Casi con exito otro cap! se los dejo asi rapidiiin! pff haber si no encuentran errores de ortografia del tamaño del mundo! es record! me lo avente en una hora! y corriendo por q no subire la conti dentro de unos dias y ya saben como me tardo T.T pero es q tendre muchos eventos esta semana, nuevamente gracias por sus coments chicas las adoro! gracias por esperarme y seguirme en mis fics! son lo maximo! las amo! Notas respecto al fic:

No se enojen! lin sufrira pero eso es parte de la trama, saber que a unq la situacion este negra no deben rendirse, que sus amigos estaran alli siempre y q los malos reciben su castigo, hehe el final de si Sesshomaru y lin terminan juntos no se los dire :P

Sayonara mis lectoras! las amo! Arigato!


Capítulo 10 Fiestas Negras ¿Tu o Yo?

Una semana mas paso con 4 días colados y la búsqueda de archivos, secuencias, diseños, fotografías y la misma firma de Kagura, estaban en plena acción, Kagome se encargaba de espiar y anotar todo lo que podía, su trabajo estaba en riesgo, pero según sango, valía mas que la pena, y le creía por que su amiga era una excelente reportera y lograría encajar con las autoridades, el plagio de su caótica jefa.

-No encuentro nada… ¡diablos, nada mas falta que los haya movido de lugar!.- guardo otra carpeta, buscando en otras sin darse por vencida. - ¡Si, eureka! .- levanto uno con secciones especiales, la puerta de la oficina empezó abrirse, desesperada no opto mas que esconderlos detrás de su espalda.

-¿Kagome?.- Hablo contemplando a una asustada joven azabache.

-Inuyasha.-. dio un respiro. – Solo eres tu...-

-Ha quien esperabas tonta; ¿Oye que estas asiendo a estas horas en la oficina de Kagura?. Tu horario es a las nueve de la mañana.- levanto la manga de su brazo, -6:31 Am.-

-Ha…bueno…pues…yo.-

-Kagome no me digas que estas….- La chica temió ser descubierta en plena artimaña. -¿Trabajando horas extras?.-

La mujer se cayo sobre su cabeza y rápido se ergio, gracias al cielo que su chico era un idiota en ocasiones. – Si…algo así, hehe.-

-Ho, entonces tendremos tiempo juntos.- sonrió. –Mi padre no estará hasta mas tarde, podemos…- se acercó al rostro de su novia, regalándole respiros de su aire, - Usar el escritorio.-

-Inu…yasha..- aflojo su cuerpo, el la aprisiono en su cintura, acorralándola en el escritorio. – No puedo.- puso un alto, Inuyasha se desmotivo.-

-Siempre arruinas el momento.- cruzo de brazos asiendo una mueca de puchero, Kagome le sonrió, adoraba que hiciera eso como un cachorrito mimado.

-De verdad discúlpame, te lo recompensare.- guiño su ojo derecho, saliendo cuanto antes de la oficina, Eso tubo cercas.

La costumbre de Lin ahora era comer algo sano por las mañanas y merendar a sus horas, Sango ya era quien pasaba mas tiempo con ella y la obligaba como una enfermera atendisar sus cuidados, también Kagome pero ella se profundizaba mas en hacer el trabajo que le encomendó sango, Kohaku por su parte no sabia nada sobre su respectivo embarazo, e hiso jurarle a Sango que no dijese nada, Lo ultimo que quería era darle un infarto a su amigo, que como tantos le advirtió sobre su relación con Sesshomaru y vaya que la tenían, solo que en ese tiempo era una enamorada perdida. Ya tendría tiempo después en decirle a su amigo la grandísima noticia, si no es que terminaba en la ultima fila de las gracias.

-Este adorno Navideño quedara bien sobre la puerta.- comentaban las empleadas entusiasmadas alrededor de Lin, quien era la que tenia buenos gustos en la decoración en las fiestas decembrinas,

-Verdad que si,- dio unos últimos detalles al gordo feliz que en el mundo entero conocían como Santa Claus.

-No solo tienes buen gusto para los diseños de ropa.- Entro kohaku maravillado por el establecimiento, Noches buenas en las mesas, focos navideños en las paredes y el simpático gordinflón en la puerta recibiendo a los clientes.

-Gracias,.- bajo de las escaleras, las demás empleadas regresaron a su trabajo sin ver una extensión de la conversación. –Me gusta mucho la navidad.- inquirió sonriente, todavía podía sentir el olor de los panqueques recién hechos que asían en el orfanato, participando con los demás niños en los villancicos alegrando las demás familias.

