Los personajes son propiedad de Stephenie Meyer a mí solo me pertenece la historia.

Bella una aspirante a abogada, Edward Cullen un Cardiólogo del Hospital de Forks cuyo padre es director y dueño del Hospital ¿Que pasará ahora que sus caminos se cruzaron?

Perderme o perderte?

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Capítulo 10.

-No te preocupes, un amigo de papá trabaja en el Hospital de Seattle y el da consultas por fuera así que voy a llamarlo para hacer una cita con el mañana mismo- dijo y se fue a la sala con el móvil.

Cuando regresó Alice parecía frustrada y me di cuenta de cuál era la razón al parecer el obstetra no podía atendernos, aun así nos recomendó a una médico excelente de Seattle y el consultorio no estaba muy lejos quedaba a unas cinco cuadras del departamento y nos atendería a eso de las tres de la tarde el día siguiente.

-Es excelente, muy buen trabajo Alice- apremió Leah muy contenta.

- Muchas gracias de verdad Alice, pero no tengo como pagarte- le dije avergonzada no porque fuera novia o algo así de Edward tenía que hacer todo esto por mí.

- Bella, no tienes que hacerlo tú eres mi amiga la futura de madre mi sobrino o sobrina y me encanta ayudar-dijo lo último sonriendo y abrazándome lo cual gustosa me acerqué más para abrazarlas a las dos.

-Bueno creo que esto hay que festejarlo con un pastel de chocolate y fresas, estás de acuerdo Jazz?- le dije al pequeño que estaba ya con nosotras y que por su parte canturreó y brincó de felicidad.

Me concentré en el pastel que inundaba con su aroma todos los rincones corté cuidadosamente las fresas e hice un glaseado para acompañarlo, en tanto lo hacía no dejaba de pensar en Lizzy en si me extrañaría así como lo hago yo en sus manitas en su pelo y sus ojos igual que su….

-O no que dirá Edward?- musité para mí misma y con suerte Leah y Alice estaban concentradas desempacando como para ponerme atención- sé que tengo que decírselo tiene derecho a saberlo pero yo no abortaré-dije protegiendo mi vientre, protegiendo a mi bebé.

Sonreí antes mis pensamientos aun así estaba nerviosa por lo que vaya a pensar Edward pero trató de alejar esos pensamientos.

-Chicas el pastel está listo- dije con el mismo entusiasmo que sentía por dentro.

-Mmmm huele delicioso- dijo Alice pero Leah la interrumpió.

-Querida amiga, déjame decirte que no solo huele sino además sabe delicioso, es como comer un pedacito de cielo- dijo Leah con aire soñador.

-Estás hablando del pastel o de Jacob?-le dije para molestarla.

-No molestes hermanita- dijo sonrojándose, mientras Alice solamente miraba divertida nuestra escena.

Me dispuse a servir en cuatro platos ya que Jazz quería su parte en un solo plato y tres tazas de té y un vaso de leche. La tarde pasó muy amena entre bromas, vimos un par de películas cómicas y decidimos salir a cenar pizza ya que no se nos antojaba cocinar.

Me dirigí a mi cuarto a buscar mi chaqueta y vi me celular, no tenía llamadas ni mensajes ya hace un rato habíamos hablado con Sue y Seth así que marqué el teléfono de Edward que contestó en el tercer tono.

-Hola preciosa- dijo con amor pero casi como cansado.

-Hola, amor Edward pasa algo?. Pregunté no me gustaba su tono.

-No pasa nada Bella, es solo…-un llanto lo interrumpió.

-Mamá, quiedo mamá- su voz hizo que se formara un nudo en mi estómago, algunas veces cuando Lizzy no me veía se ponía un poco irritada, mi Lizzy.

-Ponla la teléfono- dije decidida.

-Mamá?-preguntó la niña.

-Hola princesa, mamá no estará por hoy en casa pero pronto llegaré te lo prometo, te amo princesa- Le dije esperando que eso la tranquilizara.

-Mamita te quiedo, ven…casa-decía reteniendo sus llanto.

-Mi amor pon a papito- pronto escuché la voz de Edward.

-Siento todo esto Bella, pero ha estado llorando y llamándote nunca me había pasado ni siquiera cuando Esme sale de la casa.

