ENTRE EL JUEGO Y EL AMOR

Por LadyLovelyMoon

Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Mizuki e Igarashi

Esta historia se desarrolla en la actualidad.

Capítulo 10

In Fraganti

Albert miró su reloj que marcaba las 10:30 de la noche, cuando llamarón a su puerta.

-Quién será a estas horas?- se dijo mientras dejaba el libro que leía y se encamino hacia la puerta de la suite. Se asomó a la mirilla y vio a Terry y a Candy, arqueó la ceja y comenzaba a preocuparse.

Terry: tranquila, no va a pasar nada ya lo veras!

Candy: es que no se cómo lo vaya a tomar y si no lo aprueba?

En ese momento Albert abrió la puerta.

-Buenas noches, que se les ofre…- Albert no puedo terminar por el asombro de ver a los jóvenes agarrados de la mano.

Terry: hey Albert, nos invitas a pasar?

Candy se dedicaba a ver a todos lados menos a su jefe.

Albert dudoso, accedió… –Pasen a la sala- dijo mientras cerraba la puerta tras ellos.

Candy intento soltarse para sentarse separada de Terry, pero él, al ver sus intenciones, la agarro más fuerte y le guiño un ojo. Las manos de la joven comenzaban a sudar por los nervios.

Albert solo se dedicaba a observarlos, esperando que empezaran a hablar y así fue.

Terry: vamos Albert, quita esa cara, no pasa nada fuera de lo normal.

Albert: me pueden explicar en qué momento paso esto? En los entrenamientos parecía que ni se tragaban, qué paso con aquellos comentarios de "ella es muy joven como para que sepa lo que hace?"

Candy inmediatamente miro a Terry con ojos de reclamo, y le quito la mano.

Terry comenzó a reírse.

Candy: eso decía de mi?

Albert: si, incluso ayer el último comentario que escuche de él, fue que le parecía que tú forma de trabajar no era la adecuada.

Terry: vamos Albert, lo hacía para ver que me decías de ella.

Albert: debí imaginármelo.

Candy extrañada preguntó: acaso ustedes se ven todos los días? En los entrenamientos pareciera que ni se conocieran y aquí se hablan como grandes amigos.

Terry volvió a tomar su mano y la miró: lo somos!

Candy se quedó con los ojos como plato, de qué se había perdido, esa historia no se la sabía.

Albert: por su reacción pareciera que no sabe muchas cosas de ti Terry.

Terry: ya habrá tiempo para ello. El día que chocaste conmigo en la Federación yo estaba buscando a Albert.

Candy hizo memoria y dijo: entonces Terry era el amigo que te habías topado en el pasillo y por eso llegaste tarde a la junta?

Albert: vaya señorita que buena memoria.

Terry: desde el día en que me vio esa cualidad aumento.

Candy le dio un golpe. Mientras Albert seguía observando la situación. Candy sentía la mirada de su jefe, estaba muy nerviosa.

Candy: Albert por favor di algo, esto acaba de formalizarse y pensamos en contártelo a ti antes que nadie, eres el que está a la cabeza de esto, eres mi jefe y su entrenador…

Terry: más bien parece como si fuera tu papá y yo le estuviera pidiendo permiso para andar contigo.- comenzó a reírse y ella por los nervios le dio un codazo para que se comportara.

Albert se levantó y comenzó a caminar de un lado hacia otro, llevándose una mano a la barbilla, moviéndola, como si estuviera pensando qué decirles.

Terry: vamos Albert suéltalo.

Albert: pues no me agrada mucho la idea, sobre todo porque estamos en una concentración de la selección, es la primera vez que dejamos a una chica como preparadora física y desde siempre supimos que esto podría pasar.

Candy comenzaba a tensarse pero sobre todo a desilusionarse, le daba razón a su jefe, eso no debería de estar pasando, pero que le decía a su corazón? Deja de sentir cosas? Eso era imposible. Terry miro como se desdibujaba la sonrisa de la rubia y se acercó para darle un beso en la mejilla y le susurró al oído: -todo saldrá bien-.

Albert: conociéndote Terry, por más que te diga que te alejes de ella no lo harás..

Terry: tienes toda la boca llena de razón.

Candy solo miraba al piso, ya se sentía como niña regañada

Albert: pues que puedo hacer entonces? Solo les pido que sean responsables con lo que tienen que hacer, no se distraigan de sus actividades, cumplan con sus obligaciones y si pueden manténgalo en secreto al menos hasta que el trabajo y la integración de equipo este cimentada entre los jugadores. No me vayan a meter en sus pleitos o rollos, en pocas palabras no coman pan ante los pobres, si no los demás comenzarán a quejarse de qué porque ellos no pueden tener a sus esposas, novias o vayan a saber que, cerca de ellos.

Candy: no te preocupes, prometemos no fallarte y no meterte en broncas.

Terry: aunque eso de esconderlo no me gusta mucho, es más, no va conmigo.

Candy: Terry, Albert tiene razón, tiene que haber integración entre ustedes si van a trabajar como equipo, igual y cuando se dé hasta nos apoyan.

Albert: es mi única condición al menos esperen a que la concentración aquí termine, una vez que nos vayamos a los partidos de preparación fuera del país pueden gritarlo a los cuatro vientos. En sus tiempos libres, como el nombre lo dice, son libres de hacer lo que quieran. –Hizo un pausa y miro a Candy- y tu sabes lo que no le está permitido a un jugador, podrías hacer que su rendimiento bajará y el está en su mejor momento.

Candy se sonrojó tanto que parecía un tomate, su jefe se había referido a que no tentará a su novio o que no le permitirá que intentará tener relaciones con ella.

Albert: están de acuerdo?

Terry: pues que otra nos queda

Candy: lo que tu ordenes Albert.

Entonces nuevamente Albert se sentó en el sillón y pareció más relajado.

-Ah pero que escondidito se lo tenían eh- les dijo sonriendo.

Candy se confundió aún más, pareciera que el papel de jefe o de entrenador se lo había quitado y estuviera frente a un amigo.

Terry: pues que te puedo yo decir, simplemente pasó.

Albert: me da gusto por ti Grandschester, ya te hacía falta tener a alguien.

Candy: bueno pero si tiene fama de ser todo un rompe corazones.

Albert: no creas todo lo que se dice de él, es solo fama

Y bueno me pueden decir cómo es que ustedes se hicieron amigos? Dijo Candy bastante curiosa.

Terry: fue en Londres, el acababa de llegar para trabajar allá y yo acababa de salirme de mi casa.

Albert: lo conocí en un bar de mala muerte, esa es la verdad

Candy estaba intrigada con aquella historia, quería saber más- y luego?-

Albert: veo que te conoce tu lado bebedor, porque no reaccionó ante la palabra "bar de mala muerte"- comenzó a reír al mismo tiempo que Terry.

Candy: y tu sabiéndolo se lo permites?

Albert: mientras no me falle en la cancha no le reprocho nada, pero ese también es tu trabajo no Candy?

Candy: ash créeme que lo he intentado pero es más terco!

Terry: el chiste es que yo estaba algo tomado y le estaba echando pleito al barman que no quería venderme más tragos.

Albert: y yo llegue porque me dijeron que ahí vendían una de las mejores cervezas de Londres.

Terry: el chiste es que el intervino para que no me fuera a golpes contra el barman.

Albert: me encargue de bajarle lo borracho, se veía muy chico, estaba de mala copa.

Terry: oye era la primera vez que me ponía así, qué esperabas?

Candy: cuántos años tenías?

Terry bajo la cabeza y dijo de forma casi inaudible: quince

Candy se sorprendió pero no comentó nada, supo que quizás en aquel tiempo estaba pasando por el momento más difícil de su vida, y no lo juzgaba.

Albert continúo con la historia: me lo lleve a mi hotel y como te dije le baje lo borracho, una vez que estaba en sus cinco sentidos me contó su historia y que era futbolista. Yo le dije que era entrenador aquí y que recién llegaba como entrenador del Arsenal.

Terry: no me creyó mejor dicho, así que me puso a prueba.

Albert: y la pasó, es más me sorprendió ver su potencial, le dije que fuera a América, con eso de que tiene las dos nacionalidades, le dije que en especial se viniera a Estados Unidos, aquí la euforia por el soccer recién comenzaba y aquí podría escalar más rápido.

Terry: y aquí estamos, como puedes ver pecosa –Albert se rió ante aquel apodo y Candy sólo resoplo- nos hicimos muy buenos amigos, le debo mucho a tu jefe.

Candy: qué historia eh!

Albert: bueno jóvenes, ya es bastante tarde y mañana hay que trabajar. No se les olvide lo que hablamos por favor.

-No lo haremos- dijeron casi en coro.

Terry y Candy se levantaron y se despidieron de Albert con un abrazo. Salieron de la suite.

Inmediatamente Candy se relajó, Terry la encamino hacia su cuarto.

-Te dije que todo estaría bien, no tienes nada de qué preocuparte- dijo sonriendo –al menos que una noche te agarre desprevenida y entre a tu cuarto por la ventana.- la beso.

Candy se estaba dejando llevar pero de repente la mirilla de la suite de su jefe comenzaba a molestarla.

-Te… Terry- decía mientras el joven seguía con el beso.

Terry: qué pasa? Dijo después de pausar el beso.

La joven señalo la mirilla, el sonrió y se acercó a la suite de su jefe, de un bolsillo de su pantalón saco lo que al parecer era una goma de mascar, la puso unos segundos en su boca y luego la puso sobre la mirilla.

Candy comenzaba a reír, ante la ocurrencia de su novio, quien rápidamente regreso para continuar con lo que había dejado pendiente. La tomó por la cintura y la jalo hacia él –ahora nadie nos verá- le dijo mientras comenzaba a bajar hacia su cuello.

La rubia tomo la iniciativa y se giró, haciendo que Terry quedará contra su puerta, el joven reía para sus adentros, le encantaba cuando ella se portaba así, cuando tomaba la iniciativa, lo provocó a que sus besos fueran más profundos. Candy por su parte, trataba de no perder la conciencia ante el proceder de su novio, con una mano comenzó a buscar en el bolsillo de su falda su tarjeta para abrir el cuarto, una vez que la tuvo en su mano la metió y rápidamente hizo hacia abajo la manija de la puerta.

Terry al escuchar que la puerta se abría, dejo de besarla, la soltó y coloco sus brazos extendidos agarrándose fuertemente del marco de la puerta, alzó su mirada y la enfrentó…

-Pecosa?... qué haces?-

Candy solo sonrió y se le fue encima, abrazándolo y besándolo, tratando de empujar, pero el joven estaba bien plantado, no se movió ni un centímetro.

-Eres una traviesa- dijo cuando ella se separó un poco para mostrarle su cara de enojo. –Pero si quedamos que no correríamos-

Candy resopló, lo hizo a un lado y entro a su cuarto. Terry dudaba si entrar o no, y si era una trampa? Mejor decidió quedarse en la puerta. –Oye, no me digas que te enojaste?.

Candy se giró para verlo: es la segunda vez que me animó y tú me das el cortón.

Terry no dejaba de sonreír, se decidió, entró, la tomo por la mano y le llevo de nueva cuenta hacia el pasillo.

-Pecosa si estas pensando en que yo no tengo ganas de estar contigo, estas pero si bien mal- inmediatamente comenzó a comérsela a besos.

Candy dejo de pensar y entro en acción, por primera vez la lengua de Terry pedía permiso para entrar, ella se lo dio y experimento una corriente de nuevas sensaciones recorrerle el cuerpo, hizo lo mismo y en el momento que su lengua descubría los rincones de Terry, este se estremeció, la pegó contra la pared y luego se pegó completamente a ella. Pero a los pocos segundos bajo el ritmo y se aparto para abrazarla.

-Me pones mal, tengo que esforzarme para contenerme- le dijo al oído.

Candy aún agitada dijo: pues no lo hagas.

-Pero qué prisa hay? esto apenas comienza, no quiero echarlo a perder, quiero disfrutarlo, vivirlo intensamente Candy, habrá tiempo para todo, confía en mí, me atraes, te deseo como no tienes una idea, pero quiero hacer las cosas bien.

Candy que ya estaba pensando con la cabeza y no con los instintos dijo: soy nueva en todo esto, y no quiero decepcionarte con mi falta de práctica –comenzó a sonrojarse por la pena – seguramente, estas acostumbrado a otras cosas y yo quiero complacerte…

Terry rompió el abrazo y tomo el rostro de la rubia entre sus manos: por lo mismo no quiero correr, no pienso aprovecharme de tu inocencia para calmar mis ansias, eres diferente a todo lo que he conocido antes, no tienes punto de comparación pecosa.- le beso la frente.

Candy: gracias Terry, perdona si te presiono pero quiero que encuentres en mi todo lo que necesitas y no lo busques en otro lado.

El joven sonrió: oye yo sé que tengo fama de mujeriego pero no me ayudes -comenzó a reír- contigo me siento en paz, pleno y lleno, no necesito buscar nada porque todo lo estoy encontrando en ti, son pocos días, pero lo que siento por ti es enorme y me gusta cómo me haces sentir.

Candy lo abrazo y se sintió más tranquila.

-Creo que ya es hora que nos vayamos a dormir- le beso nuevamente la frente. La rubia le dio un tierno beso en los labios de despedida. Terry camino hacia su cuarto y dijo: si me ves pasar en tus sueños me saludas eh!

Candy: ah pero que seguro estas de ti mismo, qué te hace pensar que soñaré contigo?

Terry volteo a verla, le guiño un ojo y antes de cerrar su puerta le dijo: no seas traviesa, no sueñes cosas pervertidas eh!

A Candy no le quedó de otras más que reírse. Entro en su cuarto y se recargo en la puerta, no podía creer que esto le estuviera pasando, todo había sido muy rápido pero se sentía completa y muy feliz como hace tiempo no lo hacía. Sin más salió corriendo en busca de su bolso y saco su celular.

Annie: vaya hasta que sé algo de ti- dijo algo sentida en el momento que contestó la llamada.

Candy: Annie por favor no te enojes, te juro que todo tiene una explicación.

Annie: pues tiene que ser una muy buena, ni siquiera estuviste con nosotros en la reunión, te desapareciste todo el día.

Candy: si me sigues reclamando no me darás tiempo para explicarte.

Annie: está bien, te escuchó.

Candy le conto con lujo de detalle todo lo que había pasado con Terry desde que se topó con él en la Federación hasta el momento en que había entrado en su cuarto para llamarla.

Annie: Caandy no lo puedo creer! Amiga que bueno que te diste la oportunidad, aunque bueno, ese chico tiene fama de muchas cosas, no te da miedo?

Candy: no Annie, para nada, yo lo conozco y puedo asegurarte que es solo rumores.

Annie: pues ojala y tengas razón amiga, de verdad que me da mucho gusto escucharte tan contenta.

Candy: Annie pero tienes que prometerme por favor que no se lo comentarás a Archie ni a nadie, Albert nos ha pedido que seamos discretos al menos por un tiempo.

Annie: si contarle a mi novio tu alegría podría traerte problemas ten por seguro que no le diré nada.

Candy: gracias amiga, oye y otra cosa –hizo una pausa- es que no se cómo preguntarte.

Annie: qué pasa?

Candy: bueno, ahí va, tú ya –otra pausa- bueno que si ya pasaste a tercera base con Archie.

Annie: Caandy! Pero qué pregunta es esa?

Candy: vamos Annie, acuérdate que siempre dijimos que nos contaríamos absolutamente todo.

Annie: lo siento, tienes razón, no amiga todavía no llegamos a eso.

Candy: genial, y ahora que me dará consejos?

Annie comenzó a reír: ay amiga pero no cambias!

Las jóvenes siguieron platicando largo y tendido sobre sus experiencias con los galanes. Cuando la rubia colgó era ya de madrugada. Se alistó para dormir mientras sus pensamientos volaban hacia la suite de su novio.

A la mañana siguiente Candy estaba terminando de arreglarse, esta vez llevaba puestos unos leggins gruesos en color azul marino y un top en rojo estampado con estrellas, cuando tocaron a su puerta.

Candy ni siquiera se asomó por la mirilla, solo abrió la puerta y se topo con aquellos ojos color zafiro.

-Buenos dí..- Terry no puedo terminar de saludarla, quedo con la boca abierta con el uniforme de la rubia.

Ella se acercó y puso sus brazos alrededor de su cuello –Buenos días-

Terry puso sus manos en la cintura descubierta de Candy y no dejaba de acariciarla –Y quieres hacerme la tarea de controlarme más difícil verdad?-

Candy: no soy tan cruel, pero así es este uniforme, qué quieres que yo haga.

Terry la beso, se le estaba volviendo una necesidad sentir su boca, sus instintos eran los que tomaban el control…

-Chicos, controlen la hormona- dijo Albert que salía de la suite.

Candy se puso completamente roja de la pena, Terry solo maldijo a su amigo interiormente.

-Vamos pues- dijo Albert haciendo señas para que los jóvenes comenzaran a caminar.

Candy: enseguida los alcanzo.

A Terry no lo quedo de otra más que seguir a su amigo. Bajaron al comedor donde ya estaban todos los jugadores desayunando. Terry se acercó hacia donde estaban Archie y Stear.

Stear: mira ya apareció el primer desaparecido.

A Archie aún no le agradaba mucho la presencia del delantero, pero al parecer a su hermano le caía bien, así que tenía que controlarse.

Terry: que tal estuvo la dichosa reunión?

Archie: estuvo bien… de hecho estuvo tu padre y tu ni tus luces

Terry se contuvo y solo dijo: me dio flojera todo ese rollo sentimental de que nos visitaran nuestros familiares, me quedé encerrado.

Stear: ves hermano, te lo dije, así es él.

Archie: si tú lo dices, pero a la que no entiendo es a Candy, también desapareció todo el día

Terry reía para sus adentros, él sabía perfectamente donde se había metido la rubia todo el día.

Stear: pues ahí viene, preguntémosle.

Candy acababa de entrar al comedor y de nueva cuenta vio a Terry junto a sus amigos, esta vez le agrado la idea de que se llevarán bien.

-Buenos días- dijo sonriendo la joven.

Archie: no bueno, tu sí que eres rara, y a qué debemos tan buen humor? Es lunes!

Candy: ya lo sé, pero es un día hermoso, esta rico el calorcito y hay que despertarse con actitud, no lo crees?- Dijo mientras miraba a su novio.

Stear: dónde te metiste ayer? Y por favor no salgas esta vez con aquel cuento de tus dolores pre-menstruales.

Archie le dio un zape a su hermano por atrevido.

Candy: al menos no me invitan a sentarme?

Los tres jóvenes inmediatamente se pusieron de pie, ofreciendo su silla a la joven, claro está, que ella se decidió por la que le ofrecía Terry, lo que sacó de onda a Stear y a Archie, que tuvieron que recorrerse un lugar ya que Terry no se movía. La joven tomo asiento, seguida por los jugadores. Bajo la mesa, Terry le tomó la mano, haciendo que Candy se sintiera en las nubes y como una niña traviesa.

Candy: pues bien saben que a mí no me vino a ver nadie, así que preferí no estar presente.

Archie: vamos Candy, pero si nos tienes a nosotros –con esas palabras Terry le dio un apretón en la mano como diciendo a mi también-.

Candy sonrió: lo sé chicos, muchas gracias por ser tan lindos conmigo. Pero me canse de hacer mal tercio con Annie y contigo Archie, y a ti Stear pues también te vino a ver Patty, así que supuse que querían tiempo para ustedes solos.

Terry rompió el silencio: lo que le falta a usted Srta., es conseguirse también un galán. –dijo sonriendo.

Archie: vaya Grandschester y a quien propone usted, de toda esta manada de futbolistas.

Terry: pues yo me ofrezco.

Candy se puso blanca ante el comentario, Stear y Archie se sacaron de onda.

Terry: es usted muy bonita y cualquiera de los que estamos aquí seríamos muy afortunados si usted se fijara en alguno.

Candy seguía en shock

Stear: vaya ya salió el peine.

Archie: así o más directo este inglés?

Terry: yo solo digo lo que opino, usted qué opina? Le preguntó a Candy mientras le soltaba la mano por debajo de la mesa.

Candy estaba más que chiveada

Stear: la has dejado sin palabras

Archie: no me digas Candy que Grandschester te interesa?

Terry estaba más que fascinado hacia donde había dirigido la plática de los amigos de Candy

Candy: pues Archie que yo sepa no le debo explicaciones a nadie.

Stear: es eso un sí o un no? No me quedo claro

Archie: mi hermano tiene toda la razón, eso no contesta mi pregunta.

Terry no dejaba de sonreír y mirar a la rubia.

A Candy estaba por salvarla la campana, aunque la presencia no le iba a traer satisfacción alguna, estaba agradecida.

Neil: vaya veo que ahora de tres ya son cuatro.

Neil se acaba de acercan junto con sus amigos Paul y René

Archie: vamos Neil, es muy temprano para que empieces con tus cosas.

Neil: pues déjame decirte querido primo, que Grandschester estará muy pegadito a tu querida Candy, así que velo asimilando, tendrás que aceptarlo en tu círculo social si tanto quieres a la amiga de tu novia.

Terry y Candy se tensaron, acaso él se había enterado, o era que Elisa lo había puesto sobre aviso.

Archie: pues ese será problema mío.

Stear: vete con tus intrigas a otro lado.

Neil: ya verán que el tiempo me dará la razón y escúchenme ustedes dos –dirigiéndose a Candy y a Terry – no creo que la Federación vea con buenos ojos que sostengan una relación dentro de la concentración.

Archie: relación? Bueno tu sí que te imaginas cosas donde no las hay!

Terry estaba a punto de explotar, pero tuvo que controlarse sabía que si salía a la defensa podría levantar más sospechas de las que Neil ya tenía.

Terry: mejor vete Legan, los dos sabemos que a la Federación, a Albert y a tu padre nos les gustará saber de tu poco autocontrol hormonal, o si?

Candy se asustó, al parecer su novio había hablado de más, Neil inmediatamente al oír esas palabras miro a Candy, ella no hizo otra cosa que ver al suelo.

Neil: vaya, vaya que interesante se está poniendo esto, pues una vez que la has hecho cantada veremos cómo se pone la cosa.

Terry: si Neil, lo que tu digas.

Neil y sus súbditos se retiraron de ahí.

Archie: puedo saber de qué me perdí?

Stear: esto sí que esta raro, traes algo en contra de Legan, Terry?

Terry: no, ni lo conozco

Archie: a no? Y entonces como sabes lo de su poco autocontrol?

Candy: yo le conté de las veces que se ha querido pasar de listo conmigo.

Stear: ok, bueno ahora sí que no entiendo nada, no que ustedes no se conocen? Cómo le contaste eso entonces?

Terry: el día que supuestamente "ese" se había lastimado un tobillo, yo fui a la enfermería porque tenía resaca, y ahí platicamos un rato.

Archie y Stear se miraron, estaban dudosos de esa historia.

Candy: bueno que no puedo platicar con nadie más que no seas ustedes dos, no sean tan posesivos.

Stear: no Candy no es eso, pero nos preocupa quién se te acerque.

Archie: mira que este inglés tiene fama de muchas cosas

Terry: y a ti te constan todas esas cosas que se dicen?

Stear: no creo, yo medio te conozco y es más rumor que otra cosa.

Archie: pues la verdad es que me inspiras mucha desconfianza Inglés

Candy: eso es porque no se conocen

Stear: y tu ya lo conoces entonces?

La plática ya estaba completamente fuera de control, los nervios de Candy ya no la dejaban pensar coherentemente y Terry ya no sabía que decir para no evidenciar más el asunto. Candy observó su reloj, se levantó y alzando un poco la voz dijo:

-Tienen 10 minutos para terminar de arreglarse, nos vemos en el área de calentamiento-

Archie: bueno pero no te enojes, anda hermano vamos antes de que la Srta., nos ponga a correr de más.

Todos los jugadores, incluido el equipo técnico y Candy se dirigieron de nueva cuenta a sus habitaciones. Candy entró en su cuarto, Albert y Terry a su suite. En cuanto se escucharon todas las puertas cerrar, Terry ya estaba tocando en la habitación de su novia.

Candy abrió y se retiró de la puerta para irse a sentar a su cama, Terry inmediatamente cerró la puerta y fue a alcanzarla.

-Terry, esto se nos esta yendo de la manos- dijo preocupada

El joven tomo asiento junto a ella –Tranquila, todo va muy bien, desde mi punto de vista-

Candy: cómo puedes decir eso, primero te me lanzas así como así cuando se supone que no me conoces.

Terry: bueno recuerdo que llegará un momento en que todo esto se sepa, así que ir mostrando mi interés por ti, no rompe ningún trato ni hace daño.

Candy: y luego lo de Neil, crees que sepa algo?

Terry: no creo que sepa, pero sospecha, de él si tenemos que tener cuidado, por lo visto tiene intenciones de llevar lo nuestro a la Federación.

Candy se levantó y comenzó a llevarse las manos hacia su cabello, estaba tensa.

Terry: vamos amor, trata de relajarte todo saldrá bien.

Candy: cómo me llamaste?- Dijo sonriendo

Terry hizo lo mismo, se acercó y le dijo al oído "amor"

Candy sentía que comenzaba a derretirse, pero con la misma Terry se alejo para seguir la plática.

Terry: y si cumple sus amenazas no creo que pase a mayores, si como nos dijo Albert, nosotros no fallamos en nuestras responsabilidades, en la Federación no tienen derecho de controlar nuestra vida privada. Lo que tenemos que hacer es que ese tipo no haga intrigas.

Candy: no debiste decir nada de su poco autocontrol, seguramente estará sospechando que te dije algo.

Terry: que piense lo que quiera, el sí estará en problemas si eso sale a la luz, si tu lo contarás…

Candy: ya te dije que no lo haré, no es algo que me guste estar contando, me da miedo pensar en lo que pueda hacer, además ya te dije que su padre hizo mucho por mí para que yo le pague así.

Terry: no tienes por qué tener miedo, yo no dejare que te ponga nunca una mano encima en ningún sentido. Por eso se lo dije, para que lo tuviera claro.

Candy seguía preocupada. Terry lo noto y inicio el ataque. La miro fuertemente, lo que hizo que ella saliera de sus pensamientos…

Candy: hey conozco esa mirada, qué pretendes?

Terry se acercaba lentamente –pues nos quedan como tres minutos no?

Candy: de cuándo acá te importa llegar puntual?

Terry: a mí no, me preocupa que no llegues a tiempo a dar tu entrenamiento – dijo cuando ya la había tomado por la cintura.

Candy: ah si? Y si me reporto enferma- la rubia se lanzó a besarlo apasionadamente.

Terry: pues… no sería… tan mala idea… -contestó entre besos.

La pasión era más fuerte entre los jóvenes y les costaba más trabajo controlarse. Esta vez Terry dirigió a Candy hacia la cama, en cuanto ella estuvo recostada, se le fue encima. Ella no podía pensar, se estaba dedicando únicamente a sentir, a conocer las reacciones de su cuerpo ante los ataques de su novio. Como no tenía experiencia alguna sólo se dejaba llevar y que fueran sus propios instintos los que tomaran el control. Terry comenzaba a besarla descendiendo por su cuello, siguió por la clavícula y con sus manos comenzó a bajar uno de los tirantes del top para besar su hombro. Ella comenzaba a gemir con cada beso, a contraer su espalda por las descargas que sentía, se mordía el labio inferior lo que atrajo de nueva cuenta a su novio dentro de su boca.

Terry: me mata que hagas eso! Que te muerdas tu labio me provoca- le dijo aumentando la pasión de sus besos.

Candy: Terry me encanta lo que me haces sentir.

Terry se incorporó y le extendió la mano: se nos acabó el tiempo.

Candy se incorporo un poco, apoyando sus brazos sobre la cama, levanto una ceja y dijo: no pensarás dejarme así verdad.

Terry comenzó a reír: oye no creas que eres la única que sufre…

Inmediatamente la mirada de Candy se dirigió hacia el sur del cuerpo de Terry y abrió los ojos como plató, entendió el significado de las palabras de su novio.

Terry: ya terminaste?

Candy se puso roja de la pena y solo alcanzó a decir: upps! Y se puso inmediatamente de pie.

Terry la tomo por la cintura y la atrajo nuevamente hacia él: y eso que viste demuestra lo que tú me haces sentir con solo sentirte cerca.

A Candy se le dibujo una sonrisa traviesa en el rostro, se sentía como pavorreal por poder despertar los instintos de su novio.

Terry: te doy 5 minutos de ventaja, si no, no respondo. – Dijo mientras abría la puerta de la habitación.

Candy: y si no me quiero ir?

Terry: Tarzan Pecosa, adelántate por favor.

Candy no insistió más, le gustaba que la respetara tanto, al parecer tendría que retractarse de las palabras antes dichas como "poco caballeroso" pensaba mientras se dirigía hacia el elevador.

Terry cerró la puerta del cuarto de Candy y entró a su suite rápidamente, por el poco tiempo que le quedaba tuvo que ser drástico y solamente cogió un par de hielos y sin más se los puso en el short, la ducha de agua fría no le daría tiempo-Te desconozco Grandschester- se dijo al espejo, pero el dolor por el frío y la excitación reclamaron su atención. –Lo que tengo que hacer- dijo entre risas. Se retiró los hielos, el problema estaba resuelto. Salió de su suite y se fue a su entrenamiento.

El resto de las semanas pasaron sin grandes cambios. Todo lo referente a la preparación física del equipo había salido a la perfección. Los días de la concentración habían terminado. Candy había sacado del apuro a dos que tres jugadores con lesiones de cuidado, por lo que no solo estaban agradecidos, si no que sabían que si no fuera por las atenciones y el acertado diagnostico de la joven no podrían continuar dentro de la selección. Albert estaba muy satisfecho con el trabajo de la rubia, había cumplido al pie de la letra todo lo que se le había pedido desde un principio en su contratación. En cuanto a la relación con los jugadores todo esta excelente, se llevaban bien entre ellos, había trabajo en equipo, aunque algunas veces había roces entre Terry y Neil, sobretodo que a este último por lo general lo mantenían en la banca, muchas veces como castigo por su mal comportamiento y falta de integración.

En cuanto a la relación entre Candy y Terry todo era miel sobre hojuelas, no habían faltado a la palabra otorgada a Albert, habían mantenido en secreto su relación, la cual era bastante formal, los encuentros apasionados continuaron pero nunca habían llegado siquiera a un faje, Terry cortaba siempre y controlaba la situación, en un principio a ella le costó trabajo asimilarlo, su cuerpo pedía más acción, aunque nunca la había tenido antes, su cuerpo reaccionaba y le costaba trabajo aceptar los frenos que metía Terry, pero el jugador tenía en claro que aunque nunca hubiera sido su forma de ver las cosas, y mucho menos de actuar, quería respetar a Candy hasta el final, para él esa relación significaba demasiado en su vida, y no quería correr, más sabiendo que Candy nunca antes había estado con un hombre, ese era su freno, quería que su primera vez fuera especial, no en una habitación de la concentración, con una relación a escondidas y con prisas para no ser descubiertos. Sabría que llegaría el momento, así que no tenía prisa alguna.

Durante las dos visitas familiares que se tuvieron, Annie se comportaba muy curiosa con Candy y con Terry, lo que comenzó a levantar sospechas en Archie, ya que Stear se había acercado bastante a Terry comenzando una buena amistad, tenía sus sospechas pero prefería no meterse donde no lo llamaba, . En cuanto a Elisa y Neil su plan en contra de Candy y Terry estaba listo, en las visitas estuvieron muy al pendiente de ellos, los hostigaban con comentarios, y buscaban cualquier oportunidad para acercase a cada uno de ellos por separado, para intentar conquistarlo, en el caso de Elisa, y de aprovecharse de ella, en el caso de Neil, pero eso nunca sucedió. Si Elisa y Neil estaban organizados, también lo estaban ellos, cada día que pasaba los lazos entre ellos eran más fuertes, con solo la mirada se adivinaban el pensamiento, había logrado conocerse a fondo en todos esos días.

La hora de partir hacia los partidos de preparación había llegado. Al fin dejarían la concentración en el CAR, cambiarían de aires. La nueva concentración sería en Europa, en el país Alemán, sería su nuevo encierro. Candy estaba emocionada por conocer nuevos lugares, Terry algo tenso por regresar a Europa.

Era la mañana de un sábado, cuando todos estaban reunidos en el lobby del CAR, haciendo la entrega de habitaciones.

George: pongan atención por favor –gritaba tratando de callar la bulla que reinaba en el lugar.

Albert: el camión los espera afuera, por favor lleven su equipaje y antes de subir les darán sus pases de abordar. Eviten a los medios pero de forma cortes. No tenemos mucho tiempo, nos va a dejar el avión- dijo algo estresado.

Los jugadores comenzaron a salir, iban con el uniforme de gala de la selección, es decir de traje, mientras que Flammy y Candy lucían un vestido entallado, corto y completamente negro. Al parecer la hermanastra de Terry, estaba acostumbrándose a ese tipo de atuendos aunque seguía con el mismo carácter que le daba su personalidad.

Candy: No te da emoción Flammy?

Flammy: No, no le veo el lado atractivo.

Candy: Vamos a Europa, empiezan los partidos de preparación, es que no te da gusto?

Flammy la miró para después girar en blanco la mirada: cómo se ve que no has viajado, por si se te olvida yo vivía en Europa, así que no me causa emoción ni asombro, ahora hasta que no ganemos todos los partidos de preparación y el mundial no me dará gusto nada. Así que una vez más te repito que tienes que ser profesional entendiste?

Candy dándole el avión solo dijo: si Flammy lo que tu digas. Mientras se dirigía hacia sus múltiples maletas.

-Ya se me había olvidado que traía tantas maletas- pensó.

-Me permite ayudarla Srta. White?- dijeron detrás de ella.

Candy se giró al reconocer la voz, esa voz que la noche anterior le había susurrado un "te quiero" al oído, provocando que la piel se le pusiera como de gallina. Al ver esos ojos zafiro su corazón comenzó a latir como la primera vez que comenzó a sentir cosas por él. –Te ves guaperrimo de traje- pensó y sonrió.

-Si, muchas gracias Grandschester- y discretamente le guiño un ojo.

Aunque intentó Terry no puedo con todo el equipaje de Candy, por lo que un bell boy tuvo que intervenir. En cuanto pusieron un pie fuera los flashes comenzaron a molestar. No solo había reporteros sino cientos de fans de la selección, con miles de pancartas con frases de apoyo. Candy estaba impresionada y disminuyo la velocidad de sus pasos. No lo podía creer también ella tenía admiradores, había chicas que habían simulado sus uniformes del Chicago Fire y los llevaban puestos. Como si estuviera flotando se acerco a un grupo de jóvenes que no dejaban de llamarla.

-Candy me encanta tu estilo- decían unas –Eres muy bonita, me gustas- decían los chicos. Ella solo decía gracias pero realmente estaba asombrada de lo que estaba pasando. Un joven le regalo una caja de chocolates, mientras que otro un peluche con la frase "I LOVE U".

De repente una mano la jaló, llevándosela del lugar y regresándola a la realidad. Era George, todos ya estaban arriba del autobús y la estaban esperando. Le entregaron su pase de abordar y George le pidió que subiera.

En el instante que Candy puso un pie en el pasillo, todos comenzaron a hacerle burla, logrando que ella se muriera de la pena. Todos los lugares ya estaban ocupados, buscó a Terry pero estaba sentado con Stear, por lo que buscó a Archie, quien estaba en los asientos junto a ellos, ahí estaba su lugar. Estaría separada de su novio solo por unos centímetros. Sin hacer caso a las burlas de sus compañeros se fue a sentar.

Archie: emocionada?

Candy: cállate Archie! No me imagine jamás que alguien estaría esperando por mi afuera.

Stear: bueno alguno que otro reportero no crees?

Candy: hace años que no doy nota alguna.

Terry: pues hoy ya lo hiciste al acércate a tus fans.

Candy: no quise ser descortés, ellos se tomaron la molestia de venir a darme ánimos.

Archie: señores, es oficial… la hemos perdido, la fama ya se le subió.

Los tres jóvenes comenzaron a reír a grandes carcajadas. Candy solo se cruzó de brazos y los ignoró.

El camino hacia el aeropuerto se estaba haciendo muy largo. Al parecer había caos en la ciudad por algún accidente de tráfico. Archie estaba perdido mirando a través de la ventana y escuchando música. La mayoría estaba dormido, incluso Albert, la lentitud con la que avanzaba el autobús lo había arrullado. Dejo de preocuparse, ya habían perdido el avión así que tendrían que tomar el siguiente. Stear también estaba completamente dormido. Terry estaba perdido en un videojuego y Candy ya estaba bastante aburrida, termino de leer una revista y ya no sabía con que mantenerse entretenida. Se giró para ver a su novio, no sin antes ver si alguien los veía…

-Ptss psst…- hizo la joven

-Espérame tantito- le dijo Terry sin mirarla.

-Con que muy interesante tu videojuego, ya veremos- pensó la joven al ser completamente ignorada.

-No quieres leer la revista?

-Gracias Candy, pero esa revista no me gusta- Contesto sin mirarla nuevamente.

-Si, verdad, no creo que te interese Cosmopolitan, bueno.. qué te parece…-la joven no sabía ni que decir- … no quieres probar uno de los chocolates que me regaló mi fan? – dijo abriendo la caja de chocolates y acercándosela.

Terry seguía metido en su juego, solo movió la cabeza de un lado hacia otro diciendo que no.

-No quieres? Uy que lastima, sabes están que se te derriten en la boca con el calor que hace…- dijo mientras se acomodaba nuevamente hacia el frente. Tomo un chocolate y lentamente se lo llevó a la boca, lo mordió y muy dulcemente exclamó: mmm… que delicia.

Listo, Terry había dejado de ver su videojuego después de escuchar la palabra calor, conocía esa entonación perfectamente. Ella se giro de nueva cuenta para mirarlo y llevándose el otro pedazo de boca al chocolate dijo: seguro que no quieres probar? Le dio la mordida, en ese momento un poco del relleno líquido del chocolate se escurrió por un costado de su boca, por lo que la joven con la punta de su lengua lo limpió y recorrió su labio superior antes de cerrar la boca por completo para disfrutar aquel bocado.

Terry comenzó a sonreír y sus ojos reflejaban el deseo y dijo muy suavemente: -ya sabes que si juegas con fuego, te quemas pecosa-. En ese momento se levantó de su lugar y se recargo en el asiento de Candy.

Terry: Oye Archie – dijo dándole una palmada en un hombro

Archie se quitó los audífonos y con cara de molestia dijo: qué pasa Inglés?

Terry: podría cambiarte un momento de lugar?

Candy casi se atraganta con el chocolate por el asombro, efectivamente ahora tendría que responder por sus acciones.

Archie: ah cómo das guerra, pero no pienso discutir, haz lo que quieras, si Candy acepta claro está.

Candy: si Archie, la verdad no me quiero dormir y no me haces mucha plática.

Archie: no le cambies a la movida, aún no se que es, pero aquí pasa algo. Dijo levantándose de su lugar y dirigiéndose al baño.

Terry inmediatamente después le hizo señas a Candy que se recorriera hacia la ventana.

-Qué me decías? Le dijo mirándola directamente a los ojos mientras tomaba asiento.

Candy: muy interesante tu videojuego no?

Terry: para pasar el rato, si!

Candy: ah mira!

Terry: pero que me decías de los chocolates?

Candy: que me los regalo un fan junto con un lindo osito de peluche que dice te amo, que lindo no crees? Dijo mientras colocaba el peluche en las narices de Terry.

Terry: ah mira!

Candy quitó el peluche y comenzó a reírse, pero se le borro la sonrisa al ver a su novio completamente serio. Terry tomó un chocolate de la caja y de nueva cuenta dijo: que me decías de los chocolates? Mientras se lo daba a la rubia en la boca, quién hizo el bizco siguiendo el chocolate. Cuando ella iba a morderlo Terry se le abalanzo para morderlo al mismo tiempo que ella, el liquido comenzaba a salir por la boca de la joven por lo cual Terry comenzó a besarla y con la lengua retirar completamente los restos, regresó a su boca y le plantó semejante beso que hizo que el centro del sur de Candy comenzará a despertar, los nervios comenzaron a manifestarse, sabía que alguien podría verlos, pero la verdad es que eso la prendía más. Terry la tomo por la cintura y la llevo hacia la esquina de la ventana y el asiento. Candy ya no estaba pensando, simplemente llevó sus manos al cabello de su novio y por instinto separó sus piernas para dejarle el camino libre a su atacante. Terry agradeció el gesto sin acercándose más, cuerpo a cuerpo, por primera vez Candy sintió como los instintos de Terry habían despertado y llamaban a su puerta, su gemido no se escucho porque su novio no paraba de besarla.

En ese momento se escucho el sonido de la cámara de un celular. Inmediatamente Terry se separó de Candy, quien se acomodó el vestido y trataba de retomar la compostura.

-No cabe duda, la carne es débil y los ha traicionado- dijo quedamente Neil que les había tomado una foto con su celular.

Terry se tensó e intento arrebatárselo, Candy simplemente se llevó las manos a la boca de la impresión.

-Vamos Terry, no querrás despertar a todos y que se enteren de lo que acabo de ver- dijo guardándose su celular en el pantalón.

Terry: qué es lo que pretendes?

Neil: yo? Nada, pero esta foto valdrá millones en la prensa, el escándalo que se armará, imagínate los encabezados: "El delantero de la selección se tira a la zorra de su preparadora física en pleno autobús, rodeados de sus compañeros"

Terry se levantó y tomo a Neil del sacó: no te permito que te expreses así de ella.

Neil: con sus acciones lo demuestra ella sola.

Terry estaba a punto de golpearlo pero Candy lo detuvo tomándolo del brazo. –No lo hagas, Terry por favor-

Neil no dejaba de sonreír al ver que Terry aflojaba el agarre. Se acomodó el traje y simplemente dijo: -los tengo en mis manos, ya les diré cuales son mis condiciones para borrar esta foto, búsquenme una vez que estemos instalados en nuestro nuevo destino-. Y sin más se alejo hacia su asiento.

Terry volvió a sentarse no sin antes llevarse las manos hacia la cabeza apoyando sus codos en sus piernas. Candy no sabía ni que decir. No podía creer lo que había pasado.

-Todo estará bien, no te preocupes- le dijo Terry mientras se incorporaba para recargarse en el asiento. La tomo de la mano y le dio un pequeño beso en la frente y la abrazo.

Candy lo abrazó mientras su mente comenzaba a trabajar en algún plan. Estaba convencida, ella los había metido en esa bronca y ella misma sería quien los sacara del problema… al precio que fuera.

BUENO AQUÍ TERMINA ESTE CAPÍTULO, LES GUSTÓ? ESPERO QUE SI!

YA ESTOY DE REGRESO DE MIS VACACIONES…. COMO VEN ME APURE PARA ACTUALIZAR PRONTO LA HISTORIA.

GRACIAS A MIS FIELES SEGUIDORAS POR SUS COMMENTS: Dayanna, Richie Pecosa y Galaxylam84.

Y A TODOS AQUELLOS QUE DAN CLICK Y LEEN MI HISTORIA, SALUDOS

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