Pero la verdad era que Stiles no podía hacerlo. No podía hablar con Derek y decirle lo que sentía por él. Era bastante cobarde como para hacerlo, y no sabía a dónde llegarían las cosas entre ellos después de eso.

Era por esa misma razón que al día siguiente por la mañana, Stiles y Scott estaban en la escuela una hora antes de iniciar las clases, para que el adolescente de piel pálida le dijera a su mejor amigo lo que le había ocurrido con el otro hombre lobo. Además, ir temprano evitaría que Derek fuese a dejarlo a la escuela.

—Scott, no sé qué hacer.– Stiles dijo con un gemido, cubriéndose la cara con las manos. —No tengo idea de lo que podría cambiar entre nosotros.–

—Debo pensar que sientes algo por él, ¿no es cierto?– Scott le preguntó.

Stiles no se dio cuenta de lo que había implicado con lo que dijo. —Sí. Me gusta.– Dijo en apenas un susurro. —¿Estás molesto conmigo?–

Scott enarcó una ceja. —¿Por qué debería estarlo? Especialmente contigo. No cuando fui yo quien primero actuó como un tonto.– El Alfa le dijo, encogiéndose de hombros.

—Scott, estoy enamorado de un hombre. Un hombre unos años mayor que nosotros. Un hombre lobo. De Derek Hale. ¿Acaso no lo comprendes?– Stiles le preguntó, exasperado.

—Sigo sin ver la razón por la cual debería estar molesto contigo.– Scott le dijo. —La verdad, no me importa de quién estés enamorado.– Le dijo. —Quiero decir… No me importa con quién estés mientras seas feliz.–

—¿Incluso si es con Derek?– Stiles le preguntó no estando seguro.

El Alfa le asintió. —Incluso si es con Derek.– Le aseguró. —Si me hubieras dicho esto antes, te habría dicho que no te acercaras a él, si soy honesto.– Hizo una pequeña pausa. —Pero viendo cómo ha cambiado Derek, estoy seguro que podría ser bien para ti.– Scott le dijo a Stiles con una mirada cálida, dejándole ver que decía la verdad. Que en serio creía en lo que decía. —Y creo que Derek hablaba en serio cuando dijo que estaba enamorado de ti.–

—Te creo.– Stiles dijo ignorando el último comentario de Scott, luego suspiró. —Pero no sé cómo decírselo.–

—¿Acaso no sabes cómo expresarte?– Scott le preguntó divertido. —No recuerdo que hayas sido alguien que no sepa decir lo que piensa.–

—Esto es serio, Scott.– Stiles se quejó, mirando irritado a Scott quien se rió. —No sé por qué pensé en decírtelo.–

—Lo siento, amigo.– Scott dijo, recuperando la compostura. —Sin embargo, opino que le digas a Derek las cosas como son. Exprésate como nunca antes le habías hecho.– Le dijo. —Y si eso no es suficiente, demuéstraselo con algo que sea seguro. Como un beso.– Le sugirió.

Stiles había pensado en muchos escenarios de cómo sería el momento cuando le dijera a Derek que le gusta, pero en ninguno de ellos pensó en besarlo. Y ahora con la idea en la mente, no podía sacárselo. Era inevitable.

—Creo que esa sería una buena idea, Scotty.– Stiles le dijo con la cara un poco sonrojada.

Scott no solía tener la oportunidad de avergonzar a su mejor amigo, así que en esta ocasión la provecharía. —Pero no vayas a ponerte muy entusiasta. No querrás espantar a Derek.– Le dijo con una sonrisa en los labios y moviendo sus cejas de forma sugestiva.

La cara de Stiles se volvió completamente roja. —No seas tonto, Scott. No sería capaz de hacerlo.– Le dio un golpe en el brazo.

Scott rió. —Si te lo digo, es porque creo que eres capaz.–

—Te detesto. Debería buscarme otro mejor amigo.– Stiles dijo con los labios fruncidos, luego uniéndosele a su mejor amigo en la risa.

