Hola chicos. Primero que nada una vez más, perdón. Tuve problemas con el internet y no me dejaba siquiera entrar al google, tuvimos que llamar, nos echaron pedo, pero al final estoy aquí con un nuevo capítulo.
Chicos, estamos a unos... dos, tres capítulos de terminar la primera de cuatro secciones de este fic. La cual era más que nada de calentamiento, no solo para mí sino para el pequeño Jack el cuál no la está pasando muy bien dentro del videojuego que tanto odia.
Bueno, no tengo más que decir, más que mantenerse atentos porque en unas horas subiré la onceava parte para aproximarnos cada vez más al final del fic. Ahora sí, vamos a empezar.
Nota: Los personajes e historia de Doki Doki Literature Club, NO ME PERTENECEN. Todos los derechos al gran dios Dan Salvato y su equipo.
"Jack... yo seré tu playa."
-Natsuki.
Algo no está bien
Caminé por los pasillos rumbo a la habitación del club, iba caminando cuando me encontré con Yuri. Silbé llamando su atención antes de hacer un movimiento con la mano para que se acercará.
-Hola Jack.
-Hola Yuri. Oye… ¿A qué hora te fuiste anoche?
-Umm… unos diez minutos después de que te dormiste, te deje una nota, ¿no la leíste?
-Se me hacía tarde para la escuela-ambos caminamos en dirección al club-. No te ocurrió nada, ¿cierto?
-No. De hecho, fue un camino muy tranquilo hacia casa. Gracias por preguntar, nunca se habían preocupado así por mí.
-Pues… las personas que te quieren lo demuestran con preguntas así-la rodee pasando mi brazo sobre sus hombros-. Y yo te quiero mucho.
-¿Qué tanto?
-Lo suficiente para hacer esto.
Me agacho y rápidamente paso mi cabeza por entre sus piernas antes de levantarla. El techo de la escuela era alto, de hecho, podía ponerla encima de mis hombros y aún quedaba un pequeño espacio para llegar al techo. Corrí el resto del camino con Yuri sobre mis hombros.
-¡Jack, bájame!-gritó sujetándose de mi cabeza.
-Por favor Yuri. Un poco de diversión infantil no le cae mal a nadie.
-Ay, hombre-dijo Monika entrando por la puerta del club-. Soy la última en llegar de nuevo.
-No te preocupes-dije al mismo tiempo que bajaba a Yuri de mis hombros-. Nosotros también acabamos de llegar.
-¿Estabas practicando piano de nuevo?-pregunto Yuri curiosa.
-Sí-contestó con una pequeña sonrisa.
-Debes tener muchísima determinación: empezar este club… y ahora practicando piano.
-Bueno… probablemente no sea pasión, pero si mucha determinación. Recuerda que el club no estaría aquí de ser por ustedes y estoy súper feliz de que todos quieran poner de su parte para ayudar en el festival.
-¡Sí!-grito Natsuki detrás de mí asustándome como ya era común-. No puedo esperar, va a ser genial.
-¿no estabas quejándote de todo eso ayer Natsuki?-pregunté recuperando el aire.
-Bueno… sí. No hablaba de esa parte del festival, si no de la parte donde jugamos y comemos deliciosa comida.
-Espera… ¡¿Juegos?! ¡¿Qué clase de juegos?!
-Pff, demasiados… y todos llenos de premios.
-¡¿Premios?!-repetí con los ojos brillosos.
Había varias cosas que me encantaban, entre ellas estaban los juegos y los premios. Debía admitir que, aunque tenía dieciocho y mi mente y cuerpo habían madurado muy rápido, nunca me había avergonzado de hacer cosas infantiles o de comportarme como un niño: jugaba en el lodo, me subía a los columpios, hacía guerras de bolas de nieve, incluso solía caminar por la orilla de la banqueta a ver cuánto tiempo aguantaba caminando así.
-Monika, ¿Habrá calamar frito?
-¿Calamar? Es una búsqueda muy específica.
-Oh, vamos, ¿Dices que no te gusta el calamar? ¿A ti? ¿De todos aquí?
-Oye, yo no dije que no me gustará. Además, ¿Por qué "de todos aquí"?
-Porque está escrito por todo tu nombre: Mon-ika.
"¿Qué?"
-¿Qué? Así no es como se dice mi nombre, además, esa broma no tiene gracia si se traduce.
