Disclaimer: Los nombres de los personajes no me pertenecen sino a RM Y FOX, y esta maravillosa historia pertenece a la impresionante Gerri Hill.


CAPITULO 10

"Por Dios, mujer" dijo Brittany con una sonrisa "¿En un coche estacionado en la calle?".

"Momentos robados, donde pudiéramos encontrarlos".

"¿Y Sam no era el más sabio?" preguntó Santana.

"Sam estaba jodidamente enojado" dijo con una sonrisa. Colocó la taza de café vacía en la mesa auxiliar, preguntándose por qué viajaba al pasado esta tarde, compartiendo detalles íntimos de su vida, detalles que no había contado a otra alma viviente.

"¿Realmente crees que te encontrarás con ella si vuelves a Lima?" preguntó Brittany.

Rachel se encogió de hombros "No se trata tanto de que pudiese encontrarme con ella, es el hecho de que ella está allí. Cada vez que voy allí, me prometo que no voy a verla. Y cada vez, lo hago. Después de la última vez, le dije que ya no podía hacerlo más. Cada vez que la dejaba, yo era un desastre emocional".

"¿Así que tu solución es mantenerte alejada?" preguntó Santana.

"Ese parece ser mi único medio de resistirme a ella".

"El hecho de que estaba contigo mientras supuestamente estaba comprometida con Sam me molesta" dijo Santana "Es evidente que estaba enamorada de ti, sin embargo, su compromiso era con él, no contigo".

"Dra. López, el compromiso que ella hizo fue casarse con él, no amarlo".

"¿Y tú estabas demasiado comprometida como para ponerle fin al romance?".

"Lo intenté. El verano antes de la universidad fue un torbellino y rara vez nos veíamos. Momentos robados aquí y allá, pero nunca tuvimos suficiente tiempo a solas para realmente estar juntas. Ella había viajado mucho ese verano y cuando finalmente se mudó, apenas logré despedirme de ella. No estábamos solas y fue incómodo para nosotras. Lloré esa noche cuando se fue…" admitió "…fue entonces cuando decidí que necesitaba un cambio. Me alojé en el dormitorio ese primer año. Hice amigos. Incluso tuve una novia" dijo con una sonrisa "Y me alejé. Cuando Quinn estaba en casa, por cualquier razón, inventaba una excusa por la que no podía ir a casa. Acción de Gracias. Navidad. Permanecía alejada cuando Quinn estaba en casa".

"Eras tan joven. Eso debió haber sido difícil" dijo Brittany.

"Oh, sí. Fue difícil. Y me sentía sola. Pero sabía que si alguna vez iba a seguir adelante con mi vida, tenía que hacerlo. Quinn había, obviamente, seguido adelante con la suya".

"¿Así que no la llamaste o le escribiste? ¿Nada?".

Rachel negó con la cabeza "No. Nuestro romance, como lo llamaste Santana, fue simplemente eso. Un romance secreto".

"Entonces ¿cuándo la viste de nuevo?".

"Fue en las festividades. Le había preguntado a mi madre si sabía cuándo Quinn estaría allí. Estaba completamente preparada para pasar tercera Navidad a solas. Tenía un trabajo en Whole Foods que era flexible, pero siempre podía usarlo como excusa" miró a Santana "Mi madre era más inteligente de lo que pensaba y al parecer descubrió que estaba evitando a Quinn".

"¿Así que ella te mintió?".

"Sí. Fui a casa un par de días antes de Navidad, pensando que podría pasar tiempo con ella. Incluso tenía la intención de quedarme un poco más porque Noah estaba de licencia. Sólo lo veíamos una vez al año más o menos. Así que lo tenía todo planeado" sonrió recordando cuando vió a Quinn de pie en la parte superior de las escaleras "Tenía veinte años"…

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"Mamá, estoy en casa" gritó mirando alrededor de la gran cocina sin ver a nadie. Pensaba que su madre estaría preparando la cena. Dio la vuelta, dirigiéndose hacia el corto pasillo familiar que daba hacia sus habitaciones cuando escuchó la puerta que se abría en la parte superior de las escaleras. Se detuvo y levantó la vista sorprendida al ver a Quinn devolviéndole la mirada ¿Cuántas veces había sucedido? Quinn de pie en la parte superior de las escaleras como una diosa, haciéndole señas.

