Hola chicos, aquí les traigo otro capítulo de "Sentimientos sin conocer", espero que les guste
Muchas gracias a quienes me leen y a los que comentaron, en verdad se los agradezco.
Respondiendo comentarios:
Icegirl02:Gracias por tu comentario*-* Jajaja déjala, ella puede ser lo que quiera xD Si, ya sabes me aloque y las puse juntas, espero este capítulo te guste.
OTAKUFire: Jajaja si, igual me la imagino como una loli linda y tonta xD Jaja siii, fuiste el único que creo que notó el parecido, jaja es que estaba escribiendo con la tv prendida y estaba pasando Cars, entonces cuando estaba justamente escribiendo esa parte del fic, pasó esa escena y no pude evitar ponerlo xD espero este capítulo sea de tu agrado.
Esme:Gracias por tu comentario *-* jaja gracias, que bueno que te gusto. En verdad me alegra que haya sido de tu total agrado y te entiendo es horrible cuando amas a alguien y esa persona se encuentra en una situación parecida, espero y todo haya salido bien. Disculpa la demora, ya sabes las fiestas y eso xD espero te guste este capítulo.
Arwin:Gracias, y yo no me cansó de agradecerte por ser tan linda persona conmigo *- * Te adoro por darle todo tu amor a esta historia, en verdad siempre me motivas a seguir adelante, espero este capítulo sea de tu agrado y por cierto si gustas puedo agregarte a alguna red social para avisarte cuando actualice. Bueno, gracias por tu comentario *-*
Susurro Nocturno: Gracias lobito por tu comentario *-* Si, Kya pasó una noche horrible pero todo salió bien. Que bueno que te gustó, espero igual este sea de tu agrado, saludos.
Luna RedDragon: Jaja no te preocupes, gracias por leer esta historia *-* y disculpa la demora, pero ya está aquí este nuevo capítulo, espero y te siga gustando. Gracias por tu comentario :3
Obini: Que bueno que te gustó *-* Sii, el final estuvo emocionante, esa Kya es una loquilla. Jaja si, aún falta para que ellas estén juntas, pero no mucho ;) Gracias por seguir esta historia y jaja tenía miedo de que no gustaran las caritas que ponía en el fic, pero que bueno que es de tu agrado *-* Gracias por comentar, saludos.
Bueno, los dejo para que disfruten de este nuevo capítulo.
Capitulo X
-Demonios – Lin se quejaba mientras caminaba – ¿en dónde estoy? – se preguntó observando a su alrededor, se encontraba en un bosque lleno de colores con hermosas plantas y algunos ¿animales? No sabía bien que eran, pero eran seres que estaban a su paso y que agradecía no le atacaran, porque no llevaba consigo ninguno de sus látigos.
Seguía caminando algo frustrada por estar sin algún rumbo fijo y porque tenías varias horas en ese lugar extraño, que aunque no era feo, si era un poco peculiar, pero eso no era lo que la tenía de tan mal humor, su frustración e intriga se debía a cómo diablos llegó ahí, lo único que recordaba es haber tenido la pelea con esos delincuentes contratados por los amigos de Su y que había resultado gravemente herida, lo inusual es que ahora se encontraba sin ningún rasguño y en ese lugar.
Venía bajando por un pequeño risco cuando gracias a un pequeño animalito que parecía a un conejo, el cual salió de un arbusto, haciendo que ella resbalará y cayera rodando hasta parar dentro de una madriguera – maldito, te mataré – maldijo al pequeño conejito que la miraba moviendo su cabeza de un lado a otro, al salir de ahí iba a correr directo a el animal, pero alguien la hizo detenerse.
-Veo que heredaste el carácter de tu madre – dijo esa persona acercándose, teniendo en su rostro una gran sonrisa.
Lin no podía creer lo que sus ojos estaban viendo - TIO IROH – sus ojos y boca se encontraban muy abiertos.
-Hola Lin, me da gusto verte – dijo el general, acercándose a ella.
-Pe..ro pero, cómo es posible – la ojiverde seguía sin poder entender nada, su tío Iroh estaba ahí, a ella ese anciano alegre le agradaba muchísimo, le gustaba que le relatara las historias de cómo era el mundo antes cuando la guerra existía y cómo su madre junto con sus tíos lograron cambiar el rumbo de las cosas, las bromas, proverbios y ocurrencias que hacía para hacerlos sonreír, aunque lamentablemente, él había muerto cuando ella aún era muy pequeña, pero ahora estaba ahí delante de sus ojos.
-Jajaja – se ría el de mayor edad – tranquila, no te preocupes por darle siempre sentido a las cosas. Ven, acompáñame - le dijo mientras la tomaba del brazo llevándola consigo y tarareando una melodía.
Llegaron a una pequeña casa con un enorme y hermoso jardín, que tenía una pequeña mesa – ven, siéntate - le indicó a la ojiverde, la cual seguía en shock por todo lo sucedido.
-Nada es mejor para empezar un día que una buena taza de té de jazmín – Iroh, sin perder más tiempo sirvió dos tazas, tomó asiento y tranquilamente disfrutaba su bebida.
-Demonios, demonios, me estoy volviendo loca – se decía para sí misma Lin – debe ser un sueño. Sí, eso debe ser, cerraré mis ojos y cuando los abra todo regresará a la normalidad – cerró sus ojos y al abrirlos se dio cuenta que no había funcionado.
-Jajaja – volvía a reír el bonachón – trata de relajarte y prueba el delicioso té que prepare.
Lin siguió intentando hasta que se rindió, no entendía nada de lo que estaba sucediendo, pero qué más da, no tenía otra opción por el momento y haciendo berrinche empezó a tomar su taza de té.
-Me da gusto verte, mírate, eres toda una señorita y un oficial, por lo visto – sonreía, mientras le soplaba a su bebida.
-Así es tío. Por cierto, ¿qué es este lugar? – Lin observaba a su alrededor tratando de obtener algún tipo información o algo que reconociera de ese extraño pero bello lugar.