-Lo siento Natsuki, ¿Pero qué clase de mierda de chiste fue ese?
Natsuki me mira furiosa mientras yo corro a esconderme detrás de Monika.
-Bueno no importa. Hay que centrarnos en el evento que tenemos, ¿Les parece?
-Muy bien-dice Natsuki un poco más calmada, tus reacciones no son tan graciosas como las de Yuri o Sayori de todas formas.
-¿Perdón?
Sayori.
No la había visto cuando Yuri y yo entramos al club. Probablemente ella…
-Oh, ahí es…
Estaba sentada en una banca al fondo de la habitación, me aleje de la plática entre Yuri, Natsuki y Monika. Estaba mirando abajo, a la nada, parecía que algo le preocupaba o que estaba… ¿triste? Sayori era la chica más alegre que conocía, fuese real o no. Así que era raro verla así. Me hinque a su lado.
-Oye, ¿está todo bien?-dije poniendo mi mano sobre su hombro.
-¿Eh?-parece que la tome desprevenida porque dio un pequeño brinco. Se dibujó una sonrisa en su rostro antes de hablar-. Sí, sí. Todo en orden. No te preocupes por mí. Puedes ir a hablar con las otras chicas.
-¿Segura que está todo bien?
-P-por supuesto, ¿Por qué no iba a estarlo?
-Bueno. Es que cuando te vi… no me sentí igual de feliz que como me sentía normalmente. Sentía que… algo te faltaba.
-Dios… te preocupas mucho por mí. Estoy bien, ¿ves?-Sayori me mostró una enorme sonrisa-. No hagas que te distraiga de poder divertirte con las demás.
-Muy bien. Si eso quieres-me levanté y di tres pasos hacia el frente de la habitación antes de dar la vuelta-. Entonces… ¿Quieres ir a dar una vuelta en la motocicleta después de clases? Podemos ir a ver una película o a comer… incluso podríamos ir a recostarnos en el parque, uno junto al otro.
-Algo… algo así como una, ¿cita?
-Podemos ponerlo así.
Sayori afirmo con una pequeña sonrisa. Regreso al frente de la clase con todas las demás, pero no puedo sacarme a Sayori de la cabeza. Estaba preocupado por ella. Pensé un poco.
Monika. Era la presidenta del club así que probablemente ella supiera algo sobre Sayori. Ya que han estado preparando todo para el festival, deben de haber pasado un buen rato juntas. Me acercó a Monika quien está acomodando unos papeles en el escritorio.
-Monika-digo detrás de ella haciéndola sobre saltar.
-Ay Jack, me asustaste. ¿Ocurre algo?
-Puede soñarte algo extraño, pero… ¿no has notado algo extraño en Sayori últimamente?
-¿Algo… extraño? ¿En qué sentido?
-Talvez este algo cansado, pero creo que está un poco más triste que de costumbre.
-¿Eso crees? No había notado nada raro en ella-Monika voltea a verla, está jugando con una pequeña pluma-. Talvez algo este acaparando su mente, pero… me sorprende que no sea yo la que te pregunte eso Jack. La conoces un poco más de lo que algún día podré.
-Pues… sí. Pero nunca la había visto así. Siempre habla conmigo sobre las cosas que le molestan, pero ahora que le pregunte no se veía con ganas de hablar de ello. Lamento si te moleste, sé que no es tu problema… solo quería saber si tu sabías algo.
-No, no. Claro que me importa. Después de todo, yo también soy su amiga y también me preocupa que los miembros de mi club estén cómodos, ¿sabes? Talvez… podría intentar hablar con ella.
-¿Segura? Parece que quiere estar sola ahora mismo.
-¿Seguro? Probablemente haya tenido… alguna jugada con la persona que le atrae.
-Tú… crees que…-Monika afirma con la cabeza-. Eso es genial, ahora solo deba ayudarla a estar con ese "alguien".
-Bueno… pues lo único que deberías hacer es decirle que también te gusta.
Volteo a ver a Monika, ella me mira con una sonrisa. Sabía a lo que se refería, pero…
-Yo.
-Probablemente ese "algo" dentro de su mente sea un "alguien" en realidad.
-¿Cómo llegaste a esa conclusión?
-No debería decir mucho, pero… Sayori habla mucho sobre ti: sobre lo bueno que eres, lo detallista, lo sensible, lo divertido. Puede que hable más de ti que lo necesario.
