"¿Hasta qué punto estamos dispuesto a confiar en las máquinas? ¿Cuánto estamos dispuestos a confiar que una IA (Inteligencia Artficial) hasta el punto de darla tanta libertad y lo haga casi todo por nosotros? ¿Está bien dejar que las máquinas hagan cada vez más trabajos en lugar de los ponis? ¿Sin la preocupación de que las máquinas o IA se revelen contra sus propios creadores?"

Ya han pasado 500 años desde que Absalon se hizo emperador. Su imperio era cada vez más y más poderoso y tenían mejores armas. Uno de sus proyectos más ambiciosos fue finalmente finalizado. La construcción de sus súper armas, las Viudas negras. Colosales andadores con forma de araña a cuatro patas, cuya cabeza podía disparar un enorme y poderoso rayo, capaz de arrasar ejércitos enteros, por no decir su gran capacidad de poder ir por casi cualquier terreno por escarpado que fuera. Absalon desde un crucero de batalla, veía satisfecho su nueva creación.

Absalon: Verdaderamente magnifico. Sin duda toda una obra maestra.

Shockdown: Los sistemas funcionan a plena potencia. Los tripulantes de dicha nave cumplen con su función.

Artemisa: Emperador. Debo reconocerlo. Ha creado una poderosa y letal arma imparable.

Comentaba la yegua celeste. Pese a que habían pasado ya 500 años, la yegua se mantenía joven y hermosa, como si el tiempo no pasara para ella.

Absalon: Sí je, je, je, je, je...Con esto las demás ciudades que se resisten serán más fáciles de atacar.

Desde la zona del súper ordenador, Calibal observaba la nueva súper arma creada por Absalon. La cabeza fantasma volvió a aparecer, como si hubiera estado esperando el momento justo para hacer algo que lleva tiempo esperando. Y finalmente ocurrió.

Mientras Absalon y los otros seguía mirando la enorme máquina, en ese instante hubo varias explosiones en el imperio. Aquello captó su atención.

Absalon: ¿Qué está ocurriendo?

Shockdown: Mi emperador. Recibo informes de que el imperio está siendo atacado.

Absalon: ¿Cómo? ¿Acaso es un ataque de esos malditos rebeldes?

Preguntó sorprendido el emperador. El robot negando con la cabeza, le respondió.

Shockdown: No, mi emperador. No son ponis celestes ni razas primitivas. Los atacantes son...

En el imperio era todo un caos. Incendios por todas partes. Gritos de miedo y desesperación se oían por todas partes. Los ponis celeste huían de unos misteriosos atacantes que no eran otra cosa que máquinas. Soldados robots con forma de esqueletos humanos de metal, armados con ametralladoras acoplados en el brazo derecho que iban atacando a todo el mundo. Algunos también estaban armados con lanza cohetes colocados donde serían el brazo derecho, con que destruían con ellos los edificios cercanos.

Las tropas imperiales enseguida comenzaron a contraatacar contra el extraño enemigo mecánico, del cual nadie sabía de donde provenían. Para combatirlos con mayor eficacia, utilizaban robots de combate controlador por ponis. Unidades conocidas como titanes. Estos enormes robots no fueron originalmente construidos por el imperio. Absalon usando el mismo portal con que encerró a los anteriores emperadores, lo utilizó para explorar otros mundos y obtener recursos. En uno de ellos logró hacer un trato con los indígenas del lugar y hacerse con los diseños de dichas máquinas y poder construirlos para sí.

Los titanes demostraron su eficacia destruyendo aquellos robots, los cuales de momento estaban compuestos por robots esqueletos de ametralladoras* y robots como los anteriores, pero armados con lanzacohetes en vez de brazo derecho*.

Nota autor: Todas las unidades robóticas están inspiradas en las de la United Civilized States (UCS) de los antiguos juegos de ordenador "Earth 2140, Earth 2150 y Earth 2160" (me imagino que casi nadie sabrá que juegos son, ya que son bastante antiguos excepto el último mencionado). Buscadlo en Google para mas información.

* Silver One: Unidad robótica básica. Robots armados con una ametralladora básica diseñada para atacar infantería enemiga.

* Silver R: Unidad robótica básica. Robots armados con lanzacohetes para destruir edificios y unidades blindadas.

