Dale energía a tu cuerpo Macarena, que tu cuerpo te bride energía y cosa buena, dale ener- ¡UPS! Jiijiji eso no era. Pero no importa lo dejare ahí.

¡Hola hola hola!

Hoooy quiero dedicarle este capítulo a una buena amiga que me dejo un Review. ¡Gracias Kuro Roses Kuran Malfoy! Muaaaaaaaaaaa

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Con bebes y sin recuerdos (Parte 2)

Con el toque de timbre, los estudiantes entraron amontonados por las puertas del aula. La maestra estaba sentada con muy mala cara en su escritorio. Hermione se sentó al fondo esperando a su ''esposo''. Lo diviso en el montón de gente y soltó una risita al verlo tan afanado por salir de la multitud.

-Odio nadar en un mar de gente.- Dijo cuándo se reunió con la castaña.

-Que bueno que llegaste.

-¿Me extrañabas?- Pregunto descuidadamente con cierto tono seductor. ¡Claro que lo había echado de menos! La clase de pociones no era la misma sin su presencia. Pero todo era cosa de costumbre ¿No?

-Ya quisieras… Es que necesito tu ayuda para resolver el acertijo.

-Déjame ver.- Le arrebato el papel y empezó a leer.

En el jardín encantado que ocupa parte del terreno del castillo donde las brujas recitan sus canciones, se encuentras el árbol que llena las mañanas con su resplandor. En la _ se encuentra el arma de los remordimientos y la felicidad. Cuidado, pues puede atrapar uno de tus secretos.

(Tendrás que adivinar… Lo que mientras más grande, menos se nota.)

-¿El árbol que llena las mañanas con su resplandor?- Se preguntó el rubio.

-Lo he visto, solo aparece después de la Luna llena. Absorbe su blanca luz para obsequiársela al sol.

-Eso será en 3 días.

Un reglazo azotó el pupitre de la ''pareja''.

-Y esos serán, exactamente los días que tendrán con sus bebes.

-¡¿Qué?!

-¡Claro! ¿Qué pensaban cuando se los di al principio? ¿Qué sería su almuerzo? Ellos solo estaban adoptando las cualidades físicas de sus padres. Ahora, tendrán que cuidarlos con si fueran de verdad.- Los estudiantes empezaron a quejarse.- Este proyecto vale la mitad de su calificación. Si no lo hacen… repetirán el curso.

Con un movimiento de varita, aparecieron feos bebes sobre sus escritorios. Estos, se fueron multiplicando por tres. El terror reinaba el lugar.

-Esto es para que aprendan responsabilidad y lo hermoso de ser padres. No lo vean como una molestia, si no como una bendición. Para ponérselos más fácil, les daré un dato; no peleen y apóyense, porque si no lo hacen, lo pasaran bien mal.- Dos de los juguetes, fueron creciendo.- Si pueden con el recién nacido, el infante y el adolescente, pasaran mi materia. Procuren educarlos adecuadamente.

El plástico tomo la forma de piel, los ojos se abrieron, la ropa apareció de la nada con nombres en ellos. El mayor hijo de nuestros protagonistas era castaño con ojos grises. Sus jeans ajustados y camisa apretada, daba la sensación de que tenía 15 años. La mediana tenía 6 y sus ojos eran igual a los de su madre, pero poseía el cabello de su padre. El menor era única y claramente el doble en miniatura de Draco.

El quince añero palpo su pantalón mientras sus padres revisaban al bebe que había empezado a llorar. En el bolsillo derecho encontró una varita. Con suaves movimientos hizo hilios luminosos en el aire. Los demás de su edad imitaron su acción. Por otro lado, la Pelinegra hija de Padma se acercó a la mini rubia por detrás y le jalo el cabello. Obviamente la hija de Draco y Hermione no se iba a quedar dada. La tomo del pelo aún más fuerte y la pelinegra intento arañar. El hijo de Harry quiso intervenir y el de Zabini lo golpeo porque quería ver a las dos chiquillas peleando. ¡Esos jovencitos no parecían de seis, y mucho menos juguetes inofensivos!

-¡Pelea! ¡Pelea! ¡Pelea! ¡Pelea!- Gritaban los niños.

