Hola a todos, aqui estoy a la publicando la actualización de este fanfic que he tenido algo abandonado n.nU
Lo sé me tardé mucho, por eso además del fanfic "Futuro" subí el Songfic "Lips of an Angel".
Muchas gracias por sus reviews a : johnn23, ligthfire, Nade-san, Sligerer, Sango-Lily , katty-kate, Kyo Hannakasi , 'Katherine-Potter-Lupin', una diva sín nombre(Gracias por tus 2 reviews) , Nane , andrea, Xena, Paolina-14, Dark Lady Evans, Lena-Starfire, Lena-Starfire (Gracias por tus 8 reviews),Clau , Nathalie (Gracias por tus 2 reviews), AndyPG, blackstarshine, Amanda, ARLET(Gracias por tus 9 reviews), Rely, Kaoru Riddle, Dark-lord 32, angel seiriu, vergil ansem , luna-titan, cibermandy91(Gracias por tus 2 reviews), samuraiofdarkness, dark juanpotter, Koryyumi , Sakura Hanyou 01 , Kari Hiwatari, Kokoro no Tsuki , Emma Katherine Rowling y El pajaro de Fuego
Disclamer: Los personajes no me pertenecen, lo único que es mío es esta historia.
Capítulo 10
Dark Star
-¿Sorprendido?.- preguntó Slade.- Creí que te daría gusto verla.- comentó con una sonrisa maliciosa, Robin no dijo nada, aun estaba algo shockeado al ver a la joven de ese modo.- Sabes, no te culpo por haberte enamorado de ella.- dijo de pronto, logrando captar la atención del pelinegro.- es realmente hermosa.- terminó observando con lujuria a la pelirroja.
Robin apretó los puños y los dientes, totalmente irritado enviándole miradas asesinas a su peor enemigo, se volteó hacia la joven que observaba todo sin expresión alguna.
¿Qué le había hecho ese mal nacido?
¿Dónde estaba esa mirada tierna que ella siempre tenía?
¿Qué había sucedido con la sonrisa amable que los labios de Starfire siempre trataban de mostrarle?
Apretó con fuerza su bo de acero y se lanzó contra Slade, sin embargo Red X lo detuvo con una de sus X explosivas lanzándolo contra una de las paredes de la cámara, Robin se puso de pie adolorido por el golpe.
-Siempre tan impulsivo, Robin.- se burló Slade, Red X rió a su lado, sin embargo la joven pelirroja apenas y pestañeó, no sonrió ni se rió, se mantenía con la misma expresión observando la situación.
-Pertenece a Starfire.- dijo finalmente Cyborg tras un largo silencio y con un gran nudo en su garganta.
-¿Ella… ella… está…? .- murmuró asustado Speedy, sin poder terminar la frase.
-No.- dijo Raven con firmeza.- Starfire esta viva.- aclaró la joven gótica.
La vista de Robin estaba fija en la joven pelirroja, caminó hacia ella, solo unos cuantos pasos los separaban, de reojo vio como Red X intentaba evitar que él se acercara pero para su sorpresa Slade lo jaló del brazo, sin más inconvenientes quedó frente a ella.
-Star.- le llamó suavemente Robin, pero la joven ni lo miró.
Le tomó la barbilla haciendo que ella lo viera a la cara, esa mirada vacía no desaparecía de sus ojos, su rostro no mostraba alegría, no mostraba preocupación o confusión, ni siquiera mostraba temor, no había ningún tipo de emoción.
Su mirada era demasiado diferente, tanto que incluso le dolía, antes, cada vez que ella lo miraba siempre sentía como si un millón de mariposas revolotearan en su estómago, sentía como su mundo de oscuridad se iluminaba por el brillo y la calidez de la mirada de ella, pero ahora, sentía un gran hueco en el estomago.
Por Dios...¿Qué le habían hecho?
¿Por qué sus ojos no mostraban sus emociones?
Pareciera que nunca las hubiera tenido, era como un zombi, viviendo pero sin sentir o expresarse.
Alejó su mano del rostro de la chica y retrocedió un par de pasos, esa no podía ser su Starfire, no podía ser su mejor amiga, se negaba a creerlo.
Sintió sus ojos arderle, sentía como si una mano invisible apretara con fuerza su corazón, como si alguien estuviese desgarrando su alma pedazo a pedazo, le costaba incluso respirar, jamás pensó que encontraría a su Starfire en esas condiciones. Una vez más los ojos le picaban, su corazón estaba llorando y él hacia todo lo posible para evitar que las lágrimas salieran de sus ojos.
Cegado por el dolor y la ira, Robin no pensó en lo que hacía, solo siguió sus impulsos los cuales fueron lanzarse brutalmente contra Slade, quien totalmente sorprendido no pudo evitar los golpes, Red X lo observó impresionado, ya que no había visto venir al chico pájaro.
Robin ya no pensaba en las consecuencias, había dejado que su lado salvaje tomara el control, pateó una vez más a Slade con tanta fuerza que el criminal se dobló intentando recuperar el aire que perdió por la intensidad del golpe, pero el chico maravilla no se detuvo, sacó dos birdarang y se los lanzó, uno de ellos le rasgó el traje, dejando a la vista el corte en la piel del criminal y el otro le dio a la máscara que la partió a la mitad.
Slade se sujetó la máscara evitando que esta cayera y fuese revelado su rostro, pero Robin insatisfecho por el daño que le causaba lo golpeó con su bo en la espalda haciendo que el hombre cayera al suelo, los pedazos de la máscara resonaron contra el piso de la cámara.
Toda la furia e ira que él había acumulado y se había obligado a reprimir se estaba liberando, caminó hacia su enemigo, sus pisadas eran fuertes, sus puños y dientes estaban apretados, avanzó dos pasos más pisando la máscara del criminal, haciéndola añicos.
-Eres un monstruo, no solo tus acciones lo demuestran incluso tu rostro.- escupió Robin viendo el rostro o lo que aparentemente quedaba.
Slade tosió un par de veces más, escupiendo sangre en el transcurso, levantó la vista hacia su agresor, ese no era el modo de pelea que Robin solía usar, nunca lo había visto pelear de ese modo, tenía dificultades para saber cual sería su próximo movimiento, ese estilo de pelea era muy distinto.
Red X ayudó a Slade a tratar de ponerse de pie, pero cuando estaba a punto de lograrlo un disco se aproximó hacia el pecho del joven de máscara blanca, quien evitando que el disco le diera, retrocedió y cayó al suelo sobre Slade.
