Cap.10

-Supongo porque soy más grande y fuerte que tú -sonrió y subió los pies al sillón.

Me volteé para ponerme boca arriba y le di una pequeña patada.- Es injusto de todas maneras -sonreí y me acomodé igual que él. Bostecé.- Ya deberíamos ir a dormir...

-¿Ya tienes sueño?-le acomodó el cabello que tenía un poco despeinado.

Asentí.- Me cansé por tu culpa -me tallé un ojo.

-Entonces ya te dejo descansar -sonrió y se levantó.- Espero volvamos a hacer algo así pronto, princesa Clarissa.

Cuando lo vi desaparecer por la puerta, me fui al sillón de nuevo sonriendo.- Creo que Clarissa no dormirá en su habitación hoy -me acosté y me di cuenta que todavía traía su suéter.

Cuando llegó y me vio durmiendo en el sillón me despertó.-Acabo de llegar.

-¿De dónde?-pregunté adormilada.

-De con Clarissa, fui a su sala común y estuvimos platicando, hicimos una carrera, fue genial.

Reí.-Ya vi que pasaron un buen rato. Traes la sonrisa de tonto que pones solo con ella -bostecé.- Es gracioso como no se da cuenta de que te gusta.

-Hoy estuve a punto de decirle todo pero la gata de Filch nos interrumpió.

-Ya será otro día. Buenas noches chico enamorado -me estiré y me fui a mi dormitorio. Él aún estuvo despierto un buen tiempo hasta que por fin se quedó dormido.

Me quedé dormida después de un rato con el suéter puesto. Era realmente calientito y muy cómodo. Me desperté en la sala común y muy temprano. Me escabullí al dormitorio para que Vi no me dijera nada.

Al día siguiente bajé sin Henry a desayunar. Había hasta entrado a despertarlo pero estaba muy dormido.

Vi me despertó para bajar a desayunar pero le dije que tenía mucho sueño y que me dejara dormir. Eso hizo y se fue sola. Nick ya estaba ahí. Era temprano todavía.

Los amigos de Henry me preguntaron por él, no les dije nada en especial, comenzaron a molestar. Desayuné puros platillos extranjeros, no me gustaron todos.

- No esperes a Clarissa, está dormida -le dijo Vi a Nick cuando se sentó cerca.- Puedes hacer otras cosas mientras ella se despierta -tomó comida y con el tenedor señaló a la mesa de Hufflepuff. Nick ya se había dado cuenta de que Kailen estaba sola, se rió.

- Clary ha mandado a un representante -dijo entre risas y se levantó decidido a ir a esa mesa y hablar con Kailen.

-Yo creo que no te hará caso, Steve -reí mientras veía a uno de los amigos de Henry embobado viendo a una chica extranjera.- Eres muy feo para una chica bonita -sus amigos y yo reímos.

-¿Y tú qué Kailen? ¿Lista para uno de los chicos del barco?-preguntó el más molestón de todos. Negué.

-Podría meterme al barco por mi cuenta, sin necesidad de hablar con alguno de ellos.

- No estaría tan seguro, señorita -dijo Nick frente a ellos imitando perfectamente el acento de Gabe, esperando que los chicos no lo reconocieran.- Pero sería un placer tener una conversación... -sonrió.

Dos rieron.- Mira Kailen quien volvió a Hogwarts -dijo de nuevo el molestón, cuando Nick estaba ahí a veces me molestaban con él, cuando no tenían nada más que hacer me molestaban con Henry, sobre todo después de que supieron que yo era la intrusa en su dormitorio. Los otros se tardaron un poco en reconocerlo porque no se fijaban mucho en esas cosas.

-No sé de qué hablas -ignoré a Nick y tomé un pastelillo.-Iré a hacer algo de tarea, nos vemos luego -me levanté y caminé, los oí reír.

Nick también rió y la siguió.- ¿Podemos hablar? -le dijo sin acento mientras caminaba.

