Kyaa!!
I'm back!! Damn it!! .. After all my suffering.. I'm here, writing for you gyus, again..
Lucia-chan, Shadow-chan, Ikki-san y Nyx-chan.. Ustedes!!!… no pensé q los volvería a leer en los comentarios, fue increíblemente conmovedor, estuve tan emocionada que casi lloré!!!!
Me siento más q feliz ahora!
Éste es un capitulo especial, que, bueh… lo he tenido en mente desde mucho antes de publicar por primera vez Célula Rebelde… Y bueno… Al fin llegó la hora!!…
Es especial por muchas razones, para empezar, es el primero con título particular… n_n! (Ryuuzaki-chan es muy perezosa en ese sentido…), muchas cosas se definen, y saltan muchas verdades… y es más largo de lo que acostumbro… Y por último, siempre pongo el nombre de la canción que me acompaña mientras escribo… Para tanta inspiración, no hubo canción que me haga el aguante.
Sería capaz uno de los capítulos más emocionantes que escribiré en mi vida!!
Y está dedicado a…. por favor!! Por supuesto que a…
Lucia-chan, Shadow-chan, Ikki-san y Nyx-chan!!
Ya sabrán porque…
Gracias por estar siempre ahí!!
Disfruten!
Atte
Ryuuzaki Roth
PD: La historia puede que no se entienda al principio…
Célula Rebelde: Crónica de un rumor malicioso
Capítulo 10: Redención
"Salgo del edificio, atolondrado.. Muchos oficiales corren en dirección opuesta a la nuestra, guiados por Tim, chocándonos, hacia aquel lugar que acabamos de dejar.
Una muchacha de pelo rubio, lacio y largo nos saluda, y le entrega mi sensei un velo… Ella, sin soltarme la mano, toma el velo con la otra y sigue corriendo…
- Buen trabajo… y bienvenida de nuevo…!! - dijo la violeta
- fue un placer, señor! – respondió la rubia, radiante – me alegra estar de vuelta, señor! –
Estoy bañado en sudor, siento una poderosa sensación en mi cuerpo, me detengo, la fuerza y rapidez con la que lo hice casi la hace tropezar y caer de espalda, pues aún me tenía agarrado. Siento un terrible ardor en las mejillas, y algo húmedo bajando por ellas, me duelen los ojos, tengo algo frustrante y duro en la garganta que me impide hablar…
Ella me mira, con ese violeta en sus ojos profundos, y sonríe, impasible, como siempre. Rodea mi cuello con sus brazos, orgullosa. Siento tanto alivio, tanta felicidad… El velo nos cubre, y me ciega un aura negra…
- No llores – oigo su voz, dulce voz – ya estas a salvo…-"
--
Un atractivo moreno de ojos marrones está en suelo de la sala de estar, bañado en sangre.
Mira hacia su destrozada máscara negra que parece un cráneo con una cruz roja atravesando un ojo, a unos metros de él.
Luego mira hacia su atacante… ni más ni menos que aquella histérica tabla de planchar de pelo rosa que lo sacaba de quicio. No se atrevió a mirar a Argenta, ya le bastaba con escucharla llorar a gritos.
Por último, miró a su sensei… que estaba mirándolo todo, mientras se comía su segunda caja de chocolates… Ella no se movió ni se inmutó cuando él confesó lo que había hecho… no podía esperar ser salvado de su castigo, a pesar de que sólo ayer en la tarde fue herido de gravedad tras un ataque que arruinó el Falcon 979, y curado en parte apenas anoche…
Pero se lo merecía… aunque hubiera preferido mil veces ser golpeado por su sensei que por aquella paliducha ojirosa…
Su líder era muy perezosa para esas cosas, a menos que estuviese demasiado alterada, y no lo estaba, ni un poquito…
"A ella le encanta dormir, tomar té y comer chocolates… Es distraída, comúnmente pacífica, y muy perezosa fuera de las misiones, hasta para castigarme… Y sin embargo es el ser más temible que conozco…"
Cerró los ojos… también era el ser que más admiraba…
- Smirnov?! Trataste de robar a Vladimir Smirnov?! – la rosa gritaba tanto que muy poco se le entendía…
Sí, lo había hecho…
FLASHBACK
Apenas finalizó la gran Batalla Titán, que enfrentó a los Jóvenes Titanes contra la Alianza, liderada por Zelig Luther Schwarzschild, junto con Slade y un enemigo virtual: Vladimir Smirnov, un famoso y multimillonario científico, especializado en área genético, que ayudó a financiar la armada y contribuyó con sus propias monstruosas creaciones… Eso hizo la lucha aún más dura para los titanes, pero al final, la derrota acompañó a la Alianza en su huida del campo de batalla, cuando Raven tomó la gloria en sus manos.
Red X, aprovechó el descuido del enfrentamiento, y se infiltró en los bancos de Smirnov, a quien consideraba un cobarde por no haberse presentado en batalla (en la que él tampoco se había metido, por que según él, no era algo de su incumbencia), y comenzó a desviar grandes sumas de dinero.
Fue descubierto, capturado, torturado y presentado frente al mismísimo Smirnov, un hombre moreno de ojos azules, barbudo y entrado en años.
- así que erres el niñito que ha trratado de rrobarme, eh? – preguntó, exagerando su acento
X miraba fijamente a los ojos del ruso, rebelde, provocándole al hombre una carcajada.
- deberría matarrte – siguió – perro veo algo de potencial en ti –
El muchacho lo miró, sorprendido.