"Rachel..."

Rachel asintió "Hola".

Quinn bajó y el corazón de Rachel comenzó a martillear en su pecho mientras dejaba caer su mochila al suelo. Habían pasado más de dos años y medio desde que la había visto. La chica de la que se había enamorado se había convertido en una hermosa mujer. Su largo cabello rubio estaba un poco más corto, apenas alcanzaba sus hombros, pero sus ojos verdes estaban tan intensos como siempre. Rachel estaba clavada en el suelo cuando Quinn se acercó, incapaz de apartar su mirada de Quinn. Entonces Quinn estaba allí, deslizando las manos por sus brazos y hacia su cuello. Las manos de Rachel se deslizaron alrededor de su cintura y se sumergieron en un abrazo. Aspiró su aroma familiar y así sin más, dos años fueron olvidados cuando sus cuerpos se reunieron.

"Te extrañé tanto" le susurró Quinn al oído.

"Yo también te extrañé".

"Tenemos que hablar".

Rachel se echó hacia atrás alejándose de sus brazos "En realidad no hay nada de qué hablar ¿no es así?" se sorprendió al ver las lágrimas en los ojos de Quinn.

"Me voy a casar".

Fue como un golpe en el pecho. Rachel dio un paso atrás "¿Casar?".

"Van a anunciarlo en la cena de Navidad de mañana".

No era como si no supiese que ese día llegaría, pero aun así, fue como un cuchillazo en su corazón. Finalmente asintió "Espero...espero que seas muy feliz" dijo mientras recogía su mochila.

"Rachel, por favor..."

"Por favor ¿qué? Te vas a casar".

"Necesito hablar. Te necesito".

Rachel negó con la cabeza "No puedo hacer esto. No puedo ser tu amiga. No puedo...escuchar mientras hablas de Sam y de tu matrimonio. No lo puedo hacer" encontró la mirada llorosa de Quinn con una de las suyas "Eso me duele".

"Lo sé, Rachel. Sé que duele. Esto también me duele" dio un paso hacia ella "Por favor, necesito hablar".

Antes de que Rachel pudiese responder, la puerta de sus habitaciones se abrió y su madre salió. Cada una dio un paso atrás, separándose.

"¡Rachel! Estás en casa" su madre sonrió, luego miró a Quinn "Y Quinn, tú también. Me alegro de verte nuevamente" ella las abrazó "Te ves más hermosas cada vez que te veo".

"Gracias, Shelby".

Si su madre se dio cuenta de la tensión entre ellas…o las lágrimas…no hizo reconocimiento de ello. Por eso, Rachel estaba agradecida.

"Estoy segura que ustedes niñas tienen un montón para ponerse al día ¿Por qué no van a la cubierta? No creo que una sola alma la haya usado desde que se fueron a la universidad".

Quinn la miró con las cejas levantadas y Rachel aceptó de mala gana. Permanecieron en silencio mientras salían, el único sonido era el crujido de la hierba muerta de invierno. Los tablones de la cubierta crujieron bajo su peso. Rachel tomó su lugar habitual de espaldas a la casa. Quinn permaneció de pie, mirando a través del césped.

"¿Estás saliendo con alguien?".

Rachel se sorprendió por la pregunta "Salgo. Tengo citas" dijo ella.

Quinn se volteó para mirarla "¿Chicas?".

Rachel soltó una breve carcajada "Sí, Quinn. Chicas. Soy gay. Eso es lo que haces. Sales con chicas. No sales y te casas con un hombre".

Quinn sostuvo su mirada "No quiero casarme con él. No lo amo, lo sabes".