Las tropas celestes estaban logrando destruir a los robots enemigos. De momento parecía que estaban logrando tener el control, pero en ese momento aparecieron más robots, pero más grandes. Estos eran vehículos robots bípedos con largos brazos y la cabina grande y alargada terminado en semienpunta. Portando unos lanzacohetes que disparaban dichos misiles teledirigidos*. También iba otro robot parecido al primero, pero ligeramente más pequeño y equipados con lanza bombas de napalm que al lanzarlas a corta distancia, incendiaban allá donde atacaran*.

* Tiger II: Unidad robótica de blindaje medio armado con lanzacohetes, capaz de destruir blindados y de atacar a unidades aéreas.

* Tiger: Unidad robótica de blindaje medio armado con lanza bombas de napalm, diseñados para destruir infantería enemiga u objetivos poco blindados.

Los tiger II disparaban sus misiles contra los titanes, dañando o destruyendo a algunos y los tiger cuando se acercaba a los soldados que los iban disparando, soltaron bombas de napalm que incineraron a la infantería matando o hiriendo a la mayoría. La batalla en el imperio fue intensa y tuvo que irse solucionando con la intervención de los cazas venon que aparecieron derribando a los tiger y ofreciendo apoyo a la infantería como titanes.

Fuera del imperio, más unidades robóticas venían para atacar la ciudad, pero la enorme viuda negra les cortó el paso y los iba destruyendo con su enorme láser acabando con filas enteras, o pisoteándolas con sus enormes patas. Absalon en persona con su hacha de la Destrucción, destruía robots sin parar, mientras comandaba a sus tropas. Las tropas luchaban contra los robots, donde entre ellos aparecieron una unidad armada en su brazo con un cañón de plasma donde con sus disparos causaba enormes daños*. También apareció un robot parecido a los tiger, solo que este tenía los brazos en perfecta línea recta con cañones de plasma de mayor potencia. La cabeza era casi rectangular ovalada*.

* Silver Max: Soldado robot armado con un potente cañón de plasma capaz de dañar seriamente la mayoría de los blindajes.

* Spider: Vehículo robot pesado de diseño similar a los tiger. Armado con dos poderosos cañones de plasma, capaz de causar enormes daños y muy pocos son capaces de resistir sus poderosos impactos.

Los silver max y spider destrozaban todo cuanto encontraban con sus poderosos cañones de plasma. Las tropas tenían que utilizar unidades potentes como los nuevos y poderosos tanques apocalisis que eran capaces de plantarles cara y destruirlos. La nueva orden de Ala Negra con sus poderosos lanzallamas, fundían a la infantería robot con sus llamas.

Absalon: ¡Malditas máquinas! ¡No se de donde habéis salido, pero os destruiré a todos!

Decía furioso el emperador, mientras con un golpe de su hacha partía en dos a un tiger II. Luego creó una barrera para protegerse de los impactos de plasma de un spider y una vez que cesó el fuego, el alicornio se tele transportó justo encima de la máquina y cargando su puño de magia, le atravesó la cabeza y lo hizo estallar por dentro. Varios silver one, silver R y silver max lo rodearon y comenzaron a disparar con sus armas contra el alicornio, pero el emperador giró sobre sí mismo, formando con su hacha un tornado oscuro que iba desviando los disparos e iba expandiéndose alrededor, llevándose por delante a todos los robots donde iban siendo destrozado por los violentos golpes de viento generados por el poder del hacha. Cuando los robots que le atacaban fueron destruidos, Absalon se detuvo. Ahí tuvo una comunicación de Artemisa que estaba ella también atacando a los robots que estaban atacando al imperio.

Artemisa: Mi emperador. Aquí Artemisa. Hemos logrado destruir a los robots que estaban atacando la ciudad.

Absalon: Excelente. Ya era hora. Nadie ataca mi imperio sin sufrir las consecuencias. Ahora solo falta saber quien ha enviado estos malditos robots. Pienso asegurarme de que sufra de forma lenta y dolorosa.

Decía el emperador furioso por el ataque y con ganas de hacer sufrir al responsable. Acto seguido recibió otro comunicado, esta vez de Shockdown.

Shockdown: Mi emperador.

Absalon: ¿Qué ocurre, Shockdown?

Shockdown: He estado revisando la IA de los robots que hemos recogido y ya se quién es el responsable de todo esto.

Absalon: ¿Y quién es si se puede saberse? Dímelo ya para que yo pueda hacerlo sufrir para el resto de sus días...

Shockdown: El responsable es...

En ese momento se oyó un intenso "¿¡QUÉEEE!?" que se pudo oír a gran distancia por todo el imperio.

