N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
Esataba desesperado, no podía más y sus amigos no ayudaban demasiado, no sabía que regalo darle por su primer mes de aniversario, su hermana le había dicho que eso significaba mucho para las chicas pero bueno Sakuno no era una chica era más bien como una niña su niña pero aún así quería darle un regalo bonito y lo haría aunque tuviera que buscar por toda la ciudad... si definitivamente le había gustado recorrer toda la ciudad en busca de ese regalo para ver esa sonrisa en esos labios
Regalo
Suspiro por doceava vez en lo que llevaba de clases, su cabeza no dejaba de pensar en el regalo perfecto, estaba desesperado en todos los sentidos, es decir, conocía a su novia como para saber que a ella en realidad no le importaría un regalo enorme o caro, no, a ella le encantaría solo el detalle pero no lograba sacarse de la mente las palabras de su hermana ya no tan pequeña diciendo que a todas las chicas le gustaban los regalos más si eran un tanto ostentosos, él realmente no pensaba que a ella le fuera a gustar pero no quería equivocarse, no con Sakuno.
- Sigues pensando en lo mismo - no era una pregunta por parte de su amigo Jackal sino más bien una afirmación, nego con la cabeza, lo menos que quería era que sus amigos se preocuparan por sus asuntos personales - En lo personal creo que a Saku-chan le gustara cualquier cosa que le regales - aseguro Marui mientras comía una golosina con calma, como degustando su sabor lo que personalmente lo sacaba un tanto de quicio - Quiero darle algo lindo - comento mientras tomaba su mochila, miro su reloj, era tarde y tenía que pasar por ella a su aula.
- Por eso sigo insistiendo en que cualquier cosa que le des le va a gustar - arremetio de nueva cuenta su amigo pelirrojo mientras comenzaban a salir del aula de ciencias sociales a paso calmado, en lo que llevaba del día se estaba quebrando la cabeza con todo porque simple y sencillamente no sabía que darle a Sakuno, era demasiado para su cerebro, la amaba a pesar de que solo llevaban saliendo un mes pero es que en verdad era no imposible amar a alguien como ella, solo con verla y podías enamorarte de ella así como él lo había hecho.
Bajaron las escaleras con calma - Puri - Jackal cayo al suelo cuando se observo frente a él como si fuera su doble cortesía de Niou quien recibio un golpe por parte de Yagyuu - Deja de hacer eso - le ordeno observando que el peligris tan solo lo miraba con leve furia aunque sabía que no era furia - Seiichi deja de pensar en eso, lo único que provocas es que tu cerebro quede afectado - aseguro Marui con expresión divertida y él tan solo lo miro amenazadoramente - Tengo que ir por ella, nos vemos después - se despidio comenzando a caminar con dirección al edificio de gastronomía.
- Me sorprende que sean pareja desde hace un mes - comento una chica mirandola con envidia, creí que no la escuchaba pues vaya que lo hacía, suspiro de nueva cuenta para tomar sus cosas con calma, Seiichi la estaría esperando y era necesario que se diera prisa porque de lo contrario este estaría esperando y era lo que menos deseaba, tomo su botella de agua para caminar con dirección a la puerta, en estos momentos odiaba que Tomoka no estudiara en la misma universidad que ella, es que simple y sencillamente le daba miedo estar sola porque ninguna chica le hablaba.
- Riuzaky - se detuvo ante el llamado de una de esas chicas pero no volteo tan solo continuo con su camino cuando sintio un tirón de parte de la misma lo que provoco que su hombro doliera al instante - ¿Crees qué Seiichi-sama te quiere? ¿Te has mirado? No eres nada comparada con nosotras, debes dejarlo ir, él es demasiado como alguien para ti - señalo la chica rubia soltando su brazo, Sakuno solo quería salir corriendo de allí por lo que con todo y el dolor en su hombro camino de prisa hacía fuera de su aula.
Bajo los escalones de dos en dos ante la mirada de los demás estudiantes puesto que podría hacerse daño, camino por el pasillo hasta sentir que una mano la detenía, se asusto de inmediato por lo que se zafo de ese agarre para llevarse una mano al hombro que le dolía - Sakuno soy yo - se relajo cuando escucho la voz de su novio quien la miraba buscando algo en sus ojos porque estos siempre la delataban - L-Lo siento - se disculpo sintiendo que este avanzaba hasta donde ella para tomarla de la mano y abrazarla con cariño, con amor.