- De ahorra en adelante trrabajarrás parra mí – sentenció – sólo así perrdonarré tu insignificante vida-
Durante los dos años siguientes, X se dedicó a robar para Smirnov, sobre todo armas de otras potencias traficantes rivales de su socio, Schwarzschild, partes mecánicas y ciertos químicos peligrosos, difíciles de conseguir.
Fue en una de esas, cuando trató de robar el prototipo de un moderno desintegrador sónico en Jump City, que fue atrapado por Robin. De nuevo el encierro, las torturas, la humillación.
Sólo esperaba ser asesinado. Era la única manera de librarse tanto de Smirnov como del Petirrojo.
O al menos eso pensó hasta que recordó algo esencial: La Vanguardia Titán. Había escuchado rumores sobre la desintegración de los titanes y la falta de fuerza por parte de Robin para evitar la creación de la Célula Rebelde, liderada por Raven, ahora el ser más popular y temido del universo.
Ella, con su capacidad de liderazgo, llevó a los Jóvenes Titanes a la victoria, por sobre las fuerzas de Smirnov, Slade y Schwarzschild, mandando a la Alianza a casa con el rabo entre las patas.
La Vanguardia era el escondite perfecto, allí estaría a salvo de sus enemigos.
Aprovechó para robar el transmisor de Robin, después de la que sería su última tortura, y buscar a Raven con él. Comenzó a perder las esperanzas, ya que, perteneciendo a la Vanguardia, tal vez tenían nuevos transmisores, para no ser perseguidos ni vigilados por su obsesivo ex líder. Estuvo a punto de darse por muerto, cuando escuchó la voz de una niña del otro lado…
- Robin, esta señal t ha sido prohibida, ya has tratado varias veces, no vas a contactarla de esta manera… -
El muchacho bajó la cabeza. Si tan sólo tuviese algo con que suicidarse.
- Tú no eres Robin…- escuchó
- Que?...- X sintió algo cálido – cómo..? –
- Si..! tú no eres él – rió la niña – Robin nunca se calla y siempre me grita preguntándome quién soy yo, si pertenezco a la nueva generación titán, o cuando fue que la Vanguardia me reclutó… Cómo t hiciste de su transmisor?-
- Lo robé…- respondió el joven - por favor… necesito la ayuda de Raven… soy rehén de Robin, y temo por mi vida –
Hubo silencio por unos segundos, que parecían eternidades. Que tal si ella no le creía? Si pensaba que era una estrategia de Robin para comunicarse con la Teufel..? "Por favor… Que me crea!"
- No podrás comunicarte con esta línea, ya que el transmisor de Raven fue destruido y ella se hizo de uno nuevo, como todos en la Vanguardia – le dijo la niña - sin embargo, ella podrá encontrar el tuyo… ya que tenemos los datos y las señales de los transmisores antiguos aquí –
- Escucha… cómo te llamas..? –
- Cheyenne… agente interna de Registro Automotor Vanguardista – la chica suspiró - sin embargo hice una travesura y me mandaron al Registro de Transmisión y Comunicación, de castigo… otra vez…-
- si, si … - no tenía tanto tiempo - Cheyenne, escucha… puedes desviar esta transmisión hacia el nuevo comunicador de Raven? Robin vendrá en cualquier momento… y yo…-
- Hecho… espera, Rae-sensei pronto te contestará… -
Respiró, aliviado. Raven podría salvarlo o no hacerlo, pero se habría arrepentido mucho más de no haber intentado llamarla… Tenía, muy poco que perder… pero eso poco le valía mucho.
Rae-sensei… eh? … La exótica chica del leotardo…?
La vida si que sabe hacer jugarretas…
Su alguna vez enemiga, ahora era su única salvación…
FLASHBACK END
- Jinx, deja de gritarle, está inconciente…-
Pero la otra no se detuvo. Raven puso los ojos en blanco, suspiró y dejó sus chocolates en la mesa, muy a su pesar. Se acercó al muchacho y lo cargó en brazos, dirigiéndose a su habitación. Jinx siguió gritando, esta vez a su novia por no estar de su lado, y le lanzó un zapato, dando justo en la cabeza del indefenso chico. Teufel se aguantó una sonrisa. Su aprendiz la miró, adolorido. No estaba inconciente.
Su sensei lo había salvado, otra vez.
Le gustaba el hecho de que ella esté de su lado, al punto de mentirle a su propia novia, para protegerlo.
- Gracias… -
- como sea… - dijo la chica – ahora tendré que besarte de nuevo –
El moreno sonrió.
- Mira el lado bueno, sensei – dijo – al menos vas a poder probar mis labios otra vez –
La chica lo tiró en la cama sin delicadeza. El muchacho gimió de dolor, y luego comenzó a reír.
Amaba la Vanguardia… El lugar que una vez utilizó para esconderse era ahora su más que adorado hogar. Se acostumbró a la comida, los entrenamientos, las patadas en el trasero, el ser popular, como buen chico, claro…
Había pasado de ser un marginal a ser el protegido de La Diablesa Azul…
Se acostumbró la compañía…
Miró a su líder, que le estaba quitando los restos de ropa que su novia no había destrozado.
- Ahora te dejaré quitarme la máscara… - bromeó
La chica lo miró. Él ya no tenía máscara. Sintió un poco de amargura al pensar que ese atractivo muchacho pudo haber llevado una vida mejor, una vida común y corriente, de no haber hecho… bueno… todo lo que hizo…
Pero ahí estaba, gracias a sus malas decisiones, lastimado, y con más palizas a punto de venírsele encima.
- Mandaré arreglar tu traje…- dijo pacíficamente.
