¡Por fin actualicé! non. Para los que frecuentan esta página se preguntarán cómo es que actualicé tan rápido si suelo demorarme en hacerlo o.oU pues... es que este capítulo ya lo tenía guardado hasta un poco más de la mitad jeje n.nU y ahora que lo terminé, acá lo publico.

Esta vez no tengo nada para decir, excepto que Beyblade no me pertenece, sino a Takao Aoki y que disfruten de este 10 capítulo.

CAPITULO 10

CONFLICTOS EMOCIONALES

- ¡Nadia! – el grito al unísono del equipo fue lo último que escuchó la chica antes de perder la conciencia por segunda vez.

Sin pensarlo dos veces Kai corrió hacia Nadia y la atrapó antes de que tocara el suelo y se golpeara la cabeza contra el duro cemento. Rika corrió a su lado desesperada y preocupada. En ese momento la rabia se apoderó de Kai y con todo su control se levantó, dejando a Nadia en manos de Rika y Hillary. Se colocó delante de las chicas y se enfrentó a aquellos sujetos en forma amenazante.

- No sabemos quienes son ustedes y qué quieren de Nadia, pero será mejor que se larguen ahora mismo o los destrozaré – claramente su voz denotaba furia. Hizo tronar sus puños en señal de que estaba hablando muy en serio, además de que su mirada realmente inspiraba miedo.

- ¡Ja!. ¿Tú y quien más? – preguntó el muchacho de cabellos largos mostrando una sonrisa torcida y colocándose en posición para lanzar su beyblade. El otro muchacho lo imitó. Aunque lo disimulaban, temblaron ante aquella mirada. En cambio el hombre ni siquiera se inmutó. Ahora que volvían a encontrarse, Kai pudo conocer por fin la apariencia de sus oponentes, con quienes tuvo una batalla muy dura en medio del bosque por la noche, gracias a que reconoció sus voces. Se trataban de los hermanos Touya y Koji.

- Y yo – respondió una voz, perteneciente a Ray, y se colocó al lado de Kai. Ambos sacaron sus beyblade, listos para la batalla. El resto de los chicos tampoco se quedaron atrás y se colocaron en posición de lanzamiento.

- Por favor chicos, no causen problemas. – suplicaba Kenny. En realidad, ninguno deseaba tener problemas, pero si la situación lo requería, no se podría evitar.

La determinación de los chicos convenció al hombre de que nada bueno saldría de esta situación. Todo lo que hizo fue darse la vuelta y alejarse, riéndose a carcajadas. Aquella risa no le gustó en lo más mínimo a los chicos, quienes se tensaron aún más. Cuando ya se alejaron lo suficiente, Kai suspiró fuertemente, y aún molesto, se volvió hacia Nadia y regresó al hotel junto con los demás, llevándose a la ojimiel a sus espaldas.

Poco a poco los ojos miel fueron abriéndose y acostumbrándose a la luz del ambiente. Cuando los abrió completamente inspeccionó el lugar en el que se encontraba, dándose cuenta rápidamente que se trataba de una habitación, o mejor dicho del dormitorio del hotel.

- ¡Que bien! ya despertaste.– oyó una voz que se encontraba a su lado. Giró su vista y se encontró con una muchachita de cabellos rubios.

- ¿Ya despertó?. ¡Genial! iré a avisarle a los chicos – una segunda voz se escuchó y salió rápidamente del dormitorio.

- Si, gracias Hillary – respondió la rubia, dirigiéndose a la persona que había salido de la habitación. Giró su vista y depositó sus ojos en el cuerpo recostado de Nadia.

- ¿Cómo te sientes Nadia? – preguntó un hombre que estaba junto a Rika.

- ¿Doctor Nakashima?. ¿Qué hace aquí? - Nadia giró su vista con sorpresa hacia el doctor. El reconocido sólo sonrió.

- ¿Crees que sólo vine a visitarte? – respondió sarcásticamente mientras le revisaba el pulso a Nadia. – Aún no respondiste a mi pregunta. – esperó.

- Sólo me duele un poco la cabeza, es todo. – se sinceró y colocó su mano en su cabeza.

- Entonces, te recomiendo que por hoy, todo lo que tienes que hacer es reposo, aunque sé de antemano que no lo harás. – Sonrió de nuevo. Nadia levantó lentamente su cuerpo y logró sentarse en la mullida y cómoda cama. Rika se sentó en la cama al lado de su prima con una sonrisa y se lanzó hacia ella para abrazarla con fuerza.

- ¿Qué te ocurrió Nadia?. ¿quién era ese hombre y qué fue lo que te hizo para que reaccionaras de esa forma?. Nos tenías a todos muy preocupados. – su voz se oyó triste y su sonrisa desapareció.

Nadia quedó totalmente muda cuando escuchó la última pregunta de su prima. Agachó su cabeza y una sombra cubrió sus ojos. La ira había vuelto en ella. Había recordado todo lo sucedido en el parque y recordaba perfectamente quién era aquel sujeto. El doctor notó aquella reacción en Nadia. La puerta de la habitación se abrió para dar paso a los chicos, con el permiso del médico, que entraron preocupados y aliviados al mismo tiempo, al saber que Nadia ya se había despertado. Rodearon la cama en donde se encontraba la chica. Kai, en cambio, decidió estar alejado del grupo y se apoyó en la pared, al lado de la puerta, con su típica pose.

