Del lecho al pecho... ¡Hay mucho trecho!

Disclaimer: Ninguno de los personajes del manga y animé Naruto me pertenecen. Además, escribo esta historia sin fines de lucro económico... Hasta ahora, sólo he ganado reviews, un uno en matemáticas, ojeras más grandes (no puedo dormir pensando en como continuar), uno que otro spam, y algunas amenazas para actualizar pronto XDDD

¡Lean!

X- El que a hierro mata... ¡A hierro muere!

(Y a mano de mujeres)

Golpeaban y golpeaban sin parar...

Un maldito infeliz llevaba diez minutos tocando a la puerta de la habitación 13, en un incesante esfuerzo para que le abrieran...

Cierto, podría haber tirado ese pedazo de madera hacía rato y de una sola patada, pero era muchísimo más interesante, y por qué no decirlo, divertido, esperar a que los demás inquilinos se desesperaran y comenzaran a reclamar contra el endemoniado ruido...

Y aunque el hombre que dormía en ese cuarto estaba acostumbrado a despertarse ante el menor sonido, había deseado desde el fondo de su alma: Primero, que estuvieran llamando en otro cuarto. Segundo, que se hubiesen equivocado. Y tercero, que se rindieran después de un rato...

¡Pero no! Aun estaban molestando...

Se levantó de mala gana, mientras bostezaba a más no poder, y se rascaba su desordenado cabello. Arrastró los pies hacia la entrada y abrió con una evidente cara de somnolencia.

- ¿Tú?- Murmuró pestañeando pesadamente con su único ojo visible- De nuevo estoy soñando...- y, acto seguido, se giró y cerró la puerta. En seguida volvieron a golpear. Entonces comprendió que no era una visión, ni nada parecido. Nuevamente abrió- ¿Miyuki?

- ¿Qué significa eso de 'de nuevo estoy soñando'?- Preguntó la chica, entornando los ojos y con evidente interés

- Nada más que eso.

- Responda, sensei

- ¿Qué se supone que debería estar haciendo a esta hora una persona normal? Durmiendo, soñando, y teniendo pesadillas con gente que golpea a su cuarto a las 3:16 de la madrugada.

- ¡Exacto! Eso haría alguien normal, no usted- La amazona entró a la habitación pasando olímpicamente de la mirada de confusión de su maestro y tomó asiento en un pequeño sofá- Conteste la pregunta...

- Ya lo hice- Dijo con un tono cansado- Estaba teniendo una pesadilla, y verte en mi cuarto a esta hora no puede ser nada más que la continuación de ese sueño...

- Supongo que yo pensaría lo mismo si lo viera en mi habitación por la noche- Agregó con sarcasmo

- Por cierto ¿Qué haces aquí?- El peligris cerró la puerta y puso los brazos en jarra, esperando una explicación

- Vine a dormir con usted- Contestó con total seguridad, al tiempo que clavaba sus grandes y profundos ojos violetas en el ninja. Kakashi no recordaba haber sentido antes una mirada tan intensa como esa. Miyuki estalló en una carcajada- Debió haber visto su cara...

Fastidiado, decidió ignorar la risa de su alumna y retomar sus plácidos sueños en la confortable cama en la cual dormía unos minutos atrás.

Grande fue su sorpresa al encontrar sobre ella a la pálida muchacha, sentada con las piernas cruzadas, y con un bolso a su lado ¿Cómo había llegado tan rápido?

- Replicación oculta de sombras- Murmuró- Naruto...

- Sí, él me la enseñó- Admitió ella con una sonrisa- Dijo que me sería útil algún día. Practicábamos por las mañanas mientras esperábamos que usted llegara a decirnos la misión de ese día.

El jonin hizo una nota mental: Encontrar al rubio y golpearlo

- Entonces, si estás aquí, quiere decir que siempre pudiste entrar- La dríade sonrió como lo haría una niña pequeña después de una travesura- ¿Y ese bolso?

- Me escapé del hospital- El cruzó los brazos y levantó una ceja–Sé que sólo fueron cuatro días los que estuve ahí, pero fueron los más horribles de mi vida ¡La enfermera me odiaba! Estoy segura que era sádica...

-... –Seguía con la misma expresión

- Además, ya estoy bien

- ¿Cómo llegaste aquí?

- Caminando

-...- Su rostro estaba contraído con una mueca de 'enojo en aumento' que Miyuki ignoró completamente

- Aunque yo iba a la habitación de Naruto-kun, pero por más que toqué, nadie me abrió. De hecho, hice tanto escándalo, que una señora salió de su cuarto y me dijo: "Jovencita, está equivocada. La habitación del hombre que todas las noches es seguido por chicas distintas, es la siguiente..." Así llegué...

