Todo lo que había pedido era un sábado tranquilo, sabía que no lo tendría luego que se enteró que iba a pasar el día con su madre madrastra, pero aun había tenido un poco de esperanza cuando la Loba le había dicho que solo iban de compras, necesitaban un par de cosas para la llegada de Adina en unas semanas y otras para la señora Martin, la encargada oficial para acercarse al sheriff Stilinski, el padre de Stiles. Le había prometido que luego de eso la dejaría tranquila, mientras que la Loba aprovecharía que Tate estaba de guardia en el hospital para ir a visitarlo y conocer a Melisa McCall, la madre del otro alfa, Scott.

Solo quería tener unas horas para ella sola luego de esa horrible semana de tener a sus amigas pegadas como chicle, realmente no quería más, por lo que obedeció a su madre y ambas fueron al centro comercial para comprar extrañas hierbas y aceites, todo normal.

Pero, a la salida, mientras su madre y ella guardaban sus extrañas compras en el auto, fue cuando todo sus planes cambiaron, no solo los de ella, también los de su madre.

Theo estaba vivo.

Theo estaba aquí.

Theo se acercó a ellas.

Había un sobreviviente de la manada Hale.

— Tenemos que hablar, pero no aquí. — Aun cuando él habla, Malia no puede salir de su shock. La bolsa llena de hierba resbala de sus manos. La Loba y Theo se apresuran a recoger el contenido, y es ahí, con un integrante de la manada de su padre bilógico a sus pies, recogiendo las cosas que necesitaban para deshacerse de la manada McCall/Stilinski, entiende lo que Theo quería decir con que no podían hablar aquí.

Sus ojos se encuentran con los de Stiles, aunque sabe que también estaba Scott y Liam, ella no aparta su mirada de Stiles. Los ojos de ellas la observaban con una intensidad, y trata de ignorar el hecho del porque sabía y entendía que el alfa tendiera sus manos en puños.

— Malia. — Su madre la llama entre dientes, aun en el suelo recogiendo las hierbas, sin ni siquiera verla.

Sale de su estado de shock, ella no debería parecer tan sorprendida, incluso asustada, enfrente de los alfas, de Stiles, ya tendría tiempo de aclarar sus pensamientos, entender cómo es que Theo estaba vivo, pero ahora debía mantenerse en calma porque los enemigos estaban enfrente, y un error podía ser fatal.

Se agacha y ayuda a recoger lo que faltaba, ignorando a la manada McCall/Stilinski lo mejor que pudiera.

— Tendrás que explicar mucho. — Malia dice apenas en un susurro audible para su madre y Theo.

El beta la mira a los ojos. — Lo sé. —

...

— ¿Qué has dicho? — Es lo primero que Stiles pregunta, resistiendo las ganas de romper el cuello de Theo.

El beta parece darse cuenta de algo, y deja de observar a Malia para centrarse exclusivamente en Scott. — La chica de ahí, la conozco, iba a la escuela conmigo en mi anterior hogar. —

— Le has dicho "princesita" — Stiles habla entre dientes, frustrado al saber que Malia conocía a alguien como Theo, frustrado por no saber qué clase de relación realmente ellos habían mantenido cuando estudiaban juntos.

— ¿Sabes lo que ella es? — Pregunta ahora Scott, también ignorándolo.

Theo se encoje de hombros. — Claro que sí, ha sido un werecoyote desde siempre. — Sus puños aprietan cuando se da cuenta que Theo parecía saber mucho de Malia. — A diferencia de todos nosotros, ella jamás ha sido mordida. —

— ¿Desde cuanto la conoces? — Pregunta de nuevo McCall.