-VE POR LOS DEMÁS.- gritó Slade perdiendo el control que siempre lo había distinguido.
Red X se puso de pie totalmente adolorido por la caída al tiempo que se sujetaba un costado, su capa negra cubrió el lado que él se sujetaba y salió corriendo de esa cámara, Robin no le dio importancia a Red X, su único objetivo en ese momento era Slade.
Por primera vez, en todas las veces que Slade había luchado contra el líder de los titanes, sintió miedo.
¿De dónde diablos había sacado tanta fuerza?
Intentó tomar su arma para dispararle, pero ésta fue destruida por Robin al patearla, se obligó a planear una estrategia y con satisfacción rápidamente la ideó.
-Mi bella aprendiz, encárgate de Robin.- ordenó Slade.
Tras aquellas palabras la ira de Robin desapareció, sintió que el alma se le iba a los pies, rápidamente se giró observando a la pelirroja acercarse amenazadoramente hacia él, tragó saliva sonoramente, no quería pelear contra Starfire y no lo haría, no la lastimaría.
La chica se puso en posición de pelea y antes de que Robin se diera cuenta, ella le había dado un gancho al hígado.
Levantó la vista, observando el rostro de ella, pero permanecía con la mirada perdida, ni siquiera luchando su mirada cambiaba.
Robin se hizo a un lado evitando una potente patada de la joven, a ésta le siguieron una serie de puñetazos que el líder de los titanes evadía con un poco de dificultad, él solo se dedicaba a evadir y detener los golpes, mientras ella atacaba con todos y cada uno de ellos.
-Pelea.- le ordenó ella después de más quince minutos en donde ella no había parado de atacarlo y él no respondía a sus golpes, solo los esquivaba o detenía.
-No.- respondió él con firmeza sujetando con su mano izquierda el puño de ella.
-¿Por qué?.- cuestionó ella con un tono de voz que cualquiera que la hubiese escuchado creería que era Raven debido a la frialdad y sin emoción de ésta, Robin observó su mirada, la cual continuaba vacía.
-Tú lo sabes.- respondió él en un susurro evadiendo una patada que iba directo a su pecho.
Robin no comprendía porque ella solo atacaba con golpes, generalmente ella también usaría sus starbolts o incluso levitaría o volaría, tal y como ella solía hacerlo cuando practicaba con él.
Tenía una vaga teoría de eso, pero no le agradaba en lo más mínimo.
Evadió otra potente patada, saliendo de sus cavilaciones, el estilo de pelea de Starfire era distinto, no era el que ella acostumbraba a usar.
-¿Qué te pasó Starfire?.- preguntó Robin agachándose para evitar otro golpe, ella no respondió.- ¿Qué fue lo que te hicieron?.- insistió él.
Pero ella se mantenía en silencio, aparentemente demasiado concentrada en la pelea para responder.
Le lanzó un puñetazo directo a su quijada, pero Robin le tomó la mano antes de que llegase a su destino, ella actuando rápidamente le lanzó otro puñetazo con la mano libre, pero de nuevo Robin lo detuvo.
La chica observó sus manos fuertemente sujetadas por el Líder de los Titanes, levantó la vista al tiempo que él la hacía retroceder hasta quedar atrapada contra la pared.
-¿Qué te hicieron?.- preguntó de nuevo Robin.
Ella lo observó en silencio, pero sin expresión.
El vacío en el estomago de Robin se hizo más grande y doloroso al ver la mirada sin brillo y emoción que distinguía a su pelirroja, tragó saliva, esperando la respuesta de ella…. Una respuesta que esperaba con impaciencia, pero… que al mismo tiempo lo aterraba.
-Pelea.- emitió ella con voz fría y vacía.
El corazón del chico se comprimió con dolor al escuchar aquella voz fría y vacía salir de los labios de su amada tamaraneana, liberó las manos de la joven y retrocedió. Ella lo observó por un breve momento antes de saltar y darle un fuerte punta pie que llevó al chico a golpearse contra un muro.
-¿Por qué no podemos entrar en esa habitación?.- preguntó Melvin cansada de intentar atravesar esa puerta y de ser detenida siempre por Chico Bestia o por el aura oscura de Raven.
-Starfire no esta dentro.- se limitó a decir Raven tomando la mano de Melvin, mientras Chico Bestia hacía lo mismo con Teether y Timmy.
De pronto el pasillo se vio iluminado de luces rojas que parpadeaban así como del molesto sonido de una alarma.
-¿Qué es lo …?
-Nos descubrieron.- respondió Cyborg dejando de cubrirse los oídos, observó su brazo y tecleó unos pequeños botones revisando la situación.
-Las graficas de calor ya funcionan.- anunció Cyborg.
-Y eso qué.- preguntó irritado Speedy.
-¿Cómo que qué?.- preguntó molesto Cyborg harto de la actitud arrogante de Speedy, varias venas ya estaban marcadas en su frente como clara señal de enfado.
-Con las graficas de calor podremos localizar a Robin y a Starfire.- respondió Chico Bestia como si fuera lo más obvio del mundo, todos los demás lo observaron con los ojos muy abiertos y con las quijadas en el suelo, visiblemente sorprendidos por su respuesta.
-¿Qué?.- preguntó Chico Bestia sin comprender.
Cyborg tenía los ojos brillantes de orgullo, se limpió una pequeña lágrima de emoción, mientras los demás aun no parecían haberse recuperado del shock.
-Estoy tan orgulloso de ti, Bestita.- dijo Cyborg limpiándose otra lagrimilla de emoción.
El titán verde lo observó confundido.
-¡FINALMENTE USASTE EL CEREBRO!.- exclamó emocionado Cyborg revolviendo el cabello de chico bestia, quien lo observó sin comprender.
Los demás solo atinaron a cerrar sus bocas y emitir un pequeño aplauso, aparentemente la conmoción aun no desaparecía del todo.
Los más pequeños rieron y Raven no pudo evitar que se dibujara una pequeña sonrisa en su rostro.
-Oigan.- reclamó ofendido Chico Bestia finalmente comprendiendo el motivo del orgullo de Cyborg así como de las risas de los demás.
Sin embargo no pudo quejarse ya que sintió como el suelo comenzaba a sacudirse, la pared de la habitación continua se hizo pedazos, actuando rápidamente Raven apareció una barrera sobre todos evitando que los pedazos de concreto, rocas y hielo los hirieran.
-Alguien se acerca.- afirmó Hot Spot.
-Overload.- susurró Cyborg apretando los puños.
-¿Quién?.-preguntó Bee a su lado observando la extraña reacción de su amigo.
