Una Dama no tan Dama

Capítulo 10: Pensando en ti

-¿Pecas? - se removía en su cama sin tener la más mínima idea de lo que estaba ocurriendo, hasta que vio a su padre y al doctor en su habitación - ¡sólo esto me faltaba!

-Terruce, - dijo pareciendo ofendido - por lo visto mi visita no fue de tu agrado. ¿A quién llamabas?

-No es de su incumbencia - dijo mientras respiraba el aroma de la almohada, prueba de que su pecosa, efectivamente, había dormido a su lado - pero en serio, ¿qué hacen aquí? -preguntó cortante.

-Buenos días joven. Su padre y yo vinimos a ver cómo se encontraba. - dijo el doctor, para después decir vagamente - se me pidió informarle que su amigo no podrá venir a visitarlo, ya que se le fue prohibido hasta que pasen las pruebas finales.

-Y ahora encima de enfermo voy a estar solo - verdaderamente él y el "Tío Abuelo" tenían una conversación pendiente - además, deduzco señor duque, que no vino simplemente a velar por nadie, sino a controlar vidas ajenas.

-En vez de quejarte, deberías agradecerme - mencionó el duque - y también a tu amigo, sin él no estarías tú aquí.

-Claro que le tengo que agradecerle, se hace cargo de mí mientras OTROS que no voy a mencionar olvidan que siquiera existo porque están demasiado ocupados guardando las apariencias.

-Oh vamos, lo dices como si él te tratara como una madre a su hijo.

-Tal vez sí, tal vez no - dijo restándole importancia - lo que sí sé es que al menos le importo por lo que soy y no por lo que significo para la sociedad.

-Tengo que admitir que es un muy buen amigo el que tienes, espero que no dejes que lo que hay entre ustedes dos se eche a perder.

Claro que no lo iba a echar a perder, es la única persona que le permitía ser él mismo y lo apreciaba por eso - no sería capaz.

-Bueno, a lo que vine... Terruce, - adoptó una posición seria - desde hoy asigné un grupo de guardias para que vigilen a tu alrededor las veinticuatro horas del día, y estarás únicamente dentro de esta mansión hasta que se evalúe el área.

-Y yo que pensaba salirme desde que se largaran de aquí - dijo sarcásticamente, aunque sabía que su plan de escaparse y hacer algo de su vida además de comer y dormir, tendría que esperar - pero no puede mantenerme cautivo por siempre, y lo sabe.

-Tienes que comprender que no te puedo permitir que andes por ahí libremente cuando hay personas que te quieran hacer daño.

-¿A mí o al nombre y fortuna de la familia? - lo miró a os ojos - Usted no está aquí por mera preocupación, sólo le interesa la forma en la que un atentado hacia mi persona pueda afectarle.

-Pensé que ya eras lo suficientemente maduro para comprender tu rol como Grandchester, personas de nuestro nivel son las que hacen que el mundo funcione propiamente.

-¡Ja! No me haga reír, nosotros los de "alto nivel" estamos echando el mundo a perder con nuestro materialismo y nos olvidamos de lo que en verdad es importante.

-Suenas como esa actriz de quinta.

-No se atreva a mencionarla, para que sepa el estatus de las personas no equivale a lo puro de su corazón - se cruzó de brazos y luego expresó - y créame, podría darle algunos ejemplos.

-¡Te prohíbo que te expreses de esa manera!, recuerda que puedo acabar con tu vida fácilmente. Te puedo despojar de lo que más aprecias en un abrir y cerrar de ojos, así que te recomiendo que te estés callado o te dirijas a mí con más respeto.

-Tiene toda la razón, su señoría - dijo sarcásticamente.

-¡Ujum! - carraspeó el médico - comencemos con la revisión, si me lo permiten.

-Adelante - dijo el joven mientras pensaba en cómo comunicarse con su amiga.

oooooOoOOOoOooooo

Nada. Eran las tres de la tarde y nada. Caminaba de un lado a otro en su habitación rezando porque alguien le informara sobre el estado de Terry, ya que sentía que moriría por la incertidumbre.

Ya habían excusado al castaño, pero nadie estaba enterado de lo que había pasado con él realmente, así que mucho menos estaban enterados de su estado actual. Después de darle muchas vueltas al asunto, rompió en llanto.

Pensaba en todo lo que pudo haber pasado si no lo hubiera encontrado y en las posibles consecuencias de esa herida. Tristemente, así pensaba pasar los próximos días, pero no se lo iban a permitir.

-¡Albert! - alguien tocaba su puerta - amigo, sal de ahí. No te hemos visto en todo el día. - era Archie.

-Archie, seguramente está con Terry. - le dijo su hermano.

