Hola a todos,
Siento que estoy escribiendo confirme las ideas fluyen en mi cabeza así que por favor dejen comentarios dando su opinión.
Nuevamente disculpen las faltas de ortografía, redacción y de seguimiento.
Capítulo 10
La luz se filtró por la ventana y Katniss no tuvo más remedio que abrir los ojos y levantarse de la cama para iniciar su día. Había dormido bien, pero por algún motivo sentía que no lo suficiente; aún y cuando eran las 10:00 a.m. se sentía cansada.
Entro al baño, se sujetó el cabello en una cólera y lavo su cuerpo. Al salir se sentía con más energía, por lo que tomo de su maleta un vestido ligero de tirantes que le llegaba un poco más arriba de las rodillas. A pesar de ser holgado y tener vuelo, en la parte superior se ceñía perfecto a sus pechos con un escote no muy pronunciado, pero en definitiva no recatado. Se calzo sus únicas zapatillas, con tacón al suelo y color café claro; y se hizo una trenza.
Al bajar a la cocina encontró una nota que decía: Regreso a la 1:00 p.m., toma lo que gustes. Peeta.
Katniss miro alrededor de la cocina y vio pan dulce en una canasta, tomo una pieza y comenzó a comer mientras pensaba que haría con su día. Decido que iría a su casa para tratar de contabilizar los desperfectos que habría que arreglar, después regresaría a casa de Peeta, prepararía la comida y limpiaría un poco. No quería que Peeta pensará que era desobligada, aunque se repitió mil veces que eso no tendría por qué importarle.
POV Peeta
Caminaba con rumbo a su casa para prepararse algo de comer y después ver si podría arreglar algo en casa de Katniss, o dependiendo de que se necesitará, regresaría al pueblo a comprar materia para iniciar al día siguiente.
Peeta estaba pensando en lo mucho que había cambiado físicamente Katniss, pero como algunos de sus rasgos más característicos permanecían. Sus ojos grises, su cabello negro largo, sus labios… eso no había cambiado.
Se encontraba absorto en sus pensamientos cuando vio en la entrada de su casa al chico que generalmente arregla desperfectos platicando con Katniss. Él lucia muy animado, y Katniss, aunque tímida y retraída, parecía disfrutar de su presencia.
Sintió que le hervía la sangre y por un momento quiso correr y pedirle al "arregla todo" que se largara; pero controlo su impuso, se acercó y amablemente dijo: -Hola, ¿Cómo estás?
El joven volteo y al ver a Peeta le sonrió y saludo con la mano. –Muy bien gracias Peeta, ¿tú como estas?-
-Vaya con que sabes mi nombre, que sorpresa- dijo con recelo.
-Quien no sabe tu nombre, o el de la hermosa chica en llamas- dijo el joven quien volvió para mirar a Katniss, haciendo que esta se ruborizara.
Sintió que algo en sus entrañas rugía de ira, pero nuevamente se controló y añadió: -¿y que te trae por aquí?-
-Sea me dijo que la Señorita estaba buscando a una persona para que arregle unos desperfectos en su casa, así que me deje venir- dijo el joven que volvió a mirar a Katniss.
-Ya veo, no te hubieras molestado, yo la ayudaré con los desperfectos. En un momento después de comer pensaba ir a la casa y empezar, así que no te preocupes.- dijo Peeta empujando a Katniss para que entrara a la casa y el también.
-Pero, ¿Cómo piensas arreglar la tubería? Hasta donde sé tú eres panadero.
Ya no pudo contenerse más y con un tono cortante dijo: -Señor Mellark para ti. Y no te preocupes, yo veré como lo hago, no dejare que mi vecina pague por tu ayuda-
El chico rio y dijo: -Por supuesto que no pensaba cobrarle, lo único que le pediría a cambio sería su grata presencia mientras arreglo los desperfectos-
Ahora sí estallo. –Ya te dije que no es necesario, buen día.- y cerró la puerta.
Katniss que no había dicho nada en toda la plática "uno a uno" entre los jóvenes finalmente dijo: -¿Que fue todo eso?-
-¿Qué fue qué?-
-Eso. Esa discusión extraña y tu decisión de correr a la única persona que puede arreglar mi tubería.- dijo la joven comenzando a exaltarse.
-Sabes Katniss, siempre me sorprende como te haces la inocente de tus coqueteos. Obviamente el tipo quiere algo de ti, y tú aprovechas para obtener su ayuda sin costo-
La joven abrió los ojos y la baca sin darse cuenta y grito: ¡De que estás hablando! ¡Estás loco! ¡Yo no necesito nada gratis! ¡Recibo una jugosa pensión por las desgracias que nos tocó vivir! ¿Recuerdas?
Peeta sonrió de lado sarcástico antes de decir: -Es decir que eres mucho peor, juegas con él por gusto-
La joven avanzo decidida a darle un golpe en la cara a Peeta, pero este la logro esquivar para agarrarla por las muñecas.
-¡Es la última vez que me insultas así! ¡A mí no me interesa nadie, ni para jugar, ni para avanzar, ni para nada! ¡Las únicas personas que me interesaban no existen más!, pero si he de seguir viva, no lo haré lamentándome y encerrándome, conviviré con las personas, y haré amistad con quien valga la pena, ¡y ningún estúpido como tú me juzgara por eso!
Katniss se soltó de su amarre y subió las escaleras, entro a su recamara azotando la puerta.