-Es uno de los lacayos de Slade, puede controlar la electricidad y lo mecánico, su punto débil es el agua.- les informó Raven.
Argent levantó sus manos brillando intensamente color escarlata, lista para pelear, pero antes de que ella pudiera atacar Killowatt se le adelantó absorbiendo la electricidad de Overload.
-No tenemos tiempo para esto.- exclamó Bee bajando las manos de Argent.- Ahorra tu energía, Raven dices que su debilidad es el agua¿cierto?.- preguntó Bee, la hechicera gótica asintió con la cabeza aun observando como Killowatt tenía algunos problemas con Overload, quien lo golpeaba..
-La misión de Overload es distraernos.- explicó Cyborg.
-Si su debilidad es el agua, Aqualad, es tu turno de atacar.- ordenó Bee.
Aqualad asintió y de inmediato creó una enorme ola de agua dirigiéndola hacia Overload.
La ola lo golpeó haciendo que el criminal hiciera cortocircuito, Killowatt absorbió la electricidad que estaba produciendo el agua y el cuerpo de Overload, evitando que lastimara a los otros y Speedy le lanzó una flecha congelante.
Robin se sujetó el abdomen, sin duda Starfire con o sin sus starbolts era bastante fuerte, una patada suya había sido suficiente para quitarle el aire.
Saltó justo a tiempo antes de que un puñetazo le diera, aprovechando la breve vista que tenía desde el aire, se dio cuenta de que Slade no estaba en la cámara, había estado tan concentrado en Starfire y su propio dolor que no se había percatado de la ausencia del criminal.
-AHHHHHHHH.- se quejó el titán al ser estampado por un potente punta pie cortesía de la pelirroja de mirada vacía.
Un nuevo golpe se dirigía hacia él, pero Robin haciendo gala de sus reflejos se agachó, el puño de la joven se estrelló contra la pared de la cámara quedando atorado, aprovechando la pequeña distracción Robin sacó su bo personal y le golpeó detrás de las rodillas, claro tratando de hacerle el menor daño posible, ocasionando que ella cayera de espalda contra el suelo.
Antes de que se pudiera levantar extendió su bo, apuntándole al cuello de la joven, no le agradaba hacer eso, pero no le quedaba opción.
-Creí que la amabas, vaya modo expresar tu amor.- dijo mordazmente Slade, Robin se giró hacia el criminal, quien no venía solo, estaba rodeado de poderosos villanos de la Hermandad del Mal.
-Volvemos a vernos, Robin.-saludó Cerebro acompañado de un lastimado Monsieur Mallah.
-Todos ustedes fueron congelados.- exclamó Robin -¿Y desde cuando Slade es parte de la Hermandad del Mal?.- preguntó buscando respuestas.
Cerebro, Monsieur Mallah y Slade rieron con fuerza.
El chico de cabello negro sin previo aviso cayó al suelo golpeándose en el costado.
-Excelente trabajo mi bella aprendiz.- felicitó Slade aplaudiendo.
El monstruo de electricidad ahora estaba congelado, Cyborg de una patada hizo que la estatua viviente se hiciera pedazos, al revolver entre los trozos de hielo se dieron cuenta de que el chip se había hecho añicos.
-No lo entiendo, Overload era más fuerte.- comentó Cyborg observando minuciosamente un pedazo del chip roto y con la mano libre se rascaba la cabeza confundido.
-Si, es como si hubiese estado debilitado.- continuó Killowatt.
-Ahora no es momento de para hacer hipótesis.- exclamó Argent.- Vamos por Starfire, no hay tiempo que perder.- ordenó la titán.
El pasillo era enorme y parecía nunca tener fin al igual que todas las puertas.
El silencio que reinaba no le agradaba para nada a Bushido, quien comenzaba a ponerse nervioso, por lo que se mantenía siempre alerta con su katana preparada.
Trueno y Relámpago observaban con curiosidad las puertas, los pequeños titanes se mantenían firmemente sujetos de las manos de Chico Bestia y Raven.
La tranquilidad era demasiado sospechosa en ese lugar, sobretodo teniendo en cuenta que en algún lugar cerca o lejos de ahí se encontraba la hermandad del mal.
-Haber sido atacados por Overload no es buena señal.- exclamó de pronto Cyborg rompiendo ese inquietante silencio.
-¿A que te refieres?.- preguntó Red Star.
-Overload es uno de los lacayos de Slade y si Overload esta aquí significa que-
-Es posible que Slade también esté aquí.- terminó la frase Raven liberando la mano de Melvin por la impresión, si Cyborg estaba en lo correcto esta misión era mucho más peligrosa de lo que todos pensaban, Slade era uno de los criminales más aterradores y poderosos sí él estuviese unido a la hermandad del mal... definitivamente no quería pensar en eso.
-¿Cuál puerta abrimos?.- preguntó Bushido observando ambos lados del pasillo y todas las puertas cerradas.
Todos dejaron de ver a Cyborg y a Raven para observar las puertas que señalaba Bushido.
-Me temo que ninguna.- respondió una voz masculina, todos se giraron descubriendo a General Inmortus con todo un ejercito de soldados robots.
-FUEGO.- dio la orden General Inmortus.
Rápidamente Raven hizo aparecer una barrera.
-Hora de divertirnos, chicos.- exclamó Argent con una sonrisa lanzando de su manos varias vigas rojas que al hacer contacto con los robots se destruyeron al instante.
Sin embargo 4 puertas más se abrieron de golpe revelando a más robots reclutados por el general Inmortus, quienes se lanzaron contra los titanes al instante.
Bushido saltó evitando que dos robots lo golpearan, ocasionando que los dos robots chocaran entre si y se destruyeran.
Chico Bestia se convirtió en un rinoceronte y embistió a una docena de ellos, volviendo después a su forma humana y burlarse de los robots destruidos sacándoles la lengua.
Raven estaba por poner los ojos en blanco ante la actitud infantil del chico verde, pero antes de hacerlo observó como una manada de robots se acercaban por la espalda de su compañero titán, rodeándolo sin que éste se diera cuenta.
-CHICO BESTIA, CUIDADO.- le advirtió Raven.
El titán se giró observando a los robots que lo querían rodear, volvió a girarse viendo horrorizado como dos proyectiles se dirigían también hacia él.
-AZARATH METRION ZI… .- Raven no pudo terminar su conjuro ya que XL Terrestrial la derribó con uno de sus enormes puños.
Chico Bestia actuando con rapidez se convirtió en un halcón para ayudar a su amiga, los proyectiles que se dirigían hacia él estallaron contra los robots.
