Todos los personajes de la novela pertenecen a la saga de Crepúsculo y son propiedad de la señora Stephenie Meyer.

'¿Todo o nada? Todo'

Camina por la sala varias veces, frena precipitadamente y casi tropieza con sus propios pies pero logra mantener el equilibrio, mira su celular concentrada, aprieta extremadamente nerviosa algunas teclas, se lleva el aparato al oído, escucha el timbre sonar a través del auricular y corta precipitadamente. Esta nerviosa. Se sienta en el sillón, apoya los codos sobre sus rodillas y envuelve su cara con sus menos delgadas. Se golpea las mejillas con sus dedos y larga un suspiro. Esta nerviosa y no sabe que decir. Vuelve a largar un sonido, pero este le resulta extremadamente sonoro, esta cansada de ser tan cobarde y no aceptar lo que le sucede. Esta cansada y quiere hacerlo, realmente lo desea. Vuelve a apretar un par de botones de su celular, se lo acerca nuevamente al oído y escucha el timbre del aparato sonar, se para y camina sobre la sala nerviosa. Nerviosa pero no insegura.

Uno, dos, tres timbres… Y esta por cortar cuando la voz al otro lado del teléfono le inunda los sentidos. Balbucea incoherencias y se acerca nuevamente el aparato para poder hablar bien.

− ¿Rose? − pregunta mientras se muerde el labio y escucha como le responde 'Si ¿Bella? ¿Qué sucede?' del otro lado del auricular − ¿Podrías venir? Tengo miedo − agrego la castaña sincera en forma de respuesta, es que después de todo si tenía miedo 'Y ¿Charlie?' escucha como le pregunta la rubia y no puede evitar sonreír − no esta, piensa pasar el fin de semana en el Parque Nacional, fin de semana de hombres − explica y se produce un incomodo silencio al otro lado de la línea − ¿Por favor? De verdad tengo miedo Rose − casi ruega y escucha como Rosalie le dice que en unos segundos llega luego de haber suspirado pesadamente.

Tira el celular sobre el sillón, sonríe y choca sus manos nerviosa para luego refregarlas con fuerza. 'Vendrá' piensa mientras sonríe entre nerviosa y ansiosa.


− ¿Bella? − Alice levanta una ceja mientras abraza a su novio − ¿Te llamo Bella? − pregunta y la rubia solo asiente − ¿Qué quiere? − no puede evitar preguntar, esta en su naturaleza ser curiosa y la rubia lo sabe.

− Verme − levanta los hombros mientras frunce la boca − Le da miedo quedarse sola de noche − agrega antes de tomar las llaves de su auto.

− ¿Sabes que esa es la excusa más tonta del universo, verdad? − pregunta la castaña mientras voltea su cuerpo para ver a la rubia que ya esta en la puerta de entrada − ¿Lo sabes? − vuelve a preguntar y la rubia solo la mira divertida − ¿Qué significa? − pregunta mientras entrecierra los ojos con complicidad.

− ¿Qué quiere verme − Rosalie sonríe y Jasper la mira con curiosidad − Quiere que vaya para no pasar la noche sola porque tiene miedo − agrega mientras hace un gesto raro con su boca

− ¿Crees eso? −

− Si − sonríe mostrando su perfecta dentadura − ¿Qué se supone que tengo que creer? − pregunta sin entender muy bien el punto de la castaña.

− Sé que sabes de que estoy hablando − habla la castaña y vuelve su vista a la pantalla del televisor − Mañana cuando vuelvas con una sonrisa en la cara me contarás que paso entre ustedes − continuo mientras su novio solo la miraba divertido − Y me dirás que mis suposiciones eran ciertas − agrego haciendo sonreír aún más a la rubia − ¡Que disfrutes de tu noche! − grito y luego sintió la puerta de su casa cerrarse − Tendrán sexo − aseguro mientras su novio la miraba de costado

− ¿Cómo lo sabes? − le pregunto curioso − Es muy improbable que sepas que harán −

− Instintos de mujer − le sonrió − Nunca fallan Jas, nunca − termino haciendo sonreír al rubio


Diez, veinte, media hora y siente un auto frenar, se acerca a la ventana y ve como la rubia baja de su auto deportivo. 'Pantalones blancos' piensa mientras la recorre con la mirada y se muerde el labio, los recuerdos de aquella salida al cine aún estan latentes en su mente. Antes de que suene el timbre abre la puerta y sonríe algo nerviosa al ver a la rubia frente a ella.