-Es el lugar que tu desees que sea -
-Eso no me ayuda en nada – respondió cruzando sus brazos.
-Jajaja –
Las horas siguieron pasando mientras hablaban de todo un poco. Lin trató de relajarse y de olvidar lo extraño de la situación, le contó de cómo estaban ahora las cosas en Ciudad República, cómo se encontraban sus tíos con sus respectivas familias, de algunas persecuciones, de lo sucedido con Suyin y por último aunque con un poco de vergüenza, también sobre Kya. La ojiverde relato, cómo fue que se dio cuenta de su amor por ella, de que Izumi tuvo que ser la que recibiera su ira y de cómo ambas se amaban más que nada en este mundo, pero también contó sobre lo que tuvo que hacer y del daño que le había causado a la persona más importante en su vida.
Iroh al ver la tristeza en los ojos de Lin no dudo en decir – el amor puro siempre sufre, pero verás que al final lo vencerá todo, sólo espera – terminó de decir dándole una gran sonrisa. - Por cierto, crees que puedas ir a buscar más hojas de jazmín - fue una pregunta tan improvisada, que la ojiverde no pudo hacer otra cosas más que sonreír y aceptar.
-¿Dónde las encuentro? – preguntó, levantándose de su silla.
-Ves ese pequeño bosque – Iroh señalaba hacia unos árboles – entra en él y a unos metros las verás -
Lin miró algo dudosa, pero sin más remedio aceptó y caminó hacia los árboles en busca de más hojas para té.
-Sólo espera… - dijo Iroh, mientras veía caminar a Lin.
Ella al entrar al bosque siguió las indicaciones de su tío, siguió derecho hasta que a unos metros logró verlas, se acercó para tomarlas y al momento de que su mano hizo contacto con la flor, una luz blanca cubrió todo a su alrededor.
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La ojiverde tenía una sensación de estar despertando de un sueño, sus ojos aún estaban cerrados, sintiendo un aroma y un tacto muy familiar y agradable, en sus labios un movimiento que no sabía a qué se debía pero era muy cálido, - esperen, ¿estoy siendo besada? – pensó, pero a pesar de no saber quién era o si en verdad era un beso, no dudo un segundo en responder, esa sensación era tan familiar que no podía explicar por qué pero sus labios se movían solos, cuando el beso terminó, en su mente llegó el nombre de quien se trataba - Kya…. – dijo, ahora abriendo lentamente sus ojos, gracias a la luz blanca que le impedía ver con claridad, no podía ver exactamente si era ella o no, pero no había duda, era su morena, reconocería sus caricias y forma de besar en cualquier situación, cuando por fin la luz empezaba a ceder dando una visión más clara, todo se puso negro y ahora….
-TIO - gritó Lin, volviendo a ver a Iroh, ocasionándole que escupiera su bebida debido al grito. De nuevo, se encontraba sentada y tomando té en ese jardín.
-Hola Lin, volviste muy pronto – dijo, con su respectiva risa.
-Asdfghjll qué demonios hago aquí de nuevo – la Beifong caminaba frustrada de un lugar a otro – Kya, estaba Kya a mi lado y cuando por fin pude verla, volví aquí –
-Mmm eso suena extraño – el anciano acariciando su barba.
-CLARO QUE ES EXTRAÑO, TODO ESTO ES EXTRAÑO – expresaba con un tono muy alto de voz, la ojiverde.
-Jajaja eso es cierto –
-T.T – Lin no podía creer todo lo que le estaba pasando.
-Tranquila, la paciencia es una virtud – decía Iroh, mientras ponía una mano en el hombro de la Beifong.
-No estoy para proverbios tío – desanimada volvió a tomar asiento.
-De acuerdo, pero sabes qué anima hasta el alma más triste-
-¿Qué? – preguntó, sin mucho interés.
-Una buena taza de té - el general siempre era tan él, que terminaba alegrando a las demás personas, Lin con una pequeña sonrisa aceptó y juntos siguieron bebiendo, las horas pasaron entre risas, pláticas y algunos juegos de pai sho.
-Te gané – la ojiverde tenía una sonrisa de satisfacción.
-Oh, en verdad eres muy buena – respondió el general sonriendo.
De la nada, en ese instante de nuevo esa luz blanca se posó en la Beifong, haciendo que poco a poco se desvaneciera en ella - hasta pronto Lin, en verdad fue un gusto verte – dijo dándole otro sorbo a su taza y con una sonrisa, mientras veía desaparecer a la ojiverde.
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Poco a poco empezó a abrir de nuevo sus ojos, la claridad empezó a ceder y pudo observar un techo blanco que no reconocía – Kya – dijo al instante que se sentó de golpe, abriendo aún más sus ojos, visualizando todo a su alrededor, aunque para su sorpresa la morena no se encontraba ahí.
-Que bueno que despiertas Lin – Toph se encontraba de pie cerca de la cama.
-Madre, que es….tas Auch… Auch – la ojiverde trató de levantarse de la cama, pero un fuerte dolor en todo su cuerpo se lo impedía.
-Me alegra que hayas despertado, pero debes descansar, aún estás delicada – Toph ayudó a su hija a volver acostarse.
-¿En dónde estoy? – preguntó la ojiverde, dándose cuenta que tenía vendas en la mayor parte de su cuerpo.
-¿No recuerdas qué sucedió? - la mayor Beifong dijo, sentándose cerca de Lin.
-Sólo recuerdo que tuve una pelea con unos secuaces contratados por los amigos de Su – la ojiverde daba ligeros masajes a su frente tratando de recordar – todo es confuso, me encontraba en el suelo, de ahí mi mente no recuerda nada más -
-Así es, resultaste gravemente herida, pero ya todo está solucionado, esos tipejos no volverán a ver la luz del día, así que descansa – indicó Toph.
Estuvieron unos minutos en silencio, mientras que en la cabeza de Lin no dejaba de dar vueltas la imagen de cierta chica de ojos azules, así que sin más demoras hablo – madre…. Ammm, puedo preguntar algo - sentía un poco de nerviosismo.