Mordí el pastelillo y busqué en mi mochila mi lista de tareas por hacer, fingiendo que estaba sola.

Suspiró.- ¿Quieres escuchar que acepto que fui un idiota? Sí, fui un gran idiota contigo, Kailen. Necesitamos hablar.

Fruncí el ceño, se me cayeron varias hojas de pergamino y me agaché a recogerlas, aparté el trozo que tenía la tarea.

Nick se apresuró y le ayudó a recorgerlas. Tomó la hoja de tareas y la miró.- Por lo menos escúchame. No hables si no quieres, pero escucha lo que tengo que decir...

Quería seguir fingiendo que no existía pero no tuve de otra que quitarle las hojas que había agarrado, estuve a punto de agradecerle, miré a otro lado y retomé mi camino.

- Lamento no haber contestado tus cartas -empezó a hablar con desesperación sin dejar de seguirla.- Lamento haberte juzgado. Lamento haber dicho todo lo que le dije a Henry sobre ti. Lamento no haberle hecho caso a Clary cuando me dijo que estaba haciendo una tontería. Lamento ser un tonto, un idiota. Sé que tal vez no me vas a perdonar, pero quiero que sepas que estoy arrepentido.

Me detuve, estuve a punto de decir algo, negué alejando ese querer contestarle y seguí mi camino. -¿Y si no está siendo sincero? ¿Y si lo hace porque Clary se lo pidió?-me pregunté y aceleré un poco el paso.

Se sintió más desesperado.- Kailen, por favor. Si quieres que me ponga de rodillas para que me perdones, lo hago. Cualquier cosa... -se pasó una mano por el cabello y bajó un poco la voz.- ¿Recuerdas tu última carta? También recuerdo eso a veces...

La última carta... seguía arrepentida de haberla enviado y ahora la mencionaba. Deseaba que Henry estuviera cerca para poder esconderme tras él, me estaba desesperando porque me confundía y me seguía aunque lo ignoraba. Vi un baño cerca y me metí casi corriendo.

Se recargó en la pared que estaba frente a la puerta del baño. Suspiró.- Está bien. Te dejaré... por ahora. Pero voy a seguir insistiendo mientras esté aquí. ¿Escuchaste, Kailen? -empezó a caminar hacia una dirección cualquiera.

-No...-me sentí frustrada y más confundida. Cuando noté que Nick se había ido subí corriendo a la torre de astronomía.- No debió venir...-susurré y suspiré. Quería que terminara ya el torneo para que se fuera pero apenas iba a comenzar.

- Sabías que no lo ibas a conseguir a la primera -le dije medio adormilada. Estábamos sentados en la sala común de mi casa, Vi le había dado la contraseña para que entrara cuando quisiera.

- Ya lo sé...

- Persevera entonces, pero no la hostigues. Dale su tiempo -tenía las piernas sobre el sillón, hacía frío.

Me metí en el dormitorio de los chicos y me acosté junto a mi amigo.-Henry... Henry...-abrió un ojo.

-Tengo sueño déjame dormir.

-Estoy confundida - lo abracé.- Me siguió desde el comedor y se disculpó, dijo que estaba arrepentido y cosas así - me abrazó y suspiré.

-No te confíes mucho de lo que dice ¿cómo sabes que dice la verdad?

-Podría leerlo de él -noté que le molestó.- De todos modos no quiero hacerlo ¿Te importa si me duermo un rato aquí?

-¿Tengo opción?-me revolvió el cabello.

-Hasta al rato…- cerré los ojos e intenté dormir sin mucho éxito, él a los pocos minutos roncaba.

- Pero estoy desesperado -se levantó y empezó a caminar frente a mí.

- Hubieras pensado eso antes de abrir la boca -lo seguí con la mirada.

- Podrías convencerla de que lea mi mente y...

- No me voy a involucrar. Tú metiste la pata, tú sácala -cerré los ojos.- Ya siéntate que me mareas -pero no lo hizo, suspiré.- Trataré de darte un empujón pero no esperes mucho.

