¡YO!
¿Cómo les va? Dejando de lado el horrible sufrimiento por el que esto pasando por culpa del manga de Bleach (Otra vez) Junté valor para escribir esto XD
Gongju: Exacto, aún les falta más. Hoho, veremos cómo será. Para mi Ishida es así, quiere hacerla sentir especial para que poco a poco vaya mejorando. Calma, calma vendrán más cosas con ellos dos. Te agradezco profundamente por comentar esto :3
Gatito: Hahaha, esos estúpidos y sensuales grillitos son unos locos, no dejan dormir e.e Pues para mí, se me hace un poco más fácil de escribir que el IshiNemu pero aun así, adoro a estos. Ichigox Ishida! Okno. Ichigo se me hace que sí puede ser así, después de todo, nos han enseñado que es bueno con los niños, no me sorprendería que fuera amoroso de vez en cuando xD. Hahaha créeme que morí de risa con lo de Ulquiorra, tienes razón, parece la novia xD En cuanto a lo de la sociedad, técnicamente son: Un Quincy, un shinigami y una humana con poderes porque recuerda que Ulquiorra no tiene sus poderes. xD
Espero les guste :D
(Enjoy!)
—Gracias, Ulquiorra-kun — Orihime estaba recargada en él. Se hallaban sentados bajo un árbol en el parque, lugar donde Orihime le había pedido ir.
— ¿Qué? — Soltó el otro sin entender bien cuál era la causa por la que ahora le agradecía.
—Por haber aceptado el estar conmigo — Orihime se recargó más en él.
Ulquiorra la observó, realmente eran curiosos y extraños los humanos. Según él, no había hecho nada que debiera ser agradecido. Tras unos instantes, levantó la mirada a ver las demás personas que había en el parque, en su mayoría eran mujeres mayores con pequeños humanos de menor tamaño que correteaban y gritaban por ahí.
—Mamá, ¿Por qué tiene la piel así? — Uno de esos pequeños humanos señaló a Ulquiorra mientras se acercaba a otra mujer.
—No señales a la gente, tal vez esté enfermo. No lo molestes — La mujer contestó apartándolo.
Orihime rio mientras Ulquiorra los miraba con las ganas de lanzar un cero y terminar con la existencia de seres tan molestos. Tras ese extraño suceso, Ulquiorra volvió a su análisis de las personas en el lugar, a parte de ellos, había otro hombre y otra mujer, sentados de una manera parecida a la de ellos, la mujer se recargaba sobre el pecho de él y el hombre la abrazaba « ¿Qué están haciendo?» Los siguió mirando con curiosidad ¿Se suponía que era algo común entre una pareja?
Miró de reojo a Orihime quien había cerrado los ojos y parecía estar bastante tranquila, ellos eran pareja ¿No? O al menos eso era lo que ella le había dicho, devolvió la mirada a la otra pareja cuando escuchó una suave risa, la mujer levantó la cabeza y el hombre se agachó a besarla. Sí, definitivamente, eran una pareja.
"Tendrás que hacer muchas cosas para ser un buen novio"
Recordó las palabras de Kurosaki unos días antes ¿Ser un bueno novio? Hasta donde sabía, él no había hecho nada por ella, ¿Qué se suponía que debía de hacer? Paseó la mirada entre Orihime y la pareja de alado, en un intento por encontrar la respuesta. Moviéndose de manera increíblemente torpe, pasó uno de sus brazos por los hombros de Orihime, hasta que su mano descansó en el hombro contrario de ella.
Los ojos de Orihime se abrieron rápidamente, miró el brazo de Ulquiorra sobre su hombro, haciéndola sentir una cálida y emocionante sensación, estaba haciéndolo por si solo, no se lo había pedido, no se lo había, por decirlo de una manera, enseñado, estaba siendo hecho enteramente por él mismo — Ulquiorra-kun — se limitó a sonreír como tonta y apear más su cabeza en contra de Ulquiorra.
« ¿Por qué hago esto? » Ulquiorra suspiró al ver su expresión, no entendía por qué hacía estas cosas por ella. Ciertamente se sentía algo especial o confuso cuando ella sonreía o le abrazaba o lo que fuera que hiciera con él. De alguna manera, la tal vez la alegría que sentía cada vez que derrotaba a alguien, se hacía presente cuando ella sonreía.
Permaneció en sus divagaciones y pensamientos propios por un largo rato, fue hasta que Orihime se removió que la miró — Ulquiorra-kun, el dispositivo que tienes dentro de ti, ¿Te lastima?
—Ya te lo he dicho que no, mujer — Ulquiorra levantó una ceja con extrañeza.
