Disclaimer: Harry Potter pertenece a J. K. Rowling.

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Por un error.

Capítulo X.

La promesa.

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Al abrir los ojos lo primero que vio fue el techo de la enfermería, parpadeó con fuerza para aclararse la vista. Luego ladeó la cabeza mientras buscaba a alguien conocido, lo último que recordaba fue estar en la Cámara de los Secretos y ojear a Potter antes de caer en la inconsciencia... cuando un ave Fénix les ayudaba a salir de ese lugar del horror; al hacerlo, observó a su padre.

—¿Todo bien, Dragón? —le preguntó preocupado Lucius, ya sabiendo lo que tuvo que pasar su hijo en su segundo año. Se reprendió por el error que cometió.

—Sí, creo que sí.

Lucius se enfadó consigo mismo, ¡se suponía que la víctima era la chica Weasley, no Draco!, ¿cómo pudo darle un libro común y corriente a esa Weasley? Trató de contener un gruñido, al tiempo en que se prometía no volver a hacer que dañara a su único retoño... y si para eso tendría que renunciar a unirse nuevamente a los Mortífagos lo haría. Lo que menos quería era que muriera.

Se estremecía ante eso.

—Todo cambiará a partir de ahora —le susurró a Draco, suavemente, mientras él se volvía a quedar dormido—, te lo prometo.

—No te entiendo —dijo débilmente.

Lucius sonrió.

—Lo harás pronto, Dragón.

Lo que sea por él, y por mantenerlo a salvo.