© Fairy Tail y sus personajes pertenecen a Hiro Mashima. Yo solamente los tomo prestados para escribir el Fic.

Antes del cap unas aclaraciones:

(Entre paréntesis y subrayado)- aclaraciones que haré durante el fic para que se entienda porque ocurren esos sucesos y no otros.

En cursiva- pondré los pensamientos de los personajes, cuando un personaje lea algo o durante trozos narrativos en los que no pondré dialogó para que se sepa que dicen los personajes durante esa narración.

En negrita- Recalcan algo importante, como un nombre o un suceso puntual que debe tenerse en cuenta para los siguientes caps.

*- Aclaración en el rincón de las aclaraciones.

Vamos a por el décimo cap de este fic que poco a poco va ganándose un huequito en sus corazones espero.


Capítulo 10. Llegada. Muerte. Unión.

El resto del camino Jellal y Erza lo pasaron sin dirigiré una sola palabra excepto durante la cena donde se daban un seco 'gracias' al recibir el plato de comida para lo demás nada, finalmente tras tres días de viaje llegaron a ciudad Alborteria, donde Jellal tenía la pista de un informante que sabía mucho sobre los bajos fondos del reino y tal vez sobre su padre.

─ Finalmente llegamos ─ Dijo Gray estirándose lentamente.

─ Juvia se ha sentido algo incómoda desde hace tres días ─ Susurró cerca del mago de hielo.

─ Lo sé, yo he estado igual, me pregunto qué pasó en el bosque entre esos dos ─ Respondió a la maga de agua.

─ Bien, iré a la posada para confirmar nuestras reservas y para ver si mi contacto a dejado algún mensaje para nosotros ─ Jellal estaba serio y su rostro no mostraba emoción ninguna.

─ Juvia quiere ver los puestos, ¿Juvia puede ir, Jellal-san? ─ Preguntó la peliazul.

─ Claro, pero no vayas sola ─ Contestó el príncipe algo amable.

─ Yo iré con ella ─ Dijo el pelinegro.

─ Te acompañaré Jellal ─ Esas palabras de Titania sorprendieron a todos menos a Jellal que ni siquiera se inmutó.

─ Haz lo que quieras ─ Y comenzó a andar sin esperarla.

Ciudad Alborteria era conocida por sus gigantescas casas en los milenarios árboles que allí había, era el pulmón del reino, todo era verde y apenas había contaminación, la gente era amable, la vegetación impresionante y una vez al mes se ponía en la plaza un pequeño puesto donde se vendía fruta, ropa, plantas y adornos.

La posada de allí era el hada feliz, un enorme edificio construido dentro del tronco del árbol más grande de la zona que había muerto por causas naturales hacía ya miles de años, su corteza seguía dando cobijo por lo que construyeron allí la posada en honor a lo que el gran árbol hubiese deseado en vida.

Pues en ciudad Alborteria tenían la creencia de que los árboles eran seres sagrados que vivían para ayudar a otras especies inferiores, si bien es cierto que las plantas no pueden moverse pero a cambio son las creadoras del oxígeno necesario para la vida de otros seres, los protegen de tormentas e infortunios y los alimentan cuando la carne escasea. Los árboles eran la mayor obra de la creación.

─ Es hermoso ─ Dijo Erza sin darse cuenta de que lo estaba diciendo junto a Jellal.

─ El nombre de este árbol era 'Tjikko'*, vivió hace nueve mil años ─ Sus ojos miraban fijamente el imponente tronco.

─ Jellal… Yo ─ Quería disculparse por lo ocurrido hace días.

─ Vamos, quiero saber cuanto antes lo del informante ─ Volvió a ser frío y distante.

Entraron por una gran puerta de la misma especie que el resto de la posada y una risueña jovencita los recibió con una sonrisa en el mismo momento en que los vio.

─ Bienvenidos al hada feliz, mi nombre es Beth, ¿en qué puedo ayudarles? ─ Preguntó amablemente.