"Entonces ¿por qué haces esto?".

"Oh, Rachel, vamos, ya sabes cómo es. Sabes como siempre ha sido. No hay elección. Nunca ha habido una elección".

"Siempre hay una elección. Es tu vida".

"¿Lo es? La única parte de mi vida que es mi vida es cuando estoy contigo" dijo ella su voz ronca por las lágrimas contenidas. Rachel sintió lágrimas en sus ojos y parpadeó alejándolas. Quinn se volteó nuevamente dándole la espalda a Rachel y se abrazó a sí misma como si pudiese protegerse así misma de la frialdad del invierno. "No puedo hacer esto. No quiero casarme con él. Estoy aterrorizada" Quinn limpió su rostro, ahora sus lágrimas caían libremente "Ellas quieren hacerlo en el verano. Tendré veintiún años, recién salida de la universidad".

"¿Ellas?".

Quinn se dio la vuelta con los ojos humedecidos "Mi madre. La madre de Sam. Ellas lo tienen todo planeado".

"¿Qué dice Sam al respecto?".

La risa de Quinn era amarga "Él piensa que si nos casamos querré tener relaciones sexuales con él más a menudo" Quinn la miró directamente a los ojos y susurró "No puedo soportar su contacto" apartó la mirada viendo hacia la mansión "Solo es algo mecánico. Sé que él lo sabe. Simplemente no puedo hacerlo" volvió a mirar a Rachel "Quiero que seas tú. Siempre quiero que seas tú".

Rachel limpió sus propias lágrimas "Entonces ponle fin. Termínalo. Tú y yo, nosotras podemos ir a algún lugar, podemos…"

"¿Qué? ¿Huir?" Quinn negó con la cabeza "Estamos algo mayores para eso, ¿no es así?".

"Pronto terminaremos la universidad. Podemos comenzar una vida juntas" suplicó.

"¿No crees que van a encontrarnos? Ellos me arrastrarán de regreso. Ellos nunca lo permitirían".

"¿Permitir? Quinn, tendrás veintiuno ¿Qué pueden hacer?".

"Así no es como funciona. Lo sabes ¿Realmente crees que mi madre y mi padre se quedarán tranquilos si me voy de casa? ¿Si fuera a algún lugar que no tienen planeado? ¿Haciendo algo por mí cuenta? ¿Con otra mujer? ¿Crees que realmente lo permitirían?" negó con la cabeza "Así no es como funciona" Finalmente se sentó cerca de Rachel "Las otras, Stephanie y Tamara, no les importa el control. Son felices planeando sus bodas, planificando cuándo van a tener hijos, planificando la vida de sus hijos, así como lo hicieron nuestros padres con nosotras. Es sólo un gran ciclo" trató de sonreír "Ellas no pueden entender por qué no estoy emocionada con todo esto. No puedo hablar con ellas. Ni siquiera puedo relacionarme con ellas" hizo una pausa retorciendo sus manos con nerviosismo. Finalmente levantó la mirada con ojos suplicantes "Por favor, Rachel, tengo que estar contigo" susurró "Rachel ¿por favor?".

Rachel sintió el tirón familiar en su corazón. No podía resistirse a Quinn. Nunca había podido. Ni siquiera sabía por qué aún estaba intentándolo. Dos años tratando de sacar a Quinn de su mente y de su corazón se desvanecieron en un instante. Asintió con la cabeza. Quinn también asintió, reflejando alivio en sus ojos "Mis padres se van a una fiesta de Navidad esta noche. Se supone que debo encontrarme con Stephanie para cenar. Voy a cancelar" se aclaró la garganta "Tengo que estar contigo".

"Voy a... voy a ir a tu habitación después que se vayan".

El camino de regreso a la casa también lo hicieron en silencio, pero era un silencio diferente al de antes. Sus brazos se rozaban mientras caminaban, sus hombros chocaban, sus miradas se encontraban y luego se alejaban. El fuego se extendía entre ellas a cada paso. Se separaron en la cocina, reconociendo en silencio las llamas que las rodeaban.

