Primero que nada, dogueza estilo Kyoko. ¡Mil disculpas! Dejé un final en suspenso y no he actualizado en casi un mes. En fin, he vuelto, aunque no entera. Musa y yo hemos discutido recientemente porque ella creó otro universo, y yo le sigo diciendo que no me cree más, pero no me escucha. Odio eso, imaginar un montón de situaciones, pero no saber qué hacer después de crearla. Pero no se preocupen, ya tengo encaminado este fic por lo que no se quedará en el aire.

Por otra parte, ví el capítulo del manga… solo diré que quiero una mayor frecuencia. Un día de estos me dará algo por esperar y después por quedarme con ganas de más. ¡Y es que este mes fueron solo 24 pags! ¡Solo 24! ¡Y lo cortó en la mejor parte! ¡AHHHHHHHH! Incluso mis amigos están asustados con mi reacción. Solo espero que la frustración me ayude a escribir.

Volviendo a lo importante, como estuve como casi dos meses sin escribir la historia se distorsionó un poco debido a las múltiples variantes que había pensado para el origen de Kyoko, recién lo noté cuando releí los primeros capítulos. Espero que no sea mucha la diferencia de los primeros capítulos con los actuales.

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Le pertenecen a la gran Yoshiki Nakamura-sensei que me tiene con la tortura de tener que esperar todo un mes para ver el capítulo del manga.

Pensamientos

Narraciones

- Conversaciones -


Capítulo 9 Captura

Todos en Tortuga saben que la capitana Kyoko es una mujer orgullosa y temible, que, si bien no le gustan las matanzas ni matar a sangre fría, si hay que matar ella lo hará con sus propias manos sin pensarlo dos veces. No se le conoce punto débil físico ni debilidad alguna por alguien, únicamente se preocupa por el arrogante de Fuwa Sho por haber vivido tantos años juntos. La mayoría de los miembros de su tripulación, le deben la vida o algo de igual valor y están en deuda con ella, los que no, la siguen por haberse ganado su lugar en el barco, dígase el caso de los Ishibashi, que después de perder incontables veces en combate con la chica lograron convencerla para ser parte de su barco, locos según la opinión de todos. También es sabido que ella no suele confiar en nadie, si es que existe alguien en quien confíe, de ahí que los miembros de su tripulación le deben algo, según ella, y por eso puede "confiar" que no la traicionaran.

Cuando se le ordenó a la chica rendirse si quería que su tripulación viviera muchos, por no decir todos, se dieron por muertos. La chica nunca, NUNCA se había rendido ni renunciado a algo. Por eso hubo sorpresa y confusión cuando ella cedió. La chica fría y sin emociones que era su capitana había mostrado que no era así.

- Sabía que no ibas a abandonar a tu tripulación – dijo un hombre que salió de la multitud. Su cabello era plateado y largo, y ojos color violeta. Iba vestido con traje de noble negro que le permitía libertad de movimiento.

- Así que el perro salvaje fue domesticado – respondió Kyoko.

- Incluso los perros domesticados pueden ser peligrosos, princesa – dijo con tono burlón.

Había tensión en el aire después de que el hombre hablara. Todos y cada uno de los presentes estaba en silencio. Los piratas se limitaron a mirar a uno y después a la otra en silencio sabiendo las posibles consecuencias de esas palabras, mientras que el resto de los presentes estaban confusos por la manera en que el hombre había llamado a la chica.

- Creo que haber pasado tanto tiempo rodeado de comodidades ha hecho que tu memoria falle Reino – dijo Kyoko con enojo.

- Yo creo que está en perfecto estado.

- Entonces parece que debo recordarte que fue lo que pasó la última vez que me llamaste así – la mayoría de los presentes juraríant que la temperatura había bajado al menos un par de grados, los soldados no sabían que pasaba, sin embargo, los piratas ahora le temían más a la chica frente a ellos que a las espadas y pistolas que los rodeaban.

