Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es SarahCullen17, yo sólo traduzco.
Citas de Juego
Capítulo 10: Primera cita de verdad
La semana siguió su curso. Finalmente, el viernes llegó, pero por supuesto, fui consciente de ello hasta el último minuto. Ni siquiera me di cuenta de que era viernes hasta que estaba con mi uniforme apresurando a Emerson para que saliera.
"¡Carambolas!" exclamé, usando la maldición amistosa de Edward cuando miré alrededor de la sala. Estaba hecho un desastre. ¿Cómo es que deje que esto sucediera?
Emerson estaba comiendo letárgicamente un tazón de cereal, incluso aunque le había recordado que nos teníamos que ir. Lanzándole una mirada furiosa a mi desordenado apartamento corrí hacia el armario.
Obviamente, no había lavado la ropa. No tenía nada que ponerme para mi primera cita de verdad con Edward.
"¡Salsa tártara!" gemí cuando entre corriendo en la cocina. "¡Emerson! ¡Nos iremos en tres minutos!" corrí al cuarto de lavado. El vestido que Rosalie me había prestado estaba recién lavado, se veía nostálgico, esperando salir una noche a la ciudad. Supongo que su deseo se cumplirá esta noche, musité, preguntándome si Edward se percataría de que voy a usar el mismo atuendo dos veces.
A Edward no le importa eso. Él tampoco tiene montones de ropa. Lo has visto usar el suéter beige varias veces.
Sonreí un poco cuando pensé en eso. Me deslicé a la sala para recoger un poco. Junté los juguetes de Emerson, y un poco apurada los lancé a su habitación cerrando la puerta. "Ya nos vamos," dije con un poco de brusquedad cuando volví a entrar a la cocina.
"¡Pero todavía no termino!" se quejó mi bebé.
"Qué pena. Llevas quince minutos comiéndote ese tazón de cereal. Oh, ¿y cuántas veces te pedí que guardaras tus juguetes?"
"¿Por qué eres tan mala hoy?" suspiró Emerson. "Estoy cansado, mami."
"Yo también estoy cansada, pero aún así recogí mis cosas y comí mi almuerzo de manera rápida. Vamos, se nos hace tarde. En serio, ¿Por qué eres tan flojo últimamente?"
Rodó los ojos.
"Oye," le dije, deteniéndolo justo cuando intentaba pasar de largo de mí. "No me agrado eso."
"A mí tampoco me agrada que seas mala," hizo un puchero.
"Emerson," dije irritada. "Soy tu madre, y sé que anoche te dije al menos tres veces que recogieras tus juguetes. Tengo que llegar a casa del trabajo y recoger. Hago mucho por ti. ¿No puedes ayudarme con eso? ¡Eso de verdad me haría más feliz!"
Suspiro mirándose los pies con lágrimas en los ojos. Por supuesto, en ese mismo momento me sentí horrible.
"Oh, bebé, lo siento," lo consolé, agachándome y acercándolo a mí. "Mami sólo esta estresada en este momento."
Envolvió los brazos alrededor de mi cuello. "No me gusta que estés estresada."
"A mí tampoco me gusta," admití. "Pero eso no significa que tenga permitido desquitarme contigo. De verdad siento haberte lastimado, cariño, pero en ocasiones necesito algo de ayuda." Besé su mejilla. "Vamos, puedes recoger tu habitación cuando pase por ti esta noche. En serio que ya vamos tarde."
Lo ayudé a colgarse la mochila y ponerse el abrigo. Estaba en el carro, sacándolo del estacionamiento, cuando me pregunto qué era lo que íbamos a hacer en la noche.
"Tú y Emmy se van a quedar con la tía Rosalie, ¿recuerdas?" repliqué, intentando mantener mi voz de 'mami' dulce para no hacerlo sentir más mal. "Edward y yo vamos a ir a ver una obra."
"Oh, cierto," dijo Emerson con un tono considerablemente más alegre. "¿Te vas a poner bonita para Edward?"
Miré a mi hijo por el retrovisor. "Probablemente."
"No lo necesitas. Él piensa que eres bonita sin importar nada."
"¿Cómo lo sabes?"
"Porque siempre te ves bonita."
Sonreí. Finalmente mi dulce niño estaba de regreso. "Creo que eres poco parcial, bebé."
"¿Qué significa eso?"
"Qué sólo piensas que soy bonita porque soy tu mami," expliqué.
