.
Dicho esto el hombre salió por la puerta. Emmet no cabía en la emoción, la sonrisa no se le despegaba de la cara. Yo estaba sentada en un sillón mientras observaba cómo caminaba de un lado a otro.
- Tranquilo –le dije-.
- No puedo. Tú sabes cuánto he añorado este momento –dijo sentándose a mi lado-.
- Lo sé, osito. Por eso, disfrútalo al máximo –lo besé cortamente en los labios-.
Luego entró una mujer con un set de maquillajes, maquilló a mi esposo, y lo peinó un poco. Luego de esto, llegó una productora, que nos dijo que en unos poco minutos saldría al aire.
- ¿Es posible que me duela el estómago? –me preguntó Emmet afligido-.
- Tranquilo, amor –lo besé y lo abracé-. Todo saldrá bien.
- Emmet, ya es hora –dijo la productora mientras entraba en la habitación. Lo besé rápidamente y se fue detrás de ella-.
POV Emmet
Inhala, exhala, inhala, exhala.
La señorita me condujo por un largo pasillo, en donde la gente iba y venía con cables, papeles y aparatos. Nos detuvimos en frente de una entrada que daba a otro pasillo.
- Cuando te nombre, debes salir por este pasillo y llegarás al estudio –me explicó la mujer-.
- De acuerdo, gracias.
Ella asintió y se fue, dejándome solo en aquel lugar. Podía sentir las respiraciones y los latidos de la gente del público, lo que me puso aún más nervioso.
- Y ahora, un invitado que todos hemos estado esperando –dijo mi ídola.- El señor Emmet Cullen
Se escucharon aplausos y gritos desde el estudio, tomé aire y entré. Saludé animoso a todos los presentes, hasta que la vi… ahí estaba ella, vestida con sus típicos trajes de dos piezas, su pelo lleno de rizos, y sus manos extendidas hacia mí. Era ella, la mujer que he admirado desde siempre (después de Esme) … Oprah.
Corrí, prácticamente, hacia sus brazos, la abracé por largo tiempo para no olvidar nunca aquel momento.
- No sabes el gusto que me da estar aquí. –Le dije- He soñado con pisar este estudio desde que vi por primera vez el programa.
- ¡Qué adorable eres! –exclamó la mujer-. Toma asiento, por favor.
- Gracias. –Me senté sin dejar de mirarla, no quería olvidar nada de esta entrevista-.
- Y cuéntanos, Emmet. ¿Cómo estás? –dijo ella cruzándose de piernas-.
- Estoy muy bien ahora que te veo –sonreí-. Muy emocionado.
- Gracias, precioso. ¿Cómo está tu familia?
- Bien, viéndome. O eso espero –dije mirando a la cámara-.
- Jaja, yo creo que sí. Tengo entendido que viniste con Rosalie.
- Así es, mi hermosa mujer está viéndome desde el camarín.
- ¿Cuánto tiempo llevas con ella?
- Wow, más de medio siglo. Ha sido maravilloso.
Suspiros generales en el público. Veremos quién es más galán, Edward o yo.
- ¡Qué lindo! ¿Y es cierto que tienen una vida sexual bastante activa? Así como se aprecia.
Reí.
- Claro, qué mejor que una vida sexual activa para mantener la frescura en una relación. Creo que éste ha sido un punto importante en nuestra vida, realmente nos ha ayudado a permanecer tanto tiempo juntos.
- Yo opino lo mismo –rió. Su sonrisa es mucho mejor en vivo-. Cuéntanos algunas de tus fantasías.
- La verdad es que he cumplido varias. Pero como soy un hombre imaginativo, me quedan otras por cumplir. Y, bueno, me encantaría hacerlo contigo aquí –dije señalando el sofá-.
- ¡Oh Díos mio! –exclamó mi animadora favorita-. Creo que eso será algo imposible.
- Lo sé. Y no sabes lo terrible que será pasar la eternidad pensando que nunca lo hice contigo.
No era Jasper, pero podía sentir su vergüenza. Se acomodó en su sitio y cambió drásticamente de tema.
- ¿Has leído los libros de Crepúsculo?
- Claro que sí. Aunque me saltaba algunas partes. La vida de Bella se pone algo aburrida de repente.
- ¿Qué opinas de que Edward (gritos histéricos) sea el galán de galanes? ¿El hombre perfecto?
Amo esta pregunta.
- Bueno, bien por él. Aunque creo que a Stephenie se le olvidó mencionar varios puntos negativos que mi hermano posee. Como su mal genio; ¡por Dios! Si Edward está enojado, es mejor mantenerse a 100 kms de distancia.
- ¿O sea, no estás de acuerdo?
- Sí, estoy de acuerdo. Es un tipo romántico, galán, atento y todo lo que quieras. Pero, tanto así como perfecto… no lo sé.
- ¿Y de Bella, qué podrías decirnos?
- Bella, qué decir de ella. Bueno, creo que por el bien de la comunidad mundial, lo mejor fue que se haya hecho vampiro. –Oprah me miró extrañada-. Claro, porque por su torpeza, era capa de ocasionar una catástrofe mundial. Y también pienso que debería tener más personalidad, es muy tímida, ¿saben? De hecho yo creo que si hubiese seguido siendo humana, su mejor vocación sería el de ser monja.