-...

- ¿No quiere decirme nada, Kakashi-sensei?- Ahora ella lo estaba mirando con una mueca burlesca.

Pasaron algunos segundos en que ambos se miraron fijamente sin decir nada

- ¡En fin!... Yo no necesito explicaciones de ningún tipo, ni Tsunade-sama tampoco. No tenemos para qué agobiarla con la noticia de mi escapada ni con la de sus "amigas"

- Miyuki...- Murmuró en tono de reproche

- yo sólo quiero dormir- Con cara de perrito atropellado.

- Está bien...- Aceptó el peliplateado en un suspiro. Contra esa chica ¡Era imposible!

- Pero quiero dormir en la cama

- Es mía

- ¡Estoy herida!

- ¿No que ya estabas bien?

- no...

- ¿Entonces la fuerte guerrera se está quejando?

- Pues el famosos ninja copia no lo hace nada mal...

- Durmamos juntos- Ella lo miró y no se atrevió a decir lo que pasaba por su cabeza- ¿O tienes miedo?

- ¡Por su puesto que no! El que debería tenerlo es usted, porque si intenta algo...- Kakashi sólo sonrió y se recostó en el otro extremo del lecho- A propósito ¡Ni se le ocurra hacer lo de la última vez!

- ¿Qué cosa? ¿Dejarte inconsciente por dos días o lo anterior a eso?

Su pregunta no recibió respuesta. La muchacha estaba profundamente dormida, o por lo menos, eso fue lo que le hizo creer a su maestro, que descansaba a pocos centímetros de ella, como un cruel recordatorio de qué tan cerca y tan lejos estaban al mismo tiempo

Corrían de un lado para otro. Apenas acababa de amanecer, y ya se había organizado una reunión de emergencia, y eso, no pasaba todos los días ni a cada rato. Así que, tanto los asistentes, como los guardias, empleados, ninjas de alto rango, y hasta los mismísimos miembros del Consejo de Suna, iban de aquí para allá.

Baki apuró el paso, giró a la derecha y abrió la primera puerta.

- Perdón por llegar tarde, Kazekage-sama- Se disculpó. El pelirrojo sólo hizo un gesto con la cabeza, indicándole a Temari que continuara con lo que decía antes de ser interrumpida.

- Esta información aun no está del todo confirmada, pero de ser así, debemos comenzar a prepararnos para un ataque como pocas veces se ha visto antes en esta aldea. Quizá sea peor que el de hace dos años- Los murmullos por parte de los presentes, no se hicieron esperar

- ¿A que se refiere, Temari-san?- Preguntó uno de los hombres del consejo- ¿Es que comenzará una guerra?

- Es una posibilidad...

-¿Y qué puede ser peor que el rapto del Kazekage? Además ¿Contra quienes...?

- Akatsuki- Interrumpió la muchacha. La sola mención de aquella tropa de criminales, levantó una ola de réplicas y exclamaciones

- ¡Pero si ellos están muertos! Todos fueron exterminados hace meses... Incluso ninjas de nuestra propia aldea participaron en esa misión ¡Usted misma estaba ahí, Temari-san!

- Tsunade-sama piensa que la muerte de todos ellos no es verdad. Aun quedarían algunos miembros con vida, y estarían uniéndose para formar una organización mucho peor que la anterior...

- ¿Mucho peor?

- Sí... – Nuevamente se produjo un ruido ensordecedor

- Silencio- Ordenó Gaara con una voz fría que hizo que todos cerraran la boca- Temari ¿Por qué la Hokage llegó a esa conclusión?

- Cuando, supuestamente, acabamos con ellos, nunca se pudo dar con el paradero de los Biju. Por esta razón, ella siguió investigando

- ¿Y qué descubrió?- Preguntó el líder de las divisiones especiales de los ninjas de Suna

- Según sus informantes, siete de las nueve bestias, estarían en poder de los sobrevivientes...

Ante aquella declaración, el caos fue total. De los murmullos poco quedaba, ahora eran gritos desesperados

- ¡Señores, les recuerdo que esta es información clasificada!- Gritó Baki, haciendo callar a los presentes. El único que permanecía impasible, era Gaara

- Si faltan dos de los bijus, quiere decir que Naruto Uzumaki está en los planes de los Akatsuki, o como quiera que se llamen...

- ¡Debemos pedirle que salga ahora mismo de Suna!

- Nadie hará eso.

- Pero Kazekage-sama...- La mirada del chico del tatuaje frenó en seco las palabras de uno de los miembros del consejo

- Esta aldea está en deuda con Naruto. Yo estoy en deuda con él

- El aprecio que tiene por ese muchacho está poniendo en peligro la vida de nuestros aldeanos

- ¡Tsunade-sama confía en nosotros!