— ¿Crees que podría tener algo que te afecte? Si llegaras a salir de control, quiero decir — Orihime comenzó a juguetear con su suéter — Si el dispositivo dejara de funcionar y recuperaras tus poderes en su totalidad, en este momento por ejemplo… ¿Qué harías?
La pregunta lo dejó congelado en su lugar por un buen tiempo, no lo había pensado realmente. Desde que había sido capturado hasta estos momentos había estado consiente de que sus poderes no eran más que cosas inútiles que habían sido selladas por dicho aparato, la idea de que en algún momento podría recuperarlos no había cruzado por su mente — ¿Qué haría? — Repitió la pregunta mientras miraba el árbol cercano.
Por primera vez, Ulquiorra Cifer, la gran cuarta espada que tenía una segunda etapa en su resurrección y que fuese el arrancar en quien más confiaba Aizen, se encontró con que no sabía que contestar. Las palabras se negaban a tener coherencia en su mente, unos días atrás, hubiese contestado sin vacilar que acabaría con los shinigami y con todo ser viviente en la tierra probablemente pero ahora… simplemente no sabía.
[…]
—Ishida… ¿Esto es para mí? — Nemu dibujó una ligera sonrisa en sus labios mientras tomaba la rosa que Ishida le extendía.
—Claro que sí — Ishida se sentía feliz de que por lo menos y tras un mes de estar con ella en el sentido de relación, había logrado que lo llamara con más confianza.
Nemu sonrió y tomó el regalo con cuidado — No lo olvidé — Dijo mientras sacaba de su pequeña bolsa un libro envuelto en papel totalmente blanco y un pequeño moño azul — En la asociación de mujeres shinigami hablaban mucho de los aniversarios y las costumbres que tenían las parejas humanas — Explico mientras le extendía el regalo — Hace un mes que… comenzamos a salir.
Ishida sonrió, le causaba ternura el verla con un sonrojo en sus mejillas. Le agradaba que ella confiara en él y que, sobretodo, compartía los sentimientos que él le guardaba a ella.
—Creo que me la he pasado agradeciendo todo este tiempo pero… Gracias, Ishida.
—No tienes nada que agradecer, Nemu — Ishida la abrazó, acercando su rostro hasta el de ella, depositó un suave beso en sus labios, no queriendo forzarla a más.
Nemu rio suavemente. Le gustaba, le gustaba sentirse querida y que la trataran de manera cariñosa y que alguien pensara en ella de una manera no material, como si de verdad se preocuparan por ella, no solo el cómo usarla.
Su teléfono comenzó a sonar y ambos fruncieron el ceño, eran esos momentos en los que simplemente se renegaba de la tecnología.
— ¿Sí? — Contestó mientras se alejaba un poco —Mayuri-sama, sí, el dispositivo trabaja correctamente… — Los ojos de Nemu se dilataron levemente, haciendo que Ishida se acercara ella — ¿Ahora? No… No quise cuestionarlo es solo que… las pruebas aun no finalizan — Agachó la cabeza — Sí, Mayuri-sama — Colgó y miró a Ishida, sus ojos habían retomado aquella tristeza y melancolía característica.
—Nemu… ¿Qué sucedió? — La respuesta era obvia pero deseaba por primera vez equivocarse.
—El capitán comandante ha ordenado nuestro inmediato regreso — Dijo bajando el tono de voz en cada palabra.
—Todo estará bien — Ishida se acercó y sujetó su mano con delicadeza — Avisemos a los demás.
Nemu asintió y apretó con cuidado la roza en su mano, quería creerle pero un cierto temor comenzaba a crecer dentro de ella.
[…]
— ¡Feliz aniversario, enana! — Ichigo le extendió un pequeño conejo de peluche.
— ¡No me llames así! — Rukia intentó sonar lo más seria posible pero tener enfrente tan hermoso conejo le hizo perder cualquier rastro de seriedad, sin soportarlo, tomó el conejo entre sus brazos y lo abrazó — Es tan lindo.
—Nunca falla — Ichigo sonrió mientras la miraba — ¿Y para mí que hay?
— ¡Deja de ser tan insensible! — Rukia lo fulminó con la mirada mientras continuaba el apretadero en el peluche — Revisa mi mochila…
— ¿Qué? ¿No me lo darás tú? — Esquivo el cojín lanzado en su dirección, le causaba de alguna forma, entretenimiento el hacerla enojar.
—Toma — Rukia le extendió una pequeña caja.
