Los personajes de esta historia le pertenecen a J.K. Rowling, excepto CAMILA, la historia tiene spoilers de HPDH, pero es completamente mía. Espero que la disfruten :)
Capitulo 10
Severus la miró a los ojos y la besó. El se separó de ella y Hermione gimió ante la pérdida de el. Severus encontró su varita encima de la mesa en donde ella estaba acostada y con un movimiento los limpió a ambos.
-¿Severus?- Lo llamó ella mientras bajaba del escritorio y buscaba su ropa.
-¿Si?- Le dijo el mientras comenzaba a vestirse.
-Todavía estoy enojada,- Le contesto mientras se vestía. –y mas porque me muero del hambre.-
El rio de manera ronca.
-No es chiste, nunca debes dejar con hambre a una mujer embarazada, no te metas con ella y su comida, ¡Jamás!- Le dijo seriamente.
Severus abrió sus ojos sorprendido.
-Mierda- Protestó ella.
-¿Qué pasa?- Preguntó el mientras se le acercaba.
-¡Tu salvajismo! Eso es lo que pasa Severus.- Le dijo ella mientras el señalaba sus senos muy marcados y mordidos. –Eres un bruto, siempre que te encabronas haces lo mismo.- Le terminó de decir mientras cerraba su falda.
-Hermione perdóname, estaba un poco molesto…-
-Se que estabas molesto, lo sé…pero no te da derecho Severus, deja esos malditos celos, me cansas, tienes que confiar en mí, ¡yo te amo a TI!- Le gritó molesta.
-No es nada mas eso amor, es que, -El exhaló –estoy estresado, tengo la presión de Albus, de Voldemort, tengo la presión que tengo que protegerte, y ver al imbécil eso fue la gota que desbordó la copa…lo siento.-
Hermione lo miraba mientras se abotonaba su camisa. La joven se acercó hasta el quien estaba apoyado en uno de los pupitres mientras se estrujaba sus ojos con el talón de su mano, su cabello le cubría el rostro.
-Severus,- Le llamó mientras trataba de sacarle el cabello del rostro. Como siempre lo sentía tan fino. –todos estamos iguales, pero no puedes ponerte así, a mi no me gusta que te pongas de esa manera, solo te pido confianza.-
-Lo sé Hermione, pero ellos, te conocen, además son jóvenes…y yo- -
-¿Y TU QUE SEVERUS?- Le gritó exasperada, mientras se alejaba de el, Severus levantó la vista para mirarla. –No me vengas nuevamente con la estupidez de la edad Severus, no por favor. Si, ellos y yo tenemos casi la misma edad, o lo que sea, pero contigo es con quien deseo estar, tienes que entender eso. Yo también tengo estrés, tengo demasiado estrés, con todo lo que está pasando, el peor de todos es el miedo a perderte, porque créeme que estoy cansada con todo esto, quiero que eliminen a Voldemort, quiero casarme contigo, quiero tener a mi hija, eso es lo que quiero más nada, ¡Ah! E irnos lejos un tiempo.- Después de ella hablar, exhaló, pues le dijo lo que sentía.
El corazón de Severus se aceleró frenéticamente, su mirada se perdió en la de ella. Hermione lo quería a el, él lo sabía, solamente que estaba inseguro, la inseguridad que la mayoría de las veces en su vida lo había jodido, pero con el tiempo, tuvo que aprender a superar.
-Yo también me quiero ir un tiempo.-
-Y lo haremos- Le afirmó Hermione.
La joven se acercó hasta el abrazándolo. Hermione rodeó la cintura de él con sus brazos, mientras el rodeaba su cuerpo. Severus se dobló un poco para besarle la cabeza y con su protuberante nariz aspiró el tan conocido aroma de ella que lo tranquilizaba.
-Me tengo que ir- murmuró ella.
Severus la soltó poco a poco.
-Te amo Sev- Le dijo Hermione mientras lo halaba del brazo y lo bajaba a su nivel para besarlo.
-También te amo, amor.-
-Ve a tus habitaciones, báñate y come algo, ya mismo iré con Camila, tengo mucho que contarte y no sé como lo tomes.- Le dijo mientras recogía su túnica, la cual estaba en el piso tirada.
Severus la miró con el ceño fruncido.
