10.-Al acecho

RING RING RING

El sonido del timbre era una pesadilla.

RING RING

El sol que entraba por la ventana era lastimoso, alzo su edredón y se cubrió la cabeza. El timbre volvió a sonar insistente. Trato de acoplar la vista a la luz y miro su reloj… 7:55am.

"¡Demonios ¿Quién será?" con pereza se levanto y busco a tientas sus pantuflas "¿mama? ¿Papa?" los llamo sin obtener respuesta. El timbre volvió a sonar "¡Ya voy!" grito con fastidio "¿Qué no ven que ya casi llego?" murmuro ya molesta. Peinándose con los dedos, hizo una mueca que trato pareciera una sonrisa y abrió "buen día ¿Qué se…?" la frase quedo en el aire, la sonrisa divertida al otro lado de la puerta la paralizo. Un rubio recargado en el marco de la puerta la miraba "¡No puede ser!" expreso tapándose la cara "siempre tu ¿Por qué tan temprano?" sin esperar respuesta entro en la casa y se tiro en un sillón.

Draco entro detrás de ella observando todo a su alrededor "También buenos días para ti" se sentó en un sillón frente a Hermione "¡pero que cara traes! Pareciera que no dormiste en toda la noche" tomo un cenicero en forma de cisne, lo observo y arqueando las cejas lo volvió a dejar en el mismo lugar. Perecía ser que Hermione se había vuelto a dormir ahí sentada. La chica traía puesto un pantalón verde de pans con un hoyo en la rodilla izquierda, una playera blanca muy desgastada, su cabello ya de por si rebelde, ahora estaba más, debido a la almohada, y las pantuflas que parecían de una niña pequeña lo hicieron sonreír.

"¿Qué miras?" pregunto Hermione sin moverse ni una pizca "no toda la gente que se desvela, al otro día se ve fresca como una lechuga".

"No inventes Granger, esa no fue una desvelada" se recargo en el respaldo del sofá.

"Para ti que tienes una vida poco productiva, no lo es, pero para la gente común y normal, si es una desvelada" sin querer ahondar mas en el tema, se levanto poco dispuesta, se dirigió a la cocina seguida por el rubio, abrió el refrigerador y sirvió un vaso con leche fría "¿gustas?" ofreció a Draco que frunciendo la nariz negó con la mano.

"Y ¿tus padres?" pregunto sin darle importancia, Draco estaba recargado en la mesa de la cocina con los brazos cruzados. Hermione que bebía su leche lo observo con disimulo, el rubio vestía con pantalón color arena perfectamente planchado y una playera blanca manga tres cuartos, seguramente de licra, por que permitía que sus formas se notaran, la posición cruzada de brazos hacia ver que aquellos brazos no eran flacos ni debiluchos, si no que estaban perfectamente dotados al igual que el resto del cuerpo, seguramente se debía a la natación.

Hermione entrecerró los ojos y dejo su vaso en el fregadero, ya era suficiente, no mas cuerpo de rubio oxigenado. Sin voltear a ver de nuevo a Draco, camino fuera de la cocina "Seguramente fueron a la iglesia" dijo respondiendo a la pregunta del rubio "ya sabes, es domingo… no, seguramente no tienes idea de que existan" dijo riéndose "voy abañarme antes de que regresen" Draco que seguí detrás de ella, casi tropieza.

"¡Oye!" Hermione le puso las manos en el pecho "¿podrías quedarte aquí? No tienes que seguirme como sombra".

Draco la tomo de las muñecas, jalándola hacia el "No me digas lo que tengo que hacer" contesto molesto "tu me observaste todo el tiempo ayer, ahora me toca a mi, y voy a donde quiera" sus narices casi rozaban "¿D`acordó?" Hermione lo fulmino con la mirada. Pero no le dijo más y volvió a seguir su camino.

Draco entro a la recamara de la castaña. La pequeña cama, con un edredón acolchonado color rosa y cojines cuadrados blancos con rosa, llamaron su atención. A cada lado de la cama había un taburete con una lámpara, frente a la cama una mesa estaba llena de libros y cuadernos. Un closet color blanco en el cual Hermione buscaba que ponerse. Si Draco no hubiera visto ropa dentro, juraría que era la entrada al baño. Una silla negra de escritorio y un sillón de color crema era lo único que había para sentarse. La única ventana estaba situada exactamente a un lado de la cama, las cortinas de florecitas eran lo mas cursi que Draco había visto. Se sentó en el sillón, tomo un libro de la mesa *Raíces*, leyó la contraportada y alzo las cejas. "Interesante lectura" murmuro sarcástico. Hermione tomo su neceser para bañarse, pero la puerta de la entrada se escucho al abrir.