No entienda lo que había hecho y menos lo que le había dicho. En cierta medida lo creía, creía que ella jugaba con los hombres, pero quizás esta vez exagero.
Se dirigió a la cocina y encontró la mesa puesta, con pollo, puré y guisantes servidos. Automáticamente, y sin entender muy bien porque, su moral se fue al suelo.
POV Katniss
La chica estaba recostada en la cama mirando al techo dejando correr las lágrimas por su rostro.
¿Cuál era su problema? ¿Por qué se había comportado así? ¿Eran celos? ¿O solo era su afán de lastimarla? Sí su intención era esa lo había logrado, pero no dejaría que se diera cuenta.
No sabía que le parecía más absurdo, el comportamiento de Peeta, o su creencia de que ella juagaba con los hombres para obtener un beneficio.
De repente el ruido de la puerta de abajo al cerrar la saco de sus pensamientos. Se levantó de la cama para mirar por la ventana. Vio a Peeta caminando con paso decidido a su casa y pensó: ¿Cómo piensa entrar? Yo tengo la llave. Y parece que el joven acababa de darse cuenta de ello, porque tan pronto como subió al pórtico, se giró y dirigió su paso de regreso a casa.
Katniss se alejó de la ventana por miedo a que el rubio la viera, escucho la puerta de la entrada abrirse y sus pisadas al subir la escalera. De un momento a otro escucho un golpeteo en la puerta y la voz de Peeta al otro lado diciendo: -Katniss podrías darme las llaves de tu casa para ir viendo cuales son los desperfectos que voy a arreglar.-
La joven no contesto, simplemente se quedó parada a un lado de la ventana mirando la puerta con desconfianza. ¿Y ahora le hablaba como si nada?
Nuevamente la voz de Peeta: -Katniss si no me das las llaves no puedo avanzar y deberás quedarte más tiempo-
Katniss rápidamente tomo las llaves del peinador, abrió la puerta, y sin decir palabra las arrojo a Peeta quien apenas tuvo tiempo de tomarlas para que no lo golpearan en la cara. Después de eso cerró la puerta dejando fuera al joven rubio con cara de asombro.
Se quedó parada frente a la puerta unos segundos, esperando, sin saber muy bien qué; pero solo escucho los pasos de Peeta al alejarse.
Después de esto decidió que volvería a tomar una ducha, pero esta vez lavaría su cabello y usaría agua caliente para tratar de relajarse.
Duro unos minutos bajo el chorro de agua, sabiendo que desperdiciaba un recurso valioso, pero decidió por una vez no pensar en lo correcto. Al sentir su cuerpo completamente caliente, tomo su shampoo y comenzó a lavar su negra cabellera. Era tan relajante, estar así, sola, con las gotas de agua acariciando su piel. Después de unos 15 minutos, y al no tener más motivos para alargar su estancia en la regadera, cerro la llave, se envolvió en una toalla y salió del baño.
Escucho unos ruidos por la ventana; seguramente Peeta habría empezado a trabajar en las goteras del techo, pero no se acercó a la ventana para confirmarlo.
Sentía hambre, después de todo no había comido, así que decidió bajar en toalla rápidamente para tomar una fruta mientras Peeta seguía en el techo.
Llego a la cocina, tomo con agilidad una manzana del frutero, pero cuando volteo para regresar a su recamara Peeta estaba de pie en la entrada de la cocina observándola con los ojos muy abiertos.
POV Peeta
De todo lo que espera encontrar al entrar en casa jamás paso por su mente encontrar a Katniss en toalla. Al regresar para revisar con que herramientas contaba escucho ruidos en la cocina y pensó que quizás a la joven se le había bajado el enojo, o le había ganado el hambre. Acertó en su última idea, pero no del modo que imagino.
La joven lo miraba y parecía estar tratando con todas sus fuerzas de no cohibirse y mostrar timidez, aunque era obvio que estaba avergonzada.
Peeta la repasaba sin disimulo, era preciosa. Sus piernas largas que alguna vez fueron de un color oliváceo, ahora estaban teñidas con un suave bronceado, su cabello mojado se pegaba a sus hombros y rostro, el cual estaba teñido de rojo.
Al igual que la primera noche que fue a buscar a su regreso, Katniss no se movía y su mirada estaba perdida en el vacío, evitando la suya. Paso un minuto eterno hasta que ella hablo:-¿Terminaste de auditar? Quiero ir a mi recamara.
El joven rubio no pudo evitar sonreír, y sin más avanzo un paso hacia ella. –No sabía que estabas tan deseosa de ser evaluada, pero ahora que lo dices con gusto te doy mi reporte, aunque antes te pediré que quites la toalla, impide que pueda valorar objetivamente.
Esta vez Katniss lo miro, en su rostro se podía leer sorpresa, enojo y… ¿miedo?
-No me interesa que me evalúen, pero como no despegas la vista de mi cuerpo da la impresión de que estas valorando algo-
Peeta rio bajo. –Así que ahora dejas que te miren cuanto quieran ¿eh? Hace algunos años no querías ni que se te vieran los brazos, y hoy dejas a los curiosos mirar hasta hartarse.
Katniss respondió mirándolo a los ojos: -Aún me incomoda que me miren, pero no voy a avergonzarme de mi cuerpo. Si me permites, subiré a mi cuarto.
La sintió lista para pasar por su lado, pero la detuvo rápidamente por un brazo y la empujo contra la pared. -¿Quién dijo que la evaluación había terminado?