- Además, tenemos un pacto con Konoha- Recordó Kankurou, que había permanecido en silencio todo ese tiempo

- Los pactos pueden romperse

- ¡Los problemas de la Aldea de la Hoja no son los nuestros!- Exclamó el más radical de todos

- En este caso, sí.- Murmuró el más anciano, haciendo que con sus palabras se produjera un silencio general- ¿Está aquí, verdad Temari-san?- Ella asintió temblorosa. No esperaba que aquello fuera necesario- Hazla entrar, por favor

- Como usted diga, Yoshimitsu-sama- La kunoichi se puso de pie y se dirigió hacia la puerta, ante la mirada expectante de todos los hombres reunidos allí- Pasa, Suki-chan

Una muchacha, un poco más baja que la rubia y de felinos ojos ámbar, entró a la habitación. Parecía tener una decisión de plomo, porque no titubeó ni un solo paso, de todos los que dio, hasta quedar frente a la mesa del consejo.

- No entiendo qué hace aquí una genin de nuestra aldea

- Ella no es sólo eso...- Lo interrumpió Yoshimitsu- Suki es la otra persona que buscan los Akatsuki. En ella se encuentra encerrado el biju que falta: el escorpión de las ocho colas...

- ¡¿Cómo es posible que se me haya mantenido oculta información tan importante?!

Por primera vez desde que había asumido el puesto de Kazekage, Gaara golpeaba la mesa. Y peor aun, estaba enfadadísimo con dos de las personas en las cuales más confiaba: Temari y Yoshimitsu-sama, el único miembro del consejo que lo había apoyado desde el primer momento en que había llegado a ocupar ese cargo...

- Cálmate, hermano- Por respuesta, el pelirrojo se puso de pie y comenzó a pasearse por su oficina

- ¿Hace cuanto lo sabías?

- Desde que yo llegué...- Sólo entonces, él reparó en que la muchacha de los ojos de gato acababa de entrar a la habitación- Casi son dos meses.

- ¿Tú que haces aquí?- Estaba siendo bastante grosero, pero lo que menos le importaba en un momento así, era ser amable

- Si van a decidir mi futuro, lo mínimo que podrían hacer, es invitarme de oyente...

- No sólo vamos a hablar de tu futuro, sino también de tu pasado. Por favor, toma asiento- Suki hizo lo indicado- En cuanto a ti, Gaara, escucha atentamente, porque esta es la primera, y probablemente la última vez que cuente esta historia...

-...- El ex-jinchuuriki se apoyó contra la pared y fijó sus ojos en el anciano, esperando que comenzara con el relato

- ¿Te has preguntado alguna vez que hacía un mapache en Suna?

- ¿Qué?- La pregunta le parecía muy extraña. Lo meditó unos segundos- No lo sé...

- Los Biju, en su forma original, eran demonios que estaban dispersos por el mundo, y solían vivir en lugares que les recordaran a sus hábitat naturales... Entonces ¿Qué hacía el Shukaku en el desierto?

- ¿A dónde quiere llegar con esto, Yoshimitsu-sama?

- Hace muchísimos años, el demonio que realmente le pertenecía a estas tierras, el escorpión de ocho colas, atacó nuestra aldea, tal y como ocurrió con Konoha, y la única solución que se le ocurrió al Tercer Kazekage, fue sellarlo en una niña. La pequeña se llamaba Tamiko, y era su hija.- el del tatuaje en la frente no pudo ocultar su expresión de sorpresa- Sandaime pensó que encerrando al demonio, los problemas acabarían, pero eso no ocurrió...

- A pesar de que era su hija, y que por tanto debía ser respetada, Tamiko era vista como una bestia y fue despreciada durante toda su vida por los aldeanos- Agregó Temari- Incluso, a pesar de que fue entrenada como una ninja, y que se destacó como un fantástico médico, siendo aprendiz de la vieja Chiyo, la gente seguía temiéndole...

- Cuando raptaron al Tercero- Continuó el anciano-, ella casi enloqueció por el dolor. Él era la única persona que la quería de verdad, y que la mantenía atada a esta aldea, así que decidió irse, antes de que la muerte de su padre fuera confirmada, porque de ser así, sabía que no podría controlar la destrucción que causaría el Hachibi... Vagó durante algún tiempo por distintos países, hasta llegar a la Aldea Escondida entre los Bosques. Allí, gracias a sus habilidades, se convirtió en una persona querida y respetada por todas las amazonas, que la aceptaron como una más.

