CAPÍTULO 9
TODO MENOS ESO
Éramos tres shinobis casi sin dinero en un lugar en donde el dinero lo era todo. Teníamos que conseguir una habitación, en lo posible, cercana a aquella en que se estaba hospedando la mizukage. No obstante, carecíamos lo que se requería para pagarlo.
Los tres no sentamos un tanto desanimados bajo el sauce en la entrada y comenzamos a pensar qué haríamos para poder hospedarnos ahí tres días. Entre el dinero que cargábamos con suerte nos alcanzaba para quedarnos en el hostal por el transcurso de la noche y eso era si los tres compartíamos un habitación.
Saske jugaba con su mentón mirando de reojo a Hinata, quien a su vez evitaba mirarlo de vuelta, obviamente incómoda por su acecho. En lo personal, hasta me sentía mal por esa pobre chica, ¿qué culpa tenía ella que un enfermo así se mostrara tan interesado en su persona?
De pronto, mi hermano se puso de pie y subió los hombros despreocupadamente. De inmediato sentí algo extraño en el estómago pues conocía esa mirada. Era la forma en que lucía cada vez que estaba a punto de tomar el camino más fácil para conseguir sus cometidos (algo en lo cual era un especialista).
—No hay más remedio —dijo de pronto—. Tendremos que utilizar genjutsu en la chica de la recepción.
Lo miré irritado ¿esa era su brillante solución? Cualquiera podría haber llegado a una conclusión como esa, pero su falta total de criterio me pareció ridícula. Estábamos en una misión bastante difícil y cualquier error nos podría llevar a fracasar.
—Aún me pregunto cómo aprobaste el examen en la Academia…
—Copié —me interrumpió. Cuando Hinata lo miró mortificada se puso blanco y comenzó a agitar las manos frente a él—. Era broma Hyuga-san, por supuesto que no copié… yo… yo estudie toda la noche y…
—¿Podrías callarte? —le pedí poniéndome de pie también— Lo importante es hacer esto como verdaderos shinobis, es una misión después de todo. Lo que menos queremos es llamar la atención
—Que tal s-si, si yo hablara con ella y… y le prometiera ayudarle a limpiar si nos deja quedarnos —sugirió Hinata—. Se veía como una chica amable. No creo que n-nos niegue ese pequeño favor.
—Que idea tan brillante Hyuga-san —dijo Saske ruborizándose y mirándola con un brillo especial en los ojos—. Si ayudamos en este lugar, de seguro nos dejaran quedarnos.
Odiaba admitirlo pero tenían algo de razón, aunque no por los motivos que ellos estaban considerando. Ser personal de ese hostal nos daría acceso a información crucial para nuestra misión y en el mundo ninja la información es poder. Podríamos saber dónde se encontraba nuestro objetivo todo el tiempo y de esa forma espiarla hasta que eventualmente se desnudara para así poder sacarle la fotografía que Jiraiya había pedido.
Los tres volvimos a entrar al hostal y la misma chica nos recibió en la recepción. Dejamos que Saske se encargara de suavizarla y observé junto a Hinata la descarada forma en que ella le coqueteaba.
—Está bien. Haré una excepción y los dejaré quedarse si ayudan con el aseo del hostal durante estos días... —dijo la mujer enrollando su cabellera en su dedo índice— Pero a cambio, quiero tener una cita con ustedes dos.
—¿Qué? —pregunté mirándola con severidad.
—Los gemelos son tan kaaaawaiii —dijo la mujer apretando los puños.
Saske me miró y subió los hombros, esperando que yo respondiera por ambos. Por supuesto que él no le diría que sí de inmediato, después de todo, estaba intentando impresionar a Hinata de una u otra forma.
A pesar de que odiaba la idea de salir con una total desconocida y aún peor, tener que hacerlo con mi hermano entre ambos, la misión tomaba prioridad sobre mis sentimientos personales.
—Como sea —respondí.
Luego de prometerle que podría tener una cita con ambos, pagamos la estadía de un día completo en ese lugar y la chica nos dejó quedarnos los otros dos siempre y cuando ayudáramos con el aseo de las habitaciones, con la limpieza de la cocina y con la preparación de la cena. Hinata dijo que podría ayudar sin problemas pues cocinar era algo que se le daba bien.
Así, los tres subimos al segundo andar del hostal y entramos a la habitación que compartiríamos por los próximos tres días.
Me gustaría decir que por el precio que pagamos nuestro cuarto era lujoso, pero estaría mintiendo. Era un espacio muy pequeño de dos ambientes. De cualquier manera era más de lo que necesitábamos, de hecho, éramos muy afortunados de poder contar con un techo sobre nuestras cabezas y futones para recostarnos. Por lo general, ningún shinobi cuenta con este tipo de comodidades al realizar una misión.
—Bueno, ¿cómo nos vamos a arreglar para dormir? —preguntó Saske sonrojado— Yo puedo dormir entre ustedes dos y…
—No voy a dormir contigo al lado —alegué de inmediato.
—¿Por qué no? Dormimos juntos en casa.
—Cierra la boca, ella no tiene por qué saberlo.
—¡Como si fuese un gran secreto!
—Chi-chicos… —nos interrumpió Hinata mientras nos empujábamos— Debemos encontrar a Mizukage-sama y terminar con esto lo antes p-posible. No podemos fracasar en la misión de Jiraiya-sama. Yo… yo puedo ayudar a encontrarla.
—¿Y qué pasó con todo eso del código de ética de las kunoichis? —le pregunté divertido.
