-…Kirito-kun… -se le corren las lágrimas mejillas abajo, entonces lo abrazó apoyando su cabeza contra su pecho. Se sentaron contra la cama en esa misma posición, por lo que él jugó con sus largos cabellos castaños mientras le pasaba la mano por la cabeza para que se tranquilizara, hasta que quedó dormida entre sus brazos y sobre su pecho.

La mirada gris finalmente pudo llenarse de lágrimas entonces y agachándose su rostro sobre la cabeza de ella, le dio un beso sobre los cabellos para quedarse así un buen rato.

SWORD ART ONLINE

BLACK BUTTERFLY

Capítulo X "Decisión"

Desde hace ya algunos semanas, la idea de ingresar a la Universidad de Santa Clara en América, se había convertido en una de mis más grandes aspiraciones, debido a los estudios de la instalación del chip cerebral que sería la vanguardia a la más alta tecnología en lo que Inmersión virtual compete. Sin embargo… aún y cuando mis aspiraciones pelean exhaustivamente dentro de mi cabeza, la preocupación por dejar a Asuna en Japón me retumbaba como el eco dentro de la cueva de mi pensamiento que no me dejaría jamás en paz. Llegando a pensar en pedirle que viaje a América conmigo cuando llegara ese momento… Sin embargo… ahora que nuestro futuro ha cambiado de manera tan distorsionada, se me hace imposible pensar más allá de lo que tenemos ahora… Sólo quiero que todo salga bien con el bebé… que todo este problema del Hacker de la cuenta de Kayaba termine… que nuestro destino nos muestre nuevamente un rayo de luz para seguir… porque parece que me estuviera atorando en las sombras de mis propios temores con cada hora que pasa… Tal vez… deba contarle todo lo que está ocurriendo… lo que me pareció ver como el rostro de Sachi… que el Royal PvP es sólo una farsa para acercarse a nosotros y tomar a Yui… Pero… no puedo… a pesar de que es ella la única que mueve mis sentidos y mis pensamientos más profundos… también es la que acarrea mis más grandes temores… el miedo a perderla ó que algo le ocurra me corrompe… ¿En qué momento sucedió esto?... ¿Cuándo empecé a pensar en qué contarle y qué no decirle?... Si todas las decisiones que tomo comúnmente las consulto con ella… porque somos los dos… Dejé de ser aquel espadachín solitario en el momento en que ella apareció…

-Asuna… Asuna… -La llamaba suavemente mientras picaba la mejilla de la chica con su dedo índice. Lo que la hizo fruncir el seño un par de veces, mientras abría los ojos en parpadeos, separándose de él delicadamente al reconocerlo y tapándose la boca da un pequeño bostezo mientras sus ojos lagrimean.

-…Kirito-kun…

-Te quedaste dormida… ¿Te sientes bien? –Pasa su mano por la frente de su amada, quitándole algunos mechones desordenados de la frente. Ella asiente.

-¿Qué hora es? –busca por los alrededores su teléfono con la mirada. Ante la pregunta, el joven Kirigaya se inclina un poco y saca de su bolsillo el suyo.

-Las 8:00… me temía que se estaba haciendo tarde para estar aquí –hace alusión al interior de la habitación de la Yuuki. Y se levanta.

-No quiero… que te vayas… más que vienes y yo me quedo dormida que… -no puede hallar las palabras para excusarse. –Perdóname…

-No te preocupes… pero será mejor que comas algo antes de irte a la cama ¿de acuerdo? –señala la caja de pizza haciendo una mueca con el rostro.

-¡Ah!, ¡Y ni siquiera comimos!, ¡Y tiene extra queso! –Le toma las manos sintiéndose culpable y con el gesto indicándole que no se fuera así.

-Te dije que no te preocupes… la traje para ti –le coloca la mano en la cabeza y la mira sonriente. –Asuna… -se notaba un tanto nervioso por lo que baja la mirada.

-¿Qué? –ladea la cabeza para poder verlo mejor.