Rodó los ojos, pero esta vez no fue de forma irrespetuosa, así que no dije nada. "Pues si Edward no piensa que eres bonita, le daré una paliza."
Me reí. "¿Piensas que Emmy es bonita?"
Su rostro se torno de un profundo rojo. "¡Mamá, no voy a hablar de eso!"
Me las arregle para dejarlo en la escuela y checar mi entrada al trabajo a tiempo. Estuve ocupada todo el día, pero ayudo para mantener mi mente lejos del desastre que me esperaba en casa.
Pero por desgracia, tuve que entrar en mi apartamento después de las cinco. Tenía menos de una hora para hacer que mi apartamento se viera hermoso y hacerme a mí hermosa. Oh, y cocinar la cena…
Puse los fideos en una olla con agua y saqué los frascos de la sala Alfredo. Edward no tenía que saber que había comprado la salsa. Básicamente, escondí todo el desorden en mi habitación y en la de Emerson. De alguna forma, había acumulado eso durante toda la semana y me sentí como un haragán. No me molesté en aspirar, pero rocíe Febreeze en la sala, lo cual ayudó muchísimo.
Rápidamente me puse el vestido de Rose, me maquille y arregle mi cabello. Intenté fregar los mostradores y la mesa mientras la pasta se cocinaba. Puse a cocer algo de brócoli y metí un poco de pan de ajo al horno.
El timbre sonó justo cuando estaba mezclando el brócoli y el pollo con la salsa. "¡Ya voy!" grité, revisando mi distorsionado reflejo en el tostador. Alrededor del cuello tenía una bufanda de cachemira color crema que Rosalie me había regalado, mi cabello caía en ondas alrededor de ella. Se veía lo suficientemente elegante e invernal.
Me tropecé con los tacones todo el camino a la puerta. La abrí por completo y casi me desmayo. Edward vestía un traje negro con una camisa de botones blanca y una corbata verde que combinaba perfectamente con sus ojos. Era hermoso.
"Hola," dijo tímidamente antes de ofrecerme una rosa blanca.
"Hola," contesté, tomando la rosa y tirando de su mano para que entrara. "Muchas gracias."
Sonrió y se inclinó para besar mi mejilla. "Te ves hermosa."
"Tú también," solté antes de sonrojarme. "Quiero decir, um, ¿tienes hambre?"
Sonrió juguetonamente. "Creo que tengo bastante hambre. Por cierto, algo huele delicioso."
Cerré la puerta detrás de nosotros. "Gracias, cariño," dije, la expresión de cariño salió de mi boca antes de que pudiera detenerlo. "Espero que te guste."
Caminamos a la mesa agarrados de la mano. Ya había puesto los platos y cubiertos, con un vaso de hielo para él. "¿Qué quieres beber?" le pregunté.
"Agua está bien. ¿Te ayudo con algo?"
"No, sólo siéntate y déjame atenderte."
"En serio no creo que sea justo que tú tengas que cocinar para mí todo el tiempo," declaró Edward cuando llevaba la olla de pasta a la mesa.
"Podrás regresarme el favor una vez que hayas aprendido como batir hasta que este ligero y espumoso," bromeé, sirviendo fideos en su plato.
"Oye, soy un gran cocinero." El puchero que tenía en su rostro mientras me veía era tan adorable.
No podía seguir evitándolo. Quería tocarlo, sentir esa chispa que pasaba por nosotros. Pase una mano por su cabello, incapaz de resistirme. Sus ojos verdes brillaron cuando me miró, se mojo ligeramente los labios con la lengua.
Lo deseaba. Por primera vez en cinco años, estaba pensando seriamente en amor y sexo e intimidad y… diversión.
Pero esa no era la forma correcta de empezar esta relación. Edward y yo teníamos vidas completamente diferentes a las de otros veinteañeros. Teníamos responsabilidades y expectativas de las personas más importantes de nuestras vidas: nuestros hijos.
Copular con el padre de Emmy probablemente no era la mejor idea para la amistad que tenía con Emerson…
"De todas formas," susurré un poco ronca, mis dedos trazando desde su delicioso cabello hacia su recién rasurada barbilla. "Me gusta cocinar para los hombres de mi vida."
Me dio esa sonrisa torcida que siempre hacía golpetear a mi corazón. "Si no tuviéramos esa obra en una hora…" murmuró, dejando un sugestivo espacio al final.
Deje escapar un irregular suspiro. "Y si no tuviéramos-"
"Sí, lo sé," interrumpió, tenía la voz tensa. "Bella, me haces sentir…"
"¿Joven de nuevo?" supuse.
