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¡Gracias por la espera!
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Disclaimer:
LAS TORTUGAS NINJA
no me pertenecen,
más bien mi corazón le pertenece a Leo.
Yo soy fan de las tortugas desde los 6 años,
y es por este amor de fan que escribo y no para ganar dinero.
Este fanfiction es un torpe intento por escribir algo sobre la nueva versión de mi héroe y compañía.
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UNA FIESTA DE SUSTOS Y SORPRESAS
- ¡MONSTRUOOOOOOOOOOOOSS! -
Gritan como locos los Invitados de la fiesta al ver que han aparecido de repente una planta gigante, una enorme araña, un enloquecido mono de ojos saltones, una gran y fea paloma y una cucaracha de dos metros de alto.
¡Corren para salvar sus vidas, y en la desesperación, hasta alguien derriba las bocinas!
La música cesa.
El único sonido son los alaridos de terror.
- ¡Aaaaaahhhhhh! -
También las amigas de Abril echan a correr.
- ¡Aaaaaahhhhhh! -
Todos huyen de las espantosas creaturas... excepto un reducido grupo.
Un mago con cabeza de tortuga, una momia con cabeza de tortuga, un Capitán Ryan con cabeza de tortuga, una tortuga con algas sobre la cabeza, y una hada y una ángel, no se asustan ante la llegada de auténticos monstruos del terror.
En las miradas de esos valientes chicos se refleja la valentía.
Ellos se han quedado a darles batalla a las horrendas creaturas, aunque de repente… Karai echa a correr.
Karai se va.
Leonardo se da vuelta al darse cuenta.
Le gustaría gritar ¡Karai!, pero…
- ¡AAAAAAAAAHHHHH! – grita Rafael y se agazapa al caparazón de la tortuga Capitán Ryan, hasta por el repentino salto se le caen las algas de la cabeza, y sin protectores ni bandana, ahora sí parece una auténtica tortuga salida de algún dibujo animado porque camina en dos piernas.
Rafael grita de terror porque ya descubrió quién es uno de esos monstruos.
(Leonardo ya no llama a Karai. Para qué hacerlo si sabe por qué se va ella: no es su problema. Confió en ella, pero lo ha decepcionado de nuevo.)
- ¡Pero si son – Miguel Ángel también ha reconocido a los monstruos. – Víbora Alga, Mordida de Araña, el Mono Psíquico, el Hombre Paloma y Cucaracha Espía 2! –
El reducido grupo de chicos valientes se da cuenta además de que las intenciones de esos monstruos no son buenas: gruñen y avanzan amenazadoramente hacia los asustados chicos y chicas.
- ¿Qué están haciendo aquí? – pregunta Donatelo.
- ¿No es obvio? – le dice Miguel Ángel – Hoy es Halloween y es SU día y han venido a asustar a los humanos. –
Las chicas y los chicos corren para salvar sus vidas… o los que pueden correr, corren, porque hay quienes tienen que ir saltando o arrastrándose o dar un paso a la vez por el incómodo y nada práctico disfraz que llevan puesto.
- ¡AAAAAAAAAHHHHH! –
Otro grito de terror desgarra la oscura noche, y no, Rafael no ha gritado; es un chico que ha tropezado por llevar un pesado y estorboso traje de Depredador…
¡Y Cucaracha Espía 2 va directo hacia él!
- ¡AAAAAAAAAHHHHH! –
Ahora sí fue Rafael el que gritó porque se ha aterrado ante la espantosa realidad de que ese pobre chico va a ser la cena de la cucaracha de dos metros de alto.
- Será su día, - dice con gallardía el guapo Capitán Ryan – pero debieron organizar su propia fiesta, no invadir una en la que no fueron invitados. ¡Doni, Mikey, detengan a Cucaracha Espía 2!-
Asume una postura de mando y hasta apunta con su dedo índice indicándoles el rumbo a donde deben ir Donatelo y Miguel Ángel, como si no supieran en dónde está Cucaracha Espía 2.
- Pero no trajimos nuestras armas con nosotros, Leo. – Donatelo le recuerda.
Leonardo pierde su magnífica pose de héroe, ensancha sus ojos por la sorpresa y una gotita de sudor aparece en su frente.
