Solo contigo
Por Nian
Para Soru
IX.
Lo llevó al mejor hospital que conocía y le dieron el mejor trato, horas después entró para asegurarse personalmente de que el jovencito pelirrojo estaba bien.
El diagnóstico no fue alentador para el señor Rukawa. Sakuragi tenia una costilla rota, su labio inferior roto, su pómulo estaba muy lastimado y uno de sus ojos estaba comenzando a amoratarse, sin mencionar las otras marcas que quedaron en su cuerpo.
Su imagen era deplorable, además de que tenia que cojear un poco para caminar, eso le dolía también.
—Como estas? – preguntó al ver que se ponía algo de la ropa que le dio la enfermera.
—Usted me trajo? – lo miro sorprendido, jamás creyó que aquel hombre que le pidió arrancarse a Kaede del alma, lo hubiera ayudado.
—Si, bueno yo... solo quiero disculparme y...
—Por que? – se levanto, le dolía todo el cuerpo, estaba seguro de que no podría caminar muy bien, así que se sostuvo de donde pudo para ocultar su dolor físico – No importa, gracias por todo, Yo le pagare... bueno si usted quiere – pregunto nervioso, estaba seguro de que un hombre decente de familia se ofendería si alguien como él, le pagaba su deuda.
—Eso no importa, me dejas llevarte a tu casa? – observó la dificultad que le causaba estar de pie, se acerco y sin importar lo que el pelirrojo pensara, lo cargo como a un niño.
—NO, Espere! que hace, bájeme por favor! – no tenia mucha fuerza y tampoco podía moverse sin sentir dolor en todo su cuerpo – Ouch!... mmmh...
—El doctor dijo que tienes que guardar reposo, también dijo que seria mejor si te quedaras aquí, pero estoy seguro de que no deseas eso verdad? – Hanamichi solo lo negó con la cabeza – Así que te llevare a tu casa – le explicó y llegó hasta su auto, no era tan pesado después de todo.
—Yo puedo irme solo, no se preocupe – cuando lo bajo nuevamente se sintió partir en dos, pero disimuló el dolor muy bien, era muy bueno para eso.
—Entra por favor, no me hagas obligarte – rogándole con la misma mirada que Kaede, Hanamichi accedió.
Solo lo llevaría a su casa y eso seria todo, eso era lo que Hanamichi pensaba que el señor Rukawa haría, gracias a Kamisama se equivocó. Se había recostado en el trayecto con los ojos cerrados, solo los abrió hasta que el auto paró y la sorpresa no lo dejaba hablar. El señor Rukawa le sonrió y nuevamente le ayudo a salir. Solo él tenia llave del departamento de su hijo así que con familiaridad, abrió la puerta y prácticamente lo llevo al interior también en brazos.
Lo dejo sentado en el sillón mas cómodo de la sala y al fin se decidió a hablar.
—Lo siento.
—Por que?
—Porque cometí un error.
—Que quiere decir?
—Que me retracto, que me equivoque, que lo que hice no fue lo mejor – se sentó en la mesita de centro, preocupado por lo que pasaría con su hijo.
—Usted esta diciendo que ya no quiere que me aleje de Kaede?
—Si, no debes dejarlo... – suspiró, estaba en problemas – El doctor me dijo que no quisiste presentar cargos en contra de los que te dejaron "así" – Hanamichi mostró su incomodidad evadiendo la mirada del señor Rukawa, esperando que no lo obligara a hacerlo – Deberías hacerlo... por ti.
—No.
—Dios, y ahora que cuentas le voy a entregar a Kaede – se restregó la cara, estaba preocupado.
—Usted no tuvo la culpa.
—Ja, bromeas? – lo miro y rió con ironía, Hanamichi era demasiado bueno para su propio bien – Claro que es mi culpa! y cuando Kaede se entere... no querrá verme mas – se levantó nuevamente, una mueca triste abordo su rostro.