Vista en primera persona desde Calibal

En la sala del súper ordenador donde estaba Calibal, había científicos y soldados muertos de forma inexplicable. Desde la pantalla del súper ordenador, se mostraban gráficas y planos de los robots que atacaron la ciudad. En ese momento se oyeron fuerte sonidos como de algo golpeando la puerta de entrada. Una minipantalla mostraba que al otro lado había soldados tratando de derribar la puerta y Absalon furioso ahí presente. Absalon ya impaciente por la tardanza, gritó.

Absalon: ¡Apartaos, inútiles! ¡Me ocupo yo de esto!

Dijo el emperador alzando su hacha. Los soldados asustados por la furia del alicornio, se apartaron. El emperador de un golpe de su hacha, derribó la puerta, permitiendo a él y a los soldados entrar en la sala del super ordenador. Se sorprendieron cuando vieron que los que estaban dentro, estaban muertos. El emperador miró a Calibal y dijo furioso.

Absalon: ¡Calibal! ¿Se puede saber por qué has enviado esos robots contra mi imperio? ¿Y quién te autorizó su construcción?

Exigía el emperador respuesta, pero Calibal no hizo otra cosa que apagar la pantalla como el resto de la sala. Shockdown acercándose al súper ordenador, escaneando los sistemas, le respondió al emperador.

Shockdown: Mucho me temo que Calibal ya no está aquí...

Absalon: ¿Qué quieres decir con que ya no está aquí?

Shockdown: Que Calibal ha escapado a través de un servidor y no podemos seguirle la pista.

Nada más oírlo, el emperador gritó furioso al ver que Calibal le había traicionado.

Más tarde, en la sala del trono. El emperador estaba sentado en su trono junto con varios de sus generales como Shockdown y Artemisa. El emperador estaba verdaderamente furioso con lo que había pasado. Calibal. La inteligencia artificial que él mismo creó y lo usaba para sus planes, se había revelado contra él y tras crear un ejercito de robots, atacó al imperio.

Absalon: ¿Y bien? ¿Habéis averiguado dónde ha ido esa maldita IA traidora?

Preguntaba el emperador a sus generales. Éstos le respondieron.

General: Mucho me temo que no, mi emperador.

General2: Ha sabido esconder muy bien sus huellas. No tenemos ni idea de donde está ahora.

Sobraba decir que la expresión del emperador era de completa furia y dio un fuerte golpe con el mango de su hacha contra el suelo, asustando a los generales.

General3: Y nos tememos que esto ira a peor. Al ver que no podía atacarnos abiertamente a nosotros, ha atacado a las ciudades rebeldes que aun no se han unido al imperio, sufriendo éstos los temibles ataques de la IA renegada.

En ese momento la expresión de furia de Absalon, cambió a una más seria como de estar interesado en eso último.

Absalon: Así que los robots de Calibal están atacando las ciudades que todavía no se han unido al imperio.

General3: Así es, emperador. Las ciudades rebeldes tratan de resistirte como pueden, pero apenas pueden hacer nada contra las abrumadoras tropas de Calibal.

Absalon se quedó meditando por un momento y al final sonrió perversamente.

Absalon: Puede que en el fondo podamos aprovechar esto en nuestro beneficio.

Dijo el emperador confundiendo a sus generales.

General1: ¿Qué quiere decir, emperador?

Absalon: Luego. Ahora ponedme en contacto con los lideres de las ciudades que están bajo ataque. Tengo algo que proponerles.

Dijo el emperador. Más tarde, el emperador estaba en una sala con una amplia mesa redonda y varias sillas. En la mesa aparecieron los hologramas de los distintos líderes de las ciudades sitiadas por los robots de Calibal. Ninguno de ellos estaba especialmente contento de ver al emperador.

Absalon: Un placer volver a verles, señores.

Dijo el emperador fingiendo amabilidad. Ninguno de los líderes le agradaba tener que hablar con él. Éstos molestos, les respondieron.

Lider: El sentimiento no es mutuo.

Lider2: ¿Qué es lo que quieres ahora, Absalon?

Lider3: No queremos tener nada que ver con un emperador renegado como tú.

Pese a los comentarios, Absalon no se molestó lo más mínimo. Absalon de forma amable, les dijo a todos éstos.

Absalon: Sé que tenéis problemas con los misteriosos e inesperados ataques de los robots que os están haciendo la vida imposible.

Lider: Somos conscientes de ello.

