Capitulo 10

¿Qué maldita sea son estos tipos?

Aclama en sus adentros el experimentado combatiente Jasper Hale, mientras sus dorados cabellos se teñían de rojo al entrar en contacto con la sangre que brotaba incesante de las heridas de la horrenda criatura. Jasper se aferraba con fuerza al enorme cuello de esta, rogando por que su padre y hermano mantuviese a raya a la segunda, ya que en la posición en que se encontraba seguramente un golpe por la espalda acabaría con su existencia, entonces se escucho un aullido a la lejanía.

Lobos

Susurro Jasper sin apenas darse cuenta, la verdad es que le importaba mucho su vida y la de su familia como para andarse distrayendo tan fácilmente, así que sin más que poder hacer clavo sus dientes de mármol sobre la carne grisácea de aquella bestia. La sangre oscura resbalo por el dorso desnudo de aquella criatura, que al momento de sentir la mordida de Jasper soltó un tremendo alarido de dolor, y fue entonces cuando el gran guerrero Hale se vio en el suelo, sus oídos no podían soportar semejante ruido.

La enorme bestia se volvió hacia él, le miraba con rabia y odio mientras sus fauces se abrían de par en par, y dejaban al descubierto una hilera de dientes blancos y afilados, y camino lentamente hacia su caído agresor; Pero Jasper no mostró miedo alguno, no sus ojos fijos en los de la criatura eran de una expresión retadora y escalofriante, y su voz se alzo por entre las sombras mientras sus ojos dorados brillaban con ímpetu.

Mátame…si es lo que quieres

La criatura lanzo un rugido triunfante y alzo su enorme brazo por sobre su descomunal cabeza, y lo dejo caer vertiginosamente sobre Jasper Hale, era el fin.

¡Jasper!

Gritaron todo al unísono al percatarse de la horrenda escena, pero ya cuando aquella monstruosa garra se encontraba a pocos milímetros del cráneo de Jasper, la enorme y horrenda criatura se vino abajo. Fátima, su "inquilina" le había derrumbado de una buena patada, y después miro a Jasper con una expresión entre miedo y agradecimiento, entonces ella tendió su blanca mano hacia Jasper.

Te debo una

Aclamo ella con una leve sonrisa en el rostro, entonces el accedió y le tendió su mano, para poderse incorporar.

Ya estamos a mano

La voz de Jasper sonó tan amable que por un momento la tensa atmosfera pareció calmarse, como si él hubiese utilizado su incomparable don, pero en menos de un minuto tuvieron sobre ellos el frío aliento de la primera criatura, que cargaba en su espalda a Carlisle y a Emmett, clavando sus poderosas dentaduras en el cuerpo de esta. Sin duda alguna esta era la bestia más poderosa, pues a pesar de las múltiples heridas y de que su cuerpo se encontraba cubierto de sangre, se seguía moviendo.

Estamos fritos

Pensó Jasper mientras veía su vida pasar vertiginosamente frente a sus ojos, y al fondo de todo ello, estaba esta cosa, la bestia que comía vampiros, y él seguía en el menú. Jasper estaba listo para lo que viniera, pero deseo por un momento poder hacer más, trato de gritar, llorar, o simplemente actuar pero el cansancio y el miedo, no lo dejaban, entonces la enorme criatura se irguió completamente haciendo caer a Emmett y al líder del clan, levanto sus musculosos y deformes brazos, y estuvo a punto de hacer lo que la primera, cuando un potente aullido a la lejanía llamo su atención… la bestia se detuvo.

Y de repente el otro ventanal se vino abajo, convirtiéndose en miles de trozos dejando entrar así un enorme animal, un lobo gigantesco de color pardo.

¡Jacob!

Grito Edward al reconocer a la enorme criatura, que sin pensarlo se abalanzo contra el horrendo monstruo. Todo se volvió un mar de ruidos, gruñidos y bufidos se alzaron por entre las sombras, mientras los Cullen iban por sus miembros heridos.

Fátima, Jasper… ¿Están bien?

Aclamo Alice casi al borde de la histeria, mientras revisaba uno a uno las caras de ambos. Entonces ellos solo atinaron a contestar con la cabeza. Mientras tanto Esme y Rosalie revisaban a sus amados compañeros, ellos se las habían visto peor que los primeros.

Es mucho para el solo Edward

Aclamo Esme mientras se concentraba en las heridas de su amado Carlisle. Edward entonces dio una mirada a su familia, y llenándose de rabia se lanzo en ayuda de Jacob, esperando lograr algo de todo esto. Pero entonces la segunda criatura que había sido derrumbada por Jasper y Fátima se levanto y de un fuerte golpe mando al enorme lobo marrón contra la pared, y Jacob volvió a su forma humana.

Jacob… Malditos

Bramo Edward mientras saltaba de un lado a otros esquivando los golpes de las criaturas, gracias al cielo tenía el don de ser el más veloz de su familia, y a duras penas, logro propinarles a ambos monstruos un par de golpes.