-Pues… no es que yo quiera irme tampoco… no sabes como quisiera pasar esta noche contigo… -Levanta su mirada hacia ella, encontrándola sorprendida.

-Yo también quiero Kirito-kun… -aprietan fuerte sus manos entre sí.

-Por eso… quería proponerte algo… aunque no estoy seguro de que tan factible sea… -desvía la mirada aún más avergonzado.

-Dime…

-¿Po… Podemos… pasar la noche en el viejo Aincrad?... –la mira rápido al mencionar estas palabras. Habían estado juntos todo el día en la escuela y luego en el juego y quería volver.

-¿Quieres… que durmamos en la cabaña?... –abrió grandes los ojos y luego sonrió animosa. –Por supuesto… De todas maneras entraremos para dormir… nadie notara que nos conectamos a esas horas de la noche.

-¿Te parece… a las 10:00?

-Como mañana debemos levantarnos temprano para ir a ver a Kikuoka-san a que nos dé el resultado de la inmersión controlada me parece una buena hora, te veré a las 10:00 en la cabaña.

-Muy bien… además… después de ver a Kikouoka… me gustaría que fuéramos a mi casa… y habláramos de lo que está pasando con… mi madre… -habla en un tono más serio.

-¿Vamos a decirle… a Midori-san?...

-Como te dije… debemos empezar a trabajar desde ya… -la mira decidido, por lo que ella asiente sin titubear.

De cierta manera Kirigaya Midori le despertaba un alto sentido de confianza, puesto que había criado a un bebé como su propio hijo a pesar de no serlo y le había brindado todo el amor que una manera le daría naturalmente. Aunque fuera en realidad su sobrino, para ella Kazuto era parte fundamental e irremplazable en su familia y al enterarse de que ella era su novia la había acogido como una integrante más. Algo le decía que la idea de un bebé de ambos no le caería en mucha gracia al principio, pero los apoyaría con todo su amor y consejos que siempre está dispuesta a dar; Muy al contrario de lo que piensa le dirá su propia madre, el sólo hecho de pensar en enfrentarla con tal noticia la destruye.

Tras un pequeño y dulce beso había despedido a Kazuto tras la puerta. A decir verdad… ese mismo día se había enterado de tantas cosas que apenas y podía procesarlo todo y en especial la noticia más grande que se le presentó en la forma de las sorpresas menos esperadas, estaba embarazada… embarazada… esa palabra que podía sonarle hasta terrorífica, dentro de ella se estaba formando una nueva vida, un hijo… un hijo de su amado Kirito-kun… La idea aunque la debatía entre la incertidumbre y la alegría sin duda la llenaba de oleadas de felicidad que contrastaban con el miedo natural al cambio.

Se recostó contra la puerta y cerró los ojos, llevándose las manos al vientre, las lágrimas empezaron a florecer nuevamente y a rodar sobre sus mejillas con un destello luminoso. Dos veces había enfrentado la noticia en un solo día, en el mundo virtual, habiéndose tragado su incertidumbre, dudas y alegría entremezcladas para no alarmar a los demás, sabiendo compartido su secreto solamente con Kirito, aunque al final todos se hayan enterado y felicitado. El hecho era que ese bebé por el que recibía ovaciones era simplemente el resultado de una misión oculta que terminaría por transformarse en un valioso Item. El verdadero bebé… del que nadie más que ella y Kazuto tenían conocimiento, existía ahora sólo dentro de su ser y su pensamiento y el de su esposo.

Debía haberlo sospechado… después de aquellos encuentros había empezado a sentirse extrañamente mareada de vez en cuando y aunque no le había tomado demasiada importancia, por las mañanas, últimamente la comida le provocaba náuseas, sin contar con el retraso en su periodo de más de una semana siendo ella siempre tan exacta. Las pruebas estaban en frente de ella y no las había siquiera pensado en unir para atacar los cabos.

Se había sacado la falda y la blusa, quedando solamente en ropa interior mirándose frente al espejo. Su delgada y esbelta figura se reflejaba sin la más mínima variación. Aunque su rostro demostraba los conflictos que anidaban en su cabeza.