− Hola − la rubia entra a la casa y juguetea con sus manos mientras sigue a la castaña.

− Gracias por venir − le dice cuando entran a la cocina

− Así que − se apoya contra la mesada de la casa − Isabella Marie Swan le tiene miedo a estar sola de noche ¿No? − agrega con tono burlón para cortar la tensión del momento.

− No le tengo miedo a estar sola, no es exactamente a eso a lo que le tengo miedo − agrega nerviosa y se lleva la mano derecha a su espalda − ¿P-puedo? − se muerde el labio mientras habla y la rubia solo puede mirar concentrada aquel pañuelo en la mano de Isabella − ¿Puedo darte tu regalo de cumpleaños? −

− No es necesario Bella − le responde sin entender que es lo que se propone − Paso más de un mes − agrega − No es necesario −

− Lo sé − mueve impaciente la mano izquierda haciendo garabatos en el aire − Solo que quiero hacerlo ¿Puedo? − pregunta nuevamente mientras frunce el ceño.

− Si, claro − agrega mientras hace un gesto con las manos. Isabella levanta la bandana que tiene en su mano y se acerca con paso lento hasta donde esta la rubia que la mira sin entender que es lo que pretende realmente.

− Voy a vendarte los ojos − le dice bajo mientras levanta sus manos y apoya en pañuelo sobre sus ojos. Hace un movimiento lento y la rubia siente como las manos de la castaña le acarician levemente el cabello luego de hacerle el nudo al pañuelo.

− ¿Este iba a ser mi regalo? − pregunto bajo la rubia mientras movía sus manos para ubicar el cuerpo de Isabella − ¿Vas a dejarme aquí con los ojos vendados como regalo? −

− No − la voz de la castaña hizo que ladeara su cabeza inconcientemente − No seas impaciente − Bella se acerco a su heladera y tomo un par de cosas − Se suponía que iba a ser un desayuno − le susurro al oído luego de tomar las manos de la chica entre las suyas y ayudarla a sentarse en el piso. Procurando que la espalda de la rubia quedase contra el mueble de la cocina − O simplemente esto es una excusa para poder vendarte los ojos −

− ¿Un desayuno? ¿A la noche? − pregunto mientras sonreía. Isabella también sonrió y se sentó en el piso, abrió sus piernas y ayudo a la rubia para que pasase sus largas y tonificadas piernas por sobre las suyas − ¿Qué se supone que estas haciendo Bella? − susurra y vuelve a mover sus manos impaciente en el aire para ubicar a la castaña que esta frente a ella.

− Estoy por darte el desayuno − responde − Solo que de una forma distinta − susurra levanta su mano derecha, donde tiene una frutilla, la llena de crema y lentamente la acera a la boca de la rubia quien no puede (ni quiere) evitar seguirle el juego, abre la boca y muerde sensualmente la fruta.

− No entiendo que es lo que te propones con… − no termina de hablar porque Isabella volvió a acercar una fruta a su boca y ella, vuelve a morderla descaradamente, porque por más que quiera evitar ese juego su fuerza de voluntad no es tan fuerte y termina cediendo al juego que Isabella le propone. Primero es una frutilla, luego alguna que otra cereza y termina llenándole la boca de crema, esta acercando la próxima fruta a la boca de la chica e involuntariamente Isabella acerca su rostro, es en ese momento cuando la rubia se quita la venda de los ojos. Es en ese instante que chocolate y cielo chocan, y hay algo en ese choque de miradas que la desarma, que la vuelve vulnerable, que la hace entender que desea realmente a la rubia que tiene enfrente. Lo entiende, finalmente entiende que es lo que siente. Le sonríe ampliamente, estira sus manos, las sitúa sobre la cintura estrecha de Rosalie y tira de ella, logrando así, que sus pelvis choquen para que luego la castaña acercase su rostro aún más al de la rubia. Junta sus frente y le sonríe, se tomo su tiempo para jugar con su nariz contra la mejilla de la rubia − ¿Bella? ¿Qué se supone que est… − no la deja terminar porque la besa cortamente.

− Cumpliendo mi fantasía − le dice con voz ronca − No tengo miedo de estar sola − le confiesa mirándola directamente a los ojos − Tengo miedo porque me tienes confundida hace un tiempo − habla mientras sus labios se rozan levemente − Miedo porque quiero y necesito volver a tocarte, sentirte − continua en un susurro.