- Tanto tu pistola como tu espada están en el suelo y si intentas recuperarlos tus hombres morirán – todos los presentes miraron a Kyoko para prestar total atención al hombre que hablaba – No tienes con qué amenazarme prince-

Pero Reino se vio interrumpido cuando algo pasó veloz a la altura de su rostro logrando un pequeño corte debajo del ojo izquierdo. Todos que sobresaltaron cuando vieron algo pasando y cortando la mejilla del hombre en su camino. Voltearon a ver de dónde había venido lo que sea que había sido eso y vieron a Kyoko con el brazo derecho alzado en dirección de Reino. Su expresión les decía a todos que corrieran, mientras más lejos mejor, eso si querían vivir, o por lo menos que no se metieran en la discusión. Entonces siguieron la dirección en la que se había dirigido el objeto lanzado y vieron un pequeño cuchillo en el suelo, no muy lejos del agredido.

- Fui clara esa vez y lo volveré a decir ahora. No me llames así – aligeró un poco la tensión que había, Kyoko habló un poco más calmada – Yo soy la protegida de Fuwa, no su hija, por lo tanto, no tienes justificación para llamarme princesa.

- Es como si lo fueras – Reino seguía desafiante y parecía no haberle dado importancia a la pequeña herida de su rostro, mientras que su tripulación empezaba a preocuparse por la vida de su capitán.

- Pero no lo soy. Y me parece que no hace falta volver a aclararlo ¿Verdad? – dijo Kyoko pasando su mano por su mejilla en la zona donde Reino tenía el rasguño – O mejoraré mi puntería por la fuerza.

- Lo que la capitana pida – dijo indiferente, entonces se acercó hasta quedar frente a Kyoko y habló lo suficientemente bajo como para que solo ella lo escuchara – después de todo, eres mi huésped y tus hombres mis prisioneros – dijo mientras reía haciendo que ella cerrara los puños con fuerza.

Todos los piratas fueron llevados a los calabozos de su propio barco. Kyoko, junto con el duque y Reino estaban en el camarote de la primera, y ella se mostraba molesta, aunque quiso disimularlo, pero no pudo.

- Así que, ¿Cómo fue que lograste asaltar mi barco y dejarlo intacto?

- ¿Sorprendida? Pues la verdad fue muy fácil.

Unas horas atrás.

La capitana había ido a tierra, otra vez, junto con el mayor de los Ishibashi, solo que esta vez no fueron sus hermanos los que se quedaron a cargo del barco, sino Kanae. Al cabo a un rato todavía se mantenía la tranquilidad del barco, aunque no por mucho tiempo.

- Kanae - dijo el segundo de los hermanos.

- ¿Qué sucede?

- El vigía acaba de divisar un barco que se acerca hacia acá.

- Pensé que estábamos fuera de la vista – dijo Kanae asombrada, era la primera vez que se quedaba a cargo del barco mientras Kyoko iba a tierra.

- Sí lo estamos. Y está lo suficientemente oscuro como para que no puedan vernos a simple vista.

- ¿Por qué entonces ese barco podría dirigirse hacia acá? – dijo con un tono de preocupación.

- Me temo que no lo sé – y Yuusei al igual que ella sonaba preocupado.

- ¿Qué bandera porta? – lo primero es averiguar de dónde puede ser el barco.

- Ninguna.

- ¿Ninguna? ¿Seguro?

- Está oscuro y es difícil saber que bandera porta un barco, pero no se ve ninguna bandera que identificar.

- ¿Serán piratas? - dijo para sí misma - ¿Hay alguna manera de identificar su procedencia? – dijo dirigiéndose al Ishibashi.

- Me temo que por ahora no. Tal vez cuando esté más cerca.

- Esperemos que eso no sea necesario.

Pero lo fue. El barco lejos de alejarse se fue acercando hasta que el vigía pudo identificarlo por fin.

- Es el Vie Ghoul - dijo en parte alivio, en parte preocupación.

- ¿Vie Ghoul? - preguntó Kanae - No recuerdo ese nombre entre los barcos de Tortuga.

- Es normal que no lo conozcas. Pertenece a un corsario inglés que dejó el oficio antes de que tú llegaras – le dijo Shinichi que se había sumado a la conversación.

- ¿Y qué hace aquí entonces?

- Me es imposible saberlo.