-De acuerdo –
-Yo... sé que es una tontería pero – decía mientras inconscientemente jugaba con sus manos – ¿Kya estuvo aquí? -
Toph se sorprendió al escuchar eso, pero sin perder su cara neutral respondió - ¿Kya?, ¿por qué lo preguntas? -
-Tuve la visión de su rostro y la sensación de que estuvo a mi lado - decía pasando lentamente su dedo por su labio inferior.
Toph dejó caer su cuerpo en la silla inclinando su cabeza hacia atrás como si observara el techo, recordando horas atrás.
Flashback
-¿Cómo se encuentra? – preguntó Toph, entrando a la habitación.
-Estuvo consciente por unos segundos, pero de ahí volvió a dormir, el médico dice que ya se encuentra estable, que lo mejor es que siga descansando – respondió Kya - tía, quiero hablar de algo con usted – la morena sostenía la mano de Lin mirándola con ternura, mientras derramaba una lágrima.
-¿De qué se trata? – preguntó Toph.
-Hoy mismo tengo que irme de nuevo a Kampfer – respiró profundo y continuó – por favor no le diga a nadie que estuve aquí y mucho menos a Lin – la morena no quería que la ojiverde pensara que era una entrometida y que se sintiera obligada a volver a hablar con ella, solo por estar a su lado en ese momento.
Toph dudo un poco pero creía entender el por qué de la decisión de Kya, además estaba consciente de que si le decía a Lin, volvería a reabrirse esa herida que la mataba lentamente – de acuerdo, es tu decisión -
Fin de flashback
-No Lin, creo que sólo fue un sueño – dijo la mayor Beifong soltando un suspiro, no se sentía bien mintiéndole, pero era lo mejor.
Lin al escuchar esas palabras no pudo evitar sentir un dolor en su pecho, tenía la esperanza de que su morena hubiera estado ahí a su lado, que ese beso que recordaba no hubiera sido un sueño – te molestaría dejarme sola – pidió la ojiverde con su tono de voz firme, aunque esta vez no representaba enojo, sino tristeza.
En el momento en que Toph salió de la habitación, las lágrimas de Lin no pudieron esconderse más, necesitaba liberar todo ese dolor, tanto físico como emocional, sabía que no debía llorar, era obvio que solo había sido un sueño, cómo estaría Kya ahí, era imposible, pero muy dentro de ella tenía la esperanza de que el amor de su vida aún la amara como la amaba ella.
-Kya – fue lo último que dijo llorando hasta que se quedó dormida.
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Las semanas pasaron y la mejoría de Lin iba cada vez mejor, todos los días recibía visitas de sus tíos, flores, peluches y un sinfín de cosas más, claro también las respectivas visitas de Tenzin y las constantes llamadas cada 10 minutos, preguntándole si se encontraba bien, pero a Lin no le sorprendía, ella y todos conocían lo extremista que era el hijo menor del avatar.
Lin estaba en el baño del hospital cambiándose lentamente de ropa, ya estaba harta de tener que usar esa bata de color azul que la avergonzaba un poco, terminó de vestirse mientras se miraba en el espejo, notando la cicatriz que viviría para siempre en su rostro, suspiró resignada, de todo lo sucedido era una suerte que fuera la única marca permanente.
Salió del baño, se sentó en la cama y se puso a hojear una de las tantas revistas que le llevaron durante esas semanas en el hospital, tenía que hacer tiempo en lo que llegaba Tenzin, ese día el médico la daría de alta y ella ya se encontraba lista para salir, aunque claro no se escaparía de algunas indicaciones que trataría que seguir, el médico prácticamente tuvo que obligarla a entender que tendría que estar al menos un mes en cama para una mejor recuperación, aunque ya podía caminar y hacer algunas actividades mínimas, como por ejemplo cambiarse, bañarse y sentarse sola, no debía esforzarse de más, ya que su cuerpo aún necesitaba cuidados.
-Lin - tocó la puerta cierto chico de ojos gris, interrumpiendo su lectura.
-Adelante - indicó la ojiverde, dejando la revista a un lado.
-¿Estas lista? - Tenzin preguntó, entrando a la habitación.
-No, no, ni se te ocurra, jamás - alegó al instante la piel nívea, viendo que el ojigris traía consigo una silla de ruedas.
-El médico lo ordenó – el hijo del avatar decía con su tono de voz tranquilo soltando un suspiro, sabía la disputa que se avecinaba con la Beifong.
-No, la bata fue suficiente vergüenza, esto es inaceptable - se quejaba la ojiverde, levantándose de la cama demostrando que no necesitaba ayuda de nadie para caminar.
Los minutos transcurrieron y Lin se encontraba pasando por los pasillos sentada en la silla de ruedas, con los brazos cruzados y un rostro nada amigable, por primera vez la Beifong había perdido una discusión y eso era sorprendente, el hijo del avatar esta vez no cedió ante Lin, él la obligaría si fuera necesario para que siguiera exactamente las indicaciones del médico, ya se sentía bastante culpable y triste de no haber podido estar con ella en los momentos más difíciles o de estar ahí para defenderla cuando esos cobardes la atacaron, claro ella le dijo miles de veces que no se preocupara y que no había sido su culpa, pero el ojigris no lo podía evitar.
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Tenzin se encontraba en el consejo trabajando con su padre, cuando llegó su tío Sokka, pero a diferencia de siempre, ahora no tenía una sonrisa en su rostro, tanto él como el avatar lo saludaron y rápidamente Aang salió para hablar con él, después de unos minutos entraron para darle una noticia, en el momento en que empezaron hablar su mente se quedó en shock y lo único que pudo entender fue LIN RESULTÓ GRAVEMENTE HERIDA, al instante corrió hacia el hospital de Ciudad República y su angustia aumento al recordar las demás palabras de su tío "Lin aún se encontraba inconsciente" así que apresuró su paso, corriendo como si su vida dependiera de ello, al llegar a la recepción rápidamente solicitó el número de habitación de Lin y corrió hacia ella, al entrar y verla despierta hablando con Toph su alma regresó a su cuerpo, sin importarle que esa acción no fuera propia de él, se acercó a la cama y abrazó con todas sus fuerzas a la ojiverde, quien se sorprendió un poco, así estuvo por varios minutos, pero antes de separarse le dijo al oído - me alegra que estés bien, me moriría si algo te pasara - después de eso no se separó de ella, salvo por ir al consejo, pero le llamaba a todas horas y le prometió que no volvería dejar que le pasara nada.