-Larga historia, te veo al rato, -Dijo cuando se acercó a la puerta y la abrió. -¡Oh Por Merlín Severus! ¿Esta puerta estaba abierta?- Preguntó entre sorprendida y asustada.
Severus rió fuertemente.
-Sí, se me olvido cerrarla nuevamente, lo siento.-
Ella sacudió la cabeza.
-Qué horror,- murmuró –adiós, y por favor, un poco mas de seguridad y confianza en ti y en mi…- Le dijo mientras salía del salón y el asentía.
Severus, la amaba, confiaba en ella, no confiaba en los demás. Hermione era su vida, y no deseaba perderla, ella lo devolvió a la vida cuando el sentía que no valía nada, y por ella el tiene más ganas de que todo acabe bien, que la luz gane y la oscuridad pierda. Quiere tener a su familia y quiere ser feliz.
-No Susie, ese no es el verde, es el azul…este es el verde- Le dijo Camila a la elfo.
-Gracias por decirme pequeña Camila.-
Hermione pudo escuchar como la niña reía levemente. La joven estaba apoyada en el marco de la puerta de su habitación mientras veía a Camila y a Susie colorear, ambas le estaban dando la espalda.
Hermione había estado casi todo el camino maldiciendo a Severus por el dolor que tenía en sus senos, y en medio del camino maniobró para quitarse su sostén. Casi corrió para llegar a la torre, pues se quería bañar y quería comer, estaba hambrienta.
-Hola- Dijo la joven en voz baja, mientras tiraba su túnica encima de la cama.
Camila se volteo y sonrió.
-¡Hermione!- Dijo emocionada mientras corría hacia ella. –Te extrañé-
Hermione se bajó en cuclillas para estar al mismo nivel de la niña.
-Yo también te extrañé cielo- Le dijo mientras le daba un beso en la mejilla. -¿Comiste?-
Camila sacudió la cabeza.
-Te estaba esperando-
-Okay, me baño y comemos. Susie, gracias por cuidarla, puedes traernos algo del Gran Comedor, es que no deseo bajar, cenaremos aquí.- Luego le daría explicaciones a sus amigos.
-Si Srta. Hermione Granger, les traeré la cena.- Y con un "PLOP" desapareció.
-Camila me baño rápido.-
La niña asintió, mientras Hermione se ponía de pie y se dirigía al baño. Camila siguió coloreando, la verdad era que le encantaba dibujar.
-Joder-murmuró Hermione mientras se veía en el espejo. –Severus Snape eres un animal.-
Hermione se miró en el espejo que tenía en el baño y notó como entre las piernas estaba totalmente rojo, su estomago, sus senos estaban marcados y su cuello tenía una marca casi violeta. Ella en ese momento agradeció la magia, las pociones y el ser bruja, pues abrió uno de los gabinetes del baño y sacó una poción que era para eliminar marcas y manchas en la piel, rápidamente se las tomó, mientras se vestía iba notando como las marcas desaparecían. Hermione se colocó un pantalón de mezclilla a la cadera bastante ajustados, y daba gracias a Merlín que aun le servían. Sabía que hacia frio así que decidió ponerse una camisa azul de mangas largas. Con su varita se secó el pelo y después se lo recogió en una despeinada cola, algunos flecos le caían en el rostro y ella se los escondía detrás de las orejas. Ella se miró en el espeja satisfecha, Hermione no era de las que se ponía maquillaje si no era necesario.
-Srta. Hermione Granger, ya la cena está servida- Dijo Susie en cuanto la vio salir del baño.
-Gracias Susie, te puedes retirar.- Le dijo Hermione con amabilidad.
Camila ya estaba sentada en la pequeña mesa que estaba en una esquina de la habitación. Hermione le sonrió a la niña cuando se dio cuenta que ambas estaban más o menos vestidas iguales, lo único que la camisa de la niña era en un azul más claro, tenían el cabello recogido de la misma forma, y pantalones de mezclilla, ambas tenían puestas sus medias, pero no sus tennis.
-Camila, cuando terminemos iremos donde Severus, ¿Okay?- Comentó Hermione.
-Está bien.- Le contesto mientras comenzaba a comer.
-Queremos hablar contigo.-
Camila dejó de comer y miró a Hermione directamente a los ojos. A Hermione le recorrió un escalofrío, sentía que se miraba ella misma, sus ojos eran idénticos.