- ¡Hey, Nadia!. ¿Cómo estás? – preguntó algo preocupado Tyson, mostrando una pequeña sonrisa con la intención de tranquilizarla. La chica no respondió. El peliazul, al notar el mutismo de Nadia optó, por precaución, mantenerse callado y no molestarla con comentarios tontos.

- Realmente nos asustaste. Pensé que te había agarrado un ataque de locura. – comentó con algo de temor el pecosito. Kenny, Hillary y Daichi asintieron ante el comentario de Max.

- ¿Te encuentras bien Nadia? – preguntó de repente Ray al ver que la peliturquesa no reaccionaba. Sabía claramente que algo andaba mal en ella. El bicolor abrió sus ojos, atento a la situación.

- ¿Nadia? – con miedo, lentamente Rika se separó, pero no completamente, del cuerpo de Nadia al notar que su prima estaba totalmente inmóvil y con los puños cerrados. - ¿Sabes quienes somos nosotros?. ¿Al menos recuerdas algo?. – Justamente el doctor Nakashima estaba por preguntar lo mismo.

- Lo recuerdo todo Rika. Sabía que el maldito miserable de Yuro volvería. – murmuró irónicamente por lo bajo Nadia. Rika y el médico abrieron enormemente sus ojos de la sorpresa. Rika sintió un pequeño temblor en el cuerpo de Nadia. Sabía lo que significaba esa reacción en su prima y nadie, a excepción de ella, lo notó. Entonces aflojó el abrazo.

Sin previo aviso, Nadia se soltó bruscamente del abrazo de Rika y se levantó de la cama. La rubia, por el impulso que provocó su prima, perdió el equilibrio en su asiento y estuvo a punto de caerse y golpearse contra el suelo. Afortunadamente, el suelo nunca llegó porque gracias a Ray, que estaba a su lado, logró sujetarla y devolverla a su lugar. Aunque Rika estaba desconcertada por la actitud de Nadia, le agradeció de todos modos el gesto al chino.

- ¿Te sucede algo malo Nadia? – preguntó Tyson cuando ella pasó por su lado. Sin mencionar una sola palabra, y a pasos acelerados, la chica se disponía a salir del dormitorio. - ¡Hey, al menos dinos algo!. ¡Lo que sea! Te ayudaremos. – elevó su voz. Los pasos de Nadia se detuvieron antes de llegar a la puerta.

- ¡No quiero la ayuda de nadie y este asunto no les concierne a ustedes! – soltó agresivamente sin voltearse, después de unos segundos de silencio, y rápidamente salió corriendo hacia la salida, dejando a todos sorprendidos.

- ¡Nadia espera!. – Rika salió algo desesperada, tras la ojimiel, para detenerla, pero fue ella misma quien fue detenida por alguien que se interpuso en su camino - ¡Déjame pasar Kai!. ¡Tengo que hablar con ella!

- Lo mejor será que la dejemos sola por un tiempo. Volverá en cuanto se tranquilice y esté lista para hablar.

- Kai tiene razón Rika. Pude percibir que Nadia se estaba conteniendo, parecía que en cualquier momento iba a estallar. Si la obligamos a hablar, posiblemente se pondrá peor. – ¿Cómo lo supo? Si Rika pudo percibir un pequeño temblor en el cuerpo de Nadia ¿cómo es posible que Ray se diera cuenta de aquello?. Su boca se abría y cerraba repetidas veces, con la intención de emitir alguna palabra, pero ni siquiera sonido alguno salió.

- Ray es muy observador y tiene un excelente sentido de intuición. Nunca falla. – aclaró Max en cuanto vio el gesto desconcertado e interrogativo de Rika.

- Pero temo que vaya a cometer alguna locura.

- De eso puedes quedarte tranquila, Rika. Conociéndola, sé que no lo hará. - El doctor Nakashima sonrió. - Hará exactamente lo mismo que cuando está molesta, enfadada o triste. Ahora, todo lo que queda por hacer, es exactamente lo que dijeron los jóvenes Kai y Ray. Esperar a que se tranquilice. Y cuando sea el momento adecuado para ella, tendrán mucho de qué hablar. - Con estas palabras Rika suspiró derrotada, asintiendo levemente, dándoles a entender que había aceptado los consejos del médico, del bicolor y del chino.– Bien. Si me disculpan chicos, me retiro. Recuerden llamarme si algo malo vuelve a ocurrir ¿de acuerdo? – todos asintieron y finalmente el hombre se despidió, desapareciendo tras la puerta.

- ¡Rayos! Esto se esta complicando cada vez más. Esta chica sí que es testaruda. – comentó el chico de la gorra mientras se rascaba la cabeza con molestia.

- Dímelo a mi – habló por lo bajo Rika.