Pantha tomó a un robot, lo levantó sobre su cabeza para después partirlo a la mitad, los otros al ver lo que hacía huyeron despavoridos, pero no lograron llegar lo suficientemente lejos ya que una enorme ola se impactó contra ellos ocasionándoles un corto circuito.
Mientras tanto Chico Bestia y Raven peleaban contra XL Terrestrial, quien en ese momento medía aproximadamente 12 metros.
Jericho saltó quedando frente al General Inmortus quien lo observó directamente a los ojos, introduciéndose en su cuerpo, haciendo que se golpeara a si mismo contra una puerta metálica, quedando inconsciente a los pocos minutos.
Argent le lanzó dos poderosos rayos rojos de sus manos, haciendo que cayera al suelo, Jericho se apresuró y al momento en que el enorme criminal abrió los ojos se encontró con las orbes verdes de Jericho, quien se posesionó de su cuerpo.
Red Star estampó a 5 robots contra un muro rompiendo la pared en el proceso.
Kid Flash, Más y Menos corrían y se burlaban de los otros robots para hacerlos chocar entre sí y destruirse.
Jericho aun en posesión del cuerpo de XL Terrestrial ayudó a sus compañeros destruyendo a los robots pisándolos con los enormes pies y golpeándolos con sus colosales puños.
Hot Spot incineró a toda una línea de los soldados robots con un par de explosiones de llamas de sus manos.
Bobby en su forma invisible ( al menos para los robots) destruyó a cinco de ellos de un solo golpe, las partes de metal y cables, así como las chispas de electricidad saltaron por todo el lugar.
Timmy gritó haciendo gala de sus famosas rabietas que hicieron estampar a dos robots contra otro grupo.
Teether se lanzó y mordió a uno de ellos, el robot indignado intentó quitárselo de encima, Raven y Chico Bestia al ver en problemas al pequeño corrieron en su ayuda pero no fue necesario, ya que el pequeño rubio le escupió varios pedazos de metal como si se tratasen de balas, acabando con el robot.
Cyborg se dirigió al último robot que aun se mantenía de pie.
-Dime¿Dónde tienen a Starfire?.- exigió saber Cyborg levantándolo del cuello con su mano izquierda y apuntándole a la cara con su cañón sónico.
-E-ella.. .- logró pronunciar.- está en… .-
El robot nunca terminó la oración ya que un mecanismo de autodestrucción fue activado, dejando a los titanes desconcertados.
Las chispas de electricidad y humo aun salían del cuerpo de aquel robot, algunas gotas de hielo derretido se estrellaron contra éste ocasionando un nuevo corto circuito y una pequeña explosión, Cyborg y los que estaban cerca retrocedieron un par de pasos evitando que el humo les diera.
-Fascinante.- exclamó Raven con sarcasmo.
-¿Fascinante¡Raven ese robot era nuestra única pista para encontrar a Starfire más rápido!.- exclamó el titán verde cargando a Teether.
-Chico Bestia, jeje Raven lo dijo de forma sarcástica.- explicó Bee con una gran gota estilo anime en su cabeza.
El rostro verde del titán pronto se vio cubierta por un notorio sonrojo que contrastaba mucho con su color de piel.
-Jeje, lo siento.- murmuró Chico Bestia tratando de que los demás no vieran su sonrojo.
Raven rodó los ojos.
La joven pelirroja sujetó a Robin por el cuello alzándolo unos pies del suelo, el chico intentaba alejar las manos de ella, pero era muy fuerte.
-S-Star.- logró articular Robin, pero la joven no se inmutó y apretó su cuello con más fuerza.
Las risas de los otros villanos se escuchaban de fondo, Robin les echó un vistazo, podría jurar que Slade estaba sonriendo detrás de aquella nueva máscara.
Slade paró de reír deleitándose de ver a Robin incapaz de luchar contra la joven pelirroja.
-Suficiente, Dark Star.- exclamó de pronto Slade, Robin observó incrédulo al criminal por el rabillo del ojo, sintiendo como la presión en su cuello disminuía hasta desaparecer y caer pesadamente contra el suelo.
¿Cómo había llamado Slade a su Starfire?
¿Dark Star?
Tosió con fuerza, dando grandes bocanadas de aire que sus pulmones le exigían, se masajeó un poco el cuello, para después levantar la vista hacia la chica quien observaba hacia el frente, hacia los criminales.
-Regresa aquí preciosa.- ordenó Slade.
La joven de vestimenta negra le dirigió una última mirada al chico, para acatar la orden de su "mentor".
Robin la siguió con la mirada, cada paso, cada gesto, cada parpadeo que daba la pelirroja, hasta que finalmente llegó con Slade.
El hombre de la máscara bicolor levantó su mano hacia el rostro de la pelirroja, Robin se asustó y rápidamente se puso de pie al creer que Slade la abofetearía, pero se equivocó, ya que la bofetada nunca llegó, en lugar de lastimarla, Slade le acarició la mejilla.
La sangre del Chico Maravilla estaba hirviendo, su ira volvía a surgir como un volcán en plena erupción descargando toda la lava.
¿Cómo se atrevía a tocarla? Le haría pagar por ello, nadie la podía atacar.
Slade deslizó su mano enguantada hasta la barbilla de la chica quien no decía nada, únicamente lo observaba, pero de forma vacía.
-¡¡QUITA TUS ASQUEROSAS MANOS DE ELLA!!.- gritó Robin furioso corriendo para embestir al criminal, la chica se giró observándolo sin expresión, Robin sacó un par de discos explosivos y los lanzó, pero Monsieur Mallah los atrapó con su enorme mano y los aplastó.
El chico gruñó molesto.
Slade río divertido, caminó hasta quedar detrás de la chica, la abrazó por la espalda, pasando sus brazos por la delgada cintura de la joven y observó la reacción del chico pelinegro.
-SUELTA A STARFIRE.- exigió Robin con los puños apretados con fuerza sobre el bo de acero.
Slade acomodó un mechón de cabello cobrizo detrás de la oreja de la chica, estaba provocando a Robin y lo estaba consiguiendo.
La paciencia de Robin se había terminado, él era el único que podía hacer eso, solo él podía acomodar el cabello de Starfire, preparó un nuevo par de discos y los lanzó, pero esta vez no contra Slade, sino contra Cerebro.
Monsieur Mallah se apresuró a aplastar los dos discos, pero esta vez no solo estallaron sino que crearon una enorme cortina de humo, impidiendo la visibilidad.