− ¿Estas borracha? − pregunta entrecerrando los ojos y acercando su nariz a la boca de la castaña logrando así arrancarle una sonrisa divertida que luego se convirtió en una maliciosa y la rubia decide que es momento de retirarse − Creo que − la rubia hablo bajo y despacio − Que estas confundida − prosigue mientras la menor le vuelve a acariciar la mejilla con la nariz y se da cuenta de que ella le ha estado siguiendo el juego todo este tiempo siendo muy conciente de las consecuencias que eso traería − No quiero que hagas algo de lo que seguramente − suspira cuando siente los labios carnosos de Bella sobre su cuello − Puedas llegar a arrepentirte − termina y pasan escasos segundos hasta que vuelve a sentir que la castaña la toma nuevamente de la cintura y la empuja hacia su cuerpo para volver a juntar sus caderas, pero al empujarla la rubia arqueo su espalda y la apoyo contra el mueble de la cocina. Se miraron intensamente y Rosalie pudo notar el deseo en los ojos chocolate de Isabella.

− No estoy confundida − le sonríe − No ahora − agrega − Me voy a arrepentir − susurro rozándole los labios mientras movía sus manos impaciente por sobre el jean blanco de la rubia − Solo si no vuelvo a besarte − termino la frase, en un abrir y cerrar de ojos se encuentra haciendo opresión sobre los labios finos de Rosalie quien levanto sus manos y las apoyo contra las mejillas algo acaloradas de la menor para evitar que se aleje. La besa suave y lentamente, la rubia no quiere apurar las cosas, cree que la castaña ya tiene demasiado con haber aceptado que le sucede algo con ella, algo más que una simple amistad. Se toma todo el tiempo necesario para recorrerle los labios y la espalda, donde dibuja garabatos con sus dedos pálidos. Isabella levanta su mano derecha y la apoya contra la nuca de la rubia, la acaricia con sus dedos y le muerde el labio inferior, Rosalie abre la boca y la castaña no tarda mucho en hacer que su lengua choque contra la de su compañera, con su mano izquierda la toma por la cintura y acerca su cuerpo al de ella sin poder evitarlo − Esto definitivamente es un gran cambio para mi − susurra cuando se separan.

− Lo sé − le sonríe tierna − No haremos nada que no quieras − agrega bajo mientras la abraza y apoya su cabeza contra el hombro de la menor − No tenemos que hacer nada Bella − termino y no puede evitar suspirar, cuando siente que Isabella juega con su nariz sobre la piel de su cuello. La castaña le muerde cariñosamente el cuello de la ojiazul mientras se levanta y ayuda a la rubia a hacer lo mismo, la toma de la mano y la guía hasta su habitación. Suben la escalera entre besos y antes de que Bella abra la puerta, empuja a Rosalie contra esta y la besa fogosamente, es completamente conciente de lo que esta por hacer y quiere demostrarle que esta segura de lo que quiere. Entran en la habitación y se sientan en la cama − No tenemos que hacer nada que no quieras − le vuelve a decir para tranquilizarla mientras levanta su mano derecha y la apoya contra la mejilla de la castaña, quien cierra los ojos antes el contacto de sus pieles y sonríe.

− Lo sé − dice suave − Pero quiero − ahora es ella quien estira su mano y la vuelve a besar, entre abre la boca y batalla por dominar el beso. Mientras la besa siente que lo que hace esta bien, que realmente esta bien, es eso lo que le da la fuerza necesaria para cortar el beso y mirarla a los ojos − Quiero, realmente quiero − habla luego de haber tomado una bocanada de aire. Vuelve a besarla y conforme pasan los segundos y aumenta la pasión en el beso, ella lleva sus manos a los hombros de la rubia y la ayuda a sacarse la campera de cuero que lleva puesta. No puede evitar sus impulsos y se recuesta sobre la cama con Rosalie debajo mientras esta intenta mantener su cuerpo sobre su brazo, nunca ha estado con una chica de esa forma pero deja que sus instintos la guíen. Se besan, se besan tanto que siente los labios hinchados. Mueve el cuerpo y se pone a horcajadas sobre el cuerpo voluptuosa de la rubia, quien levanta la mano y le acaricia el muslo con vehemencia.

− Gracias − susurra entre besos cortos − Gracias por el regalo − sonríe seductoramente y gira sobre su cuerpo, dejando a Bella, ahora, con su espalda contra el colchón. Inconcientemente la castaña separa sus piernas y Rosalie aprovecha el momento, ya que con pierna le roza los muslos lentamente mientras la sigue besando con dulzura. Se separan y Rosalie, le recorre la mejilla con besos húmedos, sigue bajando, le besa el cuello y cada tanto le da pequeños mordiscos, logrando arrancarle varios gemidos.

