10. Qué hacer…qué hacer
-Remus, te digo que la manera en la que estaba actuando allí…daba miedo. Era como si alguien la estuviera matando, dijo que solo fue un sueño, pero no lo parecía.
-Sirius, Hermione nunca nos ha mentido. Si algo realmente fuera mal, nos lo diría. Se que te preocupas por ella, todos los hacemos, pero tienes que dejar de preocuparte por cada pequeña tontería.
Remus y Sirius habían estado sentados en las sillas de la cocina durante casi dos horas, esperando que Hermione bajara, no sabían por que estaba tardando tanto. En un momento dado, Sirius quiso ir a ver como se encontraba., pero Remus le obligo a quedarse en su silla. Fue entonces cuando la conversación sobre ella y su "pesadilla" comenzó.
Sirius no sabia que hacer, estaba aterrorizado, fuera de sus casillas por Hermione y siguió discutiendo con Remus sobre ella. El único momento en el que permaneció callado fue cuando Remus le pregunto si estaba enamorado de ella, fue en ese momento cuando se quedo sin palabras.
Hermione llevaba ya un rato fuera de la ducha, no tenia ni idea de que hacer ¿Debería decirles a todos lo que había pasado en su sueño? ¿Y que pasaba con los moretones, debería enseñárselos? Todo era tan confuso. Querría poder decírselo todo a alguien, porque quería ayuda, pero por otra parte no quería decir nada porque no quería que Harry y Ron se enteraran y dejaran lo que fuera que estuvieran haciendo para venir y protegerla como si fiera una niña pequeña que no pudiera luchar por si sola.
Más o menos, tras una hora de debatirse, Hermione se levanto de su cama y comenzó a bajar a la cocina. Había decidido que al menos se lo contaría a Remus, ya que estaba allí para protegerla de Snape, en primer lugar, pero no se esperaba que Sirius aun estuviera allí ¿Qué iba a hacer ahora? Si se lo decía a Remus enfrente de Sirius, entonces Sirius se lo diría a Harry y en menos de un suspiro Harry y Ron estarían allí.
Así que se sentó en las escaleras y se puso a pensar, una vez mas, en lo que debía hacer. Fue entonces, cuando escucho sobre que estaban hablando los hombres en la cocina.
-Sirius, ¿Quieres a Hermione?
-¿Qu..qué?
-Ya me has escuchado… ¿Quieres a Hermione?
-Bueno...yo…yo…es decir…uhmm…bueno, quizás si….vale, si.
-¿Sirius, que fue eso?
-Dije que si, que quiero a Hermione.
Tras oír esto, Hermione reemprendió el camino hacia la cocina. No sabia que hacer, sabia que Sirius sentía algo por ella. Vamos, el tío la había besado, pero ¿Qué sentía ella por el? claro que le gustaba, como no iba a ser así, pero era el padrino de Harry, ¿Seria correcto sentir algo por el padrino de tu mejor amigo?
-¿La quieres como quieres a Harry?
-No, es difícil de explicar. Es como si no pudiera pasar un día sin verla o me moriría. Me preocupo por que este a salvo veinticuatro horas al día, los siete días de la semana y no me he sentido así por nadie desde 7º curso, ¿Es mi imaginación o tiene el mismo aspecto que Araya?
-Sirius…
-Lo se, se que es una estupidez…Araya se fue hace mas de 20 años, pero….
-Sirius…
-Es solo que no puedo dejar de pensar que se parece tanto a ella.
-SIRIUS.
-¿QUÉ?
Remus alzo su mano y apunto hacia la puerta de la cocina. Despacio, Sirius se volvió para ver a Hermione de pie allí, vestida con unos shorts y una camiseta sin tirantes. Sirius se puso de pie y se dirigió hasta donde estaba ella, se paro y observo su pierna, reparando en el feo y grande moretón. Cuando finalmente alzo la mirada, estaba teñida de preocupación.
-¿Mia, Qué paso?
-No lo se, pero de alguna manera me ha encontrado.
Y con eso se dejo caer de rodillas llorando, dejando que ambos, Sirius y Remus, vieran su hombro.