Miró el rostro del muchacho. A diferencia del color de ojos que le recordaban a sus chocolates… era casi idéntico a…
Dio un respingo. Apostó que si Cheyenne lo veía sin máscara también pensaría lo mismo. Aunque probablemente ninguna de las dos diría nada al respecto.
X sintió que los labios de su sensei sabían mucho más dulces q en su anterior sesión de curación… quizá por que se pasa el día comiendo más y más chocolates.
--
Ahí estaba, la casa enfrente de la Biblioteca Real Lincoln, en las afueras del estado de Nevada, en un pueblito muy pequeño cuyo nombre le era difícil y odioso de pronunciar. Robin miró la cafetería de al lado, la chica de pelo negro, falda gitana y anteojos ya no estaba.
- Y bien, señor Grayson – dijo el vendedor – le interesa esta casa? –
Robin miró a Cyborg, que estaba sintiéndose incomodo de nuevo… Se alzó de hombros, llevaba un buen rato comportándose así.
- Mi amigo y yo queremos entrar, para echar un vistazo… –
- Claro!.. – dijo el hombre – los que la alquilaron, desalojaron la casa apenas ayer, pero la dejaron presentable para una visita de compradores –
"Alquilada?.." Robin empezó a maquinar " Por qué Raven pondría un sistema inteligente en una casa alquilada, siendo que su instalación lleva días, y es permanente…? Quiere que la descubran? O no calculó esa parte? O tal vez por su temprana liberación, quizá fue algo inesperado…" Robin entró a la casa con el ceño fruncido… " Desalojaron la casa dejando la evidencia del sistema inteligente?! ... no, es muy estúpido y arriesgado, no era propio de ella… A menos que…"
El vendedor se adentró en una de las habitaciones solo, pensando que lo seguían. Cyborg se deshizo del disfraz holográfico que llevaba y comenzó a inspeccionar.
- Robin…- dijo – creo que nos equivocamos de casa, porque aquí no hay nada…-
- No… no lo hicimos…-
Tenía ganas de ahorcarse ahí mismo. Era imposible desinstalar un sistema inteligente en menos de un día. Él tomó eso como ventaja, pues podría tomarlo como evidencia, investigar el sistema, encontrar las mejoras y luego hallar una menara de contrarrestarlas… pero no, el sistema no estaba, es más, jamás hubo ningún sistema inteligente en esta casa.
Raven le hizo una broma pesada.
Jamás había conectado nada en el sistema de la Torre Titán de Jump City que vinculase a esta casa. Sus amigos nunca estuvieron en peligro.
Él estuvo caminando por esa casa, una casa común y corriente, sin esposas, y con la perezosa vigilancia de Raven…
Y no escapó…
Por que creyó en la estúpida jugarreta de la Teufel!!!
-
Salió de la casa, hecho una furia. Cyborg se disfrazó de nuevo y salió tras él.
- Bueno, nuestra amiga es muy lista…-
- Ella no es nuestra amiga! –
Estaba harto. Él podía amarla cuánto quisiese, ella no le corresponderá. Pensó arriesgarlo todo por ella!!
Ya no quería.
No importa cuan fuertes sean sus sentimientos por ella, debía aprender a odiarla, y desconfiar de sus palabras, las palabras que salían de esa deliciosa boca…
- Y bien señores que les pareció la casa..- el hombre miró a su alrededor - señores? … Señor Grayson? Donde están?–
Robin estaba tan enojado que olvidó al pobre vendedor en la casa. Miró por última vez la cafetería. Si lograba volver a ver a aquella chica, la invitaría a salir… y así se olvidaría de Raven para siempre… en definitiva!!
--
Despertó sintiendo algo muy blando cerca de los labios… Abrió los ojos… Eran los senos de su maestra, que dormía plácidamente en su cama. Se levantó, con la mejilla y las orejas muy rojas. Al menos ya llevaba puesto unos boxers. Sería mucho más incomodo de esa forma… Volteó para mirar a la chica, que seguía durmiendo, parecía una niñita pequeña…
- Raven…- dijo, con cierto dejo de ternura..
"Es tan dormilona… es muy difícil creer que alguien tan bonita…" Sacudió la cabeza "digo… pacífica, sea tan cruel y terrible…"
- Entonces, ella te gusta? –
Argenta había entrado a la habitación, con los ojos aun rojos, que amenazaban con inundarse de nuevo.
- Quién..? Raven? No…- respondió él
- la llamaste Raven… no recuerdo que te hayas dirigido a ella de esa forma antes…-
- jeje…! – se tapó la boca temiendo hacer mucho ruido – se me salió nada más..-
- entonces sí..-
X suspiró. Se había llevado bien con esa chica desde el principio… y siempre supo lo q ella sentía hacia él…
Pero él no la correspondía, al menos no en la misma forma…
-Yo admiro mucho a Rae…- dijo – hizo mucho por todos, y, si tuviera q escoger entre ella y tú, también la escogería a ella… -
- Argie, yo ..-
- No importa, no se lo diré a Jinx, no quiero q t mate…- sonrió
- escucha… Argie, yo te aprecio mucho..-
- me gustas, X…-
Y todo se quedó en silencio… hasta que los atolondrados de Tim y Cheyenne regresaron a la casa, después de ir de compras todo el día.
Raven despertó gruñendo, y vio a sus dos subordinados, la más ruidosa y el más presumido, ambos callados.
Se alzó de hombros, se levantó y comenzó a estirar, X se preparó para vestirse y Argenta salió a saludar a los niños.
