Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA. Así como a los demás autores ya mencionados al inicio de este fic.

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Dulac pertenece a Wolfgang holhbein en La Leyenda de Camelot.

Ben pertenece a Cornelia Funke en su libro El Jinete del Dragón

Atem es propiedad de Kazuki Takahashi en su anime y manga de Yu-gi-oh


[***]

[***] Cambio de escena (cuando hay dos juntos significa que ha pasado mucho tiempo)

0-0-0 cambio de punto de vista

"En comillas y cursiva" referencias a otras frases/ Recuerdos

Cursivas Recuerdos efímeros

"Comillas entre diálogos" pensamientos del personaje

* Notas de la autora (marcadas en el intertexto con un asterisco* y con N.A. al final del capítulo)


[***]

¿Alguna vez se preguntaron cómo rayos fue que aparecieron los caballeros así de la nada?


Amor Silente

X

[Capitulo Extra]

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[***]

—Confío en que esta vez si te quedes en el cuarto.

La puerta se cerró con un ruido estridente dejando a la princesa completamente a solas…

. . . . .

La reina salió de su cuarto y se encaminó por los pasillos.

—"Un relinchido muy sonoro… solamente hay una yegua en tondo el reino que logra hacer eso, ¿Sir Link, ya te has marchado?"— apresuró el paso hasta la biblioteca, ahora todo lo que quedaba sólo dependía de un antiguo sueño…

De entre los miles de libros sacó un viejo sello.

—Nunca pensé que de verdad tendría que volver a utilizarlo.

Se viró para salir de la biblioteca, el umbral de la puerta estaba bloqueado.

—Dulac… cielo no pongas esa cara, sabes que poco o nada puedo hacer al respecto.

—Entonces, ¿para que el sello en la mano?

Se acercó hasta el caballero y con una suave caricia deslizó la mano sobre su cabeza.

— ¿Sabes a dónde fue?

—No, pero esta tarde lo cite en el árbol del columpio.

—No conozco el sitio, tampoco sé para que lo has citado, pero podrías tráelo aquí mañana por la tarde.

—Es un hecho. Majestad… el castillo, es decir…

—No te preocupes sólo será una pequeña ceremonia, Zelda elige y después todo se acaba. Pero necesito que vayas por el caballero. Toma esto, es por si tienes problemas.

La reina le entregó el sello y después él salió con pasos sonoros encaminándose hasta las caballerizas. Ahí su fiel corcel El Unicornio lo saludo de manera burlona.

—Ya sé que me odias… te daré tres zanahorias si cooperas conmigo esta tarde.

—Qué vergüenza me das sobornando a tu propio caballo.

—Llegas tarde Tomo.— gruñó de sobremanera

—Y también con malas noticias.

— ¿El rey realmente piensa casar a la princesa mañana?

—Ya te dije que sí.

—Entonces ¿porque mi alteza la reina estará tan tranquila?

—Esa es la mala noticia, escuche por ahí que no tiene ni la menor idea de que están por casar a su hija, sabe acerca de la fiesta de compromiso pero hasta ahí llega la cosa.

—Y justo cuando las cosas no podrían haberse puesto más divertidas— dijo dándose un tope con la mano en la cara.

— ¿A qué te refieres?

—Mañana por la tarde… las cosas van a ponerse feo…

Los ojos pardos de Tomo lo miraron de manera confusa.

—Toma esto— le dijo Dulac entregándole el sello.

— ¿Qué es?

—No necesitas saberlo, ve y busca a Arthur y a Atem, diles que te mando, que me busquen en la vieja torre de Hera, enséñales el sello ellos sabrán entender la urgencia.

— ¿Qué harás tú?

—Voy al valle de los dragones, tengo que traer a Ben de vuelta. Y además tengo que hablar con mi maestro.

Después se viró hacia su caballo, El Unicornio puso ojos serios, era un animal muy listo que sabía entender el lenguaje humano.

[***]

Después de que Sir Link emprendiera carrera hacia el castillo, Dulac partió hacia el valle de los Dragones.

— ¡Ben!— gritó desde lo alto de los peñascos.

Un dragón plateado pareció de la nada y El Unicornio se paró en dos patas.

. . . . .

En la torre de Hera Arthur y Atem miraban impacientemente al cielo.

—Ya llegara— clamó Atem desviando sus violáceos ojos del firmamento.

Desde que Tomo les había contado lo sucedido, ambos estaban impacientes.

—Debí ir yo a buscarlo— Gruñó el chico de cabello castaño y ojos verdes.

Golpeó fuertemente la entrada de la Torre y maldijo unas cuantas veces.

—Sabes que no puedes— dijo con parsimonia el otro— sólo los seres fantásticos pueden encontrar a otro seres fantásticos.*

—¡Tonterías!, también vas a empezar con eso!, no es un Unicornio real, ni siquiera tiene cuerno.