Oprah rió a carcajadas.
- ¡Eres muy divertido, cariño! Definitivamente, eres mi personaje favorito, por eso te invité.
¿Soy su favorito? Ésta mujer me hará llorar, bueno, lo haría si fuese posible.
- Muchas gracias, Oprah.
- De nada, cariño –me sonrió-. Sigamos hablando de ti –dijo mientras miraba una tarjeta-. Cuéntanos cómo era tu vida antes de ser vampiro.
- Hmm… bueno, no recuerdo mucho. Pero creo que era igual que ahora. Un poco más tímido quizás, pero igual. Vivía en una casa con mis padres, mi padre era cazador, por lo que él me cultivó esa afición a ella.
- La que te llevó a la muerte –interrumpió-.
- Muerte humana, exacto.
- ¿Te acuerdas de cuando Rosalie te llevó a Carlisle?
- Algo me acuerdo. Sé que luego de ver a esa gran e imponente criatura encima mío, ví algo que se moví a gran velocidad. Luego divisé a una hermosa mujer, aún en mi inconsciencia, decía que era la mujer más hermosa que haya visto. De ahí, me tomó en brazos, y no recuerdo más hasta que desperté en casa de los Cullen.
- Es algo muy romántico. Generalmente son los hombres los héroes, y en éste caso, una mujer.
- Exacto. Es una historia, que si pudiera, la contaría siempre –sonreí orgulloso-.
- Ahora, hablemos de tu familia. Nosotros sabemos, por los libros, que tú eres el hermano favorito de Edward y…
- Jaja, sí –interrumpí-. Cuando leí eso, no lo podía creer. Le fui a preguntar a Edward y se hizo el desentendido y luego fui a refregárselo en la cara a Jasper.
- ¿Te llevas mal con Jasper?
- No, sólo que es algo freak. Extraño decir eso de un vampiro, pero es la verdad. Además es algo tímido, y al igual que Edward, se exalta con facilidad.
- ¿Y de Alice, qué puedes decirnos?
- Esa enana, es lo mejor que hay. No se hace problema por nada, es feliz siempre y una gran consejera. La adoro.
- ¿Es cierto que tiene cierta obsesión con las compras?
- Claro que sí. No nos deja usar la misma ropa dos veces. Así que te imaginarás toda la ropa que tenemos.
- Mucha. –Rió-.
- Muchísima.
- ¿Y de Carlisle y Esme?
- Los amo. Son lo mejor que hay.
- Realmente eres mister adorable.
- Muchas gracias.
- Cambiando de tema, me contaron por ahí, que eras un gran bailarín.
¿En serio?
- Oh, claro. Bailarín es mi segundo nombre.
- ¿Podrías darnos una demostración?
- Claro que sí.
Me paré de un salto, y empezó a sonar "…" de Justin Timberlake.
Bailé con mis mejores movimientos, mientras Oprah me miraba sentada desde el sofá, me acerqué a ella y comencé a bailarle sensualmente, ella me miraba divertida y me levantó la polera, la que luego terminé sacándome. La levanté y la tomé en brazos, mientras saltaba sobre el sofá con ella (sí, a lo Tom Cruise). Luego de bajarnos y dejarla en el suelo, corrí su pelo hacia un lado para acercarme a su cuello, gritos generales en todo el público. Suavemente y asegurándome de no hacerle daño, presioné mis dientes en su cuello. Si bien, no era tener sexo con ella, cumplía en gran parte mi fantasía.
- Wow –dijo la mujer mientras se echaba aire con la tarjeta-.
Yo me limité a sonreír y a tomar mi polera para volver a ponérmela.
- Creo que eso ha sido todo por hoy –dijo algo acalorada la animadora-. Nos vemos en un próximo capítulo. Buenas noches.
Empezó a sonar la típica música de fondo, y las luces declinaron, mientras las cámaras se apagaban. Por una de las tantas entradas, apareció mi Rose sonriente, quien corrió a abrazarme.
- Rosalie, mucho gusto –la saludó Oprah-.
- Igualmente –le dijo mi esposa-.
Tenía a mis dos amores juntos. ¿Alguien tiene alguna cámara? Como si alguien me hubiera leído el pensamiento, apareció un hombre quien nos pidió una foto, y nosotros feliz posamos.
Luego de conversar un rato con Oprah, quién lo creería ¿no? Nos fuimos a la casa.
- Yo que tu entro y me escondo de Edward y Bella –me aconsejó mi esposa con una sonrisa-.
- Creo que sabré defenderme –le dije-.
Llegamos a la casa, y afortunadamente Edward y Bella no estaban en la casa. Así que tengo, al menos, un día mas de vida.
Emmet tirándosele a Oprah x)
Muchisisisismas gracias, como siempre, a todos sus reviews y alertas, favoritas y esas cosas, me hacen feliz.
Perdón si no he subido éstos días, pero no tengo internet en mi casa, asi qe tego qe venir donde mis primos u.u
Ya saben que tdo tipo de ideas, son bienvenidas :)
Besos