-¿Qué?
-De hecho… se ve mucho más feliz desde que tú estás en el club. Es como si una pequeña luz se hubiera encendido dentro de ella, aún más.
-Pero… cómo… no puede…-¿yo le gustaba a Sayori? Debía admitir que me agradaba: me sentía feliz junto a ella, era muy divertida, me gustaba su lado infantil-. No. Sayori siempre ha sido así, siempre ha sido un lindo rayo de sol. No hay ninguna diferencia ahora de cómo ha sido siempre.
-Eres muy divertido Jack, ¿nunca has pensado por qué siempre la ves tan alegre y emocionada? Probablemente lo haga para llamar tu atención.
-¿igual que hablar de sus actividades extras cómo tocas el piano?-dije con una pequeña sonrisa.
-Igual que… touché-me dio un pequeño golpecillo en el abdomen-. No quería llegar a una conclusión tan rápido así que olvidemos que dije eso. Hablare con ella, así que no pienses mucho en ello, ¿sí?
-Muy bien.
Monika me sonríe antes de pasar de largo en dirección a Sayori.
-¿sabes Jack? A las chicas pequeñas nos gustan los chicos altos… y tú eres demasiado alto.
-Un metro ochenta y siete.
Sé que Monika me dijo que no me concentrará en el problema de Sayori, pero no podía sacármelo de la cabeza. Sayori de verdad me preocupaba, pero lo que Monika me dijo…
"Pensé que podrías venir a mi club."
"Podemos quedarnos a desayunar."
"¿Recuerdas cuando nos pasaba esto de pequeños?"
"Siempre estaré para ti."
"Me preocupa tu felicidad."
"¿Puedo abrazarte?"
Esos eran los diálogos que más se acercaban a lo que Monika se refería.
¿Y si tenía razón? Después de todo, ¿no solían las chicas enamorarse de sus amigos de la infancia? Me gustaba estar con ella porque me hacía sentir feliz, su felicidad me contagiaba. ¿Pero que otras cosas me podrían dar señales de qué de verdad le gustaba?
"Eso significa que me han vuelto a crecer las te…"
-No, no. Eso no.
-¡Okay todos!-paso un muy buen rato después del "tema Sayori" para que Monika nos llamara-. ¿Por qué no compartimos nuestros poemas?
Tal parece que todo había vuelto a la normalidad, todas fueron a buscar sus poemas y yo decidí hacer lo mismo. Hice contacto visual con Monika y me sonrió, me pregunto qué le habrá dicho a Sayori.
Tomo mi poema para compartirlo con Sayori. Se lo entrego sin decir nada. Debo admitir que no se ve muy alegre, pero tampoco se ve tan triste.
-Este es el mejor poema que has escrito hasta ahora, está muy bien hecho Jack.
-Umm… gracias-Sayori me da una gigantesca sonrisa de oreja a oreja-. Sayi, has estado muy tranquila últimamente, ¿Todo en orden?
-Por supuesto. Todo está bien. Talvez solo estoy… espera, ¿me llamaste Sayi?
-Bueno, tu nombre es largo y creí que te vendría bien un apodo… Sayi.
-Está bien.
-¿no quieres dormir o algo así? ¿Descansar un poco?
-No, eso es muy tonto. No te preocupes por mí, ¿sí? Solo quiero verte sonreír.
Ahí estaba de nuevo. No me importaría salir con ella, incluso tener una relación. Pero había entrado aquí por algo y aunque me doliera… ahora debía terminarlo.
-Bien… voy a tomarte la palabra.
-Estoy un poco sorprendida Jack, creí que escribirías tu poema como Yuri lo hace. O como Natsuki. Pero al final…
-Sí. Supongo que eres a la que más le gustan mis poemas.
-Pero, ¿Por qué? ¿no quieres acercarte al resto?
-Espera… claro que quiero, esa es la principal razón por la que me trajiste aquí. Pero eso no significa que deba tratar de impresionarlas. Sayori…
-No, Jack… no… merezco esto. Eres muy dulce conmigo. ¿Por qué haces esto?-Sayori no puede mantener su voz controlada-. Si te enfocarás en divertirte y relacionarte con todas las demás en lugar de conmigo, esto sería mucho más fácil.