—Lo dices porque tú no puedes verlo, pero lo creas o no, lo veas o no, lo que existe existe y no puedes cambiarlo*.

Bufó de manera sonora ante el comentario, un tremendo rugido sonó desde el cielo, ambos miraron impacientes.

— ¡Es Lung!— bramó Tomo haciéndole señas con la mano.

— ¿Pero dónde está Dulac?

—Mira ahí arriba, Ben nos está haciendo señas— Arthur entrecerró los ojos. — Dice… Dulac fue con la Reina, Sir Link… come…no, no, no… Sir Link corre grave peligro.

—Parece que mi hermano no pudo detenerlo— clamó el chico de ojos pardos. — Seguramente fue a por la princesa Zelda, va a terminar muerto con el castillo repleto de guardias.

De inmediato montaron sus corceles, la noche cayo de manera amenazante.

Bajo la gran muralla de castillo los tres caballeros entraron forma furtiva.

— ¡Oye Mozo! ve por tu hermano— Clamó Arthur a Tomo.— Ben tú también acompáñalo.

El chico asintió y desaparecieron enseguida.

—Apuesto veinte Rupias a que nuestro líder trata de trepar la muralla por el lado viejo.

—Entonces debemos subir arriba antes de que se dé un catorrazo.

En el pasillo de la muralla un aburrido guardia bostezaba de sobremanera.

—Oye chico.

Al escuchar la voz se viró de inmediato, alzó la lanza que traía pero al ver a los dos caballeros dejó su posición de defensa.

—Ven aquí— le dijo Sir Arthur.

El guardia se acercó abandonando su puesto de vigía.

—El rey nos ha mandado a cubrir este puesto… él dijo díganle al guardia en turno que vaya a vigilar la zona norte.

Parecía muy confundido, pero ¿con que propósito dos caballeros le mentirían?, obedeció de manera lenta y mientras se alejaba los miró de forma extraña.

—Que BARBAROOO, hasta yo me la he creído.— clamó Atem.

El otro bufó con pereza y rodó los ojos unas cuantas veces.

— ¿En dónde está?—Preguntó Arthur con desenfado.

—Es muy hábil ya ha cruzado.

— ¡Que!, ¿Cómo?, ¡Cuando!

—Supo aprovechar la oportunidad que le dimos.

—No he visto nada.

—Yo tampoco, pero su energía mágica se mueve ahora sobre los jardines. Ahora que lo pienso el que sea un Hylian me trae grandes ventajas incluso sin mis ojos puedo seguirle el rastro fácilmente.

—No podrá cruzar por ninguna puerta, mira nada más a ese puñado de ineptos ahí abajo.

—Si… ineptos— susurró sin hacer halago al lenguaje poco florido de su compañero— pero están armados hasta los dientes.

— ¿Qué hacemos?

—Por el momento nada…—Suspiró.

Las entradas llenas de guardias retenían a Sir Link en los jardines.

—Mira ahí arriba— dijo Atem apuntando hacia el cielo sin nubes.

—No veo nada…

—Lung está haciendo señas. Dice… cocina.

—Entonces a la cocina… ¿cómo puede un dragón plateado de 15 metros no ser visto en el cielo aun con la luna llena?

—No sé de qué hablas… es completamente visible.

—Me tienen hartooooo, ¡Que acaso soy el único normal en el grupo!

Su compañero solamente irguió una sonrisa burlona.

[***]

Antes del anochecer El Unicornio cruzó la gran muralla por la puerta norte, los cascos retumbaron contra las losas de piedra haciendo un ruido estruendoso y los guardias miraron de forma curiosa como el caballo blanco se detuvo en seco contra las grandes puertas del castillo.

Dulac corrió por todo el castillo hasta llegar a la biblioteca.

—Alteza.a.a.a.a.a.a— cuando abrió la puerta no puedo evitar resbalar hasta frenar en seco, literalmente contra la pared más cercana.

— ¡Dulac!, Tenías que estar con Sir Link para poder traerlo mañana, ¿Qué ha pasado?

—Mi señora, ¡el rey va a casar a la princesa Zelda!

—Por supuesto, para eso está ofreciendo la ceremonia de mañana.

—No, no, no. ¡La va a casar mañana, al anochecer del mismo día!

—Qué— susurró llevándose una mano hasta su pecho. Algo en su interior le dolía muy profundo— no me ha dicho nada— clamó en el mismo tono dolido.

—Lo sé… por favor no me pregunte como, ¿Pero qué hacemos ahora?, mi maestro emprendió carrera en cuanto le di la noticia y no he podido detenerlo.

—El plan sigue— dijo de manera firme.

— ¿Plan?

—No quiero que mi hija sea infeliz toda la vida, no quiero que llore todas las noches como lo está haciendo ahora en mi cuarto.