- Cuando papá asumió el puesto de Kazekage- Añadió la kunoichi- todo iba relativamente bien, hasta que el Señor Feudal del país del viento forzó a Suna a tener un menor número de ninjas. Como él no podía aceptar eso, buscó un arma nueva y recordó a la hija del Tercero. Mandó a los mejores ninjas a seguir su pista y traerla de vuelta a como diera lugar.

- Todavía no entiendo la relación...

- Ten un poco de paciencia- Dijo Yoshimitsu, continuando con la historia- Cuando dieron con su paradero, los shinobis quisieron raptarla, pero todos murieron a manos de esas guerreras. Tamiko no quería volver, y las dríades apoyaban su decisión...- Suspiró recordando aquellos años- Estuvimos a punto de declararles la guerra, pero el Consejo convenció a Yondaime-sama que eso era un suicidio seguro. No estábamos en condiciones para ningún tipo de lucha, así que se llegó a un acuerdo: Ellas nos ayudarían a capturar a un nuevo Biju

Mil ideas pasaron por la mente del Kazekage. ¿A tanto había llegado su padre por aumentar el poder militar de la aldea? Realmente, si antes lo decepcionaba, por no decir que lo odiaba, ahora sus sentimientos no tenían nombre ni parámetros...

- Cuando el Shukaku llegó a Suna, se intentó encerrar en dos de los ninjas más poderosos, pero ambos murieron. Entonces, tu padre decidió que lo mejor era sellarlo en un recién nacido y...

- Ya sé el resto de la historia- Interrumpió el muchacho, llevándose una mano a la cabeza y acariciándosela; comenzaba a darle una jaqueca insoportable...- Pero ¿Qué hace ella aquí?

- Tengo nombre- Replicó con evidente fastidio

- El bebé de Tamiko nació muerto- Estas palabras hicieron que el pelirrojo olvidara su mirada gélida hacia la muchacha- Como ella era una ninja médico, hizo un jutsu prohibido, que había aprendido de su maestra, Chiyo. Selló el Hachibi en el cuerpo del recién nacido, al tiempo que le transmitía su energía vital...

- Su último deseo- Interrumpió la de ambarinos ojos- era que el bebé fuera amado, por eso le puso Suki- Gaara la miró de inmediato. Ella respondió el gesto- Así que llámeme por mi nombre...

- ¿Cómo te enteraste de esto, Temari?

- Cuando viví con las amazonas, Suki-chan era mi compañera de equipo, junto con Kusari.

- Aquel viaje era otra de las cláusulas del pacto- Aclaró el anciano

- Y, seguramente, con eso mi padre intentaba asegurar un futuro líder que llevara su sangre y que, además, pudiera controlar los arranques de furia del jinchuuriki que cargaba con el mapache ¿no?

- Hmp...- La de los ojos verdes parecía no querer responder a esa incómoda pregunta. Cada vez que hablaban de su padre, este caía más y más bajo en la estima de su hermano menor

- Díganle a Baki que venga inmediatamente, y déjenme solo- Ordenó, mientras tomaba su cabeza con ambas manos, y apoyaba los codos en el escritorio

Escuchó como se ponían de pie y salían de la habitación. Apenas sintió que la puerta se cerraba, levantó la vista y se encontró con una felina mirada que seguía cada uno de sus movimientos con atención, como queriendo escudriñar sus pensamientos.

- ¿Sí...?

- ¿Qué pasará conmigo?

- No lo sé.

- ¿Se aliarán con Konoha contra esos tipos?

- Debo consultarlo con el consejo

- Yo no les estoy pidiendo que comiencen una guerra por mí.

- Nadie lo hará por ti, sino por el Biju- Respondió ya harto de tantas preguntas. Su cerebro estaba a punto de colapsar.

- Ah, sí... Se me olvidaba que lo importante es el contenido, no el envase...- Musitó ella con un dejo de tristeza, dándose la vuelta

- Yo no dije eso

Suki continuó caminando hacia la salida. Sintió que la jalaban y, repentinamente se vio rodeada por un par de fuertes brazos, hundida en un pecho que no conocía, escuchando unos latidos que no eran suyos, y aspirando un olor que no había sentido nunca antes

- No me gusta la compasión de nadie, y menos la de un hombre...

- No te tengo compasión

- ¿Asco?

- No

- ¿Miedo?

- Muchísimo menos

- ¿Ah, si?- Ella levantó la mirada y acercó sus largas uñas al cuello del pelirrojo- Podría matarlo en este preciso momento.

- No lo harás

- Soy una bestia ¿Cómo puede estar tan seguro?

- Porque una bestia sabe cuando otra va a atacarla- Respondió él, mirándola fijo para luego sonreír burlonamente- ¿O acaso no sabías que el Kazekage de Suna también era un jinchuuriki?