Theo se tensa. — Prácticamente desde niños. — Observa a Malia y a su madrastra que estaban bastante concentradas en guardar sus compras en el auto, antes de volver su mirada de nuevo en Scott, con una sonrisa habla; — Iré a saludar. —

Stiles resiste las ganas de retenerlo, no lo quería cerca de Malia, pero él no podía ser tan obvio ante sus celos, mucho menos parecer que le interesaba Malia enfrente de Scott o Liam, así que trata de calmarse respirando profundamente. Observa sin poder hacer nada como Malia voltea a ver a Theo sorprendida, la bolsa de compras de la chica incluso cae al suelo, y es el idiota de Theo quien se agacha para ayudar a la madrastra de Malia a recogerlo todo, mientras los ojos de la chica se encuentran con los suyos por unos minutos, unos minutos muy cortos en los que Stiles trataba gritarle a Malia con los ojos que se alejara de Theo, pero ella no parece darse cuenta, se pone sobre sus rodillas y ayuda también a recoger las cosas.

— ¿Debemos hacer algo? — Pregunta de pronto Liam, llamando su atención y eso logra que finalmente logre de observar la espalda de Theo con la intención que le saliera rayos laser de sus ojos.

— ¿Hacer qué? — Pregunta, con la mandíbula apretada.

— Pensé que Brian dijo que nos alejarnos de la manada de Malia, eso incluye a Theo ¿no? — Liam observa a los dos alfas con curiosidad.

Iba a responder que sí, obviamente Theo no podía acercarse a Malia como cualquier otro chico werecreature, pero Scott es quien se adelante y responde.

— Brian dijo que si ellas no tenían alfa podíamos dejarlas en paz, por lo que no son enemigas realmente. — Empieza a explicar el alfa McCall. — Y Theo acaba de encontrarse con una amiga, solo eso, no podemos impedírselo. —

Amiga. Realmente espera que Malia solo haya sido eso para Theo, pero los pensamientos de que Malia haya pasado anteriores episodios de en celo con Theo al lado lo atormenta, ni siquiera quería pensar que Theo era un werecoyote y tal vez Malia se sintiera aún más atraída hacia él por ser de la misma especie.

— Theo no parecer verla como solo una amiga. — El comentario de Liam hace rugir su parte animal por dentro.

El beta tenía razón, y esta vez no era por sus irracionales celos, había una prueba y era la forma en la que Theo abrazo a Malia luego que había recogido todo del suelo. Suelta sus puños cuando se da cuenta que sus uñas habían provocado un pequeño sangrado en sus palmas, respira pausadamente tratando de calmar sus instintos de nuevo, y gira sobre sus talones para dejar de ver a Theo con Malia antes que cometiera un error.

Ya tendrá la oportunidad de decirle a Theo que se aleje de Malia, definitivamente se lo hará entender pronto.

...

Ella había corrido bastante, hasta que sus piernas se sintieron realmente agotadas, pero eso, realmente, no había servido de mucho, solo se había llenado de sudor y un agotamiento físico que solo le recordaba todo lo que había tenido que soportar aquella tarde.

Recuerda bien, luego que Theo y ellas habían recogido todas las cosas que tiro, Theo la abrazo, diciéndole en el oído cuanto la había extrañado, pero ella no había puesto mucha más atención, solo observaba como Stiles había dado media vuelta, le dijo algo a sus compañeros y se fue sin más, se había sentido como si la hubiera ignorado y por algún motivo que aún no entiende se había sentido dolida. Su parte animal si parecía saber el porqué.

Querías que alejara a Theo. Había susurrado. Que te reclamara como suya.

Era tan estúpido que no le había puesto atención alguna, prefirió centrarse en cosas más importantes, como el hecho que Theo iba en el mismo auto con ella y su madre. Fue un viaje horrible.

Sacude su cabeza para alejar esos recuerdos desagradables, ella aun no quería creer que Theo era un traidor, por eso había salido de su casa corriendo, no importaba cuanto dijera la Loba, ella simplemente no podía creer que un chico que había crecido con ella, y sus amigas, fuera solo una rata traidora, debía haber algo más... Algo que aquella manada de Stiles ocultaba, pero temía descubrirlo, ya de por si tenía demasiados problemas y no quería sumar más a su lista.

— Todo es más difícil en este estúpido pueblo. — Habla para sí, mirando el cielo nocturno. — ¡Quiero volver a Paris! — Grita frustrada, volviendo la vista al lago bajo sus pies.