Desde su lugar Kai pudo ver claramente la expresión en los ojos de Nadia, antes que ésta se retirara bruscamente de la habitación, y su corazón dio un vuelco. Aunque el bicolor no mostraba ninguna expresión más que seriedad e indiferencia, en el fondo de su alma estaba totalmente sorprendido ante la actitud de la chica. Por breves segundos ambos pares de ojos se encontraron. Los ojos de Nadia no sólo mostraban frialdad e indiferencia como hasta el momento le caracterizaba, sino que mostraban mucho más que eso. Dolor, odio, rencor, ira, impotencia, desesperación y todas las emociones negativas juntas encerradas en esas orbes de color miel. A su mente le había llegado la escena de cuando Nadia se sujetaba su cabeza y comenzaba a gritar histéricamente. En aquel momento sus puños se habían cerrado con fuerza y aunque le molestaba de sobremanera aquella expresión en Nadia, de alguna forma lo había afectado y comenzaba a preocuparse por ella.

Kai sabía el significado de esas emociones. Sabía que esa reacción en la chica se debía a la presencia del hombre que apareció de la nada en el parque. Él también había tenido esas emociones encerradas en su ser, hasta que conoció a su equipo. Es gracias a ellos que conoció nuevos sentimientos, que jamás las había conocido y mucho menos aprendido, y todas sus emociones negativas fueron desapareciendo poco a poco. Además no era el único que se mostraba frío e indiferente ante los demás. También lo eran así, y aún lo son sólo que ya no demasiado, sus ex compañeros rusos del equipo Blitzkreigs Boys. Es por eso que comprendía a Nadia y por primera vez en su vida se decidió a ayudarla. A su manera por supuesto.

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- Realmente le temo al pronóstico chicos. Cada vez está acertando más. Por la mañana anunciaron que habría tormenta desde la tarde, y miren ahora. – volteó señalando hacia la ventana. – Desde hace media hora que está lloviendo torrencialmente. – comentó algo molesto un chico de cabellos azul con una gorra en su cabeza. En su mano poseía el control remoto del televisor, viendo el noticiero. – y además del molesto de Cody, que por suerte se fue en cuanto llegamos, hay algo que me está poniendo REALMENTE molesto... ¡AARGH, YA!. - ¿QUIERES QUEDARTE QUIETA Y CALMARTE DE UNA VEZ POR TODAS RIKA?. – gritó Tyson, volteándose hacia Rika, que iba y venía por la sala visiblemente nerviosa.

- ¿Y QUE QUIERES QUE HAGA?. – soltó de la misma forma mientras le dirigía una mirada furibunda, segundos después se calmó y suspiró - ¡Está lloviendo con todo y desde hace tres horas que Nadia se fue, y todavía no ha vuelto!. – su voz se notaba triste y preocupada.

- ¿Ya olvidaste que habíamos acordado que la esperaríamos? Además, Nadia es lo suficientemente grande como para andar sola por la calle. Ella sabe cuidarse y protegerse sola. No necesita una niñera como tú. Así que no te preocupes, y deja de actuar como una malcriada. – reprochó el chico de la gorra. Rika no podía creer la actitud de Tyson. - ¡Ah! Casi lo olvidaba. Últimamente su comportamiento ya me está hartando. No ha hecho más que ignorarnos y tratarnos de manera cruel e insensata. Nos es suficiente con el "Señor Simpatía". No queremos una "Señorita Simpatía". – terminó sarcásticamente.

- Cuida tu lengua Tyson, o la perderás. – intervino el bicolor en tono amenazante, desde el alféizar del enorme ventanal. La mirada gélida de Kai le advertía que no lo perdonaría si aquello se volvería a repetir. Tyson no se intimidó ante aquella mirada. Lo conocía muy bien, y era capaz de enfrentarlo sin ningún problema. Max, Ray y Hillary se colocaron frente a Tyson, Kai y Rika respectivamente para impedir que la confrontación se hiciese más violenta.

- Ya entiendo. – la quinceañera se cruzó de brazos – Tú no tienes motivos para temer y preocuparte por la vida de la única familia que te queda. – respondió molesta y enfatizó la palabra "única" – Además, tú no sabes absolutamente nada de ella, y mucho menos los motivos de su comportamiento. ¡Creí que eras más comprensible por la situación de mi prima! Veo que me equivoqué. – con lágrimas casi escapándoseles de sus ojos, se dirigió hacia su dormitorio y cerró la puerta de un portazo.

- ¡Rika, espera! No me refería a... – se detuvo en cuando se efectuó el portazo y suspiró - ...eso. ¡Aaargh, rayos!. ¿quién entiende a las mujeres? – bufó, revolviendo bruscamente sus cabellos y volvió a acomodarse en el sillón frente al televisor. Con el control remoto en la mano se dispuso a cambiar, aún molesto, los canales para encontrar algo que hiciera olvidar la discusión que acababa de tener. Los demás muchachos entrecerraron sus ojos en señal de molestia. De repente Tyson sintió que alguien le arrebataba el control de sus manos. Se giró hacia la persona que cometió tal acción y estuvo a punto de protestar.

- Discúlpate con Rika ahora mismo Tyson. Fuiste muy duro con ella. – le reclamó Hillary.