- Tal vez haya reconocido nuestro barco que quiera hacer una "visita" – dijo Yuusei.

- ¿Visita?

- El nombre de su capitán es Reino, y tuvo varios - el Ishibashi hizo una pausa.

- Desacuerdos con la capitana – terminó Shinichi.

- Como todos en Tortuga.

- Pero a diferencia del resto él tiene una extraña obsesión con ella – le explicó el menor.

- ¿Obsesión con la capitana?

- Solía acosarla de vez en cuando, aunque cuando ella lo descubría no salía ileso, lo cual por alguna razón parece que lo motivó aún más.

- No tengo idea de qué quiera el loco ese, pero en cuanto llegue voy a hacer que se marche. Su objeto de entretenimiento no está aquí y sin dudas no pienso darle la oportunidad de que la encuentre.

Desafortunadamente el objetivo del capitán no era el de saludar, pero ellos no lo sabían. Como tampoco sabían que los sobrevivientes de su última aventura habían sido rescatados por la tripulación de Reino, pero al estar bajo cubierta no fueron vistos.

Cuando Reino llegó al Skip Beat, Kanae ya estaba esperándolo junto con los Ishibashi que ya lo conocían y ella quería tener quién la ayudara a echar del barco al antiguo corsario.

- Veo que me han descubierto, aunque no pensé que me recibirían con los brazos abiertos.

- Eso se debe a que no es la capitana la que está al mando.

- ¿A quién tengo el honor de agradecerle mi recibimiento entonces? ¿Y cómo es que Kyoko no está al mando?

A Kanae no le gustó que llamara a su capitana por su nombre y mucho menos por la confianza con que lo hacía, pero igual respondió.

- Yo soy la segunda al mando y la capitana no se encuentra en el barco. Así que si venía a verla puede darse media vuelta e irse por donde vino – Kanae trató de sonar la más fría posible y tratando que no se notara su desesperación, esperando que así el tal Reino se marchara lo antes posible.

- Veo que Kyoko consiguió encontrar a una chica con tanto carácter como ella. ¿Y se puede saber dónde está si no es en su barco?

Definitivamente a Kanae no le gustaba ese hombre. Había algo en él que la hacía mantenerse en guardia.

- Eso no le interesa. Ella no se encuentra y por tanto me gustaría que se marche ahora.

Kanae no supo en qué momento fue, pero de repente vio como había casi tantos hombres del otro barco como del suyo caminando a su alrededor, podía ver al menos uno cerca de cada miembro del Skip Beat. Aquello le dio mala espina y con la mayor discreción puso un cuchillo que cada mano sin que nadie lo notara.

- Oh querida, pero no puedo hacer eso. Tengo una misión que cumplir.

Y como si hubiera sido una señal los hombres del Skip Beat fueron inmovilizados por la tripulación del Vie Ghoul sin que tuvieran tiempo de reaccionar. Kanae por su parte pudo evitarlo al estar en guardia y dándole lucha a los hombres que después de mucho esfuerzo, y heridas hechas por los cuchillos, lograron detenerla.

- Vaya tigresa ha adquirido Kyoko.

- ¿Qué es lo que quieres? Ya te dije que ella no está aquí.

- Es cierto, pero volverá. Llevo siguiéndolos sin que lo supieran y sé que tu capitana está en tierra para alguna cosa, y en algún momento volverá al barco. Para cuando vuelva quiero tener alguna carta para evitar enfrentarme a ella – dijo Reino con confianza.

- ¿Y qué carta es esa?

Él sonrió – Ustedes.

- ¿Nosotros? Si piensa utilizarnos de rehenes deshazte de esa idea. Ella no va a rendirse solo porque hayas capturado el barco o a nosotros.

- Si realmente piensas eso entonces no conoces a tu capitana tanto como crees.

- No sé cómo era ella antes, pero la capitana que yo conozco no tiene debilidades, ni siquiera nosotros. Y estoy segura que todos piensan igual.

Efectivamente todos pensaban así. Si bien le debían algo a su capitana, habían vivido lo suficiente con ella como para confiar en ella y en lo que hacía, así como sabían que nunca serian una carga para ella si fueran hechos prisioneros.