Slade confundido por el ataque del chico maravilla soltó a la joven y observó a su alrededor, el humo no le permitía ver con claridad, dio dos pasos, concentrándose en escuchar todos los sonidos, alerta a cualquier ataque que Robin se propusiera ha hacer.
No pasó mucho tiempo cuando deslumbró un bulto acercarse entre el humo por lo que de inmediato sacó su arma y le disparó a la figura que cada vez estaba más cerca de él, la figura recibió el ataque ocasionando que saliera volando hasta estrellarse con seguramente una de las paredes o muros de la cámara.
Speedy estaba por abrir una puerta más, ante la casi aterrorizada mirada de los otros y es que en los últimos 30 minutos después de vencer a los robots del General Inmortus cada puerta que abrían (o que de pronto era abierta) aparecían más villanos dispuestos a terminar de una vez por todas con ellos, ya se habían enfrentado a toda una generación de alumnos de la Academia Hive.
La puerta se deslizó, todos se prepararon, Cyborg hizo una señal con dos de sus dedos para que entraran mientras él vigilaba.
Speedy fue el primero en entrar junto a Red Star, los demás se quedaron vigilando la zona, en caso de que de pronto se abriera otra puerta tal y como les había sucedido momentos antes.
-Quizás deberíamos separarnos.- sugirió Aqualad
Bee abrió la boca para responder pero los gritos de Speedy y las continuas explosiones rojas posiblemente provocadas por Red Star lo evitaron.
-Quédate con los niños.- le pidió Raven a Chico Bestia, al tiempo que soltaba la mano de Melvin.
-Pero… .- intentó persuadirla él aun sujetando la mano de Timmy
-Hazlo.-ordenó Raven, para después entrar en la habitación.
Teether en brazos del titán verde lo observó por unos segundos para después observar a Raven dirigirse a ayudar a sus compañeros.
Chico Bestia observó a la hechicera gótica hasta que entró al lugar, su aura oscura lo selló, evitando que alguien más pudiese entrar.
-Raven.-susurró preocupado Chico Bestia.
Melvin levantó la vista hacia el titán verde, su expresión era muy similar a la que tenía Robin cada vez que se preocupaba por Starfire, una sonrisa se dibujó en los labios de la pequeña al comprobar sus sospechas.
-CUIDADO.-gritó Cyborg señalando detrás de los demás, quienes al instante se giraron observando un enorme corazón flotando por el pasillo acercándose peligrosamente a los demás.
-Esto debe ser una broma.- exclamó Bushido.-¿Qué tiene de peligroso un corazón gigante flotando hacia nosotros?.- preguntó.
-MELVIN.- gritó Chico Bestia al ver como una de las válvulas de Kardiak trataba de absorber a la pequeña rubia, depositó al pequeño Timmy en los brazos de Cyborg y a Teether en los de Bee.
-A Kardiak le fascina devorar niños pequeños, la última vez fue Raven quien logró detenerlo.- le explicó Cyborg a los demás, sujetando con fuerza al pequeño que tenía en brazos ya que quería escapar para ayudar a la pequeña rubia.
Bobby intentaba ayudar a Melvin, golpeando las válvulas, pero éstas rápidamente se regeneraban, Chico Bestia se convirtió en un pulpo logrando atrapar a la pequeña.
Cyborg le disparó con su cañón sónico destruyendo una de las válvulas, pero tan pronto como se destruían se recuperaba.
Hot Spot usó sus poderes haciendo que el fuego rodeara a Kardiak, aumentó la intensidad del fuego, hasta que Kardiak quedó reducido a cenizas.
-¿Estas bien?.- preguntó Chico Bestia.
La pequeña Melvin se aferró al pecho de Chico Bestia, aun asustada al casi ser devorada por ese monstruo.
-Todo esta bien, ahora estás a salvo.- le tranquilizó Chico Bestia acariciándole el cabello, la pequeña asintió, para después levantar el rostro y mostrarle una débil sonrisa aun con el rostro cubierto de lágrimas por lo que acaba de pasar.
-Menos mal que estás bien.- murmuró aliviado Chico Bestia volviendo a abrazarla de modo paternal.
-¡Hot Spot!.- exclamó Phanta al verlo caer de rodillas.
-¿Estás bien?.- preguntaron los demás.
-Sí, solo me debilité, usé mucha energía.-explicó Hot Spot.
-Descansa.- le sugirió Relámpago.
-No, debemos encontrar a Starfire, sé lo importante que es para Robin.- respondió Hot Spot intentando ponerse de pie, pero cayó al suelo.
-TODOS ALÉJENSE DE LA PUERTA.- gritó Cyborg, los otros lo observaron confundidos.-DE PRISA.- ordenó empujando a Bee para que se apresurara, los demás de inmediato acataron la orden.
-AL SUELO.- gritó Bee.
La puerta de la habitación en la que primero habían entrado Speedy y Red Star y momentos antes Raven salió disparada pasando por las cabezas de Argent y Bushido, Bee y Cyborg protegieron a Timmy y a Teether con sus cuerpos al igual que Chico Bestia con Melvin.
El humo finalmente se disipó mostrando a la figura que había salido herida tras el disparo de Slade.
-Idiota.- resopló molesto Monsieur Mallah poniéndose de pie, un poco aturdido por el golpe.
-¿Dónde esta, Robin?.- preguntó Cerebro.
-¿Y Dark Star?.- preguntó Slade.
-Star reacciona.- pidió Robin perdiendo la paciencia, zarandeándola un poco de los hombros.
-No iré contigo a ningún lugar, tú y yo somos enemigos.- respondió firmemente Dark Star.
-¿Acaso no me recuerdas, Starfire?.- preguntó Robin temiendo su respuesta.
-Aquella Starfire dulce, comprensiva y amable es parte del pasado, ya no existe, soy lo que queda de lo que un día ella fue, soy Dark Star.- explicó la pelirroja sin expresión.
-No.- susurró Robin.- Eso, eso no es verdad.- aseguró tomándola de los hombros, evitando que huyera de él.
-Ella dice la verdad, Robin, no hay nada que puedas hacer para cambiarla.- dijo Slade caminando hacia ellos.
-¿QUÉ FUE LO QUE LE HICISTE, MALDITO?.- gritó furioso Robin.-¿POR QUÉ A ELLA¿POR QUÉ?.- continuó Robin desesperado.
Cyborg fue el primero en ponerse de pie, observó a su alrededor, donde los demás lo imitaban, su vista se fijó en la puerta en donde aun caían pequeños pedazos de concreto y polvo, la habitación estaba por completo destruida.
-¿Qué fue lo que… ?.- preguntó Relámpago.