Sus ojos se agrandaron, como si mi suposición lo hubiera asombrado. "Exactamente," dijo.
Terminé de servir su plato. "Tú también," dije vacilante sentándome frente a él. "Me siento como si fuera de nuevo una adolescente."
"Tuvimos que perdernos de esos años," musitó, agarrando mi mano a través de la mesa. "Pero cuando estoy contigo, es cómo si los estuviera recuperando."
Sonreí tímidamente, mirando mi plato mientras me servía. "Sí, sé de lo que hablas."
Sonrió deslumbrantemente antes de dejar el tema de lado. Respondió de forma positiva a mi pasta, haciendo ronroneos realmente lindos cada vez que la probaba. Mantuve su mano atrapada, trazando formas en su palma mientras comíamos. Me sonrió juguetonamente y después comenzó a responder a mis dedos. Me reí mientras nuestros dedos se entrelazaban y luchaban por dominar.
Al final, él ganó al envolver sus largos dedos en mi pequeña mano y llevarla a su boca para darle un beso.
Había una cierta electricidad que fluía entre nosotros dos, eso hizo que mis nervios se prendieran con fuego y me puso el cabello de punta, en una buena manera. No podía negar que ya tenía fuertes sentimientos por él, pero no sabía cómo sacar a relucir ese tema con delicadeza.
"¿En qué estas pensando?" me preguntó suavemente después de que mi mano se quedo inactiva en la suya.
"En nosotros," admití, decidiendo ser valiente. "¿Qué somos?"
Masticó lentamente pensando en eso. Al final, dijo, "¿Qué quieres que seamos?"
"No quiero que seamos sólo amigos," di a entender, "pero la idea de una relación… me asusta. No lo he hecho en mucho tiempo."
"Me siento igual," admitió, "pero no tenemos que seguir el camino usual. Podemos avanzar tan rápido o lento como queramos. Por ejemplo, realmente quiero que conozcas a mi familia… y espero que quieras conocer hoy en la noche a mi hermana. ¿Es demasiado rápido?"
Sacudí la cabeza. "Me encantaría conocer a tu familia ya que Emmy los quiere tanto. Pero necesitamos avanzar lentamente en… otras cosas." Levante una ceja intentando comunicar a lo que me estaba refiriendo.
"Créeme, lo sé," estuvo de acuerdo. "Pero si estamos juntos, quisiera ser capaz de besarte… en el momento en que yo quiera."
La mirada de su rostro era tan adorable que me reí en voz alta. "De todas formas creo que ya hacemos eso."
"Tal vez no tanto como me gustaría," admitió.
"Creo que ambos estamos de acuerdo en eso."
Se rió suavemente. "¿Qué vamos a decirles a Emmy y Emerson?"
Suspire. No había pensado en eso. "No sé."
"Lo pensaremos," decidió. "Pero hasta entonces, tenemos que llegar al teatro a tiempo."
Me ayudo a guardar la comida sobrante en el refrigerador y a lavar los trastes. Yo estaba fregando la olla mientras él apilaba los contenedores de Tupperware en el refrigerador. De repente lo escuché soltar una risita.
"¿Qué es tan divertido?" le pregunté, todavía me sentía mareada de que de alguna forma estuviéramos 'juntos'.
Sacó una taza de pudín de chocolate y otro de vainilla. "Tal vez he pasado mucho tiempo alrededor de personas de cinco años," sonrió, "pero, Bella, ¿quieres ser mi novia? Te daré pudín."
Me reí cuando me ofreció las tazas. Escogí el de vainilla y tome su fuerte barbilla en mi mano, bajándolo a mi nivel. "Probablemente eres el hombre más tonto que he conocido, pero por suerte para ti, tengo una debilidad por el pudín," susurré.
"Sólo te daré pudín si aceptas ser mi novia," replicó, sacándome la lengua infantilmente.
Me reí de nuevo por sus boberías. "Bien, seré tu novia, pero tienes que empujarme en los columpios y no puedes romper mis crayones jamás."
Se rió suavemente – tan hermoso – pero me acerco, envolviendo sus brazos a mí alrededor. "Es un trato," dijo con un poco de intensidad. "Gracias…"
Incliné su rostro hacia abajo para poder presionar mis labios contra los suyos. Tenía que admitir que estaba un poco asombrada. Era la novia de alguien.
No sólo la novia de alguien. Era la novia de Edward Cullen.