- Eeeeehhh… - y se queda mudo.
Es una de esas tantas veces en las que Leo debe decirse: "¿a qué hora se me ocurrió levantar la mano y preguntar si podía ser el líder?" ^.^
- ¡AAAAAAAAAHHHHH! – Rafael abraza a su líder al grado de asfixiarlo.
- R… Rafa… -
- ¡AAAAAAAAAHHHHH! –
Rafael vuelve a gritar del terror porque su valiente líder no tiene ningún arma con que protegerlo del horrible insecto ^^'
- ¡¿AHORA QUIEN PODRÁ DEFENDERNOS?! – pregunta en otro angustiado grito.
Donatelo y Miguel Ángel sólo pueden observar que Cucaracha Espía 2 está a escasos metros del chico que no puede huir gracias al torpe disfraz.
- ¡AAAAAAAAAHHHHH! –
Ese es el chico, no Rafa.
- ¡Leo, necesitamos un plan! – lo apremia Donatelo.
¡Cucaracha Espía 2 ya está a cinco pasos del chico!
¡Ahora a cuatro!
¡Tres!..
Leonardo siente que la pesada responsabilidad que es el liderazgo está aplastándolo al grado de no poder respirar, y así menos puede pensar en un plan.
- N… No… puedo… respirar. -
Pero no sólo es el peso de ser el líder que lo asfixia, también Rafael lo está asfixiando al aferrarse fuertemente de su cuello.
- ¡AAAAAAAAAHHHHH! –
Ya que es el más fuerte, Leonardo no puede liberarse.
- ¡LEO! – le suplican Miguel Ángel y Donatelo para que les diga qué deben hacer porque Cucaracha Espía 2… ¡está a dos pasos del pobre chico!
(¿Nunca te parecen absurdas todas esas veces, en las escenas de acción, cuando faltan 10 segundos para que explote una bomba, en realidad pasan 30 segundos más?)
(Pues aquí estoy aplicando la misma táctica.)
¡Pero Leonardo no dice nada porque es tal la presión (del abrazo de Rafa), que le va a estallar la cabeza!
¡Cucaracha Espía 2 ya está a un paso de su deliciosa víctima y…!
- ¡KIIIAAAAAAA! –
No. No es Leonardo que grita porque le ha estallado su cabeza, son los subordinados del Capitán Ryan (más bien, son los chicos que se creen los subordinados del Capitán Ryan) que se lanzan contra el feo monstruo de largas antenas... o un par de ellos, los otros se encargan de los otros monstruos.
- ¡Deténganse! – Leonardo usa el poco aire que le quedan en sus pulmones para suplicarles a sus cadetes que se detengan.
- ¡KIA! – pero no lo obedecen.
Sulu y Scott le disparan al inmenso monstruo de las antenas; las armas no disparan rayos láser, sólo dardos de plástico que no le hacen ni cosquillas a la cucaracha.
Los chicos se miran uno al otro, asustados; su plan no funcionó como esperaban…
Una de las grotescas tenazas los golpea y los arroja lejos.
- ¡AAAHHH! –
Leonardo sólo se queda mirando cómo vuelan por los aires los Héroes Espaciales.
Los otros chicos Espaciales tienen la misma suerte.
- ¡AAAHHH! –
Mc Coy, Spock y Chekov también son arrojados por los aires y caen sobre el bien cuidado pasto.
- ¡No!- grita Leonardo.
Finalmente el coraje del joven Capitán Ryan se desborda, lo que le ayuda a tomar el control del desastre.
Primero:
Se despega de Rafael.
- ¡Leo! – Rafael se asusta porque pierde su escudo, pero…
¡PAF!
Leonardo le da una bofetada para que se calme.
Rafael mira a Leonardo con unos ojos muy abiertos (bueno, al menos ya dejó de gritar).
- Rafa, tranquilízate. –
Leonardo le habla con una voz suave pero firme, luego se vuelve hacia los demás.
– Recuerden: el Maestro Splinter nos ha enseñado que todo puede ser un arma. –
Todos asienten con la cabeza.
Segundo:
Leonardo desprende la insignia que lleva del lado izquierdo de la camiseta (es la insignia que lo identifica con el rango de Capitán), y como si fuera una suriken, lo lanza con todas sus fuerzas… ¡y le da justo en la frente a Cucaracha Espía 2!