-No es cierto, al parecer su padre vino a visitarlo y se quedará con él el resto del año escolar.

-¡Qué suerte!

-Quisiera que me pasara lo mismo. - dijo sin entender a qué tipo de suerte se refería.

-No te equivoques, recuerda que él no se lleva nada bien con su padre y creo que preferiría tomar todos estos exámenes a estar donde está.

-Sí claro, y me imagino que lo permiten porque es el hijo del duque que mantiene el colegio monetariamente.

Candy escuchaba todo del otro lado de la puerta, pensó que si hacía silencio, creerían que no estaba allí. Pero escuchar que discutían de un tema del que no sabían nada, de esa forma tan deliberada, hizo que su llanto, en vez de cesar, empeorara.

-Espera un segundo - dijo Stear en voz muy baja alejándose de la puerta - ¿Albert está llorando?

-No me lo creo, yo que pensé que eso era imposible. - respondió en el mismo tono. - ¿piensas que tiene algo que ver con Grandchester?

-Ni idea, - estaba pensando en alguna solución - quédate tú aquí, yo hablo con él.

-¿Por qué tú sí y yo no?

-Archie, sin ofender, pero a veces no tienes nada de tacto, mucho menos para hablar de Terry. Así que ve y diles a las chicas que vamos en un momento.

-Espero que sepas lo que haces.

-Eso espero...

Archie se fue y en su cabeza pensaba en cómo podría lidiar con la situación. Decidido entró a la habitación y se encontró a su primo llorando mientras abrazaba una almohada como si se le fuera la vida en ello.

-¿Albert? - en ese momento, Candy se percató de la presencia de Stear, así que (sin éxito) intentó calmarse un poco. - ¿qué te sucede? - dijo mientras se sentaba en la cama.

-A mí nada...

-Oye, no estás engañando a nadie. Deberías estar poniéndole la vida de cabeza a todo el mundo en vez de estar aquí llorando, ¿cierto Brown? - y ahí estaba, logró sacarle una sonrisa - ¿recuerdas el día en el que comenzamos a llamarte así por tu actitud tan parecida a la de Anthony?, hasta la hermana Grey se confundió y pensó que ese era tu nombre cuando recién llegaste.

-Pienso que por eso no se dirige mucho a mí - se sentó y profundizó en lo que dijo su primo - y por seguirle el juego, incluso Terry me llamó así en su momento. - cuando mencionó al castaño su mirada se ensombreció. Lo que ya le decía a Stear la fuente del problema.

-Sabes, puedes decirme lo que sea que esté pasando.

-No vino hoy al colegio.

-¿Y por eso lloras?, él está con su padre, al parecer, hasta se va a librar de los exámenes. No hay nada de qué preocuparse.

-Es que no entiendes...

-¿Entender qué?

-Oh por Dios, podría perder la movilidad del brazo, o peor aún, ¡podría tener una infección y habría que amputárselo! Y todo porque fue a buscarme... ¡es mi culpa!

-¿De qué rayos hablas? - no estaba entendiendo nada, en ese momento pensó que su amigo se estaba volviendo loco.

-Le dispararon - incluso a través de los lentes se podía ver que sus ojos estaban abiertos como platos - ayer peleamos, yo me enojé y lo dejé solo, cuando estaba jugando a las escondidas con ustedes me encontré con Teodora y ella me llevó con él, fue horrible.

-No tenía idea...

-Tampoco tenías por qué saberlo.

-¿Qué ocurrió después?

-Estaba herido y desangrándose, ¿te imaginas lo que fue para mí tener que montarlo sobre su yegua, subirlo a un segundo piso, discutir con el duque por teléfono, y de paso, sacarle la bala con mis manos? Ayer fue un día de locos. ¡AAAAH VOY A ENLOQUECER! - y como se había de esperar, comenzó a llorar nuevamente. Sólo que esta vez tenía un "hombro" sobre el cual hacerlo.

-Todo está bien - le decía mientras la abrazaba - Terry es fuerte, se va a mejorar. Pero por favor no te pongas tan triste.

-No puedo evitar pensar en todo lo malo que pudo haber pasado.

-¿Quieres venir con nosotros? - preguntó de la nada - hoy tenemos planeado ir a la mansión de los Andrew y pasar tiempo juntos, ya sabes, charlar, comer...

-No pruebo bocado desde ayer por la tarde. - dijo instintivamente.

-¿Entonces?

-Claro que voy, pero primero tengo que darme un baño.

-Espero que sea rápido.

-Dame cinco minutos.

-Te esperamos cerca del pasillo de abajo.

-Está bien. - quedó sola en su habitación y no pudo evitar decir - Candice White, ¿en qué momento de tu vida te volviste una persona tan emocionalmente inestable?, tienes que calmarte.