- Gracias, me hacía falta una cama…- dijo la violeta – y?... para cuando es la boda? –
- No hay nada entre Argie y yo…-
- Argie, eh?... Bueno –
-
La cena transcurrió, podría decirse, como de costumbre.
Raven cocinó, Jinx le regañó diciendo q no estaba tan rico, Raven se alzó de hombros y Jinx le dio una golpiza. Los demás reían, todos excepto X, que tenía la cabeza en otro lado…
Se levantó de la mesa, agradeció por la comida que apenas tocó, y salió a la azotea.
La Vanguardia corría peligro. Smirnov sabía donde él estaba, y no se iba a detener hasta tenerlo entre sus garras y matarlo por cambiarse de bando… y matar a todos aquí.
No vio venir el primer ataque. Quizá tampoco predeciría el otro… no podía quedarse, debía huir de allí, por el bien de los que ahora llamaba familia.
No importan si lo capturan y lo matan… siempre y cuando no toquen a sus amigos.
- Pensando en alguna estrategia kamikaze? – Cheyenne se acercó – te perdiste el postre, te traje un poquito…-
El chico aceptó, más por cortesía que por apetito. Se sentaron en el suelo. Desde que la niña lo salvó aquella vez (y lo volvió a hacer ayer), le tuvo cariño.
- Sé lo que está pasando, fuimos informados por Jinx apenas llegamos, no tienes que esconder nada –
El chico metió un poco de pastel en la boca.
- Rae-sensei vela por la Vanguardia, siempre lo ha hecho – dijo la chica vampiro – y más que nada, protege a sus pupilos como madre osa a sus crías! –
Red la miró, sabía a lo que ella quería llegar.
- Es mucho peso sobre sus hombros, no crees? – preguntó
- Por supuesto que lo es!... pero no por nada Rae-sensei es la mejor!...-
- sigue siendo muy estresante para ella… no? -
La niña se levantó de un salto, y miró a su compañero, con lágrimas en los ojos.
- Tonto! TONTO! Debes tener fe! Mamá no va a permitir que Smirnov nos lastime! –
Red X se quedó mirándola… dijo mamá? De repente, algo pasó por su mente.
- Cheyenne – dijo con suavidad – Cómo fue exactamente que fuiste reclutada? –
La niña se abrazó al joven, hipando. Ahora podía ver bien a la niña, y si se fijaba, ella se parecía mucho a él, el mismo color de ojos y cabello, a excepción de la blanca piel de la niña …
Conocía a Cheyenne hace rato, pero no en persona, hasta el día de ayer… y al darse cuenta… la niña vampiro lucía como si fuera la pequeña hermanita menor que nunca tuvo.
- Mi hermano podría haber sido grande y hermoso, como tú, si estuviese vivo -
Y de repente, el aire se hizo pesado y frío…
FLASHBACK
- Tonto, TONTO! Debes tener fe! Mamá no va a permitir que Smirnov nos lastime! –
Pero su hermano mayor no la escuchó. Se metió el arma en la boca, y ante los ojos de la niñita, disparó.
Cayó lentamente al suelo e hizo un sonido pesado. La niña quedó muda. Se acercó y abrazó el muñón que alguna vez fue su hermoso hermano.
Trató de gritar, llamar a su madre, pero no emitía sonido alguno. Trató de llorar, le dolían los ojos y la cabeza, pero no podía.
"Aleskei, que te has hecho, Aleskei! Mamá vendrá pronto por nosotros… que le voy a decir?!"
Se abrazó al cuerpo inerte de Aleskei y se acostó en el charco de sangre.
"Mamá no murió, Aleskei… ella vendrá por nosotros muy pronto… Aleskei… Mami…"
-
Dejó la cabaña y caminó por el desierto de nieve, dejando el cuerpo de su hermano. Tenía frío, hambre, y unas inmensas ganas de morir… Llevándose consigo al detestable hombre que arruinó su vida: Vladimir Smirnov.
Aquel que decapitó a su madre mitad - vampira frente a sus ojos, abusó de la debilidad de su pobre hermano, que huyó con ella lejos, y al no poder con la responsabilidad de protegerla, siendo el único con oportunidad de ser un niño normal, se suicidó.
Tenía mucha, mucha hambre, sus monstruosos instintos le rogaban por sangre. Pero ella había detestado su anormal condición toda su vida…
Debía ahora obedecerlos, después de la tragedia que éstos le proporcionaron?!
Smirnov la buscaba a ella, para utilizarla en ciertos experimentos genéticos. Ella era una vampiresa… pero no cualquier vampiresa, esta podía resistir la luz del sol, y convertirse en varios animales, todos carnívoros, traspasar paredes, hacerse invisible, hipnotizar y por sobre todo, es muy difícil de matar… si la clonaba tendría un ejército perfecto…
"Vuelve a la cabaña, tu hermano humano dejó un regadero de sangre allá, bébelo"
La voz dentro de su cabeza decía tantas perversidades… La única sangre que bebería sería la de Smirnov!
Cayó en la nieve. No podía morir aquí, Smirnov… Smirnov debe morir primero…
A lo lejos, vio una silueta de mujer, que se iba acercando. Pelo corto, violáceo, como su madre, piel pálida, como ella, y ojos violetas, hermosos, como los de su hermano…
- mamá?-
La joven se acercó y la tomó en brazos. La niña sintió tanta paz al sentirse abrazada en los pechos de su madre que se quedó dormida al instante.
- Tú debes ser la hija menor de Rasputia – dijo la joven, impasible – Donde está Aleskei? –
Miró a lo lejos, una cabaña.