Después de que Stiles se desahogara con Scott, ambos jóvenes decidieron hablar de otras cosas. Como el videojuego de moda, alguna nueva película del momento, dando opiniones de lo que esperan ver en Captain America: Civil War… Cosas banas, pero que eran de interés para los chicos.

—¿Sabes? Me fue complicado estar solo cuando estuvimos enojados el uno con el otro.– Scott dijo de repente, sorprendiendo a Stiles.

—¿Por qué?– Le preguntó. —No es como si me necesitaras para protegerte. Eres un hombre lobo. Un Alfa. Un Verdadero Alfa. No entiendo cómo te fue complicado estar solo.– Stiles dijo.

Scott suspiró, viendo a los ojos a su mejor amigo. —La verdad es que perdí mis poderes por unos pocos días.– Admitió.

—¿Perdiste tus poderes por unos días?– Stiles le preguntó, sorprendido de que algo así pudiera suceder. Sólo a Derek le había ocurrido.

Scott asintió. —Sí, fue completamente abrumador.– Le dijo. —No los perdí por completo. Pero fallaban muchas de mis habilidades. Ni siquiera era capaz de hacer que brillaran mis ojos.–

Stiles se quedó en silencio, procesando lo que Scott le dijo. —¿Y cuándo sucedió eso?– Le preguntó.

—Cuando estuve muerto por unos minutos.– Scott le respondió. —Fue justamente después de que Theo acabara conmigo. Pero él no tiene poderes de Alfa, al ver que no morí por completo. Todo gracias a mi mamá.–

—Ohhh Scotty.– Stiles dijo completamente perplejo. —No sabía nada de eso. Debí haber estado contigo.–

El joven Alfa negó con la cabeza. —Descuida Stiles. No sabías que eso me ocurría.– Le aseguró. —Además, tampoco estábamos en los mejores términos para hablar.–

—Aún con lo que sucedió, debí estar a tu lado, Scott.– Stiles dijo con un sentimiento pesado en el medio de su pecho; culpa.

Scott le sonrió. —Descuida. Ya sucedió. Dejémoslo en el pasado.–

—De acuerdo.– Stiles le dijo.

Los amigos siguieron hablando de otras cosas, hasta que el timbre de la escuela sonó, marcando el inicio de clases. Stiles y Scott estaban tan ensimismados en su conversación, que ni cuenta se dieron que la escuela ya estaba llena de todos los estudiantes. Eso sucede cuando hablas con tu mejor amigo desde la infancia.

—Bueno.– Scott dijo, levantándose de la banca en la que estaban. —Será mejor ir a clases. Me toca Biología Avanzada.–

—¿Qué no habías renunciado a esa clase?– Stiles le preguntó.

Scott agitó la cabeza. —No, al último momento decidí no hacerlo.– Le explicó. —Esa clase es importante si quiero ser un veterinario.– Le dijo.

—¿En serio eso quieres?– Stiles le preguntó y Scott le asintió. —Es la primera vez que escucho que quieres serlo. Y ver que estás tan seguro de algo. Estoy feliz por ti, amigo.– Stiles le dijo con alegría, pasando su brazo izquierdo alrededor de sus hombros.

—Gracias.– Scott le dijo. —Y también estaré feliz por ti cuando decidas decirle a Derek lo que sientes por él.–

—¡Hey! Sin presiones, Scotty.– Stiles le dijo.

—De acuerdo, de acuerdo. Tómate tu tiempo.– Scott le dijo con las manos alzadas en gesto de disculpa.

Stiles sonrió, caminando en dirección de la puerta principal del Instituto. Sin darse cuenta que otro adolescente lo veía caminar al lado de Scott.


Stiles caminaba por las calles de Beacon Hills después de terminar las clases. Scott le había ofrecido llevarlo a su casa, pero Stiles lo rechazó amablemente, diciéndole que necesitaba más tiempo para pensar en lo que diría Derek.