"¡Amor! ¡Hermione! ¡Ya llegamos, baja a desayunar!" los padres de la castaña habían llegado, sintió un nudo en el pecho, sabia que no estaba haciendo nada malo con Draco en su recamara, pero no quería que sus padres lo mal interpretaran.

"¡Bajo en un momento, voy a bañarme!" Draco noto el nerviosismo de Hermione y sonrío burlón, la castaña lo fulmino advirtiéndole "No hagas ruido, ya veré como lo soluciono".

"¿El que?" Draco sabía a que se refería, pero le encantaba hacerla enojar.

"El que estés aquí, en mi cuarto" ¿era tonto o se hacia? Mas enfadada que antes salio del cuarto y cerro la puerta. Durante su baño (el cual no pudo disfrutar) trato de pensar que excusas daría a su padre para justificar que Draco estuviera en su recamara.

Salio del baño ya vestida (obviando que Draco estaba en su recamara) pero al entrar en su cuarto lo vio totalmente vacío, no había donde buscar mas que en el pequeño closet, pero ahí no había nadie. Comenzó a perder los estribos cuando a sus oídos llegaron las risas de sus padres. Tragando saliva, bajo, estupido Malfoy, te mato. Llegando al pequeño vestíbulo se de detuvo, puso una mano en su pecho y sintió que su corazón estaba desbocado "tranquilo" le murmuro.

"¿Decías?" el padre de Hermione estaba en la puerta de la cocina.

"N-nada, ¿A dónde vas?" bajo de la escalera y se acerco a su padre.

"OH si, iba a buscarte" tomo a Hermione por los hombros y la dirigió hacia la cocina "Draco nos estaba contando las clases de natación que te dio ayer"

Al entrar en la cocina, Hermione vio a Draco sentado a un lado de su madre, conversaban como si fueran viejos amigos. Delante del rubio había un plato con hot cakes, jugo de naranja y un vaso con leche. "Hola preciosa, buenos días dormilona" la mama de Hermione al verla se levanto para saludarla, como todos los días le daba un efusivo abrazo. Mirando por encima de hombro de su madre, Hermione miro a Draco que engullía un bocado grande con una gran sonrisa y guiñándole un ojo "ven, siéntate, tu desayuno ya esta listo" la sentó delante de Draco, la mesa era redonda y solo tenia cuatro exactas sillas.

"Gracias" la curiosidad estaba matando a Hermione ¿Qué les habría contado Malfoy a sus padres para justificar que estaba en su recamara?, a su papa no se le veía disgustado, mucho menos a su mama que reía a carcajada por algo que dijo el rubio, pero que no alcanzo a oír. Draco se desenvolvía con total libertad, a cada momento elogiaba el desayuno de la señora Granger, haciéndola sonrojar como si fuera una colegiala. Le expreso al señor Granger su buen gusto con una casa tan hermosa. Hermione se preguntaba como podía ser tan voluble en su carácter, un día era un maldito elitista, soberbio, arrogante y al otro se mostraba toda amabilidad, educado y con elegancia. La sonrisa de sus labios se veía tan real que a Hermione se le revolvió el estomago, aquello era tan distinto de lo que ella conocía, podría jurar que ese día interpretaba uno de los tantos personajes que había en Draco, y aquel era solo para impresionar a sus papas, lo cual estaba haciendo excelente.

"Le decía a Draco que lo retare en la maquina de baile ¿Cómo vez princesa?" el hombre reía de oreja a oreja, Hermione estaba un poco confundida no sabia de que le hablaba.

"¿Mm? ¿De que baile?" la respuesta de su papa no le agradaría en nada, sin embargo se atrevió a preguntar.

"¡Ya sabes!, hace semanas que habíamos echo planes para ir al condado vecino a disfrutar de esa comida china que tanto te gusta" le explico emocionado.

"¡P-pero lo cancelamos!" a Hermione no le apetecía en lo mas mínimo salir con Draco y sus padres, no por sus padres, sino por Draco.

"Pues si, pero como ya no hubo necesidad de que fueras a la excursión, le comentamos a Draco los planes que teníamos y como le parecieron geniales, decidimos que lo llevaríamos a conocer algo nuevo" la plaza Family Compound se encontraba en las afueras de la ciudad, en varias ocasiones habían ido ahí en fin de semana, el lugar era muy similar a los centros comerciales que había en la ciudad, pero lo que les agradaba era que estaba rodeado de bosque, muy al estilo campestre.

"Pero" tenia que refutar esa decisión.