Había corrido tanto, con muchos pensamientos en su cabeza, que no se dio cuenta cuando había término sentada en un alto acantilado, el agua del lago bajo sus piernas, que colgaban del acantilado, se movía con pequeñas olas por el viento fuerte de aquella noche, pero el agua parecía fría, refrescante, corrió tanto y era su última noche en celo, el calor en su cuerpo era hasta casi insoportable.

Se quita la blusa, los botines, y estirando sus brazos al frente se deja caer hasta hundirse en la fría agua del lago, y no nada hasta la superficie hasta que siente necesario tener que respirar, valla susto tiene cuando al abrir sus ojos ve a Stiles pie a la orilla del lago, increíblemente no grita ante el susto, pero si se sonroja demasiado.

¡¿Cómo es que Stiles siempre aparecía donde ella estaba?!

— Una vista maravillosa. — Habla el chico, con una sonrisa arrogante en su rostro. — Bonito sostén. —

Malia resiste las ganas de pasar un brazo por su pecho para tratar de ocultar su sostén, eso la haría ver estúpida, por lo que prefiere hundirse un poco más en el lago hasta que su pecho es solo un reflejo retorcido del agua.

— ¿Me acosas? — Malia pregunta, tratando de ella tomar el control de la conversación. — Porque pareces estar en todos lados. — Enarca una ceja, y ahora es Stiles quien se sonroja, y ella no puede evitar sonreír levemente.

Stiles se aclara la garganta antes de hablar. — Tu... ¡Tú siempre estas donde yo voy! — La señala con un dedo descaradamente, y Malia resiste las ganas de ir a morderlo por tratar de insinuar que ella era la acosadora.

— Eres un idiota. —

Sexy idiota.

Realmente no sabe quién lo pensó, si ella misma, su parte animal o ambas.

Pasa varios minutos en silencio, Malia dirigiéndole una mirada fría a Stiles, esperando con eso que entendiera que ella quería estar sola, pero en vez de eso, de pronto, tomando desprevenida a Malia, el chico empieza a desvestirse.

— ¿Qué estás haciendo? — Es todo lo que puede decir, sin ni siquiera pensando en la opción que podría salir del lago y correr hacia su casa, ver a Stiles sin camisa era una gran distracción como para que su cerebro pudiera pensar con coherencia. Luego de quitarse finalmente su pantalón, Stiles empieza a entrar en el lago. — ¿Stiles? —

Cuando él esta, finalmente, justo enfrente de ella, a solo unos centímetros de distancia, Malia olvida porque había terminado en esta situación en un principio, solo la cercanía de Stiles era su prioridad en ese momento, pero, su conciencia seguía repitiéndole que él era un asesino, y todo lo que le conto Theo de él...

Stiles era un verdadero psicópata.

Recordar eso le da las suficientes fuerzas para hablar decidida; — Aléjate. — Trata de parecer asqueada por su cercanía.

Stiles la mira y ella nota el brillo en sus ojos, no era deseo, se había sentido herido por su actitud, y Malia se sintió un poco mal, pero las palabras de Theo aún estaban tan frescas en su cabeza que no hace nada por tratar de hacerlo sentir mejor.

— ¿Por qué estas enojada conmigo? — Pregunta Stiles, mostrándose algo triste por el rechazo de ella. — ¿He hecho algo mal? —

Mataste a mi papá.

Muerde su lengua para no gritarle todas las cosas horribles que había hecho en contra de su familia, eso no serviría de mucho de todas formas, por lo que opta ignorarlo, pasa su mirada al cielo lleno de estrellas.

— Ya me odio a mí mismo lo suficiente. — Masculla Stiles, pareciendo hablar para él mismo.

Malia vuelve su mirada a él. — ¿Cómo alguien como tu puede odiarse a sí mismo? Eres un alfa, tienes mucho poder, podes hacer lo que quieras... —

— Jamás pedí esto. — Interrumpe Stiles, sin verla a los ojos. — Jamás pedí ser un alfa, ni siquiera un werewolf. — Stiles se sumerge hasta el fondo del lago, dejando a Malia confundida.