—¿Estás seguro de que quieres estar solo?– Scott le había preguntado.

—Sí, estaré bien solo.– Le respondió Stiles.

—Bien.– Le dijo el Alfa. —Pero, ¿no quieres que te acompañe al apartamento de Derek? Ya sabes, por si no estás seguro o algo malo pase.–

—¿Qué cosa mala podría pasar?– Stiles le preguntó.

—No sé, cosas… Hmmm… Ya sabes.– Scott hizo gestos con sus manos.

—Oh por Dios, Scott.– Stiles le dijo al darse cuenta que los gestos significaban sexo. —No soy tan fácil.–

—No, por supuesto que no. Pero Derek podría…–

—No lo hará.– Stiles le dijo agitando sus manos, sabiendo a qué se refería su mejor amigo. —Y ahora me voy. Te veo mañana.– Y se marchó.

Fue así como su conversación terminó, Stiles un poco disgustado con Scott porque pretendió que Derek lo forzaría a tener sexo. Lo cual en términos correctos sería una violación.

"Derek sería incapaz de hacer una cosa horrible." Stiles pensó. "Especialmente, no me lo haría a mí. No después de lo que dijo." Stiles sonreía tontamente al recordar lo que Derek le dijo. El hombre se vio tan feliz y relajado al decirlo. "No sé por qué no le creí en un principio." El joven se reprendió.

Stiles iba tan distraído con sus pensamientos, que no se dio cuenta que una camioneta azul muy familiar se había colocado a su lado, siguiéndolo al mismo ritmo de sus pasos.

—Stiles.– La voz del conductor lo llamó, sorprendiendo al joven. —¿Necesitas que te lleve a casa?– Le preguntó con tono de voz un poco coqueto.

Stiles detuvo su andar, giró su cabeza para ver al conductor de la camioneta azul. Theo Raeken. —¿Qué quieres, Theo?– Le preguntó disgustado.

Theo estacionó la camioneta a un lado y, sin apagar el motor, descendió para acercarse a Stiles. —Vamos Stiles, no seas tan duro conmigo.– El joven de ojos azules le dijo al otro, acercándose más a él, poniendo incómodo a Stiles. —Sólo te he ofrecido llevarte a casa.–

Stiles retrocedió un paso, haciendo espacio entre él y Theo. —No, gracias. Puedo llegar por mi propia cuenta.– Le dijo.

—Ohhh Vamos, así puedes llegar antes y, no sé, podríamos pasar un tiempo juntos.– Theo le dijo sugestivamente, volviéndosele a acercar.

—Ni en mis pesadillas aceptaría pasar un rato contigo.– Stiles le dijo, retrocediendo nuevamente. —No después de que casi mataras a mi mejor amigo.–

—Es increíble que no hayas superado eso aún.– Theo le dijo agitando la cabeza. —Pero Scott no murió, creí que por esa razón ya no estarías enojado conmigo.–

—También casi matas a mi papá.– Stiles le dijo, sintiendo que la sangre le hervía. Ni siquiera sabía por qué seguía hablando con Theo.

—De eso sí soy completamente culpable.– Theo dijo con una ligera sonrisa. —Y me alegra que nada malo haya pasado, eso habría hecho que nunca me volvieras a hablar.–

—Estoy poniendo en duda mi estado mental.– Stiles dijo, mirando retadoramente a Theo a los ojos. —Eres el malo. Ahora mismo, estoy en total desventaja. Podrías matarme con suma facilidad.– Stiles dijo, y quedó perplejo al escuchar que el otro adolescente soltaba una carcajada.