"Vamos Hermione, no seas aguafiestas" si, definitivamente ese era Malfoy ¿Hermione? "¿o tienes otros planes para nosotros?" lo dijo con la sonrisa que a Hermione le hacia hervir la sangre.

"Claro que no Ma… mama ¿estas de acuerdo en ir?" El rostro se le enrojeció de la pena, el la había llamado Hermione, pero ella no tenia por que ser tan hipócrita como el y llamarlo por su nombre.

"Por supuesto, a menos que deseen ir solos" sugirió su mama.

"¿Quieres que vayamos solos Hermione?" la forma en la que sonaba su nombre en los labios del rubio, la hacían estremecer, pero la forma en la que la miraba, la hacia sentir un cierto miedo, no por que la viera con odio, mas bien con cierta suspicacia.

"No" fue tajante en su respuesta.

El teléfono sonó y el señor Granger se levanto a contestar, Draco seguía conversando con la mama de Hermione, le contaba las veces que había ganado el campeonato estatal de natación y que su meta era ir a los nacionales.

"Pequeña, te llama Ron Weasley" Draco volteo al escuchar el nombre, aquellas palabras causaron disgusto en el.

Hermione se levanto a contestar, no quería la mirada escrutadora de Draco sobre ella "Hola Ron, permíteme un momento, voy a cambiar de teléfono" eso fue un golpe para el rubio que no pudo ocultar su irritación y la miraba como si quisiera traspasarla "papa, podrías colgar en un momento, voy a contestar a la sala" y salio de la cocina sintiendo como Draco la seguía con la mirada.

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"¿Qué haces Ron?" Ginny bajaba de su recamara, ya tenia un buen rato que su mama les llamaba para desayunar. El día anterior habían llegado como a las ocho de la noche, pero Luna, Nivelle, Cho y Harry habían ido a la madriguera -como sus padres bautizaron la casa- por que Molly les había preparado pastel y bocadillos a todos. Entre platicas, risas y comida, se pasaron una noche un tanto agradable, excepto por que Ron parecía león enjaulado, todo el día los había hostigado con ¿Qué estarán haciendo Malfoy y Hermione? ¿La estará tratando mal? ¿Estará pensando en nosotros? –Aunque en realidad lo que quería decir era en mí- lo único bueno es que Mary esta para defenderla. Ya estaban hartos de el y sus maniáticas ideas. Luna siendo la mas tranquila y paciente, le pidió o casi le suplico que le llamara para que se sintiera mas tranquilo, el se negó rotundamente diciendo que no quería que Hermione pensara que la estaba vigilando.

Así que se paso una noche fatal, dándole vueltas a si debía llamarle o no. Y ahí estaba aquella mañana, mirando el teléfono, hasta que Ginny llego "Nada, solo pensaba".

"Mm... creí que el teléfono tenia algo malo, no lo has dejado de mirar" quería ser sarcástica, no podía, no estaba de ánimos para ello, había vuelto a discutir con Harry y se sentía fatal.

"Tienes razón Ginny, llamare a Hermione solo para saludarla" la pelirroja arrugo la frente pensando ¿en que momento le había dicho que la llamara? con su animo prefirió quedarse callada. Ron espero que sonara 3 veces el tono del teléfono antes que contestaran "Buen día, mi nombre es Ron Weasley amigo de Hermione ¿se encontrara en casa?" el pulso estaba tronándole los oídos, estaba nervioso, sobre todo por que era la primera vez que hablaba con el padre de Hermione.

"Hola Hermione" la castaña contesto pero le pidió que esperara un momento y así lo hizo. Cuando por fin contesto, entablaron una conversación en la que mas que nada Hermione le pregunto sobre el viaje y los pormenores. Ron necesitaba saber como le había ido en casa de los Malfoy, pero no quería sonar ansioso, así que hablando de otras cosas le dio vueltas y vueltas hasta que por fin se animo ha preguntar. Hermione no ahondo en el asunto, sin embargo por su propia boca supo que todo estuvo bien y que habían tratado de sobrellevarse. Eso no apago su curiosidad, pero se quedo mas tranquilo por que Hermione hablaba del día anterior sin darle mucha importancia.

"Te extrañe" confeso Ron en casi un murmullo.

"Yo también te extrañe" aunque Hermione no lo dijo enseguida que Ron, aquello era cierto, no como ella hubiera querido, por que por alguna extraña razón Draco ocupaba gran parte de sus pensamientos, pero si añorando volver a ver a Ron, segura que verlo de nuevo, haría que sus demonios se disiparan.