Henry siguió durmiendo un buen rato, yo no pude, me puse a trenzar su cabello donde estaba lo suficientemente largo. Steve entró y alzó una ceja.- Vengo por un libro y me encuentro a una intrusa.

-Steve... tú eres un chico ¿no?-me miró de una manera graciosa.- ¿Cómo dejarías de tratar que una chica te haga caso?

-Supongo que si la estoy persiguiendo y no me hace caso me cansaré algún día, hay muchas chicas lindas por ahí que seguro me harán caso.

-Eso será cuando todos los demás estén ocupados porque de su bolita de amigos tú eres el más feo -reí, no era verdad pero era algo vanidoso.-Ya me voy.

- Deberías decirle a Henry que salga contigo -lo miré sorprendida.- Así puedo tener mejor acceso a Kailen.

- No.

- Si lo piensas bien, te darás cuenta de que es una buena idea...

- Que no -recargué mi cabeza en mis rodillas.

- ¿Por qué no? -me miró curioso. Levanté la mirada y suspiré.

- Porque ya me decidí y saldré con Gabe.

-Está bien, pequeña Kailen.

-¿Por qué todos me dicen así?-bufé.

-Es inevitable -rió.-Sobre todo porque te molesta.

-Los hombres son insoportables a veces -salí del dormitorio de los chicos, no quería salir sola de allí pero también estaba aburrida, terminé esperando a que Steve o Henry bajaran para poder ir acompañada a la biblioteca.

Levantó una ceja y empezó a reír a carcajadas. Fruncí el ceño.- Excelente, ahora te burlas.

- ¿Se lo dirás al día siguiente de rechazarlo? -trató de calmarse.

- No seas tonto. Cumpliré con lo acordado -miré la manga del suéter que aún no me había quitado, suspiré de nuevo.- Esperaré un par de semanas y le diré que sí la próxima vez que me pregunte.

Terminé caminando con el amigo de Henry, era fastidioso cada que pasábamos junto a un grupo de chicas extranjeras.- Mejor ponte un letrero que diga "desesperado" o pídele a una chica que sea tu novia y deja de estarlas viendo a todas igual.

-Está bien ¿quieres ser mi novia?

-No -me estiré y rió, sonreí.- Son unos tontos todos ustedes.

-Además Henry me golpearía.

-No lo haría.

-Ustedes hacen buena pareja –dijo y reí con ganas.

-Tú sabes que está enamorado de otra chica -seguí riendo.- No haríamos buena pareja jamás.

- ¿Y por qué no le dijiste que sí ayer? -se estiró.

- Porque no, realmente quiero conocerlo más...

- Mentirosa.

- Dime como quieras, pero no estábamos hablando de mí, sino de tu asunto, que tiene nombre y apellido -lo miré con cara de pocos amigos y él se cruzó de brazos.

- Ya no quiero hablar de eso.

- Pues yo sí -me senté bien.- Ponlo de esta manera, Nick. Si no te apuras, alguien más te la puede quitar y ambos sabemos quién es.

Estuve platicando y estudiando buen rato con él, no había pasado tiempo sola con alguno de los amigos de Henry, me di cuenta que no son tan tontos si te das tiempo de hablar con ellos. Se me olvidó por un rato el asunto con Nick, en cierto momento Henry llegó con nosotros.

- Ya lo sé -desvió la mirada.

- ¿Qué harías si Henry y Kailen terminan juntos? ¿Seguirías tras ella o la dejarías en paz? -usé el tono más duro que pude.

- No me involucraría entre ellos -susurró. Asentí.

- Si no quieres que eso pase, esfuérzate. Pero si aun así no logras lo que te propones... deja todo en paz y retírate con dignidad.

Hicimos tarea juntos los tres un rato, luego fuimos a ver a las personas que echaban su nombre en el cáliz, oímos que nos perdimos del intento de los gemelos Weasley de ponerlo, al parecer estuvo divertido. Vimos a Cedric y me dieron nervios, era el primer conocido a quien veía poner su nombre.