—Eres muy tonto, Stiles.– Theo le dijo, controlando su risa. —Jamás te haría daño.– Se acercó otra vez a Stiles, esta vez agarrándolo por los brazos. —¿Acaso no ves lo mucho que me gustas?–

Stiles se puso rígido. —Bien, eso es sorprendente de escuchar. Si soy sincero.– Stiles empezó a mover sus brazos, intentando librarse del agarre de Theo. —Me siento halagado.– Le dijo con sarcasmo. —Pero no eres mi tipo. Además, me gusta alguien más.–

Theo cambió su mirada simpática a una más oscura. Estaba molesto. —Por supuesto, debí adivinarlo.– Theo apretó más su agarre, lastimando a Stiles. —Es ese otro hombre lobo, ¿no es cierto?– Acercó su cara a la de Stiles, asustándolo un poco. —Te gusta Derek Hale.–

—¿Qué sabes de él?– Stiles le preguntó, alejando su rostro lo más que podía.

—Sólo sé que quiere robarme lo que es mío.– Theo le dijo. —Pero eso no va a pasar, ¿verdad?– Otra vez su rostro se volvió simpático. —Porque me quieres a mí.–

Stiles alzó una ceja. —Bien, estás más loco de lo que pensé si crees que siento algo por ti.–

Theo agitó la cabeza, sonriendo un poco. —Claro que no, puedo oler tus emociones. Te gusto.– Le dijo. —Sé que quieres besarme.– Entonces, Theo empezó a inclinarse hacia Stiles, acercándose a su rostro.

Stiles cerró los ojos, viendo que era inevitable detener lo que sucedería. Sintió su estómago revolverse por la repulsión; le daba asco la sola presencia de Theo, dejando a un lado el tener que besarlo. Besarlo sería como un tipo de engaño para Derek.

"Derek." Stiles pensó de repente. "No puedo permitir que esto pase." Y de la nada, Stiles sintió energía recorrer por su torrente sanguíneo, era un sentimiento que lo consumía por completo. Adrenalina. Stiles se soltó del fuerte agarre de Theo, sorprendiéndolo, y dando un golpe en el rostro, quebrándole la nariz.

—¡Auch!– Gimió Theo, tapándose la nariz con la mano izquierda. —No me vi venir eso.– Sonrió. —Eres más fuerte de lo que pareces. Me gusta.–

—En serio que estás loco.– Stiles le dijo. —Ahora déjame en paz. No querrás que vuelva a golpearte.– Le advirtió. —Y esta vez, no te quebraré la nariz.–

—Me gusta cuando eres rudo.– Theo le dijo lascivamente. Stiles lo miró con furia. —Está bien, te dejaré en paz.– Alzó las manos, dándose por vencido. —Pero será mejor que no vayas con Derek… Si sabes lo que te conviene.– Le dijo.

—Sé lo que me conviene.– Stiles le dijo enojado. —Y Derek me conviene. No un loco manipulador como tú.– Apretó los puños por la furia. —Me das asco.– Y lo escupió, su saliva cayendo en la nariz rota de Theo.

Theo rió ligeramente, con su mano derecha limpiándose la saliva, luego se lo llevó a la boca. —Sabes mejor de lo que pensé. Me gustas más ahora.–

"Este tipo sí que tiene un serio problema." Stiles pensó. —No trates de seguirme.– Le dijo, pasando a su lado. —O haré que pagues por ello.–

—¿Acaso volverás a golpearme como me dijiste?– Theo le preguntó burlonamente. —Podría vencerte incluso son la nariz rota y una mano atada.– Dijo jactándose de sí mismo.

—No.– Stiles admitió. —Pero no querrás que Scott sepa que violaste el acuerdo que pactaron, ¿verdad?– Theo se vio molesto ante eso. Stiles sonrió. Sabía que a la quimera no le convenía. —Ahora me iré.– Le dijo, marchándose del lugar en donde sucedió algo tan traumante. Theo le dijo que le gustaba. Que horror.

—Nos volveremos a ver, Stiles.– Theo dijo una vez el otro adolescente estuvo lo bastante lejos.