Mi hermoso príncipe estaba apenado y exhausto como quisiera ayudarle pero estaba a cuatro horas de Forks.

-Amor no te preocupes, ustedes también me hacen falta, mucha falta-le dije sincerándome- ahora las chicas y yo vamos a salir a comer, dale a Lizzy un beso de mi parte dile que la quiero, mañana después de mi cita te llamo.

-Cita?-preguntó- estas enferma Bella?

Maldición casi suelto todo por estar distraída.

-No amor es una cita en la universidad es para hablar de las tutorías, si eso voy a ser tutora y necesito saber que alumnos de primer ingreso tengo- mentí esperando que no se diera cuenta.

-Está bien amor, te quiero cuídate.

-Yo también te quiero amor- le dije cortando la llamada y me dirigí con las chicas a la pizzería.

Había una pizzería muy buena en el centro cerca de un parque así que tomamos un taxi , cuando llegamos entramos al restaurante con un gran letrero neón que cantaba el nombre de Piecora´s Pizza pedimos una rica suprema aunque de un solo mordisco no pasé Leah y Alice se comieron casi toda la pizza familiar y Jazz un par de trozos, al terminar decidimos pasar por el parque a caminar un rato.

-Estuvo muy buena esa pizza- decía Leah tocando su abdomen.

-Si lástima que apenas la pude probar- si no me la hubiera devorado.

-jajajaja me imagino yo no puedo creer que haya comido tanto y mi pequeño ni se diga.

Íbamos riendo cuando sentí que alguien me tocó el hombro y me devolví para ver quién era.

-Hola gatita-dijo esa voz que sonada melosa y de muy mal gusto para mis oídos, solo me quedé viendo arrugando el entrecejo y al parecer las chicas estaban viendo lo mismo que yo.

-como te atreves a llamarla gatita, inútil?- le bufó Leah yo inmediatamente me di media vuelta para seguir caminando y las chicas iban cerca de mí.

-Bella, espérame quiero hablar contigo-dijo.

- Alec yo no tengo nada que hablar contigo, lo siento pero tengo que irme, no sabes que no lo siento así que púdrete.

-Deja a mi cuñada, sino quiere hablar respetala y vete pero a la mier… vamos Jazz. Dijo alzándolo y no dejando que se le saliera una palabrota por suerte.

Alec solamente se quedó ahí de pie sin decir nada seguramente cuando escuchó mi cuñada de la boca de Alice quedó en shock, ese maldito creía que iba a esperarlo o iba a convertirme en monja, ja está muy equivocado.

Agarré la mano de Leah y subimos en el primer taxi estacionado junto con Alice y Jazz, le di la dirección y recosté mi cabeza en el respaldar cerrando mis ojos.

-Bella, está bien?-preguntó Leah.

Abrí mis ojos y sentí su mano, me di cuenta que aun la seguía aferrando con fuerza.

-Si Leah, me encuentro bien solo me dio impresión verlo de nuevo- terminé resoplando, pero la verdad era la mera impresión no era rencor ni odio- me animé a mirar a Alice y tenía un gran signo de interrogación en su cara- Alice sé que te preguntarás el porqué de mi reacción y cuando lleguemos te responderé.

-No Bella, no es necesario-me dijo fijando sus ojos en el bebé que llevaba en brazos.

-Si es necesario, quiero decírtelo- fue lo único que se me ocurrió decir y me sorprendí al saber que si quería decirle pero más que todo porque la consideraba mi amiga.

Cuando llegamos a la casa Alice fue a cambiar las ropas de Jazz y a acostarlo luego las tres fuimos a mi dormitorio y nos sentamos en la cama matrimonial que tenía ya desde que comencé la universidad. Pasé mis manos por la colcha acariciándola suavemente y empecé a relatar lo sucedido.