-A mi igual, época de familia, amigos y amor..- toco a propósito el tema, tanteando la situación, y depende de como viera a Lin, se atrevería a salirse con la suya, cuanto antes mejor.

La joven al escuchar esa palabra sonrió de forma evidente, como odiaba esa cuatro letras. –, ¿Pasaras la navidad con sango?.- dijo distante, no tenia ganas desde hace días (cuando se entero de su bebe) hablar muy bien, todavía no podía asimilar la idea de ser madre.

-Si, su esposo Miroku viajara desde Estados Unidos, Sango esta esmerada en convivir en familia, ¿Acaso no te lo dijo?.-

Lin recapacito, si se lo había mencionado, hasta la invito a formar parte de las fiesta, para que no se quedara en casa sola el 24 y 25 de diciembre. Pero era eso o nada para sacarle platica al pecoso, Kohaku estaba extraño desde hace semanas, podía sentir su mirada morbosa sobre ella y recortarla con la mirada cuando se cambiaba el uniforme, pero no lo considero peligroso, después de todo Kohaku era su mejor amigo ¿No?. –Hehe, si, solo se me olvido.- sonrió girándose para volver al trabajo, a lo mejor eran los humos de las cafeteras que la asían pensar cosas sobre el chico.

-Oye..Lin.-

-Hu…¿Qué pasa?.-

-Se que estarás ocupada trabajando con mi hermana, pero quería saber si no estas libre una noche,…- las mejillas se enrojecieron. –Comprendo si no quieres o no puedes yo..-

-Claro.-

-¿C-como?.-

-Me gustaría salir con tigo, pero que sea mañana, .- dijo feliz adelantándose en ir a su labor, En Noche Buena seria el momento perfecto para contarle a su mejor amigo sobre su embarazo. El joven iba a decir algo pero mejor se los guardo, quizás se estaba arrepintiendo de todo esto, pero vivir la experiencia amarga de ver a la mujer que anhelas en brazos del hombre que odias, le seguía culminando su alma, No se dejaría, además…seria una excelente venganza en contra del Albino, Disfrutaría cada penetración que le daría a Lin, cada caricia, beso y a Sesshomaru retorcerse en su propio cuerpo, verlos y el no poder hacer nada, que odie a Lin y la crea una cualquiera, para que así, la deje en total libertad.

-Nunca me arrepentiré...- aclaro vivaz y después fue hacer su trabajo, Lin sufriría un tiempo mas, pero después se repondrá, con el a su lado como un mejor partido.

El lugar mas encantador de toda Japón se encontraba ahora en la mente de Sesshomaru, Ya tenia todo listo desde la llamada de Totousai y en un día mas partiría a Francia. No le importaba si era Navidad y esas costumbres de la humanidad donde pretenden que un día todo lo bueno esta por pasar y el gordo vestido de rojo bajara por las chimeneas a dejar regalos, el tenia mejores cosas que hacer y problemas que arreglar, había comprado en la joyería un hermoso anillo de compromiso, color plata y diamantes sencillos con una genuina perla de océano, hasta la misma empleada pregunto si en realidad la joven era igual de hermosa que la joya, que obvio Sesshomaru contesto que si, Lin era mas bella que las misma piedra aguamarina o los zircones incrustados en la corona de la Reyna Isabell, Este simple artefacto como el anillo le quedaba muy debajo de su estatus, pero siendo ya su esposa, gozaría del amor y lujos que se merecía. Bebiendo otra copa de vino Rosado, mando hablar a su fiel sirviente, todo tenia que estar listo, ya podía oler de nuevo el embriagante perfuma de Lin y su frágil cuerpo sobre el.

-Jaken.- no hablo mas de dos veces.

-Si amo bonito.-

-Alista el Jet y comunícame con mi padre.- Jaken guardo silencio y contemplo a su impotente amo viéndose en el espejo, Esperando recibir mas ordenes. –Es todo, retírate.-

-¿No pasara la Navidad aquí Amo?…- Parpadeo un par de veces y bajo su cabeza saliendo de allí antes de recibir un golpe por entrometerse donde no debe, Su amo nunca sale en días festivos, por eso preguntaba, ¿Qué era tan importante?.

Sesshomaru apretó el botón del teléfono, aguardando la consiguiente Línea para hablar con su progenitor acerca de su ida a Paris. Si Inutaisho no aceptaba su retirada de la empresa, no le importaría, así como el no comprendió su vida, el no comprendería la empresa, ya encontraría en otro lado trabajo.