Se reunió con sus amigos más o menos en los cinco minutos estipulados y agradeció a su primo por no decir ni una palabra de lo que habían hablado anteriormente.

-¿Todo bien? - le preguntó Patty.

-Sí, creo que ya debemos irnos.

-Quién llegue primero gana. - dice Archie - ¡Hasta luego! - exclama Archie mientras se va corriendo seguido de su hermano y Patty.

-¿Te ocurre algo?, si quieres puedes contarme.

-Annie, ahora no.

-Está bien, Admito que he sido algo intensa últimamente, tengo que darte un respiro.

-Y también tienes que apresurarte - comenzó a correr rápidamente en camino a la mansión.

-¡Vas a ver pequeña tramposa!

oooooOoOOOoOooooo

-Señor Andrew, ¿a qué se debe esta visita suya? - preguntó el duque de Grandchester.

-Señor duque, me alegra que haya podido presentarse - dijo cordialmente Albert - vengo a entregarle algo relacionado con el incidente de ayer.

-¿Usted qué tipo de información podría darme sobre eso? - preguntó dudoso.

-Esta mañana cuando fui a buscar a mi protegido, me entregó este sobre y me pidió que se lo hiciera llegar a usted.

-¿De dónde lo sacó?

-Estaba cerca de su hijo cuando lo encontró, y pensó que podría estar relacionado con la persona responsable de esta tragedia.

-¿Alguno de ustedes lo ha leído?

-Pienso que es un asunto que sólo le corresponde a usted.

-Señor, aprecio su interés y el de su protegido para con mi hijo, pero todavía no me cabe en la cabeza cómo se hicieron tan buenos amigos.

-Albert es muy carismático y sensible, casi nunca acepta un no como respuesta. Sabe ganarse a las personas, las amistades que más le cuesta conseguir son algunas de las que ocupan un gran lugar en su corazón.

-Sabe, me alegra que tenga con quién relacionarse. No le desearía una vida solitaria.

-A mí también, pero no le quito más su tiempo.

-Muchas gracias por la información.

-De nada. Adiós señor Grandchester.

-Adiós señor Andrew. - Albert rápidamente dejó la habitación pero no pudo evitar preguntarse qué rayos podría estar ocurriendo en esa familia.

-Vamos a ver... - el duque abrió en sobre y lo que leyó lo sorprendió mucho - ¡¿contrato por el asesinato de Terruce Graham Grandchester por tres mil libras?! - luego pudo observar dos firmas, una que no conocía, y la otra - ¿el sello de la familia?, ¿por qué querría un Grandchester matar a Terruce?

Ahora, no sólo tenía que averiguar quién era el hombre que había intentado matar a su hijo, sino que también debía descubrir de la manera más discreta y sin formar revuelo, qué miembro de su familia quería que se sucediera tal tragedia, y por qué.

oooooOoOOOoOooooo

-¡Gané! - dijo Candy después de correr por un buen tiempo lo más rápido que pudo.

-¿Cómo hiciste eso? - dijo Archie exhausto - ¡pero si saliste casi junto con Annie!

-¡Es como una especie de fenómeno! - dijo Patty casi al desmayarse. Lo que ninguno sabía es que ya demasiado entrenamiento tenía al tener que huir de Terry cuando este amenazaba con hacerle cosquillas.

-¿Estás bien? - le preguntó Stear a la rubia al ver que no paraba de toser y su rostro estaba algo pálido y morado.

-Me falta el aire... - dijo mientras se sentaba en el suelo.

-¿Pero por qué? - preguntó Annie.

-Está demasiado apretado - su amiga entendió y pensando rápido le subió la camisa como hasta la cintura para poder soltarle la venda por completo para luego pasarle un cojín para que lo abrace y así disimular y no hacer la situación tan evidente - gracias.

-De nada, - le respondieron - oye, creo que en un par de semanas la venda ya no te servirá de nada - le dijo de forma que sólo ella pudiera escuchar.

-¿Y tú desde cuándo te vendas el pecho? - tenía que pensar en una excusa válida para Archie.

-Eh... digamos que me caí y me pegué en la parte de arriba de la espalda, la presión ayuda un poco con la molestia.

-¡Ah, huérfano aquí estás! - la voz de Elisa resonaba en toda la habitación - me pidieron que te hiciera llegar esto.

-Déjame ver - en efecto, la pelirroja le había entregado dos sobres - ¿una carta del duque?, y esta no dice de quién es.

-Pásame eso, un duque no querría nada con alguien como tú. - le dijo mientras intentaba arrancarle lo que llevaba en las manos.

Candy estaba en completo silencio, no tenía ni idea de lo que podría decir esa carta.

