pues aqui les dejo otro capitulo, espero que les guste y si no ya saben se aceptan sus comentarios aunque sea para aventarme tomatazos jajaja, ClairSnape espero en verdad que te guste el capitulo, bueno ya se saben el discleimer asi que me lo ahorro jajaja.
TurtlePrince: No puedo decirte que oculta, lo que si te puedo adelantar es que es un secreto que cambia un poco el rumbo de los personajes principales, falta mucho para que sepas que es jajajaja
ahora si espero y lo disfruten
CELOS
Los dos levantaron la vista al mismo tiempo
-¿Me puedes decir que significa esto?- Dijeron los dos en coro.
- ¿Qué significa qué?- Dijo Miranda bastante enojada
- Esto, ¿que se cree este imbécil para escribirte que aun te ama? ¿Qué no se supone que ya estabas fuera de su vida?- Grito Snape rojo de coraje, arrojándole la carta a Miranda y levantándose rápidamente de la mesa
- Es de entender que me envié algo como esto, siempre estuvo enamorado de mi, además tiene derecho hacer lo que sea para obtener lo que quiere ¿no crees?
- Quiere decir, ¿que a ti te parece bien que quiera conquistarte?, por mi no hay ningún problema, puedo dejarle el camino libre para que no le cueste tanto trabajo, si crees que perderé mi tiempo tratando de competir con alguien por ti, estas muy equivocada, NO LO HARE- Dijo haciendo énfasis en no lo hare
- ¿Que quieres decir con eso? ¿Que yo no merezco ser cortejada por alguien? ¿Qué me crees tan poca cosa para luchar por mí?
- No voy luchar por algo que no vale la pena, tengo cosas mejores en que pensar
Acto seguido, Snape no pudo continuar hablando Miranda le había dado una fuerte cachetada que había hecho sangrar su labio, lo veía con coraje, su mirada era fría parecía que quisiera asesinarlo con la mirada.
-Siempre tienes cosas mejores en que pensar, por eso dejaste ir a Lily con James y no hiciste nada para impedirlo, porque solo pensabas en ser el más grande mortifago del mundo, la mano derecha de Voldemort, lo conseguiste aunque Lily haya muerto a causa de eso, ahora me dices que no lucharas por mí, porque no valgo la pena, dime mejor que la carta que recibí es el mejor pretexto para dejarme sin sentirte culpable, que me dejaras porque reapareció en tu vida esa tal Clair Prince, y por lo que veo ella es más importante que yo, pero a mí no me vas a ver la cara, como tu dices yo no perderé mi tiempo, quédate con esa a mi ya no me importa, le arrojo la carta en la cara y salió de su habitación para dirigirse a su cuarto en las mazmorras
-Maldito engreído, que se cree para armarme esa escenita, sabe de sobra el muy desgraciado que yo no tengo nada con Gadiel, pero que tal él, el muy imbécil no me hablo de esa tal Clair Prince y vive en Miami de seguro es una chica coqueta ligerita ahh no soporto la idea de que se le acerque siquiera, será un maldito desgraciado pero como lo amo- Gritaba Miranda en su habitación mientras daba de vueltas en la misma como si de un demonio se tratase
-Si piensa que voy a estar jugando al niñito enamorado que envía cartitas y chocolates está muy equivocada, no lo hice con Lily y no lo voy hacer con ella, si piensa que voy a mendigar su amor está loca, encelarse por mi prima, ¿Qué le pasa?, tengo que escribirle, contarle todo lo que está pasando, quiero verla, puede que yo tenga el tiempo contado y no quiero irme sin despedirme de ella.
Miami Florida
Una joven alta, no era flaca, pero tampoco gorda, su cuerpo en si era de una mujer que hacia ejercicio, era bonito, de tez blanca, ojos verdes y pelo largo hasta la espalda de color castaño el maquillaje en su cara era natural, vestía una mini falda de mezclilla, con una blusa verde de tirantes, el pelo lo llevaba suelto, recogido con una pequeña cinta de mezclilla y sus sandalias eran verdes haciendo juego con su blusa, no llevaba bolso, el celular lo cargaba en una bolsa de su falda y el dinero en la otra, estaba a punto de salir de su habitación cuando recibió una carta, la cual decía algo parecido a esto:
Hola Clair espero que te encuentres mucho mejor que yo, las cosas llegaron a un punto demasiado critico, no hay vuelta atrás, las consecuencias de lo que he hecho están a punto de llegar, y sé que haga lo que haga no puedo cambiar nada, tarde o temprano voy a dejar este mundo, Voldemort terminara matándome, y no quiero irme sin haberte visto de nuevo, deseo con toda mi alma volver abrazarte y mirar tus ojitos que me recuerdan a mi madre, ojala puedas visitarme pronto, te quiero mucho.