Abrí mi taza de pudín, quitando el aluminio del plástico. Lamí el pudín que había allí antes de tirarlo y luego abrí el cajón de los cubiertos. "Aquí tienes una cuchara," le ofrecí.
"Cómo que me gusta más el de vainilla," fingió un puchero mientras comía del de chocolate.
"Bien, de acuerdo, ya que eres mi novio te compartiré," rodé los ojos juguetonamente, sentándome en el mostrador y dándole una gran cucharada. Intentó aceptarla con su boca, pero llene de pudín sus labios.
"¡Oye!" exclamó, dejando caer su cuchara al piso. "¡Eso no es amable!"
Me encogí de hombros inocentemente. "Lo siento, se me resbaló," bromeé coquetamente.
"No eres una buena novia," bromeó, sacando su labio inferior.
Inmediatamente comencé a actuar arrepentida. "Oh, ¿no lo soy? Lo siento, déjame te ayudo a limpiarte…"
No opuso resistencia cuando use mi pie para jalarlo hacia mí, y mis labios intentaron limpiar cuidadosa y castamente el pudín de su rostro. Creo que hice un desastre más grande que antes, pero no parecía molestarle. Sus labios respondieron a los míos con entusiasmo, y me encontré agradeciendo el no haber usado labial. Nuestros besos ya eran lo suficientemente sucios y pegajosos.
"Creo que eso es lo más limpio que vas a estar," comenté, mordiendo ligeramente un poco de pudín que quedo en sus labios. Mi cuerpo se sentía como si estuviera en llamas cuando puso sus manos en mis caderas y acarició mi cuello con su nariz.
"Tengo esa sensación de nuevo," admitió. "Honestamente, me haces sentir tan joven y libre… me encanta."
Besé su mejilla. "Haces lo mismo por mí, así que felizmente te correspondo el favor. Uh, vamos a llegar tarde…"
Me sonrió. "Tienes razón. Alice me mataría si me pierdo de esta producción. Nuestros padres fueron en la noche de apertura, pero yo tenía que cumplir con una fecha límite. Y su novio ha estado allí todas las noches, así que no tengo excusa para perdérmelo. Conocerás a Jasper esta noche. Nos vamos a sentar con él."
"Estoy emocionada," admití. "Pero ten, esto puede funcionar mejor que mi método para limpiar tu rostro." Arranqué un pedazo de papel y lo moje debajo del fregadero.
Se rió con disimulo, limpió su rostro quitándose todos los residuos de pudín, y luego lo paso sobre mi pegajosa boca.
"Demasiado para el maquillaje," suspire.
"Me gustas sin maquillaje," reveló. "También a Emmy."
"Que bien porque odio maquillarme," repliqué, besando la comisura de su boca. "Vamos, no quiero conocer la ira de Alice."
Me dio una mirada curiosa cuando caminamos a agarrar nuestros abrigos. "¿Te he hablado de Alice?"
Sacudí la cabeza. "No mucho. ¿Por qué?"
Sacudió la cabeza ayudándome con el abrigo. "Supongo que debería advertirte sobre mi familia. Conocerás a Alice esta noche, así que comenzaré con ella. Ella no piensa antes de hablar, no es tímida al compartir su opinión, y tiende a ser… muy abierta."
"Abierta…" repetí. "¿A qué te refieres?"
Salimos y puse llave a la puerta detrás de nosotros. "Probablemente Alice te abrazara, te besara, demandara saber todo sobre nuestra relación, y se ofrecerá a planear nuestra boda," hizo una mueca.
"Boda," dije lentamente, de repente sintiéndome incómoda.
"No que yo haya estado pensando en matrimonio," dijo con rapidez. "Es ridículo. Pero Alice… apresura las cosas. Lleva años intentando encontrar una madre para Emmy."
Suspire aliviada. "Entonces, ¿cómo puedo impresionarla?"
"Sólo se tú misma," me informó, abriendo la puerta del pasajero de su Volvo para mí. Subí al carro y esperé a que él entrara en el asiento del conductor. Cuando lo hizo, tomo mi mano. "¿Es demasiado, muy pronto?" preguntó preocupado.
Sacudí la cabeza. "No… puedo manejarlo."
"Y mencioné el resto de mi familia," dijo cansadamente. "Bien, de hecho ellos ya planearon un evento para que tú y Emerson se nos unan. ¿Te suena familiar Sinterklaas?"
"¿Familiar qué?"