-¿De qué?- Preguntó la niña nerviosa.
-De muchas cosas cielo, mejor come.- Le contestó la joven cuando notó a la niña nerviosa.
Hermione no hizo más que probar el primer bocado y comenzó a devorar la comida, ella siempre criticaba a Ron por su forma tan asquerosa en comer, pero ella tenía bastante hambre, Camila hizo una pequeña mueca de asco.
-No comas así.- La reprendió la niña.
Hermione tenía la boca bastante llena, y cuando se dio cuenta se sonrojo de vergüenza.
-Lo siento,- Dijo mientras tragaba. –tengo mucha hambre.-
-Ya me di cuenta- dijo la niña.
Cuando ambas terminaron de comer, y Hermione se sentía satisfecha, ambas se asearon y se colocaron sus tennis. Hermione llamó una vez más a Susie para que retirara sus platos. La joven ayudó a Camila para que se colocara su abrigo rosa y ella se colocó el suyo rojo.
-No me gusta el cielo gris, me da miedo.- Le dijo Camila mientras miraba hacia afuera y caminaban por el castillo.
-A mí tampoco me gusta.-
Le dijo Hermione. La joven agarró fuertemente la mano de la niña mientras se dirigían hacia las mazmorras, ahí hacia más frio.
Hermione dijo la clave y Camila ni la escuchó, estaba temblando levemente, odiaba ese pasillo tan oscuro, lleno de luces verdes, en los cuales solamente se escuchaba el eco de las gotas que caían del techo, o algún sonido de murciélago. La niña apretó fuertemente la mano de Hermione.
-Ya Camila, a mí tampoco me gusta,- Dijo calmándola –ya entramos.-
Camila abrió los ojos sorprendida, en donde vivía Severus era totalmente diferente a el pasillo, pues si era una habitación oscura, pero en la pequeña cocina había una ventana, la niña vio la sala, el pequeño comedor, muchos estantes con libros, la chimenea en la sala, un escritorio, al lado del comedor habían dos puertas.
-Severus- lo llamó la Gryffindor.
Una de las puertas se abrió y Severus salió de ella vistiendo un pantalón negro de mezclilla y una camisa del mismo color, tenia puesta sus botas negras, el cabello lo tenía húmedo.
Camila sabía que no le podía tener miedo a el, su mamá siempre le decía que era buena persona, solamente que las dos veces que lo había visto Severus era un hombre serio, y no demostraba cariño, aunque le llegó a sonreír.
-Ah, ya están aquí.- Dijo el calmado.
Severus se acercó a Hermione dándole un beso en la mejilla y le sonrió, haciendo que Camila abriera sus ojos sorprendida, pues nunca había visto esa sonrisa en el, era sincera y llena de mucho amor.
-Si- Dijo Hermione quien haló a la niña de la mano y la paró delante de ella.
Severus miró hacia abajo, y Camila hacia arriba, de verdad ella quería abrazar a su papá y decirle que le hacía falta, que regresara con ella.
-Ah, Srta. Camila.- Dijo él con arrogancia, Camila hizo una mueca de disgusto.
Hermione resopló y rodó los ojos, ella sabía que en cuanto el supiera la verdad, el cambiaria esa actitud. Hermione le pasó por el lado con la niña de la mano y la sentó en una de las sillas de la mesa del comedor. Camila miraba todo a su alrededor asombrada, ese lugar era un pequeño departamento. Hermione fue a la cocina y como si estuviera en su casa y comenzó a hacer té.
-Hermione tenemos que hablar.- dijo Severus.
-Siéntate en la mesa, déjame preparar un té-
Severus le hizo caso como un niño y se sentó delante de Camila. Ambos se quedaron mirándose unos instantes y a él le recorrió un escalofrío pues sentía que lo miraba la misma Hermione. El sacudió la cabeza cuando sintió que le colocaban una taza delante de el.
-¿Tomas té, cielo?- Le pregunto Hermione a la niña.
Camila asintió.
Hermione le colocó una taza más pequeña a la niña, el té que había hecho era para calmar nervios. La joven observo como Severus y Camila le echaban dos cucharadas de azúcar a su té haciendo que la Gryffindor se estremeciera, pues le empalagó de tan solo pensar el sabor dulce, ella solamente le echo media cucharada.