Se subió a su camioneta y condujo en dirección a su casa. Haría que Stiles pagara por haberlo humillado. Pero más pagaría la persona por quien Stiles lo hizo. Theo se aseguraría que Derek lo pagara. Y muy caro.


Stiles llegó completamente agitado al apartamento de Derek. Estaba más agitado y nervioso por lo que le diría al hombre lobo que por lo ocurrido con Theo.

Stiles se estremeció de tan siquiera recordarlo. "Theo casi me besa." Pensó con enojo, manteniendo las lágrimas de salir de sus ojos. Había sido un horror, tendría pesadillas esa noche. Pero al menos lo había detenido antes de que algo peor pasara. Y sabía con certeza lo que era peor.

"Tranquilo. Ya pasó." Se trató de tranquilizar. "No quieres que te dé un ataque de pánico. No antes de que hagas algo que cambie tu vida para bien." Se recordó. Y de repente se abrió la puerta del apartamento.

—¿Stiles?– Derek lo llamó.

Stiles lo miró y, en un instante, todo lo malo lo abandonó. Un sentimiento cálido inundando sus sentidos. "No sé por qué no me percaté antes cómo me siento seguro cerca de Derek." Pensó.

—Hola Derek.– Lo saludó en voz baja.

—¿Qué haces aquí?– El hombre lobo le preguntó. —No… Hmmm… No te esperaba el día de hoy.– Le explicó. —No después de lo que sucedió ayer.– Dijo a medias.

—De eso mismo he venido a hablar contigo.– Stiles le dijo. —¿Puedo pasar?–

Derek abrió más la puerta, dejándolo entrar. —¿Gustas un poco de agua?– Le preguntó, después de cerrar la puerta. —¿O un refresco? No sé.– Le dijo nervioso.

Stiles sonrió. —No, gracias, así estoy bien.– Le dijo, pareciéndole gracioso que Derek estuviera nervioso. Casi olvidando que él también lo estaba. —La verdad, sólo quiero hablar contigo.–

—Rayos.– Derek dijo en voz baja. —Toma asiento.– Le dijo a Stiles, luego ambos se sentaron en el sofá, tratando de mantener la distancia. No querían poner las cosas incómodas antes de empezar.

Derek y Stiles no dijeron nada por varios minutos, limitándose sólo a ver al suelo, como si éste fuera la cosa más interesante del mundo. Lo cual, de hecho, era todo lo contario. El suelo estaba hecho de madera, y cubierto con algo de polvo. Sí, ambos querían retardar la conversación por unos segundos más.

—Lo lamento.– Derek dijo, rompiendo el silencio. —Yo… Yo he arruinado lo que había entre nosotros.– Le dijo a Stiles, mirándolo por más que el adolescente lo evitaba. —Estábamos bien siendo amigos. Verdaderos amigos. Y lo he arruinado diciendo lo que dije.– El hombre lobo dijo, sintiéndose culpable un poco. En serio no decirle a Stiles que estaba enamorado de él, era aún más letal.

Stiles se quedó callado, pensando que decir. Un día no le bastó para hacerlo, es decir, ¿cómo podría? Un hombre completamente sexy le dijo que estaba enamorado de él. Un hombre sexy del cual se sentía atraído desde el momento que lo conoció. Y juntarse con él, terminó amplificando ese sentimiento. Stiles Stilinski se enamoró de la persona que es Derek Hale. Y le dolía pensar que Derek creía que arruinó su amistad, sin saber que había dejado paso a una nueva y mejor oportunidad entre ellos.

—No lo has arruinado, Derek.– Stiles le dijo, por fin encontrando su voz. —En realidad has cambiado muchas cosas por lo que me has dicho.– Lo miró a los ojos. —¿Tienes idea de lo mucho que soñé en que me dijeras eso?–

Derek estaba perplejo. —No.– Dijo agitando su cabeza.

—Ha sido mucho tiempo.– Stiles le dijo, perdiéndose en los ojos verdes del hombre lobo. —Casi desde el momento que te conocí.– Le admitió.