-No hay nada mas valioso que el amor de Lin-

Una ligera ventisca de nieve rociaba los pavimentos de la gran ciudad de Paris, la llegada de la navidad hizo que las personas encendieran los adornos navideños y la música prosiguiera ambientando el exterior lugar, las tiendas comerciantes estaban saturadas de personas envolviendo los regalos para ponerlos debajo del tradicional pino. Todo era alegría, armonía y paz, Y Lin ya estaba lista, por ningún motivo se perdería su fiesta favorita, Adorno su tétrica morada con un árbol cercas de la ventana y unas luces afuera de su puerta. Caminando a paso rápido con unas enormes bolsas de papel que contenían los ingredientes para preparar su famosa ensalada de bombones que tanto le gustaba a Kagome y a Sango, quien tubo la oportunidad de probarla hoy cuando la agrego en el Menú especial del Café. Abrió la puerta dirigiéndose a la mesa, acomodando las bolsas en la barra sentándose en la silla exhausta, probo una bocanada de aire y suspiro, Mañana seria una Noche triste para ella, Le dio una acaricia a su vientre y sonrió melancólica.

-Solo seremos tu y yo ahora bebe, dos contra el mundo.- pestañeo y después desvió su cabeza a una repisa donde estaba un libro polvoriento…

FLASHBACK

Lin dio vuelta a la ultima pagina del libro, encontrándose con una en blanco, antes de cerrarlo Sesshomaru estiro su mano impidiendo, estiro su mano con un bolígrafo y empezó a escribir unas cuantas palabras.

-Esto afirma todo lo que hemos pasado y sentimos.- termino con su voz autoritaria, Lin sentía que era plena, no era un hombre de platica extensa, o alguien que demostrara lo que pensaba, solo era callado y ya. Para que tener a un príncipe azul, cuando se puede tener a un lobo feroz que puede verte mejor, tocarte mejor y comerte mejor. La joven estiro su mano acariciando las suaves mejillas blancas, se acerco y le beso.

-Gracias, es hermoso lo que has escrito, prométeme que resolveremos…esto.- se refería al compromiso de Sesshomaru y el trabajo como diseñadora.

-Te lo prometo.- beso su frente.

FIN DEL FLASHBACK

Terminado el recuerdo sus manos actuaron en contra del artefacto aventándolo con el coraje a flor de piel, y a lo lejos se abrió la pagina cesando su decepciones, lo tomo en las manos y leyó cuidadosamente…

Dos seres que se miran maravillados para quienes no existen el tiempo ni el olvido Dos seres que se besan largamente ignorando las miradas de todos los presentes Dos seres que se acarician y derrochan palabras de amor… Para esos dos seres, esas palabras gastadas por el uso son únicas y oportunas y tienen un significado especial. En sus existencias enamoradas, es cursi el amor? o el amor se despliega en un poema que envuelve a dos seres que se aman? Para esos seres que se contemplan extasiados el tiempo se ha detenido, el mundo ha dejado de girar y tan poco les importa si el amor derrama dulce y miel como si viviera en un poema cursi.

-Me prometiste tantas cosas…y al final solo surgieron mentiras.- Lo enrosco y lo tiro al sesto de la basura, las lagrimas seguían temple abajo sin cesar, se cubrió su rostro con las manos dejándose caer.

El timbre de su puerta la excluyo de su amargura, limpio el rastro de agua salada con el reverso de sus dedos, se paro y atendió a la persona afuera de su casa.

-Hola Lin.-

-Kagura…- No tolero la sorpresa y retrocedió unos pasos, intento cerrar la puerta pero la mujer fue mas rápida deteniéndola con la palma de sus manos.

-Quiero hablar con tigo..- encontrándose cara a cara después de mucho.

-No tengo nada de que hablar con usted,.- dio otro intento fallido por correrla.

-No pretendo quedarme mucho tiempo, Pero quiero que te alejes de Sesshomaru, ¿Me escuchaste?.-

-De que…hablas…- se tenso de pies a cabeza.

