Disclaimer: Avatar: la Leyenda de Aang no me pertenece, yo solamente me eh encariñado con sus personajes
Capitulo 10 EN PRISION
- ¿Hace ya cuanto que estamos aquí? – pregunto melancólica Katara sentada dentro de la celda-
- Me parece que ya son tres días – dijo una de las gitanas-
Les daban el mínimo de alimento, sus ropas ya estaban sucias, en la noche temblaban de frió, como estaban en celdas separadas ni siquiera podían acurrucarse para darse calor, la luz tampoco era buena, ni siquiera alcanzaba a verse los rostros, lo único que podían hacer era charlar.
- ¿Que es lo que vamos a hacer?- pregunto Katara de nuevo-
- Una misión de escape seria muy difícil – dijo otra de las gitanas como si ya se lo hubiera repetido varias veces- no podemos escapar, es cosa de esperar a que alguien venga por nosotras.
- ¡No! – replico Katara- debemos hacer algo, me niego a esperar sentada, ¿simplemente así? ¿Asumiremos que estamos derrotadas?
- Cálmate – dijo la gitana del fondo- vendrán por nosotros, hemos durado presas hasta un mes y siempre alguien viene por nosotras.
- ¿Siempre? – pregunto Katara-
- Debe ser difícil que lo entiendas – dijo otra más – tomando en cuenta que la primera regla de tu gente es no recoger a los caídos.
- Es diferente- corrigió Katara- es otro tipo de lealtad. Pero ahora, debemos estar todos o no podremos vencer a la familia noble, debemos hacerlo…si yo supiera que la victoria de mi hermano y Suki seria más rápida si no vinieran por mi, preferiría buscar mis propios medios para salir.
- Siempre que logres vencer a la familia real estará bien – dijo otra de las hermanas-
- Siempre que alguien lo logre – dijo Katara con orgullo – es la única forma de traer la justicia al mundo.
- Hablas como una radical – dijo con asombro la gitana del fondo –
Katara guardo silencio, no esperaba que la llamaran así.
- ¿Por qué los odias tanto? – pregunto la misma gitana-
- Mataron a mi padre y a mi madre – dijo Katara con rencor-
- ¿Así nada mas? Llegaron y les clavaron una espada en el corazón? – pregunto la gitana frente a Katara-
La chica respiro hondamente, no era un tema del que le gustara hablar, pero ya estaba ahí ¿Qué mas podía hacer si no hablar?
- Mi padre – contó Katara- murió en el asalto a un barco, yo aun no nacía. Se suponía que en el barco iba gente muy importante, un hijo directo del gran rey y su esposa. Se suponía que los sangre de hielo se infiltraron para matar al general más despiadado de toda la armada, pero como era parte de la familia real siempre iba bien protegido. Mi padre infiltro a sus hombres en la guardia real y lograron tomar el barco, él llegó a la habitación donde estaban los dos nobles; pero…lo mataron. Cuando revisaron el cuerpo de mi padre tenia una gran herida en el estomago, una sola quemadura.
- ¿Que clase de arma le hizo una herida así? – pregunto una de las gitanas –
- Eran nobles – respondió la chica- a mi padre le habían dicho que no llevaban armas con ellos, por eso llevaban tanta guardia.
- ¿Entonces? – pregunto otra voz-
- Magia – dijo Katara segura de sus palabras – yo lo se, ellos no son normales, son mounstros y nada mas.
- ¿Que hay de tu madre? – pregunto la gitana de voz mas aguda-
- Yo debí tener como cinco años…es algo que nunca olvidare – Katara trago saliva y continuo- mamá no llego a dormir, Sokka y yo sabíamos muy bien que ella era parte de la rebelión y estábamos orgullosos. Nos despertaron las trompetas en la mañana, llamaron a todo el pueblo y nos juntaron alrededor de la plaza principal, habían capturado a un grupo de rebeldes que estuvieron a punto de acabar con el rey. Cuando su "alteza" – dijo Katara con tono irónico- subió a la plaza aun estaba herido de un costado, me gusta pensar que mamá fue quien lo hirió. Hincaron a los rebeldes frente al rey, manos y pies atados y las mascaras aun puestas. En ese entonces las leyes eran diferentes, aquel que fuera atrapado en un acto ilícito grave…
- Que se traduce como ser un rebelde – aclaro una gitana-
- Precisamente- siguió la curandera- ellos podía escoger entre tres condenas diferentes. Si se quitaban la mascara y no mostraban arrepentimiento por sus actos entonces serian exiliados y nunca más podrían volver a los hielos perpetuos; si mostraban arrepentimiento podrían continuar viviendo entre los nuestros, pero serian marcados por la vergüenza y vigilados por siempre.