Ichigo sonrió ante sus expresiones y la abrió, dentro había un dibujo de, supuestamente él — Sigues siendo pésima con los dibujos — Rukia lo ignoró mientras él continuaba viendo el contenido — ¿Chocolates?
—Los hice yo… con ayuda de Yuzu — Su rostro se había puesto rojo pero tenía ese toque desafiante que nunca perdía.
Ichigo le acarició la cabeza para después depositar un beso en ella — Gracias, Rukia — Rukia sonrió, sintiéndose bien de que el regalo le haya gustado.
Los dos reanudaron su camino con dirección a la casa de Ichigo, Rukia, quien seguía apretando el peluche entre sus brazos comenzó a acercarse a Ichigo quien caminaba un poco más adelante que ella, una vez cerca soltó un brazo del peluche y acercó su mano hasta la de él, sin decir nada sujetó su mano entre la suya y siguió caminando sin decir nada.
Ichigo miró sus manos y el rostro de Rukia para después soltar una risa — Oh enana… — Sonrió mientras apretaba más su mano.
— ¡Kurosaki! — Se detuvieron al escuchar el grito de Ishida.
— ¿Qué sucede? — Ichigo sonrió levemente que Ishida trajera de la mano a Nemu pero no dijo nada.
—Teniente Rukia, el capitán comandante ha ordenado nuestro inmediato regreso — La voz de Nemu sonaba bastante apagada.
— ¿Ahora? ¿En este momento? — Rukia apretó más fuerte la mano de Ichigo y el peluche en su brazo— Ichigo…
— ¡Rukia! ¡Ichigo! — Renji llegó corriendo también, más atrás venían Orihime y Ulquiorra, ella venía aferrada al brazo de Ulquiorra, como si quisiera fusionarse con él.
—Renji… ¿También te han dicho? — Rukia lo miró y este asintió.
Antes de que alguien más pudiera decir algo más, una puerta perteneciente al senkaimon apareció frente a ellos.
—Kuchiki Rukia, Kurotsuchi Nemu, Abarai Renji, tienen que volver inmediatamente — Soi Fong apareció de entre la puerta, su mirada era entre molesta y decepcionada. Con un movimiento rápido y violento, colocó unas esposas en las manos de Ulquiorra.
— ¡No lo lastime! — Orihime gritó pero Soi Fong la ignoró y jaló a Ulquiorra hacia la puerta.
—Andando — Miró a las dos tenientes.
Nemu agachó la cabeza nuevamente y le extendió la rosa a Ishida — No, es tuya — Le dijo en un tono tranquilo mientras intentaba darle ánimos con su voz.
—Calma enana, estará bien, lo verás — Ichigo puso una mano sobre el hombro de Rukia y le sonrió levemente, Rukia solo asintió y empezó a caminar.
Los 5 entraron por la puerta y casi de inmediato se cerró. Ishida, Ichigo y Orihime permanecieron mirando el lugar con una creciendo desesperación en su interior
—No, no me quedaré aquí — Ichigo dio media vuelta y empezó a correr.
— ¡Kurosaki! ¿A dónde vas?
— ¡Kurosaki-kun!
—Urahara — fue lo único que contestó, haciendo obvia sus intenciones.
Orihime e Ishida echaron a correr rápidamente tras él, después de correr frenéticamente por las calles arribaron a la tienda del shinigami.
— ¡Ah! Kurosaki-san, Ishida-san y Orihime-san ¿Qué los trae por aquí? — Saludó con la espalda hacia la puerta.
—Queremos ir a la sociedad de almas, los tres — Ichigo contestó rápidamente.
—Ya veo… — Urahara los miró con el abanico cubriéndole el rostro — ¿Asuntos importantes?
—Mucho — Ishida fue quien contestó esta vez.
—Muy bien, síganme — Comenzó a caminar hacia el sótano y empezó a hacer cosas que sólo él entendía.
—Muy bien, recuerden correr rápido para que no mueran — Rio mientras los otros simplemente se preparaban.
Tras intercambiar unas cuantas miradas entre los tres, entraron. Ichigo apretaba fuertemente la empuñadura de su zampakuto, Ishida su cruz y Orihime simplemente apegó su mano derecha a su pecho.
—Será interesante — Urahara murmuró mientras miraba la puerta.
Continuará…
(Los problemas con la sociedad están aquí) Yep, parece que van para allá a pelear por lo que aman (Aunque suene cursi xD) Yeah xD
No se preocupen, desarrollaré mucho más el romance entre estas tres parejas después de lo que se viene. :D
Espero les haya gustado y me dejen un comentario con su opinión n.n
¡Nos leemos pronto!
Sayone!
2 de Agosto del 2014