-¡Sayori!-grite. Mire alrededor para ver que nadie nos estuviera viendo-. Sayori-repetí más relajado-, seguramente nunca haya dicho esto antes, pero no puedo entender lo que sientes ahora. Dime, ¿Qué puede animarte? Y lo hare, aunque…
Sayori sacude la cabeza, puedo escuchar como sorbe por la nariz mientras sigue moviendo la cabeza. Al final, se recupera y me muestra una pequeña sonrisa.
-No es nada Jack, solo… una pequeña tormenta. Lamento que hayas visto eso. Te prometo que no pasará de nuevo, solo habrá sonrisas para todos, ¿te parece? Eso es lo que importa. Ahora, ve a jugar con las demás. Me iré a casa un poco antes.
-Sayori…
-Dile a Monika que no me sentía muy bien, te veo mañana.
Antes de que pueda detenerla, Sayori sale muy alegre de la clase, dando brinquitos y tarareando para sí. Sentía como el pecho me dolía y los ojos me ardían. Tome mi poema sin dejar de ver la puerta.
-Mentí Sayori-me dije a mí mismo-. Sé perfectamente cómo te sientes.
El único problema de siempre ser alegre… es que la gente nunca puede diferenciar fácilmente cuando estás bromeando de cuando hablas enserio…
… pero yo puedo hacerlo. Yo puedo diferenciarlo.
-Oye Jack, ¿Quieres compartir tu poema conmigo? ¿Jack?
Podía escuchar la voz de Natsuki, pero en mi mente solamente podía ver a Sayori. Sé que tenía que borrar el juego, pero, ¿Cómo podía hacerlo? Sayori, mi mejor amiga la cual claramente me necesitaba; Yuri, una chica con la cual podía debatir sobre cualquier libro sin problemas; Natsuki, bueno… estaba completamente atarantado por ella; y al final Monika, me caía muy bien, de hecho, siento que podríamos llevarnos muy bien a pesar de mis sospechas sobre ella.
-Jack… ¿estás bien?
-Claro.
-¿Quieres… compartir tu poema conmigo?
-¿Por qué no?
Le di mi poema. Supongo que debía despejar mi mente un poquito de ese problema. Me quede viendo a Natsuki mientras leía mi poema. Sus ojos me hipnotizaban de una forma muy fuerte, no podía dejar de verla. Cuando termina me mira a los ojos.
-Bueno… este último está bien.
-¿está bien?
-Bueno, sí, más o menos como el de ayer. Sé hacía donde vas, pero no es muy mi estilo. Quiero decir, está bien, me alegra que estés intentándolo.
-Claro que iba a intentarlo. ¿Por qué estás tan metida emocionalmente en mis poemas? ¿no estás tratando de hacerme un cumplido?
-¿eh?-parecía que sí, pero supongo que no se esperaba que la descubriera-. Claro que no, sucio.
-Oye, eso es duro, ¿sabes?
-Bueno, es que alguien en este club tiene que hacerte sentir que no estás estancado.
-¿De verdad? Pues sí sigues así, vas a asustarme y voy a huir.
-No tienes el valor para hacerlo.
-Tienes razón… un poco. Es divertido estar aquí, aunque a veces deba lidiar contigo.
Natsuki gruñe un poco antes de darme un pequeño codazo en el abdomen. Tomo su mano y la alejo de mi abdomen.
-Oh. Parece que no quería asustarte después de todo.
-Solo bromeaba.
-Lo sé. Yo también lo hacía.
¿Cómo llamas a eso una broma? Decidí pasarlo de largo. De verdad me gustaba estar con ella, tal vez más de lo que creí. ¿Llegará algún día un momento en el que ambos nos quedáramos juntos? ¿A solas?
-De todas formas-Natsuki pone mi poema sobre mi pecho como si nada hubiera pasado. Comienzo a leer:
"Yo seré tu playa."
"Tú mente está tan llena de problemas y miedos
Que tu asombro ha borrado tras los años
Pero hoy tengo un lugar especial
Una playa a la que ir.
Una costa más allá de donde puedas mirar
Un mar que con la intensa luz va a brillar
Las paredes en tu mente bajo el sol
Se van a derretir.
Seré la plata que tu preocupación borrará
Seré la playa con lo que cada día soñarás
Seré la playa que tú corazón hará saltar
Que te abandonó hace tiempo te hizo sentir.