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Los dos ya se encontraban en la mansión Beifong, al salir del hospital un satomóvil pasó por ellos para llevarlos a la casa de la ojiverde. Al llegar, Lin le preguntó al mayordomo por su madre, él le informó que no se encontraba en casa, lo cual no sorprendió a la piel nívea, a pesar de que Toph había estado con ella durante su lenta recuperación, las cosas entre ellas estaban igual o peor que antes, Lin seguía siendo muy hermética con sus asuntos y aún no podía superar lo que su madre había hecho por Su, ya que en su rostro existía una razón para no olvidarlo.
El ojigris ayudó a la Beifong a llegar a su habitación, volviéndole a repetir más de una vez, cuáles eran las indicaciones del médico, después de que Lin le dijera por octava vez que se encontraba bien y que si seguiría las indicaciones, el ojigris decidió marcharse rumbo a el templo del aire.
Era de noche y Lin se encontraba saliendo de ducharse, traía puesto un pantalón verde holgado y una blusa de tirantes, dando a relucir sus trabajados brazos que tenían pequeñas cicatrices, caminaba a la cama mientras secaba su cabello con una toalla. Al terminar de secárselo, se recostó en su cama dispuesta a dormir cuando a su mente llegó ese recuerdo, los labios de Kya junto a los suyos y esa borrosa visión de su rostro, la ojiverde al recordarlo no pudo evitar pasar su mano por sus labios – como desearía que no hubiese sido un sueño – se dijo para sí misma mientras algunas lágrimas salían, ella no entendía como podía ser la mujer más fuerte ante todo y el simple recuerdo de Kya sacaba lo más débil de su ser. Los minutos pasaron y siguió pensando en todos los momentos felices que tuvieron juntas, sus besos, caricias y todas las sensaciones que esa morena lograba en ella, la amaba, la amaba más que a su propia vida y su amor era correspondido, eso pondría feliz a cualquiera, que la persona que amas como jamás lo imaginaste sienta lo mismo por ti ,era lo mejor que alguien pudiera tener, pero para su desgracia Lin tuvo que rechazar ese amor, aunque eso la destruyera por dentro, ella tuvo que dejarla ir por ese mismo amor que sentía, prefirió alejarse por su bien, para que ella lograra su sueño, quizá no fue la mejor opción, pero era lo que tenía que hacer, aunque después de estos años aún le doliera como el primer día.
Las lágrimas seguían presentes, liberando un poco el dolor que sentía día con día -Te extraño Kya y te amo muchísimo, pero tengo que seguir adelante – fue lo último que dijo antes de caer rendida por el cansancio.
A la mañana siguiente Lin se encontraba bajando por las escaleras de su casa, mientras que con un brillo unos ojos color gris la observaban acompañados con una hermosa sonrisa – déjame ayudarte – dijo Tenzin, dándole la mano para bajar.
-Hubiera podido sola – replicó la Beifong, algo típico de ella.
-Lo sé, pero me gusta hacerlo – respondió Tenzin.
Los dos se sentaron en la sala a la espera del desayuno, estaban en silencio hasta que la piel nívea respiró profundo y tomó la palabra – que bueno que viniste, tengo que hablar contigo – terminó de decir con un poco de vergüenza.
Todo lo que le había sucedido en ese último mes le había ayudado a darse cuenta de que la vida es muy corta y que en cualquier momento podemos perderla o alguien arrebatarla, así que tomó una decisión. Ella amaba a Kya y de eso no había la menor duda, jamás podría olvidarla, eso estaba claro, pero no podía seguir estancándose con eso, porque de ser así perdería toda su vida en ello, así que era tiempo de tratar de seguir adelante.
-¿Qué sucede? – Tenzin la miraba con un rostro preocupado.
-He pensado mucho y con todo lo que me sucedió me di cuenta de algunas cosas – la ojiverde no podía creer que estuviera diciéndolo – aceptó ser tu novia – terminó de decir mirando hacia un costado, ya que un pequeño sonrojo apareció en su rostro, Lin sabía el grande amor que ese chico sentía por ella, le había demostrado más de una vez que sus sentimientos eran verdaderos, siempre a su lado, sin exigir nada a cambio, soportando sus cambios de humor y nunca dejándola sola, ayudándola a tratar de encontrar la paz, esa misma paz que Kya le daba sólo al estar a su lado, la ojiverde tenía que admitir que si no hubiera sido por él, el haber terminado su relación con Kya la hubiera matado, pero también tenía que ser sincera consigo misma, sabía que no era amor lo que sentía hacia Tenzin, en verdad era sólo un gran aprecio y agradecimiento que esperaba con la ayuda del tiempo llegará a volverse algo más.
Al escuchar esas palabras el ojigris pensó que era un sueño – ser mi novia – se dijo para sí mismo, mientras que sus ojos poco más y se salían de sus cuencas – lo dices enserio – sus ojos ahora representaban una gran alegría junto con su hermosa sonrisa.
-Tonto, crees que jugaría con eso – respondió Lin, quien seguía mirando a un costado, cuando de repente sintió unos brazos rodearla, Tenzin se encontraba abrazándola fuertemente mientras unas lágrimas de alegría caían en sus hombros – Tenzin, no tienes por qué llorar – dijo levantando el rostro del chico.
-Lo sé, es sólo que me haces muy feliz, gracias – Tenzin limpiaba sus lágrimas.
-No tienes que agradecer ..na… - no terminó de decir, ya que ahora el hijo del avatar se encontraba delante de ella juntando su frente con la suya.