Suki se sonrojó súbitamente y apartó su mano del pálido cuello del muchacho. Quiso alejarse, pero los brazos de él no cedieron ni un poco

- Escucha bien lo que voy a decir: Tu guerra, es la guerra de Suna. Y también la mía...- Murmuró al tiempo que la soltaba. Se alejó un poco para llamar con una voz tranquila- Sal de ahí, Temari

- Lo siento- Se disculpó su hermana, apareciendo por la ventana de la oficina y sonriéndole con picardía a su amiga- ¿Ya decidiste qué vas a hacer, Gaara?

- Sí.- Murmuró tomando asiento en su escritorio mientras revisaba unos documentos- Lleva a Suki a casa... a nuestra casa

Unos ligeros golpes, lo sacaron de la concentración en la cual estaba sumergido hacía varios minutos. Revisaba papeles importantes...

- Adelante

- ¡Hola! Espero no molestar

- Pasa, Kusari- Invitó el pelirrojo, viendo como la muchacha avanzaba hacia él y tomaba asiento

- ¡No me llames así!- Le recordó, haciendo un gesto de reproche

- Olvidé que ahora eres "Miyuki"- Ella sonrió divertida al escuchar como recalcaba cada sílaba de su supuesto nombre- Cuando haces eso, no se te notan las magulladuras que tienes en el rostro.

- ¿Sabes? No eres bueno piropeando...- Se burló, causando el sonrojo del muchacho- De todos modos, agradezco tu esfuerzo.

Un silencio incómodo se extendió por unos minutos, en los cuales Gaara volvió a leer los escritos que tenía frente a él.

- ¿No vas a preguntarme que hago en tu oficina?

- ¿Sigues aquí?- levantando la vista- Como estabas callada, y yo sé que las mujeres no pueden mantener la boca cerrada por mucho rato, pensé que ya te habías ido...

La amazona arqueó una ceja y movió la boca en un evidente gesto de disgusto

- ¿Temari sabe que piensas eso de las mujeres?

- De hecho, gracias a ella llegué a esa conclusión.- Comentó con una sonrisa burlona- Es más, cuando lo digo, pone la misma cara que tú tienes ahora.

- Gracias a Dios que no tengo hermanos menores.- Murmuró por lo bajo- ¡En fin! Sólo venía a avisarte que ya me voy de Suna. En realidad, todo el equipo se va. Volveremos a Konoha.

- Pero tus heridas aun no han cerrado. Además, eso debería avisármelo Kakashi-san, no tú.

- Digamos que él aun no está enterado de nuestra partida- El pálido chico la miró con desaprobación- ¡No ganas nada viéndome así! De todas maneras, la resolución está tomada. Y tú ya deberías saber que cuando una amazona decide algo, nada ni nadie pueden hacerla cambiar de opinión...

- En eso tienes razón- Evocó los arranques de furia de su hermana, y no pudo evitar estremecerse-, pero no creo que a tu maestro le agrade enterarse de esto

- Pues no va a saberlo, sino que, simplemente, va a aceptarlo. A los hombres no se le dan opciones, sólo se le muestran los hechos consumados.

En ese momento, un ninja entró a la oficina

- Kazekage-sama, ya hemos reunido a los arquitectos y constructores que reforzarán las medidas de seguridad de la aldea. Sólo esperamos su presencia para comenzar con la reunión.

- En diez minutos estaré ahí...- El hombre se cuadró al estilo militar, y salió rápidamente de la habitación

- Veo que estás muy ocupado... ¡Me gustaría ayudarte! Si pudiera, te recomendaría a una amiga. Es experta en la creación y construcción de armas novedosas y efectivas...

- ¿Ah, si?- Él seguía revisando pergaminos- ¿Y donde está ella?

- En la Aldea escondida entre los Bosques. Fue mi compañera de equipo, y también de Temari-chan cuando éramos niñas.

Una sonrisa de satisfacción se formó en el rostro del pelirrojo

- Como sea ¡Nos vemos en los exámenes chunin!- Exclamó poniéndose de pie para irse

- ¿Vas a participar?- Preguntó repentinamente dejando los papeles que revisaba de lado. Había leído algo que llamó su atención...

- Sí, aunque no creo que sea algo muy divertido.

- Yo no estaría tan seguro. En Suna tenemos algunos ninjas interesantes...- Comentó el del tatuaje con un aire enigmático. Por única respuesta, recibió una encogida de hombros de Miyuki, la cual luego de hacer ese gesto, salió de allí

- ¿Qué significa esto?