-…Kirito-kun… -mencionó una vez más, pensando al respecto y llevando ambas manos a su plano vientre lo miró por algunos cuantos minutos, viendo como incluso sus manos se hundían bajo sus costillas al presionar por lo delgada que era. Pero al darse cuenta de lo que estaba haciendo decidió soltarse y correr a tirarse sobre la cama, enroscándose por un momento, apretando los ojos, hasta sentirse un poco más relajada. Volvió a abrirlos y a intentarlo nuevamente, bajo su mano a tocar su vientre, pero esta vez, despacio y con una sonrisa, cual hubiera comprendido que el bebé que crecía dentro de ella, era el fruto del amor verdadero que compartía con su amado Kirito-kun.

Nos habíamos reunido en la cabaña, en nuestra casa en el piso 22 de Aincrad, lo único que quería estar con ella y ahora la puerta del cuarto de baño nos separaba. Se estaba poniendo la pijama y yo la esperaba ya acostado en la cama, estaba en verdad cansado, pero impaciente. Desde que ocurrió el incidente de SAO no habíamos vuelto a dormir solos en nuestra cabaña, siempre había más gente junto a nosotros. Parece que hasta Yui había comprendido la atmósfera porque no se había hecho presente.

-¡Asuna!, ¿Estás bien? –le llama desde la cama al ver que no venía.

-Ya… ya voy Kirito-kun…

¿Qué tanto podría estar haciendo si sólo tenía que apretar algunos botones? Kirito se levantó y camino hacia la puerta que los separaba. -¿Asuna?...

-¿Qué haces?, ¡Te dije que enseguida iba!, ¡Vuelve a la cama! –grita desde dentro.

-Pero…

-…Kirito-kun… ¿has estado borrando ítems del inventario?... –pregunta finalmente.

-¿Eh?...

-Por más que busco un cambio de ropa a Pijama no lo encuentro…

-Entonces… estás… -No puede evitar sonreír un tanto pervertido.

-¡No te rías así tonto! –Le grita cual supiera perfectamente el gesto en el rostro de su esposo.

-Vamos… sólo ponte una de mis camisas y sal de ahí ya –Le da una respuesta práctica. Pero fue más grande su sorpresa al verla atravesar el umbral de la puerta con la prenda que él mismo le recomendó. Sin duda alguna sus avatares eran demasiado diferentes como para lucir igual la misma ropa. Sus hombros eran tan pequeños y claros, que un lado del cuello de la camisa se escurría sobre uno de ellos, mientras las mangas le sobresalían y lo largo le cubría hasta un tanto más debajo de la ropa interior. La blancura de su piel resaltaba enormemente con el color negro. No podía quitar su cara de fascinación.

-No me mires que me va enorme…

-No tienes idea de lo que dices… -se acercó rápido y la besó, sorprendiéndola en un principio, para luego cerrar los ojos y dejarse llevar por sus labios sumergidos entre los suyos. Caminaron bruscamente dos pasos hacia atrás hasta topar contra la puerta.

-Bueno… de todas maneras sólo era para no salir desnuda de la habitación… hay que darnos prisa si queremos dormir aunque sea un poco para levantarnos temprano mañana…

-¿Darnos prisa? –se separa y la mira sin comprender.

-Ya sabes… ¿No me dijiste que querías pasar esta noche conmigo? –pregunta ella exponiendo su punto. –Desvístete…

-Claro… Pasarla juntos… en la cabaña… -la mira y traga saliva.

-No… -niega empezando a enfurecerse, -¡No de nuevo! –Se sonroja de pensar que nuevamente le estaba ofreciendo hacer el amor sin que él lo pensara de esa forma y trata de golpearlo con el puño cerrado en el pecho, pero la alerta del código Anti-Crimern reaccionó haciendo estallar algunas chispas púrpuras entre su mano y el pecho de su esposo.

-Jajajajaja –se burla abiertamente al ver la expresión de su amada. -¿Cómo crees?... –Vuelve a agacharse sobre ella y tomándola por ambos lados de la cintura la besa profundo, a lo que ella corresponde a la intensidad del beso y rodea el cuello del joven con ambos brazos.