─ Quiero comprobar la reserva a nombre de Mystogan y saber si alguien dejo un mensaje para mi ─ Su mirada se suavizó al hablar con la posadera lo que enfadó un poco a Erza que sin saber el motivo sintió celos de ella.

─ Si me da unos minutos se lo miro enseguida señor ─ Su buen humor estaba afectando a Jellal.

─ Todos los que necesite señorita ─ Contestó galantemente.

─ 'No tardes tanto niña, que si sigues mirando así a Jellal vas a gastarlo' ─ Pensó tratando de no mostrar su enfado en su rostro.

La vieron bajar de una silla y descubrieron que era una mujer pequeñita, Erza al verla no pudo evitar acordarse de Levy, su amiga peliazul era unos diez centímetros más alta que esa mujer, tenía el pelo naranja y recogido en dos trenzas, llevaba una camiseta negra con una líneas de cuello blanco en un par de overoles azules desde la pantorrilla de color grisáceo, que cubría su torso y llegaba hasta por debajo de sus axilas, sostenidos por tirantes. Sus overoles eran claros a excepción de una serie de simples y pequeños motivos circulares en los lados. El traje se complementaba con un par de sandalias rojas. Sin duda esa ropa debía ser cómoda para trabajar en una posada.

─ ¿Mystogan? ─ Preguntó Erza a Jellal cuando estuvieron solos en la recepción.

─ No voy diciendo mi verdadera identidad en todos los sitios a los que voy, además la gente conoce a mis padres, como hace poco que llegue al reino desde mi país natal apenas me reconoce nadie, por lo que puedo hacer mis investigaciones sin que nadie me moleste, por eso creé a Mystogan ─ Contestó sin dejar de mirar donde estaba la pequeña posadera pero en un tono solo audible para la pelirroja.

A los pocos minutos llegó con cuatro llaves y una carta, se subió de nuevo a la silla y sin prestar el menos caso a Titania volvió a centrar su atención en Jellal y sonrió mientras comprobaba en la lacrima que no se hubiese equivocado.

─ Aquí están sus llaves señor Mystogan, cuatro habitaciones dobles reserva de alguien que no quiso dar su nombre y una carta de la misma persona, lo dejo todo pagado, por lo que no es necesario que abone nada, además las reservó para dos días, el tercero tendrán que dejar las habitaciones antes del mediodía, pero por ser usted le dejaré un poco más ─ Dijo guiñando un ojo al peliazul.

─ Es usted una mujer encantadora, que tenga un buen día ─ Contestó tomando las llaves y la carta.

─ Si necesita algo, sabe donde estoy ─ Sonrió nerviosa y avergonzada.

Jellal salió como si nada de la posada y se sentó en un banco que había fuera, Erza por su parte estaba que se la llevaban los demonios, Jellal tenía palabras bonitas para todas las mujeres menos para ella, a ella la trataba mal, aunque en parte era su culpa y eso la enfadaba más, no quería sentirse de esa forma pero se estaba confundiendo.

─ 'Ya sabe Mystogan, si necesita algo sabe dónde encontrar a la señorita trencitas ven y hazme lo quieras' ─ Soltó imitando el tono de la mujer.

Jellal estaba concentrado en la carta pero al notar que Erza se sentaba a su lado e imitaba a la posadera su atención fue para la pelirroja.

─ En primer lugar no la imites es de mala educación y segundo no haría nada con ella ─ Contestó a Erza que se sonrojó al darse cuenta de lo que acaba de hacer.

─ Oh vamos Jellal, la tienes en el punto oportuno, podrías decirle que prendiese fuego a la posada y lo haría por ti ─ Era escéptica.

─ Que sea de esa forma no significa que lo haga, además no me interesan las mujeres que parecen niñas ─ Y regresó su atención a la carta.

─ '¿A mí me verá como mujer o como niña?' ─ Se preguntaba en silencio.

Los siguientes minutos los pasaron en silencio, Scarlet observaba las expresiones de Fernandes que iban cambiando cuando más leía, parecía tenso, serio, preocupado, iba saltando de emoción en emoción, pero no quería ser impaciente ni parecer infantil.