- Es bastante obvio, Kakashi-sensei. Nos vamos- Dijo Miyuki sin darle ni la más mínima importancia al tono de voz de su maestro. Parecía ¿Disgustado?... Sonaba raro, pero era cierto. De todos modos estaba preparada para cualquier posible reacción que pudiera tener. Aunque debía reconocer que, secretamente, deseaba verlo enojado...

- ¿Y quién tomó esa decisión?

Tanto Naruto como Sasuke tragaron saliva. Nunca habían visto al jonin realmente molesto, y tampoco querían verlo. Pero si había una forma de hacerlo enfadar, seguramente era desautorizarlo en una misión en la cual él era el encargado.

- Eso no es lo importante. Debemos volver a Konoha para que los chicos y yo terminemos de prepararnos para el examen chunin. Además, y aun más importante, yo debo graduarme de genin para que podamos rendirlo. De otra forma, ellos tendrían que esperar seis meses más para...– Dejó de arreglar su bolso y se giró- ¡¿Me está escuchando, sensei?!

- ¿Decías algo?- Levantando la vista del libro que leía tan concentrado como siempre

- Sólo que ya nos vamos ¿No, chicos? ¿Están listos?

- Sí- Asintieron los dos nerviosos y blancos como papel. Realmente daba miedo cuando le aparecía esa aura rojiza diabólica luego de que el peligris la ignoraba- podemos irnos ahora mismo ¿verdad, Kakashi-sensei?

- Si, como quieran- Dijo sin darle importancia y aun leyendo su texto, soltando una risita repentina que término de enfurecer a la muchacha de ojos violetas, que tomó el bolso de su maestro, el cual había preparado especialmente para que no se pudiera negar a la partida, y se lo lanzó al pecho, saliendo de la posada en la cual se encontraban desde que habían llegado a Suna, y emprendiendo el camino más largo que pudiera recordar, ya que pasó tres días sin hablar una sola palabra.

Era miércoles, estaba pulverizado y recién había podido cruzar las puertas de entrada de Konoha...

Gracias a que Miyuki se había ido en una misión importante al país del viento, y que encima se había quedado hospitalizada varios días, aprovechando que era un jonin talentoso, Tsunade lo mandó a hacer todas las misiones que tenía pendientes desde hacía tiempo; Sólo 'S' y 'A'...

Y no estaría tan agotado de no ser por Tenten... Sí... Sonaba bien decirlo, y hasta daba para dobles interpretaciones, pero no tenía que ver en absoluto con 'eso':

Primero, porque sus misiones habían sido sólo con hombres.

Segundo, ya que no la había vuelto a ver después de aquella desastrosa salida, en la cual ella no sólo consiguió una cita amorosa, además de enrostrarle qué tanto tiempo había perdido esperándolo, sino también que tuvo que aguantarse dos horas más de un incesante parloteo femenino entre su ex-compañera de equipo y Sakura, lo cual lo dejó con una terrible jaqueca y unas ganas de asesinar a ese par de... ¡Mujeres!

Y por último, y como respuesta a su cansancio, no pudo dormir casi ninguna noche, porque si no lo perseguían las palabras de la morena, lo hacía su estúpida imaginación que le mostraba escenitas de la cita que tendría la kunoichi con el baboso de Tetsu.

- Maldición...- Pensó llevándose una mano a la cabeza- Estoy desvariando. Debe ser la falta de descanso... Por suerte estoy tan agotado, que me quedaré dormido apenas cierre la puerta de mi cuarto...

Continuó andando, o más bien, arrastrando los pies con dirección a la mansión Hyuga, en la cual vivía desde que había participado por primera vez en los exámenes chunin y su tío le había propuesto entrenarlo para perfeccionar su excelente técnica hereditaria.

Con suerte pudo decirle buenos días a la empleada que se apresuró a recibir su equipaje, farfulló algo como que por favor le prepararan un baño mientras él iba a su habitación a descansar un poco, y emprendió la marcha hacia el segundo piso...

Caminó un poco más compuesto, ya que no debía dar una mala impresión a ninguno de los miembros de la familia, por el casi infinito corredor de aquella casa y pasó por una habitación que tenía la puerta corredera medianamente abierta. Escuchó risas y reconoció timbres femeninos.

- Aquelarre de brujas...- Pensó, para luego detenerse al distinguir una voz que le era particularmente conocida. Se escondió, como sólo un ninja tan bien preparado como él podría hacerlo: Detrás de la puerta

- Tenten-san- Decía una muchacha cercana a los 13 años y bastante parecida a otra de las que se encontraba ahí- mis amigas me dijeron que ayer te vieron con Tetsu-senpai en una cita.