Siempre… fueron esas actitudes y sonrisas las que llamaron mi atención… yo que había sido creada como encargada de la terapia de salud mental por el sistema Cardinal para Sword Art Online. MHC P001, nombre código Yui… a pesar de ser tan sólo un programa… algo dentro de mí, quería conocerlos… quería verlos de cerca y hablarles… después de todo al permanecer cautiva dentro de mi propio espacio y no poder cumplir con mi labor al mantenerme alejada de las personas, no había nada más que pudiera hacer que anhelar y desear también… Un poco de esa luz, de esa paz, de esas sonrisas tiernas. Ahora comprendo que en aquel tiempo que los errores que se almacenaron dentro de mí y terminaron por estallar borrando mis recuerdos, realmente fueron la manera de liberarme de la soledad. Kirito-san y Asuna-san, no sólo me sacaron de aquel bosque al que pude llegar con la esperanza de encontrarles, se llevaron con ellos mi corazón… que a pesar de estar recopilado por miles de millones de datos, se ha materializado ahora en la sonrisa que me provocan tanto papá como mamá con solo permanecer a mi lado. Ellos… a quienes el sistema desde el inicio reconoció como las dos personas con más afinidad dentro del juego. Tal vez mamá no lo sepa y sé que papá trata de pasarlo por alto ó simplemente no pensar en ello, pero estoy segura de que comprende que mis habilidades de rastreo, búsqueda y observación van mucho más allá de la simple convivencia y he llegado a enterarme que su afinidad es tan compatible hasta el punto de ser la unión entre sus cuerpos 1 en 300 mil. Por lo que puedo decir que la unión entre los dos es extrema en cuerpo y alma. Jamás arriesgaría su felicidad, porque los amo tanto… y ellos han compartido su familia conmigo.

-La mañana había llegado, el sonido de los pájaros cantando armoniosamente se perfilaba por todas las ventanas de la cabaña, mientras los rayos de sol empezaban a entrar claros, para empezar a tornarse dorados con el pasar de los minutos.

La pequeña de largos cabellos oscuros que entró a la habitación sonrió abiertamente al ver que la joven Undine estaba despierta, mientras el Spriggan a su lado aún dormía.

-¡Buenos días mamá! –Llega hasta ella y la abraza.

-Buenos días Yui-chan, -la abraza fuerte y la ayuda a subir a la cama a su lado. Ambas voltean a ver hacia Kirito, que no se inmutó con el movimiento de Yui.

-Papá sí que tiene el sueño pesado, -sonríe al verlo.

-Sí… siempre fue así, Kirito-kun nunca se levanta antes de que suene su despertador, por eso… ¿Te cuento un secreto? –Ante su pregunta, los ojos de la niña se abrieron grandes y expectantes. –Por eso siempre pongo mi despertador diez minutos antes de que suene el de Kirito-kun, así… puedo verlo mientras duerme, -mira enamorada hacia el rostro del joven de cabellos negros.

-¿Verlo mientras duerme? –No tiene ningún sentido tal acto para su hija.

-Etto… -no encuentra las palabras para explicárselo y empieza a ponerse roja, hasta que un bostezo le llamó la atención. -¡Bu, Buenos días Kirito-kun!

-Buenas…. –Trata de mantener sus ojos abiertos pero vuelve a cerrarlos.

-¡Vamos papá!, ¡Ya amaneció! –cae sobre él abrazándolo Yui.

-¡Yui! –abre los ojos de golpe y se sienta rápido, en un principio sorprendido, pero luego feliz de tenerla entre sus brazos.

-¡Papá! –le devuelve la llamada en el mismo tono, por lo que ambos empiezan a reír. –Me sorprendieron bastante, no tenía idea de que iban a venir a dormir, les hubiera hecho compañía, -se disculpa por su ausencia.

-¡Ah!, eso… fue algo improvisado Yui-chan, ya ves cómo es papá, de buenas a primeras me dijo. "Asuna vamos a la cabaña" –menciona fingiendo la voz ronca.