Se rió entre dientes saliendo del estacionamiento y comenzó a explicar la idea de una divertida celebración. Al final terminó con, "Te invitamos a ti y a Emerson a que se nos unan en la casa de mis padres… pero usualmente es algo de una noche."
Levante una ceja hacia él. "O sea… ¿pasaríamos la noche allí?" pregunté, mi voz baja revelaba mi inseguridad acerca de eso.
"Sí," replicó Edward suavemente. "Pero tú y Emerson tendrían su propia habitación… nadie espera que duermas en una habitación conmigo, incluso aunque ciertamente no sería mal visto."
Me mordí el labio pensando en ello. Todo el evento sonaba divertido, y sabía que a Emerson le encantaría tener una fiesta de pijama con Emmy. Además, estaba algo emocionada de ser presentada a la familia de Edward como su novia. Pero no quería que pensaran mal de mí, cómo que yo acostumbraba pasar la noche con hombres… especialmente cuando ellos ya tendrían una opinión de mí al tener veintiún años y ser madre de un niño de cinco.
"¿Tu familia juzga a los otros?" le pregunté suavemente a Edward.
Me miró divertido. "¿Qué quieres decir? ¿Crees que no les agradaras porque tienes a Emerson?"
Simplemente me quede viéndolo.
Rodó los ojos y apretó mi mano. "Bella, cielo, ¿no te has dado cuenta de que yo también fui un padre adolescente?"
"Pues sí, pero-"
"Mi familia puede ser ruidosa, imperiosa, y cotilla, pero no son juiciosos," me prometió. "Además, Emmy y yo hablamos de Emerson todo el tiempo. Mamá, papá, Alice y Jazz están muy listos para conocerlos a ambos. Mamá ha visto fotos de ti."
"Así que no me verán como una mujerzuela o un caso de caridad," verifiqué.
"Nunca," prometió, inclinándose para besar mi frente. "De verdad me encantaría que ustedes dos celebraran Sinterklaas con nosotros, pero entiendo si todavía no te sientes cómoda."
"Déjame pensarlo," le dije.
"Bien," dijo animadamente. "Oh, y, ¿Bella?"
"¿Si?"
"Todos están felices de verme sonreír más. Tú ya tienes una reputación bastante buena en la familia Cullen."
Eso me hizo sentir mejor.
La obra era en un teatro grande, y se veía que estaba atrayendo a una gran multitud. Estaba sorprendida cuando Edward me llevo a la primera fila, donde estaba sentado un hombre rubio muy guapo.
Los ojos del hombre se iluminaron cuando nos vio. "Hola Edward," saludó felizmente a mi novio, dándole un apretón de manos. "¿Esta es la famosa Bella?"
Las mejillas de Edward se encendieron con un sonrojo. "Esta es mi Bella," sonrió. "Bella, este es mi futuro cuñado Jasper, a pesar de que todavía no lo han hecho oficial. Y Jazz, esta es mi novia."
"Hemos escuchado mucho sobre ti," dijo Jasper, empujándome en un abrazo amistoso. "Emmy, mi 'novia', habla bastante de Emerson y de ti. A veces me pongo celoso de Emerson."
Me reí ligeramente. "También he escuchado mucho sobre el tío Jazz por parte de Emmy."
Edward pretendió sacudir la cabeza con desaprobación. "Simplemente no puedo mantener alejada a mi hija de los hombres mayores."
Nos reímos. "Es un placer conocerte," le dije a Jasper cuando nos sentamos. Edward sostuvo mi mano y charlo un poco con Jasper mientras esperábamos que el telón se levantara. Finalmente lo hizo, y la obra comenzó.
Estaba totalmente obsesionada con Shakespeare, así que amé la producción. Alice, quién interpretaba a Helena, era hermosa con cabello desordenado (cómo el de Edward) que era del color del carbón, y con piel blanca exactamente igual que la palidez marfil de Edward.
Finalmente, la obra terminó. Lamenté un poco el que haya terminado porque la producción era buenísima. Jasper nos guió a Edward y a mí a través de una puerta lateral, y después de subir una escalera, me encontré a mí misma detrás del escenario.
Era un caos allí atrás, pero Alice Cullen estaba en el peinador, desmaquillándose con crema fría. Tan pronto como vio nuestros reflejos en el espejo, jadeó y saltó.
"¡Dios mío!" exclamó felizmente. "¡Finalmente conozco a la famosa Bella!"
Me pregunté cuán famosa era.