Bajo la arena tus penas hay que enterrar
Bajo la luz del sol mi mano puedes tomar
Lava tus inseguridades en agua salada
Y déjame verte brillar.
Tus memorias en el camino hay que dejar
El viento en mi vela libre te hará
Eres genial y lo debes recordar
Cuando nuestros labios se van a juntar.
Seré la plata que tu preocupación borrará
Seré la playa con lo que cada día soñarás
Seré la playa que tú corazón hará saltar
Que te abandonó hace tiempo te hizo sentir.
Pero déjame a tu lado poder estar
Tu propia playa, tu propio escape
Y aprenderás a amarte otra vez."
-Sí… sentí que estaba escribiendo sobre cosas negativas, así que quería escribir sobre algo que tuviera un lindo mensaje para alguien. Además, la playa es asombrosa. Es difícil escribir algo negativo sobre la playa.
No había dicho nada, de hecho, ni siquiera había apartado mi vista de la hoja. Varias líneas me hacían sentirme identificado, de hecho, sentía como me dolía el pecho.
-¿Jack? ¿Ocurre algo?
-Puedes… toma tu poema un momento.
Cruzo las puertas hacia afuera del club. Me siento recargándome sobre la pared antes de poner las manos sobre mi cabeza, puedo sentir como mi cuerpo me calienta y mis venas se sobresaltan. Muerdo mi labio inferior hasta que siento la sangre correr. Escuchó la puerta abrir y cerrar.
-Jack-Natsuki. Podía reconocer su voz en cualquier parte-, ¿Qué ha pasado? ¿Está todo bien?
-Tenía cinco años cuando el hijo de perra nos abandonó-puse mi mano sobre mi boca-. Dijo que no se quedaría con una zorra como ella y con un hijo tan pequeño y debilucho como yo. Hirió a mi madre, la llamó zorra.
-¿Y qué hay de ti? Te llamo…
-Todo este tiempo estuve ejercitándome-la interrumpí mientras me ponía de pie-. Levaba pesas, corrí, entrene artes marciales, jugué basketball. Todos decían: "deberías relajarte, dejar de entrenar menos", pero yo sabía que al final ocurriría. Al final iba a buscarlo y encontrarlo. En ese momento le mostraría a su "pequeño y débil hijo" le mostraría lo grandes que eran mis músculos y lo fuerte que podían golpear mis brazos-podía sentir como las venas se me sobresaltaban más y más-. Iba a mostrarle lo fuerte y agresivo que podía ser arrancando su cabeza de su puto cuerpo.
Golpee la pared frente a mi atravesándola con el puño mientras notaba como un pequeño brillo desaparecía de mi reloj. Jale mi puño sacándolo del duro concreto.
-Jack, ¿Por qué hiciste eso?
-¿A quién le importa?-dije tirándome de rodillas.
-A mí, tienes que calmarte Jack.
-¡¿Y cómo Natsuki?! ¡¿Tienes idea de cómo carajo me siento?! ¡El hijo de perra está vivo! ¡Me obligaron a alejarme por kilómetros de mi madre! ¡¿Cómo chingados, quieres que me sienta?!-los labios me temblaban y la sangre me hervía-¿Cómo?
Natsuki se me quedó viendo, no sabía que decir. Desvié la mirada a través del pasillo. Los músculos y nudillos me dolían, pero me dolía más haberle gritado a Natsuki. Ella no se merecía que le hablará de ese modo, no merecía que hubiera descargado todo mi enojo sobre ella.
-Mi madre nos dejó cuando era una niña-voltee a verla-. Desde ese momento mi padre… y yo tuvimos un par de problemas. No sabes lo difícil… que es vivir sin una madre. Debes aprender a ser fuerte a pesar de las situaciones, no solo física, sino mentalmente.
-Lo sé. Son situaciones difíciles-dije un poco más relajado.
Ambos habíamos pasado por situaciones difíciles, y necesitábamos relajarnos. Natsuki pone su poema entre mis manos antes de hablar.
-Jack… yo seré tu playa.
-Ya veo-dice Yuri después de leer mi poema-. Supongo que estás mejorando tu escritura en general Jack, pero no puedo evitar sentirme un poco tonta.
-¿Por qué?
-Es solo que… siento que sigo dándote consejos cuando está claro que tu estilo jamás será parecido al mío. Talvez solo suene arrogante… soy tan torpe.