-¡Oye! De buenas a primeras… -se ríe un poco por su imitación de él.

-¿Y… vamos a desayunar? –Los mira ansiosa, -¡Sandwiches Ultrapicantes! –levanta los brazos Yui.

-¡Ese es el espíritu! –la apoya Kirito, -Pero… a decir verdad… tenemos que irnos temprano Yui…

-Oh… -baja la mirada.

-Pe… Pero volveremos lo más pronto posible esta misma tarde y si quieres, podemos dormir todos juntos esta noche, -la toma de las manos Asuna. -¿Verdad Kirito-kun? –Busca su complicidad.

-¡Por supuesto que sí!

-Claro que sí mamá, -le sonríe ella también, -pero… quiero que estés tranquila y no te sobreesfuerces… por favor no te preocupes.

-¿Por qué lo dices Yui-chan?... –la mira curiosa.

-Vamos… que yo puedo ver el flujo de sus datos… siempre lo hago para corroborar que todo esté bien y ya me di cuenta… -les sonríe divertida.

La pareja volvió a verse entre sí.

-¿Ya lo sabes? –preguntó serio Kirito.

-Sí…

-¿Y qué tal? –Sigue con la misma actitud.

-¡Kirito-kun!, ¿Cómo que "Y qué tal"? –lo empuja del brazo su esposa. –Sí creo que estamos hablando de lo que estamos hablando es un tema delicado…

-Tienes razón… primero hay que aclarar que estamos hablando de lo que creemos que estamos hablando… -termina riéndose por tanto misterio.

-¡Kirito-kun! –lo reprende nuevamente.

-Ya lo sé Papá, han aceptado la misión oculta de Proposal Pregnancy y realmente estoy muy feliz por eso, -les sonríe auténtica. –Porque sé… que su misión PP además de ser por completar un Item… es una misión por defecto…

-Yui-chan… -Tiemblan los ojos de Asuna al escucharla.

-Yo sé… que ustedes dos… -no puede evitar que los ojos se le inunden de lágrimas. –Serán unos padres estupendos… porque para mí… -No pudo terminar de hablar porque Asuna ya la había halado hacia ella y la abrazaba con fuerza contra su pecho, al instante que Kirito se unió al abrazo de familia.

-Es verdad… que Kirito-kun y yo… tendremos un bebé… ¿Pero eso sabes que significa Yui-chan?... Que tú tendrás un hermanito… ó hermanita…

Al escucharla, los ojos de la pequeña brillaron de alegría. -¿Entonces… yo seguiré siendo su hija?... –se separa de ellos y los mira de cerca.

-Por supuesto que sí Yui… este bebé… sólo viene a hacer más grande nuestra familia –le pone la mano en la cabeza Kirito.

-Papá… Mamá… -los abraza nuevamente y ellos a ella. El rostro de Kirito se llenó de preocupación al tener a sus dos chicas entre sus brazos.

Como estaba previsto, acudimos a la cita con Kikuoka esa mañana, digamos que lo único bueno que obtuvimos de esa reunión fue la cantidad de pastelillos que pude comer, además de los que Asuna me pasó al darles una mordida y decirme que no le gustaban ó que ya no le cabía… como sea comí bastante. El detallado informe que nos brindó fue simplemente que había notado una gran cantidad de fluctuaciones en mi frecuencia cardiaca y cómo no… con todas las sorpresas que me llevé ayer… Por lo que acordamos que de todas maneras todas las inmersiones seguirían siendo supervisadas, debido en primer lugar por la preocupación del estado por mi salud… después de todo no tienen a otro cibernauta espadachín… y la segunda, por la misión de encontrar al Hacker de la cuenta de Kayaba.

Era momento de cumplir con el segundo lugar por visitar… ayer le había dicho a Asuna que teníamos que hablar con mi madre, que para dejarlo de forma clara es mi tía en realidad, pero la amo como a una madre. Estoy seguro de que ella podrá brindarnos algunos consejos para pasar por esto.