-Te amo Lin – dijo el ojigris, acercándose lentamente a los labios de su ahora novia.
La piel nívea sabía lo que Tenzin quería hacer, así que cerró sus ojos esperando el contacto de los labios, pero cuando estuvo a escasos milímetros, el rostro de Kya apareció en su mente haciendo que los abriera de golpe y apartando un poco a el hijo menor del avatar – lo siento, pero necesito que me tengas paciencia, esto es nuevo para mí – mintió para después separarse un poco de él, aunque esa mentira era necesaria ya que no le podía decir que no lo besaba por que recordó a su hermana.
-Lo entiendo – respondió con una sonrisa.
Y así un nuevo comienzo para Lin, daba inicio.
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Después de lo sucedido en Cuidad República, Kya volvió a Kampfer y aunque para ella fueron eternos, a los pocos días tuvo noticias de cómo se encontraba Lin. Sus padres le contaron todo lo sucedido, pero que ya estaba consciente y mucho mejor, la morena sintió un gran alivio, no hubiera soportado si las cosas hubieran resultado mal.
Habían pasado poco más de dos meses y la hija del avatar acababa de terminar su largo día de clases, se despidió de sus amigos ya que lo único que quería era dormir, apenas estaba el atardecer pero estaba realmente agotada, había estudiado la noche anterior para una evaluación muy importante con el maestro más estricto del internado y estaba mentalmente muerta, su único consuelo es que era viernes así que podría dormir y despertar todo lo tarde que quisiera o bueno todo lo tarde que le permitieran Tarly y Arthur, ya que los fines de semana eran de comida chatarra y diversión, caminaba pensando en todo un poco hasta que una intriga surgió a su mente – Tenzin no me ha escrito, eso es raro – se dijo a si misma - ¿estará molesto?, pero por qué lo estaría, lo último que me dijo fue que a Lin la darían de alta en unos días y eso fue hace más de un mes - seguía hablando consigo misma, hasta que como por arte de magia en su buzón se encontraba una carta - ¿será de él? – se preguntó para correr a ella y si, efectivamente era Tenzin, se apresuró a abrir, dejó sus cosas en su escritorio y se sentó en la cama a leer.
La carta decía:
Para Kya
Hola, disculpa por no haberte escrito antes, es que he estado algo ocupado, el consejo ocupa gran parte de mi tiempo, aunque la verdad estoy aprendiendo más de lo que me imaginé y es muy productivo todo. Papá dice que seré un buen sucesor de él y eso es emocionante, sus tres hijos seremos grandes personas dedicadas a ayudar a los demás, todos dignos de ser la descendencia el avatar Aang. Las cosas en Ciudad Republica están tranquilas, no ha ocurrido ningún desastre natural y el índice de delincuencia está bastante bajo, ya sabes ahora Lin está en el cuartel de policía y a ella nada se le escapa, por cierto su recuperación fue un éxito, después de salir del hospital estuvo casi un mes en cama, ya te podrás imaginar que fue contra su voluntad, pero todo resultó bien y de nuevo ya se encuentra patrullando las calles.
Aprovecho para darte una notica: Lin y yo somos novios.
Puedes creerlo *-* hermana, por fin lo he logrado, ahora está a mi lado, la amo muchísimo y espero jamás perderla, quería avisarte antes, pero preferí hacerlo cuando ya fuera formal para todos, a nuestros padres les sorprendió un poco pero están encantados, aprecian mucho a Lin y sé que si estuvieras aquí compartieras mi alegría, así que por eso te doy la notica. Bueno, concluyó con esto, espero que te esté yendo bien en Kampfer y que nos veamos pronto.
Con cariño, Tenzin.
Después de terminar de leer, Kya simplemente respiró profundo y dobló la carta metiéndola en el mismo sobre, para después de uno de los cajones de su escritorio sacar una caja que al abrirla mostraba el collar de compromiso que Lin le había dado hace más de tres años, en el cual vivía la promesa de ser destruido cuando dejara de amarla, depositó la carta en la misma caja y la volvió a guardar, en ese momento no pudo seguir soportándolo, las lágrimas no pudieron retrasarse ni un segundo más, empezando a salir una por una, dejando libre todo ese dolor que sentía en ese momento, un fuerte dolor en su pecho se hizo presente tan fuerte que se presionaba con sus manos, su respiraciones eran cortadas y rápidas, las lágrimas no dejaban ni dejarían de salir, para Kya leer que la chica que amaba con todo su ser, ahora estuviera con otra persona era algo imposible de asimilar y peor aún, que esa persona fuera su hermano, sentía que moriría en ese mismo instante, le dolía saber que ahora besaría otros labios, que sus caricias fueran de otra persona, que esas sonrisas ya no fueran de ella, ni esas miradas con esos hermosos ojos verdes, no supo como pero salió de su habitación corriendo hasta salir de Kampfer sin importarle un carajo algo, siguió corriendo sin rumbo fijo hasta que el cansancio se lo permitió, cuando se detuvo, notó que había llegado al centro de la Ciudad, siguió pero ahora caminando, teniendo la mirada en el suelo, chocaba con algunas personas pero no le importaba nada, en ese momento solo quería dejar de sufrir, seguía llorando por las calles, cuando a unos metros visualizó un establecimiento, se dirigió hacia él y entró, el lugar era poco iluminado, con varias mesas de madera, una gran barra de vidrio con pequeños asientos y detrás de un sinfín de botellas, se dirigió a la persona detrás de la barra - deme lo más fuerte que tenga – sentándose en uno de los banquitos.
-¿Mal de amores? - preguntó el cantinero, notando los hermosos ojos azules de Kya que ahora estaban rojos e hinchados, señal de haber llorado por horas.
-Exacto – respondió con una pequeña sonrisa. El cantinero le trajo el trago, el cual no espero ni un segundo en tomar, sintiendo como el líquido quemaba todo a su paso.
-Wow más lento – comentó la persona detrás de la barra.