- Mira Hillary, en estos momentos no estoy de humor para discusiones, así que ahora, dame el control. – pidió molesto, intentando quitárselo.

- ¡No lo haré hasta que te disculpes con ella! – alejó el control del peliazul, sin embargo Tyson fue más rápido y consiguió atraparlo, logrando con ello un forcejeo y dedicándose varios insultos, entre ambos jóvenes. Los demás, nerviosos, trataban de detenerlos. En un inesperado movimiento, Hillary resbaló, llevándose consigo a Tyson, hacia el suelo.

¿Resultado? Pues... digamos que quedaron en una posición bastante comprometedora. Tyson quedó encima de Hillary con las piernas enredadas, los brazos a los costados de la cabeza de la chica y ambos rostros estaban a una distancia de sólo centímetros. En ese instante se vieron a los ojos, e inevitablemente sintieron una extraña sensación en sus cuerpos y en sus corazones. El sonrojo de ambos chicos se hizo presente. Los demás también se sonrojaron, pero no de la misma forma que Tyson y Hillary, sino de sorpresa, incomodidad y vergüenza al mismo tiempo por ver semejante espectáculo.

- Oigan chicos, si tantas ganas tienen ¿porqué no van a un hotel de "esos"? – se oyó la voz inocente de Daichi, quien se encontraba apoyado sobre el respaldo del sillón.

Cuando Tyson y Hillary se dieron cuenta de la situación en la que se encontraban, los rostros de ambos se enrojecieron completamente, a tal punto que parecían tomates. Hillary empujó con todas sus fuerzas Tyson para quitárselo de encima.

- ¡Eres un pervertido Tyson! – gritó mientras se levantaba, aún completamente abochornada.

- ¡Oigan!. ¿qué pasa que hay tanto escándalo? – la rubia salió de su dormitorio con curiosidad y molestia al mismo tiempo y se acercó hacia ellos, y lo primero que vio fue a...- ¡RAY!. ¿Qué te pasó? – corrió preocupada hacia el chino, quien estaba en el suelo junto a Max con los ojos en forma de espiral, balbuceando y con un moretón en la frente. Todos voltearon hacia ellos. El pecoso trataba de despertarlo palmeándole la mejilla. - ¿Qué le pasó Max?

- El control se le resbaló de la mano a ellos – señaló a Tyson y Hillary - y golpeó a Ray.

- Lo... lo... ¡lo sentimos! No fue nuestra intención, sólo fue sólo un accidente. – respondió nerviosa Hillary ante la mirada furibunda de Rika. En ese momento el ojidorados se despertaba sobándose la frente y quejándose.

- ¿Ray, estás bien? – cuando el chino asintió con una sonrisa, Rika suspiró aliviada. – Que bien. Me alegro. – le sonrió, y esta vez les tocó a ellos perderse en sus ojos y sonrojarse sin darse cuenta.

- ¡Miren chicos! es el mismo hombre que vimos hoy en el parque. – señalaba el pequeño pelirrojo hacia el televisor. Todos voltearon. Si no fuera por la interrupción de Daichi, el chino y la rubia se habrían quedado más tiempo en esa misma posición, y cuando se dieron cuenta, con sus rostros colorados, dirigieron rápidamente su vista hacia el televisor.

- ¡Es verdad! – Rika salió disparada hasta ubicarse detrás del sillón. La imagen con el rostro de aquel hombre se encontraba en la esquina superior izquierda de la pantalla y en dos segundos se amplió hasta cubrir por completo la pantalla.

- ... recientemente esta misma tarde este individuo, cuyo nombre es Yuro Sugaki, ha sido visto por un grupo de personas, en su mayoría niños después de haber huido de la policía y desaparecido. La policía lo ha estado buscando desde hace 6 años por el homicidio de los científicos Ethel y Edwin Tsukino. – los chicos abrieron enormemente sus ojos de la sorpresa. La imagen del hombre de ojos rojos fue reemplazada por otra en donde aparecían tres individuos: Un hombre y una mujer adultos y una niña.

- ¡Oigan!. ¡Son las mismas personas que vimos en la fotografía del Sr. Díckenson, el día que llegamos! – comentó Daichi.

- Es verdad. Ahora déjanos escuchar por favor. – ordenó Kenny. El pequeño hizo un puchero.

- ...Según fuentes de información, hace 8 años atrás, el Sr. Sugaki había declarado que los Tsukino murieron trágicamente en la explosión, a causa de una falla en uno de los laboratorios de las Compañias de Beyblade más importantes en su tiempo, mientras trabajaban en sus proyectos. Sus cuerpos nunca fueron encontrados. Su hija Nadiana Tsukino, de 9 años, que había logrado sobrevivir a la explosión, desapareció misteriosamente. Sin embargo, el Sr. Díckenson declaró en nombre de un testigo clave, quien decidió permanecer en el anonimato, que fue todo lo contrario y que el mismísimo Sr. Sugaki los asesinó. Los motivos que lo llevó a cometer homicidio son declarados confidenciales por la policía a pedido del testigo clave, luego de una exhaustiva investigación, en donde se comprobó la veracidad de las pruebas y la declaración del testigo clave antes mencionado. Cualquier información que puedan brindarnos para capturar a este criminal, por favor llamen al número telefónico que se encuentra en la pantalla...