-¿Raven?.- preguntó desconcertado Chico Bestia al ver aparecer entre la cortina de polvo una burbuja oscura.
La esfera de energía flotó suavemente en el suelo, hasta desaparecer, dejando caer los cuerpos inconscientes de Red Star y Speedy.
-¿Qué sucedió?.- le interrogó Bee.
-Phobia los atacó, los hizo revivir sus peores pesadillas.- respondió Raven monótonamente.
-¿Cómo te liberaste de Phobia?.- preguntó Aqualad.
-Le di una cucharada de su propia medina.- respondió Raven misteriosamente con una sonrisa de medio lado.- ¿Qué les pasó a ustedes?.- preguntó al ver a Hot Spot agotado.
-Kardiak nos atacó, por poco se devora a Melvin, pero por suerte Chico Bestia la salvó y Hot Spot usó casi todas sus fuerzas para incinerarlo.- explicó Kole.
Raven asintió con la cabeza, se acercó a Hot Spot y usando sus poderes le sanó algunas heridas que el titán de fuego no había mostrado a los demás.
-Gracias, Raven.-agradeció con sinceridad al sentir como sus energías volvían.
-Por nada.- respondió la chica gótica, regresando con los dos titanes inconscientes.
Observó a ambos, el más afectado había sido Red Star se arrodilló junto a él y comenzó con el mismo tratamiento que tantas veces había usado con sus amigos, en solo un par de minutos Red Star comenzaba a revolver entre sueños, apretó los puños, encajando sus manos sobre el piso del pasillo para después arrastrarlo, llevándose consigo una gran parte del concreto.
-Aléjense.- sugirió Raven, los otros aun confundidos la obedecieron.
Los ojos de Red Star se abrieron de golpe, su cuerpo brilló de un color escarlata y una gran energía carmesí fue expulsada.
-Tu querida Starfire, ahora Dark Star, siempre fue tu punto débil, sabemos que ella es tu fortaleza y sin ella te derrumbarías.- respondió Cerebro con su voz robótica.
Monsieur Mallah sujetó a Dark Star y la sentó sobre su enorme hombro, la chica se sujetó para evitar caer, observando a su "mentor" y a Robin.
-Infeliz.-susurró Robin lanzándole dos birdarangs a Slade, éste se hizo a un lado esquivando el primero y el otro lo sujetó con su mano derecha cerrando el puño, rompiendo el arma del chico.
-Dime Robin¿Cómo fueron para ti estos días sin poder verla?.- le cuestionó Slade lanzándole un puñetazo, el chico no respondió solo evadió el golpe.- ¿Cómo te sentiste?.-prosiguió él deteniendo la pierna de Robin para después aventarlo contra la pared.-¿Angustiado?.- continuó Slade acercándose.
Robin esquivó el rayó láser del arma de Slade.
Por supuesto que había estado angustiado, nunca antes había sentido tanto dolor, desesperación e impotencia en su vida, había sido aun peor que cuando vio morir a sus padres.
Slade chasqueó la lengua detrás de su máscara al tiempo que negaba suavemente con la cabeza.
-Luces realmente demacrado, por lo que adivinó que no pudiste dormir.- comentó Slade, Robin apretó los puños y se arrastró de espaldas lentamente para recuperar su bo de acero.
-No, si no hubieras podido dormir no tendrías energía.- reflexionó Slade deteniéndose por un momento acariciando su barbilla.- Así que si dormiste, pero tu angustia y tu desesperación no te permitían descansar.- aseguró él guardando su arma.
-Fue una tortura¿cierto?.- continuó al llegar frente a Robin.- Sin saber ¿dónde y cómo estaba? E incluso sin saber ¿con quién?.- cuestionó el criminal.
Robin lo observó con odio, recuperando finalmente su arma.
-¿No piensas responderme, Robin?.- dijo Slade, el líder de los titanes se mantuvo en silencio, asesinándolo con la mirada.- Jajajajajaja, aunque no necesitas hacerlo, tu sola expresión lo afirma, y ahora que finalmente la encontraste¿Cómo te sientes?.- preguntó de nuevo.-¿Feliz?.- sugirió Slade.
Robin extendió su bo y golpeó a Slade en un costado, el hombre se sostuvo el lugar del golpe, y el chico movió su bo para volver a lastimarlo, pero Slade fue más rápido y detuvo el bo de acero con su manos, lo levantó, para después lanzarlo.
-No, no luces nada feliz, más bien pareces angustiado y desesperado.- dijo Slade haciendo girar el bo de acero del chico.
Robin se movió, aun tumbado en el suelo, su respiración era agitada y las gotas de sudor resbalaban de su frente.
-¿Qué fue lo que le hicieron?.- preguntó Robin pateándolo, pero Slade se hizo a un lado.
-¿Aun no te das cuenta?.- cuestionó Slade de forma burlesca sujetándolo de ambos brazos y doblándoselos a la espalda.- ¿No te has fijado en la mirada de ella?.
-Responde de una maldita vez¿Qué le hiciste?.- preguntó Robin extendiendo sus piernas sobre la pared, tomando impulso de ésta para girar en el aire y liberar sus manos de Slade.
-Realmente me divertí con ella.- respondió Slade disfrutando de la expresión en el rostro de Robin, la cual era de completo horror.
-Experimenté con ella, debiste haberla visto, trató de soportar el dolor como nadie, me tomó mucho tiempo para vencer su orgullo y hacerla gritar de dolor, sin embargo sobrevivió a todas y cada una de mis torturas.- decía Slade.
Experimentado… ¿Cómo alguien tan ruin podía lastimar a una chica tan dulce y buena como Starfire?
-Yo la controlo, ella dejó de ser tu amada Starfire para convertirse en Dark Star, mi nueva aprendiz.-explicó el villano.
-E-eso n-no es verdad.- trató de objetar Robin.- Es imposible, Star nunca aceptaría ser tu aprendiz, aunque la h-hayas t-torturado.Y ¿Cuál era el fin de tus experimentos?.- preguntó Robin tratando de controlarse, debía saber lo que le hicieron a Starfire para volverla a la normalidad.
-Esto.- respondió Slade extendiendo su brazo, abrió su puño y una esfera de energía se formó.
Robin no podía creer lo que veía, lo que había aparecido en la mano de Slade era un starbolt .
-Ahh.- se quejó Speedy después de ser sanado (de mala gana) por Raven.
La chica gótica le envió una mirada molesta
-¿Y ahora hacia dónde nos dirigimos?.- preguntó Kole observando con algo de angustia todas las puertas que aun les faltaba por revisar.