—No tiene que saberlo, podemos decirle que me encontré con unos tipos mafiosos que quisieron robarme y tuve que defenderme.
—Ya no falta mucho para que llegue. Como vamos a explicarle que ninguna de tus pertenencias están aquí, además de mi rara visita?
—No tenemos que hacerlo, le mentiremos y no se dará cuenta de que mi ropa no esta aquí... el tiene demasiada y no cabe en ninguna parte ja, ja – quiso reír, pero aunque logro que el padre de su novio también lo hiciera, no lo convenció.
—No, le diremos la verdad – le dijo serio, estaba decidido, mas mentiras solo causarían una peor respuesta por parte de su hijo y sincera mente le dolería mucho perderlo, aunque sabia que al confesarle todo obtendría tal vez la peor reacción, desde que le prohibió el tener una moto.
Mas tarde y después de charlar un poco sobre lo que le dirían a Kaede, el señor Rukawa recordó que Hanamichi debía tomar algunos antibióticos y algo para el dolor, así que salio a comprarlos, dejando al pelirrojo solo y descasando con una manta sobre su cuerpo.
Cerro los ojos y se relajó, aunque no tanto como lo hubiera deseado, sabia que en algunos minutos mas, Kaede llegaría y que al decirle la verdad algo malo pasaría.
No deseaba que su zorro se distanciara de su padre, era obvio que lo quería mucho pero después de lo sucedido nada bueno podría pasar entre ellos, eso lo entristecía.
Hanamichi siempre quiso mucho a su padre, lo adoraba, era su héroe, mucho mas fuerte que superman y goku juntos y mucho mas inteligente que batman, y tal vez tan enojón como vegeta pero tierno y cariñoso como cualquier padre que se jacte de ser el mejor. Si no lo hubiera perdido – por lo que siempre se sentiría culpable – su vida seria muy diferente, pero no era así, por eso Kaede tenia que valorarlo, aunque como cualquier humano cometiera errores, porque además él lo admitió, el señor Rukawa tuvo el valor de admitir que estaba equivocado, por eso Hanamichi creía que debía ser perdonado.
Estaba tan concentrado en sus pensamientos que no escucho cuando el dueño del departamento entró. Abrió los ojos hasta sentir una caricia en su lastimado rostro.
—Kaede... – lo miro preocupado, su zorro estudiaba con cuidado su rostro, una furia creciente lo llenaba por dentro, Hana lo podía sentir en su respiración, perolomencionó – Bienvenido.
—Gracias. Quien te hizo esto? – Hanamichi movió su rostro de la mano que lo acariciaba con cuidado – No me vas a decir? – masculló molesto, siempre supo que solo uno de los estudiante a los que les daba sus "servicios" lo maltrataba, pero no sabia quien.
—Sabes que no puedo hacerlo – Kaede se levanto con los puños apretados, nunca había estado mas furioso en su vida, sentía rabia contra el o los malditos que tocaron a su Hana y ni siquiera quiso imaginarse todo lo que pudieron hacerle.
—Tienes que hacerlo, no importa lo que hayas sido en el pasado, quien te hizo "esto" debió respetarte...
—Kaede... lo siento, pero no puedo decirte – el zorro adivino lo que le había pasado con solo verlo, no le sorprendió, Hanamichi sabia lo rápido que era para sacar conclusiones.
—Maldita sea Hanamichi! – grito molesto – Por que no? – pregunto bajando la voz, no quería asustar mas a su intimidado novio.
Hanamichi bajo la cabeza, no le gustaba hacer enojar a Kaede, pero no podía decirle nada, no podía, le daba mucha vergüenza, además de que estaba seguro de que solo le causaría problemas a medio mundo.
—No deberías reclamarle a el – su padre cerro la puerta y espero su oportunidad de hablar.
—Entonces a quien? Y tu que haces aquí? – le pregunto serio y aun muy molesto, de alguna manera presintió que su padre había tenido algo que ver con lo que le había sucedido a su amado novio.
—Yo...