- Si piensan así entonces ninguno de ustedes la conoce realmente.

Como pudieron, los hombres de Reino llevaron a Kanae a los calabozos ya que no habían podido controlarla como al resto. Asimismo, liberaron al duque y a su acompañante.

- Es un placer volver a verlo duque.

- Lástima que no pueda decir lo mismo – dijo Kuon cortante.

- ¿Ha sido usted quien nos ha liberado? - preguntó Yashiro.

- Así es – ignorando completamente el comentario de Kuon.

- ¿Qué haces aquí? – interrumpió Kuon antes de que Yashiro siguiera hablando.

- No tienes que darme las gracias por liberarte, no ha sido nada – dijo sarcástico Reino – Tal vez le gustaría hablar con más privacidad en mi camarote.

Y así hicieron.

- Y respondiendo a tu pregunta, estoy cumpliendo con la misión que me encargaron a diferencia de alguien que fue capturado.

- Sin embargo, no me pareció que hayas puesto rumbo a tierra para entregar a los piratas a las autoridades españolas.

- Eso se debe a que yo tengo otra misión aparte de esa.

- ¿Y cuál es? – preguntó Kuon con desconfianza.

- Una que usted va impedir que lleve a cabo si no se controla.

- ¿Cuál es?

- Llevar a la chica llamada Kyoko a Inglaterra por los medios que sean necesarios.

- ¿Quién?

- Todo a su tiempo, su Alteza.

Actualidad

- Fue muy fácil engañar a tu tripulación, bajaron la guardia solo porque me conocían. Creí que tenías mejores hombres, aunque esa chica, la segunda al mando me sorprendió, se parece mucho a ti, Kyoko.

Kyoko se tensó momentáneamente debido a la mención de su nombre frente a Kuon, tensión que disimuló con enojo. Él, por su parte se asombró con lo escuchó. ¿Quién puede querer que esta chica vaya a Inglaterra y por qué? Se preguntaba el duque.

- Me gustaría que dejaras de llamarme así también – le dijo Kyoko a Reino – creo que te lo había dicho con anterioridad.

- Es tu nombre – dijo Reino como si no fuera la gran cosa – Si no quieres que te llame por el nombre que te puso tu madre ¿Cómo quieres que te llame entonces?

- Yo soy la Capitana del Skip Beat, y la única capitana de un barco en Tortuga, no creo que sea difícil.

- Como quieras. – Reino se fue a la puerta y antes de salir se dirigió hacia Kyoko – Tendrás a la chica para acompañarte, pero más te vale no intentar nada.

Reino se fue seguido por el duque y dejando a la capitana en sola, aunque cada quién estaba centrado en sus propios pensamientos.


¿Quién es Kyoko? ¿Quién quiere que vaya a Inglaterra y por qué? Creo que voy a dejar de torturalos y en el próximo capítulo voy a explicar un poco la situación. Hasta entonces, nos vemos.

Como no he tenido tiempo de responder los reviews pues los dejo acá.

Por cierto, felicidades a todas las que acertaron que era Reino ^.^

BlackRobyn23: Yo también le echaría la culpa, lo odio con toda mi alma.

PaulaGaTo: Ya ves, no hay que desesperarse, todo a su tiempo. Me temo que es probable que Sho no vuelva a aparecer. Al principio pensé en darle más protagonismo, pero a medida que fui escribiendo como que la idea cambió. No tiene mucha relevancia para mí, la verdad, sobre todo porque para mí él y Kyoko ya "arreglaron" su situación, y como ella ya no lo odia, pues tampoco yo. El resto lo sabrás en el próximo capítulo ;)

paolacelestial: Felicitaciones especiales para ti. En efecto eran Reino y Miroku. Me diste una idea con lo de Hiou, veamos que sale de ello. Me ahorro los comentarios respecto a Kyoko.

Shiho-Akemi: Contigo también me ahorro los comentarios. Lo entenderás cuando leas el próximo capítulo.

gaby: Hola tocalla. Jajajaja, no, no era Kyosuke, era Reino. Y tranquila, para ser sincera, el objetivo era intentar confundirlas.