-¿Qué les parece hacia su propia muerte?.- preguntó un robot-Slade.
-Les dije que no era buena señal ser atacados por Overload.- murmuró Cyborg, Chico Bestia asintió, ocultando a los niños detrás de él.
-Dinos la ubicación de Starfire.- ordenó Raven alzando al robot con sus poderes, pero el robot se mantuvo en silencio.
-RESPONDE.- gritó furioso Red Star.
Las miradas molestas de los otros titanes no parecían asustar al robot-Slade, Argent, sin contener más su furia lo destruyó con su poderes.
-Bien, hecho Argent¿Ahora como sabremos dónde esta Starfire?.- le reclamó Bushido.
-Esta por aquí.- dijo de pronto Hot Spot, llamando la atención de los otros.
-¿A que te refieres?.- preguntó Relámpago.
-Puedo sentir el calor corporal de los otros, y de ese modo localizarlos, desde que entramos he estado intentando localizar tanto a Starfire como a Robin, pero debido a todos los criminales que hay aquí y a la calefacción tuve algunos problemas para ubicarlos.- explicó Hot Spot.
Cyborg que aun revisaba las graficas de calor en su brazo se le quedó viendo con los ojos abiertos como platos.
-Síganme.- pidió Hot Spot.
-Ya fue suficiente de hablar, mata a Robin de una vez.-ordenó Cerebro.
-Por qué mancharme yo mismo las manos cuando puedo hacer que otros lo hagan por mí.- murmuró Slade.- Además sería algo memorable que fueras asesinado justamente por la chica que amas.- decidió Slade riendo.
-Dark Star, ya puedes terminar con él.- ordenó Slade.
Dark Star bajó de un salto y caminó hacia su mentor observó de forma vacía a Robin dirigiéndose hacia él.
-Una cosa más, Dark Star.- dijo de pronto Slade, haciendo que la chica se detuviera.-Que sea una muerte realmente dolorosa.- pidió Slade, la chica asintió girándose para golpear fuertemente a Robin.
El Chico Maravilla levantó la vista, se dio la vuelta justo a tiempo antes de que un starbolt de ella lo golpeara.
Era la primera vez que Starfire o Dark Star como Slade y Cerebro la llamaban, atacaba usando sus starbolts.
-Aun no me respondes¿Qué fue lo que le hiciste?.- preguntó Robin evadiendo un golpe de la pelirroja.
-Al principio solo quería usarla como señuelo, para que fueras derrotado por toda la hermandad del mal y posteriormente asesinarla frente a tus ojos, pero todo cambió después de que logró liberarse de las esposas y grilletes que Blackfire y Val Yur trajeron para controlarla… .- decía Slade.
-¿Blackfire y Val Yur?.- interrumpió impresionado Robin, cayendo al suelo debido a la barrida de Dark Star.
-Por supuesto, Blackfire iba a ser mi aprendiz, la maldad corre por sus venas, es muy poderosa y Val Yur, jajajaja es increíble que ustedes se hayan tragado el cuento de que es un héroe.- se burló Slade.
-Si Blackfire iba a ser tu aprendiz¿Por que elegiste entonces a Starfire?.-preguntó molesto Robin, agachándose evitando una patada de Dark Star.
-Por que tu amada Starfire se liberó de sus ataduras, luchando ella sola contra Kitten, Val Yur y Blackfire, a pesar de que estaba muy débil no le importó y continuó peleando, la mayoría de los integrantes de la hermandad del mal fueron a controlarla, pero Starfire los derrotó a todos, sin ayuda de nadie. Ella tenía un poder impresionante y no podía permitir que fuera más poderosa que yo.-explicaba Slade observando la lucha.
"A pesar de que estaba muy débil no le importó y continuó peleando, la mayoría de los integrantes de la hermandad del mal fueron a controlarla, pero Starfire los derrotó a todos, sin ayuda de nadie."
Robin estaba impresionado y a la vez asustado de las palabras de Slade, impresionado al escuchar que Starfire había derrotado a la mayoría de los integrantes de la hermandad del mal, eso explicaba por que cuando peleó contra algunos de ellos estaban heridos y más débiles; y asustado al pensar lo que aquellas esposas y grilletes le pudieron haber hecho a Starfire al decir que ella estaba muy débil.
¿Cuánto sufrimiento había soportado Starfire y como era que ahora parecía no tener emociones?
-Ahhh.- se quejó Robin al ser estampado contra un muro por un starbolt de Dark Star, por estar concentrado en sus pensamientos no había visto el ataque.
Su propia desesperación y angustia por volver a la normalidad a Starfire no le permitía pensar con claridad.
-¿Por qué dices tenía?.- preguntó Robin girando para evitar dos starbolts que se dirigían hacia él.
-Porqué sus poderes ahora me pertenecen.- respondió Slade.
-Dime¿cómo puedo volverla a la normalidad?.- exigió saber Robin.
-¿Aun no te das cuenta, Robin?... Es inútil, yo la controlo y no hay nada que puedas hacer para que vuelva a ser tu querida Starfire.-contestó con burla.
Sin previo aviso Slade, Monsieur Mallah y Cerebro fueron atacados.
-¿Estas bien, Robin?.- preguntó Bee.
El chico maravilla se arrojó al suelo evitando que un enorme starbolt lo incinerara.
-Slade esta controlando a Starfire.- les alertó Robin saltando para evitar un puñetazo de la pelirroja.
-Lo sabemos, Robin, acabamos de escucharlo.- dijo Hot Spot.
-Y si Slade controla a Star el único modo de liberarla de su control es acabando con él.- continuó Cyborg, preparando su cañón sónico y apuntando en dirección al criminal de la máscara bicolor.
-Maldito infeliz.-susurró Raven haciendo que su aura en forma de cuervo rodeara el cuerpo de Slade, para después apretarlo con fuerza.
-¿En verdad creen que con esto me derrotaran?.- preguntó de forma burlesca Slade, Raven alzó una ceja para después ver impresionada como del cuerpo de Slade se desprendía un aura verde fosforescente, liberándose.
Chico Bestia convertido en un gorila verde se enfrentaba a Monsieur Mallah, ambos sujetándose de los puños, intentando hacer caer al otro.
Aqualad lanzó una ola gigante contra Cerebro, Monsieur Mallah al ver en peligro a su líder abandonó la pelea con Chico Bestia para rescatar a Cerebro.
Raven separó a Dark Star de Robin usando sus poderes, evitando que ésta continuara atacándolo.