Isabella siente que la ropa la quema, que es algo completamente innecesaria en ese momento, por lo que se apoya en sus codos mientras la rubia se sienta sobre sus rodillas continuando con los besos en su cuello, mueve las manos impaciente y sin perder el tiempo las cuela por debajo de la remera manga corta de la rubia, le acaricia el vientre plano, toma la prenda entre sus manos y se la quita rápidamente, corta el beso y ahora le recorre el cuello y baja hasta el inicio de sus pechos, le toca la piel de la espalda desnuda con sus manos, baja, sigue bajando, llega al trasero de la rubia y lo aprieta, cosa que parece justarle a la chica porque la mira con deseo y trata de quitarle la remera rápidamente pero se detiene − No tendría que decir esto − trata de buscar las palabras correctas mientras su parte racional se lo permita − Pero deberíamos parar − agrega agitada mientras toma grandes bocanadas de aire para poder recuperar su respiración normal.

− No − dice con voz ronca la castaña − No paremos − agrega mordiéndose el labio cuando la rubia apoya sus labios contra su frente algo sudada − Acaso − titubea al hablar − ¿No te gusto? −

− No dije eso Bella − le besa cortamente los labios mientras le acaricia el cabello − Pero si te quito la remera no podré detenerme − explica con la voz claramente excitada − Simplemente no podré −

− Mejor − se saco la remera rápidamente y la miro con una sonrisa − No quiero que te detengas − le susurro rozándole los labios. Rosalie sonrió seductoramente mientras empujaba con cariño a la castaña, volvió a besarla y sintió como las manos de la menor se movían ansiosas sobre su cuerpo por lo que sonrió sin cortar el beso − Es todo o nada − le dije sensualmente − Y yo quiero todo

− Todo − le dijo entre jadeos mientras rozaba con su rodilla el sexo de Bella − Me vuelves loca − agrego mientras levantaba su mano derecha para capturar el seno de la menor entre su mano logrando, así, que Bella gimiese sobre su boca. La beso con urgencia mientras le masajeaba el pecho y con su mano izquierda le contorneaba la cintura, suspiro sobre la boca de la chica que se dejaba hacer cuando sintió como los dedos finos de su compañera le volvía a apretar el trasero con fuerza. Isabella arqueo su espalda y se sintió desfallecer cuando los pechos desnudos de Rosalie rozaron los suyos, no pudo evitar el deseo que parecía dominar todos sus sentidos y levanto las manos para atrapar entre sus dedos el pezón de la mayor. Lo acaricio, primero tiernamente y luego con pasión hasta que, este, se volvió tan duro como un diamante. Sintió su sexo humedecerse mientras la rubia le acariciaba descaradamente los muslos ahora desnudos, siquiera fue conciente cuando Rosalie se decido de sus prendas porque se encontraba demasiado extasiada con las caricias que esta le proporcionaba. Quiso gritar cuando sintió los labios húmedos de la rubia atrapar su pezón y juguetear con el, mientras que con su mano derecha le acariciaba ávidamente el otro pecho sin dejar de realizar círculos sobre su sexo.

− Dios − dijo entre gemidos que no quería contener − ¿Dónde aprendiste a hacer eso Rose? − pregunto mientras la rubia levantaba su cabeza para volver a besar en los labios − Eres jodidamente perfecta − agrego en un susurro cuando la rubia sonrió con malicia y comenzó a bajar el recorrido de sus beso hacia su vientre. Siente su cuerpo erizarse y no puede evitar seguir el vaivén que le indican las caderas de Rosalie mientras se apresura por volver a besarla y baja una mano para jugar en la entrada de su sexo descaradamente − Sigue, por favor sigue − ruega con voz ronca justo antes de pensar que la rubia esta dispuesta a hacerla perder la razón con sus caricias.


Sé que tarde más de lo debido en actualizar pero es que estuve de vacaciones en dos oportunidades, pero aquí estoy nuevamente. Em, tengo que ser sincera, la historia de Hermione/Ginny esta algo atrasada porque si bien tengo las ideas no las he mejorado, supongo que más tardar la semana que viene me pongo al día con eso. Espero que este capitulo haya cumplido con sus expectativas y espero sus opiniones ¡Gracias por leer!