- Tal vez no sea necesario, puede que muera en el Torneo -se rió.

- No juegues con eso, Nick.

- Es posible, Clarissa. Mientras tú dormías, todos los del instituto pusimos nuestro nombre en el cáliz, así que no hay marcha atrás -sentí un escalofrío.- Gabe también puede ser seleccionado...

- Esa es otra de las razones que me impulsan a decirle que sí lo antes posible.

- ¿Hay más? -levantó una ceja.

Suspiré.-Me da escalofríos pero he de admitir que sí habría echado mi nombre de tener la edad.

-Eso es cosa de chicos -dijo otro amigo de Henry que iba llegando.- Sobre todo no es para niñas pequeñas.

-Oye, tengo la misma edad que tú y te apuesto que en duelo soy mucho más hábil que tú- fruncí el ceño, Henry suspiró y negó con una sonrisa.

-¿Me estás retando?-contestó con una sonrisa prepotente, asentí.- No peleo con niñitas.

-¿Miedo?- me gustaba hacer duelos... y hacía tiempo que no tenía uno.

- Olvida lo que dije -susurré.

- Una de ellas es el dueño de ese suéter que te queda grande, ¿verdad? -sonrió.

- Deja al suéter y a mí en paz. Mejor vete y concéntrate en tus problemas -se levantó y empezó a caminar.

- Engañarás a los demás pero a mí no, te conozco bastante -soltó una risita y salió por la puerta de piedra. Suspiré y miré el fuego.

Terminamos teniendo un duelo en una terraza vacía cercana. Henry y Steve se sentaron a vernos mientras comían un par de paletas. Fue divertido y me sirvió para desahogar algo de la frustración que aún tenía. Al final le gané cuando de tanto hipo que le provoqué ya no pudo conjurar nada.

- Bueno... me quedarán una snitch, una flor marchita y un suéter enorme... -suspiré mientras me lo quitaba.- Lo lamento, Gabe… -me levanté para cambiarme y bajar a cenar, aunque no tuviera hambre. Dejé el suéter con el resto de la ropa sucia.- A ver si cuando la laven, se le quita su olor.

Aplaudieron cuando le gané y reí, lo acompañamos a la enfermería para que la señora Pomfrey le diera algo para curar más rápido el hipo. -Te ganó una niña y luego fue Kailen -dijo Steve en tono burlón.

-Ella no es una niña, es un niño en el cuerpo equivocado -dijo cuando ya podía hablar, reí.

-Tal vez pero igual te gané -reí y me miró feo.

El baño me ayudó para despejar mi mente y pensar en lo que iba a hacer. Cuando estaba saliendo de mi casa, una rosa blanca estaba flotando frente a mí. Sonreí y la agarré.- ¿Te gusta? -dijo Gabe y asentí. Sonrió y extendió su mano.- ¿Vamos a cenar? -la tomé y fuimos al Gran Comedor.

Nos fuimos al Gran Comedor burlándonos de él, en el camino se nos acercaron otros amigos de Henry y también lo molestaron. Terminó enojándose y sentándose en otro lado de la mesa. - Sabremos quienes participarán en el torneo ¿verdad?-asintieron y comenzaron a hablar emocionados del tema, yo esperaba que ningún conocido fuera seleccionado.

Entramos entre risas y tomados de la mano.- No me la creo, seguro estás bromeando -le dije con una sonrisa. Nícolas y Violette ya estaban ahí.

- Es verdad, pregúntale a Nick -dijo sin dejar de reírse. Los saludamos con las manos desocupadas mientras nos acercábamos. Mi primo levantó una ceja.

De reojo vi a Clary entrar con Gabe, me sobresalté y evité que Henry volteara hablándole de transformaciones. Afortunadamente lo pasó por alto, no tenía ganas de estarlo calmando.