Severus Snape
Tomo la carta y la aguardo en un cajón cerca de su cama, de una cosa estaba segura, ella no iba a dejar solo a su primo, ni lo vería morir en las manos de ese psicópata, puede ser que ella también muriera en el intento pero lo ayudaría en lo que más pudiera y estaría con él hasta el final ya fuera de uno o de otro, de preferencia ninguno, pensaba, iría con él en ese mismo instante, se decidió e hizo una maleta con lo esencial y salió a renunciar a sus dos trabajos, sabría que sus jefes pegarían el grito en el cielo, y más si uno de ellos era su padre, pero que hacer, su primo estaba antes que todos, incluso antes que su padre.
Llego a la escuela, y lo primero que hizo fue caminar hacia la dirección, renunciaría a la escuela y de ahí pasaría al trago mas amargo, su padre, no seria nada fácil explicar que dejaba todo para ir en busca de su primo, la familia no lo aceptaba porque era el hijo de un muggle y ellos siempre habían sido sangre pura, pero eso a ella no le importaba, no le importaba nada, solo acompañarlo en lo que fuera.
Entro al colegio, la dirección estaba en el último piso del castillo, era grande, pero no era tan imponente como Hogwarts, dijo la contraseña, paleta de jengibre y entro, en el salón se encontraba la directora, una mujer alta y gorda, era morena y su piel estaba muy arrugada, era muy mayor.
-Clair princesa, ¿que te trae por aquí a estas horas? Es muy temprano para que vengas a impartir tus clases- Le dijo la mujer con una sonrisa en los labios, había amanecido de buen humor
-Vianney, solo he venido a pedirte un permiso, sé que llevamos pocas semanas del año escolar pero necesito hacer un viaje a Hogwarts, no se cuanto tiempo voy a tardarme así que puedes darle mi puesto a mi ayudante, ella esta muy capacitada para dar las clases, trabaja conmigo en el hospital también, y es la mano derecha de mi abuelo, sabes que esta mas que capacitada para impartir las clases
-Tu viaje tiene que ver con el regreso de Voldemort ¿verdad?
-Algo hay de eso, pero son cosas mas personales las que me llevan para allá
-Puedes irte y por el colegio no te preocupes el día que quieras regresar tu puesto estará esperándote, ve sin ningún pendiente querida, y por Merlín espero que todo por allá salga de la mejor manera posible
-Gracias, regresare lo mas pronto que sea posible
Salió del despacho de la profesora e hizo aparición el las afueras de la oficina de su padre, sabia que todo ahí iba hacer mucho mas difícil, pero no le importaba, la decisión ya estaba tomada.
-Clair mi vida que haces ahí afuera, ¿porque no haz entrado?
-Padre, voy llegando, estaba por entrar, necesito hablar contigo
-Querida, en este momento no puedo, tengo una junta con el comité del hospital y no puedo atenderte
-Necesito que sea ahora papa, mas tarde no será posible
-Tengo solo 5 minutos
-Con eso me es suficiente
Entraron a la oficina de su padre, la cual era grande y muy lujosa, su padre tomo asiento y Clair se quedo parada en la ventana que daba hacia el gran patio del hospital, no quería verle la cara cuando le dijera lo de irse a Hogwarts.
-Papa, solo quería decirte que me voy a Hogwarts, tengo todo arreglado, ya renuncie en el colegio y vengo hacerlo al hospital, por el momento tienes pociones suficientes para cubrir las necesidades en lo que encuentras a alguien igual de capacitado para hacerlas, no acepto un no por respuesta, estoy decidida y espero que lo entiendas.
-Dime que esto no tiene que ver con Severus Snape
-Padre, sabes que lo quiero mucho, me acepto siendo yo familia directa de las personas que arruinaron la vida de su madre, si mi abuelo no le hubiera dado la espalda, ella tal vez todavía estuviera viva y con nosotros
-Cometió un error, traiciono a la familia ¿Qué esperabas?