Después de más de dos años sin contacto con Quinn, Rachel estaba hambrienta de ella. Trató de pasar la cena lo más normal posible, charlando con su madre acerca de la universidad y su trabajo en Whole Foods. Aprovechó la oportunidad para mencionarle a su madre acerca de su cambio en la dieta.

"Me encanta tu cocina…" dijo "…pero después de las fiestas, voy a volverme vegetariana".

Su madre levantó las cejas "¿Tu qué?".

"Vegetariana. Ya sabes, nada de carne".

"Sé lo que significa, Rachel. Me pregunto por qué".

"Bueno, porque estoy expuesta a eso. La mayoría de las personas que trabajan allí son vegetarianos o veganos" dijo "Es más sano y mejor para el medio ambiente. Y para los animales, por supuesto".

Su madre le sonrió pero no dijo nada.

"¿Qué?".

"Nada. Es que, bueno, estás tan crecida ahora".

"No diría crecida del todo" dijo Rachel con una sonrisa. Se limpió la boca con una servilleta antes de beber de su vaso de té. Miró a su madre, pensativa "Pensé que habías dicho que Quinn no iba a estar aquí hasta después de Navidad".

"Debo haberme equivocado" dijo inocentemente.

"Uh-huh" dijo Rachel.

"Sé que no es de mi incumbencia, Rachel, pero no pude dejar de notar que pareces evitar volver a casa si Quinn está aquí. Ustedes dos eran tan unidas mientras crecían ¿Tuvieron una pelea?".

Rachel no pudo encontrarse con la mirada inquisitiva de su madre "No realmente" dijo "Sólo tenemos amigos diferentes, diferentes universidades" se encogió de hombros "Ya sabes" dijo evasivamente.

"¿Se desconectaron?".

"Algo así".

Su madre la miró como si quisiera hacerle otra pregunta pero al parecer se lo pensó mejor. Rachel se sintió aliviada.

"Bueno, entonces tal vez ustedes dos pueden volver a conectar durante las vacaciones" dijo.

Rachel asintió "Si. Voy a subir más tarde. Vamos a ver una película..."

"Entonces va a ser como en los viejos tiempos".

Rachel se ofreció a ayudar a su madre con la limpieza, pero ella la espantó "Los Fabrays ya se han ido ¿Por qué no vas a pasar tiempo con Quinn?".

"Está bien. Gracias, mamá. No me quedaré allí demasiado tarde" dijo mientras se dirigía hacia las escaleras. Tuvo que detenerse para no correr hacia arriba. Una vez dentro de la casa principal, subió las escaleras de dos en dos hasta el piso de Quinn. Se detuvo para recuperar el aliento antes de usar su infantil toque… dos golpes rápidos, luego tres más lentos. La puerta se abrió inmediatamente.

No hubo preámbulo, ni conversación. Tan pronto como la puerta se cerró, Rachel atrajo a Quinn hacia ella. Gimieron cuando sus labios se encontraron, abriendo sus bocas la una a la otra después de tanto tiempo. Volteó a Quinn inmovilizándola contra la pared. Sus manos se deslizaron bajo su camisa, gratamente sorprendida al no encontrar sujetador.

"Oh, Rachel..."

"Te sientes tan bien" murmuró Rachel mientras acunaba sus pechos. Estaban más llenos de lo que recordaba, encajaban perfectamente entre sus manos. Los pezones de Quinn se endurecieron como roca mientras sus pulgares los frotaban.

"Por favor llévame a la cama. Necesito estar contigo" susurró Quinn mientras alejaba su boca de Rachel.

Pero Rachel no se apresuraría…había pasado demasiado tiempo. Tiró de la camisa de Quinn sobre su cabeza, con la mirada fija en sus pechos. Se inclinó más capturando un pezón con sus labios, suspirando de placer mientras los dedos de Quinn se entrelazaban con su cabello, sosteniéndola con fuerza contra ella.