Lider4: Esas malditas máquinas están causando montones de problemas-

Lider2: Por lo que no tenemos tiempo que perder contigo. Tenemos ciudades que proteger.

Absalon: Je, je, je, je...Sobre eso, yo puedo hacer algo para impedir vuestra destrucción.

Aquello captó la atención de los líderes de las ciudades.

Lider3: ¿Qué quieres decir, Absalon?

Absalon: Muy simple. Necesitáis ayuda para defender vuestras ciudades y yo os puedo dárosla. Mi ejercito es lo suficientemente poderoso para plantar cara a esas cosas, por no decir mis nuevas unidades de combate, las viudas negras, son perfectas para exterminar a esas cosas.

Aquello sorprendió a los lideres ¿Absalon estaba ofreciendo ayuda a ellos así como así?

Lider: ¿En serio nos vas a ayudar? ¿Así sin más?

Preguntó incrédulo uno de los líderes.

Absalon: Nunca dije que mi ayuda sería gratis. A cambio de mi ayuda, tenéis que reconocer el gobierno del imperio celeste en vuestras ciudades.

Aquello sorprendió en gran medida a los líderes, donde a éstos no les agradó la idea.

Lider2: ¿Nos tomas el pelo?

Lider3: ¡No pensamos reconocer tu soberanía en nuestras ciudades!

Lider4: ¡No vamos a dejar nuestras ciudades en los cascos de un monstruo como tú!

Decía verdaderamente molestos los líderes. Absalon sonriendo pérfidamente, les respondió a éstos.

Absalon: Tampoco es que tengáis muchas opciones. Al final seréis exterminado por las fuerzas robóticas si no aceptáis mi ayuda y lo sabéis. Uníos a mi y viviréis. Negaos y moriréis sin remedio.

Algunos líderes molestos por la insinuación, cortaron la comunicación haciendo desaparecer su imagen de la gran mesa, pero otros se quedaron, ya que con mucho pesar, tuvieron que aceptar la ayuda del emperador, a cambio de dejar sus ciudades bajo su gobierno.

Absalon fue traicionado por Calibal y descubrir que la IA renegada tenía un ejercito propio de robots lo puso furioso, pero pudo sacar partido de ello. Pudo chantajear a los líderes de las ciudades rebeldes para que se unieran al imperio logrando que la mayoría se unieran a éste.

Como Absalon había prometido, envió tropas a proteger las ciudades de las fuerzas de Calibal logrando defenderla. Las ciudades que se negaron a unirse al emperador, no tardaron en caer ante las fuerzas de Calibal. La guerra contras las máquinas había comenzado.

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Nota autor: Como mencioné ya antes. Las unidades robóticas y vehículos que aparecerán en el futuro están inspiradas en las unidades robóticas de la United Civilized States (UCS) de los antiguos juegos de ordenador "Earth 2140, Earth 2150 y Earth 2160". Seguramente a la mayoría ni os sonarán de nada estos juegos y es normal. Lo dos primeros son bastante antiguos y el tercero es el mas nuevo que hubo y con suerte. Son juegos tipo estrategia a tiempo real al estilo de Command And Conquer (construir bases y unidades, destruir al enemigo etc...lo normal en un juego de estrategia de ese tipo).

Debido a la falta de Marketing y publicidad en su día cuando se puso a la venta Earth 2140, fue desconocido en los Estados Unidos y en Europa, pero tuvo cierto éxito en Turquía. Imaginaos, al primero Earth 2140 lo conocí en una demo hasta que lo encontré en una tienda a la venta y ni siquiera conocía las otras dos siguientes. El Earth 2150 me vino en una revista y para entonces ni siquiera conocía su existencia y el último el Earth 2160 lo encontré por casualidad en una tienda del cual un tiempo después tuvo que cerrar, que cosas. Y por desgracia la compañía entró en quiebra, así que ya os podéis imaginar. (Buscadlo en google dichos títulos para mayor información o mirad en vídeos de Youtube para conocer mejor dichos juegos).

Una verdadera lastima, porque yo pude jugar a todos ellos en su día y os puedo asegurar que son entretenidos. Por no decir que con el Earth 2160 me quedé con las ganas porque el final se quedó en cierto modo inconclusa.

Dichos títulos se pueden comprar perfectamente por aquellas personas que tengan una cuenta en "Steam" a muy bajo precio cada uno. Valen la pena probarlos y disfrutar de tan buenos clásicos...aunque no demasiados conocidos.