-
- Aleskei… - los hermosos ojos violetas comenzaron a inundarse
La pequeña vampira la miró. No era su madre, pero se le parecía… La había visto en televisión, salvando al mundo, su hermano tenía una gran colección de fotos de ella en su habitación, de su antigua casa…
Aleskei solía jurarle a su hermana que ellos eran amigos desde pequeños, y ella, pensando que lo inventaba para contarle, como un cuento de hadas por las noches, nunca le creyó, hasta entonces.
Recordó que él decía que Rasputia, su madre, lo llevaba de viaje a un extraño mundo, y se hospedaban en una hermosa ciudad llamada Asarath, donde la conoció, y ella le prometió casarse con él, si le enseñaba cosas sobre el mundo de los humanos. Que vivieron muchas aventuras juntos, y que adoraba ayudar a la niña a escaparse del monasterio donde vivía. Y que todo se acababa cuando su madre decidía volver al mundo humano, donde su condición era rechazada, por amor a un hombre.
Y los viajes cesaron completamente cuando Cheyenne nació.
En su último viaje, pensando que jamás se volverían a ver, decidieron cumplir su promesa.
Teniendo él diez años, y ella siete, jugaron a casarse, en secreto, la "ceremonia" fue oficiada por un moje cómplice, y comieron pastel de chocolate, novedad humana que Aleskei trajo como regalo de despedida.
Entonces todo era verdad?!... Y ella nunca le creyó a su pobre y dulce hermano, tratándolo de soñador e inmaduro. Sintió una terrible culpa, que cesó al ver la sangre en el suelo…
"sangre…"
- Yo… amaba mucho a tu hermano… fue mi mejor amigo - dijo la Teufel – por eso vine a buscarlos -
- Yo jamás creí que se conocieran…- respondió la niña fríamente – como supiste donde estábamos?-
- yo le ofrecí un lugar en la Vanguardia, como agente interno del RAV- dijo, metiendo la mano en el bolsillo del cuerpo – y le di esto –
Sacó una especie de transmisor. La niña le dio poca importancia, nada le importaba, nada excepto la sangre coagulada en el suelo. Tenía hambre.
- Él pensó que lo abandoné… es mi culpa.. – Repetía la violeta – llegué demasiado tarde, y él era tan débil…-
"Bébela… Bébela!"
La niña se hizo sorda a las lamentaciones de la Diablesa, y con un dedo, acarició el suelo ensangrentado, y se lo llevó lentamente a la boca…
"Bébela! Bébela!"
- Que haces?! –
Despertó del horrible trance en el que sus instintos la habían metido. Raven la miraba indignada. Recobró su fría expresión característica.
- Entonces, eres mitad-vampiro, como Rasputia –
- No… soy un vampiro de élite –
- esos son muy raros…- miró fijamente a la niña – aleja ese dedo de tu boca –
La Diablesa sacó una afilada navaja del bolsillo con su mano derecha, y comenzó a acariciar la palma de su izquierda con ella. La niña debía estar muriendo de hambre. Suspiró.
Yo vine al mundo de los humanos en busca de Aleskei, porque quería pasar los últimos tiempos con él, antes que la profecía en la que era partícipe, nos consumiera a todos. Llegué a Jump City pensando que lo encontraría, pero no lo logré. Sin embargo, conocí a Robin, Cyborg, Starfire y a Chico Bestia, y formamos los Jóvenes Titanes. Me quedé con ellos, con la esperanza de que, con su ayuda, contrarrestara la profecía, y luego, buscaría a Aleskei de nuevo, y así podríamos casarnos nuevamente, esta vez, de verdad.- tragó saliva- cuando logré vencer a mi padre, me sentí en deuda con mis nuevos amigos, y me quedé con ellos. Tras una horrible batalla, en la que enfrenté a la Alianza, prometí a un titán algo muy costoso a cambio de que luchase por su vida y se recuperase. Al cumplir esa promesa, me sentí indigna de volver a ver a tu hermano. Luego me separé de los Titanes, y mientras buscaba reclutas para La Vanguardia, lo encontré. Le di un transmisor, trabajo y prometí protegerlo. Pero él nunca apareció. Me enteré que Rasputia había muerto y que él estaba huyendo contigo… y ahora…-
Miró hacia otro lado.
- Yo quería encontrarte, pero no así… Aleskei – la voz se le había quebrado.
La pequeña no sabía que hacer.
- Fui una completa inútil para tu hermano… –
Raven cerró los ojos y apretó la navaja en su palma, que comenzó a sangrar, victima de un profundo corte.
- Pero no fallaré contigo – terminó – se la debo a Aleskei –
Acercó la mano herida a la boca de la niña, que comenzó a lamerla desesperadamente.
- Hazte mi pupilo, y velaré por ti –
Y, finalmente, Cheyenne se echó a llorar.
FLASHBACK END
- Hace dos años, Smirnov mató a toda mi familia, salvándome sólo yo, con ayuda de Raven –
El muchacho sintió una congoja en el pecho.
- Desde entonces Rae-sensei ha cuidado de mí como si fuese su hermanita menor –
Red X abrazó con más fuerza a la niña.