- No lo puedo creer. Estuvimos frente a un asesino. ¡Pudo habernos matado! – la voz débil y casi quebrada de Hillary demostraba que ésta comenzaba a asustarse y se cubría la boca con sus manos. Un silencio mortal inundó la habitación.

- ¿Ahora entienden por qué quiero ir a buscarla? – contestó calmadamente Rika cruzándose de brazos y clavó su vista en Tyson – Aunque Nadia "sea lo suficientemente grande como para andar sola por la calle" – remarcó sarcásticamente – y tengas entendido que ella sepa defenderse y protegerse sola, este criminal está detrás de ella y NO estará solo. – terminó seriamente señalando hacia el televisor. Se giró sobre sí misma y se dirigió hacia la salida de la habitación.

- Espera... ¿qué tiene que ver Nadia con Yuro?. ¿y a dónde vas? – la chica se detuvo y volteo hacia Tyson.

- Sobre Yuro, no soy la indicada para responderte esta pregunta, y además, aunque sepa la respuesta, no tengo tiempo para respondértela. ¿y a dónde crees que voy? Pues a buscar a mi prima, y si no quieren acompañarme bien, me da lo mismo ir sola. – retomó sus pasos luego de hablar con voz seria.

- Tú no te irás a ningún lado. – la voz autoritaria del bicolor la detuvo. Rika volteó nuevamente para confrontarlo pero Kai reaccionó antes que ella. – Iremos todos. – La sonrisa de la chica se agrandó enormemente y asintió con su cabeza en un mudo modo de agradecimiento. El resto, sin mencionar una sola palabra, siguió al capitán.

- Bien, vámonos. – Tyson estuvo a punto de abrir la boca, pero el bicolor fue más rápido – Dije ¡vámonos!

A pesar de la intensa lluvia, todos se dirigieron hacia la entrada principal, con sus paraguas en mano e impermeables puestos, decididos a buscar a Nadia.

- Muy bien chicos. Lo mejor será que nos separemos, de esa forma será más rápido. Ya saben que esta ciudad es algo grande.– habló Tyson. Todos asintieron. – Bien, Rika y Kai, ustedes vayan por el lado del lago.

- E... es... esperen – tímidamente Rika intentó hablar pero fue interrumpida por Tyson.

- Max y Ray irán por el norte, por el lado de la feria ¿lo recuerdan? – ambos asintieron.

- Esperen chi... – una vez más, Rika trató de hablar en vano.

- Hillary y Kenny, vayan al centro, por el parque. – ambos asintieron.

- ¿Me van a escuchar? Sé donde está Na... – reclamó casi suplicante.

- Daichi y yo iremos por el lado del bosque. - Evidentemente Rika fue completamente ignorada. -

Encontrémonos en una hora. ¿de acuerdo? – Entonces los chicos se separaron dirigiéndose a la dirección indicada para cada uno.

- ... – Rika abría y cerraba la boca en un intento más por hablar, mientras sus ojos se cristalizaban, pero lamentablemente ya estaban bastante alejados..

- ¿Sabes donde está?. – la chica se sobresaltó del susto cuando habló una voz a sus espaldas. Sabía de quién era esa voz. Había olvidado que quedaría como "pareja" con Kai para buscar a Nadia.

- Si – suspiró y se tranquilizó. Al menos, alguien la había escuchado. – Está en...

Una hora después, todos se habían reunido para dar los resultados de la búsqueda como habían acordado.

- ¿La encontraron chicos? – preguntó Hillary algo esperanzada. Como respuesta todos negaron. Por unos segundos su rostro mostró decepción, pero luego cambió a uno de curiosidad, ya que se había percatado de algo y miró a todos lados. - ¿dónde está Kai?

- Está en el lago con Nadia desde hace UNA HORA, justamente desde que ustedes se fueron. – respondió un poco molesta con los brazos cruzados. – Yo me quedé aquí a esperarlos para decírselos.

- Espera... ¿dijiste desde hace una hora? – Rika asintió ante la pregunta de Tyson. - Entonces... ¿ya lo sabías desde el principio?. ¿desde antes que nosotros nos separáramos y nos fuéramos? – de nuevo la chica respondió asintiendo a cada pregunta. - ¿y porque diablos no lo dijiste antes?. ¿qué no sabes que estábamos preocupados por ella?. ¿Así es como nos agradeces la ayuda que te dimos? – las protestas de Tyson continuaron ininterrumpidamente. Al principio Rika esperaba que el muchacho dejara de hacer preguntas para responderle, y al ver que no se detenía, su enojo iba acrecentándose cada vez más y las venas en la cabeza de Rika ya no era una ni dos, sino varias, hasta que...

- ¿TE QUIERES CALLAR DE UNA VEZ POR TODAS MOCOSO INGRATO? – el grito de Rika hizo que Tyson temblara de miedo y se defendiera cubriéndose los brazos en una posición cómica. – Ustedes ni siquiera quisieron escucharme cuando traté de decírselos – y se lanzó sobre el chico gimoteando y llorando con las lágrimas en forma de arco al estilo animé (1), golpeándolo en su pecho en forma caprichosa como lo haría una pequeña niña. Los demás chicos trataban de disimular sus risas ante la escena que veían.