-Yuri, eso es un poco…
-No, no lo entiendes. Pasó mucho tiempo reflexionando en lo que está bien y lo que está mal. No solo contigo: con Natsuki, con Sayori. Ahora es obvio porque nadie se entretiene hablando conmigo. Y por eso… cerraré la boca sobre tu poema.
Yuri embarra su cara entre sus brazos sobre el escritorio, no es la primera vez que la he visto así. Me arrodillo quedando a la altura de su oreja para que pueda oírme solo ella.
-No creo que sea tan malo como tú crees-susurré suavemente en su oído-. Creo que, si a las personas no les gustará hablar contigo, sería mucho más obvio. Sé que te gusta ver más profundo de lo que la gente normalmente lo hace, pero algunas cosas son… eso, lo que son. No debe buscarse a más profundidad sobre ellas.
-Yo… solo…-aún tenía la cara hundida entre sus brazos-. Es que estoy acostumbrada a hacer eso con las cosas-giró su cabeza para que quedáramos cara a cara-, me resulta difícil comprender otra posibilidad.
-Acostumbrada a… ¿Qué? ¿Ver a más profundidad?
-A que a nadie le guste.
-Yuri…
-¿De qué estoy hablando?-levanto la cabeza-. Lo siento. No me refería a eso-Yuri se da la vuelta dándome la espalda-. Creo que deberías irte.
-Por favor… solo, vete. Quiero pensar un poco.
-¿Estás segura?-Yuri asiente con la cabeza-. Muy bien.
Me aleje para dejarla sola. No creo que haya sido muy buena idea animarla, después de todo, todos necesitamos un tiempo a solas de vez en cuando. Me sentía mal por ella, porque no se veía del todo bien, puede que sintiera incluso peor que por Sayori. Solo esperaba que no lo usará contra mí en un futuro.
Joder… de cuatro chicas solamente una me había mostrado su poema. Sayori no estaba bien, Yuri tampoco, ¿Qué carajo estaba pasando hoy en este maldito club?
-Hola Jack-me saludo Monika desde detrás de mí-, ¿Has pensado ya en qué poema vas a presentar el día del festival?
-Bueno…-muy pocas cosas me daban miedo en el mundo, pero una de ellas era hablar frente a la gente-. Tengo que pensarlo un poquito más.
-Muy bien, solo… no te presiones. Seguramente, cualquier cosa que hagas, lo harás genial. Y me encantará verte-soltó una pequeña risita la cual me contagió un poco-. Cambiando de tema, ¿Qué te parece si vemos el poema de hoy?
-Por supuesto.
Deje que tomará el poema que tenía en las manos para que lo leyera. No podía evitar pequeñas vibraciones viniendo del reloj. Estaba claro que está noche iba a investigar mucho sobre él y sus funciones. Escuché la risa de Monika por encima de mis pensamientos.
-Es un poco divertido-dijo con una pequeña y adorable sonrisa.
-¿Qué?
-Oh, no, el poema no. Hablo de como tus poemas y los de Sayori son cada vez más similares. Me sorprende que estás tan bien sincronizado con ella. Has estado pasando mucho tiempo con ella de nuevo, ¿cierto?
-Supongo que puedes decir eso. Después de todo, hemos sido amigos desde que éramos unos niños y no la había visto estos últimos años, pero desde que me uní al club, hemos pasado muchísimo tiempo juntos.
-Ya veo-dice poniendo su dedo sobre sus labios-. Eso me recuerda… creo que Sayori estaba un poquito decaída hoy.
-¿En serio?-dije un poco más fuerte de lo que esperaba. De un momento para otro mi mente se concentró totalmente en Sayori de nuevo-¿Te dijo algo?
-Bueno… Jack, no habrás estado coqueteando con ella, ¿o sí?
-N-n-no. Por supuesto que no. La he tratado como siempre lo he hecho.
-Muy bien. Solo quería asegurarme, sé lo mucho que te preocupas por ella… sería terrible si algo malo le pasará así que… mantente alerta.
-Claro.
-Sayori ha estado actuando mucho más feliz desde que tú te uniste al club, ¿Qué la habrá hecho cambiar así tan de repente?
Los amigos disfrutaban estando con sus amigos, porque ya están acostumbrados, porque ya se conocen mutuamente… pero Monika seguía con que Sayori estaba enamorada de mí.
-Bueno, no importa. Este no es el momento para hablar de ello. Voy a compartir mi poema contigo, ¿te parece?