- Rae-sensei nos ama mucho – siguió – para poder reír, gritar, y disfrutar de la vida expresando sus emociones abiertamente con nosotros sin que eso afecte la reacción de sus poderes, ella gasta un montón de energía para comprimirlos. Es por eso que realmente no usa mucho sus dones, aunque otras veces no lo hace por perezosa – rió- La cantidad de energía que consume en sus emociones la cansa mucho, es por eso que apenas se relaja, se duerme. Y come chocolates a todas horas, porque estos la mantienen despierta, y le encantan. Una vez, para ayudarme a dejar de beber sangre de nuevo, ella dejó el té por un mes, y nos quedamos ambas en penitencia… fue muy divertido… -
- Raven si que da mucho por la Vanguardia, y por sus amigos –
- Por eso todos la amamos – finalizó – termina ese pastel, Rae-sensei cortó el pedazo más grande para ti-
El moreno sonrió y se llevó más postre a la boca. Sintió algo duro, de sabor metálico, pero no quiso escupir enfrente de Cheyenne, así que tragó sin masticar.
Siguieron allí, charlando y riendo, sintiendo como si se conocieran de toda la vida. De repente la niña lo miró a los ojos con quebranto, nuevamente.
- Por favor, no vayas con Smirnov – suplicó – sería un suicidio… -
X se quedó callado unos instantes. Quería ir con Smirnov, para salvar a sus amigos, aunque eso significase morir. Aún estaba a tiempo de hacer algo útil con su vida…
Aún estaba a tiempo de redimirse…
Abrió la boca… quizá, para decir su última mentira… Cuando escuchó un silbido, particular de los aviones de guerra que van a alta velocidad. Tomó a la niña, y se lanzó de la azotea…
Sintió que algo los abrazaba…
Una explosión.
La Torre Titán Vanguardista de Las Vegas había sido destruida.
--
- Rae-sensei!- con lágrimas en los ojos, Tim se acercaba a su malherida y ensangrentada maestra, que a duras penas se levantaba del suelo.
- Estúpida! Que te hiciste?!- Jinx la sujetaba del brazo.
- Estaban todos separados… y para que el campo los cubra a todos… bueno… me descuidé a mi misma, no es gracioso? – dijo, sobándose la cabeza – creo que se me cayó la bañera del piso tres encima -
Jinx estuvo a punto de golpearla, pero bastaba con lo que ella solita se había hecho.
- un día de estos te vas a matar!-
- ok… - respondió tranquilamente – el bienestar de mi equipo por sobre el mío propio –
X soltó Cheyenne, ambos corrieron a socorrer a su sensei, que parecía siempre querer provocar a su histérica novia. Argenta se levantó del suelo y se fijó en él.
- Ah.. y X – Teufel hizo una mueca tonta – esto es tuyo –
Y le entregó su cinturón… y su máscara, que parecía como nueva.
- La estaba arreglando cuando todo sucedió – alguien tosió apropósito – bueno, estaba obligando a Tim a que te la arreglara… –
El niño sonrió.
- me alegra que estemos todos a salvo – dijo – aunque vamos a necesitar una casa nueva –
Todos miraron los restos incendiados del edificio, su hogar.
- bah! Nunca me gustó Las Vegas – gruñó la Teufel – es muy llamativa y ruidosa, mejor nos vamos a otro lugar –
- Y a donde nos vamos? – preguntó Argenta
- por ahora a un hotel, debo curarme, decidiremos el resto mañana –
Dejaron atrás la torre, y fueron perseguidos por bomberos, policías y ambulancias, que trataban de curar a Raven, pero ésta se comportaba como un viejo cascarrabias, lo que hartaba la paciencia de su novia y le daba una golpiza, desesperando a los enfermeros.
Mucha gente se acercó a mirar, a pesar de que la torre estaba algo alejada de la ciudad, y a ofrecerles a los Vanguardistas sus casas y atenciones.
Red X aprovechó el bullicio, se puso su máscara, más dejó su cinturón, y se fue. Sus amigos estarán pronto a salvo.
"Por eso todos amamos a Rae-sensei…"
"Por eso yo la amo también"
--
- Donde está?!!! – Argenta comenzó a desesperarse.
- Es obvio que no nos siguió hasta el hotel – gruñó Jinx
- No se habrá atrevido a…- Tim tragó saliva – pero que idiota!! –
Cheyenne estaba abrazada a las piernas de su sensei, llorando.
- Que vamos a hacer Rae-sensei?! – chillaba – que voy a hacer si mi hermano muere de nuevo?! –
"Entonces si notó el parecido de Aleskei con X.."
- Él no es tu hermano, sólo se parecen – dijo fríamente
El ambiente estaba demasiado pesado, le costaba pensar. Respiró, metiendo el aire en sus pulmones con fuerza.
- Por qué me tienes tan poca fe, Cheyenne?-
Y la niña dejó de llorar.
- Alea jacta est.- dijo en voz baja
- Y siempre a mi favor…- sonrió – porqué?
- por que tú haces la suerte… por eso la suerte no existe, sólo tu éxito- respondió la niña, con la cara iluminada.
- por qué? – volvió a preguntar
- Por que Rae-sensei es un ser perfecto y omnipotente – finalizó Tim
- no es de buena educación interrumpir – le reprochó su maestra – sin embargo, bien dicho –
Jinx la miró.
- Qué tienes en mente? – preguntó
Teufel de alzó de hombros, como ignorando a su novia, y se dirigió a Cheyenne.
- Una pregunta, cariño – sonrió pícaramente – X se comió toda la gran rebanada de pastel que le mandé, verdad?-
- Claro que sí, Sensei! Y estuvo muy rico! –
- excelente…!-
Se levantó de un salto y se dirigió a la puerta de la suite.