-Otro – pidió enseguida – otro, otro, otro – llevaba más de 5 tragos en menos de 10 minutos – por qué aún te amo – se decía para sí misma, mirando el suelo del bar derramando algunas lágrimas, la ojiazul jamás imaginó que estuviera en un lugar así, pero no le importaba nada más que olvidarla – señor, deme la botella del licor más fuerte que tenga – dijo limpiando sus ojos y mirando al cantinero.
-De acuerdo – el señor buscó la botella y la puso en la barra – el alcohol es un veneno, recuérdalo – le comentó el cantinero a Kya.
-Lo sé, pero hay penas dentro de mí que necesitan morir – dijo, regalándole una pequeña sonrisa, para agarrar la botella e irse a la mesa más apartada del bar, se sentó y con torpeza abrió la botella – esto es por ti Lin Beifong – terminó de decir, para beber ese líquido que quemaba todo a su paso, siguió bebiendo como si no hubiera un mañana, llorando, dejando salir todo el dolor.
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A la mañana siguiente la claridad del sol lastimaba cierto par de ojos azules que se abrían lentamente, se abrieron observando hacia las ventanas unas cortinas color lila que dejaban filtrar los rayos del sol y un techo blanco que no conocía, pero sin darle importancia se dio vuelta hacia el otro lado para que el sol la dejara en paz y estiró todo su cuerpo, después de unos segundos decidió sentarse aún con los ojos cerrados en la orilla de la cama, bostezando cuando – Auch, Auch - sintió un fuerte dolor en su cabeza – ¿Por qué me duele? – Se preguntó mientras daba ligeros masajes a su frente – esperen, ¿en dónde estoy? – abrió los ojos de golpe, dándose cuenta que efectivamente no se encontraba en un lugar que ella conociera, era la habitación de alguien, ¿pero de quién? Se levantó de la cama observando todo a su alrededor, había un espejo, un closet, una cama y algunos muebles, con un poco de temor empezó a dar pequeños pasos hacia el espejo, su sorpresa fue al verse en este – qué demonios hice – dijo en voz alta al darse cuenta que solo se encontraba en ropa interior – diablos, diablos – repetía la morena, tratando de recordar lo sucedido, recordaba la carta y que había llegado a ese establecimiento pero todo lo demás era confuso, sin esperar más tiempo tomó sus zapatos y sus pertenencias que se encontraban en un pequeño mueble junto a la cama, abrió la puerta lentamente y asomó su cabeza asegurándose que no hubiera nadie, por lo visto se encontraba en un departamento, bastante bonito, tenía que admitir, pero sin pensar más las cosas visualizó la salida – sólo tengo que bajar las escalera y seré libre – se dijo para sí misma, saliendo lentamente de la habitación, tratando de hacer el menor ruido posible, ya estaba tratando de abrir la puerta cuando.
-Creo que te resfriaras si sales solo en ropa interior – decía una voz saliendo de una puerta en la que se encontraba la cocina.
La morena al escuchar eso se asustó gritando y si no fuera porque la puerta tenía el seguro puesto, hubiera salido corriendo sin detenerse hasta Kampfer.
-Jajaja – rió la persona al ver el gesto que tenía la morena en el rostro – disculpa, no quise asustarte, pero si quieres tu ropa tendrás que desayunar conmigo – dijo para después entrar en la cocina.
- T.T - Kya no entendía nada de lo que estaba sucediendo – Kya tranquilízate, no parece que tuviera intenciones de secuestrarte, todo estará bien, sí, estará bien – se dijo a si misma, mientras caminaba hacia donde se había ido esa persona, al abrir la puerta y entrar, un sonrojo se apoderó del rostro de la morena, no se había dado cuenta que la chica con la que minutos atrás habló estaba simplemente en unas diminutas bragas color negro y una blusa de tirantes color blanca y su sonrojo aumento cuando recordó que ella se encontraba casi de la misma manera.
-No te quedes ahí, ven, siéntate – indicó la chica, poniendo dos platos de fruta en la mesa.
La morena se sentó con una vergüenza enorme, ya que si las dos se encontraban así lo más probable era porque habían tenido sex….…jkszxcvsdjk no no Kya movía su cabeza quitando todo ese tipo de pensamientos, la otra chica al verla solo sonreía pero creía entender lo que pasaba por la mente de la morena en ese momento.
-Disculpa la pregunta, pero ¿quién eres? – por fin Kya se atrevió a hablar.
-Me llamo Hisagi Zetu, mucho gusta Kya – terminó de decir, dándole un sorbo a una taza de té, Hisagi era una chica de la misma edad que Kya con una belleza sorprendente, alta, con piel blanca, cabello largo color rojo y unos hermosos ojos miel.
-Demonios, sabe mi nombre, qué más sabrá de mi T.T - pensaba la morena, esperen - ¿Zetu? Acaso eres hija de Yami Zetu – preguntó la oji azul.
-Sí, es mi madre – respondió la chica, sin ningún tipo de interés.
La familia Zetu, era una familia del sur bastante adinerada, claro, no comparada con la fortuna de los Fuego, Beifong o Raava, pero si tenían grandes riquezas y un buen prestigio, la morena había escuchado de ellos en algunas cenas familiares. Antes de llegar a Kampfer, sus padres y tíos hablaban de los rumores de que Yami Zetu quería entrar en el ambiente de la minería, lo cual su tía Toph no iba a permitir, ya que los Beifong eran los únicos que manejaban los asuntos del metal, así que se podría decir que los Beifong y Zetu eran familias enemigas.
-T.T si me tienen secuestrada – pensaba Kya.
-Supongo que tendrás muchas dudas – de nuevo tomó la palabra Hisagi.
-Sí, algunas – respondió Kya, con una pequeña sonrisa.
-De acuerdo, dime – la chica miraba directo a esos ojos azules.
-Ammm – Kya lo pensó un poco, teniendo tantas dudas en su mente - ¿Cómo llegue aquí?