- Hanabi, n-no deberías... decir eso... - Susurró Hinata, intentando controlar a su hermana menor, que definitivamente era su polo opuesto

- Digo la verdad ¿o no?- La aludida sólo se río por lo bajo- ¡Lo sabía! todo el mundo lo comenta.

- ¿Cómo que todo el mundo?

- Mis amigas te envidian... ¡Tetsu-senpai es tan guapo!- Exclamó con un aire soñador, mientras suspiraba

- ¿En qué momento Hanabi cambió tanto?- el jonin estaba atónito por el comportamiento de su prima- Realmente las mujeres actúan de una manera distinta cuando están juntas.

- ¿D-de verdad saliste... con él?

- Sí, pero no esperaba que fuera una noticia nacional.

- Es que todos creen que tú tienes algo con Neji-nii-san, por eso les parece raro que salieras con otro chico apenas te viste libre de él...

- En primer lugar, no salí con Tetsu-kun aprovechándome que Neji no estaba en la aldea. De hecho, él estaba a mi lado cuando me invitaron a salir...

- ¡¿Y NO HIZO NADA?!- La interrumpió la menor poniéndose de pie de golpe.

- No tendría por qué hacerlo. Sólo somos amigos y compañeros de equipo en algunas misiones

Las palabras quedaron resonando tanto en la habitación como en la cabeza de la morena y del chico de los ojos perla... ¿En serio sólo eran eso...? Ninguno quiso responderse la pregunta.

- Pero ¿Qué sientes por Tetsu-san?- Esa era una de las contadas ocasiones en las cuales Hinata sacaba la voz para decir algo. No había duda; hablaba poco, pero decía lo justo, necesario e importante

- Es un chico lindo y atento. Escucha todo lo que digo, me presta atención. Es agradable...

- ¿Y...?

- No. No me gusta.

- Entonces, mi primo aun tiene posibilidades contigo. A menos que tengas a otra persona en mente, o más bien, en el corazón...

- ¿Interrumpo?

- ¡Neji-nii-san!- Exclamaron las hermanas, más pálidas de lo normal y poniéndose de pie- ¿Estás ahí hace mucho?

- No, acabo de llegar.- fijó su vista en la morocha, quien ni se inmutó con la presencia de su amigo, o por lo menos, no se notaba nerviosa

- Hanabi-sama, su padre la está buscando- Dijo una criada entrando a la sala y, fijándose en el muchacho, agregó- Neji-sama, su baño está listo

- Está bien. Si me disculpan, voy a mi habitación- Se despidió con su típico tono inexpresivo, para luego girarse y salir de allí. Alcanzó a caminar algunos metros, cuando una voz aguda lo llamó

- ¿Estás enfadado?– Era Tenten

- No

- ¿Seguro? Te noto algo raro...

- Sólo estoy cansado

- ¡Que bien! Pensé que podrías estar herido, y me preocupé...- Le sonrió con dulzura, logrando descolocarlo- ¿Qué tal si esta noche vas a mi casa?

- ¿No estarás ocupada con nadie?

-...- Dejó pasar la mordacidad del comentario. Era obvio que se refería a Tetsu- No, no tengo planes con nadie más que contigo. Mis padres saldrán, y estaremos a solas

- Yo...- Debía admitirlo. La propuesta sonaba tentadora, pero no era correcto ir y...

- Por favor...- Rogó poniendo una cara a la cual nadie se hubiera negado- Debo hablar contigo de algo importante.

- Está bien

- ¡GRACIAS, NEJI-KUN!- Exclamó feliz, saltándole al cuello y abrazándolo, sin que le importara que, desde que se conocían, nunca habían estado tan cerca- Te espero a las 8:30 PM... ¡No faltes!

- No lo haré...- Musitó antes de ver como la kunoichi se alejaba con dirección al mismo cuarto al cual había entrado hacía algunos minutos.

Miró discretamente el reloj que se encontraba en la sala, y se dio cuenta que llevaba más de dos horas en aquella casa, y su ex- compañera de equipo aun no decía nada.

Estaban en el clímax de la última película de la Princesa del País de la Nieve, así que no podía preguntarle para qué demonios lo había citado. Aunque, debía reconocer que la situación no era del todo incómoda; es decir, estaban a solas, viendo una película que tenía a la castaña al borde de las lágrimas, y que gracias a eso, ella estaba cómodamente apoyada en su hombro.

Y pensar que se había perdido de esto por años gracias a su estúpida actitud de 'genio-frío-y-distante-de-los-simples mortales'... Debía darle las gracias a Kakashi, o más bien, al Icha Icha Tactics, por ayudarle a comprender que, la mejor forma de estar cerca de una chica, como Tenten, era comenzar por ser su amigo...

El molesto timbre interrumpió sus pensamientos.

- ¿Puedes ir a ver quién es?