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La mañana restante después de desayunar, Draco y Hermione ayudaron al señor Granger a podar el pasto. Era algo en lo que Hermione siempre le ayudaba. Ante los ojos del papa de la castaña, Draco acepto gustoso, pero cada vez que pasaba junto a Hermione y sin que el señor lo viera, le decía cosas a Hermione al oído, cosas como: Que interesante es tu vida, seguro que tu padre necesita un trabajo mejor para pagar un jardinero, esto es fastidioso. Y así por el estilo se quejo hasta el final.

La labor del pasto no duro mucho, los chicos entraban en la casa para asearse un poco, Draco seguía enfurruñado, pero Hermione lo ignoro harta de sus quejas "Hermione, ¿puedo pedirte un favor?" la señora Granger salía de la cocina y al ver a los chicos los intercepto.

"Claro ma." respondió la castaña.

"Mira nena, hoy tenemos otra cena con colegas de tu papa, y ya sabes como les gusta tu flan ¿Podrías preparar uno para llevarlo de postre?" Hermione no era una gran cocinera ni mucho menos, pero desde que su abuela Jane le enseño a preparar el flan de queso, se había echo toda una experta.

"Esta bien, tal vez Malfoy pueda ayudarme" Draco abrió la boca para hacerle un comentario hostil, pero se detuvo al estar ahí la madre de la castaña.

"Yo jamás he cocinado" se defendió de inmediato el rubio.

"No hace falta" le dijo Hermione con una sonrisa tierna, que por cierto le costo demasiado hacer "yo te enseño" se ofreció.

Draco supo interpretarla y con una sonrisa igual de hipócrita acepto.

"No creas que me vas a tener de criado todo el día ¡eh!, poda el pasto, has un postre ¿Qué viene? ¿Lava la losa?" en su vida había levantado un dedo para hacer labores, y ese día estaba excediendo su capacidad.

"De echo" comenzó Hermione a decir "terminando de hacer el postre, hay que lavar la losa" aquello era lo mas divertido, molestar a Draco "Me imagino que en tu gran mansión, no eres capaz de mover un solo dedo teniendo quien lo haga por ti" Lo dijo en un tono indignante. El ser parado ante ella, era un parasito.

"¿Y por que no? para eso se les paga" solo lo dijo para molestar a la castaña, por que no era cierto, desde pequeño le ayudaba en lo que se podía a John el jardinero, el le enseño como podar el pasto, que tipo de abono llevaba tal o cual flor, a combatir las plagas. Mary le había enseñado a que el mismo recogiera su ropa sucia, ha ser ordenado, a prepararse lo mas indispensable en alimentación, a no ser un inútil. Pero eso, solo lo hacia en la privacidad de su casa.

"Es imposible discutir contigo" finiquito la castaña. Ya tenía todos los ingredientes en la mesa, Draco la veía venir de un lado para otro. Leche, queso, blanquillos, vainilla, azúcar, molde, todo preparado. Como toda una experta mezclo los ingredientes, la mirada escrutadora de Draco no ayudaba mucho aunque trato de ignorarlo.

Ver a Hermione desenvolverse en su ambiente, hizo que Draco la viera con otros ojos. Con sinceridad los padres de la castaña le cayeron muy bien, aquella casa realmente le gustaba y no solo físicamente, hacia mucho que no se sentía tan a gusto en casa de alguien mas que no fuera la suya. Desde la ultima vez que estuvo en la madriguera.

Con tanto cabello que tenia la castaña, se lo amarro en un moño alto, dejando algunos mechones sueltos. Esa imagen le gusto a Draco que no podía quitarle la mirada de encima, no era la mas hermosa, sin embargo ese toque infantil e inocente que tenia, la hacia ver atractiva. Por lo menos últimamente había dejado de usar esos pantalones anchos con blusas o sudaderas flojas, que no permitían ver más que una mujer insípida. Claro que tampoco vestía como la Weasley, sexy y provocativa. Pero por lo menos la ropa que usaba era más de su talla. Como el pantalón vaquero que vestía en ese momento, moldeaba su cadera dejando ver una figura bien formada, por que para nada era escurrida, y esa blusa rosa de cuello redondo y manga tres cuartos, que acentuaba su cintura y esos senos redondos y de tamaño perfecto. Draco entorno los ojos analizándola. Mm… Granger, si te veo bien, no estas nada mal, con razón traes babeando a Weasley.

"Esta bien Granger, ganaste, me aburre demasiado solo observar, dime que hacer" si hubiese sido posible, la quijada de Hermione hubiera caído al piso de la impresión. Recompuso su postura, la cual causo gracia en Draco, le acerco un molde.