- Dice Gabe que te resbalaste el primer día que llegaron al instituto, ¿es cierto? -nos sentamos juntos pero no solté la rosa. Nick miró a Gabor y ambos rieron.

- Sí, el suelo estaba resbaloso y había nieve también... pero fue gracioso -me lo imaginé y también reí.- ¿Y esa flor?

- Un detalle de mi parte -respondió Gabe con una sonrisa espléndida.- Quiero que sea mi novia, así que tengo que esforzarme, ¿no? -me sonrojé y mi primo siguió riendo.

Mantuve la conversación lo más que pude con Henry pero comenzaba a aburrirme, la comida apareció y por fin pudimos distraernos en otra cosa. Comí con curiosidad de saber qué había pasado entre ellos dos pero intentaba resistir la tentación de hablarle mentalmente, por otro lado tenía la preocupación por Henry, simplemente esa madrugada había llegado feliz y enamorado, ahora podría cambiar su estado de ánimo si notaba algo.

Gabe me ayudó a servir un vaso con agua y coloqué la rosa ahí. Empezamos a comer aparentemente tranquilos, o por lo menos en lo que a mí respecta, porque estaba nerviosa, no quería que el nombre de alguno de los dos saliera del Cáliz. Aunque estaba de buen humor a pesar de eso, así que comí mejor que en días anteriores. Vi lo notó y se rió de mí.

Después de un rato las mesas quedaron limpias y el profesor Dumbledore se puso en pie para informar que ya se sabría a los participantes. Me puse nerviosa al igual que todos en el Gran Comedor, no pude evitar mirar algo preocupada a la mesa de Slytherin, me había enterado que todos los alumnos de Durmstrang habían echado su nombre.

Después de un largo rato, la comida desapareció de los platos y el profesor Dumbledore se puso de pie frente al Cáliz de Fuego. Comencé a ponerme nerviosa y Gabe me sonrió.- Tranquila, princesa Clarissa -volvió a tomarme de la mano. Le sonreí y volví a prestar atención para saber quiénes eran los tres elegidos.

El primer elegido fue de Durmstrang, Victor Krum, exhalé cuando oí su nombre, no me había dado cuenta de que retuve la respiración. Volví a mirar a la mesa de Slytherin, vi cómo festejaban a Krum y por unos segundos vi a Nick, sintiéndome aliviada.

Apreté la mano de Gabe al escuchar el nombre de Krum. Aunque me sentía mal por desear que cualquier otro fuera elegido, me mantenía tranquila que ni mi primo y mi amigo hubieran sido seleccionados. Los miré sonriendo.- Él hará un buen papel -dijo Gabe pero Nick sólo rió.

Luego se informó a la seleccionada de Beauxbatons, los chicos asintieron conformes, me dio igual, faltaba el de Hogwarts. Mientras no sea un conocido está bien...Cedric fue seleccionado, la mesa le festejó.

No pude evitar aplaudir cuando escuché que Cedric fue seleccionado.- Ese sí hará un buen papel -le dije a Nick en voz baja y se volvió a reír.- Es un buen jugador de Quidditch, seguro lo será en el Torneo.

-Vamos Kailen, anímate, igual y no es tan peligroso. Hay que apoyar a nuestro capitán, te preocupas demasiado.

-Estoy tranquila -sonreí un poco.

- Será un torneo interesante, supongo -dije mientras veía a los tres elegidos. Nick y Gabe asintieron. El profesor volvió a hablar pero el Cáliz se puso rojo de nuevo. Fruncí el ceño y los miré confundida.

-Kailen...-asentí.

-El cáliz escogió a alguien más -susurré y luego reprimí una risita. El profesor mencionó al otro seleccionado.- ¿Por qué le pasa todo a ese Harry Potter? Está salado -reí bajito.

- Pero es imposible -dijo Gabe indignado mientras veía al cuarto elegido.- Sólo deben ser tres, no cuatro. Ese chico debe haber hecho algo para que lo eligieran -los otros dos y yo nos miramos. Sí, era extraño.