-Buena pregunta, ayer acompañé a unos amigos por unos tragos, estando ahí pude notar que en una de las mesas estabas tú y tu botella de licor – dijo la chica, con una sonrisa de burla.
-Continúa – respondió la ojiazul, sintiendo un poco de vergüenza.
-Durante mi estancia ahí, pude observar que llorabas, así que me acerque a tu mesa, me senté a tu lado y comenzamos a hablar sobre algunas cosas, después de un rato te traje a mi departamento – la chica daba sorbos a su té.
-¿Algunas cosas? ¿Qué cosas? – preguntó Kya.
-Nada relevante, que tu nombre es Kya, que eres hija del avatar, que estudias en Kampfer. Ah, y cómo olvidar a Lin Beifong –
-Te hable sobre Lin - eso último ocasionó aún más vergüenza en la morena, con el rostro sonrojado se atrevió a preguntar - ¿Qué… qué dije sobre ella? –
-Que la amas, pero que ahora ella esta con tu hermano, que es hermosa y que sus ojos son lo mejor que alguien puede ver, que la amas, ah ¿y ya mencione que la amas? – terminó de decir con una pequeña burla.
Kya quería en ese momento salir corriendo y no volver a ver a la pelirroja, ya que esa chica que no llevaba ni un día de conocer ya sabía sus preferencias y además esos comentarios vergonzosos - ¿puedo hacerte otra pregunta? – preguntó Kya, teniendo la mirada hacia un costado con un pequeño color rojo en sus mejillas.
-Sí, claro – respondió la chica.
-Amm nosotras – Kya aclaró su garganta - ¿pasó algo entre nosotras? –
La pelirroja se sorprendió un poco con esa pregunta, pero supuso que era normal, las dos se encontraban semidesnudas - te refieres a que si tuvimos relaciones – respondió con una sonrisa y un ligero coqueteo. Lo cual al instante ocasionó que la cara de Kya se pusiera completamente roja, ante eso volvió a decir – jaja no, te traje a mi apartamento, porque estabas demasiado ebria y no podía dejarte sola en ese lugar y supongo tendrías problemas si te llevaba así a Kampfer, así que la mejor opción era traerte aquí, si dormimos en la misma cama pero sólo eso, dormir y si quieres saber por qué estamos ambas en ropa interior, es porque al volver derramaste licor en nuestras ropas, así que cuando desperté hace unas horas las puse a lavar.
La morena sintió un alivio, al menos en su estado alcohólico no había cometido esa clase de errores, ya un poco más tranquila y sabiendo que nada con esa chica había pasado, decidió comer un poco de fruta que Hisagi cortó para ella. Los minutos pasaban y las chicas hablaron de todo lo que había sucedido, a pesar de ser unas desconocidas las palabras parecían fluir solas, la morena no entendía por qué, pero esa chica tenía algo que le inspiraba confianza y era agradable. Cuando terminaron el desayuno, Hisagi le entregó la ropa limpia y seca a Kya, la cual al instante se vistió, para de ahí caminar a la entrada e irse, ya en la puerta – gracias por todo Hisagi y disculpa las molestias – se despedía la morena.
-Espero volverte a ver – respondió la pelirroja.
-Yo igual lo espero – dijo regalándole una sonrisa, para después irse rumbo a Kampfer.
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Ya habían pasado poco más de 4 años y ahora las cosas para Kya Raava eran totalmente diferentes, era una mujer alta, con su hermoso cabello largo color castaño, con sus caderas definidas y con esos ojos y sonrisa que hipnotizaban a cualquiera. En general, se había vuelto toda una mujer, dueña de una incomparable belleza.
Había concluido sus estudios en medicina hace dos años, se graduó con las mejores notas y junto con sus amigos Tarly y Arthur lograron entrar al hospital de más prestigio en el sur. A pesar de la insistencia de sus padres, la morena no quiso volver a Ciudad República al salir de Kampfer, tuvo muchas razones para no hacerlo, pero la primordial fue que ahora tenía a una persona por la cual quedarse: Hisagi. Después de lo sucedido hace más de 4 años, Kya siguió en contacto con ella, salían, se divertían juntas y poco a poco fueron conociéndose una a la otra. Hasta que un día Hisagi le declaró su amor y juntas comenzaron una nueva historia, al principio de su relación fue un poco complicado, ya que Lin Beifong estaba siempre presente pero a pesar de eso a Hisagi no le importaba, ella adoraba a Kya y siempre estaba para cuando el recuerdo de Lin se apoderaba de su mente, nunca con algún tipo de reclamo, ni disgusto, la pelirroja entendía que la ojiverde era alguien muy importante en la vida de la morena, así que lo único que ella podía hacer era estar a su lado apoyándola y tratando de que su amor la hiciera olvidarla. De igual forma, Kya estaba a lado de Hisagi cuando esta tenía problemas con su madre, el sueño de la pelirroja siempre había sido la danza, amaba bailar y ser libre, algo que le encantaba a Kya, pero por ser la única heredera de la familia Zetu su sueño fue frustrado, obligada a tener que hacerse cargo de los negocios familiares, aunque teniendo a la morena a su lado Hisagi era completamente feliz, su relación era perfecta hasta que algo nuevo estaba a punto de ocurrir.
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Kya venía subiendo las escaleras del piso en donde vivía, estando realmente muerta de cansancio, después de haber estado más de 24 horas en el hospital lo único que quería era estar pronto en la comodidad de su cama. Al llegar a su apartamento que compartía desde hace un año con la pelirroja, tomó el correo que se encontraba en su puerta y entró.
-Amor, ¿estás en casa? – al no recibir ninguna respuesta, depositó sus cosas junto con el correo en la mesa, para de ahí irse directo a la ducha, ya que un largo descanso llamaba por ella. A los minutos salió del baño teniendo puesto un pantalón holgado color azul y una sudadera del mismo color, secando su cabello mientras buscaba algo de comer, después de prepararse una taza de té y algunos cortes de fruta se sentó en la mesa y sin tener más que hacer, se dispuso a revisar su correo, algunas eran facturas, otros más publicidad, pero algo llamó su atención, entre su correspondencia se encontraba un sobre bastante elegante y con el sello de su familia, eso la sorprendió un poco pero sin más demora se dispuso abrirlo, el sobre contenía una invitación y una pequeña nota, Kya al ver la invitación no podía creer lo que sus ojos leían, tenía que ser una broma pensaba la morena, pero al leer la nota supo que no era así.