- ¡Waah!. ¡Alguien que me ayude!. – suplicaba Tyson

- Lo siento Tyson, pero como hombre debes saber consolar y recompensar a una mujer. – respondió Hillary en tono burlón. Rika seguía pataleando en el pecho del chico, hasta que una mano se posó sobre su cabeza.

- Ya ya Rika. Estábamos tan nerviosos, al igual que tú, que no te hemos prestado atención. Aunque te parezca mentira, Nadia nos cae muy bien a pesar de su fuerte carácter. – el resto de los chicos asintieron - En verdad lo lamentamos, pero por favor ya no llores ¿si? – Ray limpió las lágrimas de Rika con sus manos y le dirigió una tierna sonrisa que hizo que la chica se sonrojara ligeramente y su corazón latiera incontroladamente. Cuando apenas consiguió tomar el control de su cuerpo, pudo asentir ante el pedido de Ray. – bien ¿nos llevarás hasta donde está Nadia?

- ¿Eh?. ¡ah, si! es por aquí – Y se dirigió hacia una dirección

- Eehm... ¿Rika? – la nombrada se giró – El lago es por allá. – entonces el rostro completo de Rika se tornó de un color rojo más intenso, que se asemejaba al de un tomate. Estaba tan emocionada y nerviosa al mismo tiempo por el consuelo y el contacto que había hecho con Ray, cuando éste le limpió las lágrimas, que se distrajo completamente.

Desde hacia una hora que él la estaba observando, escondido tras un árbol. Desde hacia más de una hora que ella estaba haciendo lo mismo: lanzando pequeñas piedras hacia el lago y alternadamente entrenaba con su beyblade bajo la intensa lluvia. Kai notó que Nadia estaba realizando los mismos movimientos que aquella vez, cuando lanzó la pelota hacia una pila de latas en un puesto de la feria y que consiguió derribarlos todas en un solo tiro, ganando así el primer premio. No tenía idea de porqué lo estaba haciendo, pero estaba seguro de que por alguna razón lo hacía. Así como también estaba seguro de que Nadia tenía alguna relación con aquél sujeto de ojos rojos. Era obvio que no conocía absolutamente nada sobre Nadia y mucho menos sobre su vida. Es cierto que a él no le importaba en lo más mínimo la vida de los demás, aunque de todas formas se preocupaba por sus amigos, que lo habían aceptado tal y como era, y los protegía. Había sido gracias a ellos que su vida había cambiado en un cierto sentido, y había aprendido y conocido el lado positivo de la vida. Amistad, alegría, paz, bondad, libertad, y un montón de sentimientos y emociones que le habían sido negados durante muchos años. Esas eran las cosas positivas que había conocido y, sobre todo, lo que más le agradaba era que había logrado, por fin, un enorme alivio en su alma y corazón. Ahora podía comprenderlos, sin embargo, había sólo un sentimiento que lo tenía realmente confundido, enloquecido y, sobre todo, ansioso por descubrirlo y conocerlo. Ese sentimiento que lo hacía sentir diferente cada vez que veía a Nadia, y sin siquiera entenderlo se sentía atraído hacia ella. Realmente se sentía muy molesto por comportarse así. Él no era así y no lo quería aceptar. Recordó entonces las palabras de Hillary cuando le dijo que le gustaba Nadia y que estaba enamorado de ella, lo cual negaba rotundamente. Más importante aún, recordó las palabras de Ray. "Enamorarse es una experiencia digamos... especial.". Si antes insistía en que este sentimiento era absurdo y estúpido, y que enamorarse era para los tontos... entonces ¿porqué se sentía así?. ¿Porqué su corazón latía descontroladamente cuando estaba cerca de ella y al mismo tiempo se sentía en algunas ocasiones nervioso y en otras relajado y en paz?. ¿Acaso era cierto que se estaba enamorando?. "Sé que este asunto te parece absurdo y estúpido, Kai. Pero cuando este día llegue y descubras lo que realmente es el Amor, créeme, te interesará." Esas fueron las palabras que había dicho Ray, las palabras que más rondaban por su mente y no lo dejaban en paz. ¿Interesante?. ¿Qué tan interesante podría ser? Si vamos a enumerar los hechos recientes desde que Nadia apareció frente a ellos regañando a una pandilla por causar problemas, hasta ahora, seguramente muchas cosas pasaron por la mente y cuerpo de Kai. Inexplicablemente su corazón latió incontroladamente al verla por primera vez. Sintió preocupación cuando la encontraron malherida. Se sintió perdido en sus sentimientos al verla cara a cara en la habitación del hospital estando ambos solos. Sin pensarlo dos veces le deseo su mejoría, acción que jamás lo había hecho con otra persona, ni siquiera con sus compañeros de equipo. Inconscientemente la seguía con la vista, y no era sólo por precaución de que algo malo pudiera pasarle, también fue por interés. Le agradó ver su pequeña sonrisa, que lamentablemente no fue dedicada a él, sin embargo deseaba que así fuera. Cuando Nadia reaccionó de una manera extraña al punto de parecer que deliraba, y que estaba apunto de caer, la sujetó fuertemente por la espalda y la cintura. En aquél momento, apartando el hecho de que por segunda vez se había preocupado y había forcejeado intentando hacerla reaccionar y olvidando el fuerte cachetazo que la chica le había propinado, extrañamente se sintió bien al sentir el cuerpo de Nadia en sus brazos. Así como también cuando ella atendió sus heridas luego de la batalla con los hermanos en el bosque, después de haberse negado y rendido ante la "orden" de Nadia. (2) Durante su estadía en la Abadía, nadie se había tomado la molestia de atender sus heridas con dedicación ni preocupado por él como lo hizo Nadia, y extrañamente eso lo hizo sentir feliz.(3) Por último, sintió rabia e impotencia al ver a Nadia sufrir de esa manera tan dolorosa cuando aparecieron aquellos individuos. Si todo aquello no había sido un sueño, y lo estaba sintiendo en carne y hueso, entonces, tal vez sí sea cierto que se estuviese enamorando de Nadia y que también este asunto sea interesante después de todo. Y deseaba experimentar más sobre aquello que llaman "amor".