—He llamado a la orden, seguro que ya vienen en camino. No sé qué tipo de plan sea el que tiene en mente, pero sabe que estaremos siempre ahí para apoyarla.

Por un momento el silencio invadió la biblioteca, Dulac miró con tristeza como la reina soltaba algunas lágrimas y después susurraba el nombre de su marido.

— ¿Mi señora?

—Es que no puedo creerlo… Daphnes ya me ha olvidado… y pensar que me prometió que sería su reina toda la vida.

— ¿Y no lo es?

—El rey y la reina siempre van iguales…— susurró

Dulac no entendió muy bien el significado, aunque de cierta forma creyó recordar que Sir Link alguna vez había hablado de eso.

Unos pasos se escucharon cerca de la puerta y segundos más tarde en el umbral de la biblioteca aparecieron Ben y Tomo.

— ¿En dónde están los demás?— preguntó Dulac.

Fueron a echarle una mano a Sir Link.

— ¿Esta tu dragón afuera?

El chico asintió con la cabeza

—Lo he dejado volando a las afueras del castillo, pensé que algo como esto ocurriría.

—Entonces dile que los llame, sé muy bien que puedes hablarle mentalmente.*

— ¿Qué quieres que él les diga?

—Sólo que les haga entender que tenemos que reunirnos en la cocina.

—De acuerdo…

[***]

— ¿Qué piensa hacer alteza?— preguntó mientras caminaban a paso lento.— Todavía no me ha dicho para que quería que Sir Link viniera mañana por tarde… estoy seguro que tiene que ver con el compromiso de la princesa pero…

Agachó la mirada. Su hermano y el otro caballero caminaban delante de ellos.

—Quería…quiero proponerlo como candidato.

— ¿Candidato?... ¿A pretendiente!?

—Sí.

—Pero el rey jamás lo aceptara, él ya ha sido exiliado.

—Queda mañana.

— ¿Qué?

—Él ya no puede pisar el castillo, aun así, el exilio comienza oficialmente mañana, todavía tenemos una oportunidad.

—Majestad… ¿Usted?

—Siempre fue mi intención hacerlo Dulac— bajó la mirada con mucha tristeza. — fue solo que las cosas se complicaron a causa de Sir Mordred. Si Daphnes no los hubiera visto de esa manera las cosas hubieran sido fáciles y rápidas.

—Entonces ¿Por qué no se lo advirtió a la princesa Zelda?, ¿Por qué no le dijo que esperara?, ¿Por qué no le contó de sus planes?... ahora ya todo se ha puesto muy feo.

—Lo sé… pero, cielo…, la vida es tan corta, nunca pensé que si la dejaba libre terminaría por pasar esto, creí firmemente que los muros del jardín los mantendrían a salvo siempre. Ahora entiendo que una simple muralla de piedra no puede parar la ambición de los hombres.

Al llegar a la cocina, el mozo abrió la puerta con mucha destreza dejando que la reina entrara primero.

Casi al mismo tiempo detrás de ellos aparecieron Atem y Arthur.

— ¿En dónde está Sir Link?— pregunto Dulac.

—Escondido en los jardines— respondió Atem. — no te preocupes no creo que se mueva de ahí en un buen tiempo, no es tan tonto como para lanzarse así a los guardias, y si lo hace será porque este verdaderamente desesperado.

—Lo único que significa eso es que sólo tenemos tiempo hasta mañana al atardecer, si vamos a hacer algo tenemos que hacerlo antes de esa hora.—Clamó Arthur.

— ¿Alteza?— preguntaron ambos al unísono.

La reina finalmente levantó su mirada. Atem le devolvió el sello con el que anteriormente Tomo les había dado a entender que era ella quien realmente los convocaba.

—Antes de decirles lo que sea… debo preguntarles algo.

Los cuatro caballeros la miraron de forma dubitativa.

— ¿Estarían dispuestos a volver a mi lado?

.

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Continuara...

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N.A.* la frase pertenece Cornelia Funke en su libro El Jinete del Dragón

*Ichihara Yuko en XxX Holic

*No se crean jajaja esa me la invente yo pero por algo esto es un Fanfic xD, aunque de todas formas Ben y Lung son muy unidos :D


Comentarios del capitulo:

Segundo extra espero que no se hayan perdido con las idas y vueltas en el tiempo jajaja. la verdad es que en su momento yo me acompleje bastante jeje xD (Soy manca para esto ¡En serio!)

¿Ya se dieron cuenta quien es el encapuchado de los ojos Violáceos? ¡kyyyaaa! xD, mi primer amor a la vista (jajaja) y lo siento no pude evitar incluirlo (^.^), pensé que seria Lindo tenerlos a él y Link juntos. Definitivamente algún dia tengo que hacer un verdadero Crossover :D