- Tim! Vístete! Tú vienes conmigo!.... –
- Ya estoy vestido, Sensei!- respondió entusiasmado
- Que bueno! Las demás quédense aquí y cuídense unas a otras! – exclamó – Jinx, no me esperes despierta! A menos que quieras hacerlo después! –
- Estás loca?! No pienso hacer nada contigo!- le gritó la rosa – Y adonde van?-
- lejos –
- por qué va Tim? –
- porque fue el único que tildó a X de idiota -
- y por qué vas tú?! Estás herida?!! –
- me curo con la rapidez de un… no sé… pero es rápido! – rió – Si eso no impide que me pegues, tampoco impedirá que me divierta -
Jinx, sonrojada, trató de darle una última golpiza, pero, por primera vez en desde su convivencia, Raven atajó el ataque y le apretó las muñecas sin delicadeza.
- Jinx… dame espacio – dijo con seriedad – no puedo perder tiempo contigo ahora –
Cheyenne la miró, con la cara iluminada. Ahora admiraba a su sensei aún más… si eso se podía.
- Bueno! Nos vamos!... – Raven miró a la niña y puso los ojos en blanco, resignada – Debo salvar al hermano de Cheyenne –
La nombrada dejó escapar un gritito y aplaudió.
La puerta se cerró, dejando esperanzas.
-
Jinx se encerró en el baño y comenzó a llorar.
"Dame espacio, no puedo perder tiempo contigo ahora"
Jamás, desde que son compañeras, Raven se le había dirigido de esa manera.
Esto sólo podía significar una cosa. Su novia ya no la quería.
-
Se tele transportaron a las puertas de una escuela secundaria muy popular en Jump city: La Secundaria Murakami.
Ya había amanecido. Y se sentaron a esperar. Pronto la escuela abriría sus puertas y los alumnos vendrían.
Y así pasaron maestra y pupilo, en silencio, su espera…
- Que hacemos aquí? –
- Silencio-
- Que hacemos aquí?!! –
- Que te calles! –
- Sensei! Sensei! SENSEI!!! –
- Mierda con el sensei!-
- Y seguiré si no respondes! – el chico se cruzó de brazos – Que hacemos aquí?! –
- Estamos reclutando –
- De una escuela? Ahora?! Y justo en el territorio de Robin?! –
- Sep-
- pero porq…?-
- Al fin están llegando eso tarados! –
Las puertas de Murakami comenzaron a recibir a los jóvenes.
- Ok Tim, pronto llegará aquella a quién debemos reclutar.. – le da una caja envuelta en papel de regalo y una carta – debes darle esta caja –
- pero… y X?!-
- este es el plan –
-
Una chica rubia llegaba a la escuela, como siempre, del brazo de sus dos mejores amigas, como siempre, con su almuerzo de siempre… Para un día normal… como siempre.
Hasta que un niñito con traje de superhéroe les salta encima!
- Estoy terriblemente enamorado de ti!!!- le grita a la rubia, que parecía a punto de tener un infarto.
Las otras se ponen a gritar " Que dulzura!!" … Y se emocionan aún más cuando el niño le entrega una caja de regalo y una carta a la chica. Y se acerca a su mejilla, para darle un beso.
- Si aceptas, no entres al colegio, sigue adelante y dobla en la primera esquina a la derecha…- le susurra antes de besarla.
Luego, el niño desparece tal y como apareció.
La chica lee la carta.
"La Vanguardia sabe que estás viva, y que no has perdido la memoria…Has sido reclutada para servir a la Célula Rebelde de los Titanes.
Podrás conservar tu identidad civil y si aceptas, El Fénix Negro velará por ti y los que te rodean.
Te esperamos, Terra"
- Y bien? Que dice?!- le dijeron las otras a coro
- Cosas de niños…-
Al abrir la caja, encontró un transmisor dentro. Sonó la campana.
- ops! Tenemos que entrar! –
- Tara... No vienes?-
La chica se quedó con la mirada perdida en el transmisor.
- Adelántense ..- dijo
-
- Y bien se lo diste? –
- positivo sensei!...-
- y le dijiste que doble en la primera esquina a la izquierda, verdad?-
- upsi… -
- dijiste derecha, verdad? -
- Diablos!!-
--
Como lo predijo, los aviones aún seguían algo cerca. Le tomó horas de caminar, pero por fin llegó, pasada la mañana, a su campamento. Suspiró… y se quitó la máscara.
Se dejó atrapar.
Y allí estaba.
Al parecer, a la vida le encanta torturarlo, humillarlo y encerrarlo… y justo cuando se sentía feliz y encontraba un hogar… el destino le cagaba fuego. Se encontró con un viejo amigo, el abusivo de Igor Krull, uno de los matones más terribles de Smirnov.
- Van a llevarme con Smirnov? – le preguntó
- No, tenemos la orden de matarte, para deshacerse de algo tan insignificante como tú, su presencia no es requerida – le respondió con una sonrisa sádica.
No, no lo era. Porque su malvada presencia se sentía a leguas.
- me matarán aquí?...-
- Pues si…más no ahora…- sonrió – y agradece! estamos en un lugar tan hermoso, lleno de casinos, fiestas, teatros y cabarets… es el cielo! Niño! Vas a probar el cielo antes de ir al infierno! (n/a: frase trillada... T-T) –
El muchacho se quedó cabizbajo.
Para él… el cielo eran los pasteles de su maestra.
-
Se divirtieron todo el día usando su cuerpo como piñata. Y a la noche lo esposaron, tomaron un automóvil y se dirigieron a un prostíbulo, unos kilómetros cerca de Las Vegas. El plan era matarlo y dejar el cuerpo allí, el lugar ya tenía muy mala fama de todos modos.
- Muy bien, escoge con quien… será tu regalo antes de morir…-
El muchacho tambaleó. No quería nada… pero decidió por hacerse el indeciso, así ganaba tiempo, quizá, para que algo se le ocurriese.