-Hace unos años conocí a Alec, lo conocí en mi tercer año de Universidad , él estaba trabajando en un proyecto para una clínica privada como el ingeniero de ésta, estaba a punto de entrar a la universidad después de vacaciones y comenzamos a salir poco a poco me encariñe con él- les relataba recordando todo lo ocurrido- la universidad no nos interrumpió él me venía a visitar frecuentemente y me llamaba casi todos los días, pero luego de siete meses nuestra relación cambió, el dejó de llamar poco a poco inclusive yo lo llamaba y no me respondía y cuando lo hacía alegaba que el trabajo lo mantenía ocupado y luego se desapareció un mes diciendo que había tenido una emergencia con su madre en Jacksonville y que ella quería conocerme eso me tranquilizó mucho. Pronto cuando tuve vacaciones fui a casa de mi padre a los días me visitó una mujer con una niña la verdad no la conocía nunca la había visto-dije frunciendo el entrecejo ante el recuerdo de la niña y su madre- pidió hablar un momento y no pude negarme debía ser muy importante ya que había viajado de Jacksonville la invité a pasar y me preguntó por Alec de cómo lo conocí y yo le respondí igualmente le pregunté y ella fue muy serena al contestar que era la prometida y que la bebé era su hija una nena de tres años. Tenían cinco años juntos pero tuvieron cuatro meses separados por causa de su trabajo y diferencias pero él le pidió volver y se comprometieron eso había sido un latigazo justamente ella estaba por irse cuando Alec llegó y las vio sentadas a mi lado se había puesto blanco como el mármol pero no dijo nada en su defensa como la rata que es se fue de donde vino.

Suspiré para terminar mi historia.

-El me buscó un par de veces pero Leah y los chicos no dejaban que se me acercara y cambié de departamento para que no me molestara más y tenía dos años de no verlo hasta hoy- cuando Alice vio que no tenía nada más que agregar entonces habló.

-En realidad es un maldito no te merece ni ahora ni nunca, ahora que lo recuerdo, Rose me dijo que cuando viste la conexión con Lizzy y Edward parecía que ibas a llorar…lo siento Bella pensabas que Edward, o no ese maldito de Alec por culpa de él te pusiste furiosa con Edward.

-Alice cálmate por favor, pero si pensaba que Edward me llevaba para explicarme que tenía esposa e hija cuando vi a Lizzy pero luego él me explicó todo-le dije para tranquilizarla y funcionó.

-Mmm y tú Leah, te veo muy callada, como vas con Jacob?- preguntó Alice ya que apreciaba a Leah tanto como yo.

-Muy bien, lo quiero mucho es…no tengo palabras para lo que nos pasa-dijo sonriendo.

-De verdad me alegro Leah, ustedes son muy importantes para mí- de pronto arrugué mi cara sosteniendo mi abdomen.

-Bells te pasa algo?- preguntaron al unísono las dos.

-NO! Es, bueno, solo es que tengo hambre- les dije mirándolas con pena-Creo que iré a comer tarta.

-Bells, me pegaste un susto de muerte, jajaja vamos a comer un poco más de torta que está deliciosa y quiero otro trozo, pero por favor esta vez que sea más grande- dijo Leah llevándome del brazo y atrás nos seguía Alice riendo por lo bajo.

-Apoyo a Leah necesito un trozo más grande y con un vaso de leche- dijo la pequeña duende con apetito voraz.

Bueno salen tres trozos grandes con leche tibia.

Serví los platos y la leche, mientras comíamos Alice no contó cómo se conocieron Jasper y ella y como él le pidió matrimonio nos dijo que no del todo tan loca la idea porque tiene unos bocetos que dibujo con unas prendas invernales y otras veraniegas y que pronto viajaría a Italia para celebrar su sexto aniversario de casados con Jasper y me pareció muy romántico, sabía cuánto se amaban ellos se miraban de una manera tan especial y a veces cuando iba a la oficina de Jasper lo sorprendía viendo la foto de su esposa y su hijo.

Pronto nos fuimos a dormir, mañana era un nuevo día tenía que ir a la universidad a arreglar unos papeles y arreglar una cosas y a las tres tenía cita con la obstetra recomendada por el amigo de la familia Cullen, ahora que estaba con mi cabeza en mi almohada me permití pensar de nuevo en ese niño de cabello cobrizo y ojos esmeraldas hasta el punto de soñar con ellos.

Gracias mis bellas lectoras por todos los reviews, alertas y favoritos tuve mucho de no publicar por que tenía así como un bloque mental espero que les haya gustado, sigan escribiendo que eso me da muchísimo animo los quiero mucho y espero subir el otro capítulo lo más pronto como recompensa a tanta espera.