Henry me miró con preguntas.- No soy tu detective personal, si tanto te interesa leer mentes aprende Legeremancia -le enseñé la lengua y miré la puerta por donde habían entrado los elegidos.- No echó su nombre. Alguien no lo quiere seguramente, todo le pasa a ese chico.

- Supongo que seguirán las reglas y dejarán a sólo tres chicos, ¿no? -le pregunté a Nick después de ver a los cuatro marchar. Él se encogió de hombros.

- Los organizadores son los que deciden -dijo mientras bostezaba.

-Entonces no creo que lo dejen participar... ¿o sí...?

-Voy, espera, no están cerca y oigo a todos hablar -cerré los ojos y traté de escuchar los pensamientos de los que estaban en aquella habitación pero estaban algo lejos y había más ruido de lo normal.

- Me alegra que no los hayan elegido -dije en voz baja.

- Yo sí quería participar -dijo Gabe y lo miré. Sonrió.- Habría sido muy emocionante.

- Pero también es peligroso -fruncí el ceño.

- ¡Oh! Sí te preocupo, vamos avanzando bien entonces -rozó mi mejilla al ponerme un mechón de cabello tras la oreja.

-Olvídalo, ya me dio dolor de cabeza.

-Ya no aguantas nada.

-Pues no querían que esté espiando, así que ya no practico el espiar, así que aprende tú y hazlo tú -fruncí el ceño.

- Claro que me preocupas -me sonrojé.- Tú y Nick me preocupan, sólo porque ya son mayores de edad piensan que pueden arriesgarse constantemente.

- Mientras tú me lo pidas, no lo haré, princesa Clarissa -me dijo con una gran sonrisa.

-No te enojes -bostezó.

-No molestes entonces.

El Gran Comedor empezó a vaciarse al notar que no volvían los directores, organizadores y campeones; y con ello también se fueron los murmullos.- Creo que no sabremos nada hasta mañana -dije mientras me levantaba.- Así que... yo iré a dormir.

Me recargué en la mesa después de un rato de estar esperando.- ¿Crees que se tarden mucho más?

-¿La pequeña Kailen tiene sueño?

-Hiposo, no des lata -bostecé, frunció el ceño y los demás rieron.

-Yo también tengo sueño, ya vámonos -dijo Henry.- Luego sabremos qué pasó, espero no lo dejen quedarse -se levantaron todos, me subí a la banca y jalé a Henry para que me cargara. -Ya pesas más- empezó a caminar, me encogí de hombros y bostecé.

Gabe se levantó inmediatamente después de mí.- Puedo acompañarte a la entrada de tu casa, ahora ya conozco el camino.

- No quiero causar molestias -sonreí.

- Nunca serás una molestia para mí -tomó mi mano y me regresó la rosa.- Te sigo después al barco, Nick.

-Henry te faltan centímetros, no estás muy cómodo -me recargué en él, suspiré.

-Deja de compararme con él ¿quieres?

-No lo hago al propósito. A partir de ahora no tienes acceso a mi mente, ya me cansé que me estés intentando cuidar hasta de lo que pienso.

-Bueno, entonces ya no te cuido si ya te cansaste de mí -me bajó.

-Ni tú te la crees, además puedo cuidarme sola -me crucé de brazos y lo adelanté.

- Cuídala -dijo Nick con una sonrisa.

- No quiero hacer mal tercio, así que tomaré el camino largo -rió Vi.

- Puedes venir con nosotros -sonreí y la miré suplicando ayuda. Era demasiado pronto para estar sola con Gabe. Ella negó y se fue. Nick salió atrás de ella para subir al barco. Al final, nos quedamos a solas.

- Vamos -me jaló ligeramente y lo seguí.

-Yo digo que no son hermanos de mentira, más bien son otra cosa -dijo Steve a Henry.

-Estás loco, sabes que me gusta Clarissa.

-Eso crees tú -rió.-Está bien, entonces tal vez trate algo con ella.