Por el golpe, la cabeza de Cucaracha Espía 2 se tuerce hacia atrás al tiempo que retrocede algunos pasos con torpeza, alejándose lo suficiente del chico que yace en el suelo.
El chico reacciona al ver que tiene una pequeña oportunidad y… ¡se arranca los estorbosos pantalones y consigue ponerse de pie!
- ¡Aaahh! – y sin importarle andar en calzoncillos…"patitas para que las quiero".
Y tercero:
El Capitán Ryan asume su rol de Héroe.
- Doni, encárgate de Mono Psíquico. –
Leonardo comienza a dar órdenes a diestra y siniestra.
Donatelo asiente y corre por el Mono Psíquico.
- Mikey, tú encárgate de Víbora Alga. –
Miguel Ángel coloca su dedo índice sobre su sien y saluda a su líder a la manera de la milicia, y se va corriendo.
- Abril, detén a Hombre Paloma. -
- Tardé horas en arreglarme.- refunfuña porque su lindo atuendo se va a estropear.
Ahora Leonardo se vuelve hacía Rafael.
- Rafa, – lo toma por los hombros – tú te enfrentarás a Mordida de Araña. Sus insultos ya no te afectan. Lo vencerás fácilmente. –
Rafael parpadea, señal de que se le ha pasado el susto por la cucaracha y la sorpresa de la bofetada.
- Pero… - pero él recuerda un detalle - ¡la Araña está al otro lado de donde está la Cucaracha! –
No se ha atrevido a voltear, pero lo sabe.
A Cucaracha Espía 2 se le pasó el aturdimiento del golpe y sigue avanzando en medio de los gritos de terror de la multitud asustada buscándose otra víctima.
- Tendrás que tomar el camino largo, - Leonardo le dice a Rafael; ya no está serio, más bien se le nota divertido - pero llegarás más rápido si te vas rodando. -
- ¿Rodando? –
Sin siquiera explicarle lo que va a hacer, Leonardo pone sus dedos de la mano derecha sobre el plastrón de Rafael y oprime, en un punto preciso con la fuerza precisa, como si oprimiera un botón, y ...
¡PLUUSSHH!
¡Rafael se mete en su caparazón!... y el caparazón cae al suelo.
- ¡Oye! – dice Rafael desde el interior de su caparazón (su voz se oye amortiguada).
Pronto, Leonardo coloca el caparazón de lado, echa un vistazo hacia donde está Mordida de Araña, se inclina un poco, cierra un ojo, un pulgar lo pone cerca del otro ojo y saca la lengua, como midiendo la distancia entre un punto y otro, luego abre su ojo, y… ¡hace rodar el caparazón como una bola de boliche!... o lo más parecido a una bola de boliche porque el caparazón no es totalmente esférico; más bien rueda como la rueda de una bicicleta.
- ¡Ah! – exclama Rafael.
El caparazón se va ruede y ruede, pero no en línea recta sino que hace una curva perfecta esquivando a Cucaracha Espía 2 e increíblemente pasando entre multitud que huye despavorida.
En un parpadeo, el caparazón está por llegar donde está Araña Mordelona.
Rafael de alguna forma intuye que ha pasado por donde estaba su peor miedo, y sale de su caparazón; termina sentado en el pasto, con todo y bandana y protectores puestos.
- ¡Uf! ¡Qué viaje! – está mareado por la rodada pero se le pasa pronto – Lo bueno que traje mi bandana y mis protectores de repuesto - Esta me la pagas, Leo. – refunfuña entre dientes.
Olvidándose momentáneamente de su venganza, rápidamente se levanta al ver a su objetivo a un par de metros delante de él.
Corre a enfrentarse con el enemigo una vez más, y a falta de armas, recoge del suelo un largo listón color rosa que alguna chica debió desprendérsele del cabello; enrolla los extremos entre sus manos y lo tensa.
- ¿Te cansaste de comer moscas? – le grita a Araña Mordelona que está por agarrar comida de la mesa repleta de suculentos bocadillos.
Mordida de Araña se gira al oír una voz conocida.