- ¿Y si no se quitaba la mascara? – pregunto otra gitana –
- Entonces habían escogido la muerte – la voz de la chica sonaba apagada-
- Y tu madre… ¿murió? ¿Por que? – pregunto con asombro la gitana del fondo-
- Ella no iba a pedir disculpas – Katara sollozaba – así de simple, no era posible; solo los cobardes toman esa salida. Si ella era exiliada…nos habría dejado, y mi hermano y yo hubiéramos crecido en la vergüenza.
- ¿No se los podía llevar? – pregunto la voz aguda-
Katara guardo silencio, como si no se esperara esa pregunta.
- ¿Llevarnos? – contesto Katara – ¿sacarnos de los hielos perpetuos? ¿Para que? ¿Para que creciéramos en los valles y olvidáramos quienes somos? Mi madre y padre lucharon cada día de su vida para que mi pueblo sea libre…por que amaban esa tierra, no podían permitir que nosotros no la amaramos…
- Pero ustedes ya salieron de los hielos perpetuos – dijo otra gitana-
- Solo para buscar el poder que liberara a mi gente – Dijo Katara con la voz más firme – solo nos hemos marchado por que sabemos que vamos a regresar.
Duraron mucho tiempo en silencio después de eso; pero al menos las gitanas lo comprendieron, a los sangre de hielo los movía la lealtad y el amor a su tierra, si era otro tipo de lealtad y otro tipo de amor; pero lealtad y amor al fin y al cabo.
- Lealtad – dijo al fin la mayor de las gitanas- supongo que es algo que tu pueblo podría enseñarnos.
- Lo siento – dijo Katara – pero…el error de una sola persona no debe de marcarlas a todas.
- Fue un error del grupo – dijo otra- lo vimos venir y no hicimos nada, la verdad es…que en este justo momento la odio mucho…me gustaría no hacerlo, pero no puedo.
- Siempre supimos la clase de rata que era – dijo otra mas – no es sorprendente, me siento tonta de caer por algo así.
La celda estaba ya muy oscura, si hubiera sido de día, con un poco mas de luz tal vez, las prisionera hubieran podido notar que había alguien en la puerta.
Ty lee no entro, se quedo escuchando, las manos le temblaban, igual los ojos, la charola de comida se movía entre sus dedos, la dejo en el piso y dejo el lugar. Camino presurosa hasta palacio y busco a Azula. Ella y Zuko seguían en el comedor.
- ¿Que es lo que te pasa? – pregunto la princesa al notar a su amiga alterada-
- Esta bien – dijo Ty lee con voz firme –te llevare hasta la base de los rebeldes, has lo que quieras con los radicales y también con esas prisioneras, no me importan.
Ty lee espero la respuesta presurosa de Azula, hacia mucho que la princesa quería atacar a los radicales.
- Gracias – dijo Azula logrando que Ty lee levantara el rostro con asombro – la verdad esperaba que cedieras hace algunos días, pero me alegra que hayas entrado en razón.
- ¿En serio? – pregunto Ty lee-
- Pero creo que eso amerita un premio – siguió altanera la princesa-.
Zuko miraba la escena entretenido, de alguna forma le agradaba que su hermana actuara como un ser humano de vez en cuando, aunque también lo asustaba.
- Hay algo de ropa nueva sobre tu cama – dijo al fin la princesa- ya es tiempo de que comiences a vestir como una noble y no como una pordiosera.
Ty lee recupero su sonrisa y corrió escaleras arriba hasta su habitación. Encontró un hermoso atuendo rosa y rojo, blusa ombliguera con mangas acampanada a tres cuartos y un pantalón pesquero con adornos que salían desde la cadera y simulaba una flor.
- Te dije que era una buena idea dejarla ir a ver a las gitanas – le dijo Azula a su hermano con tono tranquilo una vez que Ty lee se había ido-
- La manipulas – dijo Zuko con agresividad-
- Ella es feliz, yo soy feliz y tu eres feliz – respondió la princesa- ¿Cuál es el problema?
- ¿Quien te dijo que yo soy feliz? – reclamo Zuko-
- Supongo que nos acompañaras a la base de los rebeldes o no? – dijo Azula cambiando de tema
- Para eso me mantienes aquí – respondió el príncipe secamente-
Ya se han decidido a atacar a los radicales. Pero deben tener cuidado, Jet sospecha, el cree que Ty lee confesara todo sin dudar. Es verdad que las gitanas tenían poca información sobre los radicales, pero es mucha más de la que tenían los príncipes. Azula ya esta planeando el ataque, Ty lee ha contado todo sobre la ubicación de los radicales, pero aun se guarda para si misma donde se escondían las gitanas, parece que a Azula no le importa, o al menos eso dice ella para que Ty lee no desconfié. Parece que atacaran mañana por la mañana, ellos prefieren actuar con luz de día. Mañana será un día entretenido