Sus pensamientos fueron interrumpidos por la presencia de varias personas que se acercaban al lugar. Giró su vista y se encontró con sus amigos. Sin esperar siquiera a escuchar alguna pregunta de ellos, señaló hacia el lugar en donde se encontraba Nadia. Rika se acercó lentamente hacia donde se encontraba su prima.

- No te preocupes, estoy bien. Además no tengo deseos de hablar sobre Yuro. – respondió sin voltear. Nadia aún continuaba lanzando pequeñas piedras hacia el lago.

- Lo sé, sólo vine a decirte que regresemos al hotel. Por favor. No quiero que te enfermes. Podrás contarnos sobre este asunto cuando lo desees. Sabes que siempre te escucharemos. Todos estamos preocupados por ti. Estuvimos buscándote por una hora. – colocó el paraguas que llevaba en su mano sobre la cabeza de Nadia para evitar que ésta siguiera mojándose. Entonces la chica detuvo el lanzamiento para, esta vez, voltear su rostro hacia Rika, y luego al resto del grupo que la observaba desde una cierta distancia. Nuevamente volteó su rostro hacia Rika y suspiró. La rubia había visto en los ojos de Nadia una profunda tristeza y soledad, y sin pensarlo dos veces la abrazó consoladoramente. La peliturquesa respondió al abrazo y permanecieron así por unos segundos. El resto de los chicos suspiraron aliviados y sonrieron al saber que todo estaba en calma ya.

Sin embargo, el abrazo no duró mucho, por que un objeto proveniente de la nada surcó por los aires y se dirigió hacia ellas. Instintivamente Nadia apartó bruscamente a Rika, con la intención de protegerla y que no saliera malherida, y al mismo tiempo esquivó con habilidad aquél objeto. Durante una fracción de segundo Nadia pudo divisar que aquél objeto se trataba de un beyblade. Rika se quejó al caerse al suelo y los demás reaccionaron ante lo sucedido.

- ¡Ataca Mantinox! – ordenó el dueño de aquel beyblade.

Sin perder un segundo Mantinox fue directo hacia Nadia. Con toda rapidez la chica se colocó delante de Rika y lanzó a Hawlux. Ambos beyblades colisionaron y se debatieron en una intensa lucha por dominar el territorio del enemigo.

- ¿Kai?. ¿Porqué me detienes?

- Es mejor que no interfieras. Ella sabrá que hacer. – Aunque las palabras de Kai fueron un consejo muy valioso, un segundo beyblade surgió de la nada y fue directo hacia Hawlux y Mantinox. El impacto hizo que los tres beyblades se separaran y se colocaran en distintos puntos. Ahora, Nadia combatiría contra dos oponentes poderosos.

- ¡Hey!. ¡Eso no es justo! Batallar dos contra uno es hacer trampa. – se quejó Rika, se levantó del suelo y se dispuso a lanzar a su beyblade Merdmaid para ayudar a Nadia.

- ¡No te metas! – más que un pedido, sonó como una orden. Rika se sorprendió por la voz que utilizó Nadia. Estaba... ¿furiosa?. ¿otra vez? Aprovechando el momento en que no estaban batallando, la ojimiel dirigió su vista hacia unos arbustos que se encontraban a unos metros de ellas, y aún con molestia gritó - ¿Por qué mejor no salen de sus escondites y dan la cara?. ¡Touya y Koji Hattori!.

- De acuerdo, de acuerdo. Nos rendimos. – la voz sonó burlona. - De todas formas siempre ha sido así. O somos tan pésimos escondiéndonos o tú eres muy buena descubriéndonos. – Desde el arbusto en donde Nadia dirigía su vista salieron los dos muchachos. Eran los mismos que habían aparecido en el parque junto al hombre de ojos rojos. – Pero ahora esto va a cambiar, porque tú vas a perder como ocurrió en nuestro última batalla. – Ambos chicos esbozaron una sonrisa maléfica y estallaron en carcajadas.