¿Él no había querido el poder Hale? Pero... Theo... Su madre y Adina le habían dicho otra cosa completamente diferente, le habían contado que Stiles había sido uno de los chicos que había aceptado la mordida de Peter para formar parte de su manada, pero luego él, lleno de codicia, había querido más poder y mato a Peter para ser el alfa de la manada, Theo había dicho que Argent con otros, incluido al werecoyote, se había enfrentado ante la traición de Stiles, el chico entonces hizo su propia manada (Jackson, Scott, unos gemelos a los que desconoce de sus nombres y Liam), para contraatacar, termino matando a todos, incluso Argent, y Theo se salvó porque le juro lealtad antes de que lo matara. Theo dice que solo fue para salvarse, pero aún seguía siendo leal a la manada de Peter...

Esa es la versión que conoce, pero jamás se ha planteado la posibilidad de conocer la versión de Stiles, y ahora estaba llena de curiosidad por saber.

Se sumerge hasta el fondo también, encontrándose con Stiles, había cerrado sus ojos y parecía que el balanceo del agua lo tranquilizaba, y, por algún motivo, Malia nota la lagrima que sale de su ojo derecho, a pesar de toda el agua. Ella nada hasta él, Stiles no parece darse cuenta de su presencia hasta que ella pasa una mano por su mejilla, Stiles abre enseguida sus ojos, sorprendido, con un pequeño brillo de tristeza en los ojos del chico, y no lo piensa mucho más, Malia lo besa.

...

Ella lo estaba besando.

No sabe exactamente porque, hace tan solo unos segundos atrás parecía estar enojada con él, por algún desconocido motivo para él, pero no se estaba quejando, ¿cómo lo haría? Un beso de ella era lo mejor en su vida, incluso había olvidado el dolor por el recuerdo de la muerte de su madre, o la discusión con Theo horas atrás.

Todo queda al olvido cuando la tenía a ella.

Porque nada era más importante para él que Malia.

Aun besándose, ellos suben a la superficie del lago, Stiles pasa sus brazo por el cuerpo de ella, acercándola más, y aun cuando dejan de besarse él une sus frente, porque no quería tenerla lejos, había pasado una semana sin poder tocarla, besarla, la extrañaba tanto que no quería volver a soltarla nunca más.

Ella seguía acariciando su mejilla antes de preguntar; — ¿Cómo es que ahora eres un alfa si no querías serlo? —

Evita verla a los ojos. — No me gusta hablar de eso. —

— Stiles, por favor. — Ella lo obliga alzar el rostro para verla directo a los ojos.

Stiles pasa un mechón del húmedo cabello de ella detrás de su oreja. — Él alfa quien me mordió no era el mejor. — Empieza a relatar. — Me convirtió a pesar que no quería, siendo un lobo lleno de furia y primerizo en poderes que iban más allá de mi compresión en ese momento, no pude controlarme y...— Él se siente demasiado apenado consigo mismo que de nuevo evita verla a los ojos. — Bueno, paso un par de cosas y termine matándolo. —

— Lo mataste. — Repite Malia, con voz ausente.

— Como ya dije, no me gusta hablar de eso. —

— Yo...—

Stiles la calla besándola. Malia al principio duda pero termina correspondiendo el beso con la misma intensidad que él, hasta que lo aparta con un leve empuje de sus manos.

— No puedo hacer esto. — Dice ella, sus ojos brillando por el deseo contenido.

— Por favor. — Susurra, acercándose de nuevo a su boca. — Yo te necesito, Malia. —

...

Él la necesitaba.

Ella lo necesitaba a él.

Su cabeza le grita que no lo haga, que no está bien, incluso le hace recordar todas las cosas horribles que Stiles ha hecho, y que, incluso, hace tan solo unos minutos lo había confesado. Pero pone todo eso en el fondo de su mente y deja que aquel deseo, que finalmente el celo, que estaba en sus últimas horas antes de desaparecer de su cuerpo, gobernara todo su cuerpo.