Entramos con la naturalidad del mundo a la casa… Pero las cosas empezaron a ponerse extrañas cuando pedimos hablar con ella a solas. Después de todo era Sábado, así que ella no tenía que presentarse a la editorial ese día, era el momento perfecto para encontrarla. Nos sentamos en el estudio de papá, Asuna y yo en un sofá, mientras ella quedó parada observándonos. Estaba segura de que algo nos traíamos entre manos.

-Los retrasos suelen suceder… -dijo de la nada, lo que los coloreó de blanco a los dos. –No le digan nada a nadie antes de hacer una prueba de embarazo en sangre…

Demonios, sentía que el corazón me iba a explotar, si no pasó en el juego, ahora sí que pasaría, ella había ido directo al grano sin haber platicado antes un contexto. Por supuesto que le había mandado a sacar una prueba en sangre… no íbamos a hablar con mi madre sin estar seguros.

-Mamá…

Midori no los dejó pronunciar una palabra más, conocía muy bien a Kazuto y sabía que no vendría a platicarle de algo sin tener todas las pruebas que lo respalden y al notar que no había refutado acerca de la sospecha del embarazo terminó por comprender que sus suposiciones eran ciertas. Estaba muy conocedora de la situación de su hijo y lo mucho que este amaba a su novia, no le sorprendía que a esa edad las hormonas y la inspección les sorprendieran incautos. Los abrazó a los dos agachándose a la altura del sofá.

-Midori-san… -Tiemblan los ojos de Asuna y se aferra a ella como el apoyo que tanto necesitaba, alejándola incluso del abrazo a su hijo, para terminar estrechándola fuertemente y hundirse en su pecho, por lo que la madre Kirigaya, la abraza fuerte también.

-Tranquila… sólo hay una cosa… ¿Te has estado alimentando bien?, ¿Estás tomando vitaminas?, ¿Ya estás en control del embarazo?. Ante sus preguntas, los ojos de Asuna se cerraron al sentirse frustrada de dar negativa a todas sus preguntas. –No te preocupes… enseguida arreglaremos eso… ¿Sí?... –Voltea entonces a su hijo, -Kazuto, esta niña está muy delgada, debes procurar que coma bien y que tome sus vitaminas ¿de acuerdo? En los primeros meses del embarazo es cuando es muy importante todo esto… para que tu bebé nazca sano y hermoso, -le sonríe a Asuna, quien le devuelve la sonrisa. –Y no dudes que así será… mira qué genes –le dice en verdad animosa.

-…Gracias… -toma ambas manos de Midori entre las suyas y la mira completamente agradecida y feliz por sus palabras.

Si de algo estaba seguro es de que podría afrentar lo que fuera si Asuna estaba a mi lado, pero con la ayuda de mi familia sin duda las cosas serían un poco más fáciles. Mi familia… Mi madre… mi hermana… mi padre… mi esposa… mi bebé… y mi hija… Yui… había tomado mi decisión… y no podía retractarme… aunque no estoy seguro de hasta donde podré llegar con eso…

INMORTAL HEART ONLINE –Royal PvP Field. Horas después.

Cerré mis ojos fuertemente tratando de encontrar una manera… sabía que lo había pensado un millón de veces… y que no había otra forma de afrontar aquello, pero sentía que mi corazón se iba a partir en miles de pedazos si lo hacía. No tuve más remedio… al tratar de protegerla no hice más que ponerme a mí mismo en la encrucijada de salvar solamente a una…

Los gritos de Asuna aún resuenan en mis oídos…

Continuará…

SAO, Black Butterfly, Capítulo 11 "Oscuridad".

Hasta yo misma me he quedado así: WTFFFFF?. Jejeje… Muchas gracias por los hermosos comentarios, no saben la inyección de inspiración que son, ya ven, segundo capítulo de la semana xD. Creo que habrá muchas especulaciones al respecto de que viene…

Saludos especiales a: Valeri Riffin Kirigaya, Yui Kirigaya, Guest 1 y Guest 2, L' Fleur Noir

ARIGATO MINNA-SAN!

JA NE!