─ 'Maldición deja ya lo de infantil Erza' ─ Se regañaba mentalmente.

─ Bien, mi informante teme que le hayan descubierto por lo que ha salido de la ciudad, llegará esta noche y me dará los papeles que quería con la información necesaria ─ La voz del joven hizo salir a la pelirroja de sus pensamientos.

Erza se limitó a asentir, no tenía ganas de hablar con él, siempre acababan discutiendo y empeorando las cosas, no tenía ganas de pelear más aunque su orgullo era la principal causa de que apenas le hablase. Al final el ruido de su estómago fue el que rompió el silencio entre ambos.

─ Juvia y Gray estarán en los puestos, vayamos a tomar algo a la cafetería ─ Ordenó más que preguntó y Erza se limitó a seguirle, quería pastel y eso su orgullo no se lo negaría.

(Mientras tanto en los puestos)

Los jóvenes no paraban de mirar a una jovencita de pelo azul que iba acompañada de un chico de pelo negro que tenía cara de pocos amigos. El pelo azul era símbolo de exotismo en su ciudad y no podían evitar sentirse atraídos por una mujer que poseía cabellos y ojos azules.

─ Mire Gray-sama, Juvia cree que esta bufanda le sentaría bien a Natsu-san ─ Parecía alegre.

─ Seguro… ─ Contestó vagamente, la idea de que pensase en ese idiota de pelo rosa le enfadaba.

Caminaron de un puesto a otro mientras Juvia se sorprendía cada vez más con lo que había en ellos, incluso ayudó a una anciana con una fuente atascada en la que el agua no salía y la cual ella con su magia reparó sin inmutarse.

─ Juvia… Me gustaría hacerte una pregunta ─ Dijo finalmente.

─ Claro Gray-sama, pregunte a Juvia lo que quiera ─ De nuevo esa sonrisa capaz de iluminar un día oscuro.

─ ¿Cómo conociste al principito y al ojos de tomate? ─ Preguntó sincero.

Juvia vio una fuente con banco para sentarse y le indicó a Gray que la siguiera, se sentaron juntos y ella miró el agua caer hipnotizada, finalmente se dispuso a hablar.

─ Juvia nació en Phantom al igual que Gajeel-kun, pero a diferencia de este, Juvia si tenía una familia, la familia de Juvia se llamaba los Lockser o Loxar según el que dijese el apellido, antiguamente eran nobles, pero antes de que Juvia naciese la familia de Juvia lo perdió todo y fueron condenados a vivir en los barrios bajos ─ Su voz se apagaba.

─ No quería incomodarte si no estás cómoda no tienes que decir nada más ─ Estaba preocupado por ella.

─ Cuando Juvia nació sus padres se alegraron pues Juvia era la única de la familia con cabello y ojos azules como la antepasada de la familia Lockser, Juvia pensaba que era un regalo del cielo, pero en realidad Juvia era el billete de salida para su familia, cuando Juvia tenía diez años fue llevada a conocer al Conde Vastia, era un hombre de casi veinte años más que Juvia, querían que Juvia se casase con él ─ Continuaba con su historia.

Gray mientras escuchaba no podía imaginarse lo que aquella mujer a su lado debía de haber pasado hasta llegar a ser la mujer que era ahora, sin duda no era el único que lo había pasado mal desde su niñez.

─ Juvia le dijo a su familia que no quería casarse con Vastia y fue entonces cuando la familia de Juvia se enfadó con ella, la castigaban encerrando a Juvia en su cuarto, a la hora de la cena Juvia no podía tomar bocado y un día llegó lo que Juvia más temía, Vastia se había enterado de que Juvia no quería casarse con él, por lo que Vastia había inscrito con el permiso de los padres de Juvia a Juvia en una subasta de esclavos para que Juvia aprendiese una lección, Vastia compraría a Juvia y Juvia le serviría para siempre ─ Sus ojos no mostraban emoción.

─ ¿Qué paso al final? ─ Se atrevió a preguntar.