"Ponlo al fuego, hay que quemar un poco de azúcar" indico sin titubeo.

"Quiero probarlo" demando Draco.

"No puedes ¿Cómo lo llevara mama sin un trozo?" obvio la castaña.

"No lo se, pero yo quiero probarlo" respondió resuelto.

Hermione puso los ojos en blanco, con el, era tratar como con un niño ¡NO RAZONA! "Esta bien, pero tendremos que preparar otro" Draco salio triunfante.

El rubio seguía al pie de la letra las indicaciones de Hermione, agregaron, mezclaron y conforme terminaban, limpiaban, en realidad fue Hermione quien lo hizo, ya que Draco con el pretexto de cuidar los flanes que estaban a baño María, apenas si lavo una cuchara.

Ya todo en orden, Hermione estaba de brazos cruzados, ya le había dicho a Draco que no había necesidad de hacerles guardia, que en media hora estarían listos, pero el rubio no se movía ni un centímetro, así que tampoco ella lo hizo, no fuera a ser que quisiera abrirlos o algo así y se quemara, era su responsabilidad.

"¿Cuánto les falta?" pregunto por décima vez.

"Un minuto menos que la ultima vez que preguntaste" respondió fastidiada. Draco volteo a verla sigiloso, se acerco a ella, sus ojos grises brillaban expectativos, a Hermione se le cayo el alma a los pies, se veía raro. Draco se detuvo cuando ya casi se tocaban. Los pies de Hermione traicionaron su resolución de no mostrar ningún temor, dando un paso atrás. Draco se acerco un poco más. El trasero de Hermione tropezó con la mesa de la cocina. Draco acerco su cuerpo aun mas, tenía una sonrisa sensual, seductora que hizo tambalear a Hermione y que se agarrara del borde de la mesa. La sonrisa de Draco se ensancho. Hermione cerró los ojos avergonzada por su reacción. Noto que el aroma de el la envolvía. El calor que emanaba aquel cuerpo abrazo sus terminaciones nerviosas, noto su pecho rozando el suyo, un breve contacto, y luego nada más. Abrió los ojos.

"Solo quería mi reloj, para no molestarte" dijo el rubio con voz suave y desenvuelta, burlándose del miedo que atenazaba la garganta de Hermione.

"¿Qué?" la voz de Hermione salio chillona. Estaba segura de que su pulso se le notaba en la garganta.

"Esto" Draco le mostró el reloj que había dejado en la mesa "¿Algún problema?" la boca de Draco rozaba la oreja de Hermione. Cualquier palabra que salía de su boca era en un tono tan sensual que fácilmente desarmo a la castaña. Con los labios cerrados, deslizo su boca del oído a la comisura de sus labios. Hermione quería apartarlo ¿eso quería? Pero lo único que logro fue poner sus manos en el perfecto pecho del blondo y dejarlas ahí estáticas, sintiendo a través de la tela la firmeza y tibieza de aquel pecho. Draco la tomo ligeramente de la cintura y deslizo sus manos a lo largo de sus costados, subiendo de nuevo hasta rozar sus senos, eso la estremeció hasta los huesos, sacando un gemido casi inaudible de su boca. Ella se aferro a la playera de el, en la desesperación de no caerse, eso era lo mas tortuoso que en la vida le había pasado.

"Hueles bien" le susurro Draco ya besando su cuello. Hermione tirito de la sensación que sintió. En ese momento se oyeron pasos provenientes de la entrada. Draco tomo a Hermione y llevándola consigo, la apreso en la pared para ocultarse de la vista, pegándose indecorosamente a ella. Hermione se quejo por el golpe que sintió cuando Draco la estampo en la pared. El rubio le puso la mano en la boca para silenciarla "Cállate Granger ¿No querrás que nos descubran?" ella estuvo a punto de protestar, pero Draco fue mas rápido que ella y la presiono contra su boca. El jadeo de Hermione se perdió cuando los labios del el se apoyaron sobre los suyos en un beso fuerte, caliente, posesivo que pareció traspasar todas sus defensas hasta tocar su alma.

"¿Dónde están los chicos?" la voz del señor Granger se escucho muy cerca.

"En la cocina, preparando el postre para la cena de esta noche" Hermione despertó de su letargo y empujo lo más fuerte que pudo a Draco. Salio de entre el y la pared limpiándose la boca, Draco la observaba divertido, recargado en la pared.

"No vuelvas a besarme" murmuro Hermione con molestia dándole la espalda.

"¿Segura que no quieres?" La reto, por que su boca decía algo, pero su cuerpo le demostraba lo contrario.