"Dios, te he extrañado" dijo Quinn, soltándola lo suficiente para que Rachel pudiese moverse al otro pecho. Rachel besó lentamente su camino hacia arriba, haciendo una pausa para mordisquear debajo de su oreja, consciente de lo que eso le hacía a Quinn. Sus labios encontraron su camino hacia su boca nuevamente y Quinn la abrió para ella, su lengua delineó la de Rachel en su interior. Unas manos impacientes trabajaron torpemente con sus vaqueros y Rachel dio un paso atrás, ayudando a Quinn a desabotonarlos.

"Cama" dijo Quinn nuevamente. Esta vez Rachel hizo caso a su petición, llevándola al dormitorio. Se desnudaron rápidamente, Quinn empujó a Rachel con ella hacia la cama. Rachel hizo una pausa, fijando sus ojos en cada glorioso detalle del cuerpo de Quinn, un cuerpo que solía conocer muy bien.

"Eres más hermosa de lo que recordaba" dijo en voz baja. Levantó la vista quedando atrapada en los ojos verdes que había echado tanto de menos "Tan hermosa" murmuró otra vez.

"Hazme el amor" susurró Quinn "Necesito que me hagas el amor".

"Sí...lo que quieras" dijo Rachel mientras abría las piernas de Quinn con su muslo y se instaló entre ellas "Lo que quieras".

Se movió hacia abajo por su cuerpo, sintiendo como la humedad de Quinn cubría su estómago. Las manos de Quinn la instaron a seguir bajando, levantando sus caderas, diciéndole así a Rachel donde la necesitaba. Rachel besó sus pechos, moviéndose más abajo, su lengua trazó un patrón a través de su piel, bajando aún más, hasta que se encontró con el olor embriagador de la excitación de Quinn. La extendió con su mano exponiéndola ante sus ojos codiciosos. Gimió incluso antes de probarla, su lengua se deslizó a través de sus pliegues antes de girar alrededor de su clítoris hinchado.

"Dios...sí" susurró Quinn mientras sus caderas se levantaban para encontrarse con Rachel.

Rachel la poseyó rápidamente, dándose un festín como si hubiese estado muriendo de hambre sin ella, su lengua se movió rápidamente como un rayo a través de su clítoris, deteniéndose cuando sintió el orgasmo inminente de Quinn. Deslizó su lengua profundamente dentro de ella, sintiendo como los muslos de Quinn se apretaban contra su cabeza.

"Rachel...por favor" rogó Quinn.

Rachel regresó a su clítoris, jugueteando con ella, una y otra vez, Quinn se retorcía debajo de ella. Finalmente cedió, succionando el clítoris duro de Quinn dentro de su boca, sujetándola con fuerza, sabiendo cuanta presión debía usar. Las caderas de Quinn se sacudieron fuera de la cama y Rachel la presionó hacia abajo, sosteniéndola mientras llegaba a su clímax.

"Dios mío" murmuró Quinn mientras su cuerpo se relajaba, sus piernas se volvieron de goma "Ven aquí" susurró tirando de Rachel hacia sus brazos. Rachel yació a su lado permitiendo que Quinn la abrazara. Cerró sus ojos, absorbiendo todo lo que era Quinn. "Te amo" susurró Quinn. Rachel cerró los ojos con fuerza. Las palabras eran agridulce, pero no pudo evitar responderle. Era la verdad.

"Yo también te amo".

Quinn les dio la vuelta, apoyando su peso sobre Rachel. Los ojos de Rachel permanecieron cerrados mientras Quinn la besaba, su boca viajó abajo hacia sus pechos. Rachel no había tenido muchas amantes. Lo intentó. Pero como Quinn había dicho anteriormente, era como hacerlo mecánicamente. Nadie la tocaba…en cuerpo y alma…como Quinn lo hacía. Ahora se deleitaba mientras la lengua de Quinn bañaba su pezón.