-Que se le apoyara, por Merlín es tu hermana, no puede ser que tengas el corazón tan duro, murió y ni siquiera sabes donde descansan sus restos, tienes el corazón demasiado duro papa, ahora me doy cuenta de lo que me espera si me llego a enamorar de un muggle, me darás la espalda igual que los abuelos lo hicieron con la tía Eileen, ustedes y el valor por la sangre, Slytherin teníamos que ser, pero déjame decirte, nada de lo que me digas me hará cambiar de opinión, quiero a mi primo y voy ayudarlo en lo que mas pueda
-Si cruzas por esa puerta déjate de considerar una Prince, no dejare que mi hija tenga tratos con el hijo de la persona que desprestigio a la familia
-Entonces, déjate de considerar mi padre, yo no quiero ser hija de una persona que no tiene sentimientos
-Salió del despacho dando un portazo fuerte, estaba bastante enojada, no podía creer que ese hombre de corazón tan duro fuera su padre, pero que hacer, lo único que le importaba ahora era preparar todo para irse a Hogwarts.
HOWARGTS
Los rayos del sol entraban por la ventana de Miranda y le daban directo en la cara, era bastante tarde, no alcanzaría a desayunar nada tenia que apurarse si quería llegar a tiempo a sus clases, sabia que vería a Snape por los pasillos y que muy posiblemente pelearían de nuevo, pero eso no le importaba, sabia que ese hombre la amaba tanto como ella lo amaba a él, lo que no podía entender era porque era tan celoso, no pasaría nada con Gadiel, el solo era un amigo no lo dejaría de tratar solo para evitar que Snape se sintiera inseguro o celoso, hablaría con el, pero sabia que no era el momento, el problema estaba muy fresco todavía, lo mejor era evitarlo y esperar a ver como se comportaba en el día, ya en la noche hablaría con el.
Salió de su habitación en las mazmorras y fue al comedor, con suerte alcanzaría a tomar un café, lo primero que vio al llegar fue que ningún alumno se encontraba en el castillo, se asusto, pudo haber pasado algo terrible y ella no se había dado cuenta, el único que estaba en el comedor era Severus, no quería hablarle pero no había de otra.
-¿Dónde están todos?
-Si hubieras llegado mas temprano te abrías dado cuenta
-Si no hubiera pasado tan mala noche a causa de un maldito imbécil hubiera estado temprano aquí
-Crees que yo la pase de maravilla, estas muy equivocada
-No me interesa como hayas pasado la noche, solo quiero saber donde están todos
-Visita a Hogsmeade si fueras mas responsable estarías enterada
-Si no hubiera sido torturada por Voldemort y estado en cama tantos días estoy segura que si
-Si no fueras tan terca
-Mira quien lo dice
-Bien como tengo el día libre saldré a Londres a comprar unas cosas que necesito
-No es necesario que mientas, sé que saldrás a ver a ese tal Gadiel Elli no tienes por qué ocultármelo
-Sabes que estas haciendo una tormenta en un vaso de agua Snape
-No lo hablaremos aquí, en la noche voy a tu habitación, por lo pronto, tienes que realizar las pociones para la enfermería, aquí tienes la lista, un elfo te llevara la comida para que no tengas que venir por ella, date prisa o no terminaras hoy
-Esta bien Snape, te espero en la noche…
Salió del despacho y se dirigió a las mazmorras, empezó hacer las pociones puso varios calderos a trabajar, tenia que darse un tiempo para poder prepararle algo lindo a Snape tenían que pasar muy bien la noche así podía dejarle claro que era el la única persona con la que ella quería estar, pasadas mas de tres horas ya llevaba la mitad de las pociones, dadas cerca de las 8:00 de la noche ya había terminado, salió de las mazmorras y las dejo en la enfermería debía darse prisa, corrió por todo el castillo, los estudiantes ya estaban de regreso y no quería que le hicieran preguntas de donde estuvo ni nada por el estilo, ahora la prioridad era preparar la velada perfecta para Snape.
