Disclaimer: Sólo por su las dudas, nada de esto me pertenece, todo es de J.K. (Excepto lo que no es de ella, ¡duh!).
Nota: Bienvenidos al final del fic. Es cortito y está recién sacado del horno. Espero que lo disfruten. Y quería dedicarle este Epílogo especialmente a Becky Jai, por tomarse el tedioso trabajo de dejarme un review por cada capítulo, pese a que comenzó a leer el fic hace muy poquito; y también a dunaadharel, que cumple años mañana :)
Epílogo
"El regreso a casa"
Hermione observó a través de la ventana el paisaje que el Expreso Hogwarts iba dejando atrás. Su primer año escolar había llegado a su fin. ¡Y vaya que había sido interesante! Después de que ella había emprendido el camino de regreso con Draco y Weasley, los tres se habían cruzado con Dumbledore. El director ya sabía todo y se dirigía con prisa a ayudar a Harry. Hermione sospechaba que el viejo lo había planeado, aunque aún no so sabía cómo. Sin embargo, de haberlo hecho, significaba que tenían por director a un hombre horrible. Y completamente loco.
Al final, Harry había acabado en la enfermería, inconciente por un par de días. La noticia de que los cuatro niños habían ido a las mazmorras a evitar que se robaran la Piedra Filosofal había recorrido todo el colegio. No había sido Snape, como Harry sospechaba en un principio, sino Quirrell. El indefenso y tartamudo profesor Quirrell, vaya sorpresa. O al menos ésa era la versión oficial. Porque Hermione luego descubrió, cuando se pasó por la enfermería a comprobar cómo se encontraba el chico de Gryffindor, que en realidad Quirrell había sido manipulado por el-que-no-debe-ser-nombrado.
Si bien toda la gloria se la había llevado a Harry Potter (después de todo, había sido él quien había llegado hasta el final), ahora los alumnos de las otras casas ya no observaban a Hermione y Draco con tanto desprecio. Cuando los miraban había en sus rostros sorpresa, curiosidad, extrañeza y confusión, pero ya no desprecio. Y en su propia casa, en Slytherin, las reacciones habían sido divididas. Algunos de sus compañeros estaban encantados con su hazaña, y otros simplemente los consideraban estúpidos por haber salido en ayuda de los dos gatitos preferidos de Dumbledore.
La Copa de las Casas, por supuesto, la ganó Slytherin. Incluso aunque a último momento Dumbledore realizó una maniobra desesperada que posicionó a Gryffindor en segundo lugar. Debido a los sucesos ocurridos los últimos días, el director había decidido premiar a Harry y Weasley con cincuenta puntos cada uno. Sin embargo, también había tenido que hacer lo mismo con Hermione y Draco, así que realmente no supuso ninguna diferencia para las serpientes. Habían ganado, y eso era lo que importaba.
—Eh, Hermione, ¿en qué piensas? —le preguntó Daphne.
Hermione parpadeó un par de veces antes de regresar a la realidad. Su amiga la observaba con curiosidad, mientras en el mismo compartimiento del tren, Draco, Vincent y Gregory reían a carcajadas y Millicent devoraba con ansiedad un par de ranas de chocolate. La niña observó a sus amigos durante unos segundos antes de responderle a Daphne.
—Nada, simplemente en lo caótico que fue este año.
—Lo sé, ha sido una cosa de locos, ¿no?
La chica se acomodó el cabello rubio anaranjado en una coleta alta y luego volvió su vista hacia Hermione.
—Tú y Draco aún me deben una explicación de todo lo que sucedió allí abajo. Draco mencionó algo acerca de que Weasley se puso a gritar como una niña cuando los atrapó el Lazo del Diablo, pero no creo que sea verdad.
Hermione sonrió. Draco, siempre tan ocurrente y exagerado.
—¿Acaso no crees posible que Weasley grite como una niña?
Daphne negó y se encogió de hombros.
—Simplemente sé que a veces, Draco sobreactúa demasiado —las dos chicas rieron, cómplices—. Estaba pensando —agregó Daphne—, que quizá tú y Draco podrían venir a mí casa unos días este verano. ¿Te gustaría?
—Yo… —dudó Hermione—. No estoy segura —su amiga abrió los ojos, decepcionada, y ella se apresuró a aclarar—. Es decir… ¡me encantaría! Pero tus padres… ehm… ¿a ellos no les importará que yo sea… nacida de muggles?