-No te hagas la mustia con migo Lin, se todo acerca de tu romance con mi Esposo.- Empujo con fuerza, lográndola acorralar en su propiedad, a Lin no le respondía el cuerpo. -¿Acaso creías que era tan estúpida?.- saco de su fino traje una tarjetilla que encontró en la cama de Sesshomaru en una de sus visitas, era la tarjeta con la dirección del Café, Eso explicaba muchas cosas. -

–Perdiste tu tiempo si crees que el te amaba, solo jugo con tigo, no serás la primera ni la ultima, el no te quiere ver ¿Entiendes?; siempre fuiste una mosca en su sopa- Rio. – No me mal entiendas pero… Si me entero que sigues entrometiéndote, te juro que lo pagaras con creces,.- Bofeteo a la diseñadora en una oportunidad, sonrojándole una mejilla, Lin seguía con la mirada en la pared, su reacción fue ahora regresarle el golpe a Kagura con la tempestad que tenia acumulada en su cuerpo, su Ex jefa tiro de sus cabellos levantando su rostro, fatigándola con esa mirada Carmín y ella en el suelo intentando zafarse…

-Es una advertencia, se que tramas algo contra mi…- acerco sus labios al oído de Lin, lamiendo un poco el lóbulo, lo que a la joven le provoco repugnancia. – Soy capaz de…- Sonrió . –Quitarte todo lo que tienes…- la soltó del cabello tirándola con desprecio, se puso de pie sin dificultad riéndose a pulmón, mirando con ironía el cuerpo en el suelo de su contrincante.

-Siempre fuiste muy inteligente Lin, piénsalo, no vale la pena quitarte lo poco que tienes..- salió cerrando la puerta tras de si, dejando en estado de vergüenza a Lin sobre el suelo rasguñando la alfombra de aborrecimiento, antipatía y rabia.

Solo fui si juego!.- - ¡ Solo fui su juego!.- grito. –Te odio…Miserable….- pego su frente en el suelo, cada palabra que Kagura le dijo, fue como alcohol sobre miles de heridas, Muerta de su corazón, rogando y pidiendo misericordia para que alguien viniera en su auxilio, enfrentando el hecho de haber sido siempre el peón del ajedrez, creyéndose con la oportunidad de quedarse con el Rey cuando el ya tenia a una Reyna.

-¿Kagome tienes el papeleo?.- pregunto esperando los archivos para terminar el reportaje.

-Si, aquí están.- los entrego, Sango empezó a leer y después las ideas le brillaron plasmándolas en su computador, ya faltaba poco para terminar.

-Oye Lin dijo que estaría aquí en una hora…ya paso demasiado y no esta aquí.-

-No te alarmes Kagome, seguro que encontró otra cosa que hacer.- tecleaba sin despegar la mirada.

-Lin no demora demasiado, iré haber como se encuentra.- salió en busca de su amiga, Sango no se preocupaba tanto, solo tenia poco de conocerla, pero como Kagome siendo su mejor amiga desde tiempos memorables, se tomaba la molestia de saber como estaba.

Casi por llegar al destino, no se tomo la molestia de pararse a tocar la puerta asi que abrió encontrándose con la ofrenda de Lin tirada en el suelo, lo primero que pensó fue que estaba herida pero luego la diseñadora se incorporo, había estado llorando por las ultimas horas.

-¡Lin! ¡Dios! ¡¿Por qué cada vez que te encuentro te veo asi? Vamos te ayudo.- Alo a su amiga del brazo izquierdo para que no tuviera que hacer esfuerzo extra. –Dime que te ha pasado Lin…- abrazo a su amiga con repromisión, estaba muy angustiada, la chica que conoció se marcho canjeándola por una desconocida, a Kagome le entro el sentimiento de fraternidad, llorando junto a Lin.

-No se Kagome…No lo se..- pasaron a estar un tiempo abrazadas, las dos casi hermanas se sintieron cómodas, esa era una verdadera amistad, pueden comprobarlo si gustan, solo que para hacerlo se requiere de tener fracasos. En las fiestas podrías tener a miles, pero en la guerra solo unos cuantos.

Era una de esas mañanas tranquilas sintiendo el sofoque del crudo invierno, hasta eso que la nieve paro por un momento justamente como lo predijo la Meteoróloga, Una mujer bien decidida marchaba a la oficina donde presentaría su renuncia, después de lo sucedido era tiempo de revelarse y decir no mas al maltrato infrahumano que la máxima jefa cedía ante sus empleados, aparte seria su propio regalo de navidad.

-¿Ya no trabajas horas extras?.- la recibió su novio con un beso en los labios.

-Inuyasha, No ya no trabajare horas extras.- correspondió.

-De que hablas.-

-Presentare mi renuncia.-

-¡¿Qué? .- no cabía duda que Inuyasha no se lo creía.