—Aún pienso que lo que estamos haciendo está mal, p-pero… dije que terminaríamos exitosamente esta misión… y yo no retrocedo en mi palabra —Hinata sonrió mirando hacia el vacío, como si esas palabras fuesen especiales para ella en una forma que ni yo ni Saske podíamos comprender.
Mi hermano suspiró mientras la miraba, completamente embobado.
— Hyuga-san es tan intensa —dijo acercándose levemente a ella— ¿Podría repetirlo?
—Claro… dije que…
—No es necesario que repitas eso, me basta con tener que escuchar a Naruto decirlo todo el día—la interrumpí dándole un codazo a mi hermano— Y bien, ¿dónde está?
Hinata activó su byakugan. Debo admitir que hasta ese entonces no era particularmente conocedor de las técnicas de Hinata Hyuga ni sus habilidades. Obviamente sabía que como miembro del clan Hyuga contaba con el legendario dojutsu y que tal vez podría efectuar movimientos en base al puño gentil. Por lo mismo, me sorprendió gratamente cuando nos dio una localización exacta y minuciosa sobre la ubicación de la mujer y también lo que estaba haciendo.
Según Hinata la líder de la aldea oculta de la Niebla estaba a dos habitaciones de distancia, leyendo pergaminos y firmándolos junto a un chico bastante extraño que cargaba una espada y un sujeto con un parche en el ojo. Ellos serían un claro problema si nos queríamos acercar, pero tendríamos que ver la forma de deshacernos de ellos si llegaba el momento de sacar la fotografía.
—¿Tenemos un plan para esto? —Pregunté apoyándome contra la pared.
Saske se encontraba recostado en el suelo, evidentemente aburrido. Jugaba con una kunai y se limpiaba las uñas de esa forma, asqueroso, lo sé. A pesar de que la mujer que tanto parecía gustar estaba ahí con nosotros, no veía lo repugnante que era verlo hacer eso. Ademas, Saske no era el tipo de shinobi que realizaba esa clase de misiones. Al ser parte de la policía de Konoha mi hermano solía perseguir criminales, luchar y por supuesto, organizar torneos de pocker en la estación cuando no había nada que hacer.
Lo peor del asunto es que desde que Saske organizaba esos famosos torneos, mi padre lo favorecía aún más. Siempre los ganaba.
—Esperaremos —dijo—. Esta es la Villa de las aguas termales, eventualmente deberá ir a un baño y sacarse la ropa. Entonces le tomaremos la fotografía, Jiraiya-sensei estará feliz y podremos divertirnos un poco juntos… Hyuga-san… yo… yo pensaba que tal vez terminando la misión nosotros… nosotros podríamos…
—¿Y me puedes explicar, cómo entraremos a un baño de mujeres desnudas sin que nos quieran matar? —lo interrumpí al notar como desviaba su atención de la misión a esa chica en cosa de segundos— Es la shinobi más fuerte del País del Agua, genio.
—Fácil, hermanito —respondió él haciendo un sencillo sello de mano que fue seguido por una nube de humo…
Fruncí el ceño de inmediato y mi estómago se recogió. Reconocía muy bien ese jutsu, ese maldito jutsu…
—No… no me digas que…
—¡Oiroke no jutsu!
—Es el jutsu de Naruto-kun… —dijo Hinata sorprendida, llevándose las manos de inmediato a los ojos. Por un momento pensé que se desmayaría.
Ahí, recostada sobre el futón, apareció una mujer de cabellera negra en coletas y penetrantes ojos negros, completamente desnuda. Verlo me produjo una repulsión tan grande que por un momento pensé que cualquier atracción que pudiese sentir por una mujer en un futuro cercano acababa de ser cortada de raíz.
—¡Justo cuando tu inclinación sexual no podría haber sido más ambigua sales con esto! Me rehúso —dije con firmeza—. No usaré la técnica de ese perdedor. Todo menos eso.
—Sasuke-chan, no seas malo conmigo. Es una excelente técnica para este tipo de cosas —dijo Saske jugando con su cabello con una voz quejumbrosa y erótica como si hubiese salido de uno de esos libros que Kakashi tanto gustaba leer. Escucharlo hablar como una mujer me dio escalofríos. Bastante tenía con que Naruto realizara esa ridícula técnica cada vez que quería verme perder la paciencia—. Naruto-kun es un genio a su manera y este jutsu es prueba de ello —sonrió de forma coqueta y me guiñó un ojo—. Sasuke-chan… mis ojos están aquí arriba.
—¡Vete al diablo! —tome lo primero que tuve a mano y se lo lancé.
De inmediato una nube de humo apareció a su alrededor y frente a mi tuve a Saske nuevamente. Aún así, la imagen de ese idiota convertido en mujer quedaría gravada en mi mente para siempre.
—No me digas que no puedes realizar un jutsu tan sencillo como ese… —dijo sentándose— Naruto lo puede hacer desde la academia…
—No es si puedo o no puedo hacerlo. Me niego a caer al nivel de perdedores como ustedes.
—Si queremos entrar al baño de mujeres, esta es la única opción. Si tienes un plan mejor que el mío, házmelo saber.
Lamentablemente, no tenía uno.
Este fic no esta olvidado, de hecho me divierte bastante escribirlo, pero como saben los que leen mis otros fics, es el tiempo lo que me falta para poder actualizar. Esto lo tengo escrito hace mucho y aun no podía terminarlo. Mi sentido del humor esta decayendo, pero que sea lo que sea jajaja. Un saludo! A ver si este fin de semana que tengo libre actualizo "Precio de la Paz" y "Team Seven" y tal vez, "Buscando a Menma".