Para Kya
Hola hermana, sé que estos años no nos hemos visto, pero todos te extrañamos y me encantaría que asistieras a mi fiesta de compromiso, para Lin y para mí sería un gran honor que nos acompañaras ese día tan especial, así que por favor asiste.
Con cariño, Tenzin.
Kya volvió a guardar la nota e invitación en el sobre y de nuevo todos esos sentimientos que creía ya estaban extintos volvieron a ella, la ira, el dolor, los celos y la enorme tristeza que le ocasionaba, saber que ahora esa chica que poco a poco intentaba olvidar, sería formalmente parte de su familia siendo la esposa de su hermano, porque le tenía que pasar eso pensaba la morena, ahora que las cosas estaban tan bien - por qué cuando empezaba a olvidarte, me haces recordar que te sigo amando – dijo Kya, derramando algunas lágrimas, no lo podía evitar, esa noticia le estaba doliendo en el fondo de su alma, siguió llorando y recordando todos los momentos que paso a su lado, los besos y caricias, no entendía por qué a pesar de que eso ocurriera hace más de 8 años cuando era una jovencita inmadura no los podía olvidar, no entendía cómo era posible que la siguiera amando como el primer día, porque a pesar de que ahora tenía una vida casi perfecta, tenía un buen empleo, un hogar y una persona que la amaba, no podía olvidarse de esa relación de dos adolescentes tontas que jugueteaban.
Siguió llorando, pero ahora pensando en Hisagi, esa chica era todo lo que cualquier persona quisiera tener, era amable, hermosa, con un gran corazón e infinidad de virtudes, pero desgraciadamente ella no la amaba, la quería, le gustaba su risa, su alegría, físicamente le encantaba y estaría dispuesta a compartir su vida entera con ella, pero amarla, amarla era algo que no podría mientras Lin beifong siguiera en su mente – te olvidaré – dijo limpiando sus lágrimas, no dejaría que una chica que solo jugó con sus sentimientos arruinara su vida ahora que todo estaba tan bien.
A los minutos se escuchó que alguien abría la puerta, lo más probable es que fuera la pelirroja, así que Kya de nuevo limpió sus ojos borrando todo rastro de lágrimas – hola amor, bienvenida a casa – recibió a su novia con una enorme sonrisa.
Hisagi llegaba a casa, después de haber estado más de 4 horas realizando un obsequio para Kya, que si las cosas resultaban bien, sus vidas cambiarían totalmente – hola cielo – respondió la pelirroja, ocultando discretamente el regalo detrás de ella y dándole un corto pero lindo beso.
-Iré a cambiarme cielo – dijo la chica, caminando a su habitación para ocultar el regalo. Cuando salió, encontró a Kya sentada en la sala con un sobre en las manos, que a pesar de que la morena tenía un rostro tranquilo, no pudo evitar preocuparse por el contenido de dicho sobre - ¿sucede algo malo? – preguntó al instante.
-No, tranquila, sólo llegó esto para nosotras – comentó entregándole el sobre, con una pequeña sonrisa, tratando de no demostrar ningún sentimiento que pudiera lastimar a Hisagi.
La chica la abrió, para después entender que era lo que estaba sucediendo, sin decir ninguna palabra, se acercó a Kya y la abrazó fuertemente, la morena al instante le correspondió el abrazo poniendo su cabeza en su pecho y derramando algunas lágrimas que no pudo contener, la pelirroja en vez de sentir celos sentía una enorme tristeza, sabía que a pesar de que Kya quisiera ocultarlo, estaba sufriendo por esa noticia, ella amaba demasiado a la ojiazul, así que entendía el dolor que estaba sintiendo.
-Lo siento, amor – decía Kya entre sollozos.
-Todo estará bien – respondía Hisagi, acariciando el cabello de la morena.
-¿Qué harás? – preguntó la pelirroja, cuando Kya se encontraba más tranquila.
-Iremos a Ciudad República – respondió la ojiazul.
Continuará…
Notas de autor
Hola chicos, disculpen la tardanza, sé que dije que probablemente actualizaría antes de las fiestas, lo siento por no poder, es que vino mi hermana a visitarme *-* y sólo la veo en vacaciones, así que quise aprovechar al máximo mi tiempo con ella. Bueno, espero que les haya gustado este capítulo, es el más largo que he escrito xD espero que compense la demora, jaja me da risa, siempre cuando hay correo algo malo sucede xD así que cuando lean que llegó la correspondencia imaginen que se escucha alguna melodía de terror, el próximo capítulo estará intenso jaja en verdad, así que espérenlo con ansias ;) Aprovecho para aclarar algunas cosas:
1. Como ya mencione, este fanfic no está ambientado en el universo avatar como tal, pero si en una época similar, o sea no hay inventos como la televisión o celulares ni nada tan moderno xD lo menciono porque aunque no lo he aclarado, existen médicos y sanadores, los sanadores sólo son los que usan la naturaleza y los médicos usan tanto la naturaleza como algunos medicamentos e inventos que para la época en la que están existen, lo comento porque más adelante Kya usará hiervas y cosas así, entonces creo que sería algo raro que un médico en la actualidad hago eso xD Así que queda aclarado lo de la época y lo de los médicos jaja disculpen si lo único que hago es confundirlos, pero espero entiendan.
Bueno, ya no los aburró más, gracias por seguir esta historia, los quiero mucho, les mando un abrazo y viva el amor hacia el kyalin!
Espero que les haya gustado ^^ déjenme sus comentarios, sugerencias o quejas que tengan y ante todo muchas gracias por leer y compartir el amor hacia kyalin, les mando un abrazo y saludos