-Muy bien, titanes¡Todos ataquen!.- ordenó Robin señalando a Slade.
Todos obedecieron, olas de agua, esferas de fuego, truenos, rayos tanto de electricidad como de energía y lásers, flechas, discos, magia (tanto de Raven como de Jinx) pedazos de concreto, algunos de pedazos de pilares, entre muchos otros ataques se dirigieron a Slade, logrando derribarlo y no solo a él sino también a los otros dos líderes de la Hermandad del Mal.
Dark Star intentó correr para ayudar a su mentor, pero Robin se lanzó contra ella, ocasionando que ambos cayeran al piso.
-Sé que la Starfire que conozco sigue ahí, quiero que regrese ahora.- ordenó Robin, la joven intentó moverse, pero estaba aprisionada bajo el cuerpo de Robin.
-Se que estas ahí, Star.- murmuró con voz suave, observando directamente a los ojos, de forma cálida, del mismo modo que él solía hacer que ella le confesara lo que le preocupaba.
-UNA VEZ MÁS.-ordenó Robin aun sobre la chica.
El ataque se repitió, el concreto de las paredes caía, ocasionando suaves temblores en el suelo, una nube de polvo y humo impedían ver donde había quedado Slade, Cerebro y Monsieur Mallah.
La mirada de la chica pelirroja de pronto cambió por una expresión de terror y pánico.
-Robin.- murmuró de pronto, su mirada ya no era vacía y su voz ahora era dulce, aunque parecía angustiada.
-¿Star?.- preguntó Robin esperanzado.
La chica se llevó las manos a la cabeza, abrió los ojos observando a su alrededor, aparentemente recordando lo sucedido y todo lo que había dicho Slade.
-Debes detener a Slade, Robin, no permitas que lleve a cabo sus planes, tiene la mayor parte de mis poderes y ahora es casi invencible.- dijo la joven.
-Estamos todos los titanes, Star, lo detendremos.- trató de tranquilizarla.
-Robin, tienes que matarme… por favor, es el único modo… .- pidió la pelirroja.
-¿De que rayos estás hablando?.-preguntó el Chico Maravilla.
-Soy la fuente de poder de Slade, mientras continúe con vida, él será invencible¡Mátame! Te lo ruego, Robin.-pidió la chica al borde del llanto.
-No, no lo haré, debe haber otro método.- interrumpió él con firmeza.
-Es el único modo de detener a Slade¡Tienes que matarme!.- volvió a insitir ella, se llevó de nuevo las manos a la cabeza, cerrando con fuerza los ojos..
Tan pronto como las emociones de la joven volvieron a sus ojos desaparecieron en un leve parpadeo, su mirada volvió a ser vacía.
-Entonces morirás tú.- gritó ella.
Robin observó sorprendido una esfera de energía color verde dirigirse hacia él, estaba paralizado y de no ser por que algo lo había empujado, le hubiera dado de lleno.
Asesinar a Starfire, no él no podía hacer eso.
¡Jamás lo haría!
No importaba cuanto le suplicase su Princesa de Tamaran, él nunca la mataría aunque esa fuese la única manera de salvarlos a todos.
-AAAAAAAAHHHHHHHHHHH.- gritaron varios titanes al ser alcanzados por un poderoso starbolt que provinó de entre el polvo y humo.
Slade salió casi ileso de entre la cortina de humo y polvo, su mirada brillaba llena de orgullo ante sus estupendos poderes.
Un nuevo grupo de gritos se escuchó, Slade había embestido a todos los Titanes del Este, Bee intentó ponerse de pie, pero cayó pesadamente contra el suelo.
"Es el único modo de detener a Slade¡Tienes que matarme! "
Debía haber alguna otra forma de detener a Slade.
Él no podía matar a Starfire, no a ella.
Un nuevo starbolt se dirigió hacia Robin, pero chocó contra una luz brillante que lo hizo estallar.
-¡DETENTE!.- gritó una voz haciendo que Slade se girara un poco y llamando la atención de todos.
Y hasta aquí con el capítulo, se suponía que iba a ser más corto que el anterior y aun así me salió de 19 hojas n.nU
¿Slade le dijo la verdad a Robin?
¿Podrá Robin salvar a Starfire?
¿Asesinar a Starfire/Dark Star será el único modo de detener a Slade?
¿Será capaz Robin de asesinar a la chica que ama?
¿Starfire volverá a la normalidad?
¿A quien pertenece aquella voz que llamó la atención de todos?
Esto lo sabrán en el próximo capítulo n.n
Ahora para todos los que eztrañaban mis Dama Aventuras
-¿No serán Dama - Torturas?.- pregunta Chico Bestia rascandose la cabeza.
Lo observo de forma asesina y el titán retrocede.
Empecemos con esta mini dama aventura.
-¿Cómo pudiste?.- me dice Cyborg de forma indígnada.
-No es mi culpa que hayas llegado tarde.- le respondo.
-No puedo crrerlo¿Cómo pudiste ser capaz de eso?.- pregunta Cyborg más que indignado.
-Ya está hecho, no se puede cambiar.ñ le respondo de forma tranquila.
-Me decepcionas, Dama del Tiempo.-me dice Cyborg observandome de forma acusadora.
-Pues no me importa.-le respondó al titán con desdén.
-ERES MALA, MUY MALA.- me grita Cyborg-
-Sí, si, lo que quieras, con tal de que me dejes en paz.- le respondo al titán.
-Es que no puedo crrerlo aún¿Cómo pudiste?.- me grita Cyborg ofendido.
-Me quitaste lo que más quería.- murmura Cyborg.
-Oh, vamos no es para tanto.- le digo sin darle mucha importancia.
-¿Qué no es para tanto¿QUÉ NO ES PARA TANTO?.- me grita Cyborg llamando la atención de los demás titanes.
-Sí, tal y como escuchaste, no es para tanto.- le aseguro con tranquilidad.
-¡TE COMISTE TODO EL PASTEL DE CHOCOLATE!.- vuelve a gritar Cyborg.
-Sí y ¿Qué?.- le cuestiono.
-Y ¿Qué?.- repite Cyborg lleno de furia.- ¡NI SIQUIERA LO PROBÉ!.- vuelve a gritar el titán.
-Ya, ya calmate, mañana hago otro y te lo comes tú solito.- le digo tratando de evitar que me deje sorda con sus reclamos.
La mirada de Cyborg brilla de felicidad.
-¿Y será de chocolate?.- me pregunta ahora más calmado.
-Sí, si será chocolate.- le digo n.nU
Hasta Pronto
Besos
La Dama del Tiempo