"Eres tan suave" dijo Quinn, sus labios se arrastraron nuevamente hacia la boca de Rachel "Te he echado mucho de menos, Rachel. Pienso en ti todo el tiempo".

"Yo también" admitió Rachel.

Quinn se alejó mirando sus ojos "¿Cuántas amantes has tenido?".

"Pocas. No muchas" dijo Rachel.

"¿Es así con ellas?".

"No. Nunca es así con nadie más".

"¿Piensas en mí cuando estás haciendo el amor con ellas?".

"Sí".

La mano de Quinn se movió entre sus cuerpos, deteniéndose sólo un segundo antes de deslizarse entre los muslos de Rachel.

"¿Y ellas hacen que te pongas así de mojada?" susurró ella.

Rachel se estremeció cuando Quinn frotó suavemente el dedo sobre su clítoris "No" jadeó abriendo sus piernas, dándole más espacio a Quinn.

"¿Me quieres dentro de ti?".

"Sí".

Quinn deslizó dos dedos dentro de ella y Rachel gimió ante el contacto, sus caderas se elevaron para encontrarla. Quinn la besó nuevamente, su lengua delineó su labio inferior antes de colarse dentro de su boca. La lengua de Rachel se enroscó a su alrededor.

"¿Quieres mi lengua dentro de ti?".

"Dios, sí" murmuró Rachel.

Después de dos golpes más, los dedos de Quinn la dejaron, reemplazándolos con su lengua. Rachel gimió cuando sintió que la metía dentro de ella y agarró la cabeza de Quinn, presionándola con fuerza contra ella.

"Se siente tan bien. Tan bien" susurró.

Las manos de Quinn ahuecaron sus caderas mientras se acomodaba entre sus piernas, su lengua se movía ahora sobre su clítoris, acariciándolo con rapidez, a conciencia. La cabeza de Rachel cayó hacia atrás, su boca entreabierta mientras jadeaba en busca de aire, sus caderas giraron contra la lengua de Quinn. Se sacudió bruscamente cuando Quinn succionó su clítoris dentro de su boca.

"Quinn...Dios" respiró "Sí. Más duro..."

Las manos de Rachel se movían violentamente mientras los labios y la lengua de Quinn parecían estar por todas partes a la vez. Casi se levantó de la cama cuando su orgasmo la impactó, estallando a través de ella jurando que había visto las estrellas. Antes de que pudiera recuperarse, los dedos de Quinn la llenaron nuevamente, sumergiéndose profundamente en su interior.

"Necesito estar dentro de ti" dijo Quinn mientras reclamaba su boca nuevamente. Rachel cedió a sus demandas, sus lenguas luchaban mientras los dedos de Quinn bombeaban dentro de ella.

Rachel extendió su mano entre ellas "Déjame tocarte también" dijo encontrando a Quinn húmeda y lista. Quinn separó sus muslos mientras Rachel se deslizaba dentro de ella. Quinn se sentó a sí misma, enterrando los dedos de Rachel en ella profundamente. Sus ojos permanecieron conectados mientras se movían una contra la otra, al principio lentamente, disfrutando del contacto, luego más rápido, ambas jadeando mientras se complacían la una a la otra.

"Dios...Rachel" jadeó Quinn "Es tan bueno...tan bueno".

Rachel no pudo hablar mientras llegaba a su clímax. Giró la cabeza en la almohada, tratando de no gritar. Dos, tres embestidas más y Quinn también alcanzó el clímax, su boca cubrió la de Rachel para ahogar sus gritos.

"Te amo" susurró Rachel, rodeando a Quinn entre sus brazos y abrazándola con fuerza "Te amo".

Sintió como Quinn temblaba y sintió la humedad en su cuello por las lágrimas de Quinn. Rachel cerró sus ojos, las lágrimas cayendo también de sus ojos.

"Te amo, Rachel" murmuró Quinn contra su cuello "Siempre voy a amarte".