Draco junto a los otros padres intentaron mantener el orden. Su hijo mayor conversaba con la chica Nott de su misma edad. Cuando ¡Bom! Era de esperarse, el de Ron hizo explotar una lámpara. Una sonrisa diabólica apareció en los dos. Pronto, todo lo estallaban, explotaban y lanzaban fuegos artificiales, luces y toda la cosa. ¡Que desastre! La maestra solo podía reírse. Unos jalaban, otros gritaban, lloraban, hasta habían padres que se habían puesto de rodillas para suplicar.

-¡Granger! Plan de ataque.- El afanado padre conjuro una carriola. Y cargo puso a su bebe en la puerta quien seguía hundiéndose en llanto. –Yo traeré a Scorpius.

-De acuerdo, yo buscare a Rose y llevare a Hugo a mi habitación.

-¿Rose? ¿Hugo? ¿Qué clase de nombres son esos?

- Yo no se los puse, además ¿Me vas a decir que el nombre de una alimaña es mejor?

-Ya cállate. Es suficiente tortura saber que tú eres la madre de mis hijos.

-¿Y qué hay de malo con que los niños sean mestizos?

-Me siento la persona más asquerosamente repugnante del planeta.- Ella estaba a punto de contestarle cuando su primogénito hizo estallar el escritorio de la profesora, obligando al rubio a marcharse para buscarlo. Decidió ignorarlo por ahora, intento separar a Rose de la hija de Astoria y aunque aguanto muchos arañazos y puñetazos no logro nada. Decidió tomar medidas más extremas. Hizo que del suelo salieran raíces que envolvieron a las dos niñas. Con un movimiento de su varita, elevo a su hija y la saco del aula. Al llegar al punto de reunión, pocos minutos después se encontró con su marido, quien agarraba fuertemente a su Scorpius del brazo. Con toda su furia, lo lanzo contra su madre. –Aquí tienes a TU hijo.- Hermione lo abrazo y acaricio tiernamente de su cabello.

-Pero… ¿Qué ha pasado?- Pregunto.

-Pasa que me castigaron por su culpa. Y si fuera a los dos, pero no…

-No te enojes conmigo Malfoy, yo estoy cuidando de TUS hijos.

-¡Yo no tengo ningún hijo! Y mucho menos contigo, por dios, ¿Cómo podría caer tan bajo?- Con las palabras de su padre, el bebe lloro aún más fuerte. El adolecente molesto a su hermanita, mientras ella hacia una enorme rabieta. -¡HAAAAAA! ¿Puedes hacer que se calmen?

-¡Todo es tu culpa! Nos advirtieron de esto, nos dijeron que se alterarían. Pero como tú nunca haces caso… ¡Cabeza de plomo!

-¿Y que propones para solucionarlo sabelotodo?

-Creo que lo mejor sería que le demostremos que los queremos y nos llevamos bien. O… También podríamos esperar.- Solo pasaron como 5 minutos y los gritos se hacían más fuertes, llevando a Draco a la desesperación.

-¡ESTOY HARTO! ¿Quieren ver que nos llevamos bien? OK.-

El rubio tomo a su esposa por la muñeca y lo atrajo hacia él. Ella agarro sus brazos preguntándose ¿Qué tenía planeado hacer? Draco le puso una de sus menos en la cintura y con otra acaricio su pelo. La pego más hacia él, para que no pudiera circular el aire y la tención reino en la habitación. Rozaron sus labios jugueteando un poco con sus narices mientras los gritos se acallaban, aún seguían audibles. Había que esforzarse un poco más. Destruyeron la distancia que los separaba con un beso. Uno sencillo, muy cálido. La habitación estaba en silencio, Draco se iba a despegar pero Hermione fue más rápida y rodeo su cuello con sus brazos, acercándolos más y profundizando el beso. La presión fue tan fuerte que abrieron las compuertas que aprisionaban sus lenguas. Sus puntas se encontraron y poco a poco se fueron enrollando. Tomándose su tiempo. Exploraron cada rincón del desconocido lugar al que habían accedido cada uno. De repente el cerebro de Hermione se volvió a conectar y se separó, dirigiéndose al pequeñísimo baño de su habitación.

-Perdón.- Se disculpó antes de marcharse. No era que le hubiese gustado ni nada, pero ¿Cómo iba a ser rechazado? ¡Y más por Granger! No podía permitir algo así. Como era de esperar, fue tras ella y cerró la puerta teniendo en cuenta que los niños seguían en la misma habitación.

-¿Quién crees que eres para arrepentirte? A mí nadie me niega nada y mucho menos me deja a la mitad.