Se dejó llevar por el deseo que sentía por Stiles, y increíblemente no se sentía mal por eso, Stiles sabía muy bien cómo hacerla olvidar todo con tan solos sus besos.

Solo una vez iba a dejar ser la niña buena de la Loba, y seguir sus instintos.

...

Había empezado despacio, temeroso que Malia de nuevo dudara. Beso sus labios, su cuello y encima de sus pechos con suavidad, hasta cuando Malia se estremeció en sus brazos, entonces no pudo contenerse más.

Malia pasa sus manos a las mejillas de él y lo atrajo para otro beso, mientras Stiles se encarga de quitarle su sostén, ante la vista de los senos desnudos de Malia ante él siente el bulto en su ropa interior creer.

— Eres tan hermosa. — Susurra en el odio de la chica con voz ronca.

Él recorre las gotas de agua en el cuerpo de Malia con su lengua, desde su cuello hasta llegar al pezón de la chica, muerde, succiona, lame, y su otra mano acaricia el otro seno de la chica. Malia gime dándole aprobación a Stiles de sus movimientos. Las manos de ellas se adentraron a aventurar también, pasando primero por los hombros de Stiles hasta llegar donde sus cuerpos se unen, debajo del agua, hasta tocar el bulto por encima de su ropa interior.

Ese es detonante que destruye su poco autocontrol, eso, y que, ella empezara a frotarse su sexo con el de él, haciendo que muchas descargar eléctricas atravesaran el cuerpo de Stiles de pies a cabeza.

¡Lo estaba volviendo loco!

— Malia. —

Stiles gime, acercando su boca a la de Malia, sintiendo la respiración entrecortada de ella, su aliento caliente contra sus labios.

— Hazme tuya Stiles. — Sus palabras lo dejan sin aliento. Ella lo mira a los ojos con intensidad. — Quiero sentirte dentro de mí. —

No tuvo que pedirlo dos veces, y Stiles no lo pensó ningún segundo más.

La ayudo a quitarse su short, encontrados que ella no llevaba ropa interior, y Malia lo dejo completamente desnudo con suma rapidez. Agarrándola de la cadera la guio hasta su miembro y la embistió con suavidad al principio, notando de pronto algo durante el transcurso.

Era virgen.

Ella nunca antes había estado con alguien más.

Solo con él ha estado de esta forma.

No se deja pensar mucho más en eso, entra en ella de una embestida, emocionado ante el nuevo descubrimiento, ella jadea apretando sus manos en los hombros de él, hasta que Stiles está seguro que el dolor en ella mejora un poco empieza a moverse, acaricia su cadera con los dedos y deja cálidos besos sobre los labios de ella, hasta que sus manos dejan de apretar sobre sus hombros. Él se retira y luego presiona hacia adelante, tan profundo como su cuerpo lo permitiera.

Malia jadea, gime, aprieta más a Stiles contra ella, hasta que sus paredes empiezan a cerrarse.

Stiles habla cuando está seguro ella está apunto de correrse. — Eres toda mía ahora, nena. — Un susurro apenas audible para ambos.

Malia se corrió echando su cabeza hacia atrás y gritando, llenando el bosque con sus deliciosos gemidos, sus ojos brillando azul eléctrico. Él baja su cabeza hasta su hombro y lo muerde, porque ahora más que nunca estaba seguro de lo que sentía por Malia, con ese pensamiento encuentra su propia liberación, viniendo adentro de ella, pero ninguno de los dos piensa en eso realmente.

Stiles estaba demasiado distraído con el cuerpo frio de Malia junto al suyo, y no dejaba de pensar en lo que acababa de hacer, de la leyenda que había leído hace un par de días cuando busca información acerca de los werecoyotes, y que aquel mismo momento había tenido todo sentido.

Cuando se han calmado, aun con sus cuerpos unidos, y el agua es tranquila y caliente sobre ellos, vuelve sus labios hasta la oreja de ella. — Sabes lo que esto significa, ¿no? — Toquetea con sus dedos, delicadamente, el mordisco aun fresco sobre la piel suave de ella.

Malia se estremece. — Si. —