-Si, no te puedo decir ahora por que pero…-

-Nunca me informas de nada.-

-Te juro que te explicare de principio a fin, solo déjame hacer esto.- imploro con sus manos. Inuyasha torció los ojos y acepto, pero no le agradaba en nada que por motivos "Personales" renunciara a su empleo, pues así ya no la vería tan seguido, su padre todavía se oponía a su relación con la diseñadora, pero no dejaría que le pasara lo mismo que a su hermano mayor, Ahora que Sesshomaru mando a pasar "Extrañamente" su acciones para que el mandara en la empresa, Tendría el gusto de casarse con quien le plazca, No quería sufrir la misma suertecita del mayor, es por eso que le tenia cierta lastima.

La mujer Azabache pidió el paso y entro un poco encogida de los hombros, Kagura visualizo y espero ha que hablara, Kagome se mordió el labio inferior y seguido presento su renuncia.

-¿Me estas pidiendo que anuncie tu baja?.- arqueo una ceja, fumando el cigarrillo de toda la vida.

-Si, ya no seguiré trabajando para usted,.- alzo su voz.

-Todo esto es por Lin,- giro el asiento quedando con la vista en la ventanal, imaginando si seria bueno aventar a esa mocosa desde esta altura. – ¡ Hakudochi!.- chasqueo los dedos para que cerrara la puerta, Kagome presintió lo peor. -Tu renuncia no me preocupa Kagome, me preocupa cierto problema que me han comentado..-

-Que quiere decir..-

-Sabes que las fuentes están influyentes cuando se trata de mi, razona querida, se que estas trabajando en un reportaje... Se me hace mucha coincidencia que mis archivos desaparezcan, No me preocupa demasiado, pero admito que sea lo que hagas, esta fuera de tu alcance junto a Lin. Si participas….- la amenazo sonriendo.

Hakuduchi apunto con una navaja sobre el cuello de la turbada joven, - Formaras parte del cementerio y créeme, siempre cumplo mis amenazas, se consiente que no será nada mas para ti.- Miro a su guardaespaldas .- Escóltala a la salida.-

El muchacho la saco de la oficina despistadamente, no quería llamar la atención de nadie, mucho menos la de Inuyasha. Kagome quedo aturdida con los labios temblándole de miedo, pensar que estaban en peligro era uno de sus dolores de cabeza, No podía arriesgar a Lin y que perdiera a su hijo, esto del embarazo tenia que quedarse en secreto, por lo menos hasta que supiera que hacer, hasta meditaba si en contarle a Inuyasha seria factible, en un descuido y Kagura fuera capaz de mandarlas a desaparecer, esa femenina estaba mas que loca, con decir que toma calmantes.

-¿Cómo te fue?.- La espero recargado en la pared cercas del estacionamiento, pero por el tono de su piel que se volvió blanco diría que nada bueno.

-B-bien…-

-Kef…nunca me dices la verdad.- dejo de cruzarse de brazos, Kagome reacciono negativamente corriendo a sus brazos para llorar, Inuyasha le tomo por sorpresa su actitud, abriendo sus ojazos dorados y recibirla con un beso en su flequillo, sea lo que sea que haya pasado adentro le afecto demasiado a su amada, pero para hacer frente a su cuñada abría que saber que fue lo que sucedió.

A esta hora en el café los clientes ya no se asomaban, era de esperarse si ya era 24 de Diciembre, los empleados se retiraron temprano a excepción de Lin, quien se despejo y aguardo para cumplir con la cita que le prometió a su amigo, Kohaku apago las luces y salieron, caminaron un tramo tomando el metro hasta parar en la casa de Lin, donde pasarían unos momentos y luego la fiesta en casa de Sango quien seguramente su esposo Miroku, Kagome e Inuyasha ya los esperaban con la cena.

-¿Algo de vino?.- ofreció la chica siendo Cortez mientras buscaba la ensalada de bombones que ofrecería para postre.

-Si gracias.-

-Tengo…blanco y tinto, ¿Cuál?.-

-Tinto estaría bien.-

Lin saco la botella de una repisa y sirvió en la copa dándosela al pecoso.

-¿No tomaras tu?.-

-He..No, un Te estará bien.- se arrimó a la barra y tomo la taza acercándose para soplarle y bajar la temperatura del Liquido, Kohaku bebió y arqueo sus cejas sin dejar de mirar a Lin.

-Lin…-

-Tengo que algo que decirte.- interrumpió fuerte al chico, nerviosa, insistió en no echarse atrás, era ahora o nunca.


Notas finales del capítulo :

Sayonara! que tengan un exelente dia! un mega saludo!