Pero no es suficiente

Pensó Edward mientras sentía el cansancio sobre su cuerpo, y la intriga en su mente, el no podía cansarse, el no podía ser herido, pero Vircal lo hirió, el lo canso, lo acabo, y sin previo aviso Edward Cullen se encontró tendido en el suelo, sangrando de su brazo derecho, y las criaturas rugieron triunfantes.

¡Edward!

Grito Fátima mientras se lanzaba en ayuda de Edward, no supo bien porque, pero sintió que había algo en su interior que le decía que no debía, no podía dejar morir a ese hermoso vampiro, Edward era algo muy importante ya para ella. Velozmente Fátima se coloco al lado de Edward y soltó desde su garganta un rugido parecido al de una bestia salvaje, mientras tomaba a Edward entre sus brazos.

Aléjense malditos… Vircal

Las criaturas parecieron entenderle, le temían al parecer, y retrocedieron poco a poco, mientras Fátima llevaba a Edward junto a los demás, entonces las criaturas soltaron un alarido de muerte, era su grito de batalla, los Cullen se tensaron sobre sus piernas, y se preparaban para pelear.

Alice tomo a Jacob con gran cuidado, ya era algo difícil el olor que emanaba un licántropo para ellos, y lo llevo a la parte más alejada de la sala.

¿Es cierto que perdieron a Bella?

Pregunto Jacob con la voz débil, mientras Alice lo recargaba contra la pared, la hermosa vampiresa de cortos cabellos contesto con un movimiento de la cabeza, entonces el rostro de Jacob se lleno de tristeza, pánico, ira y desesperación, pero estaba muy cansado para luchar, así que lo más que pudo hacer, fue resignarse y bajar la mirada.

Se supone que te quedarías con Reneesme, pero gracias que viniste

De nada, ahora ustedes son mi familia…Iugh…

Igualmente

La lucha descontrolada se alzaba en la sala principal, Rosalie y Esme eran las que esta vez se enfrentaban a las imbatibles criaturas, después de que Fátima había recibido un tremendo golpe en la cabeza por parte de las mismas, en estos momentos yacía en el suelo inconsciente sangrando de la cabeza, pero lo malo era que estaba muy lejos de ellas, exactamente del lado de la puerta, cruzando las criaturas murciélago.

Son demasiado…

Aclamo Esme mientras se las apañaba para esquivar a las bestias y propinarles algunos golpes en las heridas abiertas por sus demás familiares, mientras tanto Rosalie trataba de llegar al cuerpo de su inquilina, pues quisiese o no, ahora le debía un poco más de cosas. La lucha parecía eterna, mientras los cuerpos inmortales de Esme y Rosalie se rendían al cansancio, entonces Alice decidió ir en su ayuda y se abalanzo con fuerza contra una de las bestias llevándola al suelo, pero no se detuvo allí, Alice hizo acto de su increíble agilidad, y rápidamente se aparto del enorme ser murciélago humano, para llegar al lado de Fátima, de inmediato le saco de la casa, y una de las criaturas fue tras ellas, al menos ahora podían salir de la casa, y tener más espacio para el combate.

Despierta Fátima… ¡Vamos!

Aclamaba Alice con desesperación mientras llevaba a su nueva compañera en hombros y sentía los pesados pasos de la horrenda criatura tras de ella, entonces un estremecedor aullido se dejo escuchar por todo el sitio, la bestia se detuvo mientras sus ojos inertes observaban el entorno, esa noche había luna llena.

Alice no se detuvo y aprovecho la única oportunidad para recargar a Fátima dentro de un curioso árbol, que tenía un hueco enorme en su tronco, después se volvió hacia la criatura y se abalanzo contra ella para tumbarla de un golpe, después se aparto de ella y se deponía a entrar a la casa, cuando una enorme y grisácea mano le atrapo, era la otra bestia.

¡Alice!

Las voces aterradas de los Cullen aclamaron el nombre de la presa de aquel ser, mientras ella trataba de librarse del mortal agarre, sabía que si no lo hacía estaba muerta. Todos trataron de hacer algo, pero estaban muy cansados y heridos, entonces el potente y estremecedor aullido volvió a hacerse presente, y pareció que la luna llena brillase con más intensidad. La criatura se volvió hacia las montañas, como si de allí viniese el aullido, y de repente, por entre las sombras de las montañas un pequeño punto blanco se deslizo desde las cima de esta, y se fue acercando a ellos, hasta que lo vieron.

Un enorme lobo blanco de ojos zafiros, con las fauces abiertas se lanzo contra aquel ser y le llevo al suelo, mientras este luchaba por soltarse del enorme animal, Alice logro salir de su horrenda garra y se aparto velozmente del lobo.

Un lobo… pero…

Alice estaba temblando de miedo, cuando noto que aquel lobo no era como los de Forks, no este tenía brazos de hombre, no eran patas, y sus garras eran dedos, si dedos con garras en vez de uñas, tenía cola, hocico, pero el torso y las piernas de hombre, incluso noto que llevaba unos pantalones rasgados.

Un hombre…y un lobo… este es un hombre lobo