- ¡Ah! La ranita kung fu ha regresado para recibir otra paliza. -
Rafael se detiene frente a la enorme araña, no muy feliz de volver a verlo.
- ¡PERO SI FUI YO EL QUE TE DIO UNA PALIZA! -
Una retorcida sonrisa se le dibuja en el grotesco rostro de la araña.
Para su mala suerte, Rafael se da cuenta de la treta.
Rafael inhala y exhala.
- Tienes mala memoria, ¿eh? – tensa el listón que trae en sus manos – Te voy a dar una "recordadita". –
- ¡Ah! –
La araña se enfurece al no haber hecho perder sus cabales a la tortuga… ¡y asesta un golpe con una de sus largas patas!
Rafael esquiva fácilmente el golpe, y salta,…
- ¡Ah! –
… suelta un extremo del listón y lo lanza como si fuera un látigo, se enreda en otra pata, y al momento de caer al piso… ¡tira con fuerza derribando a la araña!
- ¡Arg! –
Inmediatamente Rafael da un pequeño tirón al listón y lo recupera.
La araña da muchas volteretas antes de azotar contra el pasto.
- ¿Ya empiezas a recordar? –
Mordida de Araña se levanta. Sus innumerables ojillos brillan de rabia.
- ¡AAARRGG! –
_ ¡Ah! – Rafael se lanza a realizar otro sorprendente ataque con un simple listón.
Por su parte, Miguel Ángel pelea contra Víbora Alga usando como armas dos botellas desechables de soda de 2 litros.
- ¡Wuuaayyyyaaaa!-
Grita su grito de pelea cuando logra que la flexible pero mortal rama de Víbora Alga impacte en la botella desechable, aunque en el siguiente segundo, Víbora Alga lanza otra rama buscando ahora sí darle un buen golpe a la tortuga de las vendas; pero Miguel Ángel es rápido en bloquear ese otro ataque con la otra botella…
- ¡Wuuaayyyyaaaa!-
… y así, por la izquierda, por la derecha, por arriba, por abajo, de un lado, por el otro y de todos lados, Víbora Alga lanza sus ramas rápidamente para lastimar a la tortuga de las vendas; no lo consigue.
Miguel Ángel decide cambiar de estrategia.
En el siguiente ataque, Miguel Ángel no bloquea la rama, sino que salta, y la rama impacta en el pasto.
- ¡Eso! –
Y al aterrizar, cae sobre la rama manteniendo un perfecto equilibrio, y corre por la larga rama.
- ¿Eh? – Víbora Alga no tiene idea de lo que planea la tortuga…
- ¡BOYACAZAAAAA! –
… pero se entera un segundo después cuando Miguel Ángel llega hasta su hombro, salta y le da una poderosa patada en la cara.
Víbora Alga azota contra el suelo en lo que Miguel Ángel aterriza.
- ¡Voy a cambiar mis nunchakus por estas preciosidades! –
Cuando Víbora Alga se está poniendo de pie, se lanza al ataque.
- ¡BOYACAZAAAAA! –
En otra pelea, Donatelo se enfrenta a Mono Psíquico.
- ¡Dr. Rockwell! – tiene que agacharse para esquivar una patada - ¡Cálmese! – ahora tiene que hacerse a un lado porque la pierna que lo iba a golpear ahora desciende para golpearlo con el talón en su cabeza - ¿Por qué agrede – ahora esquiva el puño derecho del mono – a estas personas? – luego tiene que evitar el puño izquierdo – Usted sólo agrede si – el mono se ha acercado lo suficiente a Donatelo y levanta la rodilla derecha para golpearle el mentón ya que ha agachado la cabeza – lo agreden. –
Donatelo da un pequeño salto hacia atrás.
Bueno, no es una pelea como tal. Donatelo sólo esquiva todos los golpes del enloquecido mono, pero es porque no quiere lastimarlo.
- ¡Dr. Rockwell, por favor, no quiero lastimarlo! –
¿Ves?
Por un momento, Donatelo se felicita a sí mismo porque el mono no lo ha golpeado ni una sola vez, incluso, se atreve a voltear hacia donde está Abril, con la esperanza latiendo en su romántico corazón de que ella lo esté viendo y vea el magnífico ninja que es.
Abril está con el Hombre Paloma.