-Ni tú ni nadie de nuestro grupo de amigos va a tratar algo con ella -el otro rió.- Solo la cuido de malas influencias como ustedes -metió las manos en los bolsillos.- Estaría loco si dejara que alguien como tú se acercara a cualquiera de las dos.

-Tienes razón, pero no puedes culparme si intento algo. Por cierto, tal parece que te ganaron a Clarissa.

-¿De qué hablas?

- En serio, Gabe, no tienes que acompañarme -me puse a su lado.- No está lejos...

- Pero quiero acompañarte -sonrió y me acercó a él mientras salíamos del comedor.

-¿No la viste con aquél chico en el Gran Comedor? Además tenía una flor.

Negó.- No me preocuparé, no después de anoche -sonrió.

-No tienes remedio amigo, deberías buscarte otra chica, llevas atorado con la misma cuatro años.

Nos fuimos caminando en silencio, me sentía algo incómoda pero sabía que tenía que empezar a tomar algo de confianza con él. Lo miré de reojo, él miraba los pasillos. El sustituto... me siento mal de sólo pensar esa palabra. Levanté nuestras manos entrelazadas y pasé su brazo sobre mis hombros. Hasta la misma altura.

-Este año se lo diré.

-Mejor búscate otra.

-No, solo ella.

-Terco. Yo iré por una de las de Beauxbatons, una rubia no estaría mal, además habrá un baile de Navidad -Henry lo vio.- Me enteré por ahí. Estaría genial llevar de pareja a una extranjera, sino siempre están las chicas de aquí.

- Encajas perfectamente con mi altura -me dijo Gabe, me sonrojé y miré a otro lado. No sé dónde he escuchado eso antes.- Te ves linda cuando te sonrojas... bueno, siempre has sido linda.

- Lo dices por mera cortesía -negó.

- No es así. Lo digo porque es verdad.

-¿Cómo te enteras de cosas así? Pues la invitaré entonces y en el baile le diré -sonrió más.

-Suena bien, si te rechaza te buscamos otra chica linda, podrías decirle a tu "hermana" y si te rechaza te buscamos una que no esté ocupada.

-Gracias por tus ánimos -lo vio feo.

Me encogí de hombros y no dije nada.- Por cierto... no he visto a los amigos de los que tanto me platicabas, ¿me los presentarás pronto?

- Mañana si quieres -sonreí y él asintió.

Henry quería llegar directo a dormir, pero terminó platicando hasta tarde con sus amigos. Me quedé un rato en una terraza cerca de la sala común viendo el barco en el lago y pensando en lo que Nick me había dicho en la mañana.- ¿Debería creerte?

Llegamos a la puerta de piedra y me despidió con un beso en la mejilla. Entré y cuando llegué a mi habitación vi mi ropa limpia sobre la cama. Tomé el suéter. Mañana se lo devuelvo. Lo iba a guardar cuando percibí un olor, fruncí el ceño.- Creo que no lo lavaron bien... -guardé todo en mi baúl y me acosté a dormir.

Nick esperaba a Gabor en la cubierta del barco, mirando hacia el castillo.- ¿Qué puedo hacer para que me creas?

Me dio frío y volví adentro, no tenía sueño. Cuando entré a mi dormitorio ya estaban todas dormidas, saqué los walkman que me había comprado para suplantar los que le había dado a Clary, le puse el primer casete que agarré, casi reí porque las canciones me lo recordaban. En la madrugada por fin concilié el sueño, había tomado una decisión, no era lo mejor pero pensaba que se lo merecía.

- Se me ocurren muchas cosas... pero cada una de ellas viene acompañada de un rotundo no -dijo en susurros y Gabe escuchó lo que estaba diciendo al llegar al barco.

- Pues inténtalas todas. Si no arriesgas, ¿cómo sabrás si funcionan? -caminó para irse a dormir.- Sí la quieres, sé que no te cansarás de intentar... como yo haré con tu prima -Nick asintió y lo siguió. Tardó un poco en dormir.