Unas horas antes de abordar el tren, Hermione había oído decir a Pansy que los padres de Draco se horrorizarían si se llegaban a enterar que era amigo de una sangresucia como ella. Durante dos segundos, la asaltó el pánico. Pensó que Draco iba a reconsiderar todo el tema de su amistad e iba a decidir que lo mejor sería alejarse de ella. Sin embargo, su reacción la sorprendió bastante. Draco le prohibió a Pansy que mencionara una sola palabra a sus padres o los suyos propios o, de lo contrario, le echaría una maldición que la dejaría calva y "todavía más repugnante".
—Mis padres no tiene por qué enterarse de que eres nacida de muggles, Hermione —le dijo Daphne—. No es que sean unos obsesionados con la pureza de sangre ni nada de eso, pero sí valoran las antiguas tradiciones. Nosotros simplemente tenemos que obviar el tema, tampoco te van a pedir tu árbol genealógico o algo por el estilo.
Hermione rió, nerviosa, y acabo por aceptar la invitación de su amiga. Sería genial conocer una familia de magos. Además, estaba segura que pasaría días excelentes junto a Daphne y Draco, ambos eran una excelente compañía.
No mucho tiempo después, Hermione bajó al andén nueve y tres cuartos de la estación de King's Cross junto al resto de sus amigos. Había un viejo guarda al otro lado de la taquilla, quien regulaba el paso de los niños en pequeños grupos de tres o cuatro, para que así no llamaran la atención de los muggles.
La niña suspiró, algo triste. No podía creer que aquel impresionante año finalmente llegara a su fin, que ahora tuviera que volver a su casa y olvidarse de practicar magia durante todo el verano. Siempre tendría sus libros de textos, era verdad. Podría leer y hacer los deberes, pero no sería lo mismo que agitar la varita y realizar un encantamiento. Lo iba a extrañar muchísimo…
Hermione atravesó la pared hacia el mundo muggle junto a Draco y Daphne.
—¡Allí está él, mamá! ¡Allí está, míralo! —oyó gritar a una niña pelirroja que no debía tener más de diez años.
Por un momento, Hermione pensó que aquella niña señalaba a Draco. Pero entonces miró hacia atrás y se encontró con que Harry Potter y su amigo Ronald Weasley habían salido justo detrás de ellos. Seguro que aquella molesta mocosa era la hermana menor de Weasley, el cabello la delataba. Se dispuso a continuar caminando, en busca de sus padres, cuando oyó la voz de Harry pronunciar su nombre.
—¡Hermione! —el chico se acercó hacia ella, ante la atenta mirada de Weasley—. Draco, Daphne —saludó a los otros dos.
—Hola, Harry —lo saludó amablemente Daphne.
—Potter —fue lo único que obtuvo de Draco.
—¿Qué sucede? —le preguntó Hermione.
El chico se despeinó un poco el cabello, en un gesto que delataba cierto nerviosismo.
—Yo… sólo quería agradecerles por… por ayudarme. De verdad.
—¿Vas a ponerte todo sentimental, Potter? —se burló Draco, de brazos cruzados.
Harry lo fulminó con la mirada.
—Fuiste de gran ayuda, Hermione. De verdad. No lo hubiera logrado de no ser por ti.
Ella se limitó a asentir, con una leve sonrisa asomando entre sus labios.
—Nos debes una, Harry —le dijo, mitad en broma, mitad en serio—. Nos vemos el próximo año —y se marchó junto a sus dos amigos.
Había sido un año interesante, y Hermione estaba segura que el próximo lo sería también.
Fin.
Notas:
Primero que todo, quiero agradecerles a HarrypotterFann, MoOnsSter, La morocha de Draco, Andy Voldy, Serena Princesita Hale, Rouse Malfoy, dunaadharel y Becky Jai, que me dejaron review en el capítulo anterior. También a todos aquellos que han leído el fic y lo han puesto en Alertas o Favoritos, aunque no hayan comentado nunca. Mil gracias por seguirme en esta historia.
Pero especialmente quiero agradecerles a todos aquellos que, a lo largo de estos diez capítulos, me han dejado al menos un comentario, les haya gustado o no la historia. Cada palabra que se toman el tiempo de escribir significa muchísimo para mí, de verdad.
Espero no haberlos desilusionado, y ojalá hayan disfrutado aunque sea un poquito este final. Ahora, para quienes no me preguntaron y seguramente lo harán, aclaro: No escribiré una continuación de la historia, al menos no por ahora (pero eso no significa que no lo vaya a hacer nunca). Simplemente no está en mis planes ni en mi lista de prioridades, puesto que estoy trabajando en un proyecto bastante ambicioso, un long fic de la tercera generación en la que sí habrá Dramione. Así que fans de la pareja, estén atentos ;)
En fin, creo que no tengo mucho más para agregar. Sólo gracias por leer y perdón si no logré cubrir sus expectativas.
Saludos,
Alex Franco.