-Me sorprende tu comentario, ¿Qué no me dijiste que nunca caerías tan bajo?- Dijo apoyando los dedos en el lavamanos detrás de ella.

-Tú fuiste quien me acerco cuando quería alejarme. Prácticamente me violaste perra.

-Pero tú fuiste quien iniciaste todo esto. ¡Maldito cojonudo! Yo llegue un poco más allá solo para… asegurarme que los peques no volvieran a molestar.

-Pero lo hiciste muy mal porque no pudiste terminar. Ahora, me pagaras lo que me debes.

Draco tomo la comisura inferior de sus labios y los dibujo con sus dedos, haciendo aparecer el deseo en la mirada de los dos. La tomo de la cintura y hundió las falanges de su otra mano en sus enmarañadas hebras. Beso y succiono la rosada parte. Hermione aun no reaccionaba, hasta que el empezó a bajar su mano hasta su trasero. De la extraña sorpresa, ella se sobresaltó y lo mordió permitiendo un leve sangrado que el mal interpreto.

-Con que te gusta jugar rudo ¿He?

Sin pudor alguno agarro sus nalgas y la levanto para sentarla. Abrió sus piernas y se situó en el medio. Como Hermione no encontraba donde poner sus manos, las puso sobre los fuertes hombros de enfrente mientras las de él acariciaban sus muslos. Es la vez no la beso; se la comió. En ese momento no hubo duda de que los Malfoy eran descendientes de animales. Empezó devorando sus labios como si se quisiera perder en su suavidad. Después tomo la decisión de ir más lejos. Saco su lengua abriéndose paso en la boca de Hermione. Eso fue una batalla histórica. ¿Quién puede más? Primero el la rodeaba y luego ella lo empujaba. Ambos luchaban arduamente para demostrar no sé qué rayos. Luego sus lenguas empezaron a bailar y la respiración seguía prácticamente indetectable. Descargaron toda su furia en ese baile mortal. Draco subía la blusa por minuto y Hermione ajena a lo que pasaba. Solo podía pensar en que se sentía tan… bien. Su reacción fue visible cuando el rubio llego hasta su pecho e intento meter mano en una de las zonas prohibida. Una vez más, la castaña fue la primera en entrar en razón.

-Espera. ¿Qué crees que estás haciendo? No hay necesidad de eso. ¡Aléjate de mí!

-Lo siento. Tienes razón, debe haber otras soluciones.

-¡Aja!

-¿Qué?

-Te disculpaste.

-¡Jodete! Para ya con eso.

-Mamá, Papá, iré a ver a la hija de los Nott.- Los interrumpió Scorpius. Los atolondrados padres salieron para prestarles atención a sus hijos.

-Wao! Veo que te llama la atención Susan.

-Sí. Me gusta, es muy linda. Me la quiero follar.- La pareja abrió los ojos como si se les fueran a salir y las mandíbulas se les desencajaron.

-¡No te follaras a nadie!- Grito como siempre el rubio. Su pequeña hija le jalo tiernamente el bolsillo a su hermano.

-Hermanito… ¿Qué es follar?

-Esa es una de las cosas más placenteras que un ser humano tiene que experimentar. También se puede tener sexo o hacer el amor. Yo prefiero el sexo salvaje, pero hoy iré un poco más rápido y la follare.

-¡No le dañes la mente a tu hermana!- Protesto una madre preocupada, tapando los oídos de la pequeña.

-Siiii! ¡Yo también quiero follar! ¡Vamos a tener sexo salvaje!- Se emocionó Rose.

-¡No! No sabes lo que es eso.- Le corrigió su madre.

-¡Ninguno de ustedes jovencitos harán tales cosas!- Draco apunto su dedo acusador a sus hijos.

-¡Ha! Entonces tú y mamá pueden tener sus cesiones eróticas entre otras cosas y nosotros no. ¿He? No me digas que nunca has metido el tallo.

-Bueno… em… si, pero no con tu madre.

-No me lo niegues, tu y yo sabemos de dónde vienen los bebes. Mis dos hermanos y yo no nacimos por arte de magia.- ¿Sera posible que esos simples juguetes con forma de humano en realidad pudieran creer que son de verdad? Con razón se alteraban cuando les decían lo contario. –Ya me largo.- Agrego cerrando la puerta.

-¡Hermano espérame! ¡Yo también quiero follar!- Grito la niña mientras estiraba los brazos y su madre la sostenía.

-¡Draco, has algo!