-Claro-dije tomando la hoja de papel que me entregaba:
"La señorita que lo sabía todo."
"Una vieja historia cuenta de una dama que recorre la tierra.
La señorita que lo sabe todo.
Una hermosa dama que encontró cada respuesta,
Cada significado,
Cada propósito,
Y todo antes buscado.
Y aquí estoy.
una pluma
Perdida en el cielo, víctima de las corrientes de viento.
Día tras día, busco.
Busco con poca esperanza, sabiendo que las leyendas no existen.
Pero cuando todo lo demás me falló,
Cuando todos se han dado la vuelta,
La leyenda es lo único que queda – La última estrella brillando en el cielo crepuscular.
Hasta que un día, el viento deja de soplar.
Caigo.
Y caigo y caigo, y caigo aún más.
Suave como una pluma.
Una pluma seca sin expresión.
Pero una mano me atrapa, entre su pulgar y dedo índice.
La mano de una bella dama.
La veo a los ojos sin encontrar fin a su mirada.
La dama que lo sabe todo sabe lo que pienso.
Antes de poder hablar, responde con una voz hueca.
"He encontrado cada respuesta, las cuales no valen nada.
No hay significado.
No hay propósito.
Y solo buscamos lo imposible.
No soy tu leyenda.
Tu leyenda no existe."
Y con un respiro, me manda de nuevo a flote, y tomo una corriente de viento."
-¿Sabes? Me siento como que aprendo y siempre estoy buscando respuesta para las pequeñas cosas que le dan sentido a la vida. No es que quiera ser filosófica ni nada de eso, pero era lo que traía en mente, así que decidí escribir sobre ello.
-Vaya y… supongo que tú eres la bella dama.
-¿Crees que soy bella?
-Y lista, muy lista.
-Pues gracias-dijo un poco sonrojada, era la primera vez que veía a Monika sonrojada-. De hecho, mi poema es paradójico, porque… si tuviéramos todas las respuestas, ¿el mundo no empezaría a perder sentido?
-De hecho, me he dado cuenta de algo y es que parece que cada miembro del club parece que disfruta escribiendo más sobre cosas tristes que felices.
-Jajaja, ¿sorprendido? Es decir, si todo estuviera bien, no tendríamos nada sobre que escribir, ¿no crees? Los humanos no son criaturas bidimensionales y tú debes saber eso mejor que nadie.
¿Son? ¿Tú debes saberlo? Monika cada vez me hacía sospechar más de ella, estaba claro que ella no era una humana al cien, después de todo era un programa. Sin embargo, esto me hacía creer que era el punto de origen aún más de lo que imaginaba. Puse mi mano detrás de mí con la memoria del virus en mano.
-Quieres decir… ¿Qué los humanos somos unidimensionales?
-Oh sí, eso. Olvide el somos, después de todo también soy humana, ¿no? Tengo piel y cabello y todo eso que me vuelve un humano.
-Sí-respire hondo mientras guardaba la memoria.
-Como sea. Aquí está el consejo de escritura de Monika de hoy: ¿eres demasiado tímido compartiendo tus escritos por qué temes no ser tan bueno como esperan? Puede ser muy desmotivador recibir una respuesta fría para algo a lo que de verdad le pusiste mucho esfuerzo, pero si encuentras a gente que disfrute de tu escritura entonces compartirlo se volverá más fácil. Ya que aparte de decirte si tu escritura es buena, regular o mala, se fijarán en todo lo que hay detrás de ello y así te dirán unas cosas en las que puedes trabajar. Esto es mucho más motivador y te anima a seguir trabajando en ello. Es como tener tu propio club de literatura, ¿no crees? Bueno, ese es mi consejo por hoy. Gracias por escuchar.
Chicos, quieran a sus padres, respeten a sus padres, no saben cuando pueden perderlos. Aprecienlos, quiéranlos, cuídenlos.
Nueva parte, nuevas preguntas: ¿Qué estará pasando por la cabeza de Sayori? ¿Monika tendrá razón acerca de que Sayori ama a Jack más de lo que imagina? ¿Natsuki y Jack están más relacionados de lo que creen pero no se han dado cuenta? ¿Qué ocurrió con Yuri para no querer estar más con Jack? ¿Monika es el punto de origen?
Sin más, nos vemos dentro de unas horas, hasta entonces...