─ Juvia lloró y suplicó a sus padres que no la vendiesen, pero los padres de Juvia no querían a Juvia, la llevaron contra su voluntad al mercado de esclavos y allí abandonaron a Juvia, uno a uno los esclavos adultos fueron vendidos hasta que llegó el turno de Juvia y los demás niños, cuando Juvia salió las pujas se dispararon, montones de hombres pujaban por Juvia mientras la miraban con sus asquerosos ojos de arriba hasta abajo, Juvia ya no tenía ninguna esperanza hasta que llegó el ejercito del príncipe Fernandes ─ Estaba emocionada recordando.

─ Continua ─ La animó.

─ Todos los hombres que habían apostado por Juvia fueron detenidos incluido Vastia, Juvia y los demás niños fueron liberados pero Juvia no podía ir a ningún sitio, Juvia no tenía un lugar al que llamar hogar, Juvia se derrumbó y lloró sin poder hacer nada más, pero en ese momento Gajeel-kun y Jellal-san se acercaron hasta Juvia ─ Miró el agua caer.

Gray estaba en silencio escuchando todo, él había perdido a su familia en la guerra, pero a ella la había abandonado la suya como si no importase.

─ Jellal-san preguntó a Juvia el motivo de sus lágrimas y Juvia le contó lo ocurrido, en ese momento ambos se miraron y dijeron a Juvia que podía ir con ellos si dejaba de llorar, desde ese momento Juvia consideró a Gajeel-kun y Jellal-san sus hermanos ─ Dijo sonriendo al pelinegro que sintió un ligero rubor en sus mejillas al ver a la joven tan guapa.

─ ¿Sabes qué ocurrió con Vastia? ─ Tenía curiosidad.

─ Cuando Juvia llegó a un lugar seguro con Gajeel-kun y Jellal-san supo que Vastia escapó de los guardias y Juvia no supo nunca más de él, pero Juvia no tiene miedo, Juvia tiene a su nueva familia que no dudarán en proteger a Juvia─ Contestó haciendo un gesto de esperanza.

─ No solo los tienes a ellos Juvia, si algún día ese desgraciado regresa para intentar hacerte daño, yo también te protegeré ─ Dijo serio.

─ Gray-sama… Es tan caballeroso ─ Contestó ruborizándose y haciendo que el pelinegro se ruborizase al verla a ella.

─ B-bueno, será mejor que vayamos a mirar más puestos ─ Dijo finalmente cambiado de tema el mago de hielo.

Se levantaron de la fuente y pusieron rumbo de nuevo a los puestos, una pequeña niña tenía un puesto, pero nadie prestaba el menor caso a la joven, Juvia vio lo que pasaba y no pudo evitar acercarse a la pequeña y agacharse a su altura bajo la atenta mirada de Fullbuster.

─ Juvia piensa que tienes un puesto muy bonito ─ Dijo sonriendo a la niña.

─ G-gracias, b-bienvenida al puesto de la dragona del c-cielo, mi nombre es W-Wendy ─ Comenzó a decir la niña.

─ Si no dejas de tartamudear no te tomarán enserio ─ Contestó una gata blanca que estaba a su lado.

─ Ya lo intentó Charle ─ Estaba nerviosa.

─ ¿Qué vendes en este puesto? ─ Preguntó curioso el pelinegro.

─ Adornos creados a partir de mi magia ─ Contestó por primera vez sin tartamudear la pequeña.

─ ¿Estás sola?, Juvia no ve a ningún adulto contigo ─ Estaba preocupada y eso enterneció a Fullbuster que nunca lo admitiría.

─ Vivo con Charle y mi abuelita Porlyusica, pero ella está fuera de la ciudad por motivos personales, por eso Charle y yo nos encargamos del puesto hasta su regreso ─ Contestó tranquila, la niña no sabía muy bien el motivo pero la joven de ojos azules la tranquilizaba.

─ Juvia quiere ese adorno ─ Dijo señalando una gota de agua cristalizada.