- ¡Shuuu! ¡Vete! ¡Shuuu! – así le dice Abril a la paloma.
Esa es la extraordinaria técnica de combate de la más reciente discípula de Splinter (la verdad, no quiere ni despeinarse ni arruinar su bonito vestido ni el brilloso esmalte de sus uñas ni estropear sus altas zapatillas).
- Abril, - le dice el Hombre Paloma - yo sólo quiero… -
- Tu lugar es una catedral vieja, no el patio de esta casa. – pero a Abril le urge más que se vaya a otra parte.
- Pero yo sólo quiero… -
- Te digo que… ¡shuuu! –
No, Abril no está mirando la fenomenal habilidad de El grandioso Donatelo para pelear sin pensar.
- ¡Ay! – grita Donatelo, y es que el mono consigue darle un buen golpe en la cara.
(Ya descubrimos que Mikey no es el único que se distrae fácilmente n.n )
Va a dar al suelo con estrellitas bailando alrededor de su cabeza.
No hay quien detenga al mono y sigue su camino en busca de una joven víctima.
Y la encuentra.
Una jovencita, disfrazada de Sailor Moon, permanece quieta en medio de la estampida de humanos.
Está totalmente paralizada por el miedo.
- ¡Uguuagaaa! – chilla el mono al ver a una presa tan fácil.
El mono corre apresuradamente por la chica, cuando…
- ¡Uuuuaayyyyaaaa! –
Pasa por sobre su cabeza algo extraño y aterriza frente a él, impidiéndole avanzar.
Es la capa que Donatelo traía; ahora revolotea frente al mono, no permitiéndole distinguir siquiera si acaso será Donatelo quien la agita de esa vertiginosa manera.
Los ojos del mono se mueven con movimientos locos tratando de seguir los movimientos de esa tela morada, y acaso descubrir a su contrincante, pero no lo distingue.
- ¡Arg! –
Se agobia y lanza su puño derecho así como así.
No debió hacerlo.
El puño se adentra de la tela pero no golpea nada, sino que la tela, en un instante, se arremolina alrededor del puño, envolviéndolo completamente; es entonces que el mono por fin ve a su adversario.
La sonrisa de Donatelo a todas luces dice "Victoria".
Antes de que el mono jale su brazo para liberar su puño…
- ¡Kyyyaaa! –
… ¡Donatelo jala con todas sus fuerzas la tela, y la tela tironea del brazo del mono, y el mono es azotado contra el suelo!
- ¡Aaag! –
- ¡Sí! – vitorea Donatelo y voltea hacia donde está Abril…
Ella sigue tratando de espantar a la grotesca paloma para que se vaya a otra parte.
- Creo que – se dice Donatelo decepcionado de que la chica de sus sueños no ha visto lo hábil que es – tendré que construir cámaras voladoras para que graben mis peleas, así posteriormente, durante un momento de reposo, Abril podrá ver mis avasalladores combates. ¡Jajajaja! Soy todo un genio. –
(Ojala Donatelo esté enterado que esas cámaras de las que habla ya se inventaron y se llaman Drones.)
Mientras tanto…
Leonardo ha conseguido reunir a sus "otros subordinados".
- Spock… – dice lo más gentil que puede – chicos… Fueron muy valientes al encarar a esos monstruos, pero, como ya se dieron cuenta, no poseen la fuerza para derrotarlos. Mis amigos y yo nos haremos cargo. Ustedes váyanse y pónganse a salvo. –
Los chicos bajan la mirada avergonzados porque no han sido de ayuda en esta aventura en la que pudieron ser auténticos Héroes.
- Pero… - dice Leonardo intentando darles ánimos – les será concedida la Mella al Valor Nebulosa de Andrómeda. -
Los chicos levantan su rostro con una pequeña sonrisa apenas dibujada en su rostro.
- Fue divertido. – dice Spock – Gracias por ser nuestro Capitán al menos por una noche. –
Leonardo se sorprende por las palabras del chico, pero enseguida se alegra que ellos no sean tan distraídos como su hermano Miguel Ángel como para haber creído que de verdad él era el Capitán Ryan y que todos ellos eran la tripulación del USS El Intrépido NCC 1701.