"Alice, contrólate," le dijo Edward suavemente. "Bella, esta es mi hermana pequeña, Alice. Alice, esta es mi novia, Bella. Por favor, no cortes su suministro de aire cuando la abraces."
Jasper se rió mientras Alice me abrazaba, y tengo que admitir que casi corta mi suministro de aire.
"Te vi entre el público," balbuceó. "Y pensé, '¡Esa no puede ser Bella! ¡Es demasiado hermosa para mi hermano!'"
Me sonroje y reí nerviosamente mientras Edward decía, "Estoy de acuerdo."
"Es un placer conocerte," le dije.
"Oh, Bella," Alice suspiro dramáticamente. No había duda de que era actriz. Me abrazó de nuevo. "No sabes lo mucho que ya te queremos en mi familia. Todo lo que escuchamos de Emmy es 'Desearía que Bella y Emerson pudieran venir' y 'Bella hace un chocolate caliente mejor que el tuyo, tía Alice' e '¡Hicimos un hombre de nieve llamado George en la casa de Emerson!' Y luego todo lo que escuchamos de Edward es 'Desearía que Bella llamara' y 'Tal vez debería llamar a Bella' y 'Bella ama Shakespeare'. ¡Eres prácticamente una celebridad!"
Me reí de nuevo mirando a Edward, quién actualmente competía con sus mejillas encendidas. "Gracias, Alice. Yo también he escuchado mucho de ti y de tu familia."
"¡No puedo esperar para decirle a mamá que la conocí!" la hermosa chica suspiro soñadora. "Oh, Bella, ¿Dónde compraste ese fabuloso vestido?"
Intenté no bufar. Obviamente, Alice era muy despistada. "No estoy segura," admití. "Me lo presto una amiga."
"Creo que es Badgley Mischka," musitó, mirándolo. "Es precioso. Tú eres preciosa. Por supuesto, Edward ya nos había dicho eso."
Edward tosió incómodo. "Alice, ¿terminaste?"
"No," comenzó a decir Alice, pero se retracto rápidamente. "Quiero decir, sí, supongo que terminé. De todas formas tengo que ir a ocuparme de unas cosas. Bella, te veré en Sinterklaas, ¿de acuerdo?"
"Bien," dije, un poco mareada por el torbellino que era Alice Cullen. Agarró a Jasper y corrió hacia alguien más.
"Irritante, ¿verdad?" murmuró Edward.
Sacudí la cabeza. "Tal vez abrumadora es una palabra mejor."
"Si Alice reaccionó tan cálidamente contigo, entonces no tendrás problemas con mis padres," prometió, manteniendo un brazo envuelto en mi cintura. "Tal vez deberíamos irnos antes de que piense en otro hecho embarazoso de Edward."
Me reí. "Estoy feliz de saber que has hablado de mí," dije cuando caminábamos de regreso a la sala.
"Sí, bueno, tú y Emerson están completamente cubiertos," murmuró.
Sonreí y me puse de puntillas para besar su mejilla. "No te avergüences. Me gusta."
Me dedico su sonrisa torcida antes de inclinarse para besar mis labios. Yum. "Eres consciente de que aceptaste ver a Alice en Sinterklaas, ¿verdad?"
Me mordí el labio. "Uh, sí, supongo que tienes razón. Entonces, ¿Qué debería llevar?"
A pesar del cansancio, del estrés, de las enfermedades… no podía dejarlas mucho tiempo con la ansiedad de leer este capítulo, así que hice lo impensable y logre actualizar ambas historias en una semana (¡hurra por moni!) jaja xD naah, la verdad ya tenía pensado subir capi esta semana, planeaba hacerlo antes pero fue una semana de lo más brutal en la escuela.
Bien, ¿Qué opinan? ¿No es adorable Edward? En serio que ese hombre es un amor *-* aunque creo que su favorito es Emerson, ya hasta tiene su propio club de fans xD
El siguiente capítulo va a ser Sinterklaas, Bella conoce a la familia Cullen y aprende un poco de la infancia de Edward, lo van a adorar.
Gracias a todas las que leen, en especial a mis chicas lindas que dejan comentario:
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También esta semana mi correo estuvo más lleno de lo normal, aunque no comenten, ¡muchas gracias por igual a las que agregan las traducciones y a mí a alertas y/o favoritos!
Adela Paulina Nieto Mejía: espero que te haya encantado el capítulo ;D besos guapa!
Besos
Moni (:
