Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a lovelovelove22, yo sólo me adjudico la traducción.
Annabelle POV
Tenía siete años cuando mis papás se separaron, y no lo había entendido. Habían venido a mi cuarto una noche, y podía darme cuenta de que mi mamá había estado llorando. Se sentaron conmigo y me explicaron que aunque una vez se habían amado, ya no estaban enamorados y se iban a divorciar. Ambos me dijeron que me querían mucho y que intentarían que mi vida fuera lo más normal posible, pero fue difícil adaptarme a tener dos casas, dos horarios, y básicamente dos de todo.
Al principio, como cualquier otro niño pequeño, le había pedido a una estrella que mis papás volvieran a estar juntos y así podríamos ser nuevamente una familia. Pero luego, crecí. Mis papás ya no se querían, pero no entendía cómo podía haber sucedido eso.
Si amas a alguien lo suficiente como para casarte y tener un hijo, ¿por qué no lo puedes amar para siempre?
Por supuesto, ahora tengo trece años y lo entiendo un poco mejor. Mis papás nunca estuvieron enamorados como los personajes de las películas. Como papá me había dicho innumerables veces, ellos se querían, pero 'no lo suficiente'. Una vez que me acostumbré a todo, esta vida parecía normal. Pasaba un mes con mi mamá, y otro con mi papá. Iba a la misma escuela, y tenía los mismos amigos.
Pero por alguna razón, a veces se siente mucho más difícil que eso. No puedo evitar preguntarme si mis papás no son felices. Sé que han salido con otras personas; pero no he conocido a nadie de ellos, y nunca hablamos sobre eso. Y entonces, esta mañana, mi papá menciona a una chica. Bella.
La mirada en sus ojos cuando dijo su nombre hizo que me sintiera furiosa por alguna razón, e incluso un poco triste. Quería que mis papás fueran felices, pero aún así, muy dentro mío, quería que fueran felices juntos. Puedo recordar momentos de mi niñez que me hacen pensar que es imposible que no estuvieran enamorados.
Recuerdo nuestra última Navidad juntos, cuando tenía seis. Mis papás dijeron que ya no eran felices desde ese entonces, pero ninguno de mis recuerdos albergaba eso. Recuerdo abrir los regalos alrededor del enorme árbol de Navidad en la sala, y recuerdo a mi papá darle a mamá el collar de diamantes que le encantaba. El recuerdo estaba confuso, pero recuerdo que se besaron con alegría bajo el muérdago.
Y luego, para la siguiente Navidad, todo había terminado. Mamá se había mudado y todo cambió.
La mayor parte del tiempo, me gustaba más estar en lo de mi papá. No me estaba encima; hacía las cosas más divertidas. Cuando estaba en la casa de mamá, siempre me pregunta sobre papá. No sé por qué, pero parece muy interesada en lo que él hace. Con papá puedo divertirme. Me está enseñando a tocar el piano y prometió que cuando cumpliera dieciséis, me enseñaría a conducir y me compraría un auto.
No me malinterpreten, amo a mis dos padres. Pero las cosas parecen más fáciles con mi papá. Y ahora que está saliendo con alguien… voy a perderlo, y no puedo dejar que eso ocurra.
"¿Cómo estuvo todo en lo de tu papá, Annabelle?" Preguntó mi mamá, de pie en la puerta de mi habitación. Suspiré y levanté la mirada hacia ella, conociendo la mirada en sus ojos. Quería que sacara los trapos sucios al sol.
"Estuvo divertido." Dije simplemente. "Me saqué una A en mi examen de Ciencia la semana pasada, y papá me ayudó a estudiar." Me encogí de hombros.
Mamá asintió y entró al cuarto, sentándose al pie de mi cama. "Eso es bueno. Papa es bueno en Ciencia." Dijo, y asentí, sin saber qué más hacer. "¿Viste a la abuela?" Preguntó mamá despreocupadamente, y supe que quería saber si papá había salido. Lo que había hecho.
"Seh, me cuidó anoche. Y el sábado pasado." Dije, y decidí cambiar el tema de conversación. "¿Cuándo voy a ser lo suficientemente grande para quedarme sola en casa?" Pregunté, y mamá frunció el ceño.
"Um… bueno, tender que hablar con tu papá sobre ello." Dijo, y entonces volvió a lo que ella le interesaba. "Así que, ¿dónde estaba tu papá cuando la abuela te cuidó?"
Vacilé, intentando que se me ocurriera algo para decir. No podía mentir, eso estaría mal. Pero no tenía que decirle toda la verdad. "Anoche cenó con la tía Tanya y el tío Emmett. Y el fin de semana pasado… no sé qué hizo. No volvió hasta tarde, y ya estaba dormida y a la mañana siguiente se fue a trabajar temprano."
Mamá asintió, pero sus ojos azules estaban levemente estrechados. "Está bien. Te dejaré tranquila entonces." Dijo, y besó la parte superior de mi cabeza, su cabello rubio moviéndose y cepillando mi rostro.
La observe irse del cuarto, luego rodé sobre mi espalda y me quedé mirando el techo. Quería que mis papás volvieran a estar juntos, pero eso no pasaría por el momento.