Derek se sonrojó un poco. —Si es así, ¿por qué huiste ayer?– Le preguntó algo dolido.

Stiles se sentía como un tonto por eso. No quería herir los sentimientos de Derek. Especialmente, no quería sabiendo lo mucho que Derek fue herido antes.

—Estaba… Sorprendido.– Stiles dijo. —Me tomaste con la guardia baja, incluso cuando te vencí.– Soltó una pequeña risa. —En serio que sabes sorprender a un chico, Derek.–

Derek se le quedó viendo. —Sigo sin entenderlo.– Le dijo. —Sigo sin entender por qué estabas tan molesto.– Derek bajó la mirada. —¿Acaso no sientes lo mismo?–

Stiles rió con eso. Rió de verdad. Era lo que necesitaba. —Por supuesto que siento lo mismo por ti, Sourwolf.– Le dijo sin pensarlo, sorprendiendo a ambos. —Es sólo que no creí que pudieras llegar a sentir lo mismo por mí.–

Derek alzó su mirada. —¿Cómo no hacerlo? Eres una persona única.– Dijo con emoción en sus ojos. Cosa que no pasaba a menudo. —A pesar de que eres irritante.–

—Por eso mismo lo pensé.– Stiles le admitió. —Sé que tu experiencia con las relaciones no ha sido buena.– Derek arrugó la cara. No le gustaba recordarlo. —Pero salías con sólo mujeres. Mujeres muy atractivas.– Stiles dijo. —No podía competir con eso. Incluso cuando te conocí, hacía mi mejor esfuerzo por llamar tu atención.– Rió sin humor. —Y ni siquiera me daba cuenta de lo que hacía. Creía que era para impresionar a Lydia, pero no, era por ti.– Stiles le dijo. Y Derek juraría en ese momento vio brillar los ojos del chico. Llenos de emoción. —Además, jamás mostraste interés por otro hombre… Mucho menos en mí.–

—Eras muy joven cuando te conocí.– Derek le dijo.

—Sabía que dirías eso.– Stiles dijo en un susurro.

—Pero la verdad, es que no puedes ser comparado con otros hombres. Ellos son tan insignificantes cuando están a tu lado.– Derek le dijo suavemente. —Eres muy especial, Stiles.–

—¿En serio lo crees?– Stiles le preguntó algo sonrojado.

Derek le asintió. —La verdad, también sentí algo por ti cuando te conocí. Pero ahora es mucho más fuerte.– Derek se tocó el pecho. —Es como si algo dentro de mí me condujera hacia donde estás. No importa el lugar ni el momento.–

Stiles, tomando valentía, se acercó un poco a Derek. —No sé si sea parte de tu lado licántropo.– Se acercó otro poco más, hasta que sus rodillas se tocaron. —Pero… También siento lo mismo.–

Derek se acomodó mejor en el sofá, quedando de frente con Stiles. —Debo suponer que sientes lo mismo por mí.– Se perdió en los ojos color miel del joven.

—Sí.– Stiles dijo, hechizado por la mirada verde de Derek.

—Dilo.– Derek dijo.

—Estoy enamorado de ti, Derek.– Stiles le dijo con sinceridad, sintiendo algo pesado quitarse encima de sus hombros.

Derek puso sus manos a ambos lados del rostro de Stiles, y juntó sus frentes. Respiró el aroma de Stiles, pasando desapercibido el aroma de alguien más. —Me alegra escucharlo.– Ambos sonrieron. —¿Y ahora qué?– Le preguntó en un susurro, lo suficientemente alto como para que lo escuchara.

—Dame un beso.– Stiles respondió, colocando sus manos sobre los duros pectorales de Derek.. —Y has que dure.– Agregó.