"¿Qué no quieres Herms?" Los padres de Hermione entraban en aquel momento. La castaña se sintió sorprendida a pesar que ya no hacia nada con Draco.

"Le ofrecía un trozo del flan que yo hice" interrumpió de inmediato el rubio.

"¿Pero tu has hecho uno?" dijo sorprendida la señora Granger. Hermione internamente le agradeció a Draco, por que estaba tan nerviosa que no sabia que contestar. Draco le sonrío y se relamió los labios, la castaña avergonzada se volteo para otro lado.

….

El día era bastante soleado, el señor Granger llevaba puesto el aire acondicionado del auto. El lugar quedaba a media hora de distancia. Draco y Hermione iban en la parte de atrás. Era tanta la distancia que quería tomar Hermione con Draco, que parecía a punto de salirse por la puerta, el rubio por el contrario, se sentó exactamente en medio para quedar lo mas cerca de la castaña y provocarla.

Como el auto era un pequeño matiz, le hacia mas fácil el asunto a Draco ya que cada vez que el auto se sacudía por un tope o cuando entraron en un tramo de terracería, Draco aprovechaba y ponía la mano en la pierna de Hermione. Ella alterada trataba de quitárselo de encima, pero lo único que lograba era que Draco la sujetara más fuerte o que subiera la mano un poco más. La última vez que trato de quitársela, Draco le tomo la mano y entrelazo sus dedos con los suyos. Quiso soltarlo, pero aquello la hacia parecer que forcejeaba, así que derrotada continuaron el camino tomados de la mano, con una Hermione molesta y un Draco satisfecho.

El lugar se veía muy apacible, cómodo. Salieron del estacionamiento subterráneo para ir directo al área de comida que se ubicaba en el segundo piso, al lado de los videojuegos el cual era demasiado extenso y de donde el sonido de la música era ensordecedor. Draco pensó que estarían en la tranquilidad de un restaurante, pero aquello era muy diferente. Había muchas mesas esparcidas para cuatro personas y alrededor de las mesas había comercios de diferentes tipos de comida.

"Ahí Draco, esa es la mejor comida china que he probado" el señor Granger señalo uno de los locales adornado con motivos orientales y donde solo había un dependiente.

Hermione lo miraba atenta, sabia los lujos a los que Draco estaba acostumbrado, sin embargo no permitiría que le hiciera alguna grosería a su papa "¡Mm! Se ve deliciosa" dijo el rubio frotando las manos.

"Vayan y pidan que yo pago" los animo el señor Granger.

"¿Y ustedes papa? ¿No van ha comer nada?" pregunto la castaña, sabiendo que sus padres amaban esa comida.

"Hoy no, mama y yo comeremos algo más" el padre de Hermione se levanto y tomo de la mano a su esposa. Hermione los vio alejarse y camino hacia la comida china.

"Hola" el dependiente saludo a Hermione con una amplia sonrisa. Era un chico aproximadamente de unos 19 años, bien parecido, de ojos azul profundo y sonrisa seductora.

"Hola Fabián" Draco la miro irritado ¿Por qué tanta confianza con Fabián? Pensó sarcástico.

"¿Lo mismo de siempre?" con solo mirarla parecía que la devoraba, a Draco no le paso desapercibido la manera en que ella se ruborizaba y coquetamente le sonreía, aunque seguramente ella no supiera que lo hacia.

"¿Qué es lo siempre pides Hermione?" deliberadamente Draco puso una mano en la cintura de la castaña, aquel contacto le estremeció la columna. Trato de moverse a un lado para evitarlo, pero Draco no se lo permitió. Fabián miraba la mano del rubio, aquel acto marcaba un símbolo de propiedad, Draco miro al chico a los ojos y este al sentir su mirada hizo lo mismo. Draco alzo las cejas tratando de intimidar al chico, pero este solo volteo a ver a Hermione y volvió a sonreírle.

"Costillas dulces con arroz ¿cierto?" confirmo Fabián, si era cierto lo que el rubio quería hacer ver ¿Por qué ni siquiera sabia lo que le gustaba a su novia? Pensó Fabián.

"Aja, gracias" contesto Hermione, Draco crispo los puños, no sabia por que le molestaba tanto.

"A mi sírveme sushi Fabián" la pronunciación de nombre del chico fue burlón, Hermione volteo a verlo con el ceño fruncido, pero Draco la ignoro.

….

"¿Por qué te comportas así?" Hermione interrogaba a Draco camino a su mesa.

"¿Así? ¿Cómo?" la cara de Draco mostraba signos de confusión e inocencia.