- Claro- El jonin se puso de pie con calma, como siempre, y se dirigió hacia la puerta. El imbécil que estaba llamando, parecía estar apurado, porque el sonido se repetía cada vez con mayor frecuencia. Pero él no apuró el paso y abrió con toda la tranquilidad del mundo- ¿Si?

- ¡Tent...!- Exclamó un muchacho que se veía algo mayor que el de los ojos perla- ¿Neji? ¿Tú que haces aquí?

- ¿Te encuentras bien? Te ves agitado.

- Sólo dime dónde está Tenten

- ¿Quién es?- Preguntó la aludida asomando la cabeza por sobre el hombro de su amigo- Tetsu-kun... ¿Te sucede algo? Estás pálido...

- Necesito hablar contigo... a solas- Mirando al otro chico con desconfianza- Es importante.

- Está bien, pasa.

La morena guió al recién llegado hacia la cocina, para que pudieran conversar con tranquilidad. De más está decir que al del cabello largo no le cayo en gracia la repentina aparición de 'Tetsu-sempai', como le decía su prima con ese tono tan empalagosamente meloso...

Un momento.

¿Tenía celos de ese insignificante chico?

En absoluto.

Aunque la parte más imparcial de su mente le hizo ver que, el sólo hecho de acompañar la palabra 'chico' con ese adjetivo, era una muestra más que suficiente de que no estaba celoso, sino celosísimo...

Está bien ¡Que demonios! Lo reconocía; estaba celoso, furioso y ardía en ganas de usar su byakugan para ver qué rayos estaba pasando detrás de esas paredes, pero su sentido del honor y de la dignidad se lo impedían. No era de caballeros espiar las conversaciones ajenas...

¡Pero de ninjas, sí!

Concentró su chakra y, acto seguido, las venas se dibujaron alrededor de sus ojos... Adaptó la vista para ver justo lo que quería; La silueta de la muchacha sentada y la de un hombre que se paseaba de un lado a otro como león enjaulado

- Perfecto...- Pensó- A esta distancia, puedo leer sus labios

- Tetsu-kun.¿Estás bien?- Por toda respuesta, el muchacho de cabello negro se paseaba de aquí para allá sin decir nada- Si quieres lo podemos dejar para otro día.

-...- Repentinamente se detuvo y la miró a los ojos- ¿Es verdad lo que dicen?

- ¿Eh?

- ¿Quieres ser mi novia? Si dices que no, entenderé tus razones... Es decir, yo lo sabía hace algún tiempo, pero no quise dar crédito a los rumores.

- ¿Novia?... ¿Rumores? ¡No entiendo!

- Tú y... Sakura-chan... Sakura y tú... Dime que es mentira y que sólo son chismes mal intencionados- La estrechó entre sus brazos

- Yo...

- Dime que quieres ser mi novia.

- No puedo- Murmuró mirándolo con los ojos vidriosos- Me gusta otra persona... un amigo... Más bien, una amiga... ¡Por favor perdóname!

Acto seguido, se escuchó un portazo que retumbó en toda la casa, y segundos más tarde, una explosión de humo se formó alrededor de Tetsu

- ¡Que buena actriz soy!- Exclamó el que antes fue chico, y que ahora era una bonita pelirrosa, con una pose cool, al mejor estilo Gai- Creo que no me debería pasar tanto tiempo con Lee...

- Sakura... ¿No habré sido un poco dura?- Murmuró la de los moñitos con una pizca de arrepentimiento en la voz

- Duro será lo que va a ocurrirle a Sasuke. Sólo espera a mañana y lo verás... Ese par lo pasará tan mal, que no le quedarán ganas de burlarse de una mujer nunca más en su vida. Eso puedo jurártelo.

N/a: KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!

Al fin terminé! Pensé que se me iban a pasar las vacaciones sin hacer nada. Es bastante raro, pero aun cuando estaba muy ocupada, me hacía un espacio para escribir, pero ahora no me dan tantas ganas... ¡En fin! Me propongo sentarme todos los días frente al PC y no levantarme si no escribo siquiera dos páginas...

Por cierto, este chap tiene bastantes diálogos y quizás está un poco aburrido, pero debo decir en mi defensa que esto es totalmente necesario para el transcurso de la historia.

Tal vez algunas lectoras quieren matarme, porque se me ocurrió incorporar a más personajes de los que ya tenía, y si antes con suerte escribía sobre tal o cual pareja, ahora menos lo haré... ¡FALSO, MENTIRA Y FALACIA! (XD XD XD XD) Todos tienen alguna relevancia en este humilde fic, y en el caso contrario, algo se me va a ocurrir en mis interminables horas de insomnio...