Hermione rió, ellos se parecían.
-Camila, te queremos hacer unas preguntas.-
La niña los miró mientras tomaba de su té.
-¿Qué preguntas?- Le preguntó a Hermione mientras colocaba su té encima de la mesa y se acomodaba la manga de su abrigo.
-Empecemos por el gira tiempos que tienes pequeña, se que lo guardas dentro de tu camisa, lo he visto cuando duermes.-
Camila abrió sus ojos asombrada y luego su vista se posó de Hermione a Severus y viceversa.
-¿Qué hay con el?- Preguntó mientras lo apretaba a través de la camisa.
-Se parece al mío, y que yo sepa solamente hay uno como el mío, y no dos.-
Camila frunció el ceño, ella sospechaba que algo no estaba bien.
-Mira este es el mío- Dijo Hermione mientras mostraba su gira tiempo, Severus no decía nada solamente observaba expectante, se limitaba a ver las reacciones de la pequeña. -¿Me permites ver el tuyo?-
-¿Por qué Hermione? ¿Por qué quieres ver el mío?-Preguntó Camila.
-Solamente quiero compararlos, tal vez estoy confundida.- Pero ella sabía que no. También lo sabía Camila.
La niña metió su mano dentro de la camisa y sacó el gira tiempos. Hermione lo tomó en su mano y jadeo, luego miró a Severus. Era el mismo, en oro amarillo y oro blanco, con el reloj de arena, y que marcaba el día, mes y año. Hermione lo volteo y en una de las partes encontró las iniciales HG. Camila se asustó cuando vio a Hermione, esta tenía los ojos cristalinos.
Camila sacó el gira tiempos de la mano de Hermione y lo volvió a guardar dentro de su camisa.
-¿De quién era ese gira tiempo Camila?- Preguntó esta vez Severus, pues sabía que Hermione ni podía hablar.
Camila sacudió la cabeza.
-De alguien…-Se limito a decir.
-Eso lo sé yo niña.- Dijo Severus de forma agresiva.
Camila lo miró con el ceño fruncido, bastante molesta.
-Severus cálmate- Intervino Hermione.
-Está bien,- suspiró –Lo siento Camila.- dijo Severus.
-Si no me quieres decir ahora, no lo hagas.- Dijo Hermione.
Camila asintió.
-Camila hay otra cosa, encontré esta poción en tu ropa ¿Qué es?- Pregunto la joven.
Camila abrió los ojos, había estado buscando la poción en todos lados, cada vez que tenía tiempo, cuando estaba sola en el baño de Hermione, o si Susie estaba distraída, pero la había buscado, y era que Hermione la tenía.
-¿De dónde la sacaste? Es mía.- Dijo Camila.
-Camila, ¿para qué es?- Preguntó Severus seriamente.
-Es una cura, para una mordida de serpiente- Dijo la pequeña.
-¿Te la dio Albus?- Pregunto el.
-No, es mía te dije, yo la traje.-
-¿Para quién es?- Preguntó Hermione.
-Es pera ayudar a alguien. Que no muera, alguien a quien quiero.- Dijo la pequeña mientras miraba a Severus, Hermione jadeó levemente.
La poción era para Severus, la niña había venido para salvarlo, pensó Hermione.
-¿A quién?- Preguntó el ex profesor.
-No te puedo decir, no te puedo decir todavía. No hasta que confíe en mi.- Dijo al niña casi asustada.
-Está bien Camila, está bien.- Hermione tomó la pequeña mano de la niña entre las suyas para tranquilizarla. –Te voy a decir algo, ¿Okay?-
Camila ya no se atrevía a contestar, simplemente miraba de hito en hito a ambos adultos.
Break time…capitulo nuevo! Espero sus comentarios u opiniones :( pleaseee! Se cuidan mucho! Recuerden que esta historia la escribí para la diversión de ustedes y q la disfruten leyéndola. Esta semana voy a estar bastante ocupada, como saben tengo dos trabajos y además es la semana de acción de Gracias y eso… cuídense mucho, que pasen linda semana y tan pronto tenga la próxima oportunidad les subiré capítulos, ya se está acabando la historia. :) y gracias por leerla, comentar, colocarla en favoritos, alerts y todo eso!