"Como… como si yo te perteneciera y nadie mas pudiera acercarse" aquello sonaba ridículo, pero así le había parecido a Hermione "lo mismo hiciste ayer con Theo, el profesor Albus dijo que debíamos convivir, no evitar contacto con el mundo exterior"

"¿Tanto te gustan Fabián y Theo, que estas tan molesta?" indago con demasiada seriedad.

"¿Por qué distorsionas todo lo que digo? Ninguno de ellos es Ron ¿O si?" Hermione cerró los ojos indignada por sus palabras, aunque no sabía si lo decía por que era verdad o solo por molestar al rubio.

"Te gusta Weasley" la mirada del rubio al igual que su voz taladraron a la castaña.

Hermione no le contesto y se apresuro hacia la mesa donde sus padres ya los esperaban.

La comida fue incomoda, Draco no dejaba de mirar a Hermione, la cual a toda costa evitaba mirarlo. Los padres de Hermione platicaban con ambos chicos, que si abajo vendían los mejores helados, que si terminando de comer irían a los videojuegos, y cosas así por el estilo que Draco solo sonreía por educación y aceptaba, pero que por dentro sentía una bomba de tiempo a punto de explotar, necesitaba tener a Hermione a solas para cuestionarla, tenia que estar 100% seguro que su rival era Ron, por que de lo que si estaba seguro, era que Ron babeaba por la castaña.

"¿A que hora es tu cena papa?" la castaña quería conversación, Draco la ponía muy nerviosa.

"A las siete pequeña, pero no te preocupes, trataremos de no llegar tan tarde" por lo regular las cenas de sus padres duraban hasta altas horas de la noche.

"No se preocupe señor Granger, Hermione estará en buenas manos conmigo, no la dejare sola" el humor de Draco mejoro cuando supo que podía estar a solas con la castaña, se sentía tan bien que se levanto e invito a todos a jugar en las maquinas de videojuegos, como el señor Granger le había prometido.

Jugaron carreras en las motos dobles, Draco eligió a Hermione como su compañera. Después jugaron un partido de futbolito y terminaron bailando en la maquina de baile, donde se olvidaron de todo y entre risas se divirtieron como nunca.

Agotados de tanto brincar y reír, Draco les dijo que regresaría en un momento, que iba por unos helados para todos "¿Me acompañas Hermione?" sin respingar ni mucho menos, la castaña asintió y fue con el.

Como era el único lugar donde vendían postres, las filas estaban largas, eran tres. Los chicos apostaron por la de en medio, caminaba más rápido. "¿Te diviertes?" pregunto como no queriendo Hermione.

"¿Me creerás que si?" le dijo Draco con una sonrisa tenue "Hacia mucho que no me sentía tan bien" un chico corpulento aventó a Draco al pasar, Draco se tambaleo pero en un instinto, Hermione lo tomo de los brazos, Draco aprovecho el gesto y la tomo de la cintura, se acerco mas a ella y le tomo la barbilla para que lo mirara a los ojos "Yo se que te gusto Hermione, como tu me gustas a mi" Hermione estaba impactada ante aquella declaración.

"No te equivoques Malfoy" le advirtió soltando su barbilla "yo estoy con Ron" se mordió el labio ante la mentira que acababa de decir.

"Dime a la cara que no te gusto" la reto sabiendo que no era cierto, lo sentía cada vez que la tocaba, como en aquel momento que su mano seguía en su cintura.

"No tengo por que aclararte nada, por que entre tu y yo no hay nada" Draco sonrío de lado y la apretó mas contra el.

"Eso no me dice nada" subió un la mano a la cara de la castaña y le delineo los labio, ella se estremeció, Draco volvió a sonreír ante su reacción "¿lo vez? No puedes negarlo" Hermione abrió los labios para decir algo, pero Draco la beso y aprovecho la invitación a introducir la lengua en su boca. Hermione azorada con la gente que los veía volteo la cara hacia un lado hundiéndose en el cuello del rubio. La verdad la azotaba como látigo, ¿como podía negarse a si misma que sentía algo por Draco? Si con tan solo tocarla la llevaba a la gloria.

Draco la abrazo aun mas, con su boca en el oído de la castaña, diciéndole cosas que solo ella podía escuchar.

Cuando por fin llegaron, Draco la soltó pero se quedo con una mano de la castaña entre la suya. Pidieron cuatro helados banana splits. Algo cambio en Draco y Hermione. Los comentarios que pudieron ser sarcásticos en Draco, ahora causaban risa en la castaña. Sentía una opresión en el pecho llamada Ron, pero no podía evitarlo, necesitaba a Draco junto a ella.