- ¿Última batalla? – remarcó desconcertadamente Ray y en unos segundos sus ojos se abrieron en sorpresa - ¡Esperen!. ¡No me digan que ellos fueron los que dejaron malherida a Nadia!

- ¡.¿QUÉ?.! – exclamaron al unísono el resto del equipo. Entonces... aquello significaba una cosa. Que los oponentes de Nadia eran bastantes fuertes como para dejarla muy malherida. Los ojos miel de Nadia se enfrentaban peligrosamente a los dos pares de ojos grises de los hermanos Hattori. El combate estaba a punto de comenzar...

CONTINUARÁ...

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(1) Esos típicos llantos en el que el personaje llora cómicamente y que las lágrimas parecen chorros de agua salidas de la manguera al regar las plantas. XD

(2) Sé que no lo mencioné anteriormente, pero si les interesa, en otro capítulo pondré esa escena en un FLASH BACK

(3) En realidad no tengo ni la más mínima idea de si esto es cierto. No tengo la más mínima idea de si, a causa de los intensos y duros entrenamientos, Kai haya salido muy malherido y le hayan o no atendido sus heridas. Pero en mi fic, supongamos que haya sido así ¿de acuerdo? n.n

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¿Cómo estuvo?. ¿Les gusto?. ¿No les gustó?. ¿Le faltó algo?. ¿Sobró algo?. ¿Tienen dudas? Lo que sea, pueden comentármelo sin ningún problema en un RR. Eso sí, ni se les ocurra mandarme RR insultantes, o simplemente los ignoraré ò.ó Si no les gusta el fic, prefiero que me lo digan honestamente y con respeto o que simplemente no lo lean y ya. Trataré de mejorar día a día en cada capítulo. Todo por mis queridos y adorables lectores n.n

Ahora es el turno de responder los RR.

Shiroi Tsuki:. ¡Amiga! que bueno "verte" de nuevo XD. Me alegra encontrar otro RR más de tu parte. Me pone muy contenta. Bueno... sobre el chino... Vos más que nadie conocés muy bien porqué Ray es tan amable, ya que como me dijiste en una ocasión él es tuyo y lo conocés muy bien ¿no es así? XD Por lo que veo, te hiciste fan de Nadiana porque, tal como lo dijiste, te hiciste adicta a ella. XD Realmente es una sorpresa para mí encontrarme con eso. No lo esperaba. Me encantaría otro fanart (si no es molestia n.nU). En cuanto al fic... justamente el NO hacerlo cursi y meloso, es mi objetivo, además de que ese es mi estilo. Cuando se trata de sentimientos y emociones, sobre todo en el amor, soy muy seria y sincera. No suelo bromear ni jugar con los sentimientos de las personas. Por eso es que transmito mis pensamientos y sentimientos a través de este fic, por medio de todos los personajes en distintas situaciones. Otra razón por la que lo trabajo de esta manera es que no me gusta cambiar la personalidad de los personajes. Quizá me salgan un poquito OOC (puede que se note mucho o no) pero jamás los pondría melosos a la hora de expresar esos sentimientos y emociones. Como que no son ellos mismos, y eso quiero respetarlo ciento por ciento. ¡Me alegra mucho que te agrade mi fic! Por cierto, acabo de recordar algo. Noté que en el capítulo anterior me preguntaste cuántos enemigos tiene Nadia. Te dí una respuesta, pero resulta que por algún motivo, algunas palabras "desaparecieron" n.nU La respuesta es que Nadia tiene en total cuatro enemigos. Ya conociste a tres en el capítulo anterior. El cuarto enemigo es un misterio que se irá resolviendo con el correr de los capítulos. Espero que este último dato te haya servido para aclarar tus dudas. Muchas gracias por tu RR y espero volver a "vernos" en el próximo capítulo. XD

Umineko:. ¡Umiiii!. T.T sniff, sniff... busqué tu RR en mi MP de foros DZ para responderte aquí y me lo borraron. Ahora no recuerdo qué fue lo que me escribiste. Lo único que recuerdo es que te encantó que Nadia intentara correr el flequillo de Kai mientras éste dormía. Hasta me pusiste ojitos brillosos (lástima que acá no puedo ponerlo. Por alguna razón no aparecen o.o). No importa. Lo que importa es el ánimo y apoyo que me diste en cada post que dejaste (además de los RR, aquí, en ff. net) y eso me puso muy contenta. ¡Mil gracias!. ¡Ah! Eso de que no te acordabas de dónde sacaste que la mamá de Hiromi estaba muerta... ¿no te habrás estado enamorado en aquel entonces? ¬¬U XD. Espero que te guste este capítulo y gracias por el RR. Nos vemos.

Kai Angel- Fye Tenshin-chan:. ¡Vaya que me costó escribir tu nick tan largo! o.oU Al final, tuve que copiar y pegar para hacerlo más fácil ¬¬U (no puedo creer que sea tan tonta y que recién ahora me haya dado cuenta. u.uU). Me alegra que te haya gustado el capítulo y te agradezco que me hayas dejado un RR. n.n Espero que este capítulo también te haya gustado. Nos vemos.