─ Son 10 jewells por favor ─ Dijo mientras la gata blanca entregaba el artículo a Juvia.

─ Ten ─ Gray fue el que pagó aunque Juvia se negaba apenada.

Se despidieron de la pequeña y pusieron rumbo a la cafetería donde Erza devoraba un pastel bajo la mirada curiosa de Fernandes que no comprendía como una mujer adulta podía ponerse tan feliz por un dulce. Se sentaron con ellos y les contaron lo ocurrido con la pequeña.

Mientras charlaban la tarde fue avanzando y Natsu junto con Lucy y un gato azul llegaron al punto de reunión con los demás montados en caballos, en el momento en el que bajó, Erza abrazó contra su armadura a su amiga mientras Happy el gato de Natsu se agarraba a Juvia a modo de presentación y Gray discutía con Natsu sobre los modales de su gato.

Jellal por su parte los observaba en silencio, no podía recordar cuando había sido la última vez que había estado rodeado de gente tan alborotadora y animada, siempre solo con sus demonios hasta que llegaron Gajeel y Juvia, siempre frío y seco hasta que llego ella. Sin poder hacer nada más, se limitó a suspirar y todos le miraron dándose cuenta del espectáculo que estaban montando y se sentaron avergonzados.

─ Estoy rodeado de críos ─ Dijo a todos que no sintieron nada especial, excepto Erza que sintió una punzada en el corazón y se deprimió un poco.

La noche empezó a abrigar el cielo cuando los dos compañeros restantes entraron a la ciudad en un carro tirado de un enorme jabalí de colmillos imponentes, Levy saltó del carro y corrió a los brazos de sus dos amigas mientras Gajeel dejaba pastando en el corral de la posada a 'Colmillos'. Después tomaba asiento junto a Jellal.

─ Bien, ya estamos todos juntos, por lo que debo decir una cosa a todos los presentes, sé el secreto de la señorita Titania ─ Al escuchar esas palabras Levy escupió el zumo en la ropa de Gajeel, Lucy tiró el café sobre Natsu y Gray se quedó 'congelado' en el sitio.

─ Lo que dice Jellal es cierto, lo sabe ─ Afirmó bajo la mirada preocupada de sus amigos.

─ Antes de que entréis en pánico debo deciros que no pienso decir nada sobre ella a nadie, solo quería deciros la verdad y ahora vayamos a la posada, mi informante debe de estar ya por llegar ─ Y bajo la mirada de todos se puso en pie y se dirigió a la posada seguido de Juvia y Gajeel mientras Erza era interrogada por sus amigos.

En la posada estuvieron esperando durante horas sin que nadie apareciese, la gente poco a poco iba marchándose a su casa o a sus habitaciones, todo iba quedando en silencio, Lucy, Natsu y Levy se durmieron en el sillón de recepción, aunque más bien se podía decir que Natsu era la almohada de las dos féminas.

Jellal empezaba a desesperarse, algo había ocurrido, su contacto nunca le había fallado, apostaría su vida si fuese necesario, pero no entendía el retraso, a media noche un agónico chillido despertó de golpe a los durmientes y Jellal junto a los demás corrió a la plaza para ver que ocurría.

Al lado de uno de los puestos estaba tirada una anciana de cabellos rosados, junto a ella una pequeña de pelo azul y una gata blanca lloraban abrazadas al cuerpo.

Juvia corrió más que los demás y al agacharse colocó su mano junto a la pequeña que al verla saltó a sus brazos y la abrazó con fuerza mientras lloraba sin control.

Jellal se agachó y tomó el pulso de la anciana, no había duda, estaba muerta, además de que tenía una gran puñalada en el costado y su sangre bañaba el suelo de la plaza, la guardia de la ciudad no tardó en aparecer pero nada pudieron sacarle a la niña o a la gata y las dejaron al cuidado de Juvia.

Cuando Juvia se subió a la niña a su cuarto junto con Gray, Jellal no pudo aguantar la frustración y lanzó un puñetazo a la pared de madera que hizo que los que estaban allí sintiesen un escalofrío.