Una hora después salieron del lugar para dirigirse a casa, pero algo llamo la atención de Draco "¿Caballos?" pregunto al señor Granger.

"OH si, los alquilan" a Draco le encanto la idea de montar uno, no era el mas experto en el ramo, pero no lo hacia nada mal.

"¿Podemos alquilar uno?" deseo que la respuesta fuera un si.

"¿Sabes montar?" pregunto Hermione con cierta duda en la voz.

"Claro que si, mi padre me enseño hace algunos años" volteo a ver a Hermione y le sonrío "acompáñame" Hermione negó con la cabeza, nunca se había subido en un caballo.

"Vamos Herms, recuerda que siempre has querido subirte en uno, pero tu miedo no lo ha permitido" la confeso su papa. Draco le extendió la mano y sintiéndose segura Hermione acepto.

Escogieron un caballo negro de pelaje brilloso, como Draco sabia montar no hubo necesidad de seguirlos de cerca con otro caballo. Draco subió a Hermione enfrente de el en forma horizontal, la abrazo tomando las riendas del caballo por encima de su hombro y comenzaron el paseo.

Draco no perdía la oportunidad de besarla, en la cabeza, el cuello, los labios. Se adentraron al bosque en medio de el cantar de pájaros que armonizaban el camino "¿Tuve la oportunidad de decirte lo bien que luces hoy?" ella se puso ligeramente rígida.

"No digas mentiras" lo refuto.

"Es una lastima que no me creas, por que eres bella" Hermione se avergonzó ante las palabras del rubio "Tengo hambre de ti" la castaña no pudo evitar un respingo ante la declaración tan directa. Draco soltó una mano de las riendas y la coloco en el abdomen de ella. Hermione se estremeció hasta la punta de los pies. No conforme, Draco bajo la mano al dobladillo de la blusa tratando de inmiscuirse debajo de ella "¿Qué tan renuente estas a que toque tus pechos y les de placer?" cuando Draco quería algo era directo. Hermione no le diría que no, ardía por dentro, deseando que el la tocara. Hermione saco el poco aire que le quedaba en los pulmones, pero seguía sin decir nada, no podía. Sus manos se metieron en el material suave de su sostén. Ella se encogió mientras la mano de Draco se abrió y extendió a lo largo de sus curvas. Hubo un golpecito de algo calido y húmedo en su cuello, su lengua, envío escalofríos abajo por sus brazos. El presiono las riendas dentro de su mano libre "Sujétalas".

"¿Qué estas haciendo?" Hermione no podía creer que el quisiera que ella dirigiera al caballo.

"Liberando mis manos" respondió Draco divertido.

"No puedo guiar al caballo"

"Simplemente mantenlas estables, el solito se guiara" contra su mano, ella puso las suyas.

"¡Estas loco!" sintió la sonrisa de el deslizarse por su cuello.

"No, solo hambriento de ti" antes de ella pudiera tomar aliento para protestar, el tuvo ambos pechos en sus manos, alzo el sostén arriba de los senos para que no le estorbara. Sus manos eran seguras y fiemes. "Eres perfecta en mis manos" su lengua deslizo una ruta de besos en su piel, mojada y caliente. El aire fresco soplo la carne que el había mojado. La excitación creció y ella tembló. El chupo la curva de su hombro. "Hm hueles bien, a melón, mi fruta favorita" Hermione sintió el borde de sus dientes en el contorno de su cuello. Ella se contuvo mucho.

"Es perfume" susurro ella en un jadeo.

"Me gusta" sus labios mordieron en su lóbulo mientras sus manos empezaron un masaje sutil en sus pechos. Hermione se mordió los labios. Ella se echo atrás, directamente en el pecho de Draco, el soporto su peso. Era agradable la sensación en sus manos, imagino que eran de un rosado suave sobre las puntas, aprovecho el inquieto movimiento de Hermione para frotar las puntas sensibles, Draco nunca creyó que ella se encendería como una llama de inmediato. Aunque el la llamaría tímida, testaruda, dogmática y muy valiente.

En algún momento el paseo tenia que llegar a su fin y aunque Hermione hubiera preferido seguir ahí con el, regresaron a casa con una visión totalmente diferente de ambos.

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Hola, otro capitulo mas. Al igual que el anterior este lo dividí en dos partes.

Como pueden darse cuenta, Draco esta empezando su labor con Hermione, y creo que esta obteniendo buenos resultados. Si este capitulo tiene algunas cositas un poco HOT, el siguiente esta un poco más picante, así que por nada del mundo se lo vayan a perder.

Gracias a todos los que pasaron por aquí y muy especial a las chicas que dejaron review. Besos y hasta la próxima.

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