—Kaede déjalo hablar, no hagas nada hasta que termine quieres? - le rogó Hanamichi.
—Esta bien – cerro los ojos, la cabeza comenzaba a dolerle del gran enojo que sentía en ese momento.
—Como debes imaginarte al igual que todos los que te rodean, también lo investigue – con su mirada señalo al pelirrojo.
—A Hanamichi?... te atreviste, pero te pedí que no lo hicieras!
—Ya lo había hecho cuando me lo pediste así que... el día que te fuiste, yo le pedí que... que se marchara de aquí y que no te buscara mas.
—Que has dicho? – lo miro con un odio creciente.
—Fue mi culpa, lo que le sucedió fue mi culpa, el se fue a su casa y esta mañana lo encontré "así"... – no quiso decir mas.
—Maldito! – en un segundo lo tenia enfrente – No tenias derecho! – lo levanto por el cuello de su camisa, estaba demasiado molesto con su padre, había confiado en él, se sentía traicionado – Te pedí que no lo hicieras! – le grito en la cara – No era necesario... – levanto su puño dispuesto a golpear a su padre mientras este no hacia nada – Eres un...
—NO Kaede! – Hanamichi logro levantarse y envolvió con su mano el puño de Kaede, mientras este se mantenía estático – El solo quería lo mejor para ti, muchas veces te dije que esto pasaría, tu lo sabias, te lo dije – la voz de Hanamichi y su calida mano sobre la suya lo hizo ver su realidad nuevamente.
—No tenia derecho – bajo su puño y soltó a su padre sin dejar de mirarlo con odio.
—Si lo tiene, porque es tu padre, y lo hizo por amor.
—No! – miro a Hanamichi – Lo hizo por egoísmo! Nunca me ha permitido tomar mis propias decisiones, nunca me ha dejado ser como quiero ser!
—Lo siento mucho hijo, eso no lo sabia – lo dijo cabizbajo.
—Ya no importa, ahora vete – le dio la espalda, realmente no sabia de lo que seria capaz si lo veía un minuto mas.
—Espero que algún día me perdones, tu también Hanamichi, adiós – se dio la media vuelta y emprendió su camino a casa.
—Largate Ya! – le grito estático.
Hanamichi ya no quiso meterse mas en el asunto, le costaba trabajo mantenerse de pie así que se recostó nuevamente en el sillón. Kaede se sentó cerca de el, pensativo y mirando a la nada.
—Kaede... no debiste hablarle así, es tu padre y te ama.
—No, solo ama su estatus, no somos ricos, pero tampoco somos de clase media, desde siempre ha querido tener a todos a sus pies y ser mas que los demás, siempre ha querido mantener la mejor reputación, por eso siempre me ha tenido vigilado, pero esto fue demasiado, no me pidas que lo perdone Hanamichi, no puedo ni quiero – sabia que alguna vez tenia que desahogarse, y le pareció el mejor momento y la mejor persona con quien hacerlo.
—Es tu padre. Te ama... y mucho – ese era su único argumento, pero el mas poderoso.
—Tal vez pero... yo ya no se que pensar...
—Date tiempo y después ya veremos que pasa, si? – lo abrazo y Hanamichi le correspondió igual.
Lo apretó demasiado fuerte haciendo que el pelirrojo gimiera de dolor, Kaede aflojo su abrazo recordando lo que le había sucedido a su novio, pero sabia que por mas que le preguntara tendría que averiguarlo solo.
N/A: Hola de nuevo, ya se que esta vez si me tarde, pero es que no había tenido mucho tiempo ni privacidad. Muchas gracias a todas las chicas que me dejaron sus comentarios, me sorprendieron, je, je, a veces pienso que solo dos personas leen mi fic je, je, les agradezco mucho sus opiniones a Elena, inuyashaluchi, Reiko Noriko S.S, arli-chan, kaehana9, Hikaru Itsuko y espero no desilusionarlas con el capi, hasta prontito.