Albert Andrew,

Le escribo esta carta breve para agradecerle por lo que hizo por mi hijo ayer, ya que, sin su ayuda puede que él no estuviera más entre nosotros.

El doctor se está encargando de que tenga la mejor recuperación posible, y tengo que decir que el sobre que encontró sí me fue de gran ayuda.

Mis más sinceros agradecimientos,

Richard Grandchester

-¿Qué dice? - le preguntó Stear por si había alguna información relevante.

-Me da las gracias, y al parecer Terry está bien. - qué frío y breve, cada vez que el duque se le dirigía la forma en que se le fue descrito encajaba más con él.

-Gracias al cielo.

Dejó esa carta y el sobre en una mesa cercana con cuidado de no soltar el cojín.

-Esta no sé de quién es.

Saludos,

Pienso que ya sabrás por qué no puse mi nombre en el sobre y también que ya dedujiste quien soy.

Quiero agradecerte por hacer que mi hijo me diera otra oportunidad, si tú no hubieras estado allí, probablemente jamás hubiera accedido a hablar conmigo. Me hace tan feliz saber que tiene una amiga como tú.

Pero por favor no lo regañes, que él no me dijo nada sobre eso, sólo me habló de una chica cuya descripción encaja perfectamente contigo y después de un par de preguntas lo deduje por mi cuenta.

Gracias por todo lo que haces por Terry, en serio espero que siempre estén juntos y que nunca pierdan esa amistad tan hermosa que tienen. Me complace poder decirte que haz encontrado en mí una amiga.

Se despide de todo corazón,

Eleanor Baker

-¿En serio le habló de mí?

-¿Quién? - pregunta Patty.

-¡Nadie! - dijo para evadir la pregunta - creo que eso era todo.

Se dispuso a devolver las cartas a sus respectivos sobres, pero cuando estaba a punto de guardar la del duque, sintió otro pedazo de papel dentro.

"¿Otra carta, de quién será?" - pero al sentir su olor supo inmediatamente quién la escribió y comenzó a leerla con ansias.

¡Sorpresa!

Y eso que pensaban que se iban a deshacer de mí tan fácilmente, si estás leyendo esto es porque el doctor pudo poner esta carta junto con la que te enviará mi padre.

Primero quería asegurarte que estoy bien, vivo y coleando, porque sé que te preocupas tanto por mí que ya debe haberte pasado por la cabeza par de veces que algo muy malo me pasó o que me voy a quedar sin brazo. Así que, pecosa, en cuanto a eso puedes estar tranquila.

Pero realmente te escribo por otra cosa, ya me enteré que este próximo sábado por la tarde los guardias que me vigilan (idea del duque) tendrán algo así como una reunión y quería saber si te reunirías conmigo cerca del lago, ese mismo día a eso de las seis y media. Por favor lleva vestido y algo de comer, si sigo dependiendo de avena, tostadas, pescado y frutas seguro muero de hambre.

Ah, y casi lo olvido, sí es una cita.

Atentamente,

Terry

-¿Pero qué... - la había invitado a salir, ¡y dijo que era una cita! Estaba en shock, y no sabía si bailar de la felicidad, o ponerse a llorar bajo su cama porque no tenía ni la más mínima idea de qué vestido usaría, qué llevaría de comer o de cómo rayos actuaría sabiéndose en una cita con Terry.

-Estás rojo como un tomate, ¡alguien tiene una admiradora secreta! - le dijo Archie.

-Seguro es alguna chica que está fuera de su alcance - dijo Neil que llegó unos minutos después que su hermana.

-No sé de qué se trata, pero no nos ha dicho de quién son dos de sus cartas. - agregó Elisa.

-¡Adiós! - dijo con la intención de largarse corriendo a su habitación.

-Pero si acaba de llegar el té, - le dijo Stear, pero lo único que hizo fue comerse un par de galletas y dirigirse a la puerta - al menos deja el cojín. - cuando su cuerpo ya estaba fuera de vista, arrojó el cojín al suelo y fue con sus dos sobres a su habitación rezando por no toparse con nadie en el pasillo.

-Albert nos oculta algo.

-Archie, creo que exageras - dijo Annie.

-Yo no, hay algo extraño con él, y voy a averiguar de qué se trata.

Estaba acostada en su cama mirando al techo mientras otra persona ansiaba igual o más que ella la llegada de la tarde del sábado.

-Mejor me pongo a estudiar antes de la cena, mañana tengo dos pruebas.

¡Hola!

Lo sé, mucho tiempo, pero todavía no sabemos cómo se dará esa cita ni tampoco lo que podría ocurrir con respecto a Archie. Además, Terry tiene al doctor como aliado para comunicarse con Candy. Siquiera yo sé con exactitud lo que pasará en el siguiente capítulo.

Bye!