Y así lo hizo, transformo su habitación, encanto el techo para que pareciera que estaban cenando a la mitad de un jardín, desapareció todos los muebles que habían y solo dejo la cama, la cual estaba cubierta de pétalos de rosa formando un corazón, a la mitad de la recamara estaba una mesa decorada con dos velas en el centro, había dos platos anchos y dos copas, la cena la había dejado a elección de dos elfos domésticos, la cual ya estaba lista, y solo era necesario servirla, pero lo haría hasta que saliera de bañarse, ella también tenia que arreglarse, había escogido una pijama súper chiquita color tinto, era un bóxer y una blusa de tirantes, si no lo contentaba con eso, no lo haría con nada, se metió a bañar, cuando termino se coloco la pijama, dejo su pelo suelto solo se coloco una cinta para darle forma, estaba descalza, entre menos cosas estorbaran mejor, se puso el perfume que sabia que le encantaba salió del baño y se dirigió rápido a servir la cena, escucho que alguien toco la puerta – pase- dijo, pero no volteo haber quien era, siguió sirviendo la cena, de repente la tomaron por la cintura y comenzaron a besar su cuello
-Déjame terminar de servir- Dijo sin voltear, cuando estaba a punto de hacerlo escucho una voz detrás de ella, que la dejo helada
-Lamento interrumpir- Dijo Snape su voz era de bronca estaba bastante enojado
-Si interrumpes, podrías tocar ¿no lo crees?- Le decía el joven abrazando aun a Miranda
-Podrían no dejar la puerta abierta
-Esto no es lo que crees- le decía Miranda empujando a Gadiel para que se quitara, yo no sabia que el, creí que eras tu por Merlín Snape créeme
-Y me estaba ahogando en un vaso de agua según tu
-Severus espera
Salió de la habitación con paso firme sin mirar atrás, a Miranda no le importaba que medio mundo la viera semidesnuda solo quería explicarle que nada de lo que había visto era cierto que ella pensaba que era el quien la abrazaba
-Snape déjame explicarte, yo creí que eras
-CALLATE cada palabra que sale de tu boca es una mentira, me haz utilizado, tu único fin es que yo ayude a Harry Potter
-Snape, te amo yo pensaba que eras tu, crees que si yo hubiera sabido que Gadiel vendría te hubiera citado hoy, es ilógico
-Llegue mas temprano, si hubiera llegado a la hora que me citaste seguramente él ya se habría ido y tu, te abrías acostado conmigo después de haber estado con el
-Como puedes pensar eso de mi yo solo quiero estar contigo
-Miranda no te humilles mas- Le decía Gadiel por detrás
-Cállate, todo esto es tu culpa- Le decía volteando a verlo directamente a los ojos, quería comérselo con la mirada
Cuando volteo, Snape ya no estaba había desaparecido, ella solo regreso a su habitación, con un hechizo desvaneció todo, se tiro a la cama y lo único que hacia era llorar.
Así trascurrió toda la noche, pensaba que todo estaba perdido, la mañana llego y no podía aparecer en tan mal estado en el comedor, sin ganas camino hacia el baño, se ducho con agua caliente, se lavo los dientes, maquillo su cara muy natural y se recogió el cabello en una media cola, ese día uso un conjunto gris y unos zapatos negros, se sentó en el comedor a la izquierda de Snape quiso tomarlo de la mano pero este la saco rápidamente y no pudo hacerlo
-Tenemos que hablar le dijo
No obtuvo respuesta, seria demasiado difícil que el la perdonara, justo en ese preciso momento algo interrumpió el desayuno, por el pasillo entraba una chica, era alta, blanca de buen cuerpo, ojos verdes, pelo castaño, vestía unos jeans, una blusa amarilla y unos tenis del mismo color.
-Severus- le grito – Ya estoy aquí, vine lo mas rápido que pude-
-Clair princesa, que bueno verte- Le contesto, dándole un abrazo frente a todos
-Con que esa es Clair- Dijo Miranda entre dientes
-Princesa ¿ya desayunaste?-Le decía Severus a Clair abrazándola aun, los dos caminaban hacia el gran comedor
-Me encanta que me digas princesa, en ti suena demasiado lindo, sé que a nadie mas le dices así, y no he desayunado y muero de hambre
Cuando llegaron al gran comedor el ambiente se tenso, puesto que no había lugar para Clair en la mesa y Snape hizo algo que dejo a todos un poco sorprendidos.
-Miranda levántese de esa silla y valla a comer en el comedor de su casa, últimamente los tiene muy abandonados
-Pero, mi plato ya esta servido replico
-¡Wingardium Leviosa!- Dijo Snape apuntando con su varita directo al plato de Miranda, el cual comenzó a elevarse y bajo justo en la mesa de los Slytherin
Miranda dejo la silla y camino hacia la mesa con paso firme y decidido, con la cabeza en alto, no le daría el gusto de verla enojada por una cosa como esa, aunque por dentro estaba que reventaba, pudo ver que el dejo que ella se sentara para acomodar la silla y platicaba con ella regalándole bastantes sonrisas, cuando termino el desayuno y ella caminaba hacia su aula observo que la abrazaba y los dos se dirigían hacia la dirección gustosos, mientras a ella su corazón se le partía en mil pedazos.
Nota: Lamento haberme tardado tanto para actualizar pero mi mano derecha andaba dando un poco de lata y hasta con yeso termino, ya mañana me lo quitan, ojala pueda actualizar el fin de semana, cuidense! Ruth Snape