Derek sonrió ampliamente, luego se inclinó hacia Stiles, haciendo desaparecer la distancia entre ellos lentamente. Hasta que sus labios se encontraron en un beso. Sus labios se movían con lentitud, queriendo prolongar el momento lo más que pudieran. Besarse era lo que ambos habían anhelado desde hace tiempo. Y por fin lo habían conseguido.

El beso fue suave, estaban familiarizándose con los labios del otro, disfrutando del momento. En ese simple beso demostraban lo que las palabras no podían; demostraban su devoción, que en serio querían estar juntos no sólo por un corto tiempo. Querían una relación de verdad… Una que durara indefinidamente. Amor irradiaba de sus cuerpos.

—Había querido hacer eso por más tiempo del que pensé.– Stiles dijo después de terminar el beso. —Eso fue mil veces mejor de lo que imaginaba.–

—Opino lo mismo.– Derek le dijo, dándole otro beso, uno más pasional esta vez. —En serio quiero estar contigo, Stiles.– Le dijo en el medio de otro beso.

—También quiero estar contigo, Derek.– Stiles le dijo.

Compartieron otros besos, cada uno con gran sentimiento. Algunos con más pasión, pero era sólo que dejaban a riendas sueltas sus reprimidos sentimientos. Sus alientos se mezclaban entre sí, disfrutando de poder tener al otro.

Derek bajó sus manos hasta ponerlas por encima de los brazos de Stiles, absorbiendo dolor. —¿Por qué estás adolorido?– Le preguntó sorprendido. Derek alzó las mangas de la playera del joven, mirando unos moratones en su pálida piel. —¿Qué te sucedió?– Le preguntó viéndolo a los ojos. —¿Quién te hizo esto?– Sus ojos se volvieron azul brillante.

—Tranquilo Derek.– Stiles le dijo con voz suave, tratando de tranquilizarlo. —Theo me lastimó.– Le dijo.

—¿Theo!– Derek estaba furioso. —Oh por Dios, Stiles, ¿te hizo algo más?– El hombre lobo inspeccionó por primera vez al joven, en busca de más heridas.

—No, sólo me lastimó en los brazos.– Stiles le aseguró. —Y trató de besarme.– Dijo en voz tan baja que Derek casi no lo logra escuchar.

—¡¿QUÉ?!– Derek dijo entre sus colmillos, ni dándose cuenta que estaba medio transformado.

—Pero no lo hizo, lo detuve.– Stiles dijo ansiosamente, no quería que Derek perdiera el control. —Lo golpeé para detenerlo. Tranquilo.–

Derek lo hizo. Cerró los ojos y se tranquilizó. Volvió a abrir sus ojos hasta que sabía que no brillaban y que sus colmillos se habían retraído. —Está bien, lamento si te asusté.– Se disculpó.

—Descuida, también me habría puesto así si me hubiera enterado que alguien te trató de besar.– Stiles dijo, haciendo reír un poco a Derek. —Ahora, sólo quiero disfrutar el estar contigo.–

Derek acercó a Stiles más a su cuerpo, acostándolo sobre su pecho. —Estás aquí conmigo. Estás a salvo.– Le dijo dándole un beso en la cima de su cabeza.

—Lo sé.– Stiles le dijo un poco adormilado. —¿Te molestaría si me duermo así como estamos?–

—En lo absoluto.– Le respondió.

Derek se movió suavemente hasta quedar recostado sobre el sofá, y luego Stiles se acomodó contra el hombre lobo; envolviendo sus brazos alrededor de su torso, colocando su cabeza en el medio del pecho musculoso de Derek. Stiles se quedó dormido escuchando el suave sonido del palpitar de su corazón.

—No permitiré que te hagan más daño, Stiles.– Derek dijo una vez Stiles estuvo completamente dormido, pasando su mano izquierda por su castaño cabello y la otra mano colocada en su espalda, dándole un poco de su calor. —Te protegeré de cualquier peligro a cualquier costo.– Derek se inclinó y le dio a Stiles un beso en la cabeza. —Lo prometo.–