- No. Gracias a ustedes por ser mi tripulación en esta noche. -
La pequeña sonrisa de los Héroes Espaciales por una noche se ensancha genuinamente.
- Este el adiós. – Leonardo se despide no sin creer que va extrañarlos (y cómo no si sus hermanos se la pasan burlándose de sus Héroes Espaciales).
La tristeza vuelve a sacudir los corazones de los subordinados del Capitán Ryan con cabeza de tortuga.
- Sin embargo… - Leonardo dice con voz autoritaria, volviendo a su rol de Capitán y Oficial al mando de El Intrépido.
Eleva su mano izquierda con el puño cerrado, enseguida levanta su dedo índice apuntando hacia el cielo, de la misma forma cuando el verdadero Capitán Ryan quiere que le presten atención al momento de decir un fabuloso discurso.
- Aún hay una última orden que darles. – extiende su brazo apuntando ahora hacia donde está el caos – Vayan y ayuden a todo aquel pobre desvalido que ha sido presa del terror desatado por estos infames y repulsivos engendros del mal. –
Muchos chicos y chicas han logrado escapar, pero otros ni siquiera han intentado huir porque se han quedado petrificados en donde estaban, o cayeron al suelo por torcerse un tobillo, o no falta quien se ha quedado a grabar con su celular.
- ¡Sí Señor! –
La tripulación de El Intrépido se cuadra ante su Capitán y lo saluda; un instante después, corre a ayudar a todos los pobres desvalidos.
Por su parte, Leonardo mira al chico que está grabando con el celular, pero tiene que olvidarse de él porque tiene que enfocarse en el enorme insecto…
Pero se da cuenta que no sólo debe "atender" al insecto.
Sus hermanos y Abril han podido contener a los mutantes invasores, pero no han conseguido ahuyentarlos.
- No… - su garganta repentinamente se le reseca.
Peleando en equipo pueden combatir a un mutante y derrotarlo, pero separados, no son capaces de lograrlo.
- ¡Leo! – le llama con mucha urgencia un cansado Rafael - ¿Cuál es el plan B? –
En medio de sus peleas respectivas, sus otros hermanos y Abril se las ingenian para echar un vistazo rápido a su líder esperando la ansiada y positiva respuesta.
Leonardo entreabre sus labios, pero no hay respuesta; su mente está en blanco…
Pero es salvado por la campana… o debo decir que es salvado por Cucaracha Espía 2 porque está por atrapar a una chica (con esa distracción, se salvó de darle una respuesta a Rafael).
- ¡AAAAAAHHHH! – el grito de absoluto miedo de la chica desgarra la oscura noche.
- ¡Alto! – ordena Leonardo loco de desesperación.
Por más que corra, no va a alcanzar a salvar a la chica, pero de todas formas echa a correr… ¡Tiene que intentarlo!
- ¡Ah! –
La chica tropieza y la cucaracha levanta su tenaza para atravesarla…
- ¡NOOOOOO! – grita Leonardo sintiendo que su corazón va a salírsele por la garganta gracias la atrocidad que está por pasar.
¡Y…!
¡CRASSHHH!
Un estrepitoso sonido no sólo traspasa los oídos de las tortugas y de Abril, sino también sus corazones.
Todavía en medio de sus peleas, los demás llegan a darse cuenta que la chica… no fue atravesada por la tenaza de Cucaracha Espía 2, sino que el sonido fue gracias a la daga que está conteniendo la filosa tenaza del insecto, daga que no está sosteniendo Leonardo.
Quien ha salvado a la chica es...
- ¡KARAI! -
CONTINUARÁ.
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N/A:
Yo sigue quebrándome la cabeza pensando en cómo le hacen los chicos para meterse a su caparazón, sobre todo con esos enormes protectores que tienen.
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Ya he visto hasta el capítulo de la segunda temporada donde Karai muta. Parece ser que sí va en serio la relación entre ella y Leo.
Mi corazoncito de pollo está hecho pedazos.
En fin…
Espero que Leo haya hecho bien su papel de líder en este capítulo, porque me enojé mucho con un comentario que leí en un post del club de las tortugas en el que estoy, que decía que Leo 2k12 no hace nada, no en mi fic, sino en la serie.
Muchas gracias por leer y por tus comentarios.
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