─ ¿Qué ocurre Mystogan? ─ Preguntó Acero Negro a su amigo sabiendo que usaba una identidad falsa cuando había civiles delante.

─ Porlyusica era mi informante, ella era la que debía entregarme el informe sobre la venta de esclavos, pero alguien sabía sus intenciones y la mató para que no me entregase nada además se llevaron todo y vuelvo a estar sin nada, ¡maldita sea! ─ Estaba furioso, notaba la ira crecer en su interior, notaba a sus demonios deseando salir.

─ Mystogan, no es tu culpa que muriese esa anciana ─ Trató de tranquilizarlo Titania.

─ He dejado a esa niña huérfana de la única familia que le quedaba, ¡Cómo no voy a estar culpándome de ello! ─ Se giró para encararla.

Erza no sabía qué hacer, Jellal estaba fuera de sí, se sentía culpable y no estaba por la labor de tranquilizarse, Gajeel nunca lo había visto así en los años que lo conocía, Lucy y Levy dieron un paso atrás cuando gritó y Natsu se colocó delante de ellas para ver mejor lo que ocurría.

─ Todo ha sido en vano, estamos de nuevo en el principio ─ Cayó de rodillas al suelo, estaba derrotado, se sentía derrotado.

Erza se agachó a su altura y le levantó la cara para que la mirase, sabía que se sentía mal, que estaba furioso, cansado, derrotado, que pensaba que por fin descubriría la verdad sobre su padre y de nuevo estaba en el principio, pero no podía verle así, debía odiarlo, debía desear verle de esa forma, debía querer reírse de su situación, pero las cosas habían cambiado desde que le había conocido, tiró del cuello de su camisa atrayéndolo hacia ella y lo abrazó con fuerza. Jellal escondió su cara en el cuello de la joven y se dejó abrazar.


Bueno hasta aquí el cap de hoy. Antes de pasar a los reviews, tengo que hacer un pequeño rincón de aclaraciones.


Rincón de Aclaraciones: ─ El nombre del árbol que cita Jellal en realidad se llama Old Tjikko* Se trata de un Picea abies, también conocido como Picea de Noruega, de 9550 años de edad que mide cinco metros de altura y se encuentra en Suecia. Lo que lo convierte en el árbol más antiguo del mundo hasta ahora descubierto. Fue un pequeño guiño en el capítulo de hoy.

─Sabastu: Lo de Levy y Gajeel surgió en un momento en el que mi alocada mente buscaba una manera de interaccionar a estos dos loquillos, pensé en Erza y en cómo reaccionaría ante el robo de su pastel y nació esa escena. Gray y Juvia están siendo muy misteriosos, espero que nos cuente, que pasó en algún capítulo que yo también lo quiero saber (pero si eres la autora, lo sé, pero no me cuentan nada(?)). Y Jellal y Erza, la pareja de orgullosos, dan un paso para acercarse y tres para separarse, ya veremos qué pasa en los siguientes capítulos. Gracias por tu lindo reviews como siempre. Salditos~

─Mariamiau: Jellal algunas veces es muy tierno cual princesa, pero otras veces más bruto que una piedra, que le vamos a hacer, tenemos que quererlo igual, pues ese ceder no tengo muy claro cuándo va a llegar porque cuando parece que avanzan pasa algo y vuelven atrás. Adiosito~

─Alicia: ¡Hola!, me encuentro genial gracias por preguntar, espero que tú estés bien también. ¿En serio se te hizo corto?, pensé que era de la misma longitud que los demás, también puede ser que te enganchase y se te hiciese corto, eso me alegraría mucho la verdad, el Jerza va poco a poco, me desesperan hasta a mí, pero no puedo evitar que mi mente los desarrolle de esa forma, Gale, Naly y Gruvia también poco a poco, esperemos que todas las parejas lleguen a buen puerto. Bye bye~

Creo que me ha salido un pelín más largo de lo normal este cap. xD Nos vemos en el siguiente. Saludos~

Misdry~