- Esa está muy buena… puaj! Que cara más horrible! – comenzó- y esa es bonita, pero no las tiene grandes…-
- La pelirroja?! Pero si las tiene bien…?-
- He visto más grandes…-
Los demás rieron ante la picardía del joven.
Ninguna se comparaba con el cuerpo de Rae-sensei…
Lo bueno de los mastodontes abusivos como Igor, era que todos eran brutos, sin excepción. Siguió así por una hora…
Hasta que pensó que la vista le jugaba un chiste.
Una muchacha, de pelo negro corto, ojos violetas y cuerpo de diosa se acercaba a ellos con elegancia gatuna y una sensualidad acentuadísima, rechazando a todos los demás, y mirándolo fijamente a él.
Sólo podía ser…
- Hola chicos, por que tan solos aquí?...-
- Quiero a ésta!...-
Igor miró al chico, fastidiado. La mujer era muy hermosa.
- Ok, dulzura, como te llamas? –
- Rachel-
-Quiero ésta!- repitió X
- Bueno, Rachel…Trata bien al chico…- gruñó – y después sigo yo…-
Raven se alzó de hombros y besó al muchacho, quién se escandalizó al sentir la lengua de su maestra, y aún más cuando dio cuenta de donde ponía las manos.
- Como te llamas, cariño?-
- Ja… Jason …- aún no pudiendo creer lo que estaba pasando.
- Ok, Jason, veo que viniste preparado…- refiriéndose a las esposas.
- más o menos..- sonrió torpemente.
- bueno, es mejor que nos vayamos a un lugar más… cómodo –
Igor se levantó.
- Iré con ustedes, el chico está a mi cargo…-
- No te preocupes, no me molesta que me miren… - Teufel se lamió los labios- además me ahorra el venir de nuevo a buscarte -
Y se fueron.
Unos minutos después, una rubia vestida de colegiala se acerca al grupo de terroristas restante.
- Y bien guapos… les molesta que me encargue de ustedes esta noche?-
Todos rieron, y aceptaron, diciéndole obscenidades a la chica.
- Que bueno!-
E inmediatamente parte del techo se les cae encima, dejándolos a todos en "K.O.!"
-
La puerta se cerró con ellos tres adentro. Teufel se acercó al mastodonte Krull.
- Sabes, Igorcito… te mentí…-
- qué?...-
Un puñetazo directo en la nariz… "K.O.!" (n/a: n_n!)
- No me gusta que me miren! –
Se apresuró a quitarle las esposas a su pupilo.
- porque viniste a salvarme? –
- porque mi pupilo es un idiota con tendencias suicidas…!- le gritó – Arruinarás mi reputación!-
- Cómo me encontraste?-
- Ayer te comiste un micro chip con GPS…-
- el pastel..-
- sep –
- sabías que yo me iba a entreg…! –
La chica lo volvió a besar, y su heridas de piñata humana desaparecieron. Tomó el rostro de X en las manos.
- Intentaste sacrificarte por nosotros… y eso fue suficiente… Debes dejar del culparte por lo que fuiste, y pensar en lo que eres ahora, y serás en el futuro –
Lo tomó de la mano y saltaron por la ventana. Apenas estuvieron afuera, Raven dio la señal.
-
"Salgo del edificio, atolondrado.. Muchos oficiales corren en dirección opuesta a la nuestra, guiados por Tim, chocándonos, hacia aquel lugar que acabamos de dejar.
Una muchacha de pelo rubio, lacio y largo nos saluda, y le entrega mi sensei un velo… Ella, sin soltarme la mano, toma el velo con la otra y sigue corriendo…
- Buen trabajo… y bienvenida de nuevo…!! - dijo la violeta
- fue un placer, señor! – respondió la rubia, radiante – me alegra estar de vuelta, señor! –
Estoy bañado en sudor, siento una poderosa sensación en mi cuerpo, me detengo, la fuerza y rapidez con la que lo hice casi la hace tropezar y caer de espalda, pues aún me tenía agarrado. Siento un terrible ardor en las mejillas, y algo húmedo bajando por ellas, me duelen los ojos, tengo algo frustrante y duro en la garganta que me impide hablar…
Ella me mira, con ese violeta en sus ojos profundos, y sonríe, impasible, como siempre. Rodea mi cuello con sus brazos, orgullosa. Siento tanto alivio, tanta felicidad… El velo nos cubre, y me ciega un aura negra…
- No llores – oigo su voz, dulce voz – ya estas a salvo…-"
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Una semana de vacaciones en el Hotel Excelsior les sentó de maravilla.
- No puedo creer que me hayas salvado –
- No puedo creer que me haya vestido de travesti para salvarte!-
Risas. Cheyenne estaba abrazada a X, que discutía con Raven. Terra hablaba animadamente con Argenta. Tim jugaba con los dedos de sus pies. Jinx se distanció. Ella y Raven terminaron apenas regresó del rescate. Miraba hacia su ex novia melancólicamente.
- y… Raven – se atrevió a decir – donde vamos a vivir..?-
- bueno.. – habló con indiferencia – aún tengo que molestar a Robin… lo he abandonado un poco –
- pero donde viviremos..?- insistió la rosa
- Las Vegas es muy llamativo para nosotros…- siguió – la Vanguardia debe mantener un perfil más bajo –
- pero adonde..?-
Raven se paró del sofá, y alzó un puño en señal de victoria.
- decidido! Nos mudamos a Jump City!!-
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Hasta aquí! Me voy a dormir!!... Bye! LQMMM!