- Tranquila, estoy aquí - le sonrió con calma para besar su frente, tomo sus cosas para comenzar a caminar con ella de la mano, había notado que estaba lastimada del hombro y quería llevarla a la enfermería cuanto antes, no deseaba que nada le pasara a su novia, antes muerto que verla sufriendo por sus compañeras que la molestaban, es que de verdad no entendía porque esas chicas siempre la molestaban si Sakuno era un pan de Dios, porque ni siquiera podría matar a una cucaracha y hablaba en serio, demasiado en serio.
Subieron las escaleras con calma, necesitaba asegurarse de que su novia estuviera bien en su totalidad.
La había dejado en su casa después de que la enfermera le hubiera dicho que no era nada grave, que tan solo había sido un tirón pero le receto unas pastillas y le recomendo que si seguía doliendo se colocara un parche para el dolor, Seiichi iba caminando por el distrito comercial con paso calmado, durante dos semanas había estado buscando el regalo perfecto para Sakuno, había caminado tienda por tienda, calle por calle, avenida por avenida, hasta había investigado en internet pero nada de nada, no había encontrado nada.
Suspiro de nueva cuenta mientras se detenía frente a una cafetería, quería descansar un poco, ordeno una bebida para extraer su celular observando el mensaje de Sakuno diciendo que le deseaba buena suerte en sus estudios y dulces sueños, esa niña lo iba a matar, a pesar de que era universitaria seguía teniendo los mismos rasgos de niña pequeña, era su niña adorada, bebio de la bebida mandandole una respuesta cuando sonrió como tonto, Marui tenía razón, cualquier cosa que le diera le iba a gustar, así era ella.
Entonces sonrió aún más, tenía el regalo perfecto para su niña.
Era sábado y ambos caminaban por el campus tomados de la mano, Sakuno le había regalado una nueva raqueta, un libro, un pastel y alguno que otro dulce que había terminado en la boca de Marui quien por casualidad tuvo que salir corriendo mientras tropezaba con alumnos, maestros y alguna que otra porrista cuando Seiichi lo había mirado con cara que decía claramente "te voy a castrar" lo que había causado que antes de salir por completo de la cafetería hubiera terminado tropezando con alguien quien de casualidad era la maestra más joven en la universidad puesto que solo contaba con 23 años, los mismos que Marui.
Pero no, no terminaba ahí, lo más gracioso del asunto es que hubiera terminado tacleandola y al momento de caer al suelo hubiera terminado estampando sus labios con los de ella y con una mirada asesina del profesor de deportes quien era novio de la profesora, pero nadie le había mandado a comerse los dulces de Seiichi y todos los del Rikaii lo sabían, Sakuno se detuvo por unos instantes mientras cargaba aquella caja con alguien dentro - ¿Quieres descansar? - pregunto él y ella asintió con la cabeza para caminar hasta la sombra de un árbol.
Como todo un caballero la ayudo a tomar asiento dejando sus regalos a un lado, sin duda alguna su novia era demasiado linda, la amaba demasiado, Sakuno tomo la caja para acariciar al gatito dentra de este, el animalito era un gatito de color blanco con un orejita café, era demasiado lindo, a ella le había encantado su regalo y con un beso se lo había demostrado - G-Gracias por el regalo - le dijo de nueva cuenta con un sonrojo en sus mejillas mientras el animalito se acomodaba en sus piernas, era una lindura en su totalidad.
- De nada, a mí tambien me han gustado mis regalos... Sakuno te amo - murmuro notando que ella abría los ojos de la sorpresa para después sonreir, se inclino un poco y lo beso tiernamente en los labios - También te amo - contesto notando que el animalito se estiraba sobre su vientre para que se quedara quieta lo que la hizo sonreir demasiado, Seiichi sonrió al ver que su novia jugaba con la orejita de color de este... si definitivamente le había gustado recorrer toda la ciudad en busca de ese regalo para ver esa sonrisa en esos labios.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los reviews.
